{"id":40625,"date":"2023-01-19T23:44:17","date_gmt":"2023-01-19T23:44:17","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-01-19T23:44:17","modified_gmt":"2023-01-19T23:44:17","slug":"paredes-de-pladur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/paredes-de-pladur\/","title":{"rendered":"Paredes de pladur"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40625\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Su presencia me conturb&oacute;. La media melena sujeta por una diadema el&aacute;stica; una cazadora acolchada negra con la cremallera subida hasta el cuello; unas mallas cortas azules y unos zuecos deportivos, sin calcetines. Sus piernas blanqu&iacute;simas eran carnosas; de excelentes proporciones. Me entraron ganas de reproducirme. Una mujer como esta que he descrito no se ve todos los d&iacute;as. Lo malo es que ni la conoc&iacute;a.<\/p>\n<p>All&iacute; estaba, un domingo por la ma&ntilde;ana; frente a la puerta cerrada de un estanco. Se mov&iacute;a por la acera inquieta; quiz&aacute; su s&iacute;ndrome de abstinencia me pod&iacute;a servir para algo, as&iacute; que me acerqu&eacute; a ella. No tard&oacute; en preguntar: &quot;Oye, &iquest;tienes un cigarrillo?&quot;. &quot;S&iacute;, claro&quot;, se lo di. Durante el gesto de darle el cigarrillo, me acerqu&eacute; m&aacute;s a ella hasta tenerla a pocos cent&iacute;metros: ol&iacute;a a sudor viejo y a habitaci&oacute;n cerrada, lo cual me daba una pista: una opositora. &quot;Y, &iquest;qu&eacute; tal van los estudios?&quot;, pregunt&eacute;; &quot;Bien, pronto me examinar&eacute;&#8230;, estoy algo nerviosa y fumo demasiado&quot;, dijo; &quot;Quiz&aacute;, un poco de relax no te vendr&iacute;a mal&quot;, dije mientras, de manera ostensible, me llevaba la mano derecha a mi paquete. Ella sigui&oacute; el movimiento de mi mano hasta el final. &quot;No, no me vendr&iacute;a mal tener ese paquete a mi disposici&oacute;n&quot;.<\/p>\n<p>Fuimos a su casa. La encontr&eacute; demasiado limpia para lo que esperaba. En fin, una opositora, ya se sabe: s&oacute;lo tiene tiempo para estudiar. Me confes&oacute;, ante el asombro que le mostr&eacute;, que ten&iacute;a una amiga que le hac&iacute;a la limpieza una vez a la semana; me cont&oacute; tambi&eacute;n que se lo hac&iacute;a gratis, a cambio de irse a la cama con ella. De camino, se solt&oacute;, y me dijo que estaba ya harta de co&ntilde;o, que iba necesitando una buena polla. Inmediatamente, ah&iacute;, de pie, en medio de la sala de estar, me baj&eacute; los pantalones. Ella no lo dud&oacute; un segundo e inclin&oacute; su torso para chup&aacute;rmela. &quot;Oh, oh, qu&eacute; bien&quot;, exclam&eacute; nada m&aacute;s notar la humedad de su boca en mi glande.<\/p>\n<p>Ella segu&iacute;a chupando y chupando; emit&iacute;a agudos gemidos y respiraba fuerte por la nariz; no se hab&iacute;a quitado nada de ropa: supuse que deb&iacute;a tener calor, de modo que pas&eacute; una mano por debajo de su barbilla y baj&eacute; la cremallera de su cazadora. No me sorprendi&oacute; que sus tetas salieran gr&aacute;vidas a saludarme, me lo imagin&eacute;. Detuve sus movimientos de cabeza y la as&iacute; por las axilas hasta terminar de sacarle la cazadora. Entonces, me entretuve con sus tetas, mordi&eacute;ndoselas y bes&aacute;ndoselas. &quot;Ah, ah, qu&eacute; gusto&quot;, dec&iacute;a