{"id":40960,"date":"2023-02-10T23:00:00","date_gmt":"2023-02-10T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-10T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-10T23:00:00","slug":"samantha-corrupcion-y-perversion-de-una-casada-lll-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/samantha-corrupcion-y-perversion-de-una-casada-lll-12\/","title":{"rendered":"Samantha: Corrupci\u00f3n y perversi\u00f3n de una casada (lll) (1\/2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40960\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 55<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya hab&iacute;an pasado unos d&iacute;as desde los sucesos acontecidos entre la casada y Erasmo. Samantha hab&iacute;a comenzado a olvidar todo lo vivido ese d&iacute;a, haci&eacute;ndolo ver como un mal sue&ntilde;o solamente. Do&ntilde;a Carmen, fiel a su palabra le hab&iacute;a conseguido el uniforme escolar para Daniel y se lo hab&iacute;a llevado. Y Erasmo siempre que estaba en su casa, le preguntaba a su mujer por la casada que hab&iacute;a criado como su hija, intentando que la invitara m&aacute;s a menudo a la casa para as&iacute; poder hacer su luchita y encamarse con esa hembra. Pero su mujer tan s&oacute;lo le daba respuestas secas en las que no pod&iacute;a sacarle mayor informaci&oacute;n. Sab&iacute;a que el ir directamente el a su casa no era buena idea ya que levantar&iacute;a muchas sospechas sin mencionar que una vez que pas&oacute; por la casa de la mujer, pudo ver c&oacute;mo est&aacute; se encontraba afuera con un hombre bien trajeado mientras platicaban entre risas. Intu&iacute;a que &eacute;l era el amoroso esposo del que tanto presum&iacute;a Do&ntilde;a Carmen, as&iacute; que sab&iacute;a que el acercarse de m&aacute;s, pondr&iacute;a alerta a ese hombre, solo haci&eacute;ndolo meter en problemas, alej&aacute;ndolo de la mujer.<\/p>\n<p>Roberto por su parte, estaba muy contento con la presencia de Ivonne en la constructora. Aunque era su primera vez trabajando, la chica hab&iacute;a resultado ser muy buena, haci&eacute;ndolo tomar ciertos respiros por los cuales ya pod&iacute;a ir todos los d&iacute;as a comer a su casa y estar m&aacute;s cerca de su familia.<\/p>\n<p>Todo parec&iacute;a ir de maravilla en la familia Jauregui. Pero el m&aacute;s joven de la familia pensaba todo lo contrario&#8230;<\/p>\n<p>El lunes en la ma&ntilde;ana<\/p>\n<p>Samantha d&aacute;ndole la bendici&oacute;n a sus dos amores, los desped&iacute;a mientras ve&iacute;a como como el auto se alejaba cada vez m&aacute;s hasta que ya no los pudo ver. La mujer fiel a su costumbre tan solo llevaba su camis&oacute;n para dormir. Ya se dispon&iacute;a a cerrar la puerta de su casa cuando el sonido de un auto que ya comenzaba a identificar la detuvo. A los pocos segundos los pitidos y chiflidos de nueva cuenta hac&iacute;an acto de presencia como los d&iacute;as anteriores. Era el mismo sujeto que todos los d&iacute;as le mandaban tan vulgares halagos si as&iacute; se podr&iacute;an decir.<\/p>\n<p>Aunque en un principio esas acciones le parec&iacute;an groser&iacute;as hacia su persona, con el pasar de los d&iacute;as, aunado a los halagos que hab&iacute;a recibido de Do&ntilde;a Carmen, las 2 chicas y otras se&ntilde;oras que la conoc&iacute;an desde chica, tan solo la hac&iacute;an sentir m&aacute;s llena de vitalidad y seguridad. Sin mencionar todas esas miradas lascivas y murmullos que un sinf&iacute;n de hombres le hac&iacute;an en la calle. Sab&iacute;a que no estaba bien, pero el sentirse admirada de nueva cuenta por el sexo masculino le agradaba.<\/p>\n<p>-&ldquo;Aunque sean viejos los que me vean, se siente bonito el que me sigan considerando atractiva&rdquo;- eran los pensamientos de la casada. Aunque pronto sabr&iacute;a que no lo solo atra&iacute;a la atenci&oacute;n de los viejos, sino que tambi&eacute;n despertaba los bajos instintos de los no tan viejos.<\/p>\n<p>Samantha los primeros d&iacute;as tan solo escuchaba esos pitidos y chiflidos del veh&iacute;culo, para r&aacute;pidamente cerrar la puerta con su rostro colorado y una ligera sonrisa como si se tratara de una colegiala a la que un chico le acaba de declarar su amor y por miedo tan solo busca esconderse. Pero con el pasar de los d&iacute;as, hab&iacute;a comenzado a adquirir mayor seguridad, aguantando estoica esos halagos sin meterse a su casa y viendo que el veh&iacute;culo del que proven&iacute;an tan burdos pero atrevidos piropos eran de una camioneta ya algo vieja y despintada que ten&iacute;a rotulado en las puertas, &acute;Plomer&iacute;a &ldquo;El Ray&rdquo; &acute; con el n&uacute;mero telef&oacute;nico. Pero a&uacute;n no se atrev&iacute;a a mirar al que manejaba aquel veh&iacute;culo.<\/p>\n<p>Pero hoy llena de valor y cierto grado de excitaci&oacute;n acumulada ya que el d&iacute;a anterior Samantha le hab&iacute;a pedido a Roberto tener una noche de acci&oacute;n, pero su esposo la rechazo diciendo que su hijo los podr&iacute;a escuchar. Se atrevi&oacute; a levantar la mirada en el momento exacto en el que la camioneta pasaba por su casa y por fin pudo ver el rosto de aquel plomero. Era un tipo de unos 22 o 25 a&ntilde;os, tez entre blanca y morena, con un arete en su oreja derecha, su nariz la ten&iacute;a en forma de gancho y sus dientes ligeramente chuecos, eso ultimo lo supo porque el chico iba con una sonrisa burlona mientras la miraba.<\/p>\n<p>Samantha lo ve&iacute;a con cierto asombro, ya que pensaba que se tratar&iacute;a de un viejo de los que ya se comenzaba a acostumbrar a recibir esos piropos. Pero el ver que se trataba de alguien m&aacute;s joven incluso que ella se le dibujo una sonrisa y r&aacute;pido entro a su casa. Mientras sub&iacute;a a su recamara para comenzar con las tareas del hogar, sin dejar de pensar en lo joven que se ve&iacute;a aquel chico.<\/p>\n<p>Mientras tanto unos minutos m&aacute;s tardes.<\/p>\n<p>Roberto le ven&iacute;a haciendo platica a su hijo, pero este apenas y le respond&iacute;a de manera escueta. Comenzaba a mirar cierta tristeza en su hijo de unos d&iacute;as para ac&aacute;. Imaginaba que se trataba por ir a una escuela tan precaria y poco actualizada. Pero ahora por m&aacute;s que quisiera el hombre, no pod&iacute;a cambiarlo de escuela aun por dif&iacute;cil estabilidad econ&oacute;mica en la que se encontraba.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unas cuadras, por fin llegaron a la escuela. Roberto despedido a su hijo arriba del auto y apenas vio que aquel mastodonte que se dec&iacute;a director, comenzaba a acercarse al coche para ponerse a platicar con &eacute;l, encendi&oacute; el carro y se alej&oacute; de manera r&aacute;pida de ah&iacute;. Ya era recurrente que Roberto hiciera lo mismo pr&aacute;cticamente todos los d&iacute;as y a Daniel no le quedaba de otra que mentirle al director, dici&eacute;ndole que su padre ya iba tarde al trabajo. Lo cual el director tan solo fing&iacute;a entender, aunque por dentro se maldec&iacute;a que siempre terminara ignorado.<\/p>\n<p>Ya dentro de la escuela las cosas transcurr&iacute;an de manera normal. Daniel desde los primeros d&iacute;as de clases ya se destacaban como el alumno m&aacute;s inteligente de su sal&oacute;n y hasta algunos maestros se cuestionaban que incluso era el m&aacute;s inteligente de la generaci&oacute;n. Y no era para menos, gracias a que siempre hab&iacute;a estudiado en escuelas privadas e incluso ten&iacute;a clases personalizadas, le hab&iacute;an hecho ir m&aacute;s adelantado que cualquier alumno de una escuela p&uacute;blica. Mientras que en sus escuelas privadas era un alumno promedio tir&aacute;ndole a destacado, en la escuela p&uacute;blica pr&aacute;cticamente lo ve&iacute;an como el nuevo gran genio del pa&iacute;s.<\/p>\n<p>Las clases transcurrieron normales hasta que el timbre son&oacute;, anunciando que la hora del receso hab&iacute;a comenzado. A diferencia de lo destacado que era el aspecto estudiantil, en lo que se refer&iacute;a a socializar eran p&eacute;simo, apenas y les medio hablaba a 2 chicos tan solo porque les gustaba el mismo videojuego. Tampoco es que en sus antiguas escuelas hubiera sido el chico popular de la escuela, de hecho, todos los tachaban de friki y otaku. Pero all&aacute; ya ten&iacute;a su grupito de amigos con los que se sent&iacute;a aceptado, pero ac&aacute; era todo lo contrario. Y m&aacute;s despu&eacute;s de unos sucesos que hab&iacute;an pasado unos d&iacute;as atr&aacute;s, se sent&iacute;a con miedo siquiera de asomar la cara afuera del sal&oacute;n. Pero su hambre era m&aacute;s as&iacute; que sin m&aacute;s remedio se enfilo hacia la tiendita de la escuela. Daniel a paso veloz intentaba regresar lo m&aacute;s r&aacute;pido posible a su sal&oacute;n ya con sus nutritivas Sabritas y Coca. Pero justo a unos metros antes de llegar a su meta, de la nada un chico le cerr&oacute; el paso mientras otros lo rodeaban.<\/p>\n<p>-&iquest;Que paso marranito, listo para darnos tu dinero? jejeje- un chico con el mismo uniforme que &eacute;l, lo sorprend&iacute;a mientras pon&iacute;a una mano en su hombro.<\/p>\n<p>-Brayan, ya d&eacute;jame en paz, por favor. Yo no te hice nada- Daniel mir&aacute;ndolo con cierto temor le respond&iacute;a. Aunque ten&iacute;a poco tiempo en esa escuela, ya sab&iacute;a que ese chico era el l&iacute;der del grupo m&aacute;s temido de ah&iacute;. Lo que no sab&iacute;a era el motivo por el cual, de unos d&iacute;as para ac&aacute;, &eacute;l y su grupo de amigos lo hab&iacute;an comenzado a molestar. Primero hab&iacute;an comenzado con burlas hacia su f&iacute;sico, las cuales intento detener, pero tan solo logro que lo sopapearan y lo tiraran en medio del atrio de la escuela donde todos miraron tal acci&oacute;n, haciendo que el chico muriera de pena al escuchar las risas de los dem&aacute;s estudiantes. Desde ese d&iacute;a, Brayan junto a sus amigos ya no se limitaban solo a insultarlo, sino que ahora le daban de sapes hasta que Daniel les daba el dinero que le daban para gastar.<\/p>\n<p>-Tu no entiendes verdad, marrano?- Brayan comenzaba a cerrar la mano con la que tocaba el hombro de Daniel, provoc&aacute;ndole dolor. -Tal vez tenga que hablar en su idioma para que me entienda, no creen?- el chico mirando a sus amigos les preguntaba y estos solo asent&iacute;an entre risas. -&iexcl;Oink, oink, oink, oink&#8230;!- el bullying levant&aacute;ndose la nariz con su dedo &iacute;ndice, hacia ruidos como si de un cerdo se tratara, arranc&aacute;ndole carcajadas a sus amigos.<\/p>\n<p>Los ojos de Daniel ya se ve&iacute;an vidriosos intentando retener sus l&aacute;grimas por la impotencia y miedo que en eso momento estaba sintiendo. Justo en ese momento record&oacute; una frase que su padre le dijo, &ldquo;El valiente vive hasta que el cobarde quiere&rdquo;. Antes no la hab&iacute;a entendido, pero justo en ese momento lo comprendido. Encontrando valor de lo m&aacute;s profundo de su ser, el chico hizo pu&ntilde;o su mano derecha y sin previo aviso le solt&oacute; un certero golpe en la mand&iacute;bula, haciendo que Brayan diera unos pasos hacia atr&aacute;s ya que el golpe lo dejo un tanto aturdido porque no se lo esperaba. Mientras que sus esbirros miraban tal acci&oacute;n con asombro.<\/p>\n<p>Daniel poco a poco iba sintiendo que el miedo se apoderaba de su cuerpo de nueva cuenta, pero aun con las pizcas de valent&iacute;a que le quedaban, tiro las cosas que llevaba en las manos y se puso en guardia como si de alg&uacute;n boxeador profesional se tratara.<\/p>\n<p>Brayan volviendo en s&iacute;, levanto la mirada y justo en ese momento las pocas fuerzas de valor que le quedaban a Daniel se esfumaron. Y es que pod&iacute;a ver como si llamas del mismo infierno se encontraran adentro de los ojos de aquel chico.<\/p>\n<p>-Vaya, al parecer este puerquito me sali&oacute; valiente como el de la pel&iacute;cula o tal vez sea pendejo, ahorita lo voy averiguar- pasando su mano por labios fij&aacute;ndose si no se lo hab&iacute;a abierto. Brayan se comenz&oacute; a quitar su playera, quedando solo con una camisa de resaque con varios agujeros.<\/p>\n<p>-N&#8230; no&#8230; no&#8230; no&#8230; quiquieeee&#8230;ro pepelear, Brabrayan- Daniel aterrado y maldiciendo que su cerebro le hubiera recordaba tan est&uacute;pida frase de su padre, intentaba negociar sacando el dinero que le hab&iacute;a sobrado. Incluso rezaba porque la prefecta apareciera y lo salvara. Pero como es com&uacute;n en las escuelas p&uacute;blicas, esas mujeres se la pasan m&aacute;s echando el chisme con las secretarias que haciendo su trabajo que es el cuidar que impere el orden y la buena conducta entre los alumnos.<\/p>\n<p>-Muy tarde marrano. Esta si me la pagas- fue lo &uacute;ltimo que dijo Brayan. Para despu&eacute;s de eso soltarle un fuerte derechazo a Daniel, justo en el p&oacute;mulo que lo mando al suelo de una. Ya en el piso, Brayan le comenz&oacute; a soltar varias patadas, haciendo que el pobre ni&ntilde;o solo se limitara a hacerse bolita para soportar lo mejor posible tan severo castigo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ay! &iexcl;Ay! &iexcl;Ay! &iexcl;Brayan, ya por favor!- entre sollozos, Daniel ped&iacute;a misericordia, pero no se la daban.<\/p>\n<p>-&iexcl;C&aacute;llate pinche marrana! Te sent&iacute;as muy vergas, &iquest;no? jajaja. A ver si as&iacute; te queda claro qui&eacute;n es el jefe aqu&iacute;. &iexcl;Toma!- un desquiciado Brayan no se deten&iacute;a, el coraje que sent&iacute;a por haber sido golpeado por ese friki solo saldr&iacute;a hasta que quedara saciado de golpearlo.<\/p>\n<p>Los dem&aacute;s estudiantes tan solo se limitaban a mirar. Sab&iacute;an que si alguno se quer&iacute;a hacer el h&eacute;roe e intentar defender al chico, solo terminar&iacute;a igual o peor que &eacute;l.<\/p>\n<p>Daniel ya no sent&iacute;a lo duro sino lo tupido hasta que su &aacute;ngel de la guarda hizo acto de presencia.<\/p>\n<p>-&iexcl;&Oacute;rale cabr&oacute;n! No seas ganda&ntilde;a, en el piso ya no se vale golpear- de un fuerte empuj&oacute;n un hombre separaba a Brayan de Daniel.<\/p>\n<p>-T&uacute; que traes pinche Goyo, no te metas, wey- el chico con cierto tono de enfado le recriminaba al conserje de la escuela por haberse metido.<\/p>\n<p>-Si me meto porque eso ya es pasarse de chorizo, cabr&oacute;n. No tengo pedos de que te agarres a putazos. Pero cuando uno de los 2 ya est&aacute; en el piso no se sigue golpeando. Es regla universal, Brayan- Goyo dejando su escoba en el piso se hincaba para intentar levantar al maltratado chico.<\/p>\n<p>-Ahora resulta que hasta referee nos saliste. Chinga tu madre, Goyo- Brayan tomando su playera junto a las Sabritas y Coca de Daniel se marchaba mientras increpaba algunos estudiantes que hab&iacute;an visto la golpiza.<\/p>\n<p>-&iquest;Estas bien, chamaco?- el conserje con cierta preocupaci&oacute;n le preguntaba ya que Daniel apenas y se mov&iacute;a.<\/p>\n<p>-Si&#8230; mhhh&#8230; estoy bien&#8230; gragracias- el chico entre pujidos le hac&iacute;a saber al viejo que aun segu&iacute;a entre lo vivos.<\/p>\n<p>-Vente, vamos al cuarto de aseo para ponerte tantito alcohol en el madrazo que te dieron en la cara- Goyo levantando a Daniel le dec&iacute;a a lo que el chico asent&iacute;a.