{"id":41000,"date":"2023-02-14T23:00:00","date_gmt":"2023-02-14T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-14T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-14T23:00:00","slug":"samantha-corrupcion-y-perversion-de-una-casada-lll-22","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/samantha-corrupcion-y-perversion-de-una-casada-lll-22\/","title":{"rendered":"Samantha: Corrupci\u00f3n y perversi\u00f3n de una casada (lll) (2\/2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41000\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">17<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 64<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mientras tanto, dentro de la oficina. Samantha ve&iacute;a cada rinc&oacute;n de aquel cuarto con mucha nostalgia. Aunque ya estaba muy cambiado a como estaba la &uacute;ltima vez que lo visit&oacute; cuando a&uacute;n era una colegiala. Rigo por su parte, no perd&iacute;a la menor oportunidad para tocarle ya fueran sus manos o espalda mientras le platicaba de algunas fotos que estaban en una de las paredes. Samantha no se incomodaba por dichos toqueteos, recordaba perfectamente que as&iacute; era antes tambi&eacute;n con ella. La mujer de vez en cuando giraba la mirada hacia otros lados de donde el viejo le explicaba de alguna foto. Ve&iacute;a que enfrente estaba un enorme escritorio de madera de alta calidad con una computadora enorme con el logo de la manzanita, detr&aacute;s del escritorio hab&iacute;a un gran ventanal que abarcaba toda la pared y daba hac&iacute;a unos arbustos que como tal no daban ning&uacute;n tipo de vista hacia fuera pero tambi&eacute;n serv&iacute;an para que fuera muy complicado que alguien desde afuera pudiera ver hacia dentro, mientras en una de las paredes de los lados, en otro mueble de madera hab&iacute;a una televisi&oacute;n que m&aacute;s bien parec&iacute;a pantalla de cine, en la otra pared hab&iacute;a un enorme sill&oacute;n que tambi&eacute;n se ve&iacute;a muy costoso por la tela y la madera, mientras que en el centro hab&iacute;a una mesa de cristal con algunos platos de comida a medio acabar. Samantha estaba muy sorprendida por lo lujosa que se ve&iacute;a la oficina.<\/p>\n<p>-&ldquo;Ni la oficina de Roberto esta tan bien acondicionada&rdquo;- pensaba la mujer. En sus tiempos dicha oficina no ten&iacute;a el m&aacute;s m&iacute;nimo lujo y el ver lo cambiado que estaba le dio mucha alegr&iacute;a ya que conclu&iacute;a que a la escuela le estaba yendo bien.<\/p>\n<p>Rigo al ver que estaba hablando como pendejo ya que la mujer ni lo pelaba, decidi&oacute; callarse y ve&iacute;a con mucho orgullo como la mujer estaba asombrada por el cambio que &eacute;l le hab&iacute;a dado a la direcci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; opinas Samantha, quedo bien?- el viejo no dejaba de inflar el pecho mientras preguntaba ya que con solo el verle el rostro sab&iacute;a que le hab&iacute;a encantado.<\/p>\n<p>-&iexcl;Wow! En verdad que se ve asombroso. &iquest;C&oacute;mo le hizo? Porque supongo todo esto si sali&oacute; muy caro- cual, si fuera una reportera en b&uacute;squeda de la nota, la mujer comenzaba con su interrogatorio.<\/p>\n<p>-Pues esto es lo que se merece el director m&aacute;s chung&oacute;n que ha tenido esta escuela jejeje- olvidando su papel de director, el viejo hablaba con la simploneria con la que siempre hablaba. -Pero si&eacute;ntate, toca la tela del sill&oacute;n, este me lo trajeron del extranjero jejeje. &iquest;Tienes calor? D&eacute;jame prender el aire acondicionado. Lo primerito que hice cuando me volv&iacute; director fue el quitar el pinche el ventilador que hab&iacute;a en el techo y me puse este aire acondicionado de &uacute;ltima generaci&oacute;n jejeje- Rigo no se cansaba de presumirle a su ex alumna todos los lujos con los que contaba. Pareciera como si fuera un ni&ntilde;o que va a presumirle sus regalos a los dem&aacute;s ni&ntilde;os.<\/p>\n<p>-Muchas gracias. Si esta super c&oacute;modo este sill&oacute;n. Incluso m&aacute;s que mi cama jijiji- de forma bromista le comentaba.<\/p>\n<p>-Jejeje si, de hecho, yo ah&iacute; me quedo jet&oacute;n de vez en cuando. Pero ya dejemos de hablar de esto y hay que platicar de nosotros. Espera&#8230;- estaba a punto de sentarse cuando olvidaba algo, yendo atr&aacute;s de su escritorio, saco 2 tazas y las lleno de caf&eacute; de una cafetera que ten&iacute;a. Acerc&aacute;ndose a la casada le ofreci&oacute; una taza mientras le entregaba unos sobres de az&uacute;car para que ella le pusiera a su antojo. Samantha con una sonrisa le tomaba la taza y tambi&eacute;n sosten&iacute;a la del hombre para que este dejara caer toda su humanidad en el sill&oacute;n. -Ahora s&iacute;, hay que ponernos al corriente jejeje- la morsa desparram&aacute;ndose en el sill&oacute;n le dec&iacute;a con una sonrisa, mostrando restos de comida entre sus dientes.<\/p>\n<p>Samantha d&aacute;ndole un ligero sorbo a su caf&eacute; giraba hac&iacute;a en frente. Tratando de no ver tan vomitiva dentadura.<\/p>\n<p>-Bueno, y &iquest;qu&eacute; me cuentas, muchacha? &iexcl;Slurp!- el viejo reiterando su pregunta le tomaba un sorbo a su caf&eacute;, solo que el a diferencia de la mujer, sorbia tan fuerte que ocasionaba un desagradable ruido.<\/p>\n<p>Samantha omitiendo tan desagradable comportamiento de ese viejo, comenz&oacute; a platicarle sobre su vida desde que hab&iacute;a egresado de la secundaria. Desde sus etapas acad&eacute;micas donde hab&iacute;a sido la mejor alumna de su preparatoria y universidad, hasta de las cosas m&aacute;s triviales, como de la vez que hab&iacute;a ido de vacaciones con sus amigas de universidad a Canc&uacute;n o la vez que su padre le hab&iacute;a ense&ntilde;ado a manejar y casi choca el carro en el primer &aacute;rbol que se top&oacute;. As&iacute; continuo por poco m&aacute;s de una hora. La mujer ten&iacute;a un semblante alegre, ten&iacute;a mucho tiempo que no platicaba de ella misma con otra persona, por lo general en su casa los temas eran de c&oacute;mo le hab&iacute;a ido a Roberto y Daniel en su trabajo y escuela respectivamente, dejando de lado las an&eacute;cdotas que la mujer pudo haber tenido durante el d&iacute;a. Rigo por su parte ya se encontraba aburrido, llevaba poco m&aacute;s de 1 hora escuchando las cosas que dec&iacute;a la mujer y el solo se limitaba a responderle de vez en cuando con un, &ldquo;Si, &iquest;En verdad, No me digas o con una risa fingida&rdquo;? Incluso ya estaba a punto de mentirle, dici&eacute;ndole que ten&iacute;a un compromiso importante para que se largara y lo dejara a solas en su oficina. Cuando sin previo aviso la mujer se gir&oacute; hacia &eacute;l y sin m&aacute;s le dio un abrazo, agradeci&eacute;ndole por haberla escuchando. Al viejo tal acci&oacute;n lo tomo por sorpresa, tan solo reacciono a responderle el abrazo, poniendo sus gordas manos en su espalda y apretarla hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>El viejo poco a poco ca&iacute;a en cuenta del calibre de la hembra que ten&iacute;a en sus brazos, haciendo que la lujuria y calentura poco a poco se apoderaran de &eacute;l. Desde que Samantha era su alumna, &eacute;l siempre la vio con mucho morbo y excitaci&oacute;n, aunque a&uacute;n era una puberta, sobresal&iacute;a sobre las dem&aacute;s estudiantes de la escuela por el cuerpo que se cargaba, mientras que las dem&aacute;s alumnas apenas y se les marcaban unos piquetes de mosquitos en sus pechos, Samantha se hab&iacute;a saltado r&aacute;pidamente su etapa de usar corpi&ntilde;os para comenzar a usar brasieres por ese par de toronjas que ten&iacute;a por pechos, su breve cintura realzaba su nalgas y piernas. Agradec&iacute;a el viejo ser el maestro de educaci&oacute;n f&iacute;sica ya que en su clase las mujeres usaban un short parecido a la licra con una blusa blanca que trasparentaba el corpi&ntilde;o que sus alumnas usaban. Pero Samantha dicho short le quedaba tan pegado que se le marcaba de forma m&aacute;s que visible su joven panochita y la blusa le dejaba parte de su vientre al descubierto por lo chichona que estaba. Siempre fantaseaba con poseerla y hacerla suya de todas las formas posibles, incluso una vez en su calentura, ya hab&iacute;a ideado un plan para rob&aacute;rsela e irse a vivir con ella a alg&uacute;n pueblito lejano donde nadie los conociera. Pero jam&aacute;s se atrevi&oacute; a tanto, aunque alardeaba de ser un hombre valiente, los que lo conoc&iacute;an sab&iacute;an que era un cobarde. As&iacute; que tan solo se conform&oacute; con ser su amigo, por lo menos as&iacute; ella siempre le contaba sus cosas y de vez en cuando le daba sus abrazos, peg&aacute;ndole sus chichotas a su cuerpo o le daba un beso en sus sebosos cachetes.<\/p>\n<p>Pero ahora todo era diferente, pensaba el viejo. Ahora Samantha no era una puberta menor de edad, ni &eacute;l era un asalariado maestro. Ella ya era una mujer con todas las de la ley, incluso hasta ya era madre y &eacute;l era director de la escuela, aunque tampoco es que ganara millones, si la pod&iacute;a invitar a un buen restaurante a comer. As&iacute; que el viejo aprovechando la confianza y cari&ntilde;o que le ten&iacute;a esa mujer, comenz&oacute; a acariciar su espalda y comenzaba a olfatear su rico aroma a un lado de su cuello y oreja.<\/p>\n<p>Por su parte Samantha, estaba muy alegre por la pl&aacute;tica con su ex maestro. Sintiendo poco a poco peque&ntilde;os roces en su espalda, cosa que no le tomo mucha importancia, recordaba que sol&iacute;a hacer lo mismo antes, as&iacute; que lo dejo continuar, incluso la pesada respiraci&oacute;n en su cuello y oreja le causaba cosquillas, provoc&aacute;ndole risas en el proceso. Hasta que sinti&oacute; algo que era nuevo o por lo menos en ese momento no recordaba, una de esas sebosas manos, sin previo aviso se pos&oacute; en su rodilla y comenz&oacute; con un ligero sube y baja desde su rodilla, hasta el inicio de su vestido, que dado a que se encontraba sentada, este estaba justo a la altura del encaje de sus medias donde estas iniciaban. Samantha poniendo sus manitas en el pecho de ese sujeto, alejo su torso de el mientras con una risita nerviosa le preguntaba del porqu&eacute; de su acci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Tranquila, muchacha. Solo que cuando te vi, pude ver que sigues teniendo un cuerpazo como cuando estudiabas aqu&iacute;. As&iacute; que quise tocar tus piernas como cuando eras mi alumna jejeje- sin quitar su mano de la rodilla, le respond&iacute;a mirando fijamente los ojos de la pelirroja.<\/p>\n<p>-Es que me tomo por sorpresa jijiji- Samantha girando su rostro sonrojado hacia otro lado pon&iacute;a ambas manos sobre sus piernas en se&ntilde;al de barrera para que aquellas invasoras manos no fueran m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites permitidos.<\/p>\n<p>Si era cierto en aquellos a&ntilde;os ella dejaba que su viejo maestro le tocara sus piernas, pero era porque seg&uacute;n &eacute;l le dec&iacute;a que con eso podr&iacute;a ver que tipos de ejercicios necesitaba hacer para que las tuviera tonificadas. Y ella al ser aun una ingenua puberta lo aceptaba. Tampoco es que su maestro alguna vez se hubiera sobrepasado con sus tocamientos en sus piernas, pero lo que en aquella &eacute;poca le parec&iacute;a algo ingenuo, ahora no lo ve&iacute;a as&iacute;. Y mucho menos ahora que estaba casada.<\/p>\n<p>Samantha permanec&iacute;a en esos pensamientos de su &eacute;poca en la secundaria, mientras que el mantecoso director no le quitaba la mirada de encima a su pecaminoso cuerpo. Ahora que la mujer se encontraba mirando hacia otro lado, el degenerado sujeto ten&iacute;a acceso a verla sin ning&uacute;n problema, pero sin duda lo que m&aacute;s le llamaba su atenci&oacute;n eran esas colosales chichotas que en sus pensamientos aceptaba que apenas con sus 2 manos podr&iacute;a agarrar una de ellas.<\/p>\n<p>-&ldquo;Pinche cabrona, te pusiste mas buena con los a&ntilde;os. Mira esas chichotas que te cargas. Le quitas el hambre a medio pa&iacute;s, me cae de a madres jejeje&rdquo;- pensaba maliciosamente el viejo<\/p>\n<p>Los segundos en silencio comenzaron a hacerse eternos para la casada quien sent&iacute;a como la palma de esa mano comenzaba a emanar sudor que se filtraba entre sus finas medias de seda, haci&eacute;ndola sentir cierto asco y replantearse que ya era hora de marcharse. Mientras que para el viejo esos segundos le parec&iacute;an la gloria al tener tan esplendida visi&oacute;n. Pero como si pudiera leerle la mente a Samantha, el viejo r&aacute;pidamente sali&oacute; de sus fantas&iacute;as y continuo con su charla.<\/p>\n<p>-Me da gusto el saber que sigues haciendo ejercicio, muchacha. Se nota que te ense&ntilde;e bien jejeje- notando como su mano ya estaba completamente empapada en sudor, decidi&oacute; quitarla de la rodilla de la mujer, mientras le daba sus felicitaciones como si en verdad tuviera la calidad moral mientras frotaba su mano sudada en su panza para secarla.<\/p>\n<p>-Gracias maestro. Pues de vez en cuando hago ejercicio, aunque &uacute;ltimamente si me ando descuidando un muchito jijiji- la mujer tomando una muy peque&ntilde;a lonja que se le marcaba en su vestido ahora que estaba sentada, le respond&iacute;a.<\/p>\n<p>-No digas eso, tu estas perfecta. Es m&aacute;s, perd&oacute;n por el atrevimiento, pero estas bien buena jejeje- volviendo a poner su mano en su rodilla, pero ahora levemente m&aacute;s arriba, se atrev&iacute;a a decirle tremenda guarrada. Apelaba a que la amistad que hab&iacute;an tenido antes le sirviera para que no se lo tomara a mal. Aunque con la tremenda calentura que estaba sintiendo y con la erecci&oacute;n de su verga en sus pantalones ya no le importaba mucho si la mujer le volteaba la cara de una cachetada y se iba de ah&iacute;. Total, no ser&iacute;a ni la primera ni la &uacute;ltima mujer que se lo hiciera.<\/p>\n<p>Pero para su sorpresa la mujer permaneci&oacute; estoica a su lado. Aunque en su rostro pod&iacute;a ver cierto asombro ya que ten&iacute;a los ojos como platos y su boca abierta.