{"id":40949,"date":"2023-02-10T01:03:59","date_gmt":"2023-02-10T01:03:59","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-10T01:03:59","modified_gmt":"2023-02-10T01:03:59","slug":"happy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/happy\/","title":{"rendered":"Happy"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40949\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me chup&oacute; las tetas. Se deten&iacute;a en los pezones y les daba lametones y suaves mordisquitos. Ah, me excitaba tanto. Decid&iacute; comerme su polla. As&iacute; que, ah&iacute; mismo, en el sof&aacute;, donde &eacute;l me hab&iacute;a desabotonado y quitado la camisa, hice yo tambi&eacute;n lo mismo, solo que con sus pantalones. Apareci&oacute; ante mis ojos un miembro duro y erecto que me pareci&oacute; muy en su punto; inclin&eacute; mi torso y me lo met&iacute; en la boca.<\/p>\n<p>Fue todo un placer para m&iacute; tener su polla entre mis labios, junto a mi lengua, qu&eacute; hambre. El sabor de macho en mi paladar no me resultaba extra&ntilde;o pues hab&iacute;a saboreado muchas de aquellas, aunque cada una ten&iacute;a su distinto regustillo. La suavidad del glande me encantaba y no cesaba de dar leng&uuml;etazos sobre este. O&iacute; que mi amante respiraba m&aacute;s y m&aacute;s fuerte cada vez: se&ntilde;al de que estaba a punto de correrse. Entonces aceler&eacute; el ritmo de mis cabeceos hasta que le escuch&eacute; rugir de placer y sent&iacute; la explosi&oacute;n de semen entre mis dientes. Ah, qu&eacute; bien. Mi co&ntilde;o se hab&iacute;a humedecido tanto mientras hac&iacute;a la mamada que, cuando me sub&iacute; en su regazo, me corr&iacute; en breves instantes, en no m&aacute;s de diez sentadillas, aprovechando a&uacute;n la dureza de la polla.<\/p>\n<p>&laquo;&iquest;Quieres que repitamos otro d&iacute;a?&raquo;, me pregunt&oacute; mi amante; &laquo;Bueno, puede ser&hellip;, en fin, puede que otro d&iacute;a&hellip;&raquo;, respond&iacute; evasivamente; &laquo;No te veo muy convencida, la verdad&hellip;, no te quiero forzar, ya sabes, cuando quieras me llamas y vengo&raquo;; &laquo;Vale, est&aacute; bien&hellip;, llamo&hellip; si eso&raquo;. Acompa&ntilde;&eacute; a mi amante hasta la puerta y me desped&iacute; de &eacute;l. &laquo;Ni siquiera me has invitado a una cena, c&oacute;mo te voy a llamar&raquo;, pienso. &laquo;Adi&oacute;s&raquo;; &laquo;Adi&oacute;s&raquo;.<\/p>\n<p>Lorena cierra por dentro la puerta de su casa y se sienta en el sof&aacute; que tiene en el saloncito. Mira hacia abajo y ve semioculta por su bata la canal de sus bonitas tetas; ve sus rodillas, pantorrillas y pies. Se le va el pensamiento y rememora aquella vez que Julio&hellip; &laquo;Ay, se me olvidaba; me tengo que acostar pronto, Julio vendr&aacute; temprano para desayunar&raquo;, se dice a s&iacute; misma en alta voz.<\/p>\n<p>&laquo;Buenos d&iacute;as, Lorena&raquo;, salud&oacute; Julio nada m&aacute;s abrirle la puerta; &laquo;Hola, Julio&raquo;, respond&iacute; yo somnolienta. Julio entr&oacute; directo a mi cocina, donde ya se pod&iacute;a oler el alimenticio olor a caf&eacute; y tostadas. Julio se sent&oacute; en un taburete frente a la encimera mientras yo serv&iacute;a los caf&eacute;s, y el pan acompa&ntilde;ado de tarrinas monodosis de mantequilla y mermelada. &laquo;Buf, qu&eacute; cansado estoy&hellip;, toda la noche de pie&raquo;, solt&oacute; Julio; &laquo;Es lo que tiene el gremio de la seguridad&raquo;, apunt&eacute;; &laquo;En cuanto te deje, me voy a mi casa a acostarme, por cierto, &iquest;para qu&eacute; quer&iacute;as verme?