{"id":40906,"date":"2023-02-06T23:00:00","date_gmt":"2023-02-06T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-06T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-06T23:00:00","slug":"isabel-te-follaba-una-y-otra-vez-29","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/isabel-te-follaba-una-y-otra-vez-29\/","title":{"rendered":"Isabel, te follaba una y otra vez (2\/9)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40906\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 27<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Isabel ten&iacute;a frente a sus ojos un pantal&oacute;n vaquero que dejaba ver un objeto cil&iacute;ndrico tras la tela, ella estaba a escasos cent&iacute;metros, pod&iacute;a oler la tela vaquera, impregnada de cuantos aromas hab&iacute;a estado expuesta, el &uacute;ltimo fue el vestido de ella, la parte de su culo. Adelant&oacute; la mano derecha y la llev&oacute; a la arruga del pantal&oacute;n que delataba la presencia de algo bajo &eacute;l y palp&oacute; esa forma alargada; una sonrisa se le dibuj&oacute; en la cara y en la mirada, los ojos brillantes y bien abiertos, la boca entreabierta. Palpaba la longitud, el grosor, la base, la punta, todo junto. Parec&iacute;a que fuese ciega y que quisiera conocer qu&eacute; ten&iacute;a delante de ella. Carlos llev&oacute; una de sus manos a la cabeza de ella y la dej&oacute; sobre su pelo, ejerciendo presi&oacute;n simplemente por el propio peso de la mano, Isabel alz&oacute; la mirada y la cruz&oacute; con &eacute;l, acto seguido se levant&oacute; y avanz&oacute; hacia dentro de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La habitaci&oacute;n no era una habitaci&oacute;n, sino una suite, y no era peque&ntilde;a precisamente. Ten&iacute;a un gran ventanal con unas vistas magn&iacute;ficas a la ciudad, que dejaba ver tambi&eacute;n una terraza amplia con sillas y una mesa de aspecto c&oacute;modos; la suite ten&iacute;a un mobiliario a la altura de lo esperable, mullido y caro, contaba con dos butacones y un sof&aacute; amplio, todo rodeando una mesita de cristal. Ten&iacute;a tambi&eacute;n una mesa de madera con sillas rode&aacute;ndola a modo de comedor. El dormitorio se encontraba tras unas puertas correderas, la cama era amplia, muy amplia y ten&iacute;a sobre sus almohadas las chocolatinas que los hoteles suelen dejar sobre las almohadas.<\/p>\n<p>Isabel condujo a Carlos hacia la cama, donde le empez&oacute; a quitar la camisa que ya llevaba abierta desde que salieron del ascensor. Ya descamisado se situ&oacute; delante de &eacute;l, la puso las manos en el pecho y empuj&oacute;.<\/p>\n<p>-T&uacute;mbate -le orden&oacute;.<\/p>\n<p>M&aacute;s vale que tanta obediencia tenga su recompensa -pens&oacute; Carlos.<\/p>\n<p>Carlos cay&oacute; sobre la cama quedando sentado sobre ella, con Isabel frente a &eacute;l, mir&aacute;ndole desde arriba. Ech&oacute; los brazos hacia atr&aacute;s quedando apoyado sobre ellos y esper&oacute; a que ella hiciese el siguiente movimiento, seguir&iacute;a jugando a su juego un rato m&aacute;s. Isabel le dio la espalda una vez m&aacute;s, tentando a Carlos de agarrar ese culo una vez m&aacute;s, o de azotarlo, o de morderlo sobre la tela, lo que fuese.<\/p>\n<p>-Desabr&oacute;chame el vestido.<\/p>\n<p>Esa era sin duda una orden que con gusto cumplir&iacute;a &eacute;l. Se ech&oacute; hacia delante, alarg&oacute; ambos brazos y baj&oacute; la cremallera con lentitud, dejando que el dedo &iacute;ndice recorriese la piel de su espalda seg&uacute;n descend&iacute;a la cremallera, arrancando escalofr&iacute;os a ella. La cremallera baj&oacute; al m&aacute;ximo e Isabel se apart&oacute; de &eacute;l y le dio la cara para comenzar a salir del vestido como si fuese una serpiente y el vestido fuese la piel de la que se estaba deshaciendo. El vestido fue resbalando por su suave piel hasta caer a sus pies. Se llev&oacute; las manos a la espalda y palp&oacute; buscando algo, el broche del sujetador, al no encontrarlo mir&oacute; hacia abajo en busca de la prenda y la vio a sus pies en el suelo en lugar de en su pecho. Mir&oacute; con cara de no entender nada, hacia el suelo primero y a Carlos despu&eacute;s que la esperaba con una sonrisa.<\/p>\n<p>-Te lo desabroch&eacute; en el hall.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; habilidad, ni me he dado cuenta.<\/p>\n<p>Carlos avanz&oacute; hacia ella con intenci&oacute;n de enterrar la cara entre sus tetas. Eran como pensaba que ser&iacute;an, ni grandes ni peque&ntilde;as, del tama&ntilde;o justo para que cupiesen en sus manos y coronadas con dos pezones muy bonitos y oscurecidos. Solo les faltaba una cosa para ser perfectos, y esa cosa era ser probados por Carlos, lamidas, manoseadas, mordidas, besadas. Isabel retuvo la cabeza de Carlos y lo empuj&oacute; hacia la cama una vez m&aacute;s. Vestida s&oacute;lo con las bragas, no, era un tanga, vaya con la esposa y mujer de negocios. Vestida s&oacute;lo con el tanga fue arrodill&aacute;ndose ante &eacute;l y comenz&oacute; a desabrocharle el cintur&oacute;n y luego la bragueta. A cada intento por parte de &eacute;l de ayudarla a desabrocharse, ella le lanzaba una mirada que dec&iacute;a que se quedase quieto, y as&iacute; lo hac&iacute;a &eacute;l. Se pele&oacute; con los pantalones para bajarlos apenas una cuarta, ni se molest&oacute; en quitarle los zapatos, Carlos se los quit&oacute; como pudo ayud&aacute;ndose de ambos pies.<\/p>\n<p>Al fin qued&oacute; Isabel frente a frente con los boxers de &eacute;l. Hab&iacute;a una forma muy obvia tras esa tela y en la punta hab&iacute;a una mancha de humedad. La forma tras la tela parec&iacute;a latir al ritmo del pulso de Carlos. Isabel estir&oacute; una mano y comenz&oacute; a palpar ese objeto por encima de la tela. Lo recorri&oacute; de arriba abajo comprobando bien su grosor y longitud. Los ojos de ella, m&aacute;s brillantes que nunca esa noche, miraban hipnotizados a lo que ten&iacute;an en frente de ellos. Finalmente agarr&oacute; el el&aacute;stico de los boxers y tir&oacute; de ellos hacia abajo dejando al descubierto esa forma cil&iacute;ndrica, que result&oacute; ser una polla. La mano de Isabel agarr&oacute; la polla de Carlos y comenz&oacute; un lento sube y baja mientras miraba ese trozo de carne con los labios entreabiertos. Parec&iacute;a hipnotizada frente a la visi&oacute;n de ese m&aacute;stil y se manten&iacute;a quieta, moviendo s&oacute;lo la mano que usaba para masturbarlo. Sin salir de su trance baj&oacute; la cabeza, sac&oacute; la lengua y comenz&oacute; a lamer los huevos bajo la polla. Los lami&oacute; por encima al principio, mientras masturbaba sin parar, para luego comenzar a absorberlos con la boca primero uno y luego otro, para luego volver a lamerlos por fuera. Comenz&oacute; a subir por la base lamiendo y lamiendo, y sigui&oacute; subiendo lenta pero imparablemente. Recorri&oacute; toda la extensi&oacute;n de la polla con la lengua, siempre mirando a los ojos de &eacute;l con los ojos entrecerrados y brillantes. Cuando lleg&oacute; a la punta se entretuvo largo rato jugueteando con la lengua en el glande antes de rodearlo con los labios y hacerlo desaparecer dentro de su boca. La mamada fue de menos a m&aacute;s, al principio s&oacute;lo se met&iacute;a el glande en la boca y poco a poco fue tragando m&aacute;s y m&aacute;s cent&iacute;metros hasta que no le cupo m&aacute;s en la boca, momento en el que comenz&oacute; a subir y bajar la cabeza mientras usaba la mano para masturbar al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Carlos la dej&oacute; hacer la mamada como ella quisiese, se hab&iacute;a colocado ambas manos tras la cabeza en postura de descanso y se dedic&oacute; a disfrutar de la mamada. Ve&iacute;a la cabeza rubia subir y bajar y subir y bajar y subir y bajar, luego se sacaba la polla de la boca y la lam&iacute;a cuan larga era, como si se tratase de un polo, y luego volv&iacute;a a engullirla y de nuevo a subir y bajar y subir y bajar. Isabel sac&oacute; la polla de su boca haciendo un fuerte sonido de pop, le dio un par m&aacute;s de lamidas r&aacute;pidas y comenz&oacute; a subirse a la cama a gatas, hasta quedar de rodillas sentada sobre su regazo, con la polla enhiesta justo delante de su tanga. Carlos no se lo pens&oacute; m&aacute;s y agarr&oacute; el culo que tanto anhelaba haciendo que Isabel lanzase un prolongado ronroneo. Ella apoy&oacute; las manos sobre el pecho de &eacute;l y se agach&oacute; para que pudieran besarse, de nuevo las lenguas se encontraban y bailaban juntas.