ella, &quot;venga, m&eacute;temela&quot;. Se baj&oacute; las mallas hasta los tobillos y se tumb&oacute; en el sof&aacute;. Yo dirig&iacute; mi polla hasta su co&ntilde;o y la penetr&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;Oh, ah, Iv&aacute;n, oh, ah&quot;, sonaban mis gemidos, &quot;s&iacute;, as&iacute;, ah, m&aacute;s, m&aacute;s&quot;. Yo ara&ntilde;aba la espalda de mi amante, que no cesaba en su empe&ntilde;o por darme placer. Su cabeza se pegaba a la m&iacute;a y pod&iacute;a o&iacute;r su respiraci&oacute;n en mi oreja, cada vez m&aacute;s agitada a medida que se acercaba su orgasmo. Ya no pod&iacute;a m&aacute;s: mis espasmos me ten&iacute;an agotada; le ped&iacute; que eyaculara pronto: &quot;Porfa, Iv&aacute;n, porfaa-ah-aahh, c&oacute;rrete&quot;. Sent&iacute; el chorro de su semen caliente en mi co&ntilde;o y eso hizo que tambi&eacute;n yo me corriese: &quot;Oohh, Iv&aacute;n, oohh&quot;.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a salir con Noe. En fin; ella, a causa de sus estudios, no ten&iacute;a mucho tiempo libre. Tampoco es que yo tuviese demasiado, pues mi trabajo como redactor en un peri&oacute;dico local me ten&iacute;a, por gusto m&iacute;o, absorbido. Pero lo llev&aacute;bamos bien. Es cierto, lo hab&iacute;a olvidado: su amiga, la que le limpiaba; &iquest;qu&eacute; ocurri&oacute; con ella? Bien, pues la conoc&iacute; un d&iacute;a que toqu&eacute; en casa de Noe muy temprano: yo no hab&iacute;a dormido a causa de una columna que deb&iacute;a entregar en el peri&oacute;dico antes de que amaneciese, ya que quer&iacute;an abrir conmigo en las redes sociales: el primer post del d&iacute;a me lo hab&iacute;an reservado a m&iacute;, y no pod&iacute;a fallar.<\/p>\n<p>Su amiga me abri&oacute; por el portero electr&oacute;nico sin ni siquiera preguntar qui&eacute;n era: supuse que era su amiga por eso mismo, porque ni habl&oacute; por el micr&oacute;fono. Sub&iacute; al piso de Noe y vi que la puerta de su casa ya estaba abierta; as&iacute; que entr&eacute;. Ah&iacute; me recibi&oacute; Laura, su amiga. Laura iba vestida&#8230;, bueno, o desvestida, s&oacute;lo con unas bragas. &quot;Cierra la puerta&quot;, me orden&oacute;. Cerr&eacute;. Laura era una mujer madura, calcul&eacute; que entrada en la cuarentena, de figura despampanante: su cintura era fina; sus hombros, suaves; sus tetas , firmes y redondas; su pubis, acogedor y sus muslos eran carnosos. &quot;Hola, me llamo Laura, &iquest;t&uacute; eres el nuevo novio de mi ni&ntilde;a?&quot;. Qu&eacute; sorpresa. Resulta que Noe me minti&oacute;: &iexcl;la amiga que le limpiaba a cambio de un poco de cama era su madre! &quot;Hola, me llamo Iv&aacute;n&#8230;, s&iacute;, yo soy&quot;, respond&iacute;. Lo dem&aacute;s lo dejo a vuestra imaginaci&oacute;n. &Uacute;nicamente dir&eacute; que el polvo fue de a&uacute;pa. Eso s&iacute;, me prometi&oacute; que no volver&iacute;a m&aacute;s a casa de Noe porque se iba de viaje y no pensaba volver: un extranjero con dinero que hab&iacute;a conocido por Internet la reclamaba para s&iacute;. Qu&eacute; suerte.