<\/p>\n<p>Ya en el cuarto, Goyo buscaba en su botiqu&iacute;n de primeros auxilios un pedazo de gasa y la botella de alcohol mientras el chiquillo miraba con un solo ojo el sucio cuarto. Ya que su otro ojo estaba completamente cerrado tras el golpe hab&iacute;a recibido.<\/p>\n<p>-Pero quien carambas te manda ponerte con sans&oacute;n a las patadas?- el viejo le preguntaba mientras se acercaba al ni&ntilde;o con la gasa ba&ntilde;ada en alcohol.<\/p>\n<p>-&iexcl;AUCH!- fue el quejido que sali&oacute; de Daniel al sentir el alcohol en su herida. -Pues yo solo me defend&iacute;. &Eacute;l y sus amigos ya tienen varios d&iacute;as molest&aacute;ndome y hoy fue la gota que derramo el vaso. &iexcl;AY!- intentando con su mano alejar la gasa el chico le respond&iacute;a<\/p>\n<p>-&iexcl;Agu&aacute;ntese como los machos! Pues si compita, pero tu tambi&eacute;n como te le pones al tu por tu con &eacute;l. Ese cabron ya se pelea con weyes de prepa y los tumba. Tu ni en sue&ntilde;os le ganar&iacute;as- un preocupado conserje le dec&iacute;a al estudiante. Y no es que a Goyo le importara la salud de los estudiantes, es m&aacute;s, a &eacute;l le gustaba mirar cuando los chicos se agarraban a golpes. Tan solo que esta vez s&iacute; sinti&oacute; que se estaban pasando de mala leche con el obeso estudiante.<\/p>\n<p>-Ahorita mismo ir&eacute; con la prefecta para que a ese idiota lo expulsen de la escuela. Al cabo mi pap&aacute; es amigo del director- Daniel con cierta soberbia le respond&iacute;a al conserje. Si bien era cierto que el director en varias ocasiones hab&iacute;a ido con &eacute;l para que intercediera por el para que su padre se dignara a hablar con &eacute;l. No quer&iacute;a decir que el director fuera aceptar cualquiera de sus solicitudes.<\/p>\n<p>-&iexcl;Jajajaja! Ahora si me hiciste re&iacute;r, chamaco- con una hilarante risa burlona, Goyo le respond&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; dice eso?- un confundido Daniel le preguntaba.<\/p>\n<p>-Ay chamaco. Pues porque apenas y el Brayan se entere que fuiste de sapo, el junto con sus borregos, te van a poner la madrina de tu vida. El ultimo &ldquo;valiente&rdquo; que fue a echar de cabeza a ese wey, lo mando a su casa con una costilla y un brazo rotos. Aparte el director tampoco puede hacer mucho que digamos- Goyo sent&aacute;ndose a un lado de Daniel lo tomaba del hombro mientras le contaba eso.<\/p>\n<p>-Pero acaso nadie ayudo a ese pobre chico? &iquest;Y porque dice que el director no puede hacer nada? &iquest;Acaso &eacute;l no es el que manda en esta escuela?- Daniel como si se tratara de un interrogatorio, no paraba de hacerle preguntas al pobre conserje, el cual ya no sab&iacute;a ni cual responder.<\/p>\n<p>-Agu&aacute;ntate chamaco, una por una porque me apendejo. Pues eso de ayudar, como pudiste ver hace rato, no se hace. Todos los alumnos saben que, si alguien se quiere meter o ir de chismoso, le va igual o peor, por eso todos se limitan a solo mirar. Aparte ese pleito fue afuera de la escuela, as&iacute; que la escuela poco y nada pod&iacute;a hacer. Y con lo otro. Si, el director es el que manda aqu&iacute;, pero si quiere que la escuela reciba m&aacute;s fondos por parte de la Secretaria de Educaci&oacute;n, tiene que demostrar que en esta escuela todos sus alumnos egresan con buen promedio. Por eso no puede correr al Brayan, aunque ganas no le faltan. De hecho, &eacute;l ya tendr&iacute;a que estar en la prepa, pero como es un burro pues reprob&oacute;. &Eacute;l estudiaba en el turno de la tarde, pero all&aacute; de plano casi nunca entraba a clases y se peleaba a cada rato. Por eso el director prefiero cambiarlo al turno de la ma&ntilde;ana, seg&uacute;n para que estuviera con los alumnos m&aacute;s listos y se le pegara algo de ellos, pero de plano no se le pega ni madres- el viejo conserje le contaba mientras le daba unas palmadas en la espalda en se&ntilde;al de &aacute;nimo si es que el chico quer&iacute;a seguir con su idea de ir de sopl&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Entonces que hago?- un frustrado Daniel se preguntaba en voz alta<\/p>\n<p>-Pues&hellip; si yo fuera t&uacute;, le dir&iacute;a a tus pap&aacute;s que te cambiar&iacute;an de escuela. Al cabo se ve que tus pap&aacute;s tienen rete harta lana- el viejo sin dejarle de dar leves palmadas en su espalda le respond&iacute;a a tan pensativo chiquillo.<\/p>\n<p>-Imposible&hellip;- el ni&ntilde;o r&aacute;pidamente guardaba silencio ya que su padre le hab&iacute;a dicho que no le dijera a nadie sobre su actual situaci&oacute;n econ&oacute;mica ya que le podr&iacute;an hacer burlas. -Bueno, ya vere que se me ocurre. Muchas gracias Don conserje- Daniel levant&aacute;ndose de donde estaba sentado, se pon&iacute;a enfrente del viejo y le daba su mano en se&ntilde;al de saludo.<\/p>\n<p>-Goyo. Me llamo Goyo, chamaco jejeje- dec&iacute;a el viejo estrechando su mano con la del chico.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos minutos de seguir charlando, Daniel escucho el timbre que daba por concluido el recreo as&iacute; que el chico despidi&eacute;ndose de Don Goyo, sali&oacute; de aquella bodega mientras iba pensando que no todas las personas de aquella escuela eran malas.<\/p>\n<p>En esos momentos, pero en otro lado de la ciudad.<\/p>\n<p>En la casa de Do&ntilde;a Carmen se pod&iacute;an escuchar los gritos f&uacute;ricos de la mujer desde afuera de la casa.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ya lev&aacute;ntate pinche huevon! &iexcl;Ya es tarde y necesito que me lleves por la mercanc&iacute;a que compre!- eran los &ldquo;buenos d&iacute;as&rdquo; con los que Do&ntilde;a Carmen levantaba a la masa amorfa que estaba enredada entras las s&aacute;banas y cobijas de la cama.<\/p>\n<p>-No est&eacute;s chingando y d&eacute;jame dormir otro rato vieja. &iquest;No ves que ayer llegu&eacute; bien tarde de trabajar en el taxi? &ndash; dec&iacute;a la cosa que estaba echada en la cama que dec&iacute;a ser un hombre.<\/p>\n<p>-No digas chingaderas Erasmo. &iquest;Acaso crees que no s&eacute; qu&eacute; ayer te fuiste a tomar con tus amigotes? Si llegaste apestando a cerveza- la mujer le respond&iacute;a mientras le soltaba dos manotazos.<\/p>\n<p>-D&eacute;jate de chingaderas. Si me fui a echar unas chelas con mis amigos, pero fue porque no hab&iacute;a jale en la calle y ni modo de estar dando vueltas c&oacute;mo pendejo en el carro- Erasmo por fin saliendo de entre las cobijas, mostraba su cara de pocos amigos.<\/p>\n<p>-Pues por eso mismo, me tienes que ir a llevar a traer la mercanc&iacute;a de mi ropa porque mi negocio es lo &uacute;nico por lo que tragamos. Porqu&eacute; t&uacute; nomas te gastas el poco dinero que sacas en el taxi con tus amigotes y en andar subiendo putas al carro, ya me dijo mi comadre que te vio el otro d&iacute;a risa y risa en el taxi con una fulana- La mujer le recriminada mientras le arrojaba el peine con el que se estaba terminando de acomodar su cabello.<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;les putas? Esa pinche verdulera de t&uacute; comadre nomas me levanta falsos. Ni modo que no le sonr&iacute;a a mis pasajeras. Y deja de estarme echando en cara que a ti te va mejor en tu pinche negocio de vender ropa porqu&eacute; para eso eres mi vieja y me tienes que atender c&oacute;mo tu macho que soy- le dec&iacute;a el viejo levant&aacute;ndose de la cama mostrando su obeso y amorfo cuerpo moreno que s&oacute;lo vest&iacute;a un b&oacute;xer lleno de agujeros, m&aacute;s que un colador. No hab&iacute;a explicaci&oacute;n cient&iacute;fica que dijera c&oacute;mo es que ese par de popotes que ten&iacute;a por piernas pudiera soportar el peso de esa masa de grasa.<\/p>\n<p>-Ya no me hagas perder el tiempo y ap&uacute;rate porque si no luego no respetan que es mi pedido y se lo terminan vendiendo a otras personas- dec&iacute;a la se&ntilde;ora saliendo del cuarto.<\/p>\n<p>-Ya ni descansar a uno lo dejan en su propia casa, chingada madre- entre maldiciones el viejo terminaba de ponerse su percudido pantal&oacute;n y buscaba su playera apestosa de ayer.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un par horas en la que la pareja fue por el pedido y se pararon en una loncher&iacute;a para desayunar. Ya se dispon&iacute;an para regresar a la casa. Mientras tocaban temas sin mucha importancia, en la radio son&oacute; una cumbia.<\/p>\n<p>-Viejo, hay que salir este fin de semana a un bar de cumbias para bailar. Ya tiene mucho tiempo que no me llevas a bailar- la se&ntilde;ora haciendo ciertos movimientos como si estuviera bailando le dec&iacute;a a su hombre.<\/p>\n<p>-&iexcl;No estes chingando! &iquest;No ves que no me anda yendo bien en el jale, de donde quieres que saque feria para ir a bailar? Aparte no vuelvo a salir a un lugar as&iacute; contigo. No despu&eacute;s de c&oacute;mo te pusiste la &uacute;ltima vez que salimos- Erasmo sin voltear a mirarla le recriminaba aun recordando los desfiguros que hizo la &uacute;ltima vez que salieron de jarra.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ay viejo! Solo fue un peque&ntilde;o desliz. Aparte si me llevas a bailar te prometo recompensarte bien cuando regresemos a la casa- en un tono sugerente y posando su mano en la pierna cerca de la entrepierna de Erasmo, Do&ntilde;a Carmen le dec&iacute;a cerca del o&iacute;do.<\/p>\n<p>-&iexcl;QUE NOOO! &iexcl;Y NO ESTES CHINGANDO QUE ANDO MANEJANDO Y ME PUEDES HACER TENER UN ACCIDENTE!- el viejo ahora si volteando la mirada hacia su mujer le respond&iacute;a entre gritos. La verdad era que le val&iacute;a madres si se llevaba alg&uacute;n cristiano de corbata o chocaba, total no era la primera vez que estaba involucrado en alg&uacute;n accidente automovil&iacute;stico donde &eacute;l era el responsable por andar mir&aacute;ndole las nalgas o pechos a las mujeres mientras conduc&iacute;a. Lo que le hac&iacute;a entrar en colera era el simple hecho de imaginarse teniendo sexo con aquella mujer. En sus adentros, &eacute;l se sent&iacute;a lo suficiente hombre para parchar con mujeres m&aacute;s j&oacute;venes y bellas. Tan solo se animaba a encamarse con esa g&aacute;rgola cuando andaba muy caliente y no tra&iacute;a dinero para irse con las cari&ntilde;osas o cuando buscaba alg&uacute;n beneficio principalmente econ&oacute;mico de Do&ntilde;a Carmen.<\/p>\n<p>-&iquest;Ves c&oacute;mo eres? &iexcl;Pinche panz&oacute;n feo!- Do&ntilde;a Carmen solt&aacute;ndole un empuj&oacute;n en el brazo se acomodaba de nueva cuenta en su asiento girando su mirada hacia su ventana. -Quer&iacute;a invitar a Samantha a que fuera con nosotros para que se distrajera un poco- la mujer dec&iacute;a en un tono casi como susurro y de forma involuntaria.<\/p>\n<p>El viejo al escuchar eso, casi frena en seco en medio de la avenida concurrida sin importarle que el auto de atr&aacute;s lo chocara. Y es que la emoci&oacute;n que sent&iacute;a por aquel comentario, lo hac&iacute;a tener ganas de salir del coche, quitarse la ropa y ponerse a bailar. Girando hacia su mujer y zangoloteando su hombro con su regordeta mano, el hombre comenzaba a hablarle a la mujer con un brillo en sus ojos.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Tambi&eacute;n vas a invitar a Samantita?!- Erasmo con una sonrisa de oreja a oreja le preguntaba.<\/p>\n<p>-Pues era la idea. Quiero que mi Samantita salga de su rutina. Pero ya dijiste que no puedes porque no tienes dinero y tampoco quiero que ella ande gastando- la mujer manteniendo la mirada hacia el frente le respond&iacute;a con un tono de decepci&oacute;n ya que no podr&iacute;a llevar a una ni&ntilde;a de rumba.<\/p>\n<p>-As&iacute; la cosa cambia, vieja. Me voy a poner bien pilas estos d&iacute;as en el jale para sacar una buena feria e irnos el sabadito a pulir la pista jejeje- el viejo taxista con un tono de autentico compromiso nunca antes visto en &eacute;l, casi se hincaba ah&iacute; mismo para jurarle que ese fin de semana saldr&iacute;an de fiesta. El solo imaginarse compartir mesa y pista con aquel portento de mujer, le hac&iacute;an casi llorar de la felicidad. Ni cuando vio a su ratero equipo ganar campeonatos le hab&iacute;an provocado ese grado de felicidad.<\/p>\n<p>-&iquest;Y a qu&eacute; se debe ese cambio tan brusco? &iquest;Si hace unos segundos me hab&iacute;as dicho que no ten&iacute;as dinero?- Do&ntilde;a Carmen volteando ahora si su mirada hacia la sebosa cara de aquel sujeto, le cuestionaba su cambio de opini&oacute;n.<\/p>\n<p>-Como que porque mi amor, pues hay que sacar a Samantita a que se divierta un rato jejeje. Es tu responsabilidad como su mam&aacute; adoptiva el cuidarla bien y yo como tu macho te tengo que ayudar, &iquest;no?- el viejo intentando sonar lo m&aacute;s cari&ntilde;oso y comprensivo le respond&iacute;a a su a mujer.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Carmen ya se dispon&iacute;a a hacerle m&aacute;s preguntas. Pero prefiri&oacute; callar, supon&iacute;a que a Erasmo le hab&iacute;a ca&iacute;do de buena forma Samantha y por eso el cambio de humor. Al final de cuentas su sue&ntilde;o m&aacute;s grande se estaba volviendo realidad. Era el que Samantha y Erasmo se llevaron muy bien y existiera una conexi&oacute;n similar al de un padre con su hija. Quer&iacute;a por fin tener esa familia que Dios o la Madre naturaleza le hab&iacute;an negado tener.<\/p>\n<p>Lo que no sab&iacute;a la ingenua mujer es que esa aun d&eacute;bil conexi&oacute;n que exist&iacute;a entre la joven casada y el viejo ruletero, estaba muy lejana a la de ser la de una hija con su padre. Por lo menos no de su querida pareja, que la ve&iacute;a como una hembra en toda ley con la que quer&iacute;a desfogar sus m&aacute;s oscuros y perversos deseos carnales.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Carmen d&aacute;ndole un beso el cachete sudado y con una barba sin afeitar, le agradec&iacute;a por haber recapacitado su decisi&oacute;n. As&iacute; la madura pareja sigui&oacute; con su viaje mientras ve&iacute;an cual bar ser&iacute;a la mejor opci&oacute;n.<\/p>\n<p>En la casa Jauregui.<\/p>\n<p>Samantha terminaba de darle los &uacute;ltimos sazones a la comida cuando escucho que tocaban a la puerta. Miro el reloj y de inmediato supo de quien se trataba. Baj&aacute;ndole la lumbre a la estufa se apur&oacute; a salir de la cocina mientras se quitaba su mandil que estaba lleno de manchas de comida.<\/p>\n<p>-Bienve&hellip; &iexcl;&iexcl;&iexcl;&iquest;QUE TE PASO?!!!- fue el grito de la ama de casa al ver el ojo izquierdo casi cerrado de su hijo.<\/p>\n<p>-Nada mam&aacute; sol&hellip; &iexcl;AUCH!- Daniel apenas estaba respondi&eacute;ndole a su madre cuando esta lo abrazo haci&eacute;ndolo quejarse de dolor por las patadas que hab&iacute;a recibido en su torso.<\/p>\n<p>-&iexcl;DIME QUIEN TE HIZO ESTO, BEBE! &iexcl;DIME PARA IR A RECLAMARLE!- Samantha ya con l&aacute;grimas en su rostro y con un coraje que se le ve&iacute;a en sus ojos vidriosos le ped&iacute;a a su hijo que le dijera quien hab&iacute;a sido capaz de maltratar de tal manera a su tesoro m&aacute;s preciado que ten&iacute;a en esta vida.<\/p>\n<p>Daniel quedo mudo al ver a su madre en el estado en el que se encontraba. Rara pero muy rara vez hab&iacute;a visto a su madre enojada y recordaba que a hasta Roberto, su padre le hu&iacute;a cuando ella se encontraba en ese estado. Alguna vez su padre le hab&iacute;a dicho que a la &uacute;nica persona que le ten&iacute;a miedo, era a su madre cuando se enojaba y entend&iacute;a muy bien el porqu&eacute;. El solo mirarla directamente a los ojos hacia al chiquillo temblar y no poder decir una sola palabra.