<\/p>\n<p>Carlos recorr&iacute;a la espalda de Isabel acarici&aacute;ndola con las manos y volviendo al culo a dar apretones furtivos. Notaba el vientre de ella contra su polla. Ella notaba la polla contra su vientre, caliente, ardiendo, le quemaba el abdomen. Fue avanzando poco a poco hasta quedar la polla bajo su co&ntilde;o, cubierto por la tela del tanga. Isabel se separ&oacute; de Carlos e irgui&oacute; la espalda, quedando sentada sobre &eacute;l de nuevo, pero esta vez con la polla de &eacute;l bajo su co&ntilde;o h&uacute;medo. Carlos notaba en su polla lo mojado que estaba ese co&ntilde;o, hab&iacute;a calado completamente el tanga y con cada contoneo de las caderas de ella hacia delante y hacia atr&aacute;s, notaba y o&iacute;a esa humedad pringosa. Con las manos en las caderas de ella, Carlos la ayudaba a moverlas hacia delante y hacia atr&aacute;s, masturbando su co&ntilde;o con el frote contra su pene. Fue llevando las manos hacia arriba arrastr&aacute;ndolas por su piel, en direcci&oacute;n a sus tetas. Isabel manten&iacute;a los ojos cerrados y lanzaba ligeros gemidos con cada delicioso roce, cuando sinti&oacute; las manos de &eacute;l aproximarse a su pecho las agarr&oacute; por las mu&ntilde;ecas deteni&eacute;ndolas, abri&oacute; los ojos, apart&oacute; las manos de Carlos a un lado y se levant&oacute; un poco sobre &eacute;l; llev&oacute; su mano izquierda al tanga y lo ech&oacute; a un lado, dejando v&iacute;a libre a la polla que ya ten&iacute;a bien sujeta con la mano derecha y apuntando hacia su entrada vaginal. Coloc&oacute; la punta bajo su vagina y poco a poco fue dej&aacute;ndose caer sobre &eacute;l, dejando que la polla se abriese paso poco a poco en su interior. Manten&iacute;a los ojos cerrados y la boca abierta vocalizando una &ldquo;O&rdquo; que no pronunciaba pues estaba conteniendo el aliento. Sigui&oacute; bajando lentamente, disfrutando de cada cent&iacute;metro de profundidad que ganaba la polla en su interior hasta que qued&oacute; sentada sobre &eacute;l de nuevo solo que esta vez con &eacute;l en su interior.<\/p>\n<p>Carlos puso voz a su pensamiento. -&iquest;No usamos cond&oacute;n?<\/p>\n<p>-Mmmm -Isabel abri&oacute; los ojos como si acabase de darse cuenta de que Carlos estaba ah&iacute; con ella, debajo de ella-. No, no hace falta -Aprovechaba el espacio entre frases para mover las caderas ligeramente hacia delante y atr&aacute;s y dejar escapar peque&ntilde;os gemidos-. Tomo la&hellip; mmm&hellip; la pastilla.<\/p>\n<p>A Carlos esa respuesta le bast&oacute; y no necesit&oacute; m&aacute;s que eso. Dudaba mucho que llegase a correrse dentro de ella, pero aun as&iacute; siempre hay riesgo de embarazo, pero si ella dec&iacute;a que todo estaba bien, entonces a follar. La agarr&oacute; fuerte de las caderas y la ayud&oacute; en sus movimientos p&eacute;lvicos. Delante y detr&aacute;s. Cansado de la monoton&iacute;a de la follada dio un caderazo hacia arriba que empuj&oacute; a Isabel hacia delante, cayendo sobre Carlos y dejando v&iacute;a libre para que Carlos moviese las caderas. Con ella sobre &eacute;l fue movi&eacute;ndose m&aacute;s hacia dentro de la cama para poder tener las piernas extendidas sobre la cama y dejar la inc&oacute;moda postura que ten&iacute;a con las rodillas en el borde de la cama. A cada movimiento Isabel lanzaba un fuerte gemido al sentir la polla clav&aacute;rsele m&aacute;s profunda que antes.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ahh!<\/p>\n<p>Avanzaban otro poco, caderazo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ahhh!<\/p>\n<p>Avance.<\/p>\n<p>Ya m&aacute;s en el centro de la cama Carlos comenz&oacute; a quitarse los pantalones como bien pudo mientras Isabel comenzaba a moverse por s&iacute; misma con movimientos lentos y suaves como antes. Una vez se hubo desembarazado de sus pantalones sonri&oacute; con complicidad a Isabel, clav&oacute; los talones en la cama, la atrajo hacia s&iacute; para mordisquearle el cuello y comenz&oacute; a mover las caderas para follar bien ese co&ntilde;o h&uacute;medo. Isabel gem&iacute;a y gem&iacute;a mientras se dejaba lamer, morder y chupar el cuello. Comenz&oacute; ella misma a moverse acompa&ntilde;ando los movimientos de Carlos hasta que consigui&oacute; apagar los movimientos de &eacute;l y ser la &uacute;nica que se mov&iacute;a en la cama. Cabalgaba sobre &eacute;l, cabalgaba sobre su polla y le encantada.<\/p>\n<p>En la habitaci&oacute;n s&oacute;lo se o&iacute;an los gemidos de ambos, los femeninos y musicales gemidos de ella, y los m&aacute;s comedidos y guturales gemidos de &eacute;l. Ambos gemidos se acompasaban con el ruido de la carne chocando entre s&iacute; y todos los sonidos y ruidos desaparec&iacute;an cuando se besaban, escuch&aacute;ndose s&oacute;lo el sonido de sus labios y lenguas restregarse uno contra otro.<\/p>\n<p>Carlos hab&iacute;a conseguido al fin agarrar las tetas de ella y ahora las apretaba, jugaba con sus pezones y las besaba y lam&iacute;a. Ella incrementaba sus gemidos cuando &eacute;l jugaba con ellas, pidi&eacute;ndole que hiciese a continuaci&oacute;n lo que el cuerpo le ped&iacute;a.<\/p>\n<p>-As&iacute;, s&iacute;. Mmmm qu&eacute; bien. Ahora ch&uacute;pame los pezones. Joder, joder.<\/p>\n<p>Se mord&iacute;a siempre el labio inferior cuando Carlos le mord&iacute;a o apretaba los pezones.<\/p>\n<p>-Az&oacute;tame. -Plaff- S&iacute;, as&iacute;. Dame m&aacute;s fuerte -Plaf, plaf, plaf. Las nalgas de Isabel se volv&iacute;an m&aacute;s y m&aacute;s rojas a cada azote recibido, y ella apretaba el co&ntilde;o cada vez que recib&iacute;a uno, la volv&iacute;an loca. Cuando ped&iacute;a muchos azotes sol&iacute;a curvar la espalda y echar la cabeza hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-Ufff. Sigue nene, no pares que me voy a correr.<\/p>\n<p>Isabel se mord&iacute;a el labio inferior mientras su cara mostraba una mueca desencajada de placer. Bailaba sobre Carlos alternando movimientos circulares con las caderas con botes sobre la polla, cual pist&oacute;n; alternaba movimientos adelante y atr&aacute;s con movimientos circulares; alternaba botes sobre la polla con movimientos adelante y atr&aacute;s; y mezclaba todo. Carlos ten&iacute;a ambas tetas atenazadas entre las manos y las sobaba de lo lindo mientras a&ntilde;ad&iacute;a alg&uacute;n movimiento de cadera cuando Isabel le daba un hueco para moverse. La respiraci&oacute;n de Isabel se aceleraba, y con ella sus movimientos. Carlos la azuzaba azot&aacute;ndola, eso la acercaba m&aacute;s y m&aacute;s al orgasmo que ven&iacute;a anunciando. Con cada azote su co&ntilde;o se apretaba m&aacute;s y Carlos pensaba que le acabar&iacute;a arrancando la polla. Isabel apoy&oacute; las manos sobre el pecho de &eacute;l y le clav&oacute; las u&ntilde;as, el pelo le cay&oacute; sobre la cara y su cara era de concentraci&oacute;n y esfuerzo, esfuerzo por alcanzar ese orgasmo que se acercaba cada vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Carlos la ayudaba a mover las caderas, disfrutando del portentoso cuerpo que se mov&iacute;a sudoroso frente a su mirada. -&iexcl;Estate quieto! -Orden&oacute; ella. Carlos obedeci&oacute;, la orden era imposible de ignorar. En el momento en que Carlos retir&oacute; las manos de las caderas de ella, Isabel se movi&oacute; libre buscando su placer y alcanzando al fin su orgasmo. Estall&oacute; en un orgasmo precioso, se llev&oacute; las manos a la cabeza y enred&oacute; los dedos en los cabellos sudorosos mientras lanzaba un potente gemido con cada contracci&oacute;n del co&ntilde;o, que le mandaba torrentes de placer por todo el cuerpo. Acompa&ntilde;aba cada contracci&oacute;n con un movimiento de cadera, con los ojos cerrados con fuerza para aislarse de todo lo que no fuese su orgasmo, concentr&aacute;ndose en &eacute;l. El orgasmo fue perdiendo intensidad y ella fue acallando sus gemidos hasta que fue dej&aacute;ndose caer sobre el pecho de Carlos.