{"id":40962,"date":"2023-02-10T23:00:00","date_gmt":"2023-02-10T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-10T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-10T23:00:00","slug":"la-japonesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-japonesa\/","title":{"rendered":"La japonesa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40962\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Yo estudio filolog&iacute;a y ella hace un curso de espa&ntilde;ol en mi facultad. Akiko, que significa: brilla con luz propia, es japonesa, menudita, ex&oacute;tica y muy guapa. Se paseaba por el campus como si nunca hubiera roto un plato.<\/p>\n<p>Como era muy t&iacute;mida y respetuosa, supongo que producto t&iacute;pico de su cultura, parec&iacute;a que as&iacute; era. Todo era apariencia, yo me mor&iacute;a de ganas de descubrir sus secretos.<\/p>\n<p>En la clase de literatura que compart&iacute;amos empec&eacute; a sentarme a su lado hasta que por fin pude entablar conversaci&oacute;n con ella. Pronto intimamos lo suficiente como para tomar caf&eacute; juntas y contarnos algunas cosas. Lo t&iacute;pico, compartir detalles no muy &iacute;ntimos de nuestras vidas.<\/p>\n<p>Ella era de un suburbio acomodado de Nagasaki al sur del pa&iacute;s. Incluso viv&iacute;a en una casa y no en diminuto apartamento. Me lleg&oacute; a confesar que era algo friki y que hab&iacute;a dejado algunos cosplays colgados en el armario de su habitaci&oacute;n. Luego terminar&iacute;a admitiendo que eran muchos disfraces.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; estaba de pensi&oacute;n con un matrimonio mayor que alquilaba un par de habitaciones y con quien no se divert&iacute;a mucho. As&iacute; que la anim&eacute; a salir conmigo. Acept&oacute; de inmediato. Creo que Akiko tambi&eacute;n estaba interesada en un conocimiento m&aacute;s profundo de mi persona.<\/p>\n<p>Le ense&ntilde;&eacute; la ciudad y fuimos cogiendo mas confianza, salidas de compras y algunas nocturnas con mis amigos. No es que fuera el alma de la fiesta pues segu&iacute;a con su respetuosa forma de comportarse, pero participaba de todas formas y a todos mis amigos les ca&iacute;a bien.<\/p>\n<p>Con quien parec&iacute;a estar mas a gusto era conmigo, lo que a mi me parec&iacute;a genial. Pues ella me gustaba y mucho, me calentaba con ella. Su cuerpo menudo y fino sus tetitas peque&ntilde;as y duras, sus caderas estrechas, sus largas y torneadas piernas. Su precioso rostro con sus ojitos rasgados, la poca nariz, sus finos labios que me mor&iacute;a de ganas de besar, la melenita lisa del color del ala de un cuervo.<\/p>\n<p>Yo le sacaba casi una cabeza, soy delegada, pero a su lado casi parec&iacute;a voluptuosa. Mis caderas son m&aacute;s anchas y mis tetas mas grandes. Mi melena rubia llegaba a taparme los pezones si la pon&iacute;a por delante de m&iacute; pecho. Llevo el vello del pubis completamente depilado.<\/p>\n<p>Imaginarla desnuda, o vestida de Sailor Moon, o de cualquiera de los disfraces que me hab&iacute;a descrito, conmigo en mi cama, me daba material para hacerme m&aacute;s de un dedo.<\/p>\n<p>No sabia como entrarle hasta que ella solita se echo en mis brazos. Akiko hab&iacute;a estado en mi casa e incluso le hab&iacute;a presentado a mis padres. As&iacute; que era normal que ella me invitara a su habitaci&oacute;n. Desde luego le hab&iacute;a pedido permiso a sus caseros. Siempre tan respetuosa.