<\/p>\n<p>-&iexcl;DIME, AMOR! &iexcl;&iquest;FUE ALGUNO DE TUS COMPA&Ntilde;EROS?!- la mujer alterada continuaba con sus preguntas sin dejar que el pobre ni&ntilde;o pudiera responder ninguna.<\/p>\n<p>-Me&hellip; me lo hice jujugando futbol- Daniel tartamudeando ya que se sent&iacute;a muy presionado por su madre y recordando lo que le hab&iacute;a dicho su nuevo amigo Goyo, de que si iba de chismoso, el Brayan le pondr&iacute;a una chinga m&aacute;s grande y dolorosa. Prefiri&oacute; seguir los consejos de su anciano amigo y mentirle a su madre con lo primero que se le vino a la mente.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;QUEEE?! &iexcl;PERO SI A TI NI TE GUSTA EL FUTBOL, DANIEL! &iexcl;DIME QUIEN TE HIZO ESTO!- Samantha comenzaba a molestarse con su hijo tambi&eacute;n. Y es que lo conoc&iacute;a tan bien que sab&iacute;a que a &eacute;l no le gustaba jugar al futbol. Sab&iacute;a que ese golpe se lo hab&iacute;a ocasionado alguien.<\/p>\n<p>-En.. en verdad, mami. Me hizo unos nuevos amigos y ellos me invitaron a jugar futbol. Solo que&hellip; por accidente me dieron un balonazo y&hellip; pues as&iacute; quedo mi ojo- el chiquillo no sab&iacute;a de donde le sal&iacute;a tal imaginaci&oacute;n para idear tan buena mentira o as&iacute; lo pensaba &eacute;l. Pero con el mirar como el semblante de su mam&aacute; poco a poco cambiaba esa mirada de asesina y regresaba su mirada de solo preocupaci&oacute;n y ternura, sab&iacute;a que ya estaba del otro lado.<\/p>\n<p>-&iquest;En verdad fue por eso mi cielo?- la mujer poniendo su mano en la mejilla de su hijo y mir&aacute;ndolo a los ojos, ella aun con sus ojos vidriosos le preguntaba.<\/p>\n<p>-En verdad, mami. Te lo juro por la Virgencita de Guadalupe- el chiquillo casi hinc&aacute;ndose le juraba a su madre que todo lo que sal&iacute;a de su boca era verdad.<\/p>\n<p>La madre a&uacute;n ten&iacute;a ciertas dudas, conoc&iacute;a a su hijo como la palma de la mano y sab&iacute;a que el prefer&iacute;a evadir cualquier deporte de contacto y que requiriera el correr. Pero al mirar lo sucio que se encontraba su uniforme, comenzaba a creer que lo que dec&iacute;a su hijo era cierto. Aparte Daniel no era un ni&ntilde;o que mintiera. Era alguien que, a su corta edad, buscaba la justicia, aunque a veces esta lo afectara. Eso lo hab&iacute;a aprendido de su padre. As&iacute; que, quit&aacute;ndose esas dudas, decidi&oacute; confiar en su v&aacute;stago.<\/p>\n<p>-Pero mira nada m&aacute;s como te quedo el ojo, tontito jijiji- Samantha con sus ojos rojos por las l&aacute;grimas que hab&iacute;a soltado, comenzaba a re&iacute;r al ver que todo se hab&iacute;a tratado de una travesura de su hijo. -Ven, vamos adentro para limpiarte y ponerte pomada en el ojo para que se te desinflame. &iquest;Ning&uacute;n maestro o prefecto te curo?- la mujer poniendo su mano en la espalda de su hijo lo encaminaba mientras hablaban.<\/p>\n<p>-No, mami. El que me ayudo y me puso alcohol fue el conserje, Don Goyo. La verdad es que es una buena persona- Daniel volteando a mirar a su madre mientras caminaban le contaba lo bien que se hab&iacute;a portado aquel hombre con &eacute;l.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; bueno, mi cielo. Ma&ntilde;ana que vaya a la escuela hablare muy seriamente con tu prefecta para decirle que este m&aacute;s atenta a los alumnos. Y tambi&eacute;n visitare a Don Goyo para agradecerle que te hubiera curado- sin dejar de caminar y con una sonrisa amigable, le respond&iacute;a a su hijo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de varios minutos en los que la madre atend&iacute;a a su hijo de su ojo y otros raspones que le vio en algunas otras partes del cuerpo, que intu&iacute;a se deb&iacute;an a lo intenso que fue el juego. Terminaba por casi ba&ntilde;arlo en pomada, el adolescente solo se limitaba a soportar como los campeones los tocamientos que le hacia su madre por diferentes partes de su cuerpo. Y es que, en algunas partes, principalmente su torso, cualquier ligero roz&oacute;n, lo sent&iacute;a como si le estuvieran apretando con mucha fuerza por lo sensible que ten&iacute;a ah&iacute;. Sab&iacute;a que, si se quejaba, podr&iacute;a alertar de nueva cuenta a su mam&aacute; y dada la hora, ya no tardar&iacute;a en llegar su pap&aacute;. Sab&iacute;a que no podr&iacute;a soportar un interrogatorio con ambos a la vez. As&iacute; que solo le quedaba aguantar a que su madre acabara con ese martirio que le estaba resultando.<\/p>\n<p>Samantha por fin termino de untarle la pomada y justo en ese momento escucharon que abrieron la puerta principal. Roberto extra&ntilde;ado vio que hoy no lo recibieron como era costumbre. As&iacute; que dejando su malet&iacute;n y saco en uno de los sillones, subi&oacute; las escaleras preguntando por ambos hasta que escucho la voz de su mujer que ven&iacute;a del cuarto de su hijo. Apenas entro al cuarto y les ibas a reclamar por no darle su habitual bienvenida cuando vio con susto y preocupaci&oacute;n el ojo de su hijo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hijo! &iexcl;&iquest;Qu&eacute; te paso?!- el padre acerc&aacute;ndose a &eacute;l y poni&eacute;ndose de rodillas le preguntaba mientras giraba su mirada hacia su mujer tambi&eacute;n intentando que alguien le diera una respuesta.<\/p>\n<p>-Me&hellip;- apenas el chico le iba a responder a su padre, cuando su madre se meti&oacute; y fue la que le dio la noticia.<\/p>\n<p>-Pues que a tu hijo le dieron un balonazo mientras jugaba futbol. &iquest;C&oacute;mo ves?- Samantha lo dec&iacute;a con un tono molesto, Esperaba que Roberto tambi&eacute;n lo estuviera y le recriminara, pero grande fue su sorpresa cuando vio como en el rostro de su esposo se dibujaba una sonrisa de oreja como hace tiempo no ten&iacute;a.<\/p>\n<p>Y es que no era para menos. Roberto pertenec&iacute;a a esas generaciones en donde el cuando era ni&ntilde;o se la pasaba jugando en la calle con sus amigos a los quemados, escondidas, alcanzadas, futbol, etc. Por eso le causaba mucho conflicto cuando ve&iacute;a que su hijo y los amigos de este que se la pasaban toda la tarde encerrados en su cuarto jugando videojuegos. As&iacute; que el enterarse que su hijo hab&iacute;a jugado futbol le causo mucha alegr&iacute;a. Entend&iacute;a el enojo de Samantha ya que cuidaba mucho a Daniel, pero el sab&iacute;a perfectamente que esos golpes eran parte del salir a jugar. &Eacute;l hab&iacute;a sufrido varios de esos golpes y raspadas. Incluso hasta recuerda alguna vez haberse descalabrado mientras sub&iacute;a un &aacute;rbol. Pero ahora a su edad, recordaba esas an&eacute;cdotas entre risas ya que eran parte de su divertida infancia y quer&iacute;a que su hijo tambi&eacute;n creara sus propios recuerdos.<\/p>\n<p>-&iquest;En verdad, Daniel?, &iquest;Y qu&eacute; tal estuvo el partido?, &iquest;Metiste alg&uacute;n gol?- Roberto levant&aacute;ndose y sent&aacute;ndose en la cama a un lado de su hijo lo bombardeaba con un sinf&iacute;n de preguntas mientras manten&iacute;a su sonrisa en su rostro.<\/p>\n<p>-&iquest;No le vas a llamar la atenci&oacute;n?- Samantha con un semblante molesto le recriminaba a su esposo. No entend&iacute;a como este se preocupaba m&aacute;s por si hab&iacute;a metido un gol que por el golpe que hab&iacute;a recibido.<\/p>\n<p>-Amor, esos golpes son normales en los partidos de futbol. A ver, voltea para ac&aacute; hijo.- Roberto tomando del ment&oacute;n a Daniel le giraba hacia donde se encontraba el y comenzaba a examinar el golpe. -Solo es un golpecito, Samantha. No es para que exageres jajaja. En un par de d&iacute;as se le va a quitar. Mejor cu&eacute;ntame que tal te fue en el partido- Roberto minimizando lo que su esposa le dec&iacute;a, regreso con las preguntas hacia su hijo.<\/p>\n<p>Daniel por su parte, solo sent&iacute;a un gran temor dentro de &eacute;l. Sent&iacute;a que en cualquier momento su mentira seria descubierta y aparte del enojo que les causar&iacute;a a sus padres por mentirles, Brayan le dar&iacute;a la golpiza de su vida por chismoso como el conserje Goyo le hab&iacute;a dicho. Ten&iacute;a ganas de salir corriendo de ah&iacute; por la presi&oacute;n que sent&iacute;a al tener la mirada de sus padres sobre &eacute;l, esperando escuchar la historia completa. Pero justo en ese momento su madre lo saco del apuro sin que se diera cuenta.<\/p>\n<p>-Eso lo hablan en la mesa. La comida se va a enfriar- la casada aun con un semblante molesto por la actitud que hab&iacute;a tomado su esposo, les apuraba a que se levantaran para ir a la mesa mientras ella sal&iacute;a del cuarto.<\/p>\n<p>-Bueno, ahorita que estemos comiendo nos cuentas, hijo. En verdad no sabes lo feliz que me haces jajaja- el hombre entre risas le dio un beso en la frente a su hijo mientras se levantaba de la cama. Le era imposible el ocultar la felicidad que le provocaba esa noticia.<\/p>\n<p>Padre e hijo se dirigieron a la mesa en la cual Samantha ya estaba terminando por servir la comida en los platos. As&iacute; que sin m&aacute;s, los 3 se sentaron y comenzaron a comer mientras platicaban. Primero Roberto comenz&oacute; a platicarles sobre lo bien que iba la construcci&oacute;n en la que &eacute;l era el encargado. Samantha no era mucho de hacerle preguntas profundas de su trabajo a su esposo. No quer&iacute;a verse como una mujer celosa o posesiva, aparte en la empresa en la que antes trabajaba Roberto, eran pr&aacute;cticamente puros hombres con los que &eacute;l trabajaba. As&iacute; que ella se limitaba a escuchar lo que su esposo le contaba y ella hacia una que otra pregunta m&aacute;s que nada de curiosidad del porque un trabajar no hab&iacute;a ido a trabajar o alguna an&eacute;cdota que le hab&iacute;a sucedido durante el d&iacute;a. Lo que no sab&iacute;a Samantha es que Roberto ten&iacute;a bajo su tutela a una joven sumamente atractiva y que de a poco despertaba un ligero inter&eacute;s sobre su esposo.<\/p>\n<p>Pero Roberto lo que en verdad quer&iacute;a era el saber sobre el d&iacute;a tan productivo que hab&iacute;a tenido su hijo. As&iacute; que no pregunt&aacute;ndole como le hab&iacute;a ido a su esposa, se dirigi&oacute; directamente a su hijo.<\/p>\n<p>-Pero entonces que tal hijo, &iquest;con qui&eacute;n jugaste futbol?- el hombre estirando su mano, sujetaba el antebrazo de su hijo con total orgullo.<\/p>\n<p>-Pues con sus amigos. Tu hijo ya hizo amigos nuevos- Samantha le comentaba mientras le daba un trago a su agua fresca.<\/p>\n<p>-&iquest;En verdad?, &iquest;Y c&oacute;mo son?, &iquest;C&oacute;mo se llaman?- el hombre no terminaba de asombrarse por esa nueva faceta tan social que comenzaba a tener su hijo. Comenzaba a pensar que el que hubiera entrado a una escuela p&uacute;blica tal vez y si hab&iacute;a terminado siendo una buena decisi&oacute;n para el desarrollo social de su hijo.<\/p>\n<p>-&Aacute;ndale, cu&eacute;ntanos, amor. Yo tambi&eacute;n tengo curiosidad- dec&iacute;a la mujer con una genuina sonrisa de felicidad.<\/p>\n<p>-Este&hellip; pues&hellip; yo&hellip;- Daniel comenzaba a poner a trabajar a marchas forzadas a su cerebro para que este lo sacara del embrollo en el que se encontraba. De su frente varias gotas de sudor comenzaban a ser visibles. Pareciera como si se encontrara en alg&uacute;n sauna o hubiera terminado alguna rutina de ejercicio.<\/p>\n<p>Justo en ese momento el timbre de la puerta son&oacute;. Daniel sin perder tiempo se levant&oacute; de la mesa y se dirigi&oacute; hacia la puerta principal, mientras les dec&iacute;a a sus padres que &eacute;l se encargaba de abrir a lo cual sus padres poco pudieron decir ya que en su vida hab&iacute;an visto correr tan r&aacute;pido a su hijo. Daniel sin duda alguna le agradecer&iacute;a a la persona que estaba del otro lado de la puerta por haberlo sacado de tan apremiante situaci&oacute;n. As&iacute; se tratar&aacute; de alg&uacute;n vendedor, &eacute;l se encargar&iacute;a de que sus padres le compraran lo que fuera que estuviera vendiendo. Pero grande fue su sorpresa cuando abri&oacute; la puerta y se dio cuenta de que no era ning&uacute;n vendedor. Sino que se trataba de una cara familiar, era Do&ntilde;a Carmen que con una sonrisa en su rostro lo abrazo al instante. Justo cuando el chico fue abrazado, pudo ver que en la calle se encontraba aquel taxi destartalado y dentro de &eacute;l se encontraba aquel obeso viejo que hace ya unos d&iacute;as le hab&iacute;a dado el susto de su vida y les hab&iacute;a dado raite a su casa. Ve&iacute;a en la cara de aquel hombre cierto molestia combinada con desilusi&oacute;n. Y no era para menos. Erasmo se hab&iacute;a esperado a que le abrieran a su mujer para poder ver si la que abr&iacute;a la puerta era su culona hija putativa. Pero grande fue su desilusi&oacute;n cuando vio que se trataba del v&aacute;stago de ella. As&iacute; que sin querer ver m&aacute;s, encendi&oacute; el auto y con un movimiento en su mano se desped&iacute;a del chiquillo, gesto que Daniel tambi&eacute;n le respondi&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo estas mijo? &iquest;Esta tu mam&aacute;?- la se&ntilde;ora le preguntaba al ni&ntilde;o sin mencionar el golpe en el rostro del chico. Y no era que no le importara tan solo que, al no llevar sus lentes puestos, la ya muy disminuida vista de la mujer no le dejaba mirar aquel golpe.<\/p>\n<p>-Muy bien y usted? Si, est&aacute; en la mesa con mi pap&aacute;. Pase- Daniel haci&eacute;ndose a un lado le dejaba el camino libre para que aquella mujer entrara a su casa.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Tambi&eacute;n esta Robertito?! Gracias mi vida- Do&ntilde;a Carmen aceptando la invitaci&oacute;n se apresur&oacute; a llegar a la mesa cuando escucho que tambi&eacute;n se encontraba ah&iacute; Roberto.<\/p>\n<p>La mujer a paso veloz se dirigi&oacute; a la mesa mientras se pon&iacute;a sus lentes y dejaba atr&aacute;s al ni&ntilde;o. Sus ojos se iluminaron cuando vio aquella pareja de casados sentados mientras platicaban.<\/p>\n<p>Apenas y Do&ntilde;a Carmen llego a la mesa, la pareja dirigi&oacute; la mirada al mismo tiempo hacia donde se encontraba aquella viejita y su mirada de igual manera se ilumino. R&aacute;pidamente Roberto se levant&oacute; y sin decir palabra se fundi&oacute; en un c&aacute;lido y sincero abrazo mientras le daba peque&ntilde;os besos en la frente arrugada de aquella mujer. Samantha por igual, se acerc&oacute; y la abrazo junto a su esposo. Apenas iba llegando Daniel y pudo ver aquella escena, comenzaba a entender que todo lo que hab&iacute;a dicho su pap&aacute; la &uacute;ltima vez era cierto. &Eacute;l le ten&iacute;a un gran cari&ntilde;o a aquella mujer ya que conoc&iacute;a muy bien a su padre y sab&iacute;a que &eacute;l no era muy afectuoso con casi nadie.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Carmen no pudo evitar el soltar unas l&aacute;grimas. Y es que el estar en esa situaci&oacute;n le hac&iacute;a sentir la mujer m&aacute;s feliz del mundo. Pod&iacute;a sentir lo sincero y amoroso que era aquel abrazo al igual que le hac&iacute;a recordar todas esas an&eacute;cdotas que hab&iacute;a entre los 3 ya que ella fue la c&oacute;mplice de ellos cuando estaban de novios.