<\/p>\n<p>Con la respiraci&oacute;n agitada a&uacute;n abri&oacute; los ojos y mir&oacute; a Carlos a los ojos y le puso una de sus sonrisas m&aacute;s dulces. -Ufff. Joder, ha sido brutal. -Dicho lo cual se acerc&oacute; a &eacute;l y lo bes&oacute; con dulzura, siendo correspondida por Carlos. Ella lo bes&oacute; en agradecimiento al placer dado, y el en agradecimiento al espect&aacute;culo tan hermoso. A&uacute;n segu&iacute;a &eacute;l dentro de ella pero ambos permanec&iacute;an quietos, &eacute;l esperaba que fuese ella quien se moviese, acababa de correrse y estaba sensible.<\/p>\n<p>Carlos notaba la humedad de ella contra su entre pierna, as&iacute; como notaba las tiernas tetas de ella aplastadas bajo su peso contra su propio pecho, las manos de ella a ambos lados de su cara sujet&aacute;ndola con dulzura mientras se besaban acaramelados, los muslos carnosos y hermosos de ella a ambos lados de sus caderas, la espalda de ella suave contra sus manos que la recorr&iacute;an de arriba abajo dando caricias suaves. Carlos calcul&oacute; que ya hab&iacute;a pasado tiempo suficiente y comenz&oacute; un suave movimiento de pelvis contra su amante que lo recibi&oacute; con una mirada interrogativa y t&iacute;midas semillas de gemidos.<\/p>\n<p>-&iquest;M&aacute;s?<\/p>\n<p>-Yo a&uacute;n no me he corrido.<\/p>\n<p>-Ya -dijo ella alargando la palabra-. Pero yo s&iacute; lo he hecho ya.<\/p>\n<p>&iquest;De verdad era esa su respuesta? &iquest;Ni siquiera iba a fingir que le importase un &aacute;pice su placer? Ni siquiera se molestaba en dar alguna excusa para no seguir, sino que simplemente le parec&iacute;a normal que ya se hubiese acabado todo. As&iacute; es como deb&iacute;an sentirse muchas mujeres cuando el hombre acababa antes que ellas. La de vueltas que da la vida.<\/p>\n<p>-Pues yo a&uacute;n no y pienso hacerlo.<\/p>\n<p>Isabel iba a contestar a eso, seguramente alguna negativa imperativa de las suyas, pero no pudo articular palabra, Carlos los hizo girar en la cama quedando ahora &eacute;l encima de ella y a&uacute;n dentro de ella. La mirada de Isabel era ahora desafiante, no parec&iacute;a gustarle no estar al mando en la cama. De nuevo abri&oacute; la boca para protestar, pero Carlos lo evit&oacute; dando un empuj&oacute;n con las caderas haciendo que su polla se clavara honda en su co&ntilde;o. De la boca abierta de Isabel s&oacute;lo sali&oacute; un fuerte gemido que mezclaba placer y sorpresa. Tras una serie de acometidas por parte de Carlos Isabel volvi&oacute; a intentar hablar con el ce&ntilde;o fruncido en una mezcla de placer y enfado, ese momento lo acall&oacute; Carlos sellando los labios de ella con los suyos e introduciendo la lengua dentro de la boca de ella. Podr&iacute;a decir lo que quisiera, pero le gustaba aquello y el beso lo demostraba, tan s&oacute;lo quer&iacute;a estar al mando. Ahora le tocaba a &eacute;l, y le tocaba de verdad. Sigui&oacute; foll&aacute;ndosela en la postura del misionero un rato, arrancando cada vez m&aacute;s y m&aacute;s gemidos a la mujer bajo &eacute;l, que se agarraba a ratos de sus brazos y a ratos clavaba las u&ntilde;as en su espalda. No tard&oacute; mucho en sentir c&oacute;mo le atenazaba con las piernas, haciendo un candado del que no pod&iacute;a escapar. Carlos le sonre&iacute;a sobre ella, divertido por las muecas de placer que desfiguraban el rostro de la mujer.<\/p>\n<p>-Mmmm, s&iacute;ii. No pares ahora nene. Que&hellip; me&hellip; viene&hellip; otro orgasmo.<\/p>\n<p>Necesitaba coger aire tras cada palabra para poder seguir hablando. Alternaba gemidos con palabras y con bocanadas de aire, eso cuando no estaba ocupada recibiendo alg&uacute;n beso. Carlos sab&iacute;a muy bien cu&aacute;les eran las posturas donde m&aacute;s placer ganaba &eacute;l y cu&aacute;les las que m&aacute;s placer daban a ellas. En el caso del misionero siempre era la postura que m&aacute;s placer daba a las mujeres con las que estaba. No hab&iacute;a escogido esa postura por casualidad.<\/p>\n<p>Isabel clav&oacute; las u&ntilde;as en las nalgas de Carlos, inst&aacute;ndole a que la ayudase a recorrer los &uacute;ltimos metros hasta la meta. Ese era el momento que esperaba. Carlos detuvo su movimiento y qued&oacute; quieto observando el rostro de Isabel. Ella abri&oacute; los ojos y le mir&oacute; con preguntas en los ojos &ldquo;&iquest;por qu&eacute; paras ahora?&rdquo; parec&iacute;an decir. &ldquo;Porque as&iacute; lo quiero&rdquo; dec&iacute;an los de Carlos.<\/p>\n<p>-Si quieres correrte, tendr&aacute;s que hacer que yo me corra antes.<\/p>\n<p>Isabel se qued&oacute; sin nada que decir, qued&oacute; con la boca abierta en se&ntilde;al de sorpresa. La expresi&oacute;n empez&oacute; a cambiar muy suavemente hacia la ira, pero no hab&iacute;a problemas, &eacute;l ten&iacute;a la cura. Comenz&oacute; a moverse de nuevo dentro de ella parando en seco el cambio de expresi&oacute;n de ella y devolvi&eacute;ndola al gesto de placer que tanto le gustaba. Viendo como se le contra&iacute;a el gesto y aceleraba la respiraci&oacute;n cuando se acercaba a su orgasmo. De nuevo se detuvo. Esta vez ella le mir&oacute; con gesto furibundo y &eacute;l rio ante ella mientras daba un par de caderazos para hacer que el rostro de ella volviese a cambiar a placer seg&uacute;n &eacute;l quisiera. Ahora iba a ser &eacute;l el que jugase con ella, y &eacute;l era un jugador peligroso al que tener muy en cuenta.<\/p>\n<p>Se mantuvieron as&iacute; unos minutos, minutos en los que Carlos follaba a Isabel en la postura del misionero hasta llevarla cerca del orgasmo y entonces se quedaba quieto dejando que el orgasmo se enfriara y que ella cambiase su gesto. Ni una vez la hab&iacute;a dejado hablar, si no la acallaba con movimientos de cadera, lo hac&iacute;a bes&aacute;ndola con pasi&oacute;n. La follaba y paraba a intervalos, con paciencia, hasta que al fin la cara que presentaba Isabel no era de ira, ni de sorpresa sino de s&uacute;plica. Ahora estaban entendi&eacute;ndose.<\/p>\n<p>Carlos volvi&oacute; a comenzar a follarla una vez m&aacute;s, escuchando los gemidos de ella, escuchando el chapoteo de su co&ntilde;o, escuchando el sonido de la carne contra la carne, escuchando su respiraci&oacute;n y controlando, sobre todo controlando. Vio c&oacute;mo se acercaba de nuevo al cl&iacute;max y ralentiz&oacute; la marcha para permitirle acercarse pero no alcanzar el orgasmo, compensaba los desesperados movimientos de cadera de ella por conseguir el poco placer que le faltaba con sus propios movimientos de cadera para que no lo alcanzase. La besaba para distraerla lo que pudiese cuando frenaba la marcha, ella correspond&iacute;a a los besos inconscientemente, era su boca quien besaba, no ella, ella s&oacute;lo quer&iacute;a correrse. Estaba a punto y ambos lo notaban, Isabel miraba con ojos suplicantes mientras dos l&aacute;grimas ca&iacute;an por sus mejillas; eran l&aacute;grimas de placer, y de cierta desesperaci&oacute;n. Pobre, si eso la desesperaba que se agarrase bien. Carlos se sali&oacute; de ella lentamente y comenz&oacute; a frotar el co&ntilde;o de ella con toda la longitud de su miembro. Esto s&oacute;lo la har&iacute;a volverse m&aacute;s loca a&uacute;n, no la har&iacute;a correrse y los dos lo sab&iacute;an. Carlos la miraba desde arriba con una sonrisa que reflejaba control y diversi&oacute;n, le encantaba tenerla as&iacute;. Isabel le miraba desde abajo con una mueca a medio camino entre el placer y el llanto. Carlos retrocedi&oacute; un poco dejando su polla fuera del alcance de su co&ntilde;o por unos cent&iacute;metros, Isabel le mir&oacute; primero a &eacute;l y luego a su polla.