<\/p>\n<p>&quot;Oh, ah, Iv&aacute;n, oh, ah&quot;, sonaban mis gemidos mientras Iv&aacute;n me follaba. &quot;Uf, uf, Noe, Noe, me corro, me-co-rr&oacute;&oacute;&oacute;hhh&quot;. Una vez aprobadas las oposiciones me cas&eacute; con Iv&aacute;n. Hogar dulce hogar. Iv&aacute;n segu&iacute;a escribiendo en el peri&oacute;dico; yo iba y ven&iacute;a a la oficina de Correos que me hab&iacute;an asignado. Por supuesto, compramos un pisito c&eacute;ntrico. Peque&ntilde;o pero muy acogedor: suficiente para los dos. Solamente hab&iacute;a una pega: debido a que nuestros vecinos eran turistas que estaban de paso, las noches de desmadre estaban a la orden del d&iacute;a. A veces Iv&aacute;n y yo cuando volv&iacute;amos de cenar fuera o del cine, encontr&aacute;bamos en el portal a alguna pareja bes&aacute;ndose; incluso follando, ella apoyada la espalda en la pared con la falda levantada, &eacute;l con los pantalones bajados y embistiendo. Bueno, no nos importaba demasiado con tal de que nos dejaran en paz.<\/p>\n<p>Una noche que ven&iacute;a de echar unas horas extra en el peri&oacute;dico por gusto m&iacute;o, entr&eacute; en el portal de mi nueva casa y cu&aacute;l fue mi sorpresa al encontrarme de frente a una pareja follando en la escalera junto al ascensor. &Eacute;l estaba sentado en un escal&oacute;n y ella estaba sobre &eacute;l con las rodillas flexionadas y culeando; ella ense&ntilde;aba un culo inmenso y redondo bajo los pliegues de su falda levantada. Mir&eacute; unos segundos y me empalm&eacute;. Me acerqu&eacute; a ellos. Sub&iacute; un escal&oacute;n y me puse a su lado. Me saqu&eacute; la polla y la acerqu&eacute; a la cara de ella. Ella era una extranjera rubia corpulenta de ojos azules. Me mir&oacute; con cara extasiada y se meti&oacute; mi polla en la boca. &quot;Mmmpf, mmmpf&quot;. Perforada por el co&ntilde;o y por la boca, su respiraci&oacute;n nasal delataba que le estaba gustando. Escupi&oacute; mi polla para gritar de placer cuando el hombre dio sus &uacute;ltimos espasmos y luego me termin&oacute; a m&iacute; haci&eacute;ndome una paja y esparciendo mi semen por toda su cara.<\/p>\n<p>&quot;Iv&aacute;n, &iquest;no estar&aacute;s follando por ah&iacute;, verdad?&quot;; &quot;No, amor&quot;; &quot;Te noto desganado &uacute;ltimamente&quot;; &quot;Bah, ya se me pasar&aacute;&quot;.<\/p>\n<p>&quot;La espa&ntilde;ola est&aacute; buena de cojones. Se asoma al balc&oacute;n a colgar la ropa en el tendedero y casi le puedo ver las tetas cuando se inclina a poner las pinzas. Esta tarde se ha dado cuenta de que yo la estaba mirando; y, no se ha cortado un pelo: se ha quitado la camisola que llevaba puesta y me ha mostrado sus tetas; luego se ha llevado la palma de la mano a sus braguitas y la ha introducido por debajo de la tela para hacerse un dedo. Ha estado unos minutos as&iacute;; despu&eacute;s, su labio inferior se ha relajado y ha descendido, su cara se ha contra&iacute;do bruscamente y he sabido que se hab&iacute;a corrido. Debo follarme a esa espa&ntilde;ola, Marie&quot; (18:05).<\/p>\n<p>&quot;Hazlo, Pierre&quot; (18:07).<\/p>\n<p>&quot;El extranjero que folla con su amiga en el portal me ha estado mirando mientras colgaba la ropa y yo me he masturbado delante suya. Est&aacute; bueno el extranjero; me gustan, sobre todo, sus m&uacute;sculos; y tambi&eacute;n lo guapo y rubio que es. He conocido a su amiga; se llama Marie. Ella me ha dicho que Pierre, as&iacute; se llama su amigo, quiere follarme. En fin, yo s&oacute;lo estaba jugando cuando hice lo que hice delante suya. Y le he gustado. &iquest;Debo serle infiel a Iv&aacute;n, mam&aacute;?