{"id":40983,"date":"2023-02-12T23:00:00","date_gmt":"2023-02-12T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-12T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-12T23:00:00","slug":"sensaciones-sexuales-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sensaciones-sexuales-i\/","title":{"rendered":"Sensaciones sexuales (I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40983\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Marisa. Soy de Rosario, Argentina. Esta historia que les voy a contar, sucedi&oacute; cuando yo ten&iacute;a 19 a&ntilde;os. La recuerdo por la cantidad de sensaciones raras que quedaron en mi para siempre.<\/p>\n<p>Todo comenz&oacute; un viernes de verano. Como era costumbre iba a bailar con dos amigas que hab&iacute;a hecho en la facultad. Cursaba el primer a&ntilde;o de Ciencias Econ&oacute;micas en ese momento.<\/p>\n<p>&Iacute;bamos casi siempre al mismo boliche, y a la salida, a eso de las cuatro de la madrugada mi padre me sol&iacute;a buscar ya que viv&iacute;amos un poco lejos. En la misma ciudad pero en uno de los barrios mas alejados del centro.<\/p>\n<p>Ese viernes mi padre hab&iacute;a viajado por razones de trabajo todo el fin de semana y no pod&iacute;a buscarme. As&iacute; que no saldr&iacute;a a bailar, aunque ten&iacute;a muchas ganas.<\/p>\n<p>Naty, mi amiga, se ofreci&oacute;, que si quer&iacute;a, me pod&iacute;a quedar a dormir en su casa. Fernanda, nuestra otra compa&ntilde;era iba en auto y nos pod&iacute;a llevar. Luego a la ma&ntilde;ana ya pod&iacute;a volver en &oacute;mnibus. De esa forma no me privar&iacute;a de ir a bailar. Todo era un plan perfecto.<\/p>\n<p>As&iacute; que la noche se dio as&iacute;, fuimos a bailar, normal, conoc&iacute; un chico que me present&oacute; Fernanda porque lo conoc&iacute;a del club. Charlamos, tomamos algo, no mucho, pero no pas&oacute; nada en especial.<\/p>\n<p>Lo especial vino luego, cuando Fer nos dej&oacute; a Naty y a mi y nos dispusimos ir a dormir.<\/p>\n<p>Naty es de una familia de clase media. Una casa muy sencilla pero muy cuidada. Dos plantas. En la planta alta estaba el dormitorio de Naty y se acced&iacute;a por una escalera caracol. Como era de esperarse ya bajamos del auto con los zapatos en la mano. Descalzas cual ritual pos baile.<\/p>\n<p>Ella me indic&oacute;, en silencio, ya que sus padres dorm&iacute;an, que suba primero. Yo tenia un ajustado vestido negro, de modal con lycra, muy cortito. Note que ella esper&oacute; que subiera varios escalones y note que me miraba desde abajo con una mirada un poco especial. Pero no le di mayor importancia.<\/p>\n<p>Llegamos al dormitorio y hab&iacute;a dos camas. Su hermana Elena, se hab&iacute;a casado hac&iacute;a poco y ya no viv&iacute;a con ella, pero hab&iacute;an decidido dejar esa cama armada por las dudas alguien se quedara a dormir.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; y not&eacute; que Naty se quitaba su vestido sin pudor frente a mi. Ella ten&iacute;a un hermoso strapless de flores rosas, realmente muy bonito. Al quit&aacute;rselo me llamaron la atenci&oacute;n dos cosas: una que ten&iacute;a una tanga negra muy muy delgada y que no usaba corpi&ntilde;o. As&iacute; que desde mi lugar pod&iacute;a apreciar su cuerpo casi desnudo. No era la primera vez que lo ve&iacute;a as&iacute;, ya que con frecuencia &iacute;bamos a la piscina del club de la universidad y la hab&iacute;a visto con bikinis diminutos. Lo especial en esta oportunidad es que tambi&eacute;n sin pudor se baj&oacute; su tanga al tiempo que se daba vuelta. Not&eacute; que ten&iacute;a vello p&uacute;bico y que claramente no le daba verg&uuml;enza mostrarse as&iacute;. Al notar que puse alguna expresi&oacute;n en mi cara algo distinta me dijo:<\/p>\n<p>No te asustes !! Me la voy cambiar por algo mas c&oacute;modo para dormir. No seas pudorosa.