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos en su habitaci&oacute;n en casa de los simp&aacute;ticos vejetes. Nos hab&iacute;an dejado solas. Su sonrisa enigm&aacute;tica, sus ojos trasgos. Quise decir rasgados, pero al revisar el texto y encontrarme con esa palabra que el traductor hab&iacute;a puesto por m&iacute; descubr&iacute; que era incluso m&aacute;s adecuada. Los ojos de un trasgo, de un hada, de un duendecillo travieso, mir&aacute;ndome con dulzura.<\/p>\n<p>Akiko llevaba solo el kimono que usaba en casa. Hac&iacute;a calor en aquella habitaci&oacute;n y yo estaba teniendo mucho m&aacute;s. Su escote delicado me llamaba. Solo uno de sus muslos, blanco como la nieve apoyado en la cama a mi lado. Yo la miraba a los ojos hipnotizada como por el poder de una serpiente sin poder moverme.<\/p>\n<p>Fue ella la que puso su mano peque&ntilde;ita sobre mi muslo cubierto con los vaqueros. Sent&iacute; una corriente el&eacute;ctrica cuando me toc&oacute;. Sus largas u&ntilde;as rascando los surcos de la tela, lo que repercut&iacute;a en mi piel. La otra mano en mi hombro, retirando mi cabello largo y rubio de la cara hasta detr&aacute;s de la oreja, en un tierno gesto.<\/p>\n<p>Nuestras cabezas fueron acerc&aacute;ndose despacio la una a la otra hasta que los labios hicieron contacto. Un leve roce como de una mariposa en mis nervios que ya estaban de punta.<\/p>\n<p>La deseaba con locura y por fin me atrev&iacute; a moverme. Acariciar la desnuda piel de su muslo subiendo con cuidado por debajo de la tela en busca de su chochito. Estaba cubierto por unas braguitas fin&iacute;simas atadas a los lados de su cadera con lazadas.<\/p>\n<p>Luego descubr&iacute; que algunas de esas cosas eran peculiares de las japonesas. Su lencer&iacute;a era deliciosa y algo extra&ntilde;a para m&iacute;. Casi nunca usan tangas, muy pocas se depilan el pubis y ella se hab&iacute;a afeitado las axilas en mi honor. Su forma de besar, lasciva y h&uacute;meda tambi&eacute;n era algo que yo nunca hab&iacute;a hecho con nadie de por aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Mis dedos se introdujeron en el interior de la prenda acariciando el monte de Venus cubierto por su vello negr&iacute;simo. Baj&eacute; un poco m&aacute;s, notando su humedad en la yema de mis dedos. Buscando un poco m&aacute;s encontr&eacute; sus labios finos, suaves, calientes muy muy h&uacute;medos.<\/p>\n<p>Sus otros labios hab&iacute;an buscado los m&iacute;os y con ellos su lengua juguetona cruz&aacute;ndose con la m&iacute;a. Notaba su saliva entrando en mi boca y yo sacaba la lengua para buscar la suya en un baile sin fin, cada vez mas h&uacute;medo.<\/p>\n<p>Hilos de baba un&iacute;an nuestras caras nuestras barbillas, resbalando hasta nuestros pechos que jadeaban. Ella chupaba mi lengua y yo notaba sus labios, envolvi&eacute;ndola, absorbi&eacute;ndola, como si quisiera quedarse con ella. Cuando me dio la suya hice lo mismo y su sabor me pareci&oacute; delicioso.<\/p>\n<p>Se decidi&oacute; a sacarme la camiseta, ya calada por nuestra saliva, lo que nos oblig&oacute; un segundo a separar el beso. Inclin&oacute; la cabeza para lamer la piel de mi escote, m&aacute;s morena que la suya.<\/p>\n<p>Separaba con la barbilla la tela del sujetador hasta conseguir hacerse con mis pezones entre sus dientes. Notaba mi piel mojada, su saliva resbalando por mi epidermis y me encantaba su forma h&uacute;meda de hacer el amor.<\/p>\n<p>Mi otra mano consigui&oacute; separar un poco los dos lados de la prenda que la cubr&iacute;a y agarrar uno de sus dur&iacute;simos pechos, peque&ntilde;os y de un pez&oacute;n tan oscuro que sorprend&iacute;a en la bella palidez de su dermis.