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; cabr&oacute;n eres -dijo ella acerc&aacute;ndose hacia la polla.<\/p>\n<p>Carlos volvi&oacute; a alejarse y esta vez sigui&oacute; haci&eacute;ndolo mientras la miraba a los ojos, retrocedi&oacute; hasta bajarse de la cama y quedarse de pie en el suelo junto a la ropa de ambos. Isabel fue acerc&aacute;ndose a &eacute;l hasta quedar sentada al borde de la cama, donde a&uacute;n alcanzaba la polla h&uacute;meda y brillante que le deb&iacute;a un orgasmo. Alarg&oacute; una mano temblorosa para agarrarla pero Carlos dio otro paso m&aacute;s hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-Ven aqu&iacute; y c&oacute;meme los huevos.<\/p>\n<p>Isabel no dijo nada, s&oacute;lo se dej&oacute; caer de la cama y avanz&oacute; hasta quedar de rodillas frente a Carlos y su polla dura. La mirada de Isabel era de frustraci&oacute;n ahora, no le gustaba este juego pero sab&iacute;a que ten&iacute;a que jugarlo si quer&iacute;a su orgasmo. Qu&eacute; r&aacute;pido cambian las tornas.<\/p>\n<p>La rubia tom&oacute; el falo con la mano derecha y empez&oacute; a masturbarlo mientras enterraba la cara bajo &eacute;l y comenzaba a comerle los huevos. Los chupaba los dos hasta dejarlos bien ensalivados, jugueteaba con ellos con la lengua, se los met&iacute;a en la boca y les daba lamidas. Esos huevos debieron haber recibido una buena raci&oacute;n de fluidos vaginales de ella durante la aburrida follada en que ella estaba sobre &eacute;l, pero eso hab&iacute;a sido hac&iacute;a rato ya y ahora recib&iacute;an raci&oacute;n de fluido oral de Isabel. Isabel pas&oacute; por iniciativa propia de comerle los huevos a comerle la polla, y lo estaba haciendo con ganas. Carlos guio la mamada colocando su mano sobre la cabeza de ella. Vio c&oacute;mo ella se llevaba la otra mano a la entrepierna y c&oacute;mo separaba las piernas para facilitar su masturbaci&oacute;n. Isabel comenz&oacute; a gemir con su polla en la boca.<\/p>\n<p>Viendo que ella se animaba solita, aprovech&oacute; para forzar un poco la mamada agarrando la cabeza con ambas manos y moviendo las caderas como si follara, lo hizo lento y fue subiendo la intensidad sin llegar a hacerlo duro. Isabel dej&oacute; quieta la cabeza y dej&oacute; que le follase la boca mientras ella se masturbaba cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. Hac&iacute;a tiempo que no cruzaba la mirada con Carlos, desde que la oblig&oacute; a hacerle la mamada. Hac&iacute;a tiempo que no hablaba con Carlos, desde que le llam&oacute; cabr&oacute;n. La mano que ahora ten&iacute;a libre Isabel la llev&oacute; hasta sus tetas y la us&oacute; para pellizcarse los pezones y apretarse las tetas una cada vez.<\/p>\n<p>Carlos agarr&oacute; las dos manos de Isabel y tir&oacute; de ellas hasta dejarlas en alto, all&iacute; las sostuvo con su mano izquierda.<\/p>\n<p>-Pero qu&eacute; haces -aquello sali&oacute; de la boca de ella como una medio pregunta y medio afirmaci&oacute;n, sin quedar claro si ten&iacute;a tono de enfado o de sorpresa.<\/p>\n<p>-A&uacute;n no me he corrido &iquest;verdad? -Dijo Carlos con una sonrisa, con esa sonrisa que hac&iacute;a tiempo que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>-D&eacute;jame correrme y te la chupo hasta que te corras -ante la mirada de Carlos, Isabel intent&oacute; negociar-&hellip; y te dejo correrte en mi boca. O en mi co&ntilde;o. Joder me da igual, pero d&eacute;jame correrme cabr&oacute;n.<\/p>\n<p>Isabel se contoneaba como una anguila, mov&iacute;a las caderas en b&uacute;squeda de algo que llevarse a la boca, en busca de apagar el fuego que ten&iacute;a entre las piernas. Sin soltar las mu&ntilde;ecas de ella, Carlos de acuclill&oacute; hasta quedar frente a frente con ella.<\/p>\n<p>-Vale, voy a dejar que te corras.<\/p>\n<p>Dicho eso le meti&oacute; tres dedos en la boca para que se los chupara, cosa que ella hizo sin rechistar mientras miraba a los ojos de &eacute;l con los ojos entrecerrados. Carlos sac&oacute; los dedos de su boca y los fue bajando poco a poco arrastrando las yemas por la barbilla, luego el cuello, pasando por el pecho y tras recorrer el abdomen y esquivar el ombligo, lleg&oacute; al tanga que a&uacute;n ten&iacute;a puesto, gir&oacute; la mano para que la palma mirase a ella e introdujo la mano dentro del tanga. Se deleitaba Carlos con hacer las cosas lentas y ver las reacciones de ella, ya no forcejeaba para liberar las manos y s&oacute;lo segu&iacute;a la mano de &eacute;l con toda su atenci&oacute;n. Cuando los dedos hicieron c&iacute;rculos en su hinchado cl&iacute;toris, ella comenz&oacute; a soltar suspiros profundos mientras le miraba de reojo, a su media sonrisa, esa media sonrisa.<\/p>\n<p>Finalmente dej&oacute; de jugar con ella e introdujo dos dedos en su encharcado co&ntilde;o, los introdujo hasta la segunda falange y una vez dentro los dobl&oacute; para formar un gancho. Se qued&oacute; quieto mirando c&oacute;mo ella esperaba ahora que &eacute;l se moviese y le diese placer, pero al no sentir llegar nada, abri&oacute; los ojos y le mir&oacute; de nuevo suplicante, entonces la bes&oacute; y le meti&oacute; la lengua dentro de la boca mientras comenzaba a mover los dedos dentro de ella comenzando a arrancarle gemidos. Gemidos que el mismo acallaba. Sigui&oacute; masturb&aacute;ndola y bes&aacute;ndola y cada vez aumentaba m&aacute;s el ritmo haciendo cada vez un ruido m&aacute;s sonoro de &ldquo;chop chop&rdquo;. Ella se contorsionaba c&oacute;mo pod&iacute;a y c&oacute;mo le permit&iacute;a la posici&oacute;n de rodillas y con las manos sostenidas en alto.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres correrte? -Se lo pregunt&oacute; con la media sonrisa en la mirada. Esa media sonrisa de condescendencia.<\/p>\n<p>Por toda respuesta, ella atin&oacute; como pudo a asentir con la cabeza mientras apenas lograba fijar la vista en &eacute;l a trav&eacute;s de los ojos medio cerrados y las l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>Carlos aceler&oacute; ahora el ritmo para hacerla correrse, los chapoteos se hicieron ensordecedores hasta que los gemidos de ella consiguieron superarlos en sonido. En apenas unos segundos el tan anhelado orgasmo lleg&oacute;. Lleg&oacute; y explot&oacute;. Puso los ojos en blanco y comenz&oacute; a retorcerse con violencia, Carlos le sostuvo las manos fuertemente unidas y en alto y ella se retorci&oacute; con el resto del cuerpo dando tensionando los m&uacute;sculos aleatoriamente, liber&oacute; sus piernas y lanz&oacute; coces involuntarias mientras explotaba en su orgasmo, pate&oacute; la ropa y su bolsito recorri&oacute; un par de metros por el suelo; Carlos mantuvo su movimiento dentro del co&ntilde;o de ella durante el orgasmo hasta que le pareci&oacute; ver c&oacute;mo &eacute;ste llegaba a su punto &aacute;lgido, en ese momento dej&oacute; de mover la mano y dej&oacute; que el orgasmo fuese apag&aacute;ndose lentamente en aquella mujer.<\/p>\n<p>Isabel fue calm&aacute;ndose poco a poco teniendo cada vez menos espasmos y m&aacute;s espaciados entre ellos. Fue qued&aacute;ndose sentada con la espalda apoyada en la cama y con las piernas abiertas. Carlos sac&oacute; suavemente los dedos de dentro de ella, estaban chorreando. Hizo el recorrido a la inversa que hab&iacute;a hecho antes y dejando un rastro de flujo vaginal los llev&oacute; hasta la boca de ella d&oacute;nde los introdujo en su boca para que se los limpiara. Finalmente liber&oacute; sus manos que cayeron inertes a ambos lados de su cuerpo relajado. Isabel lam&iacute;a los dedos con sabor &aacute;cido que Carlos hab&iacute;a puesto en su boca hasta que se los quit&oacute; de la boca y entonces se dedic&oacute; a lamer la lengua que Carlos hab&iacute;a puesto en su boca.