<\/p>\n<p>Por su parte la mujer no esperaba ese vulgar halago por parte de su ex mentor. Aunque esa frase ya era parte del extenso y variado cat&aacute;logo de piropos que recib&iacute;a &uacute;ltimamente cuando sal&iacute;a a la calle, no les tomaba importancia mas all&aacute; de lo necesario, aunque si alimentaban su ego e inconscientemente su calentura, no se paraba a mirar quien se lo hab&iacute;a dicho, tan solo era un comentario al aire. Pero ahora era distinto, porque el que se lo dec&iacute;a no era un desconocido de la calle, sino que se trataba de alguien a quien le ten&iacute;a mucho cari&ntilde;o y aprecio. En cuanto escucho salir esa palabra de Rigo, su cerebro quiso levantarse en ese mismo momento e irse, pero justo a la par de ese pensamiento, aquella vocecita traviesa le dec&iacute;a que se quedara. Para su sorpresa sus piernas y sus brazos pareciera que la apoyaban ya que no le respond&iacute;an, y cuando intento articular alguna palabra, sus labios quedaron mudos, era como si su cuerpo se pusiera en su contra e intentara que ella aceptara el permanecer ah&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Que paso, Samantha? &iquest;Te molesto mi comentario?- Rigo intrigado ve&iacute;a como la mujer continuaba petrificada. Aunque manten&iacute;a la caricia en su pierna.<\/p>\n<p>Samantha al escuchar de nueva cuenta la voz chillona del viejo, sali&oacute; de su letargo. Agachando la mirada y pudiendo ver aquella mano que ahora se situaba unos cuantos cent&iacute;metros m&aacute;s arriba de lo que estaba antes. Todo aquello le parec&iacute;a raro, el que su ex maestro usara esa palabra para referirse a ella, sin duda alguna le hab&iacute;a sorprendido. Ahora su cabeza no pensaba en salir de ah&iacute;, sino en que, &iquest;si ese obeso director la ve&iacute;a ahora como una mujer y no solo como una ex estudiante? &iquest;Si en todo ese tiempo le hab&iacute;a estado mirando el cuerpo para llegar a la conclusi&oacute;n de que estaba &acute;buena&acute;? Esas preguntas poco a poco m&aacute;s taladraban su cabeza y aunado a eso los recuerdos de todo lo que hab&iacute;a vivido en ese d&iacute;a de nueva cuenta aparec&iacute;an en su mente, haciendo que las ricas punzadas en su vagina junto con ese rico calor se volvieran a comenzar a esparcir por todo su voluptuoso cuerpo.<\/p>\n<p>Justo en ese momento las palabras de su amado esposo aparec&iacute;an en la mente de la casada como un &uacute;ltimo recurso de su intachable moralidad para que la mujer entrara en raz&oacute;n, &ldquo;haz lo que quieras&rdquo;, pero para su desgracia esas palabras tan solo despertaron un enojo en ella que avivo m&aacute;s su excitaci&oacute;n<\/p>\n<p>-&ldquo;Si ese es el caso, entonces hare lo que yo quiera&rdquo;- fue el pensamiento con el que desencadeno una personalidad que estaba dormida muy dentro de ella y era la due&ntilde;a de aquella vocecita.<\/p>\n<p>-No, maestro. Tan solo es que me tomo por sorpresa tal atrevimiento de su parte jijiji- levantando su mirada y ahora mir&aacute;ndolo directamente a los ojos, la mujer con unas sensual pero elegante sonrisa le respond&iacute;a.<\/p>\n<p>El viejo ahora era el que hab&iacute;a quedado asombrado por el comportamiento que hab&iacute;a tomado la casada. Incluso sent&iacute;a como el ambiente en esa oficina comenzaba a calentarse sin importar que el aire acondicionado estuviera prendido. Sent&iacute;a como unas gotas aparec&iacute;an en su calva cabeza y su frente. Su mano comenz&oacute; a temblar al ver esos ojos color miel que emanaban sensualidad, en su miserable vida una mujer lo hab&iacute;a visto con aquella intensidad con la que su ex alumna lo ve&iacute;a. En eso momento pudo sentir como la delicada mano de la mujer se situ&oacute; encima de la de &eacute;l, en un principio pens&oacute; que era para quitar su gorda mano de su pierna, pero mayor fue su sorpresa cuando la casada apretando aquella mano, comenzando a hacer que esta se moviera de arriba hacia abajo de su pierna, hasta el l&iacute;mite de sus medias. Mientras Samantha continuaba mir&aacute;ndolo con una sonrisa.<\/p>\n<p>-Entonces que dice, &iquest;les hacen falta ejercicio a mis piernas? Jajaja- sin dejar de mirarlo a los ojos, le preguntaba al hombre, pero este no le daba respuesta alguna, lo que le provocaba una risa diferente a la habitual que era t&iacute;mida, ahora era coqueta.<\/p>\n<p>Todo aquello le resultaba sumamente divertido y dado a la excitaci&oacute;n ya no le importaba que fuera prohibido por su estado civil. Recordaba como en su &eacute;poca preparatoriana y universitaria, antes de que se hiciera novia de Roberto, ella ten&iacute;a esos momentos de puteria sutil por as&iacute; decirlo. Desde que entr&oacute; a la prepa y comenz&oacute; a tomarle gusto a vestir m&aacute;s a la moda, ve&iacute;a que los chicos la segu&iacute;an a donde quiera que fuera y las chicas la segu&iacute;an tan solo que ellas lo hac&iacute;an para ser sus amigas y as&iacute; algunos de sus pretendientes las voltearan a ver a ellas tambi&eacute;n. Aunque su personalidad era muy reservada y amigable, hab&iacute;a d&iacute;as en los que su calentura anhelaba un poco de m&aacute;s atenci&oacute;n. As&iacute; que esos d&iacute;as prefer&iacute;a alejarse de su grupo de amigas que m&aacute;s bien parec&iacute;an su sequito y dejar que su calentura aflorara un poco. Ya fuera al aceptarle un regalo a alguno de sus pretendientes y de recompensa ella les daba un beso cercano a sus labios o incluso siendo m&aacute;s descarada y acariciar su pierna viendo como a estos se les marcaba un peque&ntilde;o bulto, para tan solo levantarse e irse, dej&aacute;ndolos empalmados. Se podr&iacute;a que era una calienta huevos. Ella para ese entonces ya sab&iacute;a el cuerpo que se gastaba y sab&iacute;a que podr&iacute;a tener a cualquier hombre a sus pies sin dudarlo, pero aun con eso, deseaba perder la virginidad con su hombre ideal. As&iacute; que controlaba dicha calentura tan solo con esas cosas que le resultaban muy agradables.<\/p>\n<p>Por eso al mirar a ese viejo andar de tent&oacute;n y adulador, su calentura la regreso a su etapa antes de Roberto donde apaciguaba su calentura con dichos juegos.<\/p>\n<p>-&iquest;No cree que a mis piernas les falta un poco de ejercicio? Las siento un poco fl&aacute;cidas- rompiendo aquel acalorado silencio, la mujer fingiendo un tono de ni&ntilde;a triste, le preguntaba al viejo mientras continuaba haciendo que aquella vieja mano le sobara su pierna.<\/p>\n<p>-&iquest;Eh?- fue lo &uacute;nico que sali&oacute; del apesto hocico del viejo, al seguir sorprendido por el repentino cambio de la mujer.<\/p>\n<p>A Samantha le gusta ese poder que sent&iacute;a sobre el director. Era igual que con sus ex compa&ntilde;eros, siempre quedaban mudos al ver ese comportamiento de ella. Tan solo que ahora dicha calentura era mayor a la que sent&iacute;a en aquellos a&ntilde;os, alent&aacute;ndola a continuar con sus puterias disfrazadas de juego. Sus pezones ya los sent&iacute;a como rocas, y gracias al encaje de su brasier, hacia que tuviera un roce muy placentero con cada movimiento de su mano. Su vagina afiebrada continuaba mandando ricas punzadas a su sistema nervioso que se transformaban en le&ntilde;a para avivar a&uacute;n m&aacute;s esa calentura que no parec&iacute;a tener fin. Era como si todos esos a&ntilde;os en los que se comport&oacute; como la mujer ideal para su esposo e hijo, tan solo hubieran almacenado ese calor muy dentro de ella y desde el encuentro de aquel feo verdulero ese fuego hubiera abierto la cerradura dej&aacute;ndolo salir de su encierro y comenz&oacute; a incendiar todo a su paso, haciendo que desde entonces, ella se calentara con mucha facilidad.<\/p>\n<p>Mientras pensaba en todo eso, la casada no pudo evitar recordar las manos de aquel verdulero e inconscientemente las comparo con las de ese gordo hombre. Aunque eran gordas y algo grandes, no se comparaban a las de su pueblerino ind&iacute;gena. Las recordaba duras y con las venas saltadas, pero lo que m&aacute;s le hab&iacute;a encantado de aquellas manos, eran esos callos en varias partes que las hac&iacute;an ser rasposas al tacto. Sin darse cuenta, se puso a imaginar lo que sentir&iacute;a si aquellas manos fueran las que estuvieran recorriendo sus piernas.<\/p>\n<p>-&ldquo;&iquest;Aunque tuviera mis medias, sentir&iacute;a lo rasposas que son?&rdquo;- Samantha no pod&iacute;a evitar morderse el labio al pensar en todas esas cosas, ya ten&iacute;a rato que no pensaba con su cabeza sino con su acalorada panocha.<\/p>\n<p>El viejo mientras, continuaba viendo esos gestos cachondos que hac&iacute;a Samantha y sent&iacute;a como su verga ya estaba completamente erecta en sus calzoncillos. Incluso se pod&iacute;a marcar ya en sus pantalones. Al igual que Samantha, dejando de pensar con su cabeza, comenz&oacute; a pensar con la cabeza de la verga, haciendo que sacara valor de sabr&aacute; Dios donde y sin previo aviso, subi&oacute; su sudada mano para ahora si poder tocar la piel desnuda de la pierna. No sab&iacute;a si era su mano o la pierna pero pod&iacute;a sentir que como esta herv&iacute;a, el viejo sent&iacute;a lo suave y dura de aquella piel. Samantha por su parte no pudo evitar emitir un ligero gemido que el viejo no alcanzo a escuchar. No pod&iacute;a entender como el que fueran as&iacute; de abusivos con ella no le molestaba, tan solo le hac&iacute;an sentir m&aacute;s ricas las punzadas en su panocha. Era algo que Roberto nunca hab&iacute;a hecho con ella, &eacute;l era muy respetuoso en todo y eso le gustaba. Pero el que la tomaran de esa forma como si ella tan solo fuera un objeto sin duda alguna le estaba haciendo descubrir un placer nunca antes sentido y que para su sorpresa le era muy agradable.<\/p>\n<p>La cachonda casada al sentir ese tacto piel con piel no hizo el m&aacute;s m&iacute;nimo movimiento por quitar aquella mano. Es m&aacute;s, abri&oacute; ligeramente sus piernas para que el viejo pudiera atenazar con mayor facilidad su pierna. Todo eso ya la ten&iacute;a en un estado de calentura nunca antes vivido para ella, pero sin duda alguna quer&iacute;a continuar con ese juego que tan gratificantes sensaciones le estaba regalando.<\/p>\n<p>-En&hellip; Entonces&hellip; &iquest;c&oacute;mo&hellip; si&hellip; enteee&hellip; misss&hellip; pier&hellip; nasss&hellip;?- la mujer con su respiraci&oacute;n entre cortada continuaba con sus preguntas como si todo eso fuera algo normal.<\/p>\n<p>El viejo dejando de mirar su pierna semi desnuda y mirando el rostro de ella, le respondi&oacute; con una sonrisa p&iacute;cara al igual que la que ella ten&iacute;a en su rostro. Comenzaba a entender el juego que le estaba proponiendo y sin duda alguna le sacar&iacute;a el mayor provecho posible.<\/p>\n<p>-Este&hellip; pues si est&aacute;n un poco aguaditas jejeje- el viejo respond&iacute;a mientras ve&iacute;a la cara de asombro fingido que hac&iacute;a Samantha. -Pero, ahorita mismo podemos cambiar eso. A&uacute;n recuerdo algunos ejercicios que te pon&iacute;a a hacer para que tuvieras las piernas duras, Samantha. Ahorita mismo hay que empezar jejeje- sin dejar de darle ligeros apretones en su pierna le notificaba.<\/p>\n<p>-Pero mmh donde hare esos eje&hellip;rcicios mhh?- ya sin importarle mucho, soltaba ligeros gemidos cada que el obeso tipo le daba esos apretones en su pierna.<\/p>\n<p>-Pues como que donde? Aqu&iacute; merengues jejeje. &Aacute;ndale, p&aacute;rate para empezar jejeje- con una risa de excitaci&oacute;n el viejo quitaba su mano de la pierna de la mujer y la tomaba de su breve cintura para que se levantara.<\/p>\n<p>Samantha sin hacerse del rogar se levant&oacute; mientras sent&iacute;a esas manos en su cintura. Al levantarse y juntar ambas piernas, pudo sentir como su tanga estaba completamente empapada de sus jugos vaginales y estos ahora tambi&eacute;n se hab&iacute;an impregnado en parte de sus piernas. Cosa que en otro momento tal vez le hubiera parecido asqueroso, pero en ese momento le resultaba sumamente excitante. Sin que Rigo se diera cuenta, comenz&oacute; a mover sus piernas sutilmente para que se filtraran m&aacute;s caldos de la tanga a sus piernas, sintiendo como quedaban pegajosas. Haciendo que tambi&eacute;n dichos movimientos, movieran su tanga, dejando uno de sus carnosos labios vaginales expuesto.<\/p>\n<p>La hembra hab&iacute;a quedado cerca del sill&oacute;n y la mesa de centro, dejando muy poco espacio para su movilidad. El viejo al notar eso, sab&iacute;a que no podr&iacute;a seguir con la idea perversa que ten&iacute;a planeada que su ex alumna le secundara. As&iacute; que el tambi&eacute;n levant&aacute;ndose torpemente ya que su prominente barriga le dificultaba en demas&iacute;a dicha acci&oacute;n, tomo a la mujer de nueva cuenta de su mano y la guio hasta a un lado del enorme del escritorio. En el ef&iacute;mero camino pod&iacute;a sentir como ambas manos se fund&iacute;a en el insano calor que ambas emanaban lo que hac&iacute;a al hombre sentir mayor morbo, ya que esa era se&ntilde;al inequ&iacute;voca que ella estaba igual de caliente que &eacute;l. Soltando su mano y jalado su costosa silla de escritorio, la coloco enfrente de ella y se sent&oacute; ah&iacute;. Samantha no pod&iacute;a evitar sentir muchos nervios ya que todo eso era nuevo, pero a la vez la tremenda calentura que controlaba su voluptuoso cuerpo le animaba a continuar, as&iacute; que ella permaneci&oacute; estoica a la espera de la solicitud de su degenerado ex profesor.<\/p>\n<p>-Bueno, ya que quieres unas clases privadas de ejercicio, no me puedo negar ya que t&uacute; eres mi alumna favorita jejeje- el viejo acomod&aacute;ndose pl&aacute;cidamente en su asiento, dejando ambas piernas abiertas le dec&iacute;a mientras su mirada la pasaba por toda la anatom&iacute;a de Samantha. -Tendremos que empezar con lo b&aacute;sico. Comienza con unas sentadillas, Samantha jejeje- relami&eacute;ndose los labios y quit&aacute;ndose el exceso de sudor que ten&iacute;a en la frente, le solicitaba.<\/p>\n<p>La casada al instante supo cu&aacute;les eran los indecentes planes de aquel viejo al pedirle que hiciera dicho ejercicio con ella llevando un vestido puesto. Pero lejos de asustarle o molestarle, m&aacute;s le excito.<\/p>\n<p>-Ay, maestro. Pero estoy usando vestido, mire- la casada con un tono de inocencia le comentaba al viejo mientras tomaba el borde de su vestido y lo levantaba levemente, mostrando el encaje de sus medias.