<\/p>\n<p>El abrazo continuo unos segundos m&aacute;s hasta que la viejita se separ&oacute; diciendo entre risas que ya no pod&iacute;a respirar. Samantha y Roberto olvidando la pl&aacute;tica con su hijo se sentaron de nuevo e invitaron a Do&ntilde;a Carmen la cual gustosa se sent&oacute; y Samantha le sirvi&oacute; un plato de comida. Daniel agradec&iacute;a que hubiera llegado aquella mujer, as&iacute; tendr&iacute;a tiempo para idear una buena mentira si es que sus pap&aacute;s continuaban con las preguntas m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p>La platica entre los 3 continuo entre risas mientras Daniel solo escuchaba divertido como es que su pap&aacute; se las ingeniaba para verse a escondidas de sus abuelos con su mam&aacute;. As&iacute; paso una hora hasta que Roberto mirando el reloj les dec&iacute;a con verdadera tristeza que ya era hora de regresar al trabajo. Apenas y se estaba levantando cuando Do&ntilde;a Carmen recordando a lo que hab&iacute;a ido lo paraba.<\/p>\n<p>-Espera Robertito. Ven&iacute;a a decirles algo, pero por andar recordando las vagancias de ustedes 2 ya me hab&iacute;a olvidado. Quer&iacute;a invitarlos a que fu&eacute;ramos este s&aacute;bado a bailar. Conozco un bar donde ponen salsa y cumbias que esta buen&iacute;simo- la mujer mirando a ambos con una sonrisa y dando palmadas, esperaba su respuesta.<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute;&iacute;&iacute;! &iexcl;Vamos!- Samantha adelant&aacute;ndose a su esposo, respond&iacute;a.<\/p>\n<p>Ahora no solo era Do&ntilde;a Carmen la que lo miraba esperando una respuesta, sino que tambi&eacute;n su amada esposa se le hab&iacute;a unido y eran ambas las que lo miraban con una sonrisa de oreja a oreja.<\/p>\n<p>-Es que no se. Nosotros ya no estamos en edad para ir a esos lugares. Aparte, &iquest;qui&eacute;n va a cuidar a Daniel?- Roberto buscando m&aacute;s pretextos que soluciones les comentaba a ambas mujeres.<\/p>\n<p>-D&eacute;jate de mensadas. Ustedes aun est&aacute;n muy j&oacute;venes y necesitan salir. Cuando eran j&oacute;venes bien que sal&iacute;an a los antros todos los fines de semana- Do&ntilde;a Carmen le respond&iacute;a de forma inmediata. Le respond&iacute;a hasta con cierta altaner&iacute;a por la confianza que exista entre ambos. -Y por lo de Daniel no hay problema. El ya est&aacute; grande y se puede cuidar solo. Aparte solo ser&aacute;n unas cuantas horas, tampoco es que me los vaya a robar por d&iacute;as- sentenciaba mientras miraba a ver a Daniel y le daba un gui&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Si, pap&aacute;. Ya estoy lo suficientemente grande como para cuidarme solo. Aparte puedo pedir unas pizzas para cenar mientras juego online con mis amigos- el chico secundaba a la se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>-&iquest;Ya ves? Ahora si no puedes decir que no. Aparte sirve y te presento a mi gal&aacute;n jijiji. Tu esposa e hijo ya lo conocieron- la mujer le dec&iacute;a eso intentando llamar su atenci&oacute;n, y porque no, tambi&eacute;n intentando presumir.<\/p>\n<p>Roberto observaba como Do&ntilde;a Carmen no le quitaba la mirada de encima esperando que le respondiera, mientras que su hijo tambi&eacute;n lo miraba asintiendo su cabeza para que aceptara. Luego volteo a mirar a su hermosa y amada esposa, ella no dec&iacute;a nada, pero en su mirada pod&iacute;a ver el entusiasmo y las ganas que ten&iacute;a por ir. Samantha como toda esposa echa a la antigua, era sumisa y no se atrev&iacute;a a contradecir a su esposo por m&aacute;s que ella no opinara igual que &eacute;l. Por eso es que en esta ocasi&oacute;n ella tan solo se limit&oacute; a callar, esperando que su hijo y la mujer que conoc&iacute;a desde que era un bebe. pudieran abogar lo suficiente para que su amado esposo aceptara la invitaci&oacute;n y por fin ella pudiera salir de fiesta despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>El hombre aun lleno de felicidad por la noticia de que su hijo hab&iacute;a hecho nuevos amigos, aunado a que hab&iacute;a vuelto a ver a Do&ntilde;a Carmen, le hac&iacute;a ver todo eso como algo divertido y que los sacar&iacute;a de la monoton&iacute;a. Lo m&aacute;s probable es que si esa felicidad no le estuviera recorriendo por todo su cuerpo la respuesta hubiera sido una contundente respuesta negativa. Pero en ese momento no era el caso.<\/p>\n<p>-Vas a ver. Me traicionaste. Un hombre jam&aacute;s deja abajo a otro hombre jajaja- Roberto apuntando a su hijo le respond&iacute;a entre risas. -Pues qu&eacute; m&aacute;s puedo decir Do&ntilde;a Carmen. Soy fuerte pero imposible ganarle a 3 y m&aacute;s cuando esos 3 me hacen bolita. El s&aacute;bado me tocara sacar los pasos con los que enamore a mi amada jajaja- Roberto con una risa risue&ntilde;a y plant&aacute;ndole un beso en la mano de Samantha, aceptaba la propuesta de la se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>Al escuchar eso, Do&ntilde;a Carmen y Daniel no pudieron evitar abrazarse mientras saltaban. Mientras que Samantha aun sin asimilar que su esposo hubiera aceptado se dejaba abrazar por este mientras le plantaba varios besos en su rostro.<\/p>\n<p>-Aparte quiero conocer esa conquista que tiene, Do&ntilde;a Carmen.- dec&iacute;a Roberto mientras dejaba de darle besos a su esposa.<\/p>\n<p>-No es por nada, pero es un tipazo. Estoy segura de que ser&aacute;n muy buenos amigos- la mujer le respond&iacute;a mientras ella tambi&eacute;n dejaba de festejar con Daniel.<\/p>\n<p>-No lo dudo ni un poco. Y m&aacute;s si es tan agradable como usted- culminaba diciendo Roberto.<\/p>\n<p>Entre risas Roberto se desped&iacute;a de todos y se marchaba en su auto con rumbo a su trabajo. Mientras que Samantha y Do&ntilde;a Carmen se fueron a sentar a la sala en donde afinaban detalles para la gran noche que ser&iacute;a el s&aacute;bado. Despu&eacute;s de charlar un buen rato, Do&ntilde;a Carmen vio conveniente el marcharse hacia su morada. As&iacute; Samantha con mucha felicidad se fue con rumbo a su cuarto para sacar todas las prendas que ten&iacute;a en su ropero en b&uacute;squeda desde ya el que ser&iacute;a su atuendo para esa noche especial.<\/p>\n<p>Pero entre m&aacute;s buscaba m&aacute;s se desesperaba al no encontrar alguno que fuera adecuado para esa noche. Todos eran de un corte ase&ntilde;orado. Si bien, sab&iacute;a que tampoco pod&iacute;a usar alg&uacute;n vestido muy destapado ya que Roberto ni de chiste la dejar&iacute;a dar ni siquiera un pie fuera de la casa. Buscaba algo que no la hiciera ver tan vieja, quer&iacute;a verse bonita para su esposo.<\/p>\n<p>Al no encontrar nada tan solo un vestido negro con un escote medianamente generoso pero flojo que no dejaba a la vista sus curvas de infarto, deicidio ir al cuarto que ella usaba cuando viv&iacute;a con sus pap&aacute;s. Recordaba haber visto algunas cajas con ropa. Pensaba que tal vez se tratar&iacute;a de la ropa de cuando ella viv&iacute;a ah&iacute;, aunque intu&iacute;a que ni de chiste entrar&iacute;a en aquellos vestidos ya que sus proporciones hab&iacute;an aumentado desde entonces.<\/p>\n<p>La casada aun con una ligera esperanza decidi&oacute; ir y solo al entrar una avalancha de recuerdos se fueron en contra de ella, desde aquellas tardes en las que su mam&aacute; y ella jugaban a las mu&ntilde;ecas, hasta aquellas noches lluviosas en las que mor&iacute;a de miedo pero su pap&aacute; como su valiente pr&iacute;ncipe la cuidaba mientras le le&iacute;a alg&uacute;n cuento hasta que ca&iacute;a dormida. Esos recuerdos la hac&iacute;an tener una sensaci&oacute;n de felicidad y tristeza al mismo tiempo, pero r&aacute;pidamente se despejo de aquellas memorias y continuo con su misi&oacute;n. Despu&eacute;s de mover y abrir algunas cajas que conten&iacute;an infinidad artefactos que antes eran usados como decoraciones de la casa, por fin encontr&oacute; lo que buscaba. Eran varias cajas que conten&iacute;an un sinf&iacute;n de ropa que ella usaba en la &uacute;ltima etapa en la que hab&iacute;a vivido ah&iacute;. Entre m&aacute;s ve&iacute;a aquella ropa, mayor era su asombro de que sus pap&aacute;s la dejaran salir con prendas tan peque&ntilde;as y llamativas. Todo lo que ve&iacute;a si bien era de su agrado, sab&iacute;a que ni de chiste su esposo la dejar&iacute;a usarla. Abr&iacute;a y abr&iacute;a cajas con diferentes tipos de ropa, pero sin dejar de ser sensual. Hasta que ya estando cansada y viendo agotadas sus esperanzas, vio en el fondo del cuarto una caja. Acerc&aacute;ndose con cierta fatiga abri&oacute; la caja y grande fue su sorpresa cuando vi dentro de aquella caja su uniforme que usaba cuando cursaba la secundaria. Entre risas lo tomo en sus manos y lo llevo a su rostro, el olor era de humedad por todos esos a&ntilde;os que no hab&iacute;a sido usado. Pero la tela aun continuaba en buen estado. Se levanto con su uniforme y se puso delante de un espejo que hab&iacute;a en el cuarto y comenz&oacute; a modelarlo por encima de su ropa. Justo en eso momento escucho como alguien abr&iacute;a la puerta, se trataba de su hijo que al mirar a su madre modelando aquel uniforme no pudo dejar de re&iacute;r.<\/p>\n<p>-&iexcl;Jajaja! &iquest;Qu&eacute; haces mam&aacute;?- el chico le preguntaba mientras se acercaba a su madre.<\/p>\n<p>-No te r&iacute;as jiji. Estaba buscando unas cosas y me encontr&eacute; con el uniforme que usaba cuando iba a la misma escuela que tu- le respond&iacute;a la mujer mientras giraba hacia donde se encontraba el chico y continuaba modelando el uniforme.<\/p>\n<p>-&iexcl;Wow! &iquest;En verdad es ese el uniforme que tu usabas? Es exactamente el mismo que usan mis compa&ntilde;eras, mam&aacute;- el chico con gran asombro le comentaba a su madre. Y es que, desde su mente, sent&iacute;a que su progenitora ya hacia milenios que hab&iacute;a asistido a la secundaria, as&iacute; que le parec&iacute;a asombroso que el uniforme no hubiera cambiado en nada.<\/p>\n<p>-&iquest;En verdad? Entonces quien sabe, tal vez y si me lo pongo pueda pasar desapercibida entre ustedes y me vean con una compa&ntilde;erita jijij- Samantha con una voz coqueta le respond&iacute;a a su hijo mientras se le acercaba con una caminar sensual.<\/p>\n<p>-&iexcl;Nooo! Tu ya estas viejita mami jajaja- el chico d&aacute;ndole un ligero empuj&oacute;n alejaba a su madre que intentaba darle un beso.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ay! Aun no estoy tan vieja. Mejor dime para que viniste, grosero &iexcl;Jum!- Samantha con cierta molestia fingida le cuestionaba a su hijo su intrusi&oacute;n.<\/p>\n<p>-Es que te quer&iacute;a pedir dinero para unas sabritas, mami. Pero ahora que veo el uniforme te quer&iacute;a recordar que ma&ntilde;ana es la junta y no pueden faltar ni mi pap&aacute; ni tu- el chamaco le dec&iacute;a a su mam&aacute;. Aunque ambos padres ya le hab&iacute;an confirmado que ah&iacute; estar&iacute;an, no perd&iacute;a cualquier momento para record&aacute;rselos.<\/p>\n<p>-Ya sabemos, bebe. Ya nos lo dijiste un mill&oacute;n de veces y ya te dijimos que ah&iacute; estaremos jijiji- Samantha con cierto toque de iron&iacute;a le respond&iacute;a a su hijo mientras que sacaba su monedero de una de sus bolsas del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de darle el dinero a su hijo y este se fuera, la mujer decidi&oacute; volver a meter su uniforme en aquella caja. Pero justo antes de que dejara caer el uniforme en la caja, vio algo que le llamo la atenci&oacute;n. Dejando el uniforme a un lado de ella y agach&aacute;ndose delante de la caja vio que su mirada no se hab&iacute;a equivocado. Se trataba de su ropa interior y lencer&iacute;a que usaba en su juventud. Iba desde calzones normales de algod&oacute;n, cacheteros, tangas y brasieres de encaje, hasta medias, ligeros y portaligas. Si hab&iacute;a algo que le fascinaba usar en su &eacute;poca de Universidad a Samantha eran las medias con ligueros y portaligas con alguna lencer&iacute;a de encaje. Aunque nadie la pudiera ver m&aacute;s que Roberto, le hac&iacute;a sentir una gran seguridad a la hora de caminar delante de todas aquellas miradas que observaban hasta el poro m&aacute;s peque&ntilde;o de su piel. Pero desde su matrimonio hab&iacute;a dejado de usarlas. Aunque ahora el volver a ver esa lencer&iacute;a, le hac&iacute;a querer usarlas de nuevo. &ldquo;&iquest;Y porque no usarlas ma&ntilde;ana que ir&eacute; a la escuela? Roberto ni se dar&iacute;a cuenta. Y si me los encontr&eacute; es porque el destino quiere que los use.&rdquo; Eran los pensamientos de la mujer que sin darle m&aacute;s vueltas tomo una tanga con su respectivo brasier negro de encaje y las medias con portaligas. Se fue directo a la lavadora y volteando para los lados para ver sin nadie miraba, meti&oacute; las prendas. En su cabeza ya imaginaba cual ser&iacute;a el vestido con el que usar&iacute;a esas prendas &iacute;ntimas as&iacute; que se fue directo a su cuarto y comenz&oacute; a preparar tambi&eacute;n la vestimenta que usar&iacute;a ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Las horas pasaron y gracias a que Daniel se la viv&iacute;a dentro de su cuarto, Samantha con total tranquilidad pudo sacar sus prendas de la lavadora para meterlas a la secadora y as&iacute; llevarlas a su cuarto para ponerlas en un lugar donde su esposo no pudiera verlas.<\/p>\n<p>Roberto como de costumbre llego ya noche. Su hijo ya dorm&iacute;a y su mujer lo esperaba en la cama mientras le&iacute;a un libro. El hombre como si estuviera en modo autom&aacute;tico se acerc&oacute; a su esposa y con un tenue beso en los labios se dirigi&oacute; al ba&ntilde;o para cepillarse los dientes, ponerse su pijama y sin m&aacute;s meterse a la cama sin siquiera hacer el m&aacute;s m&iacute;nimo esfuerzo por hablar con su mujer. Samantha por su parte, ya estaba m&aacute;s que acostumbrada a esa rutina. As&iacute; que viendo que su esposo dorm&iacute;a al instante, se acerc&oacute; a su o&iacute;do mientras con una ten&iacute;a voz le dec&iacute;a. &ldquo;Buenas noches&rdquo; d&aacute;ndole un beso en la mejilla y apagando la luz para dar por concluida otro d&iacute;a normal en aquella casa.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente, Samantha ya ten&iacute;a preparado el desayuno cuando padre e hijo bajaron para desayunar. Pero a diferencia de los otros d&iacute;as, Samantha no pudo acompa&ntilde;arlos ya que ella aun no estaba lista para asistir la dichosa junta escolar. As&iacute; que quit&aacute;ndose su mandil se dirigi&oacute; al cuarto para vestirse ya que si se hab&iacute;a podido ba&ntilde;ar antes de preparar el almuerzo.<\/p>\n<p>La mujer r&aacute;pidamente cerr&oacute; la puerta e incluso puso seguro. No quer&iacute;a que su esposo entrara y la viera poni&eacute;ndose esas prendas que le ten&iacute;a pr&aacute;cticamente prohibido usar. As&iacute; que r&aacute;pidamente se desvisti&oacute; quedando completamente desnuda y saco un vestido negro del ropero junto con sus prendas &iacute;ntimas que ten&iacute;a escondidas en el mismo gancho en el que estaba el vestido.