<\/p>\n<p>-S&uacute;bete a la cama, que esto est&aacute; lejos de acabar.<\/p>\n<p>-Mmm, &iquest;m&aacute;s?<\/p>\n<p>-Joder que m&aacute;s. A&uacute;n no me he corrido, &iquest;no?<\/p>\n<p>Isabel mir&oacute; hacia abajo, hacia la polla de Carlos y la vio all&iacute;, erecta y mir&aacute;ndola con su &uacute;nico ojo. La calentura que no hab&iacute;a terminado de abandonarla gan&oacute; fuerzas de repente. Los rescoldos se avivaron.<\/p>\n<p>-Vale -dijo ella con la mirada fija en la polla de &eacute;l.<\/p>\n<p>Cuando fue a levantarse las piernas le fallaron un poco y Carlos la ayud&oacute; a incorporarse y a tumbarla boca arriba sobre la cama. &Eacute;l se arrodill&oacute; junto a ella y comenz&oacute; a besarla en los labios. La mano de ella la sinti&oacute; de repente en su polla, agarr&aacute;ndola con fuerza y masturb&aacute;ndola. La mano de &eacute;l fue hacia el pecho de ella, a jugar con los pezones. Carlos a&uacute;n no se acercaba a la entrepierna de ella, iba a dejarla descansar un poco del orgasmo, no sab&iacute;a cu&aacute;l era su sensibilidad, aunque seguro que la estaba subestimando como le pasaba casi siempre. Iba a ir en busca de su co&ntilde;o pero ella se le adelant&oacute; y fue en busca de su polla y comenz&oacute; a trag&aacute;rsela.<\/p>\n<p>La chupada de lado, restregando el glande contra los carrillos de ella, se la sacaba con un sonido de succi&oacute;n y volv&iacute;a a trag&aacute;rsela. Poco a poco fue cambiando su posici&oacute;n para facilitar la mamada y Carlos hizo lo mismo hasta acabar el de rodillas sobre la cama y ella a cuatro patas. No parec&iacute;a una posici&oacute;n especialmente c&oacute;moda para chup&aacute;rsela, pero bueno, ella la hab&iacute;a elegido. Carlos la ve&iacute;a desde arriba chup&aacute;ndosela usando s&oacute;lo su boca, ambas manos apoyadas en la cama y con el incre&iacute;ble culo movi&eacute;ndose al son de la mamada; echaba el cuerpo adelante y atr&aacute;s para realizar la mamada y esas nalgas se mov&iacute;an a ese ritmo, era algo hipn&oacute;tico y hermoso de ver. Carlos llev&oacute; una mano hacia ese culo y le dio un azote, tras recibir un gemido como respuesta, introdujo la mano entre el tanga y el culo. Ese tanga s&oacute;lo era una molestia.<\/p>\n<p>Sus dedos volv&iacute;an a recorrer los pliegues de su vagina, la piel de ella se eriz&oacute; al sentir la mano adentrarse en su tanga y comenz&oacute; a contonear sus caderas con cada caricia. Los dedos dejaron de explorar las inmediaciones y se introdujeron en la caverna h&uacute;meda, primero uno y tras un minuto introdujo un segundo dedo. Siguieron d&aacute;ndose placer mutuamente variando las cadencias de ambos, cuando Carlos masturbaba m&aacute;s r&aacute;pido a Isabel ella ralentizaba su mamada y cuando ella aceleraba su mamada &eacute;l dejaba los dedos quietos. Al final los dos llegaron a una suerte de equilibrio en el cual los dos se daban el placer suficiente para que el otro le diese el placer suficiente. Carlos estaba durando sin correrse bastante y eso empezaba a impacientarle, as&iacute; que decidi&oacute; concentrarse en &eacute;l. Sac&oacute; los dedos de dentro de ella y fue recost&aacute;ndose en la cama hasta quedar sentado con la espalda en el cabecero y la cabeza de Isabel subiendo y bajando en su entrepierna.<\/p>\n<p>-Joder, chupa bien que ya va siendo hora de que me corra.<\/p>\n<p>Isabel aceler&oacute; su mamada al o&iacute;r esas palabras, deb&iacute;a tener ya las mand&iacute;bulas doloridas tras tanto rato chup&aacute;ndosela pero no daba se&ntilde;ales de ello. Carlos llev&oacute; una mano a la nuca de ella y con la otra agarr&oacute; una teta para entretener esa mano. Carlos echaba la cabeza hacia atr&aacute;s y bufaba con la mamada de Isabel, parec&iacute;a que al fin ve&iacute;a luz al final del t&uacute;nel. Isabel lo not&oacute; y se aplic&oacute; m&aacute;s a&uacute;n a la mamada, parec&iacute;a orgullosa de arrancarle bufidos a su amante. Carlos notaba un orgasmo acerc&aacute;ndose, pero no ser&iacute;a uno especialmente bueno, ser&iacute;a uno pasable, ser&iacute;a el primero de la noche, o eso esperaba.<\/p>\n<p>-Sigue, t&iacute;a. Que ya me voy a correr.<\/p>\n<p>Isabel ten&iacute;a una mano sobando los huevos y la otra masturbando mientras ten&iacute;a s&oacute;lo el glande dentro de la boca y hac&iacute;a c&iacute;rculos con la lengua sobre &eacute;l. Notaba el placer de Carlos por c&oacute;mo la agarraba de la cabeza y por el ritmo de su respiraci&oacute;n. Le estaba llevando al orgasmo y le encantaba darle ese placer.<\/p>\n<p>Carlos aceler&oacute; su respiraci&oacute;n e Isabel se prepar&oacute; para lo que ven&iacute;a. Los dedos de &eacute;l se enterraron en la melena de ella, enred&aacute;ndose entre los cabellos mientras tensaba todos los m&uacute;sculos del cuerpo y comenzaba a correrse. Isabel previ&oacute; este momento y justo antes de que &eacute;l se corriese se sac&oacute; su polla de la boca y la masturb&oacute; con ganas haciendo que la corrida cayese directamente sobre un totalmente cogido por sorpresa Carlos, el cual sinti&oacute; su corrida caliente aterrizar sobre su pecho y vientre. Una vez hubo terminado la corrida y recuperado el aliento, habl&oacute;.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; cabrona eres, me la has jugado, perrilla -lo dijo en tono de humor, no le hab&iacute;a molestado la jugarreta sino al contrario, le hab&iacute;a divertido. Le hab&iacute;a cogido desprevenido totalmente, punto para ella.<\/p>\n<p>-Hombre -dijo ella con una sonrisa en la boca-. No esperar&iacute;as que me lo tragase &iquest;no? Que ascazo.<\/p>\n<p>-Joder, podr&iacute;as haberlo dicho antes en vez de haberme hecho correrme encima -rio &eacute;l.<\/p>\n<p>-Ah, no s&eacute;. Los t&iacute;os siempre esper&aacute;is que nos traguemos el semen cuando os corr&eacute;is.<\/p>\n<p>-Touch&eacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Ves? A m&iacute; no me ganas -imprimi&oacute; un aire de superioridad y orgullo a sus palabras.<\/p>\n<p>-Calla y b&eacute;same, anda. Ya veremos si no te gano.<\/p>\n<p>-Primero l&iacute;mpiate.<\/p>\n<p>Ja. Vaya con la t&iacute;a, no se le puede no hacer caso, &iquest;eh? Carlos se levant&oacute; y fue hacia el ba&ntilde;o para meterse en la ducha, algo r&aacute;pido. A medio camino entre la cama y el ba&ntilde;o se dio la vuelta y volvi&oacute; a la cama. Isabel le vio volverse y caminar hacia ella, con la polla morcillona colgando habiendo perdido un poco de su longitud y mirando hacia abajo, le tom&oacute; de la mano y tir&oacute; de ella con firmeza inst&aacute;ndola a seguir su paso. Impelida por la firmeza con que tiraba de ella, se levant&oacute; y fue guiada por &eacute;l hasta el ba&ntilde;o. El ba&ntilde;o podr&iacute;a tener la mitad del volumen de la habitaci&oacute;n de Carlos, era una cosa exagerada. Hab&iacute;a un plato de ducha bastante espacioso, cabr&iacute;an all&iacute; unas tres personas sin sentirse apretadas; el ba&ntilde;o ten&iacute;a tambi&eacute;n una cosa bastante interesante, un jacuzzi. Carlos literalmente flip&oacute; con el jacuzzi, era lo &uacute;ltimo que hubiese esperado en aquel ba&ntilde;o, no estaba fuera de lugar, pero no lo esperaba all&iacute;. El jacuzzi le daba bastantes ideas, bastantes y parec&iacute;an entretenidas&hellip; pero no para ese momento, se dirigi&oacute; hacia la ducha con Isabel cogida de la mano. Isabel entendi&oacute; que &eacute;l pretend&iacute;a que se duchasen juntos, pareci&oacute; que no hab&iacute;a comprendido algo tan obvio hasta que estuvo a dos pasos de la placa de ducha. Carlos not&oacute; una leve vacilaci&oacute;n en Isabel, una leve resistencia a ir hacia la ducha s&oacute;lo dur&oacute; un instante.