<\/p>\n<p>Rigo por su parte, se llenaba el ojo con todas esas acciones que hacia su ex alumna. No la reconoc&iacute;a, es sus 3 a&ntilde;os que le dio clases, jam&aacute;s vio dicho comportamiento. Era como si se la hubieran cambiado por alguna puta de las cantinas que sol&iacute;a frecuentar con su esquel&eacute;tico amigo, de esas que se encueraban por $100 pesos. Pero la diferencia es que esta lo estaba haciendo gratis y f&iacute;sicamente era infinitamente era superior a cualquiera de las que se ofrec&iacute;an en eso tugurios de la mala muerte. Sin duda alguna lo ten&iacute;a aprovechar.<\/p>\n<p>-&iquest;Y que tiene? Yo soy tu maestro, esto lo hago para que te ejercites y te pongas m&aacute;s buenota jejeje- ya el viejo sin ning&uacute;n tipo de miedo a alguna represalia, le respond&iacute;a con autentica naturalidad. Sab&iacute;a que ella buscaba que le hablaran de tal forma y se pensaba que &eacute;l era el id&oacute;neo para tan guarra labor.<\/p>\n<p>-Tiene raz&oacute;n. Usted esto lo hace por mi bien mmh&hellip; &iquest;as&iacute; est&aacute; bien?- Samantha no pudo evitar liberar un gemido de sus carnosos labios al ponerse de cuclillas. Y es que pudo sentir como la tanga se expand&iacute;a, haciendo que su labio que a&uacute;n permanec&iacute;a dentro de esta, fuera jalando ya que la prenda y el labio estaba pegados por los jugos vaginales, provoc&aacute;ndole un rico dolor. Aunado tambi&eacute;n a la rica presi&oacute;n y roce del hilo en su rosado esf&iacute;nter.<\/p>\n<p>Samantha quedando en dicha posici&oacute;n, espero expectante por la siguiente orden de su viejo mentor. Mientras jalaba un poco su vestido hacia arriba para dejarle con mayor movilidad a la hora de hacer dicho ejercicio.<\/p>\n<p>-Pe&hellip; pero, aaabre un poco esas piernas papapara que puedas hacerlas mememejor- el viejo sin dejar de sorprenderse cada vez m&aacute;s, le solicitaba entre tartamudeos el siguiente paso. Casi pod&iacute;a o&iacute;r claramente como su coraz&oacute;n lat&iacute;a cada vez m&aacute;s r&aacute;pido, bombeando toda esa grasosa sangre a su pene el cual ya sent&iacute;a que explotar&iacute;a en cualquier momento, dejando una gran mancha de jugo preseminal en su pantal&oacute;n que comenzaba a hacerse notorio para cualquiera que mirara la entrepierna de su pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>-Mmmm&hellip; &iquest;as&iacute;?- Samantha sin cuestionar, abri&oacute; ligeramente un poco m&aacute;s sus piernas tal y como el director le hab&iacute;a solicitado. Ella por su parte, ya sent&iacute;a que sus pezones le dol&iacute;an de lo duros que los sent&iacute;a.<\/p>\n<p>Aunque la mujer se hab&iacute;a abierto las piernas, el viejo no pod&iacute;a aun ver muy claramente lo que en verdad quer&iacute;a ver. Y es que Samantha era muy piernuda, lo que hac&iacute;a que sus piernas aun estando en tan comprometedora postura, taparan su intimidad.<\/p>\n<p>Aunque se mor&iacute;a de ganas por pedirle que las abriera completamente como si fuera un comp&aacute;s, sent&iacute;a que, si la presionaba m&aacute;s de la cuenta, la mujer se ir&iacute;a y lo dejar&iacute;a ah&iacute; sin haber logrado su cometido. Sab&iacute;a que, si jugaba bien sus cartas, la mujer terminar&iacute;a mostr&aacute;ndole su panocha.<\/p>\n<p>-Bueno, comencemos muchacha. Como en los viejos tiempos jejeje- con su risa de degenerado y frot&aacute;ndose sus manos como si estuviera a punto de comerse el mejor banquete de su vida. El viejo le ped&iacute;a que comenzara con el ejercicio.<\/p>\n<p>-&iexcl;Si!- poniendo ambas manos en su nuca, la mujer comenz&oacute; con aquel cachondo ejercicio sin dejar de mirar el rostro del viejo.<\/p>\n<p>-&iexcl;1!&#8230; &iexcl;2!&#8230; &iexcl;3!&#8230; &iexcl;Vamos Samantha! &iexcl;4!&#8230; &iexcl;5!&#8230;- la mujer escuchaba como el director iba contando sus flexiones y pod&iacute;a notar como con cada flexi&oacute;n que hacia su vestido se recorr&iacute;a m&aacute;s, dejando ya sus piernas casi completamente a la vista de &eacute;l. Por un momento un instinto de pudor se quiso hacer presente y soltando su nuca, estaba por dirigir sus manos a bajar el vestido. Pero el solo hecho de volver a mirar como el obeso mastodonte se devoraba sus piernas tersas y blancas, hizo que un calambre corriera por toda su espina dorsal, haciendo que reculara su acci&oacute;n pudorosa y volviera a poner sus manos en su nuca. Incluso en un arrebato de pura calentura, la mujer decidi&oacute; ir un paso m&aacute;s all&aacute; y sin dejar de mirar al hombre abri&oacute; casi de par en par sus piernas, dejando ahora si completamente visible su empapada tanga negra con su rojizo labio vaginal expuesto. Al hacer esa acci&oacute;n, pudo ver como al instante el viejo inclinaba su torso hacia adelante con su boca completamente abierta.<\/p>\n<p>-&iquest;Lo estoy hmm&hellip; haciendo bien hmm&hellip;?- Samantha sin dejar de hacer las sentadillas, le preguntaba haciendo que el viejo volteara a mirar su rostro mientras esta se mord&iacute;a de una forma ya descarada el labio inferior.<\/p>\n<p>-Este&hellip;cof, cof, cof&hellip; si, muy bien muchacha cof, cof, cof- el viejo casi ahog&aacute;ndose con el exceso de baba que hab&iacute;a en su boca al ver tal descaro de Samantha de andarle ense&ntilde;ando la panocha, le respond&iacute;a. Y es que, aunque su otro labio vaginal permanec&iacute;a dentro de su tanga, la tela era transparente aunado a que ese labio estaba pegado a la prepa por el exceso de jugos vaginales, hacia como si tambi&eacute;n tuviera ese labio al descubierto.<\/p>\n<p>Ya Samantha hab&iacute;a dejado de hacer sus sentadillas por mero ejercicio (si es que en alg&uacute;n momento as&iacute; las hizo). Ahora las hac&iacute;a por el mero disfrute de calentar al viejo que ten&iacute;a enfrente y en consecuencia calentarse ella tambi&eacute;n. Las subidas y bajadas las hacia lo m&aacute;s cadenciosas posibles haciendo imaginar al director que estaba cabalgando su verga. Con toda sentadilla, ve&iacute;a como esos majestuosos pechos daban un rico bamboleo y es que, con el constante movimiento, los pechos ya estaban m&aacute;s de la mitad afuera del brasier de la casada, ahora si dejando visibles sus erectos pezones a trav&eacute;s del vestido. Pero lo que sin duda m&aacute;s le llamaba a Rigo la atenci&oacute;n era lo que hab&iacute;a de la cintura para abajo.<\/p>\n<p>Y es que no era para menos, el mirar esas piernas semi cubiertas por esas medias negras de seda, que daban paso a la desnudes de la otra parte de sus piernas que mostraban esas ligas negras que iniciaban en sus piernas y se perd&iacute;an en su vestido, para coronar con esa peque&ntilde;a tanga negra que dejaba visible la intimidad de la casada junto a unos encrespados vellos p&uacute;bicos rojizos, ten&iacute;an como burro en primavera el viejo. Ya sin ning&uacute;n tipo de recato, hab&iacute;a bajado una de sus manos hacia su entrepierna y comenzaba a masajearse el bulto por encima del pantal&oacute;n, haciendo m&aacute;s visible la mancha preseminal en su pantal&oacute;n al igual que se marcaba de mejor forma su verga.<\/p>\n<p>Samantha por su parte, hab&iacute;a estado mirando en todo momento el rostro del viejo. Y es que le causaba mucho morbo y excitaci&oacute;n los gestos vulgares que hacia este al mirar su curvil&iacute;neo cuerpo. Pero al momento que vio que el director bajaba una de sus manos, con la mirada sigui&oacute; el destino de aquella mano y grande fue su sorpresa al mirar lo que el viejo ten&iacute;a entre sus piernas. Si bien no era igual de grande que la de su amigo el conserje, si era mucho m&aacute;s gorda, pensaba la pelirroja. Pod&iacute;a apreciar como una gran mancha de humedad se acentuaba justo donde pod&iacute;a ver se encontraba la cabeza de aquel pedazo de carne. Por mero instinto se relami&oacute; los labios y sinti&oacute; un cumulo de saliva en su fresca boca que comenz&oacute; a tragar y es que no era para menos, el ayuno de verga que ten&iacute;a Samantha ya era de meses, no recordaba la &uacute;ltima que ella y Roberto hab&iacute;an intimado y el andar viendo y sintiendo vergas en los &uacute;ltimos d&iacute;as de diferentes tama&ntilde;os y formas, hab&iacute;an comenzado a despertar ese apetito voraz que ya ten&iacute;a.<\/p>\n<p>Saliendo de sus pensamientos cachondos, mientras permanec&iacute;a en cuclillas y con sus piernas abiertas, la casada volvi&oacute; a mirar el rostro del viejo el cual ya estaba m&aacute;s colorado y sudado que el de ella, y eso que el director no hab&iacute;a hecho ni una sola sentadilla como la ama de casa. Pod&iacute;a ver que los ojos de Rigo estaban clavados en su vagina lo que hac&iacute;a que la mujer diera ricas contracciones en su panocha a la vez que su rosado ano tambi&eacute;n ya comenzaba a abrirse y cerrarse en b&uacute;squeda de mitigar esa rica comez&oacute;n que ten&iacute;a por las constantes presiones del hilo sobre &eacute;l.<\/p>\n<p>-&iquest;Que est&aacute; viendo &iexcl;mmh!&#8230; maestro?- haciendo ligeros pero visibles movimientos de cadera sin cerrar sus piernas, la casada le preguntaba al viejo mientras soltaba un gemido por la presi&oacute;n que hacia la tanga en sus orificios.<\/p>\n<p>-Ando vi&eacute;ndote esa pano&hellip; ramica que tienes jejeje- sin siquiera apartar su mirada de la vagina de la mujer se limitaba a responderle en un tono de albur.<\/p>\n<p>Samantha, aunque no era muy h&aacute;bil para los albures, ese lo capto instante y m&aacute;s porque el viejo dejo un gran vac&iacute;o cuando dijo &lsquo;pano&rsquo;, cosa que le gusto y decidi&oacute; continuar con su juego.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mmmh! Le gusta mi pano&hellip; &iexcl;mmh!&hellip; ramica&hellip;-No entend&iacute;a de donde le sal&iacute;a el decir esas zorrer&iacute;as. Ya era un mar de jugos y de lujuria para ese entonces que ya no se cohib&iacute;a a la hora de gemir. De hecho, en su mente ya solo estaba esperando la hora de que su ex maestro la tomara y la poseyera a su antojo.<\/p>\n<p>Rigo al notar que la casada le segu&iacute;a la corriente por fin entend&iacute;a que lo m&aacute;s seguro es que ambos terminar&iacute;an en aquel sill&oacute;n, con ella abierta de piernas y el encima de ella. Tal cosa ya lo ten&iacute;a que ard&iacute;a y sent&iacute;a que sus huevos se llenaban cada vez mas de su semilla aun f&eacute;rtil, intuyendo tambi&eacute;n sus espermas que tal vez en esta ocasi&oacute;n no terminar&iacute;an en el retrete o en un pedazo de papel, sino que se adentrar&iacute;an a un &uacute;tero f&eacute;rtil y anhelante de ellos.<\/p>\n<p>-Claro que s&iacute;, mira nomas como me tienes la ver&hellip;- el viejo apenas comenzar&iacute;a con su amplio repertorio de vulgaridades cuando la casada no lo dejo terminar.<\/p>\n<p>-&iexcl;AAAH!- un grito de sorpresa mezclado de terror sali&oacute; de la casada mientras ve&iacute;a hacia el amplio ventanal que hab&iacute;a detr&aacute;s del gordo director.<\/p>\n<p>Mientras tanto unos minutos antes.<\/p>\n<p>Goyo se encontraba barriendo o fingiendo barrer el atrio de la escuela sin dejar de mirar hacia la puerta de la direcci&oacute;n para ver en qu&eacute; momento se abr&iacute;a y sal&iacute;a de ah&iacute; su culona amiga. Pero para su mala suerte ya iba m&aacute;s de 1 hora que aquel par hab&iacute;an entrado a aquella oficina y no daban se&ntilde;ales de vida. Lo que hac&iacute;a que con cada minuto que pasaba su enojo se intensificara m&aacute;s, y no es que se enojara con Samantha sino su colera iba contra su marrano amigo. Sent&iacute;a que lo que le estaba haciendo era una gran traici&oacute;n. Aunque Samantha no fuera nada de &eacute;l y su amigo tampoco supiera lo que hab&iacute;a sucedido a la hora de entrada, lo sent&iacute;a como tal. Aunque conoc&iacute;a a su amigo y sab&iacute;a que era medio miedoso para las mujeres ya que siempre lo mandaban a la chingada y &eacute;l era el casi siempre le hab&iacute;a montado una que otra se&ntilde;ora que conoc&iacute;a para que su amigo se deslechara con ellas. Sab&iacute;a que hasta el gay m&aacute;s gay de todo el planeta, con ese portento de hembra har&iacute;a su luchita y era por eso que manos o menos intu&iacute;a lo que pod&iacute;a estar sucediendo adentro de la direcci&oacute;n, con su cobarde camarada y la culona mujer. Los celos eran los que pensaban en ese momento por el, cada vez m&aacute;s su cabeza se llenaba con im&aacute;genes de su pelirroja montando a su amigo en su silla, o ella recargada en su escritorio mientras le daban por detr&aacute;s y le azotaban sus nalgotas.<\/p>\n<p>-Pinche Rigo, esas nalgas son m&iacute;as, cabron- el molesto conserje dec&iacute;a entre dientes mientras apretaba con todas sus fuerzas el palo de la escoba.<\/p>\n<p>Aunque mor&iacute;a de ganas por ir a abrir la puerta de la direcci&oacute;n y salir de dudas. Sab&iacute;a que era una muy mala idea. Al final sab&iacute;a que &eacute;l era el simple conserje de la escuela y su amigo el director. Lo que menos quer&iacute;a era que en un arranque de ira como los que regularmente sol&iacute;a tener el obeso director, lo terminaran corriendo. Y para encontrar un jale as&iacute; de f&aacute;cil donde no hace casi nada y la paga es decente, no lo iba a hallar, pensaba un Goyo impotente. Sin duda alguna se quer&iacute;a coger a esa ama de casa. Pero no era pendejo y sab&iacute;a que ning&uacute;n palo vale m&aacute;s que un trabajo y menos con su edad, as&iacute; que no lo quedaba de otra que tragar bilis y esperar ah&iacute; afuera hasta que salieran.<\/p>\n<p>Los minutos continuaban pasando y la poca paciencia que le quedaba al esquel&eacute;tico hombre se comenzaba a ir. Intentaba por momentos ser optimista e imaginar que adentro estaban hablando sobre temas de la junta o tal vez al final la mujer se dio cuenta que a su hijo se lo madrearon y estaba a dentro de la oficina rega&ntilde;ado al marrano ese por ser tan incompetente. Mientras pensaba en esa &uacute;ltima versi&oacute;n, comenzaba a re&iacute;rse para el mismo.<\/p>\n<p>-Al final no se ve que sea tan puta esa vieja y menos la creo que tenga el valor de meterse con tremendo marrano jejeje- Goyo se dec&iacute;a, intentando tranquilizarse.