<\/p>\n<p>La mujer de forma apresurada se puso la tanga y el brasier, no quer&iacute;a tardarse de m&aacute;s para que su esposo no viniera a buscarla. As&iacute; que sin verse en el espejo continuo con el portaligas y por &uacute;ltimo con las medias negras que le llegaban a media pierna. Prosigui&oacute; a unir el liguero a las medias y opto por ponerse unas zapatillas cerradas de tac&oacute;n no tan alto. Para su sorpresa tanto la tanga como el brasier y las medias no le incomodaron. Si sent&iacute;a cierta tensi&oacute;n en sus piernas, cadera y pechos dado a que era obvio que su cuerpo hab&iacute;a cambiado a como lo ten&iacute;a en la Universidad. Pero no era en negativo, tan solo se hab&iacute;an ensanchado sus caderas, sus pechos hab&iacute;an ganado m&aacute;s volumen y sus piernas se hab&iacute;an puesto m&aacute;s torneadas gracias a esas horas de ejercicio que le dedicaba a su cuerpo muy frecuentemente.<\/p>\n<p>La mujer ya estaba por ponerse su vestido cuando esa vocecita traviesa de nueva cuenta aparec&iacute;a en su cabeza y le hacia una sugerencia que ella con una sonrisa traviesa pareciera que le respond&iacute;a. Dejando su vestido en la cama, r&aacute;pidamente se acerc&oacute; a su c&oacute;mplice de travesuras, su espejo. Quer&iacute;a observar que tan bien o mal le quedaba esa lencer&iacute;a y por la mirada en sus ojos, pareciera que hab&iacute;a superado sus expectativas. Y no era para menos, el brasier era a media copa, pero dado a lo grande que eran sus pechos, parte de su areola sal&iacute;a del brasier y sus peque&ntilde;os pezones estaban justamente en esa ligera l&iacute;nea de encaje antes de quedar expuestos. Sin mencionar que las medias copas del brasier que no eran de encaje, eran de una tela negra de seda transparente que no dejaba nada la imaginaci&oacute;n. Por su parte la tanga al ser el complemento del brasier estaba hecho de la misma forma. Todo el contorno de la tanga era hecho de encaje dejando un peque&ntilde;o mo&ntilde;o justo arriba de la parte de arriba, mientras que la tela que cubr&iacute;a su pelirroja vagina era cubierta con tela negra de seda transparente lo que la hac&iacute;a ver como si la trajera desnuda. Sus medias por cosas del destino, eran similares, eran negras pero de seda transparente lo que le hac&iacute;a dejar visibles sus piernas. La imagen le parec&iacute;a er&oacute;tica y a la vez excitante su piel blanca contrastaba con esa lencer&iacute;a y el mirar que a&uacute;n le quedaba muy bien ese portaligas le hac&iacute;a sentirse bien con ella misma. Poco a poco Samantha se quitaba esos fantasmas que le atormentaban dici&eacute;ndole que ya no era lo suficientemente atractiva para usar esas prendas. Con una sonrisa de orgullo se acerc&oacute; a su vestido y r&aacute;pidamente se lo enfundo. A diferencia de su lencer&iacute;a, el vestido ca&iacute;a en lo decente y hasta cierto punto anticuado. Era un vestido liso con un poco de vuelo de la parte de abajo, completamente cerrado, sin el m&aacute;s m&iacute;nimo escote ni por delante ni por detr&aacute;s, era a manga larga y le llegaba justamente a las rodillas. Hasta a ella que semanas atr&aacute;s no le hubiera tomado gran importancia, ahora le parec&iacute;a que ese vestido no iba con su personalidad. Pero entend&iacute;a que no era momento para buscar peleas con su esposo y menos por tonter&iacute;as como esa. As&iacute; que maquill&aacute;ndose discretamente y recogi&eacute;ndose el cabello en una cola de caballo, sali&oacute; del cuarto rumbo a la sala donde sus 2 amores ya la esperaban para irse a la junta.<\/p>\n<p>Roberto le sorprendi&oacute; ver a su esposa as&iacute;, no de una forma negativa, sino que todo ella le transmit&iacute;a mucha seguridad y hasta pod&iacute;a decirse que cierta sensualidad con solo su caminar y su mirada. No puedo evitar quedarse mudo cuando ella se acerc&oacute; a darle un beso, le hizo recordar a su etapa universitaria en donde ella le causaba el mismo efecto cada que se le acercaba. Incluso Daniel ve&iacute;a algo diferente en su madre, pero dado a que a&uacute;n era un puberto y nunca hab&iacute;a tenido una novia, no entend&iacute;a muy bien esas cosas as&iacute; que dejando eso de lado les dijo a sus padres que ya era hora de irse.<\/p>\n<p>La familia sali&oacute; junta de la casa y mientras Daniel entraba al auto, ahora en la parte trasera ya que su madre se sentar&iacute;a en el lado del copiloto y Roberto cerraba la puerta de la casa. Samantha por mero instinto volteaba justo en direcci&oacute;n de d&oacute;nde vienen los carros con cierto grado ansiedad. No sab&iacute;a por qu&eacute; volteaba para ese lado de la calle con tanta insistencia, lo supo justo cuando vio que se acercaba aquella camioneta. Una sonrisa se dibuj&oacute; en su rostro al instante que se hac&iacute;a un rico vac&iacute;o en su est&oacute;mago. Roberto ajeno a todo eso le abri&oacute; la puerta del auto a su esposa para despu&eacute;s dirigirse a abrir la suya. Roberto extra&ntilde;ado ve&iacute;a como la mirada de su esposa estaba hacia otra direcci&oacute;n mientras manten&iacute;a una sonrisa y mov&iacute;a sus manos como si estuviera nerviosa. Ya estaba por decirle que se apurara a meterse al coche cuando escucho el motor de un auto a sus espaldas. Cuando giro la mirada vio a un joven arriba de una camioneta con el logo de una plomer&iacute;a. Pod&iacute;a ver como este miraba con una sonrisa a su esposa, lo que le hizo sentir ciertos celos y m&aacute;s cuando giro a ver a su esposa y esta tan solo se limitaba a agachar la mirada, pero sin quitar su sonrisa del rostro.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as. &iquest;Se te ofrece algo?- fue el escueto comentario de Roberto con el que hizo que el chico dejara de ver a Samantha y dirigiera su mirada hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>-Buenas mi Don. Nada, solo quer&iacute;a apreciar el bello paisaje que hay por aqu&iacute;- solt&aacute;ndole una mirada de cuerpo completo a Samantha le respond&iacute;a a Roberto, haci&eacute;ndole molestar a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>Apenas le iba a responder de una forma m&aacute;s en&eacute;rgica cuando el chico puso en marcha la camioneta y se fue de ah&iacute; mientras les dec&iacute;a, &ldquo;Que tengan muuuy buenos d&iacute;as&rdquo;. Dejando a Roberto con el coraje atorado en su pecho.<\/p>\n<p>El molesto hombre de forma inmediata volvi&oacute; a mirar a Samantha pero ella al instante se meti&oacute; al coche antes que le hiciera alg&uacute;n comentario. El hombre respirando profundamente, despejo un poco su mente y se meti&oacute; al auto. Lo que menos quer&iacute;a era empezar mal el d&iacute;a y no dejar&iacute;a que un desconocido lo lograra, aparte su esposa tan solo fue una v&iacute;ctima, pensaba el hombre.<\/p>\n<p>Roberto encendi&oacute; el coche y se fueron directo a la escuela mientras su hijo les platicaba de cosas de sus juegos, pero tanto Samantha como Roberto no tocaron el tema del plomero.<\/p>\n<p>Mientras tanto en la secundaria.<\/p>\n<p>Aquel paquidermo que se hac&iacute;a llamar director ya se encontraba en el port&oacute;n de la escuela saludando a los padres de familia que comenzaban a llegar. Ese d&iacute;a a diferencia de los dem&aacute;s d&iacute;as hab&iacute;a decidido llevar un saco seg&uacute;n &eacute;l, para verse m&aacute;s importante pero dado a su enorme barriga tan solo parec&iacute;a un tamal mal envuelto. El hombre miraba especialmente a las mam&aacute;s que asist&iacute;an, la gran mayor&iacute;a ya eran mujeres muy descuidadas f&iacute;sicamente pero hab&iacute;a una que otra que con una manita de gato si se ver&iacute;an muy buenas, pensaba el viejo.<\/p>\n<p>A lo lejos, pudo ver que su fiel amigo tambi&eacute;n miraba a las madres de familia mientras simulaba estar barriendo. En un momento la mirada de los 2 viejos se encontr&oacute; y Rigo con una se&ntilde;a le dec&iacute;a a Goyo que se acercara. El conserje dejando la bolsa de basura que llevaba en una mano se dirigi&oacute; hacia donde se encontrando su regordete amigo mientras sosten&iacute;a una escoba.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; paso, culo m&iacute;o? &iquest;Tienes ganas de otra raci&oacute;n de longaniza? Jejeje- Goyo con sus t&iacute;picos saludos se acercaba al director.<\/p>\n<p>-La que necesitaba su raci&oacute;n era tu madre, pero no te preocupes, hace rato le di doble raci&oacute;n para que aguante hasta la noche que llegue- el viejo le respond&iacute;a mientras una madre con su hija pasaban al lado suyo y la mujer solo hacia un gesto de desaprobaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Pinche vieja. Muy digna pero de seguro se le hizo agua la panocha- el conserje entre murmullos le dec&iacute;a a su amigo -&iquest;Que ocupas mi buen, Rigo?- Goyo volteando a mirar a esa mujer le preguntaba a su amigo el motivo por el que le hab&iacute;a llamado.<\/p>\n<p>-Ahuevo, las m&aacute;s santitas siempre son las que terminan siendo las m&aacute;s putas jejeje- al igual que su amigo, el director en voz baja le respond&iacute;a. -Pues nomas te quer&iacute;a preguntar si hab&iacute;as visto a alguna mamita que valiera la pena- Rigo le preguntaba en forma de intercambiar puntos de vista sobre las diferentes mujeres que hab&iacute;a dentro de la escuela y ver si su amigo hab&iacute;a visto alguna que &eacute;l no hubiera visto pasar.<\/p>\n<p>-Nel mi Rigo. Puro tinaco con patas, as&iacute; como tu comprender&aacute;s hay all&aacute; adentro- Goyo d&aacute;ndole ligeros palmadas en la abultada panza del director le respond&iacute;a. -Al parecer este a&ntilde;o no entraron alumnos con mam&aacute;s que est&eacute;n buenas- un desilusionado hombre le terminaba por decir a su amigo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ay, wey!- el director alejando la mano de su amigo se tom&oacute; la panza con sus 2 manos mientras se encog&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; traes, wey? No te me vayas a morir aqu&iacute;- un asustado viejo le preguntaba a su amigo y es que por el grito que hab&iacute;a dado pareciera que ten&iacute;a un dolor muy fuerte.<\/p>\n<p>-Con esas palmadas que me diste me aflojaste las tripas y ya quieren salir los tamales que me chingue hace rato- Rigo con la voz entre cortada le respond&iacute;a a su amigo y es que sent&iacute;a que con cualquier movimiento brusco una desgracia podr&iacute;a suceder dentro de sus pantalones.<\/p>\n<p>-&iexcl;JAJAJAJA! &iquest;Pues cuantos te chingaste, pendejo?- el conserje con una carcajada le preguntaba.<\/p>\n<p>-Nomas fueron 5, es que estoy a dieta- el obeso director le respond&iacute;a ya entre resoplos y unas gotas de sudor en su frente.<\/p>\n<p>-&iexcl;JAJAJA! Chingas a tu madre pinche gordo. Con esos 5 tamales come una familia completa. Mejor r&uacute;mbale al ba&ntilde;o, no te me ba&ntilde;as a cagar en los pantalones y luego quieras que yo limpie tu mierdero- el viejo empuj&aacute;ndolo lo aventaba hacia dentro de la escuela para que este se fuera al ba&ntilde;o antes de que hiciera un asqueroso accidente.<\/p>\n<p>-Ya estas, pendejo. Ah&iacute; te encargo que te quedes aqu&iacute; para que luego no digan que deje sola la entrada- deteniendo su huida, Rigo le ped&iacute;a a su amigo que tomara el lugar por el mientras el solucionaba su problema.<\/p>\n<p>-Ta&rsquo; bueno. Pero ap&uacute;rale porque ya me llego el olor a cagada. Te lo lavas jajaja- Goyo aceptando quedarse en lugar de su amigo le apresuraba. Mientras dec&iacute;a lo &uacute;ltimo entre risas.<\/p>\n<p>-Te guardo el agua para las g&aacute;rgaras, cabron- Rigo a paso corto, pero r&aacute;pido se perdi&oacute; entre la multitud de padres de familia.<\/p>\n<p>Mientras tanto Goyo intentando ser lo m&aacute;s amable y educado posible les daba los buenos d&iacute;as a los padres de familia, pero la mayor&iacute;a de estos al ver que solo se trataba del sucio conserje, pasaban de largo sin siquiera responderle. Tales acciones ya lo ten&iacute;an enfadado y mirando hacia dentro no ve&iacute;a se&ntilde;ales de su obeso amigo. Ya estaba por irse de ah&iacute; cuando vio que aquel carrazo del padre del chamaco que ayer se hab&iacute;an madreado hacia acto de presencia. Tan solo decidi&oacute; quedarse para ver que decisi&oacute;n hab&iacute;a tomado el escuincle. Si es que hab&iacute;a ido con el chisme con sus pap&aacute;s y estos ven&iacute;an a hablar con Rigo, le esperaba la putiza m&aacute;s grande su vida, pensaba el conserje. O si hab&iacute;a decidido quedarse callado y aguantar vara.<\/p>\n<p>Estaba en esos pensamientos cuando vio que del coche bajo Roberto y extra&ntilde;ado vio que de la parte de atr&aacute;s bajaba el chiquillo. Le parec&iacute;a extra&ntilde;o ya que el chico siempre que se bajaba lo hac&iacute;a del lado del copiloto. En eso vio que el hombre r&aacute;pidamente se acerc&oacute; a la puerta del copiloto para abrirla y cuando vio salir de ese coche a Samantha, una ligera erecci&oacute;n hizo su aparici&oacute;n dentro de su pantal&oacute;n junto a un ligero chiflido en se&ntilde;al de asombro.<\/p>\n<p>Y es que no era para menos, ya iba por su s&eacute;ptimo a&ntilde;o trabajando en esa escuela y jam&aacute;s hab&iacute;a visto a una mujer tan hermosa en su vida. La mujer transmit&iacute;a elegancia, pero a la vez sensualidad, pensaba el humilde conserje. Ya que, aunque llevaba un vestido muy reservado, la silueta que se formaba en este le daba la imagen que esa mujer era poseedora de un cuerpo de infarto. Aunado a ese rostro angelical le parec&iacute;a estar delante de una modelo de esas que salen en la televisi&oacute;n.<\/p>\n<p>El viejo ni siquiera se dio cuenta cuando la familia ya estaba parada delante de &eacute;l hasta que la voz del m&aacute;s chico de la familia lo volvi&oacute; en s&iacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Don Goyo, buenos d&iacute;as!- Daniel con gran efusividad saludaba al viejo mientras le extend&iacute;a su mano en forma de pu&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Que tal chamaco. &iquest;C&oacute;mo sigues del madrazo de ayer?- el hombre regres&aacute;ndole el saludo al ni&ntilde;o le preguntaba sobre el percance que hab&iacute;a sufrido ayer.<\/p>\n<p>-&iquest;El que?- Samantha con un tono de asombro le respond&iacute;a al sujeto.<\/p>\n<p>-El balonazo, mami. Don Goyo se refiere al BALONAZO que me dieron- el chico r&aacute;pidamente acomodando las palabras y hac&iacute;a hincapi&eacute; en la palabra mientras miraba al viejo para que este le siguiera la corriente.<\/p>\n<p>-Perdone se&ntilde;orita. Es que a veces se me sale lo burro a la hora de hablar jejeje- Goyo mirando a Samantha con una sonrisa se disculpaba mientras Roberto checaba su celular sin prestarle mucha atenci&oacute;n. -&iquest;Pero c&oacute;mo sigues del balonazo?- el viejo entendiendo que Daniel hab&iacute;a seguido su consejo de no decirle nada sus padres sobre la golpiza que hab&iacute;a recibido y decidi&oacute; apoyarlo con su mentira.<\/p>\n<p>-Favor que me hace, ya soy se&ntilde;ora jijiji- la mujer sin evitar la alegr&iacute;a que la confundieran con una joven le respond&iacute;a. -Ya mucho mejor, se&ntilde;or. Gracias por preguntar- Samantha meti&eacute;ndose a la conversaci&oacute;n le respond&iacute;a al conserje.<\/p>\n<p>-Bueno, ya hay que meternos porque ya mero es hora de que comience la junta- Roberto cortando con la ligera conversaci&oacute;n apuraba a su familia para entrar.<\/p>\n<p>-Espera pap&aacute;. Les quiero presentar a Don Goyo. &Eacute;l fue quien ayer me curo el golpe en su bodega. Es muy buena gente- Daniel jalando a su pap&aacute; de su traje le ped&iacute;a que se regresara para saludar al que ayer fuera su h&eacute;roe.