<\/p>\n<p>No soy pudorosa, es que estoy un poco tensionada por la semana en la universidad y todo lo que tenemos que estudiar.<\/p>\n<p>Ven&iacute; que te hago unos masajes. Soy especialista. No tengas miedo.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; y me sent&eacute; en su cama junto a ella, quien empez&oacute; a hacerme suaves masajes a la altura de los hombros y que suavemente sub&iacute;an y bajaban por mi cuello. La verdad que eran muy relajantes.<\/p>\n<p>Sin pedir permiso abri&oacute; el cierre de mi vestido y me ayud&oacute; a quit&aacute;rmelo. Yo tra&iacute;a un conjunto de vedetina y un corpi&ntilde;o sin breteles. Negro para que si se transparentaba algo no se note.<\/p>\n<p>Ella sigui&oacute; con los masajes y ahora bajaban por la espalda. En c&iacute;rculos y muy suaves. Me encantaba. Al llegar a la mitad de la espalda desabroch&oacute; mi corpi&ntilde;o. No dije nada porque ya me gustaba ese ejercicio de relajaci&oacute;n. Solo lo sostuve con mi mano en el frente para que no cayera.<\/p>\n<p>Me pidi&oacute; que me quedara sentada y se acomod&oacute; detr&aacute;s de m&iacute;. Muy cerca. En un momento empez&oacute; a bajar por mis brazos y sent&iacute; como sus pechos rozaban mi espalda. Fue una sensaci&oacute;n rara pero bonita sentir sus pezones tocar mi piel. Me pidi&oacute; estirar los brazos, con lo que tuve que soltar el corpi&ntilde;o, el cual cay&oacute; en mis piernas y mis pechos quedaron libres. Era raro pero me sent&iacute; muy relajada. Sus masajes o caricias por mis brazos eventualmente tocaban mis pechos pero no hac&iacute;a nada en especial. En un momento me quise sentar mejor y sent&iacute; la piel de sus piernas que rozaban mi cola. Era todo silencio. Ella se estir&oacute; un poco para apagar la luz. Era algo indescriptible estar en esa habitaci&oacute;n un poco menos que a media luz. Lo mas indescriptible era que cuando se volvi&oacute; a sentar roz&oacute;, creo que sin querer, su vello p&uacute;bico por mi espalda. Con lo que sent&iacute; al pasar la humedad de su sexo.<\/p>\n<p>Los masajes suaves siguieron y sent&iacute;a que ya no daba mas. Naty realmente era muy buena haciendo eso. Seguidamente me pidi&oacute; que me acueste y sigui&oacute; ahora por la parte baja de la espalda, la cintura y las piernas. Puedo asegurar que eran muy relajantes porque los ojos se me cerraron.<\/p>\n<p>Despert&eacute; ya con la luz del sol peg&aacute;ndome en la cara y sorpresa: estaba totalmente desnuda en la cama de Naty. Ella tambi&eacute;n estaba totalmente desnuda de espaldas a mi. Mi bombacha estaba en el suelo junto a mi corpi&ntilde;o y me llam&oacute; la atenci&oacute;n que hab&iacute;a una almohada entre las dos para evitar el roce de nuestros cuerpos.<\/p>\n<p>Realmente no entend&iacute;a nada pero todo se sent&iacute;a rico. Mientras me vest&iacute;a para regresar a mi casa mi mente estaba en una lucha interna de &ldquo;nunca mas vuelvo a esta casa&rdquo; y un &ldquo;espero que pronto se repita&rdquo;.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Mi nombre es Marisa. Soy de Rosario, Argentina. Esta historia que les voy a contar, sucedi&oacute; cuando yo ten&iacute;a 19 a&ntilde;os. La recuerdo por la cantidad de sensaciones raras que quedaron en mi para siempre. Todo comenz&oacute; un viernes de verano. 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