<\/p>\n<p>Carlos mir&oacute; a Isabel y esta le devolvi&oacute; la mirada hasta que entendi&oacute; qu&eacute; quer&iacute;a, se llev&oacute; las manos al tanga y se lo baj&oacute;. El tanga hizo resistencia a ser bajado, toda esa humedad absorbida manten&iacute;a unidas la prenda con la fuente de dicha humedad. Una vez se hubo despegado, la humedad absorbida por la prenda hizo que esta cayese a plomo contra el suelo debido al peso que &eacute;sta a&ntilde;ad&iacute;a a la tela. Al fin Carlos iba a ser capaz de ver a Isabel totalmente desnuda, Isabel enderez&oacute; la espalda hasta quedar de pie y recta de nuevo. Apenas pudo Carlos echar un vistazo cuando ella le quit&oacute; las gafas de la cara, ahora no ve&iacute;a a un palmo de distancia. Un borr&oacute;n de muy buen ver entr&oacute; en la ducha, el borr&oacute;n con forma de mujer ten&iacute;a un culo borroso que incitaba a agarrarlo y amasarlo. Carlos se quit&oacute; los calcetines, que ten&iacute;a olvidados en sus pies, y entr&oacute; a la ducha siguiendo a la rubia borrosa.<\/p>\n<p>El agua comenz&oacute; a caer y ambos se comenzaron a frotar a s&iacute; mismos. Carlos se dedic&oacute; a limpiarse su propia corrida de encima, o se limpia con jab&oacute;n, o aquello queda hecho una costra. Isabel se enjabon&oacute; todo el cuerpo. No sab&iacute;a si es que ella es m&aacute;s lenta en la ducha, o si lo hac&iacute;a aprop&oacute;sito, pero para cuando &eacute;l estaba ya limpio ella a&uacute;n segu&iacute;a enjabon&aacute;ndose el cuerpo; a&uacute;n ten&iacute;a partes sin enjabonar. Tal vez lo incitase a ayudarla, tal vez no. Como fuese, cogi&oacute; el bote de gel, se ech&oacute; en la mano y comenz&oacute; a enjabonarla.<\/p>\n<p>-Eh, esas manos.<\/p>\n<p>-Es para ayudarte, as&iacute; acabamos antes y no gastamos tanta agua -las manos de &eacute;l en su culo.<\/p>\n<p>&Eacute;l no hab&iacute;a hecho ning&uacute;n esfuerzo por enjabonarla, simplemente hab&iacute;a llevado sus manos hacia ese culo que le volv&iacute;a loco y hab&iacute;a comenzado a sob&aacute;rselo sin importarse que todo el gel que ten&iacute;a en las manos iba resbalando siendo arrastrado por el agua. La polla ya hab&iacute;a empezado a despertar de nuevo, notaba c&oacute;mo crec&iacute;a y comenzaba a mirar al cielo con cada palpitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Y me est&aacute;s enjabonando el cuello tambi&eacute;n, &iquest;o qu&eacute;? Mmm.<\/p>\n<p>Carlos hab&iacute;a comenzado a besarle el cuello.<\/p>\n<p>-Para el cuello lo mejor es la saliva, que es antis&eacute;ptica -sac&oacute; la lengua y le lami&oacute; el cuello.<\/p>\n<p>Isabel se vio atra&iacute;da hac&iacute;a Carlos al tirar este de ella, al tirar &eacute;ste de su culo. Not&oacute; algo caliente contra su ombligo, algo que la quemada, le abrasaba el bajo vientre. Llev&oacute; su mano all&iacute; y agarr&oacute; el origen de ese calor y comenz&oacute; a masturbarlo. Sus bocas volvieron a unirse, se besaban con lentitud y suavidad. Eran besos largos, que no ten&iacute;an prisa alguna por acabar y, que cuando acababan, se tomaban un momento para tomar aire y volv&iacute;an a acercarse lentamente para volver a besarse con todo el tiempo del mundo por delante.<\/p>\n<p>Carlos estaba encantado con agarrar y estrujar el culo de ella, pero ya le parec&iacute;a que era el momento de continuar con algo m&aacute;s as&iacute; que orden&oacute; a sus manos que fuesen cerr&aacute;ndose para que sus dedos alcanzasen la vagina que se escond&iacute;a bajo las nalgas y entre los muslos. Isabel fue abriendo las piernas para facilitar el paso a la mano que se acercaba a su rajita, not&oacute; la mano descender e introducirse entre las nalgas y descender por entre ellas. Not&oacute; los dedos pasar sobre su ano y eso le envi&oacute; un peque&ntilde;o escalofr&iacute;o por la columna, escalofr&iacute;o que Carlos no dej&oacute; pasar por alto.<\/p>\n<p>Siguieron bes&aacute;ndose mientras Carlos comenzaba a juguetear con la vagina de ella y mientras ella jugueteaba con el pene de &eacute;l. Los besos no tardaron en convertirse de besos lentos y suaves a besos donde cada uno intentaba devorar al contrario, los jugueteos con los genitales ajenos no tardaron en pasar a ser masturbaciones en toda regla. Carlos agarr&oacute; a Isabel por los hombros, la gir&oacute; y la empuj&oacute; contra la pared, hizo que sacase el culo y se acuclill&oacute; ante &eacute;l.<\/p>\n<p>Isabel cerr&oacute; los ojos y dibuj&oacute; una sonrisa en su cara cuando sinti&oacute; c&oacute;mo le com&iacute;an el co&ntilde;o desde atr&aacute;s. Estaba apoyando contra la pared su pecho, palmas de las manos y su mejilla izquierda y manten&iacute;a el culo lo m&aacute;s afuera que pod&iacute;a para que esa lengua que empezaba a recorrerla por dentro y por fuera lo tuviera m&aacute;s f&aacute;cil para realizar su labor de darle placer.<\/p>\n<p>Carlos lam&iacute;a al fin ese co&ntilde;o al que tantas ganas le ten&iacute;a, al fin pod&iacute;a hincarle el diente a ese Monte de Venus. Recorr&iacute;a toda la extensi&oacute;n de la vagina, lam&iacute;a los pliegues y hac&iacute;a c&iacute;rculos en el cl&iacute;toris, introduc&iacute;a la lengua dentro de la vagina, volv&iacute;a al cl&iacute;toris&hellip; Notaba c&oacute;mo Isabel echaba el culo hacia atr&aacute;s, como si quisiera que se acercase a&uacute;n m&aacute;s a su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Carlos penetr&oacute; la vagina de Isabel con sus dedos arrancando gemidos de su garganta al hurgar en su interior. Comenz&oacute; a comerle el culo mientras le met&iacute;a los dedos en el co&ntilde;o, Isabel hizo un amago de apartarse, pero Carlos tir&oacute; de ella hacia atr&aacute;s para desestabilizarla y que no tuviese m&aacute;s remedio que apoyarse contra la pared para no caer, quedando su culito expuesto a &eacute;l. Isabel pareci&oacute; comenzar a encontrar placer en que su entrada posterior fuese lamida, tal vez fuese por el placer recibido en su entrada delantera. Carlos se gir&oacute; quedando su cabeza entre las piernas de ella con la espalda mirando a la pared donde Isabel se apoyaba, desde esa posici&oacute;n continu&oacute; lami&eacute;ndole el co&ntilde;o mientras pod&iacute;a meter los dedos al mismo tiempo. Ten&iacute;a dos dedos metidos en su co&ntilde;o y con el dedo coraz&oacute;n de la otra mano hac&iacute;a c&iacute;rculos sobre el ano de ella, presionando ligeramente cada cierto tiempo. Sac&oacute; los dedos del co&ntilde;o e intercambi&oacute; las posiciones de las manos. Un dedo entr&oacute; en el co&ntilde;o, caliente y h&uacute;medo, otro dedo cubierto de fluido vaginal se coloc&oacute; en el ano e hizo presi&oacute;n. Un segundo dedo entraba en el co&ntilde;o mientras el otro dedo empezaba a entrar en el ano aprovechando el estar lubricado debido a haber estado dentro del co&ntilde;o. Cuando el segundo dedo hubo entrado en el co&ntilde;o, un tercero empez&oacute; a entrar, al mismo tiempo que el otro dedo se introduc&iacute;a hasta la segunda falange dentro del ano. Penetr&oacute; con los cuatro dedos los dos agujeros de Isabel mientras masturbaba su cl&iacute;toris con la lengua y se mantuvo as&iacute; durante un par de minutos, entonces coloc&oacute; un segundo dedo en el ano. Coloc&oacute; el segundo dedo justo bajo el primero, trazando ambos dedos juntos una l&iacute;nea vertical, suavemente fue haciendo presi&oacute;n para ir introduci&eacute;ndolo lentamente, para distraer a Isabel de la segunda intromisi&oacute;n en su culo, increment&oacute; su acose a su cl&iacute;toris y su co&ntilde;o. Si Isabel estaba disconforme con un dedo en su culo y un segundo en camino, no daba muestras de ello, en su cara s&oacute;lo hab&iacute;a una sonrisa.