<\/p>\n<p>Mientras que Goyo no le quitaba los ojos de encima a la sexy mujer, ella lo miraba con una sonrisa de agradecimiento por ese detalle de ayer hacia su hijo. El viejo no perd&iacute;a el m&aacute;s m&iacute;nimo detalle de aquella anatom&iacute;a femenina, sacando discretamente su lengua y relami&eacute;ndose los labios como si estuviera del banquete m&aacute;s delicioso de su vida.<\/p>\n<p>-Muchas gracias por haber atendido a mi hijo- fueron las palabras que Roberto dijo apenas volteando a mirar al conserje.<\/p>\n<p>-No tiene nada que agrade&hellip;- el viejo intentando saludar a aquel hombre con su mano, le respond&iacute;a, pero era interrumpido al instante.<\/p>\n<p>-Ahora si ya v&aacute;monos que se nos hace tarde- el hombre tomando a su hijo de la mano comenz&oacute; a caminar hacia la escuela.<\/p>\n<p>Goyo se hab&iacute;a sentido humillado por tal acci&oacute;n. Aquel sujeto ni siquiera se hab&iacute;a dignado a estrechar su mano. Ahora entend&iacute;a lo que su obeso amigo deb&iacute;a de sentir cada ma&ntilde;ana que el intentaba platicar con ese hombre y este lo evitaba. La humillaci&oacute;n r&aacute;pidamente se convirti&oacute; en enojo y justo cuando le iba a responder con una groser&iacute;a, la dulce voz de aquella mujer volv&iacute;a a entrar en sus sucias orejas.<\/p>\n<p>-Querido, adel&aacute;ntense ustedes. Yo ahorita los alcanzo, quiero preguntarle unas cosas a este hombre- la casada acerc&aacute;ndose un poco m&aacute;s al viejo le pon&iacute;a su suave mano en su huesudo hombro haciendo que el viejo volteara a mirarla y ver que ella lo miraba con una sonrisa.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien. Pero te apuras- Roberto con una cara de fastidio volteaba a mirar a su esposa para luego regresar la mirada y continuar con su camino.<\/p>\n<p>Ya casi era hora de la entrada a la escuela y por ese motivo la puerta principal se encontraba completamente vac&iacute;a. Ya los padres de familia se encontraban en el atrio de la escuela si no es que ya estaban adentro de los salones de sus hijos a la espera de que comenzara la junta. Por tal motivo, afuera tan solo se encontraba aquella pareja dispareja. Una mujer pelirroja con su discreto vestido negro y un viejo con un overol sucio que sosten&iacute;a con sus 2 manos una escoba vieja.<\/p>\n<p>-Pues d&iacute;game, &iquest;para que soy bueno? Jejeje- el viejo rompiendo el silencio que hab&iacute;a entre ambos, hacia la pregunta.<\/p>\n<p>-Pues mire, antes que nada, quiero agradecerle por haber cuidado de mi bebe- la mujer en se&ntilde;al de agradecimiento tomaba con ambas manos una de sus sucias manos. -Pero ahora quiero que me responda una pregunta con toda sinceridad- Samantha quitando su gentil sonrisa ahora miraba directamente al hombre a los ojos con un semblante serio.<\/p>\n<p>-Ah caray. Ya me est&aacute; asustando jejeje- y es que ese cambio brusco de semblante lo hab&iacute;a tomado por sorpresa. Por m&aacute;s que pensaba no recordaba haberle hecho algo malo a ella o a su hijo para que cambiara as&iacute;.<\/p>\n<p>-No se preocupe, no es nada malo. Solo quiero que me diga con total sinceridad si es cierto que mi hijo se hizo ese golpe por un balonazo y no fue porque alg&uacute;n estudiante lo golpeo- Samantha sin quitarle la mirada de encima esperaba una respuesta. Aun que confiaba en su hijo, su instinto de madre le dec&iacute;a que hab&iacute;a algo m&aacute;s detr&aacute;s. Y ese conserje sin duda alguna la sacar&iacute;a de dudas.<\/p>\n<p>Goyo no pod&iacute;a creer lo intuitiva que era esa mujer. Aunque su hijo le hab&iacute;a dicho eso y su esposo le hab&iacute;a cre&iacute;do, ella no terminaba de aceptar dicha versi&oacute;n. En un principio estuvo a nada de echar de cabeza a su joven amigo. El tener esos ojos color miel mir&aacute;ndolo fijamente lo estaban intimidando como nunca. Ni cuando los polic&iacute;as lo hab&iacute;an querido asustar en que se lo llevar&iacute;an a la c&aacute;rcel por andar orinando en la calle un d&iacute;a que se hab&iacute;a ido a tomar con sus amigos, hab&iacute;a sentido tanta presi&oacute;n como en ese momento. Pero recobrando fuerzas de muy adentro de &eacute;l, continuo con la mentira que hab&iacute;a comenzado el chico. Si Daniel hab&iacute;a tenido el valor echarle esa mentira a sus padres, no ser&iacute;a el quien lo echar&iacute;a de cabeza y m&aacute;s porque el hab&iacute;a sido el que le hab&iacute;a dado la propuesta.<\/p>\n<p>-Es todo cierto, se&ntilde;orita. Yo estaba viendo el partido cuando accidentalmente uno de los chamacos se descont&oacute; a su hijo con el bal&oacute;n- el viejo ahora mirando directamente a los ojos de la casada le respond&iacute;a. Pensaba el viejo que ese chamaco sin duda alguna le tendr&iacute;a que comprar una Coca por haberle hecho el paro con su mentira.<\/p>\n<p>Samantha al escuchar a ese hombre reafirmar la versi&oacute;n de su hijo, sinti&oacute; un gran alivio que todo fuera verdad y solo se hab&iacute;a tratado de un accidente mientras jugaba. Tambi&eacute;n le daba la raz&oacute;n a su esposo en que tal vez sobre proteg&iacute;a a su hijo. Tal vez ya era hora de dejar que su hijo abriera las alas, pensaba la mujer con un semblante nuevamente relajado y una sonrisa en su rostro.<\/p>\n<p>-Much&iacute;simas gracias se&ntilde;or. No sabe lo feliz que me hace el escuchar eso- la mujer nuevamente tomando las manos huesudas del viejo le agradec&iacute;a. -Y ya le dije que no soy se&ntilde;orita. Ya estoy viejita jijiji- con su rostro sonrojado le respond&iacute;a. Sin duda alguna le encantaban los halagos hacia su persona sin importar que estos vinieran de un sucio barrendero.<\/p>\n<p>El viejo que no perd&iacute;a detalle de su cuerpo y m&aacute;s ahorita que lo ten&iacute;a tan cerca y hasta pod&iacute;a oler su dulce y fresca fragancia, ve&iacute;a que dicho halago la hab&iacute;a sonrojado como si de una ingenua colegiala se tratara. En m&aacute;s de una ocasi&oacute;n hab&iacute;a hecho ese truco con alguna que otra estudiante, la gran mayor&iacute;a lo ignoraban o alguna groser&iacute;a le dec&iacute;an, pero hab&iacute;a unas pocas como Samantha que les gustaba y con ellas sab&iacute;a que si segu&iacute;a con los halagos m&aacute;s cerca pod&iacute;a estar hasta de ellas, incluso hasta alg&uacute;n beso en sus aguados cachetes hab&iacute;a recibido en forma de agradecimiento de esas mocosas. Que mejor que recibir un beso de esa diosa convertida en mujer, sin duda alguna jam&aacute;s se lavar&iacute;a ese cachete en lo que le quedara de vida, pensaba el viejo. As&iacute; que animado por todo eso, continuo con sus halagos para ver hasta donde llegaba.<\/p>\n<p>-Cual vieja. Es m&aacute;s, cuando la vi bajar del carro pens&eacute; que era la hermana del chamaco. Se ve muy joven en verdad- subiendo y bajando la mirada, el hombre le comentaba a la contenta mujer.<\/p>\n<p>-Favor que me hace usted. Ya se me nota una que otra arruga en la cara- eso era mentira, Samantha lo sab&iacute;a, pero tan solo quer&iacute;a que la siguiera adulando. Volv&iacute;a a sentir ese ego femenino que sinti&oacute; el d&iacute;a que estaba en el negocio de Do&ntilde;a Carmen y sin duda alguna esa sensaci&oacute;n le agradaba mucho.<\/p>\n<p>-Cual- el viejo sin pedir permiso tocaba la piel suave y tersa del rostro de la mujer. -La tiene muy suavecita, ni las chamacas que estudian aqu&iacute; tienen la piel tan suave- el viejo diciendo la verdad, continuaba sus caricias.<\/p>\n<p>-Gragracias jijiji- en un principio le hab&iacute;a tomado por sorpresa tal atrevimiento del viejo al tocarle su rostro sin su consentimiento. Pero aceptaba que le hab&iacute;a agradado dicho atrevimiento, aparte le causaban ciertas cosquillas sus caricias con sus manos arrugadas y rasposas.<\/p>\n<p>-Aparte, mira nada m&aacute;s ese cuerpo que te cargas. &iquest;Trabajas de modelo?- Goyo mirando el cuerpo completo de la mujer, especialmente ese par de monta&ntilde;as que se formaban en la parte delantera de la mujer, le preguntaba a la mujer que ni cuenta se daba por las cosquillas que estaba recibiendo en su rostro.<\/p>\n<p>-Jijiji no sea malo. No se ande burlando de mi cuerpo- Samantha alejando la mano de aquel hombre de su rostro, por fin se pudo percatar de como el viejo ten&iacute;a la mirada clavada en sus pechos. Cosa que no le molesto en lo absoluto. Desde que el plomero le hab&iacute;a echado esas miradas delante de su esposo, un calorcito se qued&oacute; dentro de ella. Calor que el viejo hab&iacute;a acrecentado con esos halagos, llegando a niveles altos con esa mirada descarada a sus pechos, niveles en los que la mujer pod&iacute;a sentir como su vagina comenzaba a calentarse, saliendo de ah&iacute; una viscosa y caliente baba que comenzaba a impregnar y pegar su vagina con la tela de su ropa interior.<\/p>\n<p>-Para nada, sigues teniendo todo bien acomodado en tu lugar jejeje. A ver, date una vueltecita para admirarte mejor- el conserje tomando una de las manos de la casada, hacia que levantara uno de los brazos, invitando a que ella sola se diera la vuelta. El viejo al tomar su mano pudo sentir como la palma de ella se encontraba sudada y emanaba mucho calor. Se&ntilde;al que tomo como positiva para animarse m&aacute;s.<\/p>\n<p>Por su parte, Samantha sent&iacute;a que todo eso no estaba bien. El estar pr&aacute;cticamente en la calle a tempranas horas del d&iacute;a casi d&aacute;ndole un buen taco de ojo de su suculento cuerpo, era algo que en otro momento hubiera rechazado sin dudar. Pero la osad&iacute;a del viejo aunado a todo lo que hab&iacute;a vivido en ese aun corto d&iacute;a, le hac&iacute;a querer seguir con ese juego. Mirando hacia dentro del port&oacute;n y viendo aun unos padres de familia en el atrio, pero estos estaban entretenidos con sus hijos, luego miro hacia los lados de la calle y ve&iacute;a que esta se encontraba completamente sola. Tan solo se encontraban ella y el tilico conserje. Tomando valor ya iba a comenzar a darse la vuelta cuando escucho un fuerte sonido.<\/p>\n<p>-&iexcl;RIIING!- se trataba del timbre de la escuela. Timbre que anunciaba el inicio de clases pero que en ese momento serv&iacute;a para notificar el inicio de la junta.<\/p>\n<p>Con sorpresa y algo de pena, Samantha intento entrar a la escuela. Pero el viejo sin soltarle la mano le prohib&iacute;a su caminar. El viejo se hab&iacute;a maldecido que en la mejor parte ese maldito artefacto hubiera sonado. Pero se negaba a perder esa chance de verle el cuerpo completo a esa mujer con su total consentimiento.<\/p>\n<p>-Ya son&oacute; el timbre, ya tengo que entrar a la junta jijiji- Samantha con una sonrisa nerviosa daba ligeros jalones para que su mano fuera liberada de aquella esquel&eacute;tica mano, pero para su sorpresa aquel viejo ten&iacute;a mucha m&aacute;s fuerza de la que aparentaba.<\/p>\n<p>-Esp&eacute;rate tantito, hermosa. Nom&aacute;s date la vueltecita y ya te vas- el viejo poniendo cara de perro rega&ntilde;o le solicitaba a la mujer que continuara con lo que estaba a punto de hacer. Mientras le dec&iacute;a eso, no dejaba de jalarla hacia &eacute;l, cosa con la que poco a poco iba ganando terreno.<\/p>\n<p>-Ay, es que en verdad ya me tengo que ir. No quiero ser la &uacute;ltima en entrar a la junta jijiji- la mujer sintiendo una ligera pena por el viejo le hac&iacute;a disminuir sus forcejeos. Esa tetra que estaba usando ese hombre se le hac&iacute;a muy similar a la que hab&iacute;a hecho el viejo verdulero con ella. -&rdquo;&iquest;Acaso todos los viejos har&aacute;n el mismo truco?&rdquo;- la curvil&iacute;nea mujer se preguntaba para ella misma.<\/p>\n<p>-&iquest;No crees que este pobre hombre se merece un premio por haber cuidado ayer de tu hijo?- el hombre sab&iacute;a que el decir eso era un arma de doble filo, en el mejor de los casos la mujer podr&iacute;a sentirse en deuda y aceptar su solicitud, pero exist&iacute;a la opci&oacute;n de que se sintiera ofendida y lo mandara al diablo. Dada la situaci&oacute;n, no le quedaba otra opci&oacute;n si es que quer&iacute;a sacar una ganancia y fiel a lo que &eacute;l siempre dec&iacute;a antes de tomar una decisi&oacute;n importante, &ldquo;Los culos son para los valientes&rdquo;, decidi&oacute; jugar su &uacute;ltima carta.<\/p>\n<p>Samantha en un principio si le sorprendi&oacute; dicho comentario, pensaba que ese hombre era decente o por lo menos algo de &eacute;l. Pero al escuchar que quer&iacute;a una recompensa por la labor que hab&iacute;a hecho ayer, le quedaba claro que de decente no ten&iacute;a nada. Estaba a punto de gritar para que alg&uacute;n padre de familia fuera en su auxilio, pero volviendo a ver sus ojos, miro esa mirada, esa mirada que tanto el verdulero como la pareja de su madre putativa le hab&iacute;an puesto cuando la sent&iacute;an tan cerca de ellos. Una mirada llena de deseo y pasi&oacute;n en la que sent&iacute;a que la desvest&iacute;an solo con los ojos y para su mala suerte, comenzaba a aceptar que le agradaba.<\/p>\n<p>El sentirse deseada por los hombres, sin duda alguna en su juventud hab&iacute;a sido de los mayores placeres oscuros que ten&iacute;a. Pero en aquella &eacute;poca esas miradas pertenec&iacute;an a hombres de su edad o un par de a&ntilde;os m&aacute;s grandes que ella, sin mencionar que sus miradas si bien ten&iacute;an algo de deseo, eran m&aacute;s inclinadas a la admiraci&oacute;n. Ahora esas miradas ven&iacute;an de hombres que le llevaban m&aacute;s de 2 d&eacute;cadas de distancia sino es que hasta el doble de su edad. Pero sus miradas le provocaban algo que nunca pudieron provocarle los chicos de aquella &eacute;poca, excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Dejando de forcejear, el viejo de un jal&oacute;n la trajo de nueva cuenta hacia el mientras ambos se miraban con una sonrisa, el con una sonrisa de victoria y ella con una sonrisa de nervios.<\/p>\n<p>-Pero de r&aacute;pido, eh- Samantha le dec&iacute;a al viejo mientras con la mano que ten&iacute;a libre se acomodaba el vestido, ya que con el forcejeo que hab&iacute;an tenido el vestido se le hab&iacute;a desacomodado un poco.<\/p>\n<p>-Claro que s&iacute;, mi reina jejeje- el viejo con su cara de victoria le respond&iacute;a mientras volv&iacute;a a levantar su mano junto a la de la casada en se&ntilde;al de que comenzara con la vuelta.<\/p>\n<p>La mujer volviendo a voltear hacia todos lados para ver que nadie la miraba se dio cuenta que la calle se encontraba vac&iacute;a y en el atrio de la escuela ya no hab&iacute;a un alma. Recordando que la junta ya hab&iacute;a comenzado, sintiendo cierto temor de que Roberto o Daniel salieran y la vieran en aquella comprometedora situaci&oacute;n se apresur&oacute; y dando un giro r&aacute;pido termino con el show.<\/p>\n<p>-&iexcl;Listo! Ahora si ya me voy- sin siquiera mirar al hombre la mujer intento hacer su huida, pero de nueva cuenta la mano del hombre la detuvo. Justo lo iba a increpar cuando su voz la detuvo.<\/p>\n<p>-&iexcl;No!- fue la respuesta molesta del hombre ante el pobre espect&aacute;culo recibido. -Eso sepa la chingada que fue, pero no fue una vuelta. Ven para ac&aacute;- el hombre de nueva cuenta d&aacute;ndole ahora un fuerte jal&oacute;n la regreso cerca de &eacute;l.