&raquo;; &laquo;Es por un pelmazo que no deja de molestarme, por si lo pod&iacute;as alejar de m&iacute;&raquo;; &laquo;Eso est&aacute; hecho, Lorena, ens&eacute;&ntilde;ame su foto&raquo;.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; el m&oacute;vil del bolsillo de mi bata y se la mostr&eacute; a Julio. Contar con un amigo como Julio, dada mi azarosa vida rom&aacute;ntica, es todo un seguro de vida: una se siente protegida. Los poderosos brazos de Julio y su alta estatura consegu&iacute;an que se me respetara. &laquo;Ay, Lorena, cu&aacute;ndo sentar&aacute;s cabeza&raquo;, exclam&oacute; Julio, &laquo;anda, t&aacute;pate, que se te ve una teta&raquo;. Mir&eacute; hacia abajo y, efectivamente, una de mis tetas se hab&iacute;a deslizado por encima de la solapa de la bata. Me re&iacute;.<\/p>\n<p>&laquo;Oh, Lorena, oh, uf, uf, uf&raquo;, Rafael botaba sobre m&iacute; como un poseso; me ten&iacute;a a punto, es decir, yo estaba a punto de tener un orgasmo. &laquo;Sigue, sigue, Rafa, ah, aahh&raquo;. Rafael trataba de chuparme las tetas, que no cesaban agitarse debido a sus arremetidas: a veces con su boca abierta acertaba a lamerme un pez&oacute;n, a veces abarcaba un seno completo&hellip; &laquo;Ya, ya, viene, oh, ohh, Lo-re-na oouughh&raquo;, rugi&oacute; Rafael al correrse; &laquo;Aahh&raquo;, grit&eacute; yo, corri&eacute;ndome tambi&eacute;n. Despu&eacute;s de quitarse el cond&oacute;n, Rafael y yo nos separamos y nos quedamos tumbados de espaldas sobre el colch&oacute;n con los ojos completamente cerrados. &laquo;&iquest;Te ha gustado?&raquo;, pregunt&eacute;; &laquo;Uf, s&iacute;, Lorena mucho, ha sido un polvazo, &iquest;quieres mirar el dep&oacute;sito del cond&oacute;n?&raquo;; &laquo;S&iacute;, a ver&hellip;&raquo;. Pinz&oacute; el l&aacute;tex de un extremo con sus dedos y me lo mostr&oacute;. &laquo;Madre m&iacute;a&raquo;, exclam&eacute;, &laquo;&iexcl;cu&aacute;nto semen has echado!&raquo;; &laquo;Por cierto, gracias por hab&eacute;rmelo prestado&raquo;, dijo Rafael. &laquo;Ni para condones tiene*, pienso.<\/p>\n<p>&laquo;Varios lustros despu&eacute;s, Lorena, en mitad de la noche, separaba sus bronceados muslos para que su marido le echase un polvo. Bajo el edred&oacute;n, la calentura era mucha. &lsquo;Lorena, qu&eacute; buena est&aacute;s, oh, Lorena, oh&hellip;&rsquo;, susurraba el marido mientras met&iacute;a y sacaba su polla del co&ntilde;o de Lorena; &lsquo;Ch&uacute;pame las tetas, cari&ntilde;ito m&iacute;o, por favor, ch&uacute;pamelas, y c&oacute;rrete pronto, que tengo que madrugar&#39;&raquo;, relata Julio, cual ventr&iacute;locuo, alternando una voz femenina y otra masculina seg&uacute;n se tratase de la protagonista o bien del narrador; &laquo;Julio, te burlas de m&iacute;&raquo;, exclama Lorena. Ambos est&aacute;n en la pradera que hay pasados los edificios de Olletas, el barrio lim&iacute;trofe de la ciudad por el norte. Es de d&iacute;a. Es mediod&iacute;a. El sol hace verdear la hierba con m&aacute;s intensidad de la normal. Se est&aacute;n tomando, ya casi los han acabado, dos bocadillos de mortadela y dos latas de cerveza. &laquo;No me burlo, Lorena&raquo;, niega Julio, &laquo;simplemente me haces re&iacute;r, enlazas un romance con otro&hellip;, y al final&hellip;&raquo;; &laquo;Bah, soy una desgraciada&raquo;, se juzga Lorena, &laquo;si tuviese la suerte que tuvo Adela&hellip;&raquo;; &laquo;Adela&raquo;, evoca Julio, &laquo;Adela&hellip;&raquo;.