{"id":40908,"date":"2023-02-06T23:00:00","date_gmt":"2023-02-06T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-06T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-06T23:00:00","slug":"otro-reencuentro-que-termina-en-sexo-grupal-y-bondage","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/otro-reencuentro-que-termina-en-sexo-grupal-y-bondage\/","title":{"rendered":"Otro reencuentro que termina en sexo grupal y bondage"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40908\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hab&iacute;a pasado una semana desde el encuentro con Federico y desde entonces, no volv&iacute; a saber de &eacute;l. A pesar de que ten&iacute;a su tarjeta comercial, me pareci&oacute; prudente esperar su llamada. Sin embargo, registraba en mi Instagram varios mensajes de Carlos, mi excompa&ntilde;ero de colegio y desvirgador en una noche de gemidos de sill&oacute;n. Me contaba que a pesar de que no pod&iacute;a explicarse como hab&iacute;amos terminado teniendo sexo, lo &uacute;nico que deseaba era volver a &ldquo;coger mi culito rosado&rdquo;. Adem&aacute;s, elogi&oacute; mis fotos en la p&aacute;gina de la marroquiner&iacute;a e insisti&oacute; en juntarnos de nuevo en el departamento de Juan para ver en directo como me quedaban los pantalones de cuero que hab&iacute;a modelado. Finalmente, decidimos volver a encontrarnos el s&aacute;bado siguiente.<\/p>\n<p>Lo que m&aacute;s me gustaba de Carlos era su altura, me llevaba una cabeza . Yo apenas superaba el metro setenta y era delgado, destacaba en mi rostro, unos labios rojos y carnosos herencia de mi madre. Por otro lado, me hab&iacute;a dejado crecer el flequillo lacio y casta&ntilde;o un poco m&aacute;s all&aacute; de las cejas, por tanto acostumbraba acomodarlo constantemente pasando los dedos por cara. Otro detalle que desdibuja cualquier atisbo varonil eran los enormes lentes de pasta por delante de unos ojos peque&ntilde;os y almendrados, huidizos al contacto visual.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que ser&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cil para Carlos, si me presentaba a la cita con un look m&aacute;s binario, acentuando mis rasgos femeninos. Para eso me pinte las u&ntilde;as de negro y me calce los pantalones de cuero con una campera de hule azul encima de la remera blanca, por &uacute;ltimo, deje los zapatos por unas zapatillas de lona. Toque timbre, Carlos baj&oacute; a abrirme, juntos subimos los tres pisos por escalera.<\/p>\n<p>Mi compa&ntilde;ero estaba nervioso, lo tom&eacute; de la mano y con el dedo gordo comenc&eacute; a frotar su palma; cuando entramos al departamento, me estir&eacute; y lo bes&eacute; en la boca delicadamente, &eacute;l sonri&oacute; t&iacute;midamente. Me sent&eacute; en el sof&aacute; y mi anfitri&oacute;n fue por una cerveza a la heladera cuando escuch&eacute; movimiento en la habitaci&oacute;n de Juan.<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute; Juan? pregunte contrariado.<\/p>\n<p>-Espero que no te importe, disculpa que no te avise -dijo Carlos sin levantar la vista<\/p>\n<p>-Creo que son cosas que ten&eacute;s que avisar -conteste frunciendo la boca.<\/p>\n<p>Escuch&eacute; una puerta correrse, gir&eacute; la cabeza, Juan estaba de pie en shorts y con el torso desnudo. El entrenamiento policial hab&iacute;a logrado efectos en su cuerpo, definitivamente era por lejos m&aacute;s atractivo que Carlos.<\/p>\n<p>Me puse de pie y me acerque a Juan, gire sobre mis pasos y lo roce con la cola, el me pellizco con ganas.<\/p>\n<p>-Mmm, quieto vaquero, usted tiene que esperar su turno-susurre mirando intensamente a sus ojos<\/p>\n<p>-Traiga las esposas y si&eacute;ntese en la silla -ordene pegando un taconazo en el suelo. Sonriendo y mordiendo la lengua, el polic&iacute;a me entreg&oacute; las marrocas y tom&oacute; asiento poniendo las manos detr&aacute;s del respaldo. Proced&iacute; a esposar y luego me sent&eacute; en su regazo abraz&aacute;ndolo, y acercando la boca sin permitir que me besara.<\/p>\n<p>-Quieto vaquero -exclame mientras amasaba su pene visiblemente erecto. Me saque la ropa de un tir&oacute;n quedando solo en remera y tanga. Volv&iacute; a sentarme sobre su regazo d&aacute;ndole la espalda, &eacute;l solo atin&oacute; a besarme el cuello y la nuca; con un adem&aacute;n lo llam&eacute; a Carlos que se acerc&oacute; d&aacute;ndome un sonoro chup&oacute;n. Me desprend&iacute; de la bombachita dej&aacute;ndola caer al suelo para luego, doblarla en cuatro e introducirla con cuidado en la boca de Juan. Doble la cintura en noventa grados apoyando los brazos en las rodillas de mi reh&eacute;n, mientras con dulzura comenc&eacute; a besar sus bolas y a chupetear su pene que luc&iacute;a preciosamente venoso y rojo.