<\/p>\n<p>La mujer ya sent&iacute;a muchos nervios de que Roberto saliera y la viera tan pegada a ese hombre. Pero el trato tan rudo que estaba recibiendo por para de el no le desagradaba del todo. Hasta se podr&iacute;a decir que le gustaba.<\/p>\n<p>Goyo viendo que la mujer miraba hacia dentro de la escuela, intento ir m&aacute;s all&aacute; y poso su otra mano entre el costado de la cadera y la espalda baja de la mujer, justo a unos mil&iacute;metros de donde daban comienzo aquellas monta&ntilde;as de carne que ten&iacute;a por nalgas. Samantha al sentir aquella mano, regreso la mirada hacia el hombre y justo cuando iba a pedirle que la quitara, sinti&oacute; como dicha mano comenzaba a mover su cadera.<\/p>\n<p>-&Aacute;ndale, as&iacute; mero. Mueve esas caderotas que tienes mientras das la vuelta- Goyo ni siquiera se hab&iacute;a dado cuenta de la mirada de la mujer. &Eacute;l se encontraba concentrado moviendo las caderas de la mujer como si de alg&uacute;n famoso maestro de baile se tratara.<\/p>\n<p>Samantha no entend&iacute;a porque, pero comenzaba a ella sola mover sus caderas al ritmo que el viejo le marcaba. Era un movimiento lento pero sensual que en anteriores a&ntilde;os hacia mientras bailaba, pero ahora ya hab&iacute;a perdido la pr&aacute;ctica haciendo que el movimiento se viera un poco torpe, y aunque sus zapatillas no eran muy altas, se sosten&iacute;a de los hombres del viejo para no caerse. Ella no se dio cuenta cuando el conserje dejo de mover su mano y ahora era ella sola la que mov&iacute;a sus caderas, aunque el viejo en ning&uacute;n momento quito su huesuda mano de su cadera.<\/p>\n<p>-Ahora mu&eacute;vete as&iacute; mientras te das la vuelta- el viejo tomando de nueva cuenta la mano de la mujer tomaba la misma postura de antes en espera de que ella comenzara.<\/p>\n<p>Aunque sab&iacute;a que todo eso era mala idea, la calentura que sent&iacute;a le dec&iacute;a todo lo contrario. El estarse pr&aacute;cticamente exhibi&eacute;ndose le comenzaba a resultar muy estimulante. Sent&iacute;a como sus jugos vaginales ahora si ten&iacute;an completamente empapada su tanga y sus pezones rozaban con el encaje de su brasier sintiendo que en cualquier momento se saldr&iacute;an de ellos. As&iacute; que, mordi&eacute;ndose disimuladamente el labio inferior, comenz&oacute; a darse la vuelta.<\/p>\n<p>El viejo no perd&iacute;a detalle, quer&iacute;a grabar cada instante para cuando estuviera a solas poder darse una deslechada de antolog&iacute;a. Mientras que Samantha por su calentura hacia m&aacute;s lento, pero er&oacute;tico el movimiento de caderas. Aunque no lo ve&iacute;a ya que se encontraba con sus ojos cerrados sent&iacute;a los ojos clavados de ese viejo en su cuerpo lo que hac&iacute;a estremecerse y sentir como ese vac&iacute;o en su est&oacute;mago se hac&iacute;a grande y placentero. Cuando quedo completamente a espaldas de &eacute;l, pudo escuchar claramente un &iexcl;No mames!, acci&oacute;n que solo la lleno m&aacute;s de valent&iacute;a y orgullo ya que entend&iacute;a con eso que le gustaba lo que estaba viendo. Motivada por aquellas palabras detuvo la vuelta, pero contin&uacute;o moviendo sus caderas y sus nalgas delante del viejo. Con el movimiento no se dio cuenta Samantha que una parte de su vestido hab&iacute;a quedado metida entre sus nalgas, haciendo que el vestido quedara medianamente entallado de ah&iacute;, dejando m&aacute;s visible la silueta de sus nalgas al viejo. El miedo que sent&iacute;a antes de que alguien la descubriera se hab&iacute;a ido, ahora estaba naciendo una nueva sensaci&oacute;n que jam&aacute;s en su vida hab&iacute;a sentido. Sent&iacute;a mucha adrenalina de ser descubierta en tan indecente baile con tan decrepito sujeto. El solo imaginar eso hac&iacute;a que su coraz&oacute;n latiera m&aacute;s de prisa mientras que su vagina m&aacute;s se calentaba y sent&iacute;a sus pezones m&aacute;s duros que nunca.<\/p>\n<p>Por su parte el viejo aguantaba las ganas de cogerse ah&iacute; mismo a tan rica mujer, sab&iacute;a que hacer una pendejada como esas no solo le quitar&iacute;an su trabajo, sino que hasta la c&aacute;rcel iba a dar. Lo que si no pudo evitar fue sobarse su verga por encima de su overol mientras con su otra mano volv&iacute;a a tomar de la cintura a la mujer. Samantha al sentir esa mano no pudo evitar sentir una ligera descarga el&eacute;ctrica por su espina dorsal que culmino con un ligero tambaleo de piernas por parte de ella.<\/p>\n<p>-No sea tent&oacute;n jijiji- sin mirarlo y mordi&eacute;ndose su labio, fing&iacute;a rega&ntilde;arlo, pero en realidad es que le agradaba que fuera tan atrevido.<\/p>\n<p>-Es imposible no hacerla, ricura. Estas bien buena- el viejo por la calentura hablaba como en realidad era sin darse cuenta. Su cabeza solo se preocupaba por apretar ligeramente esa cadera y sentir un delgado hilo que supon&iacute;a se trataba de la tanga que estaba usando ya que en sus nalgas no se ve&iacute;a que estuviera usando alg&uacute;n calz&oacute;n.<\/p>\n<p>Volteando su mirada para responderle algo, quedo at&oacute;nita al mirar lo que hac&iacute;a aquel hombre. En su mano derecha estaba sosteniendo por encima del overol un trozo grande de algo que aunque sabia de lo que era no cre&iacute;a que existieran penes as&iacute; de enormes. El solo ver esa silueta hizo que toda su piel se enchinara por miedo, pero a la misma vez por excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Este&#8230; listo. Yayaya le di su recompensa. Ahora si ya me voy- Samantha por fin hab&iacute;a podido cruzar el port&oacute;n de la escuela. Pero una parte de ella en realidad no deseaba eso, quer&iacute;a volver a ser tomada por ese hombre. Su cabeza daba vueltas con esas ideas mientras caminaba.<\/p>\n<p>El viejo sab&iacute;a que no hab&iacute;a sido buena idea el haberse puesto a menearse la reata delante de ella tan r&aacute;pido. Pero a su defensa, nunca hab&iacute;a visto un culo de esas magnitudes y mucho menos que se le estuviera meneando delante de &eacute;l. Recogiendo la escoba del suelo corri&oacute; mientras llamaba a la mujer que estaba llegando al atrio.<\/p>\n<p>-Se&ntilde;orita, se&ntilde;orita, &iexcl;espere!- fueron las &uacute;nicas palabras que pudo decir el viejo ya que por el vicio del cigarro, apenas y pod&iacute;a medio correr.<\/p>\n<p>Samantha no pudo evitar esbozar una sonrisa mientras le daba la espalda al hombre. La parte de ella que quer&iacute;a seguir con &eacute;l se alegr&oacute; al ser perseguida de nueva cuenta por tan persistente sujeto.<\/p>\n<p>-&iquest;Que sucede?- con una voz t&iacute;mida le respond&iacute;a mientras lo miraba. Aunque le agradaba todo eso, tambi&eacute;n hab&iacute;a una parte de ella que se rehusaba a estar cerca de el de nueva cuenta.<\/p>\n<p>Este&#8230; solo&#8230; quer&iacute;a&#8230; discul&#8230; parme&#8230;- el viejo se disculpaba entre cortadamente por la falta de aire mientras caminaba de nueva cuenta hacia ella.<\/p>\n<p>-Este&#8230; no se preocupe. Pero ya tengo que ir a la junta que ya es tarde- Samantha volteando de nueva cuenta la mirada, continuo con su caminar hacia las aulas. Pero con picard&iacute;a en su cara, comenz&oacute; a mover sus caderas de forma m&aacute;s cadenciosa haciendo que sus nalgas se movieran m&aacute;s de la cuenta.<\/p>\n<p>-&rdquo;Pinche vieja, que culote te cargas. Andas pidiendo verga a gritos, culona&rdquo;- sob&aacute;ndose de nueva cuenta su verga por tan caliente imagen, el viejo no dejaba de pensar en todas las posiciones en las que se coger&iacute;a a esa mujer si tuviera la oportunidad de tener ese cuerpo a su disposici&oacute;n por una noche.<\/p>\n<p>-Yo la llevo jejeje- recobrando un poco el aliento y dejando de un lado sus fantas&iacute;as, el conserje se acercaba a la mujer y tom&aacute;ndola de la cintura baja camino al lado de ella como si fuera algo normal mientras le hac&iacute;a platica sobre la escuela.<\/p>\n<p>Samantha por su parte no hizo el m&aacute;s m&iacute;nimo comentario o movimiento por quitar la mano de ese viejo. Tan solo continuo su camino con total naturalidad con el viejo mientras este con m&aacute;s confianza comenzaba a mover sus dedos sin mover la mano, tocando todo lo que fuera posible.<\/p>\n<p>-Bueno ah&iacute; est&aacute; el sal&oacute;n de su chamaco. Ve aun ni empieza la junta jejeje- el viejo con una sonrisa le mencionaba a la mujer al mismo tiempo que su mano se alejaba de tan c&oacute;modo lugar.<\/p>\n<p>-Si me estoy dando cuenta jijiji. Por cierto, me llamo Samantha, mucho gusto- despu&eacute;s de todo lo vivido con ese sujeto apenas y se acordaba de presentarse. Sin duda alguna algo estaba cambiando en ella, se dec&iacute;a mientras se presentaba.<\/p>\n<p>-Mucho gusto Samantha, yo me llamo Gregorio, pero todos me dicen Goyo, aqu&iacute; andamos para lo que se le ofrezca jejeje- el viejo haciendo un intento de reverencia y gui&ntilde;&aacute;ndole un ojo como si fuera gal&aacute;n de telenovela se presentaba.<\/p>\n<p>Samantha sonroj&aacute;ndose se desped&iacute;a de el con un saludo al viento mientras caminaba al sal&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te parece si saliendo de la junta vamos a mi bodega para tomarnos un cafecito?- si la diosa fortuna estaba de su lado, sin lugar a dudas la exprimir&iacute;a hasta la &uacute;ltima gota, pensaba el viejo al enviar tal invitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-No creo poder, mejor luego con m&aacute;s calma, &iquest;si?- aunque la idea si le agradaba, sab&iacute;a que Roberto la dejar&iacute;a en su casa sin mencionar que de a poco la calentura comenzaba a bajar y hac&iacute;a que el raciocinio tomara poco a poco de nuevo el control.<\/p>\n<p>El viejo se maldec&iacute;a que la diosa fortuna se hubiera ido de su lado y la mala suerte volviera con &eacute;l.<\/p>\n<p>-&iquest;Pero entonces, si sigo cuidando a tu chamaco me vas a seguir dar recompensas como hace rato?- Goyo le soltaba tal pregunta sin miramientos. Total, ya no ten&iacute;a nada que perder, se dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Samantha no terminaba de sorprenderse por su grado tan alto de atrevimiento. Aunque no lo grito a los cuatro vientos, si lo dijo con un tono alto de voz corriendo el riesgo de que alguna oreja curiosa escuchara tan sugerente comentario. Sin voltear su cuerpo y solo poniendo su rostro de perfil lo miro con una sonrisa coqueta.<\/p>\n<p>-Puede ser&#8230;- fue lo &uacute;nico que dijo y continuo con su caminar, dejando al hombre mudo.<\/p>\n<p>Samantha llegando a la puerta de sal&oacute;n pudo ver que dentro hab&iacute;a muchos padres de familia, algunos sentados en los pupitres revisando sus tel&eacute;fonos y otros cuantos tan solo perdidos en sus pensamientos. Pero lo que le llamo la atenci&oacute;n fue el ver un considerable grupo de madres alrededor del escritorio donde se sentaba el profesor. Llena de curiosidad se acerc&oacute; a dicho lugar para ver qu&eacute; era lo que les llamaba tanto la atenci&oacute;n a esas mujeres. Grande fue su sorpresa cuando quitando a un par de mujeres se pudo dar cuenta que Roberto se encontraba sentado en la silla mientras muy divertido platicaba con todas las f&eacute;minas. Samantha al ver dicha escena no pudo evitar sentir mucha molestia, aunque ninguna de esas mujeres le llegaba ni a los talones en cuesti&oacute;n de belleza y atractivo, su esposo no se hab&iacute;a visto tan entretenido con ella cuando ten&iacute;an una conversaci&oacute;n en mucho tiempo.<\/p>\n<p>Roberto ni se hab&iacute;a percatado de la presencia de su esposa, el continuaba dej&aacute;ndose adular por todas esas mujeres. Se hab&iacute;a sentado en ese lugar para ver cuando llegara su esposa, pero al no llegar ella, r&aacute;pidamente fue abordado por todas las madres que ven&iacute;an sin sus esposos a la junta. Hasta que sinti&oacute; una mirada pesada a un lado de &eacute;l. Volteando su mirada para ver de quien se trataba, quedo sorprendido al mirar que se trataba de su mujer que, con una sonrisa sarc&aacute;stica, su ceja derecha levantada y sus brazos cruzados lo miraba con unos ojos que podr&iacute;an asesinar a cualquiera.<\/p>\n<p>El esposo sorprendido, r&aacute;pidamente se levant&oacute; del asiento en b&uacute;squeda de acercarse a su amada, pero esta tan solo se dio media vuelta y se fue a sentar en el pupitre que ten&iacute;a el hombre de su hijo en el respaldo del asiento. Mientras que pod&iacute;a sentir la mirada de algunos padres de familia que sin importar que ten&iacute;an a la esposa a un lado, seg&uacute;n ellos discretamente se daban su taco de ojo con aquella pelirroja madre de familia. Roberto por fin quit&aacute;ndose a esas madres de encima fue a donde estaba Samantha pero justamente cuando iba a decir la primera palabra entro la tutora del grupo, comenzando as&iacute; la junta.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de poco m&aacute;s de 1 hora y tocar varios temas sobre fechas en que se entregar&iacute;an las calificaciones de sus hijos, cuotas mensuales que los padres ten&iacute;an que pagar y pr&oacute;ximos festivales entre m&aacute;s cosas sin mucha relevancia, la junta dio por concluida. Algunos padres salieron disparados de ah&iacute; ya que ten&iacute;an que llegar a sus trabajos, otros se quedaron con la tutora para que les resolviera algunas dudas y otros cuantos como Samantha y Roberto salieron de ah&iacute; sin ninguna prisa.<\/p>\n<p>En esos momentos el director apenas iba saliendo del ba&ntilde;o mientras se sobaba la panza pensando que hab&iacute;a bajado varios kilos de peso por tremendo pastel que hab&iacute;a sacado. Incluso pensaba que la camisa ya le quedaba un poco holgada. Mientras pensaba en esas cosas se dirig&iacute;a a su oficina.<\/p>\n<p>Justo en ese momento, Samantha y Roberto se acaban de despedir de su hijo y ya iba rumbo a la salida mientras Roberto le explicaba a su mujer como hab&iacute;a estado eso de que las madres estuvieran platicando con &eacute;l. Samantha como toda mujer, se segu&iacute;a haciendo la ofendida, aunque en realidad ya no lo estuviera, tan solo hacia ese drama por diversi&oacute;n y ver como su esposo buscaba la manera de contentarla. La verdad es que dicho coraje se le hab&iacute;a quitado al ver como al finalizar la junta varios padres de familia se acercaron a ella con la excusa de saludarla y presentarse. Aunque sab&iacute;a perfectamente que la su intenci&oacute;n era otra.<\/p>\n<p>Ya estaban por salir cuando Roberto choco con aquella alb&oacute;ndiga con patas haciendo que el esposo diera algunos pasos hacia atr&aacute;s golpeando levemente a su mujer. Rigoberto molesto por tal acci&oacute;n se volte&oacute; con su rostro irritado para mentarle la madre al pendejo que se hab&iacute;a atrevido a golpearlo sin importarle si se tratara de alg&uacute;n padre de familia o alg&uacute;n estudiante. Pero todo eso cambio cuando vio que se trataba de su &ldquo;amigo&rdquo; (o por lo menos el viejo as&iacute; ya lo consideraba), el que hab&iacute;a sido el causante de tan insignificante accidente.<\/p>\n<p>-&iexcl;Roberto, amigo! &iquest;Te encuentras bien?- Rigo de forma bonachona le preguntaba al sujeto que le daba la espalda.<\/p>\n<p>-&iquest;Te encuentras bien, amor?- Roberto ignorando completamente al director se enfocaba en asegurarse de que su mujer se encontrara bien por el golpe que hab&iacute;a recibido.<\/p>\n<p>-Hmmm&#8230; este&#8230; s&iacute;, solo fue un peque&ntilde;o golpe amor, no te preocupes. &iquest;Tu estas bien?