<\/p>\n<p>Pero aun con eso que lo hac&iacute;a sentir m&aacute;s calmado, su curiosidad le ped&iacute;a saber que estaba ocurriendo adentro. As&iacute; que fingiendo que continuaba barriendo, se fue acercando a la puerta e intentar asomarse por las ventanas que se encontraban a los lados de esta, pero para su mala suerte, las persianas estaban abajo lo cual no dejaba ver absolutamente nada. Luego intento pegar lo m&aacute;s que pudo su sucia y peluda oreja a la puerta para tratar de escuchar algo, pero solo escuchaba murmullos. Lo que lo dejo medianamente tranquilo, ya que eso le daba a entender que si estaban hablando. Pero aun con eso, la curiosidad segu&iacute;a pidi&eacute;ndole ver lo que hac&iacute;an adentro. Fugazmente una idea cruzo su cabeza, pero rechazo en un principio, pero entre m&aacute;s le daba vueltas, m&aacute;s le encontraba sentido, aunque fuera complicada llevarla a cabo.<\/p>\n<p>-&iquest;Y si me meto por los arbustos de atr&aacute;s?- la idea si bien en el papel no era mala ya que uno podr&iacute;a pensar que eran simples arbustos, en la pr&aacute;ctica era todo lo contrario. Y es que eran arbustos grandes que el c&oacute;mo conserje jam&aacute;s se hab&iacute;a puesto a cortar por flojo y que despu&eacute;s Rigo se lo hab&iacute;a pedido ya que le serv&iacute;an de privacidad mientras se pon&iacute;a a ver alguna pel&iacute;cula o video porno. Por eso sab&iacute;a que jam&aacute;s cerraba las persianas de ese ventanal, lo que le permitir&aacute; ver hacia dentro. Incluso entre los arbustos hab&iacute;an crecido unos rosales sin saber qui&eacute;n lo hab&iacute;a hecho, lo que har&iacute;a su misi&oacute;n m&aacute;s dolorosa ya que sin duda alguna se encontrar&iacute;a con m&aacute;s de una espina escondida entre los arbustos.<\/p>\n<p>En otro momento hubiera rechazo la idea y tan solo se hubiera ido a su bodega a descansar un rato. Pero en esta ocasi&oacute;n no, se trataba de su futura hembra, pensaba &eacute;l. As&iacute; que, dejando su escoba, dio marcha hacia atr&aacute;s de la oficina del director. Cuando por fin llego, se dio cuenta que ser&iacute;a m&aacute;s complicado de lo que hab&iacute;a pensado, por las lluvias de la temporada, todo estaba frondoso, incluso esos malditos rosales, pensaba resignado. Pero dejando de lamentarse, comenz&oacute; a adentrarse en aquellos selv&aacute;ticos territorios, sent&iacute;a como algunas espinas se enterraban en sus manos a la hora de querer abrirse paso entre la maleza e incluso su decrepita cara resulto raspada por las ramas que le golpeaban. En su vida le hab&iacute;a dedicado tanto empe&ntilde;o a algo, pero esta ocasi&oacute;n val&iacute;a la pena o eso pensaba &eacute;l.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unas cuantas maldiciones y unos piquetes, el viejo por fin llego a su objetivo. Aunque r&aacute;pidamente se puso a un lado del ventanal para que nadie lo pudiera ver. Asomando ligeramente su rostro, ve&iacute;a que a primera instancia la oficina se encontraba vac&iacute;a, ya que en el sill&oacute;n donde supon&iacute;a que ambos se encontrar&iacute;an hablando, no se encontraba nadie, en su escritorio tambi&eacute;n se encontraba de la misma forma, lo &uacute;nico raro que ve&iacute;a Goyo era que la enorme silla se encontraba a un lado de su escritorio. Por un momento se comenz&oacute; a maldecirse porque pens&oacute; que ambos ya hab&iacute;an salido de la oficina mientras el como si fuera Indiana Jones, se hab&iacute;a metido en aquella selva. Ya iba a marcharse para ver si alcanzaba a mirar de nueva cuenta a Samantha antes de que se fuera, cuando con el rabillo de su ojo vio como la silla dio un movimiento y vio que una de las sebosas manos de su amigo se posaba en el descansa brazos. Volvi&oacute; a asomarse por el ventanal, pero poniendo toda su atenci&oacute;n en ese lugar, aunque por lo grande de la silla le era imposible poder tener buena visibilidad de lo que hab&iacute;a delante de ella. Comenz&oacute; a frustrarse por no ver ni escuchar nada. Goyo por la desesperaci&oacute;n de ver asomo su cara completa por el ventanal y gracias a que la silla se gir&oacute; levemente hacia un lado pudo ver lo que hab&iacute;a delante de ah&iacute;.<\/p>\n<p>Casi siente que se cae para atr&aacute;s cuando vio aquella escena. El mirar a la que hace un par de horas le estaba bailando de forma sensual pero aun con ligera timidez, no ten&iacute;a nada que ver con la que estaba dentro de la oficina del director pr&aacute;cticamente en cuclillas con las piernas abiertas mostrando su panocha mientras meneaba sus caderas, pero lo que termino por asombrarlo fue el mirar esa cara de viciosa y hambrienta de verga que ten&iacute;a. Aunque el la hab&iacute;a calentado, no hab&iacute;a logrado que ella le mostrara ese rostro ni mucho menos que estuviera entregada a ese grado. Aunque su verga hacia una carpa en su overol, no pudo evitar sentir lastimado su ego de macho. Y es que como ya se hab&iacute;a dicho, Goyo siempre hab&iacute;a sido m&aacute;s &ldquo;gal&aacute;n&rdquo; que Rigo por as&iacute; decirlo a la hora de conquistar mujeres, aunque estas estuvieran todas feas y gordas. As&iacute; que el ver a tremenda hembra rendida ante su amigo, le hab&iacute;a hecho sentir menos hombre que &eacute;l. Estaba hundido en sus pensamientos cuando como si de un sexto sentido se tratara, r&aacute;pidamente se intent&oacute; ocultar en la pared mientras los ojos de Samantha giraban hacia el ventanal y miraban como una silueta o una sombra, no supo distinguir bien se mov&iacute;a y se perd&iacute;a en la pared.<\/p>\n<p>Goyo entre asustado y excitado se apresur&oacute; a comenzar su huida, adentr&aacute;ndose en los matorrales de cara. No le importaba si sal&iacute;a rasgu&ntilde;ado del rostro, lo que tem&iacute;a era que la cachonda mujer lo hubiera visto y esta se asomara por el ventanal, as&iacute; que movi&eacute;ndose como si fuera un mapache, se perdi&oacute; entre aquellos arbustos.<\/p>\n<p>Mientras tanto dentro de la oficina, Samantha le dec&iacute;a al director de la silueta que hab&iacute;a visto pero este que continuaba aun con su calentura lo minimizaba diciendo que lo m&aacute;s seguro es que se trataba de alg&uacute;n p&aacute;jaro o un gato que pasaba por ah&iacute; mientras se levantaba de su asiento y se asomaba por el ventanal por confirmar que no hab&iacute;a nadie. Lo que quer&iacute;a era que la mujer siguiera con sus punter&iacute;as. Aunque en un principio Samantha si sinti&oacute; cierto miedo de que alg&uacute;n curioso los estuviera mirando, poco a poco ese miedo fue alimentando una idea perversa en su cabeza que segu&iacute;a bajo los efectos de su excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Su cabeza intentaba imaginar que entre aquellos frondosos arbustos un par de ojos estaban mir&aacute;ndola fijamente y no perd&iacute;an detalle de su imponente cuerpo. Haciendo que de nueva cuenta volviera a comenzar a mover sus caderas, pero ahora de una forma m&aacute;s r&aacute;pida, intercalando ese movimiento de caderas con movimientos de su pelvis hacia delante y hacia atr&aacute;s como si estuviera culeando con una verga imaginaria, mientras segu&iacute;a su mirada perdida entre aquellos arbustos. La calentura que hab&iacute;a perdido por el susto de nueva cuenta volv&iacute;a al imaginar todo eso. El viejo tan solo miraba son una sonrisa de triunfo mientras se agarraba la verga. Ya le quedaba claro que si o si, hoy se culearia a tremenda hembra. Su risa tambi&eacute;n estaba mezclada con cierta malicia y es que tan solo de pensar en Roberto. Ese hombre que no le dirig&iacute;a ni siquiera el saludo porque no lo consideraba digno ya que de seguro pensaba que era un don nadie. Pues ese don nadie ten&iacute;a a su fiel e intachable esposa en cuclillas, ense&ntilde;&aacute;ndole la panocha en espera de que se la cogiera. Entre m&aacute;s pensaba eso, m&aacute;s se calentaba, as&iacute; que ya no pudiendo esperar m&aacute;s, el obeso director se acerc&oacute; a la mujer, quedando de pie delante de ella, con su entrepierna justo en el rostro de ella.<\/p>\n<p>Samantha por su parte ahora que estaba tan cerca de la entrepierna, pod&iacute;a ver de mejor forma aquel hinchado bulto que se formaba entre los pantalones desgastados. Entre m&aacute;s ve&iacute;a aquella cosa m&aacute;s dimensionaba el grosor que ten&iacute;a. Su mente haci&eacute;ndole una mala pasada, comenz&oacute; a compararla con el &uacute;nico pene que hab&iacute;a visto en su vida.<\/p>\n<p>-&ldquo;&iexcl;Es m&aacute;s gorda que la de Roberto!&rdquo;- con un tono de asombro la mujer pensaba sin quitarle los ojos de encima. Mientras que a su peque&ntilde;a nariz comenzaba a invadirla un olor como si de un pescado echado a perder se tratara. Continuando mirando aquella silueta de los pantalones mientras aspiraba aquel f&eacute;tido olor, llego a la conclusi&oacute;n que el olor proven&iacute;a de aquella gran mancha que ten&iacute;a el viejo en sus pantalones. Pero aquel olor entre m&aacute;s lo aspiraba m&aacute;s le resultaba embriagante haciendo que llegara hasta su cerebro y este atacaba su sistema nervioso, provocando que la panocha de la mujer, soltara una buena cantidad de jugos vaginales.<\/p>\n<p>-Ya fue suficiente del calentamiento. Es hora de empezar con el cardio, mamacita jejeje- el viejo que hab&iacute;a estado mirando toda aquella escena de la mujer mirando y oliendo su verga, con la mirada agachada y con una sonrisa de mani&aacute;tico sexual, pon&iacute;a una de sus manos en la cabeza de la mujer.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tipo de cardio, profesor?- apoyando sus 2 manos en las piernas del hombre y levantando su mirada, con un tono sugerente le respond&iacute;a al hombre. Samantha sab&iacute;a perfectamente a lo que se refer&iacute;a, incluso ella ya lo estaba deseando. Desde hace bastante tiempo la esposa fiel y recatada se hab&iacute;a ido y ahora solo se encontraba la hembra anhelante de verga. Tan solo que quer&iacute;a estirar lo m&aacute;s posible aquel juego que tanto le hab&iacute;a gustado.<\/p>\n<p>-Es uno en el que te voy a tener que ayudar jejeje. T&uacute; te acostaras en el sill&oacute;n y te abrir&aacute;s de piernas como estas ahorita, mientras que yo me subo encima de ti jejeje- Rigo tomando las manos de la casada la levantaba mientras la tomaba de la cintura y la pegaba a su bofo cuerpo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mmh&hellip;! suena que ser&aacute; muy divertido- soltando un gemido por tan dominante acci&oacute;n la mujer le respond&iacute;a acercando sus labios al odio del director.<\/p>\n<p>Rigo ya sin querer perder m&aacute;s tiempo, puso a su lado derecho a la hembra y tomando una de sus colosales nalgas, se dirigieron hacia la que ser&iacute;a su m&aacute;quina para hacer ejercicio. Samantha soltando una sensual sonrisa por el atrevimiento del viejo, sigui&oacute; caminando mientras se apoyaba de &eacute;l. Y es que al estar tanto tiempo en aquella dif&iacute;cil posici&oacute;n, sent&iacute;a sus piernas adormecidas lo que le dificultaba el caminar por su propia cuenta.<\/p>\n<p>El catedr&aacute;tico ya teniendo a la que se en breve se volver&iacute;a su amante delante del sill&oacute;n, no pudo evitar comenzar a besar el hombro de la mujer, que estoica recib&iacute;a aquellos besos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Muac! &iexcl;Slurp! &iexcl;Muac!- Samantha solo escucha aquellos ruidos que hacia el viejo cada que le soltaba un ensalivado beso mientras sent&iacute;a como la mano que ten&iacute;a en una de sus nalgotas, ya sin ning&uacute;n tipo de pudor comenzaba a cerrarse y abrirse, provoc&aacute;ndole un cierto dolor por lo rudo que estaba siendo. Pero lejos de molestarse m&aacute;s levantaba sus nalgas para que siguieran con tan soez caricia.<\/p>\n<p>-No sabes c&oacute;mo so&ntilde;&eacute; por muchos a&ntilde;os con este momento, ricura. &iexcl;Muac! De tenerte para mi solito. &iexcl;Muac! A&uacute;n recuerdo cuando usabas esos shorts de licra en mi clase y se te marcaba toda la panocha &iexcl;Mmmh! Nom&aacute;s hac&iacute;as que se me pusiera dura la verga. &iexcl;Muac! Ten&iacute;a ganas de quitarte la ropa y darte una cogidota ah&iacute; delante de todos tus compa&ntilde;eros de clase &iexcl;Muac!- el viejo entre besos y gemidos le contaba sus tan profundos y perversos secretos que ten&iacute;a con ella desde que era una adolescente.<\/p>\n<p>Samantha cerrando sus ojos y con su respiraci&oacute;n pesada intentaba imaginar aquellos medios d&iacute;as en las canchas de futbol con el sol cayendo a plomo mientras ella y sus compa&ntilde;eras hac&iacute;an los ejercicios que les ped&iacute;a su profesor. En aquel entonces todo aquello le parec&iacute;a una clase de educaci&oacute;n f&iacute;sica com&uacute;n y corriente. Pero ahora, al escuchar de viva voz de ese cerdo sus verdaderos motivos por los que le ped&iacute;a que en su clase no usara el pants y mejor usara solo el short de licra, la hac&iacute;an hervir en calentura. El imaginar como el viejo no le quitaba la mirada a su intimidad mientras hacia los ejercicios como lo hab&iacute;a hecho unos minutos, la estaban volviendo loca.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mmaahh! Entonces&hellip; desde que&hellip; era su alumna&hellip; lele gustooommahh- manteniendo sus ojos cerrados para seguir recreando esas im&aacute;genes y moviendo sus caderas mientras con sus piernas friccionaba su vagina que soltaba cada vez m&aacute;s jugos que pod&iacute;a sentir como comenzaban a deslizarse por sus piernas, Samantha le hacia la pregunta, aunque el viejo ya se lo hab&iacute;a dicho, ella quer&iacute;a escuchar la respuesta lo m&aacute;s clara y concreta posible.<\/p>\n<p>-&iexcl;SIII!- en lo que se escuch&oacute; como un grito de liberaci&oacute;n, fue la respuesta que dio aquel hombre. -&iexcl;SI! &iexcl;SI! &iexcl;SI! y &iexcl;&iexcl;SIII!! Desde la primera vez que te vi entrar por aquel port&oacute;n con tus 2 coletas y tu uniforme, qued&eacute; cautivado de ti. Pero cuando te vi en mi clase con esa playera y ese short, mor&iacute;a de ganas por cogerte. Deseaba encuerarte en medio de la cancha y ah&iacute; mismo hacerte m&iacute;a. Llenarte de mecos la panocha para dejarte panzona y tus pap&aacute;s no tuvieran otra opci&oacute;n que aceptar que te casaras conmigo para que fueras mi esposa, mi mujer, mi hembra- salpicando de babas el hombro y el rostro de la mujer, Rigo expulsaba cada vez m&aacute;s todo eso que por muchos a&ntilde;os tuvo que reprimir.