<\/p>\n<p>Adela se paseaba por las calles de la barriada en pijama. Adela era voluptuosamente gorda y bella: carec&iacute;a de complejos. Los hombres se le acercaban y le propon&iacute;an sexo. Adela eleg&iacute;a con qui&eacute;n y se lo llevaba a su casa. Adela cobraba. El sexo con Adela era prometedor. Poseedora de una figura de una venus del Paleol&iacute;tico, los machos quedaban saciados; y ella, diosa del amor, tambi&eacute;n&hellip;<\/p>\n<p>&laquo;&iquest;Qui&eacute;n es Adela?&raquo;, pregunta Julio; &laquo;No me jodas, Julio, &iquest;no te acuerdas de Adela?, esa amiga m&iacute;a del instituto&hellip;, yo te la present&eacute; en la Zero una noche y os enrollasteis&hellip;&raquo;; &laquo;Ah, espera, s&iacute;, la gorda, s&iacute;&hellip;, qu&eacute; t&iacute;a&hellip;, acab&oacute; cas&aacute;ndose con un rico perulero, &iquest;no?; &laquo;Exacto, esa&hellip;, tan puta como era la t&iacute;a y dio al final con un ricach&oacute;n que la tiene a cuerpo de reina&hellip;, mira, hace unos d&iacute;as me envi&oacute; una foto, observa&raquo;, Lorena saca su m&oacute;vil del bolsillo trasero del pantal&oacute;n y abre la aplicaci&oacute;n con las fotos. Julio ve una piscina muy azulada flanqueada por palmeras y, en el centro, sobre un colch&oacute;n hinchable a la deriva ve el robusto cuerpo de Adela cubierto tan s&oacute;lo por una tanga y unas gafas de sol; las inmensas tetas se le desbordan por los costados y las morenas areolas culminadas por los pezones brillan untadas de aceite corporal. &laquo;Vaya, qu&eacute; t&iacute;a&raquo;, comenta Julio; &laquo;Tengo otra foto suya, pero esa no te la voy a ense&ntilde;ar&raquo;, r&iacute;e Lorena; &laquo;Va, venga, ens&eacute;&ntilde;amela&raquo;, pide Julio; &laquo;No quiero herir tu sensibilidad&raquo;, se burla Lorena; &laquo;Venga ya, Lorena&raquo;, protesta Julio; &laquo;Es muy porno&raquo;, susurra Lorena. Y se la ense&ntilde;a.<\/p>\n<p>Lorena ha quedado con Tom&aacute;s esta noche, y piensa que esa puede ser su oportunidad. No quiere trabajar m&aacute;s. Tom&aacute;s es un hombre maduro al que conoci&oacute; durante una reuni&oacute;n de accionistas a la que Lorena acudi&oacute; a una orden de la agencia de azafatas para la que trabajaba. Tom&aacute;s, durante el evento, cada vez que pod&iacute;a, met&iacute;a su peluda mano bajo la falda del traje chaqueta que vest&iacute;a Lorena; le palpaba el interior de sus muslos, el culo e incluso el co&ntilde;o por encima de la telita de las bragas. Tom&aacute;s era bromista, apuesto y lanzado. Esta noche ha quedado a bordo del yate que tiene atracado en el muelle uno.<\/p>\n<p>Acced&iacute; al yate por una pasarela muy adornada. Era de noche y las luces de la ciudad se reflejaban en las calmadas aguas del puerto. Yo llevaba puesto un vestido de cuello profundo de manga larga debajo de un abrigo de pelo sint&eacute;tico. &laquo;Hola&raquo;, dije alzando la voz, pero nadie respondi&oacute;. &laquo;&iquest;Tom&aacute;s?&raquo;, dije, repitiendo el tono anterior. De pronto, sali&oacute; ascendiendo de una escalera oculta en la cubierta un hombre al que yo no conoc&iacute;a. Era un africano esbelto ataviado con ropa de faena. &laquo;&iquest;Qu&eacute; desea se&ntilde;orita?