- Samantha sobando su rostro por el golpe, le confirmaba que no hab&iacute;a pasado a mayores. Y ahora era ella era quien le que le preguntaba a &eacute;l si se encontraba bien.<\/p>\n<p>Roberto apenas le iba a responder a su bella esposa cuando la voz chillona del viejo volv&iacute;a a la carga, pero ahora acompa&ntilde;ada de unas palmadas en la espalda del ingeniero que comenzaba a hartarlo.<\/p>\n<p>-No te sientas mal amigo. Es normal que te fueras para atr&aacute;s ya que te estrellaste contra un muro jejeje. Cuando quieras te invito al gym al que voy para que tengas la misma fuerza que yo- el obeso sujeto fanfarroneaba con el otro hombre mientras hac&iacute;a poses modelando sus imaginarios m&uacute;sculos. En su diab&eacute;tica y grasosa vida hab&iacute;a asistido a un gimnasio. Ni cuando era maestro de educaci&oacute;n f&iacute;sica hab&iacute;a hecho el m&aacute;s m&iacute;nimo intento de ejercitarse. Pero dado a que Daniel le hab&iacute;a comentado en una de sus charlas express que su padre si asist&iacute;a de vez en cuando al gimnasio, intento llamar su atenci&oacute;n por ese lado.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;&iquest;Qu&eacute; quieres?!!! &iexcl;&iquest;No ves que golpe&eacute; a mi esposa por tu culpa?!- Roberto con un tono bastante molesto le recriminaba al castrante sujeto. Incluso unos padres de familia que pasaban por ah&iacute;, quedaron sorprendidos por la forma en que ese hombre le contestaba al director de la escuela.<\/p>\n<p>-&iexcl;Jejeje, tranquilo amigo! No era mi intenci&oacute;n, &iquest;porque no vamos a mi oficina para que tu se&ntilde;ora se siente un rato en lo que se siente mejor?- Rigo intentando evitar seguir quedando en rid&iacute;culo delante de todos los padres de familia intentaba calmar las aguas y mejor llevar esa discusi&oacute;n a su oficina donde nadie m&aacute;s los ver&iacute;a.<\/p>\n<p>Roberto sent&iacute;a un gran asco y aumentaba su enojo cada que ese pobre diablo se refiriera a &eacute;l como &ldquo;amigo&rdquo;. En su vida seria amigo de un don nadie que ten&iacute;a aires de grandeza como ese sujeto. Ya estaba por voltear a ver a ese viejo para decirle hasta de lo que se iba a morir, cuando sinti&oacute; la suave mano de su esposa tomar la suya.<\/p>\n<p>-No seas grosero, amor. &Eacute;l se est&aacute; portando buena gente- cual si fuera una madre rega&ntilde;ando a su hijo, Samantha le hac&iacute;a entrar en raz&oacute;n a su esposo que al ver esos hermosos ojos no le quedo de otra que recular a lo que estaba a punto de hacer.<\/p>\n<p>-No se preocupe director. No es para tanto- con una voz m&aacute;s ecu&aacute;nime le respond&iacute;a al director pero aun d&aacute;ndole la espalda y sin dejar de mirar los ojos de su esposa que esbozaba una sonrisa por tan educada respuesta que hab&iacute;a dicho.<\/p>\n<p>-Rigo, mi Rober. Ya te dije que me dijeras Rigo jejeje- el viejo sent&iacute;a que su alma hab&iacute;a regresado a su cuerpo al recibir esa respuesta. Por un momento sinti&oacute; que hasta madrazos iba a recibir por parte de aquel hombre. Pero al ver como hab&iacute;a respondido sab&iacute;a que todo hab&iacute;a vuelto a la normalidad.<\/p>\n<p>Roberto sent&iacute;a que la bilis de nueva cuenta saldr&iacute;a por su boca al escuchar c&oacute;mo se refer&iacute;a a &eacute;l ese viejo. Mientras que Samantha con curiosidad escuchaba el nombre del director de la escuela, que aunado a su voz le parec&iacute;a muy similar al que, en su &eacute;poca de estudiante, hab&iacute;a sido su maestro de educaci&oacute;n f&iacute;sica. La casada asomando su cabeza pelirroja por un costado de su esposo miraba si en verdad se trataba de &eacute;l.<\/p>\n<p>Grande fue su sorpresa cuando en efecto, ese viejo era su maestro de educaci&oacute;n f&iacute;sica. El viejo al ver aquel rostro que lo miraba con una gran sonrisa, hizo que su deteriorado cerebro carburara y comenzara a recordar esa cara, aunque sin saber de d&oacute;nde. Fue hasta que Samantha soltando a su esposo y poni&eacute;ndose delante de &eacute;l, se arroj&oacute; a abrazarlo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Maestro Rigo! &iexcl;&iquest;Como esta?!- la casada con sincera felicidad abrazaba a aquel viejo mientras su esposo como la dem&aacute;s gente que pasaba por ah&iacute;, miraban sorprendidos tal acci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Este&#8230; &iquest;la conozco, se&ntilde;ora?- un confundido Rigo no sab&iacute;a que pasaba, pero viendo que Roberto los miraba, pensaba que no era buena idea el continuar con el abrazo ya que Roberto los estaba mirada y podr&iacute;a molestarse. Aparte segu&iacute;a sin saber qui&eacute;n era ella.<\/p>\n<p>-&iquest;En verdad no sabe qui&eacute;n soy? Que malo es. Y eso que dec&iacute;a en mi graduaci&oacute;n que nunca me iba a olvidar ya que era su alumna favorita- con un puchero le recriminaba la mujer por su falta de memoria.<\/p>\n<p>Al escuchar eso, el viejo por fin pudo armar el rompecabezas y por fin recordar de quien se trataba aquella mujer.<\/p>\n<p>-&iexcl;Samantha! &iexcl;&iquest;Eres t&uacute;?!- Rigoberto con mucha efusividad le regresaba el abrazo a la mujer. Fue tanta la alegr&iacute;a que incluso la levanto del piso, haciendo que su vestido se levantara un poco, dejo entre ver el inicio de sus medias las cuales ten&iacute;an encaje.<\/p>\n<p>Roberto al mirar eso, r&aacute;pidamente se acerc&oacute; a su mujer para taparla de algunos ojos curiosos que pasaban por ah&iacute;, para luego discretamente darle una mirada no muy amistosa al hombre, lo cual lo entendi&oacute; al instante y bajo a la mujer.<\/p>\n<p>-As&iacute; que ustedes dos ya se conocen?- un incr&eacute;dulo Roberto les expresaba su duda. Y es que no pod&iacute;a creer que Samantha lo conociera y mucho menos que le guardara tan gran aprecio.<\/p>\n<p>-Siii, amor. El maestro Rigo fue mi maestro de educaci&oacute;n f&iacute;sica cuando yo estudiaba aqu&iacute;. Aun que era muy estricto ya que siempre a todas las ni&ntilde;as nos pon&iacute;a a hacer sentadillas, lagartijas, correr y brincar mientras que a los ni&ntilde;os los dejaba que jugaran futbol todo el rato- la mujer con un semblante de molestia le respond&iacute;a a su esposo, para luego volver a re&iacute;r por tan divertidas an&eacute;cdotas, pensaba ella.<\/p>\n<p>-Si, ya me lo imagino solo con las alumnas- Roberto volviendo a mirar con cierta molestia al mantecoso director, le respond&iacute;a de forma sarc&aacute;stica. Ya que m&aacute;s o menos intu&iacute;a las oscuras intenciones que ten&iacute;a ese viejo al poner a hacer esos ejercicios solo a las alumnas.<\/p>\n<p>-Que puedo decir jejeje. Las alumnas siempre me ped&iacute;an ejercicios para estar en forma y quien soy yo para negarme jejeje- el viejo con una risa simplona y rasc&aacute;ndose su casi calva cabeza le respond&iacute;a, intentando relajar la tensi&oacute;n.<\/p>\n<p>Roberto ni siquiera le hizo caso a su versi&oacute;n. &Eacute;l se preocup&oacute; m&aacute;s por la hora que era. Aunque ten&iacute;a a Ivonne que se hac&iacute;a cargo de la construcci&oacute;n cuando no estaba, no era alguien desobligado y tampoco quer&iacute;a dejar sola a su pupila ya que &eacute;l era su mentor y ten&iacute;a que estar cerca para cualquier duda que ella pudiera tener. As&iacute; que tomando a su mujer del brazo comenz&oacute; a caminar mientras se desped&iacute;a de forma r&aacute;pida del director. Samantha por su parte estaba feliz de reencontrarse con el maestro que hab&iacute;a sido su mejor amigo en aquella etapa de su vida. As&iacute; que cuando sinti&oacute; el ligero jal&oacute;n que le hizo su esposo para que caminara, en seco detuvo su andar, haciendo que Roberto volteara su mirada hacia su esposa.<\/p>\n<p>-Yo me quiero quedar un ratito m&aacute;s- sin decirle ninguna palabra linda ni por el estilo, Samantha le solicitaba a su esposo que la dejara ah&iacute; para poder platicar un poco m&aacute;s con el director.<\/p>\n<p>-&iquest;Perd&oacute;n?- un sorprendido hombre le preguntaba. Le sorprend&iacute;a la postura que estaba tomando su mujer. -Ya es tarde, tengo que apurarme para ir a dejarte a la casa y de ah&iacute; irme al trabajo- el hombre le explicaba el motivo para que la ama de casa aceptara y se fueran. Mientras el viejo director ve&iacute;a atento ese intento de discusi&oacute;n entre la pareja.<\/p>\n<p>-Con mayor raz&oacute;n, tu vete de aqu&iacute; a tu trabajo y yo nomas platico un ratito con el maest&#8230; perd&oacute;n, director jijiji y me voy a la casa. Aparte no es que este lejos la casa de aqu&iacute;- Samantha volv&iacute;a a contradecir a su esposo, lo cual lo segu&iacute;a asombrando y comenzaba a molestarlo. Ya que lo hac&iacute;a en frente de ese sujeto, haciendo que sintiera que perd&iacute;a poder delante de el sobre quien mandaba en su matrimonio.<\/p>\n<p>-Haz lo que quieras entonces- Roberto, con un rostro de fastidio le dijo. Aunque se quer&iacute;a llevar a su esposa de ah&iacute;, no usar&iacute;a la fuerza y mucho menos delante de los &uacute;ltimos padres que sal&iacute;an de la escuela, no quer&iacute;a hacer una escenita en p&uacute;blico y mucho menos delante de puros desconocidos.<\/p>\n<p>Samantha al mirar el rostro y la forma en que su esposo se alej&oacute; de ah&iacute;, supo que se encontraba molesto, lo que menos quer&iacute;a era precisamente eso, pero en su mente no ve&iacute;a donde se hab&iacute;a equivocado, tan solo le pidi&oacute; que la dejara platicar unos cuantos minutos con un viejo amigo, no es que fueran a hacer otra cosa. La mujer comenz&oacute; a caminar detr&aacute;s de &eacute;l pidiendo que se detuviera, pero Roberto como si no la escuchara continuo su andar hasta que entro a su carro y encendi&oacute; el motor, justo ah&iacute; Samantha logro alcanzarlo y mientras le preguntaba del porque se hab&iacute;a molestado desde la ventana del coche, su esposo contin&uacute;o callado, contestando unos mensajes en su tel&eacute;fono como si nadie estuviera a su lado. Si hab&iacute;a algo que m&aacute;s les molestaba y hacia llorar a Samantha era justamente eso, que la ignoraran, cosa que Roberto sol&iacute;a hacer exactamente cu&aacute;ndo quer&iacute;a hacer sentir mal a su esposa. Despu&eacute;s de unos segundos y dem&aacute;s palabras, Roberto volteando a mirar a su esposa con mucha molestia le dijo.<\/p>\n<p>-Haz lo que quieras. Ojal&aacute; y te diviertas mucho platicando con tu profesor favorito. En la noche hablamos porque no tengo ganas de ir a comer a la casa contigo- Dejando a su mujer con la palabra en la boca arranco y se march&oacute; de ah&iacute;.<\/p>\n<p>Mientras todo eso pasaba, Rigo desde el port&oacute;n presenciaba el chisme y como Roberto dejaba a Samantha parada en la banqueta con su rostro y sus ojos vidriosos. El viejo en un principio se sorprend&iacute;a por la actitud del esposo, pero luego se divert&iacute;a mientras ve&iacute;a como su ex alumna iba detr&aacute;s de &eacute;l y este la ignoraba, pero ahora al verla ah&iacute; sola en la banqueta, su coraz&oacute;n repleto de colesterol no pudo evitar sentirse mal. As&iacute; que r&aacute;pidamente se acerc&oacute; a ella y sin decir nada la abrazo dejando su rostro en su pecho mientras pod&iacute;a escuchar leves quejidos por parte de ella.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; le hice?&hellip; snif- la mujer en voz se dec&iacute;a mientras el director tan solo le daba palmadas en la pasa mientras le daba palabras de &aacute;nimo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de que el viejo reconfortara a la joven casada y despu&eacute;s de que le sacara una que otra risa, la mujer comenzaba a sentirse mucho. Recordaba como Rigo siempre hacia lo mismo cuando ella era una estudiante y sus compa&ntilde;eras se burlaban del prematuro cuerpo curvil&iacute;neo que ya se gasta en esa &eacute;poca. Siempre que estaba triste o se encontraba llorando por esos comentarios, llegaba el y con uno que otro chiste le hac&iacute;a sentir mejor.<\/p>\n<p>Tomando un gran respiro para guardar la compostura, Samantha le agradeci&oacute; a su ex maestro por haberla consolado. Mientras comenzaba a despedirse de &eacute;l, a lo que el viejo la interrumpi&oacute; r&aacute;pidamente. No quer&iacute;a que ese reencuentro se acabara tan r&aacute;pido y menos ahora que ve&iacute;a que su alumna favorita hab&iacute;a agarrado unas curvas m&aacute;s marcadas que las que ten&iacute;a cuando era apenas una adolescente.<\/p>\n<p>-&iquest;Como que ya te vas, muchacha? Yo pensaba que tendr&iacute;amos una pl&aacute;tica m&aacute;s larga- el viejo con autentica desilusi&oacute;n le comentaba a la casada mientras la tomaba de una de sus manos.<\/p>\n<p>-Ay, maest&#8230; perdon, director jijiji, es que a&uacute;n no me acostumbro- la mujer con cierta pena le ped&iacute;a disculpas por seguirse equivocando al olvidar que ahora &eacute;l era el director de la escuela.<\/p>\n<p>-T&uacute; me puedes decir como t&uacute; quieras. &iquest;Acaso no somos amigos? Jejeje- el director le respond&iacute;a con mucha amabilidad. Cuando la verdad era que le molestaba cuando alguien no se refer&iacute;a a &eacute;l como director. Incluso alguna vez casi despide a un incauto maestro que se refiri&oacute; a el por su nombre.<\/p>\n<p>-Bueno, eso s&iacute; jiji- Samantha sin despegar su mano de la del hombre le respond&iacute;a entre risas. -Bueno, pero ya me tengo que ir, aparte usted debe de estar muy ocupado ya que es el director de la escuela- con total sinceridad le respond&iacute;a ya que intu&iacute;a que se trataba de un director responsable como lo fue de maestro. O por lo menos esa era la imagen que siempre le hab&iacute;a vendido Rigo a Samantha cuando ella eras su alumna.<\/p>\n<p>-Si tengo una que otra cosa que hacer, pero no es nada importante. Lo puedo hacer m&aacute;s al rato, no te preocupes por eso, Samantha. Vamos a mi oficina y nos tomamos un caf&eacute; mientras charlamos- Rigo caminaba con la mujer agarrada de la mano mientras iba diciendo todas esas cosas sin dejar que la mujer pudiera decir ni una palabra para oponerse.<\/p>\n<p>-&rdquo;Bueno, solo una taza de caf&eacute; y ya que me la acabe me voy para la casa. &iquest;Qu&eacute; cosa mala podr&iacute;a pasar?&rdquo;- la mujer pensaba mientras volv&iacute;a a recordar la discusi&oacute;n que hab&iacute;a tenido con su esposo. Lo que hizo agarrar coraje y decidirse tener esa charla con su profesor favorito.<\/p>\n<p>Aceptando dicho caf&eacute;, la mujer dejo de rehusarse y comenz&oacute; a caminar junto al hombre sin soltarle la mano en ning&uacute;n momento. Mientras a lo lejos Goyo ve&iacute;a como su amigazo del alma met&iacute;a a Samantha a su oficina para cerrar la puerta y correr la cortina para que nadie pudiera ver hacia dentro.<\/p>\n<p>-Pinche Rigo, yo pensaba que nada m&aacute;s era un hipop&oacute;tamo, pero ya vi que tambi&eacute;n eres un pinche chapul&iacute;n. Mira que querer pedalearme la bicicleta. Si esos son mis amigos para que quiero enemigos, me cae- el conserje con una mezcla de enojo y tristeza dec&iacute;a eso sin dejar de mirar hacia la oficina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 55<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Ya hab&iacute;an pasado unos d&iacute;as desde los sucesos acontecidos entre la casada y Erasmo. 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