<\/p>\n<p>De estar pensando en sus clases de educaci&oacute;n f&iacute;sica, la casada no pudo evitar imaginar aquel futuro que le hab&iacute;a contado su viejo maestro. Ese donde no exist&iacute;a una carrera universitaria, viajes nacionales e internacionales, Roberto ni mucho menos su amado hijo Daniel. Tan solo ella con su vientre hinchado, vestida de blanco, diciendo &ldquo;Acepto&rdquo; al sacerdote en el altar mientras con una de sus manitas sosten&iacute;a la gorda mano de su querido maestro que ahora se convertir&iacute;a en su esposo. Todo aquello le resultaba tan bizarro, pero eso no evito que sus labios esbozaran una sonrisa mientras se mord&iacute;a su labio.<\/p>\n<p>-&ldquo;&iquest;Mis pap&aacute;s lo hubieran aceptado? &iquest;Me hubiera hecho tener m&aacute;s hijos de el? &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a ser su esposa?&rdquo;- mil y una pregunta giraban en su cabeza. Cada que una nueva pregunta se formulaba, era como si una daga perforara su &uacute;tero, provoc&aacute;ndole unas ricas punzadas.<\/p>\n<p>Samantha no era consciente del tiempo ni nada a su alrededor, ella solo continuaba con sus mundanas fantas&iacute;as. Hasta que la voz de Rigo lo saco de sus pensamientos.<\/p>\n<p>-Ya &eacute;chate en el sill&oacute;n, mamacita. Que ya no aguanto las ganas jejeje- casi aventando a la casada, hizo que esta se tuviera que meter sus manos para apoyarse en el asiento del sill&oacute;n. El viejo no buscaba ser un caballero con ella, lo &uacute;nico que imperaba en su calva cabeza era el ya poderse enchufar a esa hembra.<\/p>\n<p>Samantha tan solo volteo su rostro para mirar al viejo por tan impaciente acci&oacute;n. Pero lejos de recriminarle solo le sonri&oacute;. Sin emitir ni una sola palabra, la mujer se gir&oacute; para poner sus prominentes posaderas en el sill&oacute;n. Manteniendo su mirada nuevamente fijamente a la del viejo, fue apoyando su espalda en el respaldo del sill&oacute;n mientras sub&iacute;a sus 2 piernas, abri&eacute;ndolas lo m&aacute;s que pod&iacute;a, quedando en forma de una &ldquo;M&rdquo;, mientras con sus manos se arremangaba su vestido dejando de nueva cuenta expuesta su vagina que solo la cubr&iacute;a esa delgada y transparente tela de su tanga. Todo esto suced&iacute;a mientras ambos permanec&iacute;an en silencio. Tan solo se escuchaba el ligero sonido del aire acondicionado y de sus pesadas respiraciones, pero la tensi&oacute;n sexual que hab&iacute;a en el ambiente se sent&iacute;a como una losa muy pesada en aquel cuarto.<\/p>\n<p>Rigo manteni&eacute;ndole la mirada a Samantha, comenz&oacute; a desabrocharse el cinto para posteriormente hacer lo mismo con su pantal&oacute;n que cay&oacute; hasta sus tobillos. La curiosidad de la pelirroja casada pudo m&aacute;s, rompiendo el contacto visual comenz&oacute; a descender la mirada hasta que pudo ver lo que llamaba su atenci&oacute;n. Su sorpresa fue may&uacute;scula al poder ver la carpa que hacia ese b&oacute;xer gris que ten&iacute;an una enorme mancha de l&iacute;quido preseminal, era tanta que la casada pod&iacute;a ver como una viscosidad amarillenta se formaba en medio de la mancha.<\/p>\n<p>El viejo mirando como su miembro era devorado por la mirada de aquella mujer, no la quiso hacer esperar m&aacute;s y poniendo sus manos a los lados de su b&oacute;xer de un jal&oacute;n los dejo caer junto a sus pantalones.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mmmahh!- fue el gemido que dejo salir Samantha disfrazado de un suspiro al mirar el miembro que se cargaba su ex mentor. Por primera vez en su vida, ve&iacute;a un pene que no fuera el de su esposo. Y vaya que le hab&iacute;a asombrado lo que ve&iacute;a. Era muy diferente al de su esposo, el pene de Roberto era rosado y de un tama&ntilde;o y grosor que para su pobre vida sexual le resultaban aceptables. Y no es que Roberto tuviera el pene peque&ntilde;o o algo as&iacute;. Tan solo que lo que Samantha estaba viendo le parec&iacute;a irreal. La verga que se gastaba Rigo era lo opuesto a la de Roberto, esta era morena, con un tama&ntilde;o que rondar&iacute;a los 18 &#8211; 20 cm. Pero lo que llamo completamente la atenci&oacute;n de la mujer fue sin duda alguna el grosor, el tronco de la verga esa muy gordo, era como si algo dentro de ella estuviera obstruyendo la circulaci&oacute;n de sangre e hiciera que pareciera que fuera a explotar en cualquier momento. Samantha dejando de mirar esa protuberancia en el tronco, miro el glande y pudo ver que este era un poco m&aacute;s peque&ntilde;o, pero sin dejar de ser de una buena proporci&oacute;n. Pod&iacute;a ver como la cabeza brillaba gracias a esa baba que estaba soltando lo cual la hac&iacute;a m&aacute;s llamativa para esos ojos de color miel.<\/p>\n<p>El viejo dando pasos de ping&uuml;ino ya que los pantalones en sus tobillos le dificultaban su caminar se acerc&oacute; hasta quedar en media de las piernas de Samantha quien la ve&iacute;a expectante para ver cu&aacute;l ser&iacute;a su siguiente paso. Apoy&aacute;ndose con una de sus manos en una de las rodillas de la mujer, Rigo fue bajando hasta casi quedar de rodillas lo que permiti&oacute; que su verga quedara a escasos cent&iacute;metros de la aun fiel vagina.<\/p>\n<p>Ahora que ve&iacute;a m&aacute;s de cerca aquella cosa, la casada ve&iacute;a las grandes proporciones que ten&iacute;a. En su vida solo el pene de su esposo se hab&iacute;a adentrado en su cavidad amatoria. Pero al ver las dimensiones de ese pene, un miedo comenzaba a apoderarse de ella. No encontraba l&oacute;gica de como eso entrara dentro de ella, sin duda alguna le rajar&iacute;a la vagina en 2, pensaba espantada.<\/p>\n<p>El viejo como si pudiera leer los pensamientos de la casada y adelant&aacute;ndose a cualquier miedo que ella pudiera tener. Tomo con su mano libre su verga y comenz&oacute; a pas&aacute;rsela por encima de la tanga. Tal acci&oacute;n tomo por sorpresa que continuaba debati&eacute;ndose el continuar o no.<\/p>\n<p>-&iexcl;Aaammmh!- fue el gemido de genuino placer que Samantha saco del fondo de cuerpo al sentir aquel pedazo caliente de carne hacer contacto con su tambi&eacute;n caliente y sensible vagina.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ufff!&hellip; que caliente tienes la panocha, chichona jejeje. Se nota que tienes hambre de verga jejeje- mirando su encharcada vagina el viejo en tono burl&oacute;n se regocijaba de poder tener a esa hembra en ese estado de calentura. &ndash;&iquest;Te gusta c&oacute;mo te tallo la panocha con la verga, nalgona?- Rigo queriendo disfrutar ese momento lo m&aacute;s que pudiera. Quer&iacute;a empujar a que la fiel casada se comportara como una autentica puta y comenzar&iacute;a haciendo que aceptara que todo eso le gustaba.<\/p>\n<p>Pero para su mala suerte Samantha no emiti&oacute; ni una sola palabra, a cambio tan solo quejidos combinados con gemidos eran los sonidos que sal&iacute;an de su boca. Pero no es porque no quisiera, es m&aacute;s, ella intentaba que de su boca saliera la afirmaci&oacute;n a la pregunta del director. Pero eran tanta las sensaciones que estaban atacando el cuerpo de la mujer que su voz se hab&iacute;a diluido.<\/p>\n<p>Aunque tal acci&oacute;n hab&iacute;a molestado levemente al hombre, no quiso apresurar las cosas. Ya tendr&iacute;a tiempo de sacarle su lado m&aacute;s pirujo cuando tuviera su verga adentro de ella. Mientras continuo un poco m&aacute;s con el roce de su verga por toda la zanja de esa vagina. Samantha tan solo era una espectadora en primera fila que ve&iacute;a como aquel trozo de carne rozaba por encima de la tanga su anhelante vagina, mientras ya comenzaba a hacer unos ligeros movimientos de cadera. Incluso ya pod&iacute;a ver como el enorme tronco brillaba gracias a todos sus jugos vaginales que hab&iacute;an quedado impregnados en la tanga. El viejo volviendo a agarrar su verga la retiro un poco de la vagina para poner su cabeza justo en la entrada y darle ligeros empujones. Lo que hizo que Samantha soltara gemidos de placer.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mmmhhh! &iexcl;Ahhh! &iexcl;Mmmhhh! &iexcl;Siii!- eran los gemidos de goce que Samantha emit&iacute;a con cada ligero empuje que el viejo hac&iacute;a.<\/p>\n<p>Samantha sin percatarse, puso sus 2 manos en sus pechos y comenz&oacute; a masajearlos mientras sent&iacute;a esa rica comenz&oacute; en su vagina y en su hinchado cl&iacute;toris. Gracias a que la tela de la tanga era tan delgada, no le provocaba ning&uacute;n tipo de dolor al glande del viejo por el constante roce de cada empuj&oacute;n.<\/p>\n<p>-Bueno, ya es hora de darte la cogida que andabas buscando, putita jejeje. Esta va en honor de tu pinche esposo &iexcl;JEJEJE!- con su risa burlona mientras tomaba su verga y le daba golpes con ella a la hinchada vagina, Rigo le dec&iacute;a para quien ser&iacute;a dedicado el primer palo.<\/p>\n<p>Pudo escuchar como el nombre de Roberto llegaba a sus o&iacute;dos. Pero estos no ocasionaron ning&uacute;n eco dentro de ella, estaba hipnotizada viendo como aquella verga con cada golpe que le daba a su vagina se ergu&iacute;a con unos hilos transparentes que pod&iacute;a asegurar eran la mezcla de los fluidos de ambos sexos por los ricos roces que se hab&iacute;an dado. Ya su cabeza tan solo pod&iacute;a pensar en lo que va a sentir cuando albergue esa verga en su vagina.<\/p>\n<p>Rigo soltando su verga palpitante, dirigi&oacute; su temblorosa mano hacia el peque&ntilde;o triangulo de tela que serv&iacute;a como una &uacute;ltima defensa para esa vagina. Sus ojos los tenia completamente abiertos mientras pasaba saliva cada segundo. Sent&iacute;a que en cualquier momento le dar&iacute;a un paro cardiaco por lo r&aacute;pido que su coraz&oacute;n palpitaba. Por fin ver&iacute;a por primera vez esa vagina completamente desnuda y a su completa disposici&oacute;n. Mientras que Samantha lo miraba al rostro con sus ojos entre abiertos y una sonrisa de viciosa.<\/p>\n<p>Estaba jalando la tela hacia un lado cuando unos fuertes sonidos alarmo a la pareja.<\/p>\n<p>-&iexcl;TOC! &iexcl;TOC! &iexcl;TOC!- fueron los fuertes golpes en la puerta lo que hizo que la pareja volteara al mismo tiempo.<\/p>\n<p>-&iexcl;VAYANSE QUE ESTOY OCUPADO, CHINGADA MADRE!- sin moverse de la posici&oacute;n en la que se encontraba y con un semblante molesto y desesperado. El hombre de manera en&eacute;rgica lanzaba un grito cual, si de un le&oacute;n se tratase, el cual estaba a punto de devorarse a su presa.<\/p>\n<p>Samantha por su parte continuaba recargada en el sill&oacute;n y con sus piernas abiertas. Pero dado al impertinente que se encontraba detr&aacute;s de esa puerta y hab&iacute;a dado tan fuertes toquidos, unas leves se&ntilde;ales de cordura volv&iacute;an a su cabeza.<\/p>\n<p>-&iexcl;NO ME IRE A NINGUNA PARTE! &iexcl;NECESITO HABLAR MUY SERIAMENTE CONTIGO SOBRE LOS FONDOS DE LA ESCUELA, RIGOBERTO!- una voz femenina le respond&iacute;a desde el otro lado de la puerta. Rigo al instante supo de quien se trataba lo que hizo que se levantara como resorte mientras se sub&iacute;a sus pantalones y b&oacute;xer entre maldiciones por cortarle la oportunidad de cogerse a tan suculenta hembra. La mujer por su parte al ver la acci&oacute;n del director, r&aacute;pidamente bajo sus piernas y comenz&oacute; a acomodarse su vestido mientras se acicalaba su rojiza cabellera y se quitaba las gotas de sudor que ten&iacute;a en su rostro. Mientras hac&iacute;a eso, aquella voz femenina le resultaba familiar pero no recordaba de d&oacute;nde.<\/p>\n<p>-Una disculpa, mamacita. Pero nos arruinaron nuestra sesi&oacute;n privada de ejercicio jejeje- acab&aacute;ndose de abrochar su cintur&oacute;n y agachando su mira hacia el sill&oacute;n, el viejo con una sonrisa p&iacute;cara se disculpaba mientras ve&iacute;a que los ojos de la casada que hace unos segundos irradiaban fuego del mismo infierno, ahora poco a poco volv&iacute;an a la normalidad.<\/p>\n<p>Tomando su saco que hab&iacute;a dejado en el sill&oacute;n y sosteni&eacute;ndolo en su entre pierna para que pudiera ocultar su aun prominente erecci&oacute;n. Se dirigi&oacute; hacia la puerta a paso veloz para quitarle el seguro y dejar entra a la mujer que se encontraba del otro lado.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Dime c&oacute;mo es posible que la Secretaria de Educaci&oacute;n no nos dieran el aumento de fondos que nos hab&iacute;an prometido desde el anterior curso escolar?!- sin siquiera dejar que Rigo le diera la bienvenida, la mujer entro y sin detener su marcha, llego hasta el escritorio para sentarse mientras en todo el recorrido le cuestionaba su falla. Sin percatarse de la presencia de Samantha.<\/p>\n<p>Ese tipo de discusiones entre ambos ya era el pan de cada d&iacute;a. Rigo por lo general siempre lograba evitar esas discusiones, pero cuando era atrapado por ella, sab&iacute;a que tendr&iacute;a que aguantar su reprimenda. Por lo general siempre callaba y dejaba que ella hablara, porque para su desgracia todo lo que le dec&iacute;a era cierto. Pero hoy al estar ah&iacute; la mujer que casi hacia suya, no quer&iacute;a quedar como un agach&oacute;n. As&iacute; que agarrando valor camino tambi&eacute;n al escritorio para confrontarla y demostrarle quien era el que mandaba en esa escuela.<\/p>\n<p>-Esp&eacute;rate tantito, recuerda que aqu&iacute; yo soy el director y como tal, me debes respeto. Aparte, &iquest;que son esos modales de no saludar a la madre de uno de nuestros alumnos?- el hombre tratando de sonar lo m&aacute;s serio que pod&iacute;a ya que su respiraci&oacute;n aun tenia los estragos de su excitaci&oacute;n, giraba la silla donde se hab&iacute;a sentado la maestra para que pudiera ver de la madre a la que se refer&iacute;a.<\/p>\n<p>El rostro de la maestra cambio en unos segundos de enojo a asombro al ver a aquella mujer. Mientras que Samantha manten&iacute;a su mirada en el suelo con la mente dispersa, intentado poder asimilar lo que hab&iacute;a ocurri&oacute; hace unos segundos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Samantha! &iexcl;&iquest;Eres t&uacute;?!