<\/p>\n<p>Escuche la hebilla del cinto de Carlos caer al suelo, gire la cabeza y con los ojos lo invite a acoplarse. El paso su dedo &iacute;ndice ensalivado por mi ano y de forma abrupta me penetr&oacute; hasta el fondo. Mi exclamaci&oacute;n de placer casi le cuesta una mordida al glande de mi reh&eacute;n. Carlos mov&iacute;a el pene de forma riqu&iacute;sima por mis entra&ntilde;as, no pod&iacute;a dejar de gemir y sollozar de placer: me cost&oacute; bastante mantener el ritmo de la felatio que intentaba complacer al due&ntilde;o de casa. Juan escupi&oacute; la mordaza casi al mismo tiempo que el lechazo desbordo mis fauces. El ahogo me hizo toser con lagrimeo pero en la retaguardia los bombazos se replicaban con m&aacute;s fuerza y mi pene estaba re duro, empec&eacute; a frotarme. Juan intuyo el movimiento y con la parte interna de sus muslos se las arregl&oacute; para masturbarme, enseguida lo ensucie todo. Sent&iacute; a Carlos arquear de placer su cuerpo, su pija me hizo levantar los pies en el aire, solloc&eacute; de dulce dolor y ca&iacute; de rodillas al suelo.<\/p>\n<p>Extenuado, camine hasta la heladera y destape una cerveza mientras Carlos liberaba a Juan. Los tres nos recostamos en el suelo boca arriba, abraz&aacute;ndonos; dado que estaba en el medio, aproveche para jugar con las pijas de mis anfitriones. Son&oacute; el timbre.<\/p>\n<p>-Es el delivery -susurro Carlos mientras se incorpor&oacute; luchando con el sopor.- Ven&iacute; -Juan me tom&oacute; del brazo y me carg&oacute; sobre su hombro derecho mientras me agarraba fuerte de una nalga. Pataleando me llev&oacute; a su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Shhh -murmuro mientras me tapaba la boca con su enorme palma. Ven&iacute;, dame las manos- dijo bes&aacute;ndome en el cuello. Extend&iacute; mis brazos con las mu&ntilde;ecas juntas y el me esposo, de un chirlo me dej&eacute; caer boca abajo sobre el colch&oacute;n.<\/p>\n<p>-Ahora se dio vuelta la taba -musito el agente del orden. R&aacute;pido me puso un pa&ntilde;uelo entre los dientes y lo anudo tirante a mi nuca, mis comisuras dol&iacute;an, imagin&eacute; que estar&iacute;an h&uacute;medas y coloradas por la presi&oacute;n de la mordaza.<\/p>\n<p>Me penetro de una y un sollozo largo escapo de mi boca atada. Su pija era mucho m&aacute;s carnosa que la de su amigo, incluso la adivine m&aacute;s rugosa. Sin lugar a dudas, su estado f&iacute;sico era mejor dado que bombeaba como motor nuevo. Yo no pod&iacute;a dejar de gemir de placer, entre cortando la respiraci&oacute;n, largando salivazos entre los dientes. Sobre el &uacute;ltimo tramo del coito me tom&oacute; del cabello con fiereza, a la vez, la mano libre me frotaba la pija que no tard&oacute; en descargarse. Cuando termin&oacute;, Juan se derrumb&oacute; encima de mi espalda, su cuerpo era pesado&hellip; con esfuerzo me deslic&eacute; al suelo y baj&eacute; la mordaza.<\/p>\n<p>-Que bien cojes, no digas nada a Charly -susurre con una sonrisa mal&eacute;vola. Juan gui&ntilde;&oacute; el ojo mientras sal&iacute;a del dormitorio.<\/p>\n<p>Me recost&eacute; de perfil en la cama y cerr&eacute; los ojos, estaba fundido. Adivine los pasos de Carlos en la habitaci&oacute;n, enseguida quedamos cucharita. Yo segu&iacute; inm&oacute;vil, como haci&eacute;ndome el dormido. Mi amante levant&oacute; la remera que me cubr&iacute;a la cola y con la pija a media asta me penetro. Largue un gemido corto acomodando las nalgas en un movimiento p&eacute;lvico ondulante que encendi&oacute; la mecha. Los pijazos aumentaron en frecuencia ; esposado, tome la mano de Juan y lleve a mi boca. All&iacute; empec&eacute; a gemir al mismo tiempo que lam&iacute;a y besaba su mano. En pocos minutos sent&iacute; el forro inflarse por la leche; finalmente hubo un desacopl&eacute; y pude dormir unos minutos. Cuando despert&eacute; ya no estaba esposado.<\/p>\n<p>Comimos y nos quedamos dormidos sobre el colch&oacute;n, mire la hora y eran cerca de las tres. Yo al otro d&iacute;a trabajaba as&iacute; que me pegu&eacute; un duchazo y me fui sin hacer ruido en un Uber a casa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hab&iacute;a pasado una semana desde el encuentro con Federico y desde entonces, no volv&iacute; a saber de &eacute;l. 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