<\/p>\n<p>El segundo dedo fue adentr&aacute;ndose lentamente en el culo de ella hasta quedar enterrado hasta la segunda falange, como el primero. Volvi&oacute; a comenzar a masturbar el ano, ahora con dos dedos dentro, mientras masturbaba el co&ntilde;o con boca y dedos. Poco a poco, muy lentamente fue moviendo los dedos dentro de su culo para que estos pasasen de estar uno bajo otro a estar uno junto al otro, formando una l&iacute;nea horizontal. Isabel no pareci&oacute; percatarse de cambio alguno en su culo y segu&iacute;a sonriendo y gimiendo. Llevaba ya un rato de pie en esa postura tan inc&oacute;moda, deb&iacute;a estar cansada y bastante cachonda. Carlos sac&oacute; ambas manos de dentro de ella y se levant&oacute; quedando de nuevo tras ella. Isabel se mantuvo en la misma posici&oacute;n que antes, con el culo levantado, invit&aacute;ndole a entrar, esperando que lo hiciera. Carlos coloc&oacute; su polla sobre el ano y presion&oacute; suavemente, no iba a introducirla, s&oacute;lo quer&iacute;a lanzar el mensaje de qu&eacute; es lo que acabar&iacute;a viniendo esa noche. Meti&oacute; su polla por debajo de su co&ntilde;o, entre sus piernas y comenz&oacute; a mover las caderas rozando su polla contra la vagina de ella. Isabel llev&oacute; su mano hasta la polla que asomaba entre sus piernas y la palp&oacute; y masturb&oacute;.<\/p>\n<p>Carlos apunt&oacute; su polla a la entrada del co&ntilde;o y al mismo tiempo apunt&oacute; un dedo a la entra del culo. Comenz&oacute; a penetrar ambos orificios al mismo tiempo y comenz&oacute; a bombear el co&ntilde;o de Isabel mientras met&iacute;a el segundo dedo dentro del culo. El co&ntilde;o de Isabel estaba m&aacute;s apretado y los gemidos que lanzaba ahora se&ntilde;alaban que se acercaba a un orgasmo.<\/p>\n<p>-Joder, qu&eacute; apretadita est&aacute;s cabrona.<\/p>\n<p>-Ay, ay, s&iacute;&hellip; Estoy muy cachonda.<\/p>\n<p>-Te mola que te hurgue el culo, &iquest;a que s&iacute;? -Al decirlo movi&oacute; los dedos para los notase dentro. Ella apret&oacute; un poco m&aacute;s el co&ntilde;o, pero no respondi&oacute; con palabras. Acerc&oacute; su cara a la oreja de ella y le dijo- Te pienso follar el culo esta noche -otro apret&oacute;n de co&ntilde;o-. Te voy a partir ese culazo que tienes y &iquest;sabes qu&eacute;? -Hizo una pausa para que ella respondiera a su pregunta.<\/p>\n<p>La pausa se alarg&oacute; bastante hasta que Isabel se rindi&oacute; y quiso saber qu&eacute;<\/p>\n<p>-Qu&eacute; -su voz ten&iacute;a matices de timidez.<\/p>\n<p>-Que solo te follar&eacute; el culo cuando me lo pidas t&uacute;.<\/p>\n<p>Isabel no a&ntilde;adi&oacute; nada m&aacute;s, cerr&oacute; los ojos y se dej&oacute; seguir siendo follada contra la pared del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>En el ba&ntilde;o s&oacute;lo se o&iacute;a el agua de la ducha caer, el chop chop de las caderas chocando entre s&iacute; y los gemidos de ella, cada vez m&aacute;s fuertes. No, a&uacute;n no. Carlos se detuvo y sali&oacute; de ella, tanto de su co&ntilde;o como de su culo. Isabel mir&oacute; hacia atr&aacute;s con la pregunta &ldquo;&iquest;por qu&eacute; paras?&rdquo; en la cara, por respuesta recibi&oacute; una cachetada en el culo y ver c&oacute;mo Carlos cerraba el grifo y sal&iacute;a de la ducha. Ella sali&oacute; de la ducha y cogi&oacute; la toalla que &eacute;l le ofrec&iacute;a, al verle secarse con ella, hizo lo mismo.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; pasa, por qu&eacute; paras?<\/p>\n<p>-Tengo que irme un segundo, voy a mi habitaci&oacute;n y vuelvo en seguida. Te da tiempo a secarte el pelo. -Se acerc&oacute; a ella y la bes&oacute; tras agarrarla por la cintura. -Ah, y esto de aqu&iacute; mant&eacute;nmelo caliente hasta que vuelva -dijo mientras met&iacute;a dos dedos en el co&ntilde;o de ella y lo masturbaba un poco hasta o&iacute;r el chapoteo tan caracter&iacute;stico.<\/p>\n<p>Sac&oacute; los dedos del co&ntilde;o y se los dio a chupar, una vez estuvieron bien limpios se march&oacute; del ba&ntilde;o y la dej&oacute; all&iacute; sec&aacute;ndose el pelo. Recogi&oacute; su ropa y comenz&oacute; a vestirse, no se puso los zapatos, ni se abroch&oacute; la correa, no le hac&iacute;a falta, s&oacute;lo necesitaba taparse el cuerpo desnudo. Descalzo pas&oacute; junto al bolso de ella, tirado en mitad de la habitaci&oacute;n desde que ella le diese una patada tras haberle hecho un dedo hasta provocarle un orgasmo, el bolso se hab&iacute;a abierto y hab&iacute;a arrojado todas las pertenencias por la habitaci&oacute;n; entre ellas se encontraba la tarjeta para abrir la puerta, junto al m&oacute;vil de ella, que mostraba un icono de llamada perdida. Carlos cogi&oacute; la tarjeta del suelo para poder volver a entrar. Sali&oacute; de la habitaci&oacute;n y se dirigi&oacute; hacia el ascensor para ir hacia su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Esperando al ascensor se dio cuenta de que no llevaba el m&oacute;vil encima, pero se la sudaba bastante. Qu&eacute; m&aacute;s dar&iacute;a que no lo llevase, iba a volver r&aacute;pido y no es que se fuese a poner a hablar con nadie a esa hora ni quer&iacute;a hacerlo tampoco. Aunque, tal vez s&iacute; que le hiciese falta el m&oacute;vil. Algo le hab&iacute;a venido a la cabeza. El ascensor lleg&oacute; y se abrieron las puertas, pero Carlos no entr&oacute; sino que se dio media vuelta en direcci&oacute;n a la habitaci&oacute;n de ella de nuevo. Vio la cara de sorpresa de Isabel al verle entrar, no deb&iacute;a saber que ten&iacute;a su llave, se hab&iacute;a puesto una bata roja de seda y eso le hac&iacute;a estar igual de buena que antes.<\/p>\n<p>Carlos se acerc&oacute; hacia donde hab&iacute;an estado tirados sus pantalones para recoger su m&oacute;vil, que estaba tirado de cualquier forma en el suelo. Le hizo un gesto a Isabel para que se acercara, a&uacute;n ten&iacute;a la polla dura, y cuando lo hizo le puso una mano en el hombro y la otra en la cabeza y la hizo arrodillarse frente a &eacute;l. Ella entendi&oacute; de qu&eacute; se trataba y desabroch&oacute; la bragueta para sacar la polla y empezar a chuparla. Carlos la empuj&oacute; hasta que su espalda toc&oacute; la cama, agarr&oacute; su cabeza y comenz&oacute; a follarle la boca. Ella intent&oacute; apartarle empuj&aacute;ndoles con las manos, pero agarr&oacute; sus manos con la suya y las retuvo contra la cama mientras manten&iacute;a la cabeza asida con una &uacute;nica mano y manten&iacute;a la follada de su boca con &iacute;mpetu. Isabel al verse atrapada no tuvo m&aacute;s remedio que acceder a dejar que su boca fuese follada. Carlos le abri&oacute; la bata y le agarr&oacute; una teta y la sob&oacute; a consciencia, Isabel dejaba la cabeza quieta aceptando la mamada forzada. Le sac&oacute; la polla de la boca de repente, escupiendo ella bastante saliva que se le hab&iacute;a ido acumulando. Carlos la levant&oacute; de un tir&oacute;n, la gir&oacute; y la empuj&oacute; contra la cama para que quedase con las manos apoyadas en ella. Le levant&oacute; la bata y se la meti&oacute; de un solo movimiento. Ella dio un peque&ntilde;o grito, fue de sorpresa al no esperar la embestida tan de repente. El ritmo de la follada fue muy r&aacute;pido, fuertes caderazos que hac&iacute;an a Isabel perder el equilibrio y gemir fuerte hasta comenzar a dar gritos con cada pollazo. Entonces Carlos sac&oacute; la polla de su co&ntilde;o, se la guard&oacute; en los pantalones, se guard&oacute; su m&oacute;vil en los pantalones y se dio la vuelta para salir de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Espero que ese co&ntilde;o siga igual de mojado y abierto cuando vuelva en un par de minutos -dijo &eacute;l sin darse la vuelta y sin ver c&oacute;mo ella miraba hacia atr&aacute;s y se llevaba una mano al co&ntilde;o para meterse un par de dedos.<\/p>\n<p>Esperando al ascensor Carlos cogi&oacute; de su cartera el papel con el n&uacute;mero apuntado de la mujer del sex shop y guard&oacute; el contacto para poder hablar por whatsapp.<\/p>\n<p>-Buenas noches, Mar&iacute;a.<\/p>\n<p>Soy Carlos, que ayer estuve por tu tienda. Mira, una cosa, no s&eacute; si te pillo fuera, o durmiendo, o lo que sea; si no estas disponible, entonces nada. Estaba interesado yo por ese kit de sexo anal tan simp&aacute;tico que me ense&ntilde;aste. Resulta que al final he tenido suerte y podr&iacute;a usarlo con una. Si no se puede, pues nada, me jodo y bailo, pero si es posible que me lo mandes al hotel te invito un d&iacute;a a una cerveza.