- la maestra levant&aacute;ndose de su asiento se acerc&oacute; a la distra&iacute;da mujer mientras tocaba su brazo haciendo que levantara la mirada del suelo para poder ver de quien se trataba.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Maestra Myriam?!- grata fue su sorpresa al mirar que de quien se trataba era aquella maestra que al igual que Rigo, le hab&iacute;a impartido clases cuando estudiaba ah&iacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Si! &iexcl;Soy yo, muchacha!- diciendo eso, maestra y ex alumna se fundieron en un abrazo mientras los ojos laga&ntilde;osos de Rigo miraba aquella escena. Y es que &eacute;l no sab&iacute;a que Myriam hab&iacute;a sido la maestra de Samantha. Sab&iacute;a que esa maestra ya ten&iacute;a m&aacute;s de 20 a&ntilde;os trabajando ah&iacute;, pero dado a que nunca fueron amigos ya que &eacute;l siempre la acosaba y ella jam&aacute;s le dio entrada, no sab&iacute;a muchas cosas de ella tanto laborales ni mucho menos personales.<\/p>\n<p>Myriam quer&iacute;a ponerse a platicar con la que hasta la fecha consideraba su mejor alumna desde que impart&iacute;a clases. Pero r&aacute;pidamente record&oacute; en el lugar y el motivo por el que estaba ah&iacute;. Recomponiendo su postura y girando su torso hacia la direcci&oacute;n de Rigo, continuo con las preguntas hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>-Entonces, me podr&iacute;a decir porque nuestro brillante director no consigui&oacute; el aumento de presupuesto?- en tono sarc&aacute;stico la mujer cuestionaba las gestiones del hombre, todo esto ante los ojos de Samantha.<\/p>\n<p>-Este&hellip; este&hellip; jejeje. Digamos que el presupuesto va a tardar en llegar un poco m&aacute;s de lo esperado- Rigo sinti&eacute;ndose juzgado tan solo se limitaba a sonre&iacute;r con una risa nerviosa mientras le daba largas a la maestra.<\/p>\n<p>-Es muy raro, &iquest;no? Eso viene diciendo desde hace mucho tiempo. Pero bien que tiene dinero para remodelar su oficina con cosas caras e irse de vacaciones mientras que la escuela se cae a pedazos- Myriam sin pelos en la lengua y sin importarle que escuchara alguien ajena a los problemas de la escuela como Samantha, continuo con aquel interrogatorio.<\/p>\n<p>-Es que ese era presupuesto exclusivo para el director, maestra jejeje- metiendo uno de sus dedos al cuello de la camisa para dejarlo respirar un poco mejor, el viejo comenzaba a ponerse tenso ante tales acusaciones. Miraba a Samantha quien, aunque no entend&iacute;a bien que era lo que suced&iacute;a, lo miraba con cierta molestia. Pero no era por las tranzas que hac&iacute;a en la escuela, sino porque su cabeza poco a poco iba disipando aquella neblina lujuriosa y ca&iacute;a en cuenta de que casi iba a sucumbir ante el.<\/p>\n<p>-&iexcl;No sea ment&hellip;- de forma brusca la maestra fue interrumpida justo cuando en verdad iba a sacar todos los trapitos al sol sobre las tranzas que sab&iacute;a, hab&iacute;a hecho el obeso sujeto desde que hab&iacute;a tomado el cargo como director.<\/p>\n<p>-Bueno, bueno vean la hora que es jejeje. Me tengo que ir ya. Tengo una reuni&oacute;n en el sindicato. Me gusto charlar con ambas, pero es hora de marcharme. &iexcl;Adi&oacute;s!- Rigo a paso veloz y sin dejar de hablar durante su huida para no dejar que aquella docente siguiera con sus comentarios, sali&oacute; de su oficina y se fue de la escuela mientras su esquel&eacute;tico amigo quien se estaba quitando una que otra rama que se le hab&iacute;a pegado lo ve&iacute;a salir de ah&iacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Maldito! Siempre me hace lo mismo, me deja con la palabra en la boca- con un visible disgusto en su rostro, maldec&iacute;a mientras caminaba hacia la puerta y ve&iacute;a que ya no hab&iacute;a rastro de Rigo.<\/p>\n<p>Estaba meditando esas cosas, cuando record&oacute; que Samantha estaba ah&iacute;. Volteo a mirarla y le causaba cierta preocupaci&oacute;n la mirada que ten&iacute;a, pareciera como si hubiera visto a alg&uacute;n fantasma. Ni si quiera le hac&iacute;a caso cuando la maestra desde la puerta le dec&iacute;a que salieran de ah&iacute;. As&iacute; que sin m&aacute;s remedio, ella tuvo que ir por ella lo cual hizo que la casada diera un ligero brinco al sentir como la mano de la maestra la tomaba de su brazo para guiarla fuera de esa oficina. Y es que Samantha continuaba tan metida en esas im&aacute;genes que su cerebro poco a poco le mostraba de lo que hab&iacute;a hecho hace unos minutos que la comenzaban a atormentar.<\/p>\n<p>-Vente Samantha. Salgamos de aqu&iacute;. Vamos al sal&oacute;n de maestros para tomarnos un caf&eacute;- sin poder oponerse a la invitaci&oacute;n de la mujer, Samantha tal si fuera una mu&ntilde;eca de trapo fue guiada por ella. Ni siquiera se dio cuenta del saludo que el viejo Goyo le mandaba mientras pasaba a unos cuantos metros de &eacute;l.<\/p>\n<p>-Pinche culona, ni me saludo. &iquest;Pinche marrano, &iquest;qu&eacute; le hiciste a mi funda?- maldiciendo a su obeso amigo pero sin perderle el caminar a Samantha, sigui&oacute; mir&aacute;ndola hasta que ambas mujeres entraron a aquel sal&oacute;n.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos minutos en los que Samantha ya un poco m&aacute;s tranquila gracias al t&eacute; de manzanilla que prefiri&oacute; ella tomar en vez del caf&eacute;. Escuchaba a su ex maestra sobre las vivencias que hab&iacute;an tenido y le comentaba como ella siempre hab&iacute;a sido su alumna m&aacute;s destacada. Samantha pod&iacute;a ver que aunque los a&ntilde;os hab&iacute;an cobrado factura en su ex maestra, esta aun manten&iacute;a su figura y parte de su belleza aun la conservaba. Y es que para una mujer que ya estaba en las 5 d&eacute;cadas, se conservaba de buena manera. Sus manos y rostro denotaban aquellas arrugas y manchas por su vejez, pero no deja de lucir aun esa viveza que en sus &eacute;pocas de gloria tuvo, era de complexi&oacute;n delgada pero con una bien marcada silueta en sus caderas que luc&iacute;a con ese vestido que llevaba puesto, que ten&iacute;a un cinto, lo que dejaba mas visibles esa parte de su cuerpo. Y aunque pr&aacute;cticamente era nulo su volumen de pecho, lo compensaba con las colosales nalgotas que se cargaba, que incluso rivalizaban con las de Samantha.<\/p>\n<p>Las mujeres tocaron muchos temas tanto profesionales como personales en los que ambas pudieron saber m&aacute;s una de la otra y as&iacute; poder actualizarse. Pero Samantha fiel a su curiosidad, no pudo evitar preguntar a la maestra sobre esa discusi&oacute;n que hab&iacute;a tenido con el director.<\/p>\n<p>Myriam primero pidi&eacute;ndole disculpas por haber presenciado aquella discusi&oacute;n le comenz&oacute; a contar por las carencias que la escuela comenz&oacute; a pasar desde que Rigo tomo las riendas. Si bien, la escuela no es que antes viviera en abundancia, si se pod&iacute;a decir que era solvente en los materiales que se necesitaban los maestros para la ense&ntilde;anza. Pero de un tiempo a la fecha todo eso se hab&iacute;a acabado, diciendo Rigo que los fondos hab&iacute;an sido recortados. Cosa que ella no cre&iacute;a ya que hab&iacute;a hablado con maestros de otras escuelas p&uacute;blicas y estos le hab&iacute;an informado que a sus escuelas no les hab&iacute;an hecho ese mentado corte. Y de manera paralela a ese recorte, Rigo hab&iacute;a comenzado a remodelar su oficina con muebles importados y aparatos electr&oacute;nicos de alta c&aacute;lida. Pero dado a que &eacute;l era el director y ella solo una maestra, sus constantes reclamos no eran escuchados por la Secretaria de Educaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Porque usted no fue la directora de la escuela?- d&aacute;ndole un ligero sorbo a su te, la mujer le preguntaba mientras ve&iacute;a lo deteriorado que estaba ese sal&oacute;n y haciendo memoria, si hab&iacute;a notado que el aula donde estaba su hijo estaba en las mismas condiciones sin mencionar las fachadas de los diferentes edificios donde estaban los dem&aacute;s salones. Aparte, ella sab&iacute;a que la maestra Myriam era la persona ideal para que se hubiera hecho cargo de la escuela. No entend&iacute;a como el maestro Rigo hab&iacute;a quedado como director.<\/p>\n<p>-Jajaja ay mi ni&ntilde;a- con una sincera risa como si le hubieran contado el chiste m&aacute;s gracioso del mundo la maestra le respond&iacute;a. -Pues esto se maneja como todo en M&eacute;xico, con tranzas y compadrazgos. El anterior director me hab&iacute;a postulado a mi como su sucesora y todo iba bien, pero de la noche a la ma&ntilde;ana el director cambio de idea y puso a Rigo como el director, diciendo que era lo justo ya que era el docente con m&aacute;s a&ntilde;os trabajando aqu&iacute;. Aunque tambi&eacute;n es el maestro que m&aacute;s indisciplinas tiene. Despu&eacute;s de unos a&ntilde;os me encontr&eacute; al ex director en un seminario y ah&iacute; fue donde me dijo toda la verdad. Que una noche uno de los lideres del sindicato de maestros le marco por tel&eacute;fono y le dijo que, si no le daba el cargo a Rigoberto, &eacute;l se encargar&iacute;a de congelarlo sin poder cobrar sus cheques de jubilaci&oacute;n y tapar&iacute;a a sus hijos para que no pudieran ejercer como maestros ya que ellos tambi&eacute;n hab&iacute;an estudiado lo mismo que &eacute;l. As&iacute; que vi&eacute;ndose acorralado tuvo que ceder. Yo intente confrontar a Rigoberto, pero sin pruebas me fue dif&iacute;cil el hacer algo- Myriam con un semblante de tristeza le contaba la historia a una sorprend&iacute;a Samantha que no daba cr&eacute;dito de lo ruin que podr&iacute;a ser aquel hombre que consideraba en sus a&ntilde;os de adolescente como un maestro ejemplar.<\/p>\n<p>-Pero entonces &iquest;porque no se fue a otra escuela? Estoy segura que hubiera tenido posibilidades de haber sido directora- le cuestionaba la decisi&oacute;n a su ex mentora.<\/p>\n<p>-Jajaja que te digo. Soy una rom&aacute;ntica empedernida, Samantha. Esta fue la escuela que me abri&oacute; sus puertas cuando yo era una jovenzuela que apenas hab&iacute;a salido de la Universidad. Le tome mucho cari&ntilde;o y me jure que aqu&iacute; permanecer&iacute;a toda mi vida profesional sin importar si lo hago como maestra, directora o la conserje. Amo esta escuela y amo a mis alumnos- sus ojos reflejaban completa sinceridad. Ella amaba tanta su profesi&oacute;n que todos los galardones y premios que hab&iacute;a recibido por su extraordinaria labor en educar a tantas generaciones de adolescentes, no le llenaban tanto como el recibir una felicitaci&oacute;n de los padres de familia o de sus mismos estudiantes que con los a&ntilde;os se los hab&iacute;a encontrado y ve&iacute;a que ya eran todos unos profesionistas o personas de bien.<\/p>\n<p>Samantha no pudo evitar soltar unas l&aacute;grimas de felicidad por tan lindas palabras que hab&iacute;a dicho la maestra. Sab&iacute;a que todo lo que dec&iacute;a era cierto porque tuvo la fortuna de haber sido su alumna y hab&iacute;a visto lo apasionada que era a la hora de educarlos. Incluso recuerda aquellas horas que se quedaba despu&eacute;s de clases para darle clases extras a sus compa&ntilde;eros que iban m&aacute;s atrasados y no recib&iacute;a un dinero extra por eso.<\/p>\n<p>-Pero no llores porque me har&aacute;s chillar a mi tambi&eacute;n jijiji- Myriam tomando una servilleta de la mesa se limpiaba los ojos ya que pod&iacute;a sentir como unas l&aacute;grimas se comenzaban a formar en su lagrimal.<\/p>\n<p>-&iexcl;RIIIIING!- el ruido del timbre las saco de aquel bello momento que estaban pasando.<\/p>\n<p>-&iexcl;Chin! Ve la hora que es, los muchachos ya saldr&aacute;n a su recreo. Fue un gusto volver a verte y charlar contigo, Samantha. Pero tengo que ir a calificar unas tareas- levant&aacute;ndose de su silla y la casada secund&aacute;ndola se dirigieron a la puerta mientras continuaban charlando.<\/p>\n<p>-No maestra, el gusto fue m&iacute;o de poder verla de nuevo y ver que sigue siendo tan extraordinaria maestra. Por cierto, ah&iacute; le encargo a mi hijo, se llama Daniel Jauregui Santill&aacute;n va en primero- ya ambas en la puerta, ve&iacute;an como comenzaban a hacer acto de presencia los primeros alumnos que sal&iacute;an de sus salones.<\/p>\n<p>-As&iacute; que Danielito es tu hijo. Por eso es tan inteligente y responsable, sali&oacute; id&eacute;ntico a la madre. No tienes de que preocuparte, es un alumno extraordinario, es el n&uacute;mero 1 en todas sus clases- con una risa apenada por el parecido de madre e hijo, Samantha le agradec&iacute;a por ese cumplido. Mientras se sent&iacute;a orgullosa al escuchar que su hijo era el m&aacute;s aplicado.<\/p>\n<p>Luego de decirse una que otra cosa e intercambiar n&uacute;meros telef&oacute;nicos para estar m&aacute;s en contacto, la maestra de despidi&oacute; y se fue perdiendo entre la multitud de alumnos que sal&iacute;an a su media hora de descanso. Samantha ya iba con rumbo a la salida ya que esos recuerdos de los que sucedi&oacute; en la oficina del director de nueva cuenta comenzaban a aparecerse en su cabeza, cuando a lo lejos vio a su hijo que caminaba por detr&aacute;s de las aulas mientras giraba su cabeza hacia todos lados como si alguien lo estuviera siguiendo. As&iacute; que decidi&oacute; ir con &eacute;l para ver que le suced&iacute;a y despedirse.<\/p>\n<p>Mientras tanto Daniel.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a salido de su sal&oacute;n para ir directo hacia la tiendita para comprarse algo de desayunar, pero justo en ese momento vio como Brayan y sus amigos ven&iacute;an hacia &eacute;l. Con el temor recorriendo todo su cuerpo por lo que hab&iacute;a sucedido ayer, el chico solo atino a recular y comenzar su huida mientras los dem&aacute;s estudiantes serv&iacute;an como obst&aacute;culos para que aquel pandillero y sus amigos no lo alcanzaran. R&aacute;pidamente llego justo a la espalda de los salones que se encontraban m&aacute;s al fondo de la escuela donde casi nadie nunca iba. Intu&iacute;a que tomar ese camino le servir&iacute;a para caminar m&aacute;s r&aacute;pido y llegar a la bodega donde su viejo amigo lo podr&iacute;a defender. Pero su sorpresa y suspenso fue mayor cuando giro su cabeza y miro que Brayan ya no se ve&iacute;a. Aunque una parte de el sinti&oacute; verdadera paz al pensar que se hab&iacute;a enfadado de tener que caminar entre tanta gente y prefiri&oacute; claudicar el intento. Su sexto sentido lo manten&iacute;a alerta ya que present&iacute;a que algo malo iba a ocurrir y por desgracia ten&iacute;a raz&oacute;n.