<\/p>\n<p>Mi sujetador desapareci&oacute; como por ensalmo en ese momento. Luego lo encontr&eacute; en una silla a dos metros del colch&oacute;n. Mientras ella se echaba sobre m&iacute;, suavemente, recost&aacute;ndome en su cama.<\/p>\n<p>El kimono nos cubr&iacute;a a las dos, ella sobre m&iacute;, mientras ella empezaba a abrir mi vaquero. Su saliva volv&iacute;a a mi boca, reba&ntilde;ando la m&iacute;a con la serpiente juguetona que era su lengua.<\/p>\n<p>Sus finos dedos se deslizaron bajo mi tanga por mi pubis depilado y sin un vello. Una de mis tetas encajada entre las dos suyas, jurar&iacute;a que sus pezones ara&ntilde;aban m&iacute; piel.<\/p>\n<p>Sonri&oacute;, perversa, al comprobar que mi prenda estaba tan encharcada como la suya. Busc&oacute; el cl&iacute;toris entre mis labios arranc&aacute;ndome los gemidos que esperaba y el primero de mis orgasmos de esa tarde. Gritando en su o&iacute;do y lo m&aacute;s bajito que pod&iacute;a, mientras me corr&iacute;a. Chupando su orejita y metiendo la lengua en su o&iacute;do.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a no hab&iacute;a conseguido verla desnuda del todo. La seda del kimono a&uacute;n me la ocultaba, aunque ten&iacute;a bien agarrada una de sus nalgas. Pero necesitaba descubrir su belleza del todo. Dej&eacute; resbalar la bata oriental por sus n&iacute;veos y finos hombros hasta que cay&oacute; al al suelo.<\/p>\n<p>Subiendo por el muslo que antes ten&iacute;a oculto trepaba el tatuaje de un drag&oacute;n oriental. Rodeaba su cadera y con la cabeza justo bajo uno de sus pechos como si fuera a morderle el pez&oacute;n.<\/p>\n<p>Cada escama del m&iacute;tico animal parec&iacute;a una esmeralda brillando. Los cuernos cruzaban la columna llegando al otro om&oacute;plato. El ojo era rojo como un rub&iacute; justo bajo la axila por donde yo la besaba y pasaba mi lengua. Lamiendo su sobaco sin vello. Y yo que pensaba que la nena nunca hab&iacute;a roto un plato.<\/p>\n<p>El tatuaje, tan detallado y enorme, completamente inesperado en una chica tan dulce me ten&iacute;a asombrada. Segu&iacute; su contorno con mis labios besando cada cent&iacute;metro de la piel cubierta de tinta. Bajando por su costado y espalda siguiendo la l&iacute;nea de escamas del lomo de la bestia. Lamiendo y mordisqueando, sabore&aacute;ndola en definitiva.<\/p>\n<p>Akiko tambi&eacute;n deleitaba mis o&iacute;dos con sus gemidos. Incoherentes palabras en japon&eacute;s o por lo menos esperaba estar consiguiendo que le faltara la coherencia. A m&iacute; hac&iacute;a rato que eso me fallaba. Creo que le gustaba aquello que le hac&iacute;a.<\/p>\n<p>Mis manos tampoco estaban quietas soltando los lazos que sujetaban la delicada braguita, antes de llegar all&iacute; con mi boca. Un muslo situado entre los m&iacute;os haciendo presi&oacute;n sobre mi vulva. Una de m&iacute;s piernas entre las suyas donde mi piel se mojaba con sus jugos.<\/p>\n<p>La empuj&eacute; de sus dur&iacute;simas nalgas desliz&aacute;ndola sobre mi hasta subirla sobre mi cabeza. Quer&iacute;a probar directamente de la fuente aquello que mi fino olfato ya llevaba un rato degustando. No me cost&oacute; mucho, apenas pesaba nada.