{"id":40991,"date":"2023-02-13T23:00:00","date_gmt":"2023-02-13T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-13T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-13T23:00:00","slug":"samantha-y-victor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/samantha-y-victor\/","title":{"rendered":"Samantha y V\u00edctor"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"40991\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Samantha, 28 a&ntilde;os, dise&ntilde;adora de modas, est&aacute; cumpliendo su sue&ntilde;o de conocer Paris, aunque su vuelo se retras&oacute; y ha llegado en la madrugada. Logra tomar el metro y de acuerdo a las indicaciones recibidas por una de sus amigas, ha logrado llegar cerca de su hotel, aunque llueve y le es imposible no mojarse. Est&aacute; demasiado hambrienta y decide entrar a Caf&eacute; Di Roma, el &uacute;nico restaurante de la zona que se encuentra abierto. Con su escaso franc&eacute;s logra pedir algo de comer, que como buen restaurante italiano pide un plato de raviolis acompa&ntilde;ado de una copa de vino tinto, piensa que es apropiado para celebrar uno de sus logros. Sin embargo, se encuentra un poco atemorizada porque no es su costumbre salir y enfrentar un mundo desconocido ella sola. De una mesa cercana diagonal a la suya, se encuentra un hombre bien vestido, d&aacute;ndole la sensaci&oacute;n de ser una persona de negocios, m&aacute;s por su malet&iacute;n que se encuentra sobre su mesa. Para Samantha es imposible no ponerse nerviosa porque desde que entr&oacute; a aquel lugar, el hombre misterioso no deja de mirarla. Este se levanta de su mesa y se acerca a ella:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te puedo invitar a otra de vino, aunque lo mejor para lo que estas cenando es un vino blanco &ldquo;<\/p>\n<p>A Samantha le causa curiosidad su comentario y piensa que podr&iacute;a ser un buen momento para aprender algo, sin embargo, continua con algo de desconfianza:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;OK, gracias. Acomp&aacute;&ntilde;ame&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me llamo V&iacute;ctor, soy de Lisboa. T&uacute;, c&oacute;mo te llamas?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Soy Samantha, acabo de llegar a Paris, mi vuelo se retras&oacute; y he llegado demasiado tarde. Mor&iacute;a de hambre y quise entrar a comer algo&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y para d&oacute;nde vas ahora?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Voy para el Hotel Marignan, entiendo que es aqu&iacute; cerca&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por supuesto, yo me estoy quedando all&aacute;&rdquo;<\/p>\n<p>V&iacute;ctor y Samatha duran hablando un par de horas m&aacute;s; as&iacute; mismo varias copas de vino fueron pasando entre ellos. Samantha ya decide irse, a lo que V&iacute;ctor tambi&eacute;n se alista para regresar al Hotel. En su camino de unos pocos metros ambos r&iacute;en; a Samantha le agrada mucho, piensa que es un hombre muy simp&aacute;tico y su mirada la tiene dominada. Samantha hace su registro y V&iacute;ctor decide acompa&ntilde;arla a su habitaci&oacute;n, la 303. En la puerta se despiden, pero Samantha, llena de lujuria y un poco embriagada, toma de la mano a V&iacute;ctor y lo entra a la fuerza a su habitaci&oacute;n. Lo toma por su cuello y lo empieza a besar apasionadamente. V&iacute;ctor responde de la misma manera. En el desespero se empiezan a arrancar las prendas que llevan encima, pero V&iacute;ctor se detiene porque decide admirar la belleza de Samantha que se encuentra semidesnuda, ya que debajo de su ropa elegante lleva una lencer&iacute;a muy sexy, transparente, dejando ver sus pezones que se encuentran excitados. V&iacute;ctor no aguanta m&aacute;s y lleva su boca a chupar sus senos. Ambos se disfrutan plenamente, disfrutan el roce de sus cuerpos, Samantha disfruta de las manos de V&iacute;ctor pasando por todo su cuerpo, terminan de quitarse las prendas y ambos se tumban sobre la cama, uni&eacute;ndose en un cerrar de ojos, donde la conexi&oacute;n solo les permite gozarse, existir el uno para el otro; besos apasionados, caricias, roces, hasta estallar al tiempo en una sonata perfecta de pasi&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Caen rendidos ambos y quedan mir&aacute;ndose. Solo se escucha decir a V&iacute;ctor:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te extra&ntilde;aba mucho Sophia, esposa m&iacute;a&rdquo;<\/p>\n<p>Samantha, o, mejor dicho, Sophia lo besa y lo abraza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Samantha, 28 a&ntilde;os, dise&ntilde;adora de modas, est&aacute; cumpliendo su sue&ntilde;o de conocer Paris, aunque su vuelo se retras&oacute; y ha llegado en la madrugada. Logra tomar el metro y de acuerdo a las indicaciones recibidas por una de sus amigas, ha logrado llegar cerca de su hotel, aunque llueve y le es imposible no mojarse. 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