<\/p>\n<p>Daniel ya hab&iacute;a llegado a la &uacute;ltima aula en la que no hab&iacute;a ni un alma a la redonda, estaba por girar a la esquina para as&iacute; llegar a la puerta que lo llevar&iacute;a directo a la bodega cuando fue rebotado por un cuerpo, haciendo que el chico cayera de nalgas al suelo.<\/p>\n<p>-&iexcl;BUUU!- fue lo que dijo Brayan en tono de burla al ver la cara horrorizada del gordito, como si hubiera visto a un fantasma. -&iquest;Acaso intentabas escapar de m&iacute;, marrano?- r&aacute;pidamente cambiando su cara burlesca por una seria se pon&iacute;a de cuclillas para acerca m&aacute;s su rostro.<\/p>\n<p>-Nononono- dado al pavor que ten&iacute;a, Daniel comenz&oacute; a tartamudear al tener tan de cerca aquella mirada.<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes algo, marrano? Hoy no tengo tiempo de juegos. Hace rato que mi mam&aacute; sali&oacute; de la junta me rega&ntilde;o porque el maestro le dio muchas quejas de m&iacute; y me dijo que en la casa se las iba a pagar. As&iacute; que tengo que liberar mi enojo con mi costal de boxeo favorito. As&iacute; que lev&aacute;ntate para emparejarte el otro ojo jajaja- haciendo una se&ntilde;al, sus amigos tomaron de los brazos al indefenso puberto y lo levantaron mientras el pataleaba y mov&iacute;a sus brazos intentando liberarse.<\/p>\n<p>-&iexcl;NOOO BRAYAN! &iexcl;PORFAVOR NO ME PEGUES! &iexcl;TE LO SUPLICOOO!- con sus ojos vidriosos queriendo llorar por la impotencia de no poder hacer nada. Daniel deseaba que en ese momento le pudieran salir alas y salir volando de ah&iacute; para ya no volver jam&aacute;s. Pero tan solo miraba con p&aacute;nico como Brayan se pon&iacute;a de pie mientras se arremangaba la camisa del uniforme para comenzar con su martirio.<\/p>\n<p>-&iquest;De qu&eacute; hablas, marrano? Si hasta t&uacute; me pones de pechito. Mira que venir a la parte m&aacute;s sola de la escuela donde nadie nos ve. Me cae que a ti ya te gusta que te de tus madrazos jajajaja- poniendo su brazo en el hombre de Daniel, en tono burlesco de nueva cuenta, le comentaba lo tonto que hab&iacute;a sido al tomar aquella ruta.<\/p>\n<p>Brayan dando otra se&ntilde;a a sus amigos que no dejaban de re&iacute;r por los hirientes comentarios que le dec&iacute;a al indefenso chico, hizo que lo soltaran dej&aacute;ndolo de pie. Daniel pens&oacute; en correr, pero para su desgracia lo ten&iacute;an acorralado sin ning&uacute;n lugar a donde ir. Brayan ya estaba quitando su brazo del hombro de Daniel para empezar con su sesi&oacute;n de terapia cuando el grito de una voz femenina lo detuvo.<\/p>\n<p>-&iexcl;DANIEEEL! &iexcl;ESPERAME HIJO!- tastabillando por lo complicado que era caminar por aquel camino ya que carec&iacute;a de cemento y estaba repleto de ra&iacute;ces que sobresal&iacute;an de la tierra de los diferentes &aacute;rboles que se encontraban por ah&iacute;, sin mencionar la lama que hab&iacute;a en el suelo. La casada se fue acercando poco a poco a esa peque&ntilde;a aglomeraci&oacute;n de estudiantes que hab&iacute;a a unos metros de ella.<\/p>\n<p>-&iexcl;Chin! &iexcl;Es la mam&aacute; de este wey! &iexcl;Mejor v&aacute;monos!- el grupito se dec&iacute;an entre ellos mientras ve&iacute;an como aquella pelirroja mujer ya estaba cerca e intu&iacute;an que se meter&iacute;an en problemas ya que lo m&aacute;s seguro es que Daniel los delatar&iacute;a con ella.<\/p>\n<p>-Agu&aacute;ntense, no sean jotos- Brayan de forma autoritaria los calmaba. -Tu no vas a decir nad&hellip;- apenas iba a persuadir a Daniel cuando Brayan pudo ver detr&aacute;s de uno de sus amigos la melena pelirroja de la mujer.<\/p>\n<p>Pero grande fue su sorpresa y la de sus amigos cuando vieron de cerca a aquella mujer. En su prematura vida jam&aacute;s hab&iacute;an visto a una mujer tan guapa y atractiva en su vida. Ni las modelos de los videos porno, se comparaban a aquella diosa. Por su parte Samantha, al llegar y mirar como aquellos chicos la ve&iacute;an embelesados, solo se limit&oacute; a levantar su mano y hacer una se&ntilde;al de saludo mientras le sonre&iacute;a a cada uno de ellos.<\/p>\n<p>Aquel grupo de chicos le parec&iacute;an un grupo normal, pero el que le llamo fuertemente la atenci&oacute;n fue el chico que estaba de frente a Daniel. Le daba la impresi&oacute;n de que &eacute;l era el l&iacute;der de dicho grupo ya que sin duda alguna era el m&aacute;s guapo de todos. Aunque a&uacute;n era un puberto, no demostraba el ataque del acn&eacute; en su rostro como en los dem&aacute;s, su piel era blanca y sus ojos negros con una mirada era penetrante. Tambi&eacute;n ve&iacute;a como ten&iacute;a un piercing en la ceja izquierda y su cabello lo ten&iacute;a peinado para arriba con unos rayitos de color amarillo en las puntas. Su complexi&oacute;n era delgada pero no escu&aacute;lida sino m&aacute;s bien atl&eacute;tica. Ten&iacute;a unas pulseras de picos y una cadena con una calavera como dije en su cuello. Entre m&aacute;s ve&iacute;a al chico, Samantha m&aacute;s ca&iacute;a en cuenta que ese chico deber&iacute;a de ser uno de esos chicos problemas que nunca faltan en cualquier escuela. Lo cual la alarmo al ver a su hijo junto a &eacute;l y recordar que ayer le hab&iacute;a dicho que hab&iacute;a hecho nuevos amigos.<\/p>\n<p>-&ldquo;&iquest;Acaso ese ser&aacute; su nuevo amigo?&rdquo;- pensaba con inquietud la mujer. -Mi amor, &iquest;Qu&eacute; haces aqu&iacute;?- pasando entre los chicos que ten&iacute;a enfrente, la casada se acerc&oacute; a su hijo mientras lo tomaba de su mejilla.<\/p>\n<p>-Es que&hellip;- Daniel aun con el miedo que le hab&iacute;a provocado el casi recibir su segunda paliza, le hac&iacute;a no poder hilar una oraci&oacute;n completa y m&aacute;s sabiendo que si dec&iacute;a algo que echara de cabeza a Brayan. Pr&aacute;cticamente estaba firmado su sentencia de muerte.<\/p>\n<p>-Est&aacute;bamos jugando, do&ntilde;a- al mirar como el obeso chiquillo no pod&iacute;a emitir palabra alguna y con miedo de que aquella hermosa mujer comenzara a sospechar, Brayan r&aacute;pidamente respondi&oacute; haciendo que Samantha lo volteara a mirar.<\/p>\n<p>-Pero no jueguen aqu&iacute;, est&aacute; muy peligroso. Se pueden caer- con verdadera preocupaci&oacute;n por la integridad de ellos, la mujer les recomendaba que evitaran aquel lugar mientras los chicos dec&iacute;an que si tan solo moviendo la cabeza.<\/p>\n<p>-Una disculpa, do&ntilde;a. Es que est&aacute;bamos jugando a las alcanzadas y su hijo vaya que nos resulta dif&iacute;cil atraparlo todos los d&iacute;as jajaja- en tono ir&oacute;nico y poniendo de nueva cuenta su brazo en el hombro de Daniel, Brayan le respond&iacute;a a la mujer.<\/p>\n<p>-Entonces ellos son los amigos nuevos que me dijiste que te hiciste ayer y te invitaron a jugar futbol, amor?- volteando a mirar a su hijo y con una ligera intriga, Samantha esperaba expectante la respuesta.<\/p>\n<p>Daniel sinti&oacute; verg&uuml;enza al ver como su madre ventilaba delante de ellos que hab&iacute;an mentido y no les hab&iacute;a dicho a sus padres que hab&iacute;a sido v&iacute;ctima de una golpiza por el chico que ten&iacute;a a un lado. Seguro que todos ellos pensaban que era un cobarde por preferir callar aquel maltrato que hab&iacute;a recibido ayer. Con la mirada hacia el suelo en se&ntilde;al de sentirse derrotado y viendo que su mentira hab&iacute;a terminado, el chico entend&iacute;a que era hora de contarle la verdad a su madre aceptando las dolorosas consecuencias que estas conllevaban.<\/p>\n<p>-&iexcl;S&Iacute;! Esos somos nosotros. Mucho gusto do&ntilde;a- justo antes de que Daniel abriera la boca, Brayan como si le leyera la mente de lo que estaba a punto de decir se adelant&oacute; y de la forma m&aacute;s amigable posible le respondi&oacute; a Samantha. Cosa que dejo asombrando tanto a Daniel como a su grupito que re&iacute;an entre ellos cuando hab&iacute;an escuchado que el cobarde chico le hab&iacute;a dicho a su madre que eran sus amigos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Oh! Mucho gusto&hellip; este&hellip; me llamo Samantha y &iquest;tu?- con un tono de no estar muy convencida con aquella amistad la mujer se presentaba. Total, ya tendr&iacute;a tiempo de charlar con su hijo sobre lo mala influencia que podr&iacute;a ser esa amistad.<\/p>\n<p>-Yo me llamo Brayan- el chico tomando a Daniel del cuello en forma de hacer notar lo buenos amigos que eran, le respond&iacute;a mientras miraba aquellas colosales monta&ntilde;as de carne que se pod&iacute;an notar en la parte delantera del vestido.<\/p>\n<p>-Mucho gusto. Bueno solo ven&iacute;a a despedirme de ti mi vida. Ya me voy a la casa. Nos vemos al rato. Te amo. &iexcl;Muac!- Samantha volvi&eacute;ndose a dirigir hacia su hijo le daba un beso tronado en la mejilla mientras los dem&aacute;s chiquillos mor&iacute;an de envidia, en especial Brayan ya que &eacute;l quer&iacute;a ser quien recibiera tan cari&ntilde;oso beso.<\/p>\n<p>Daniel estaba tan sorprendido por todo lo que hab&iacute;a sucedido que ni siquiera hab&iacute;a puesto atenci&oacute;n a tan vergonzoso acto que hab&iacute;a hecho su madre delante de aquellos chicos.<\/p>\n<p>Samantha despidi&eacute;ndose con un saludo al aire de los dem&aacute;s estudiantes y volvi&eacute;ndoles a reiterar que no jugaran en esos lugares se march&oacute; no si antes regalarles a aquellos pubertos calenturientos un involuntario pero exquisito meneo de caderas.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de que aquella pelirroja mujer se perdiera de la vista de aquellos chicos, estos de nueva cuenta centraban su atenci&oacute;n en Daniel que de nueva cuenta sent&iacute;a como el pavor volv&iacute;a a su cuerpo, presagiando lo que le estaba por pasar.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ahora si Brayan, p&aacute;rtele su madre jajaja!- los chicos de forma euf&oacute;rica le dec&iacute;an a su l&iacute;der que comenzara con golpiza que ten&iacute;a prepara para ese indefenso chico.<\/p>\n<p>Daniel ya no gritaba ni lloraba, era como aquel preso resignado que esta delante del verdugo que acabara con su vida. Pero en eso sus ojos vieron algo que no entend&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iexcl;V&aacute;monos!- d&aacute;ndole la espalda a Daniel y tan solo diciendo eso, se comenz&oacute; a alejar del chico mientras sus achichincles ve&iacute;an at&oacute;nitos la acci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Pepe&hellip; ro Brayan. &iquest;No le vas a partir su madre al marrano?- uno de los chicos le pregunto mientras se acercaba a &eacute;l.<\/p>\n<p>-Si sigues chingando al que le voy a partir su madre es a ti- girando su mirada y mir&aacute;ndolo con enojo le respond&iacute;a, haciendo que el chico tragara saliva. -Ya les dije que nos vamos- al escuchar aquella orden, los dem&aacute;s chicos se fueron sin protestar mientras dejaban a un confundido Daniel ah&iacute; parado.<\/p>\n<p>Nadie entend&iacute;a el porqu&eacute; de aquella acci&oacute;n del Brayan. Ni el mismo estaba completamente consciente del porque lo hizo. Tan solo pod&iacute;a pensar en aquella mujer que acababa de ver y sent&iacute;a como su pene daba se&ntilde;ales de vida en sus pantalones. Todo eso lo ten&iacute;a confundido, al final ya tendr&iacute;a m&aacute;s d&iacute;as para madrearse a ese gordo, pensaba el chico.<\/p>\n<p>Una hora m&aacute;s tarde en la casa Jauregui.<\/p>\n<p>Samantha apenas hab&iacute;a entrado a su casa y hab&iacute;a comenzado a llorar. La culpa de la casi infidelidad que hab&iacute;a estado a nada de consumar la ten&iacute;an con un cargo de consciencia como jam&aacute;s antes hab&iacute;a tenido. Y es que, aunque con el viejo verdulero hab&iacute;a tenido un ligero desliz que no hab&iacute;a pasado mas all&aacute; de un no tan ingenuo abrazo. Lo que hab&iacute;a vivido en aquella oficina hab&iacute;a superado cualquier l&iacute;mite de moralidad, pr&aacute;cticamente se le hab&iacute;a ofrecido al director de la escuela de su hijo como si fuera una prostituta.<\/p>\n<p>-Soy una est&uacute;pida. &iquest;Con que cara voy a ver a Roberto? El siempre tan bueno y atento conmigo y yo comport&aacute;ndome como una cualquiera. &iexcl;Dios ay&uacute;dame por favor!- la mujer recrimin&aacute;ndose se pon&iacute;a a mirar el retrato religioso que ten&iacute;a pegado a un lado de su cama en b&uacute;squeda de alguna se&ntilde;al que pudiera sanar su alma tan da&ntilde;ada.<\/p>\n<p>Tomando su tel&eacute;fono intento contactarse con su esposo, pero este jam&aacute;s le contesto ninguna de sus insistentes llamadas. Samantha se sent&iacute;a sola flotando en medio del mar mientras la peor de las tormentas la azotaba. Mirando desde la cama su reflejo en el espejo, un ataque de ira se apoderaba de ella y es que recordaba que todas esas pecaminosas desgracias hab&iacute;an comenzado desde que hab&iacute;a vuelto a vestir de una forma m&aacute;s ligera. Recordaba todas las veces que tanto su madre como Roberto, le hab&iacute;an comentado la forma en que deber&iacute;a de vestir una mujer casada, pero ella fiel a su terquedad intentaba regresar a sus a&ntilde;os de gloria. Ahora ve&iacute;a a su cuerpo con odio de nueva cuenta y pensaba que era algo as&iacute; como la caja de pandora, ya que cada que se destapaba, aunque fuera un poco, algo muy malo ocurr&iacute;a. Sin perder tiempo se quit&oacute; el vestido quedando en su er&oacute;tica lencer&iacute;a que tambi&eacute;n sin el m&aacute;s m&iacute;nimo miramiento se despoj&oacute; de ella, enfund&aacute;ndose en su camis&oacute;n de dormir y se volvi&oacute; a acostar en la cama mientras sollozaba de tristeza.