{"id":40982,"date":"2023-02-12T23:00:00","date_gmt":"2023-02-12T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-12T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-12T23:00:00","slug":"historias-del-14-de-febrero-la-sorpresa-de-san-valentin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/historias-del-14-de-febrero-la-sorpresa-de-san-valentin\/","title":{"rendered":"Historias del 14 de febrero: La sorpresa de San Valent\u00edn"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40982\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La mano de Valentina coloc&oacute; con cierta dificultad aquel juguete que taponear&iacute;a su ano. Era una pieza de pl&aacute;stico cuyo lado romo entraba en el recto, y del otro extremo dejaba al exterior un coraz&oacute;n adiamantado. Este era un peque&ntilde;o detalle de erotismo que la hermosa mujer pensaba regalarle al marido en ese d&iacute;a tan especial, el d&iacute;a de los enamorados.<\/p>\n<p>Para tal celebraci&oacute;n se hab&iacute;a comprado un vestuario apropiado que ya vest&iacute;a. Era una lencer&iacute;a roja que inclu&iacute;a medias, brasier y ligueros, adem&aacute;s de un baby doll pr&aacute;cticamente transparente.<\/p>\n<p>Luego de la dif&iacute;cil introducci&oacute;n del detalle anal Valentina dio los &uacute;ltimos toques a su maquillaje frente al espejo del ba&ntilde;o. Toda ella era hermosa, una joven mujer que muchos desear&iacute;an.<\/p>\n<p>Tras salir del ba&ntilde;o fue hac&iacute;a la cama donde su marido a&uacute;n dorm&iacute;a. Le dio unos ligeros golpecillos en la mejilla para avivarlo.<\/p>\n<p>El hombre despert&oacute; y ambos se besaron, sin embargo, cuando la mujer le hizo menci&oacute;n de la fecha en cuesti&oacute;n, se hizo evidente que el hombre ni se acordaba; y por supuesto no le guardaba ning&uacute;n obsequio ni detalle. Fue entonces que ella se molest&oacute;.<\/p>\n<p>El hombre inmediatamente se defendi&oacute; arguyendo que hab&iacute;a estado muy ocupado por el trabajo y por los hijos. Ella, no obstante, se enoj&oacute;, tanto que lo ech&oacute; de la cama y de la habitaci&oacute;n. Su frustraci&oacute;n era absoluta.<\/p>\n<p>Como se qued&oacute; sola en la rec&aacute;mara la mujer sublim&oacute; aquella frustraci&oacute;n de una manera peculiar: se desprendi&oacute; del baby doll, sost&eacute;n y las pantaletas y luego de subirse en la cama sobre sus rodillas comenz&oacute; a dedearse.<\/p>\n<p>Posteriormente se coloc&oacute; boca abajo simulando que estaba encima de un intangible amante y as&iacute; continu&oacute; d&aacute;ndose placer a s&iacute; misma. Su pelvis sub&iacute;a y bajaba inquieta como lo hubiera hecho con su marido al copular, y el tap&oacute;n anal segu&iacute;a ah&iacute; bien colocado como el mo&ntilde;o de un precioso regalo que a&uacute;n no se ha abierto.<\/p>\n<p>Por su parte el marido quiso reconciliarse con su esposa y la idea que le vino a la mente fue comprarle el tradicional ramo de rosas rojas y una caja de chocolates.<\/p>\n<p>No le fue dif&iacute;cil hallar tales elementos en un d&iacute;a as&iacute;, conque pronto regres&oacute; a casa y a su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Muy seguro de s&iacute; ingres&oacute; a la rec&aacute;mara, sin embargo, nada m&aacute;s entr&oacute;&#8230; el hombre se impact&oacute; al ver que un joven (quien no rebasar&iacute;a los veinte a&ntilde;os) penetraba a su esposa.<\/p>\n<p>La mujer, con el pecho sobre el colch&oacute;n, y una pierna sobre &eacute;ste y la otra colgando hacia el piso, dejando su pelvis a la orilla de la cama, se le abr&iacute;a al muchacho quien la penetraba analmente, con la pasi&oacute;n propia de su edad. Era evidente que ella gozaba.<\/p>\n<p>Lo que se hab&iacute;a perdido el marido, adem&aacute;s de aquella rica penetraci&oacute;n anal que le hubiese propinado a su esposa, fue que, al quedarse masturb&aacute;ndose sola, Valentina hab&iacute;a tenido un espectador.<\/p>\n<p>Desde la ventana un joven vecino la hab&iacute;a visto, mientras se masturbaba a su vez. No era la primera ocasi&oacute;n, siendo tan hermosa, Valentina era objeto de sus miradas. S&oacute;lo que ahora hab&iacute;a tenido la fortuna de admirarla mientras se daba placer a s&iacute; misma, y con un juguete sexual metido evidentemente en su ano.<\/p>\n<p>El chico, no perdiendo la oportunidad, toc&oacute; el vidrio y se hizo presente ante la dama. Valentina, al principio se espant&oacute; y se incomod&oacute; del mir&oacute;n, no obstante, llegaron a entenderse al ver que ambos sufr&iacute;an de la misma ansiedad.<\/p>\n<p>Tan bien se cayeron entre s&iacute; que ella le regal&oacute; su juguete anal (ese que estaba pensado para el marido), y a&uacute;n mejor, le dio la oportunidad de llenar el dilatado vac&iacute;o que le hab&iacute;a dejado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La mano de Valentina coloc&oacute; con cierta dificultad aquel juguete que taponear&iacute;a su ano. Era una pieza de pl&aacute;stico cuyo lado romo entraba en el recto, y del otro extremo dejaba al exterior un coraz&oacute;n adiamantado. 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