&quot; (22:10).<\/p>\n<p>&quot;Hija, Iv&aacute;n no te es fiel&quot; (22:12).<\/p>\n<p>&quot;He hablado con Marie. Me ha dicho que ella le ha hecho una paja a Iv&aacute;n. Que aunque eso no es propiamente sexo, ella, Marie, si considera que es infidelidad. &iquest;Qu&eacute; opinas, mam&aacute;?&quot; (23:16).<\/p>\n<p>&quot;Hija, yo misma me he follado a tu marido&quot; (23:18).<\/p>\n<p>Noe ha salido de su casa vestida solo con una batita de andar por casa. Ha tocado en la puerta de sus vecinos. &quot;Sshh, Marie est&aacute; dormida&quot;, ha dicho Pierre con el dedo &iacute;ndice en vertical sobre sus labios cuando ha abierto la puerta. Noe ha asentido y ha entrado. Noe se ha sacado la batita y ha expuesto su desnudez a los ojos de Pierre. Este la ha tomado de la mano y la ha conducido al dormitorio. Sus cuerpos se han enlazado. La boca de Pierre ha degustado los pezones oscuros de Noe, la lengua de Pierre ha descubierto el lugar donde se oculta el cl&iacute;toris de Noe, y esta suspira, suspira. Pierre, muy empalmado, sabe que se correr&aacute; pronto si Noe se la sigue chupando de esa manera, tan bien; as&iacute; que la empuja con suavidad y la tiende sobre el colch&oacute;n para follarla. Pierre la folla, la folla con deleite. Pierre piensa que se ha enamorado de la espa&ntilde;ola sin sospechar que &iacute;ntimamente est&aacute; siendo correspondido. Las paredes son de pladur. Noe, a punto del cl&iacute;max, oye los pasos de Iv&aacute;n: ella los conoce, los distinguir&iacute;a a metros de distancia. Noe susurra entre grititos y sollozos: &quot;Pierre, te quiero&quot;. Pierre la mira tiernamente, tan cerca sus caras, mira los ojos de Noe, se eleva con sus brazos sobre el torso de Noe, sobre sus tetas, su vientre, mira abajo, al misterio de sus pubis unidos, mete su polla con fuerza en el co&ntilde;o de Noe arranc&aacute;ndole a esta un gemido, y dice: &quot;Y yo a ti, Noe&quot;.<\/p>\n<p>Marie es una chica cojonuda. Noe me abandon&oacute; para irse con ese apuesto extranjero que conoci&oacute; y Marie, nada m&aacute;s saberlo, vino a consolarme. Marie trabaja de camarera en un chiringuito. Me ha dicho que lleva tiempo viviendo aqu&iacute;; ah, pues ni idea: ya me parec&iacute;a a m&iacute; que se manejaba con mucha soltura con el castellano. Las tetas de Marie son frondosas, muy blandas y apetecibles, y yo me las como cada vez que puedo: por la ma&ntilde;ana cuando nos levantamos, cuando nos duchamos, cuando vemos la tele&#8230; El co&ntilde;o de Marie es un triangulito rasurado que da gusto chupar. Tiene un culo Marie que es un manjar, tierno y rebosante. A Marie le gusta que la folle a todas horas. Le quito el kimono y toda su voluptuosidad es m&iacute;a. &quot;Marie, oh, uf, oh, te quiero&quot;; &quot;Ay, Iv&aacute;n, y yo a ti&quot;. Despu&eacute;s de estas excitantes palabras, el semen se dispone a salir. Y lo descargo, ya, as&iacute;, &iexcl;ahora!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Su presencia me conturb&oacute;. La media melena sujeta por una diadema el&aacute;stica; una cazadora acolchada negra con la cremallera subida hasta el cuello; unas mallas cortas azules y unos zuecos deportivos, sin calcetines. Sus piernas blanqu&iacute;simas eran carnosas; de excelentes proporciones. Me entraron ganas de reproducirme. 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