<\/p>\n<p>Tuve que indagar entre los ensortijados pelos negr&iacute;simos que adornaban esa joya con la lengua hasta poder separar los labios de su vulva. Estaba recogiendo sus jugos hasta dar con el cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>S&eacute; que hab&iacute;a conseguido que se corriera un rato antes con mis dedos por que se hab&iacute;a tensado entre mis brazos. Pero ahora con la lengua fue algo completamente diferente, s&iacute;smico, como un terremoto de placer recorriendo su peque&ntilde;o cuerpo. Sigui&oacute; corri&eacute;ndose mientras desplazaba mi lengua por el perineo y hasta el min&uacute;sculo ano. La clav&eacute; all&iacute; como si quisiera penetrarla con la sin hueso.<\/p>\n<p>Por all&iacute; encima, m&aacute;s arriba de mis manos que sujetaban sus tetitas con fuerza, su garganta estirada al m&aacute;ximo segu&iacute;a murmurando en japon&eacute;s lo que yo esperaba fueran expresiones de placer y cari&ntilde;o. No la dej&eacute; en paz hasta que no se corri&oacute; un par de veces. Y solo para que se tumbara encima de m&iacute; relajada.<\/p>\n<p>Aun as&iacute; no me dejaba tranquila. Su mano segu&iacute;a acarici&aacute;ndome con ternura. La cabeza encajada en el hueco de mi hombro con el cuello besaba mi piel y dejaba regueros de saliva sobre mi cuerpo. Era incansable.<\/p>\n<p>Bajaba su mano con suavidad por mis pechos pellizcando los pezones entre sus dedos. Sigui&oacute; por mi vientre, la yema del &iacute;ndice en mi ombligo y sigui&oacute; hasta la depilada vulva. Le hac&iacute;a cierta gracia que yo la llevara as&iacute;.<\/p>\n<p>Era muy h&aacute;bil y yo me estaba derritiendo con sus caricias. No necesitaba m&aacute;s lubricaci&oacute;n, sus deditos se deslizaban por mis labios humedeci&eacute;ndose con mis jugos, llegando al cl&iacute;toris y consiguiendo que me corriera en nada de tiempo.<\/p>\n<p>Se anim&oacute; y por d&oacute;nde hab&iacute;an pasado sus dedos segu&iacute;an sus labios y su lengua. Cada cent&iacute;metro de mi piel humedecido por su saliva. No le importaba mi sudor.<\/p>\n<p>Dej&oacute; mi co&ntilde;o a un lado y sigui&oacute; por mi muslo. La corva, detr&aacute;s de mi rodilla, la pantorrilla, el fino tobillo y cuando la lengua humedeci&oacute; el tal&oacute;n ya me ten&iacute;a.<\/p>\n<p>Y no par&oacute; all&iacute;. Sus besos en el empeine y metiendo los dedos en su boquita, chup&aacute;ndolos y metiendo la lengua entre ellos. Casi me corr&iacute;a solo con eso, oleadas de placer sub&iacute;an desde ese pie ensalivado hasta la nuca.<\/p>\n<p>Lo hizo tambi&eacute;n con el otro y desde ah&iacute; empez&oacute; a subir por mi pierna. Al llegar a la cara interna del muslo ya no par&oacute;. Clav&oacute; la lengua entre mis labios, penetr&aacute;ndome con ella y con la ventaja de no tener que buscar mi co&ntilde;o entre la mara&ntilde;a de vello que cubr&iacute;a el suyo. Moj&eacute; toda su bella carita con mi corrida y lo comprob&eacute; lami&eacute;ndonos los rostros la una a la otra un momento despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Ya m&aacute;s relajadas, tumbadas lado a lado mis dedos segu&iacute;an con ternura el dibujo del drag&oacute;n, que me segu&iacute;a fascinando. Quedaba de maravilla en su n&iacute;vea piel.<\/p>\n<p>Necesitaba vestirme y volver a casa, pero sab&iacute;a que necesitaba seguir con ella al menos mientras se quedara en nuestro pa&iacute;s. Vi&eacute;ndonos tanto como pod&iacute;amos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Yo estudio filolog&iacute;a y ella hace un curso de espa&ntilde;ol en mi facultad. Akiko, que significa: brilla con luz propia, es japonesa, menudita, ex&oacute;tica y muy guapa. 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