&raquo;, pregunt&oacute;; &laquo;Estoy buscando a Tom&aacute;s&raquo;, respond&iacute;; &laquo;&iquest;Tom&aacute;s?, no hay aqu&iacute; ning&uacute;n Tom&aacute;s&raquo;; &laquo;&iquest;Y qui&eacute;n es el due&ntilde;o de esto?, inquir&iacute; abriendo los brazos; &laquo;En estos momentos est&aacute; ausente, as&iacute; que, digamos&hellip;, digamos que soy yo&raquo;; dijo seductoramente el africano fijando su mirada en la preciada presa europea que ten&iacute;a delante; &laquo;&iquest;T&uacute;?&hellip; t&uacute;&hellip;&raquo;.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s le habr&iacute;a tomado el pelo, pero ella no se iba a ir sin una recompensa por el tiempo invertido.<\/p>\n<p>&laquo;Bueno, chico, pues&hellip;, nada, me voy por donde he venido&hellip;, a no ser que&hellip;, en fin, ya que estoy aqu&iacute;, me pod&iacute;as ense&ntilde;ar el barco&raquo;.<\/p>\n<p>La polla de Happy era una barra maciza de bronce que yo saboreaba con deleite mientras &eacute;l me met&iacute;a la lengua en el co&ntilde;o. Ante mi vista, los hinchados cojones de Happy se mov&iacute;an cada vez que &eacute;l alzaba su pelvis para penetrar mejor en mi boca. Mis gemidos se mezclaban con sus jadeos, componiendo una m&uacute;sica que acariciaba mis sentidos. Yo quer&iacute;a que se corriera en mi boca; quer&iacute;a eso y correrme yo, as&iacute; que me contoneaba para que mi cl&iacute;toris se rozara con su lengua todo lo m&aacute;s que pudiera. &laquo;Nena, nena&hellip;, uff&raquo;, o&iacute; a mi espalda como si fuese una llamada, &laquo;nena, ne-na&hellip;&raquo; Happy estaba a punto de correrse. Mmm, s&iacute;, lo estaba deseando. &laquo;Nena, nena&hellip; &laquo;Mmm, mmm, mmm&raquo;; &laquo;Oh, s&iacute;, s&iacute;, nena, oohh, oouugh&raquo;. Mientras el semen de Happy me inundaba la boca, mis flujos empapaban la barbilla y el cuello de Happy. Un orgasmo como el que sent&iacute; con Happy era toda una curaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&laquo;&iexcl;Julio, no, te he dicho que hoy no se folla&hellip;, claro, como estas de vacaciones pues&hellip; s&oacute;lo piensas en eso!&raquo;, protesto y me visto; &laquo;&iexcl;Joder, cari&ntilde;o!&raquo;, protesta Julio frente al espejo; &laquo;&iexcl;Ni joder ni nada!&raquo;&hellip; Ah, &iquest;a que lo imaginabais? Eso es: al final me cas&eacute; con Julio: de la amistad al amor hay un sencillo paso. &laquo;Pero&hellip; pero&hellip; &iexcl;Lorena, mira, estoy empalmad&iacute;simo!&raquo;; &laquo;&iexcl;Pues te haces una paja, tengo que ir recoger los ni&ntilde;os al cole, ponerles de comer e irme a trabajar, no tengo tiempo!&raquo;, digo enfadad&iacute;sima. Claro que en unas horas se me pasar&aacute;. Y esta noche, mientras los ni&ntilde;os y la ciudad duermen, Julio me volver&aacute; a ver desnuda, como hace unos instantes me vio cuando sal&iacute;a de la ducha, porque me desnudar&eacute; para &eacute;l en el dormitorio, disimulando como la que no encuentra el pijama, y &eacute;l volver&aacute; a estar empalmad&iacute;simo, si no se ha hecho una paja antes, eso espero, y me meter&aacute; su marital polla con toda la confianza que da el saber que, si no obtenemos un orgasmo hoy lo obtendremos ma&ntilde;ana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Me chup&oacute; las tetas. Se deten&iacute;a en los pezones y les daba lametones y suaves mordisquitos. Ah, me excitaba tanto. Decid&iacute; comerme su polla. 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