<\/p>\n<p>Se guard&oacute; el m&oacute;vil y sigui&oacute; camino a su habitaci&oacute;n, no iba a contestarle inmediatamente, era cerca de la una de la madrugada de un s&aacute;bado. Si no estaba de parranda por ah&iacute;, estar&iacute;a en su casa tranquila, o dormida. Pero por intentarlo no perd&iacute;a nada.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; a su habitaci&oacute;n y fue directo a la mesa, sobre ella hab&iacute;a una bolsa de pl&aacute;stico con una caja de cart&oacute;n dentro. Sac&oacute; el paquete de su interior y vio que no era nada discreto, as&iacute; que abri&oacute; el paquete y dej&oacute; su contenido dentro de la bolsa de pl&aacute;stico, dejando la caja de cart&oacute;n tirada de cualquier manera en el suelo de la habitaci&oacute;n. Sali&oacute; de su habitaci&oacute;n con la bolsa en la mano de camino hacia la habitaci&oacute;n de Isabel, varias plantas m&aacute;s arriba.<\/p>\n<p>Cada vez ten&iacute;a que llamar al ascensor, no estaba nunca en su planta pese a haberlo usado &eacute;l solo hac&iacute;a unos segundos. &iquest;Qui&eacute;n estaba usando el ascensor a esa hora, y por qu&eacute; no ve&iacute;a a nadie pero el ascensor nunca estaba donde &eacute;l lo hab&iacute;a llamado? Tal vez la gente del c&oacute;ctel\/fiesta estaba volviendo a sus habitaciones. Tal vez algunos lo hiciesen acompa&ntilde;ados. Tal vez algunos se conformasen con un buen Vladimir: una paja y a dormir.<\/p>\n<p>Subiendo ya el ascensor Carlos not&oacute; que el m&oacute;vil el vibraba en el bolsillo, &iquest;podr&iacute;a ser? Sac&oacute; el m&oacute;vil y vio que efectivamente, era Mar&iacute;a que le respond&iacute;a al mensaje:<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Carlos. No te preocupes no estaba dormida ni nada.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya te dije que me hablases cuando quisieras, no te preocupes<\/p>\n<p>&ldquo;S&iacute;. Se cual es el kit que me pides. Tranquilo que te lo preparo y te lo mando a donde me digas.<\/p>\n<p>&ldquo;Para mandarlo usamos una de estas empresas de repartos. Tardar&aacute; por lo menos 20 minutos en llegar<\/p>\n<p>&ldquo;Te vale?<\/p>\n<p>&ldquo;En cuanto me digas bajo y lo preparo todo. Me puedes pagar por bizum. Tu dime y te digo el precio.<\/p>\n<p>&ldquo;Ah y que sepas que me apunto lo de esa cerveza y as&iacute; me cuentas mas sobre esa chica.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya me dices.<\/p>\n<p>Poco o nada tard&oacute; Carlos en dar una respuesta afirmativa a Mar&iacute;a, en preguntarle cu&aacute;nto costar&iacute;a el kit y el transporte y en darle la direcci&oacute;n del hotel.<\/p>\n<p>&ldquo;Ah, s&iacute;. Una cosa m&aacute;s Mar&iacute;a<\/p>\n<p>&ldquo;Si es posible que se le entregue al paquete a una recepcionista pelirroja que hay en recepci&oacute;n, me har&iacute;as un favor.<\/p>\n<p>Con los negocios hechos, Carlos abri&oacute; la puerta de la habitaci&oacute;n de Isabel y entr&oacute;. Oy&oacute; a Isabel hablar con alguien, &iquest;tal vez hab&iacute;a alguien all&iacute;? No, m&aacute;s bien ser&iacute;a el tel&eacute;fono y se le pod&iacute;a ocurrir qui&eacute;n podr&iacute;a ser.<\/p>\n<p>-Que s&iacute; que ya te he o&iacute;do. No me lo repitas m&aacute;s.<\/p>\n<p>Isabel estaba andando por el dormitorio con el tel&eacute;fono pegado a la oreja, caminaba de un lado para otro. Cuando no le qued&oacute; m&aacute;s habitaci&oacute;n que recorrer en l&iacute;nea recta, se gir&oacute; para deshacer el camino y se percat&oacute; de que Carlos hab&iacute;a vuelto. Ella a&uacute;n llevaba la bata puesta y la hab&iacute;a vuelto a abrochar, los pezones se le marcaban bajo la fina seda y las caderas sugerentes dibujaban sus curvas bajo la prenda. Isabel se par&oacute; cuando vio al intruso y puso una mirada de sorpresa, no entend&iacute;a qu&eacute; hac&iacute;a Carlos ah&iacute;.<\/p>\n<p>A Carlos poco o nada le importaba qu&eacute; estuviese escuchando ella tras el auricular del tel&eacute;fono, avanz&oacute; hacia la cama y dej&oacute; caer al suelo la bolsa de pl&aacute;stico.<\/p>\n<p>-Hombre, s&oacute;lo faltar&iacute;a. Vamos -parec&iacute;a enfadada-. Ahora encima tengo que darte las gracias porque retrases tus planes para que no se quede solo el ni&ntilde;o hasta que yo vuelva.<\/p>\n<p>Ya era claro que estaba hablando con Kike. Carlos se empez&oacute; a quitar la camisa como si la cosa no fuese con &eacute;l.<\/p>\n<p>-&iexcl;Joder, Kike! Que yo estoy aqu&iacute; por trabajo, &iquest;lo recuerdas?<\/p>\n<p>Isabel pr&aacute;cticamente odiaba trabajar, pero esgrim&iacute;a ese argumento contra su marido. &Eacute;l era el obseso del trabajo y ese argumento siempre le dejaba en silencio. Carlos pas&oacute; a dejar caer su pantal&oacute;n al suelo, no a&uacute;n los calzoncillos.<\/p>\n<p>-&iquest;Bien? &iexcl;&iquest;Bien?! -Isabel pas&oacute; junto a Carlos poni&eacute;ndole una mala cara de campeonato, que &eacute;l ignor&oacute;-. Pues claro que s&iacute;. No, si ahora te parece me quedo en cualquier habitaci&oacute;n de mierda. Si me haces venir a esta mierda por la empresa, lo menos es que est&eacute; en una buena habitaci&oacute;n. La mitad de la empresa es m&iacute;a, joder.<\/p>\n<p>Ah, mezclar el dinero y la familia. Eso nunca sal&iacute;a bien. Carlos dejo su m&oacute;vil sobre la mesita de noche y lo puso a cargar, luego fue tras Isabel.<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute;! &iexcl;S&iacute; te lo digo, porque a veces se te olvida! Tu pued&hellip; -dos manos se posaron en las caderas de Isabel. Ella se volvi&oacute; y le lanz&oacute; una cara de odio a Carlos mientras vocalizaba las palabras: &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; haces!&rdquo;. Las vocaliz&oacute; tan bien que hasta se pod&iacute;an o&iacute;r- &iquest;Qu&eacute;? Eh&hellip; s&iacute;. Mira no me cambies de tema, que no pienso&hellip; -Carlos la atrajo hacia s&iacute; quedando culo con polla, la rode&oacute; por las caderas y bes&oacute; su cuello suavemente- Que no pienso irme antes de aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Isabel forcejeaba con Carlos. Lo hac&iacute;a para liberarse pero lo hac&iacute;a con mucha menos fuerza de la que ella ten&iacute;a. Era como si no quisiera que Kike se diese cuenta, pero &eacute;l no pod&iacute;a verla sino o&iacute;rla, y era capaz de hacer m&aacute;s fuerza sin hacer ruido. Por su parte a Carlos le daba igual que el marido estuviese de o&iacute;do presente. Ella hab&iacute;a ido tras &eacute;l toda la noche y &eacute;l no quiso hasta que sucumbi&oacute; a ella. Ahora que no le viniese con milongas, no se iba a conformar con ser un capricho pasajero. Ya hab&iacute;an hecho cornudo a Kike y ya hab&iacute;a ido contra su mentalidad de no meterse en relaciones, de perdidos al r&iacute;o. Ahora s&iacute; que iba a hacer cornudo a Kike.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 27<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Isabel ten&iacute;a frente a sus ojos un pantal&oacute;n vaquero que dejaba ver un objeto cil&iacute;ndrico tras la tela, ella estaba a escasos cent&iacute;metros, pod&iacute;a oler la tela vaquera, impregnada de cuantos aromas hab&iacute;a estado expuesta, el &uacute;ltimo fue el vestido de ella, la parte de su culo. Adelant&oacute; la mano derecha y la llev&oacute; a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24158,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-40906","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40906","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24158"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=40906"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/40906\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40906"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=40906"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=40906"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}