<\/p>\n<p>Las horas pasaban y aunque su &aacute;nimo le ped&iacute;a seguir en la cama, ve&iacute;a que ya no tardar&iacute;a en llegar su hijo y lo que menos quer&iacute;a era el que la viera en ese estado tan lamentable. As&iacute; que, tomando fuerzas de lo m&aacute;s profundo de su ser, se levant&oacute; y se dirigi&oacute; al ba&ntilde;o. Supon&iacute;a que la mejor forma de recobrar energ&iacute;as era con un ba&ntilde;o. As&iacute; que desnud&aacute;ndose le abri&oacute; a la regadera y comenz&oacute; con aquel ba&ntilde;o. Mientras estaba debajo del chorro de agua no pudo evitar comenzar a llorar de nueva cuenta al recordar lo vivido, pero a diferencia de hace rato, ahora no solo recordaba lo que paso en aquella oficina sino tambi&eacute;n lo vivido con el verdulero, el conserje y con el taxista. En un principio no paraba de recriminarse por todo eso, de c&oacute;mo se hab&iacute;a dejado manosear con aquellos viejos feos que podr&iacute;an ser sus abuelos. Pero para su sorpresa las l&aacute;grimas poco a poco fueron dejando de salir de sus ojos y fue cambiado por un ya familiar calor en su vientre. Y es que entre m&aacute;s recordaba lo viejos y feos que eran esos sujetos, un morbo comenzaba a nacer dentro de ella, uno que le insinuaba lo degradante que ser&iacute;a para ella, una mujer guapa y atractiva el estar con alguien tan feo y viejo. Justo en ese momento su cabeza de nueva cuenta jug&aacute;ndole una mala pasada, le pon&iacute;a im&aacute;genes de los enormes bultos que se les marcaban a esos viejos. Eran cosas que consideraba irreales. Pero al recordar aquella verga babosa que se hab&iacute;a tallado contra su hinchada vagina hace unas horas y la hab&iacute;a visto en todo su esplendor le confirmaba que si eran reales. Aunque la verga de Rigo era la m&aacute;s peque&ntilde;a de la de todos esos viejos, su grosor sin duda alguna no le envidia nada a la de los dem&aacute;s.<\/p>\n<p>Sin darse cuenta su calentura se hab&iacute;a apoderado de su cuerpo, haciendo que una de sus manos comenzara a masajear sus enormes y duros pechos mientras que su otra mano comenz&oacute; a sobar con toda su palma su carnosa vagina.<\/p>\n<p>-&iexcl;Aaah! &iexcl;Mmmhhh! &iexcl;Aaaah!- era los gemidos que comenzaban a salir de los labios de Samantha mientras ten&iacute;a los ojos cerrados y se recordaba a ella abierta de piernas en la oficina de Rigo. Pero con la ligera diferencia que ahora no solo era Rigo quien estaba presente, sino que eran los 4 viejos quienes estaban completamente desnudos mientras se masajeaban sus erectas vergas alrededor de ella.<\/p>\n<p>-Esto mhhh&hellip; esta mal aaah&hellip; pero&hellip; pero&hellip; porque mmh&hellip; se sienta tan bien &iexcl;AAAH!- la mujer se dec&iacute;a entre jadeos y gemidos mientras continuaba estimulando sus zonas er&oacute;genas. Justo fue cuando estaba terminando aquella oraci&oacute;n que presa de la calentura introdujo uno de sus dedos en su hambrienta panocha que por instinto aprisiono aquel dedo, provoc&aacute;ndole un gran placer a Samantha. Y es que a&uacute;n no entend&iacute;a como aquella escena con tan deplorables sujetos la ten&iacute;an en ese nivel de excitaci&oacute;n. Tan solo sab&iacute;a que entre m&aacute;s se imaginaba a ella abierta de piernas, masajeando su vagina y pechos, mientras ellos la miraban con esos ojos de lujuria y se masturbaban, m&aacute;s caliente se iba poniendo.<\/p>\n<p>Ya no import&aacute;ndole nada y dej&aacute;ndose guiar por las necesidades que en eso momento ten&iacute;a su cuerpo. Dio rienda suelta a sus deseos mundanos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Aaah siii! &iexcl;que ricooo! &iexcl;mmmh! &iexcl;S&iacute;ganme viendo viejos rabo verdes! &iexcl;&iquest;Les gusta como me toco para ustedes?!- desatando sus m&aacute;s bajos instintos, la casada comenz&oacute; a exclamar las primeras peladeces que se le ven&iacute;an a su cabeza mientras comenzaba a descender su cuerpo hasta que sus rodillas se apoyaron en el piso, pero sin dejar se dedearse su encharcada panocha y ya pellizcando ligeramente sus erectos pezones. Todo esto mientras segu&iacute;a con los ojos cerrados imaginando toda esa escena con los viejos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Si! &iexcl;&iexcl;Si!! &iexcl;&iexcl;&iexcl;Si!!! &iexcl;Miren lo cachonda que me ponen por sus peladeces que me dicen y la forma vulgar en la que me miran! &iexcl;mmmh! &iexcl;aaah que rico siento mi vagina!- mientras m&aacute;s vulgaridades dec&iacute;a, sent&iacute;a como su cuerpo la premiaba con m&aacute;s placenteras descargas de electricidad que recorr&iacute;an toda su espina dorsal y hac&iacute;an que cada poro de su piel se estremeciera.<\/p>\n<p>A lo largo de su vida jam&aacute;s hab&iacute;a sido una mujer practicara habitualmente el masturbarse. Tal vez cuando iba en la secundaria o preparatoria que comenzaba a explorar y descubrir los placeres que su cuerpo le pod&iacute;a regalar fue cuando m&aacute;s exploro ese camino. Pero dada a la poca por no decir nula educaci&oacute;n sexual que hab&iacute;a tenido de sus padres y a los sermones dominicales en los que el sacerdote de la iglesia les dec&iacute;a que todas esas acciones eran pecados que Dios les cobrar&iacute;a cuando le fueran a rendir cuentas. Hizo que la adolescente en ese entonces se alejara completamente por el miedo de ser juzgada por Dios. De esa forma es que la mujer encontr&oacute; una salida y fue el sentirse deseada y amada por todos a su alrededor, eso le ayudaba a mitigar esos deseos en la noche. Pero ahora despu&eacute;s de varios a&ntilde;os de estar casada y estar reprimida, sus hormonas que se encontraban en un profundo letargo, se comenzaron a despertar con aquellas miradas y caricias del verdulero, haciendo que a la postre todas ellas llegaran a su grado m&aacute;s alto de ebullici&oacute;n con las zorradas que hab&iacute;a hecho esa ma&ntilde;ana, dej&aacute;ndole como &uacute;nica opci&oacute;n el tocarse para mitigar aquel asfixiante pero placentero calor que estaba sintiendo en ese momento.<\/p>\n<p>-&iexcl;Sigan&hellip;seee tocandose sus enormes pe&hellip;nesss! &iexcl;aaahh! &iexcl;&iquest;Que se sentir&aacute; tocar esas cosotas?! &iexcl;mmmm&hellip; quisiera tocarlas!- en su fantas&iacute;a los viejos no emit&iacute;an ni una sola palabra, tan solo se masturbaban de forma desenfrenada mientras ve&iacute;an a Samantha masturbarse y diciendo aquellas guarradas.<\/p>\n<p>Ya sintiendo que algo muy dentro de su vagina se comenzaba a formar, introdujo un segundo dedo y como si estuviera pose&iacute;da comenz&oacute; con un vaiv&eacute;n feroz de sus dedos, entrando y saliendo a gran velocidad de su inundada vagina haciendo que en el ba&ntilde;o aparte del ruido de la regadera, sus guarradas y gemidos, se escuchara un &iexcl;chop, chop, chop! por el chapoteo que hac&iacute;an sus dedos al entrar y salir de su vagina.<\/p>\n<p>-&iexcl;Si! &iexcl;&iexcl;Si!! &iexcl;&iexcl;&iexcl;Si!!! &iexcl;Que ri&hellip;coooo! &iexcl;Ya vieneee&hellip;! &iexcl;Ven&hellip; gan&hellip; seee conmigooo aamhh mmmhhh ahhhh&hellip;!- meneando salvajemente sus caderas como si estuviera montando una de esas mortales vergas y arqueando su espalda al punto que termino cayendo de nalgas en el piso pero con las piernas bien abiertas elevadas sin dejarse de masturbar, abri&oacute; los ojos como plato intentando dar un gran grito que quedo ahogado para luego dejar sus ojos en blanco mientras sent&iacute;a como una gran cantidad de chorros calientes sal&iacute;an de su panocha a la par que en su fantas&iacute;a, los viejos se corr&iacute;an y la llenaban de abundante semen caliente en gran parte de su cuerpo. Con cada nueva descarga de nuevos caldos, sent&iacute;a como su cuerpo se estremec&iacute;a, sintiendo como su vagina succionaba sus dedos como si se los quisiera devorar. Con las pocas fuerzas que le quedaban retiro sus dedos y se dej&oacute; caer en el piso. Su cuerpo hab&iacute;a quedado sumamente sensible, sent&iacute;a cierto dolor cada que el chorro de la regadera golpeaba contra sus pezones que a&uacute;n permanec&iacute;an como roca o el chorro tocaba su rojiza vagina. Pero eso no le importaba mucho a la casada, en toda su vida, jam&aacute;s hab&iacute;a llegado a un cl&iacute;max tan intenso y placentero, dibuj&aacute;ndosele una gran sonrisa en su rostro mientras respiraba entre cortadamente.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos minutos que le sirvieron para recuperar el aliento, Samantha termino de ducharse y comenz&oacute; a alistarse para recibir a su hijo. Ya se hab&iacute;a cambiado y ahora se encontraba sentada en su tocador acical&aacute;ndose su cabello. Aunque a&uacute;n ten&iacute;a esa tristeza en sus ojos de lo que hab&iacute;a pasado en la escuela, aquel ba&ntilde;o y sobre todo aquel intimo masaje que se hab&iacute;a dado le hab&iacute;an servido para liberar demasiado estr&eacute;s, ahora la pregunta que rondaba la cabeza de la mujer no era de la casi traici&oacute;n que casi le iba a cometer a su esposo. Sino por qu&eacute; hab&iacute;a fantaseado con aquellos viejos mientras se tocaba y como es que dicha fantas&iacute;a le hab&iacute;a hecho tener el mayor placer sexual en toca su vida. Mientras m&aacute;s pensaba en eso, su rostro m&aacute;s se ruborizaba de la pena al imaginar que tal vez le excitaban los viejos.<\/p>\n<p>-Tu est&aacute;s loca. Tan solo pensaste en ellos por todo lo vivido con ellos en los &uacute;ltimos d&iacute;as- intentando calmarse y encontrando una respuesta medianamente cre&iacute;ble, la mujer continu&oacute; arregl&aacute;ndose.<\/p>\n<p>La tarde continu&oacute; de una manera tranquila. Su hijo llego y dado a que no pudo hacer nada de comer, decidi&oacute; consentirlo encargando unas pizzas para comer ambos mientras ve&iacute;an alguna pel&iacute;cula o serie que su hijo quisiera ver. Samantha y Daniel se pasaron la tarde viendo la tele, sin que ninguno de los dos tocara el tema de Brayan. Al final Samantha no ten&iacute;a &aacute;nimos de entrar en una discusi&oacute;n con su hijo y Daniel en realidad no ten&iacute;a nada que decir y m&aacute;s con aquella acci&oacute;n que tuvo aquel chico al no golpearlo.<\/p>\n<p>Sin darse cuenta la noche hab&iacute;a llegado y con ello el miedo de nuevo se apoderaba de Samantha al recordar la discusi&oacute;n que hab&iacute;a tenido esa ma&ntilde;ana con su esposo. Roberto en todo el d&iacute;a no le hab&iacute;a devuelto una llamada o enviado alg&uacute;n mensaje. Lo que le dejaba entre ver que el segu&iacute;a muy molesto con ella y con justa raz&oacute;n pensaba ella ya que lo hab&iacute;a contra decido delante de otras personas. Daniel d&aacute;ndole un beso en la mejilla se despidi&oacute; de ella, dici&eacute;ndole que ya era noche y se ir&iacute;a a dormir. La mujer saliendo de sus pensamientos, le regreso el beso y lo acompa&ntilde;o a su recamara para luego de dejarlo acostado ella irse a la suya. Ya de nueva cuenta vestida con su camis&oacute;n se meti&oacute; a la cama y tomo su libro para ver si con eso se podr&iacute;a tranquilizar y encontrar las palabras perfectas a la hora de que llegara Roberto. Pero justo estaba por abrir su libro cuando escucho que la cerradura de la puerta principal se abri&oacute;. Samantha tomando con todas sus fuerzas su libro, comenz&oacute; a rezarle a todos los dioses que le ayudaran. En esta ocasi&oacute;n sent&iacute;a un vac&iacute;o en su est&oacute;mago, pero no era placentero como las otras veces, esta vez era un vac&iacute;o que le provocaba angustia y miedo. Justo en ese momento miro como se abr&iacute;a la puerta del cuarto y entraba su esposo.<\/p>\n<p>-Buenas noches- fue el escueto y gris saludo que el hombre le dijo a su esposa mientras le daba la espalda y comenzaba a desvestirse.<\/p>\n<p>-Bubuenas noches amor. &iquest;C&oacute;mo te fue?- la mujer intentando no soltarse a llorar, le respondi&oacute; de la forma m&aacute;s dulce posible.<\/p>\n<p>-Bien- fue la constataci&oacute;n fr&iacute;a que recibi&oacute; de nueva cuenta por parte de &eacute;l.<\/p>\n<p>Ya no pudiendo contener sus l&aacute;grimas de culpa y tristeza la mujer comenz&oacute; a disculparse por lo de esa ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>-Amor&hellip; snif&hellip; perd&oacute;name por lo de esta ma&ntilde;ana no fue&hellip; snif&hellip; mi intenci&oacute;n- Roberto volteando su mirada vio como de los ojos de su esposa rodaban lagrimas mientras continuaba sosteniendo con todas tus fuerzas su libro entre su pecho.<\/p>\n<p>El hombre aun con sus pantalones puestos, pero con su torso bien trabajado al desnudo se arrodillo del lado de la cama del que duerme su esposa y tomando una de sus manos se la beso mientras con un rostro de verdadero arrepentimiento ahora era el quien se disculpaba.<\/p>\n<p>-No tienes por qu&eacute; pedirme perd&oacute;n, amor. Aqu&iacute; el &uacute;nico culpable fui yo y mis celos est&uacute;pidos. Tu estabas emocionada de ver a tu profesor de la secundaria y en vez de dejarte charlar c&oacute;modamente con &eacute;l te hice una escenita de celos como si fu&eacute;ramos unos ni&ntilde;os. Te pido una disculpa de coraz&oacute;n, amor- el hombre tomando firmemente la mano de su amada y permaneciendo con una rodilla en el suelo, le ped&iacute;a disculpas.<\/p>\n<p>-Pepero&hellip;- Samantha sin entender la situaci&oacute;n y aun con una lagrimas que surcaban sus mejillas lo ve&iacute;a asombrada ya que su esposo era muy raro que tomara esa postura donde &eacute;l era el que se tuviera que disculpar.<\/p>\n<p>-Estaba muy molesto en la ma&ntilde;ana, pero despu&eacute;s Conchita mi secretaria me hizo ver lo infantil que me hab&iacute;a portado contigo y en la tarde no quise venir a comer con ustedes porque se me ca&iacute;a la cara de verg&uuml;enza. Pero en verdad quiero que me perdones, Samantha- Roberto con verdadero arrepentimiento por su comportamiento ahora no solo la tomaba de la mano si no que le daba tenues besos en ella.<\/p>\n<p>-No tengo nada que perdonarte&hellip; snif&hellip; amor. Yo tambi&eacute;n tuve parte de culpa por tomar esa postura&hellip; snif&hellip; pero qu&eacute; bueno que Conchita intercedi&oacute; y pudo solucionar el problema. Ma&ntilde;ana que la veas le agradeces de mi parte, &iquest;si?- sonriendo aun con l&aacute;grimas en su rostro, la mujer acercaba su rostro al de su esposo para darle un beso.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de la reconciliaci&oacute;n entre ambos, Roberto termino por desvestirse y ponerse su pijama para meterse en la cama. Ya con la luz apagada y ambos acostados, continuaron una breve conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Aparte ahorita que ven&iacute;a para la casa, me sent&iacute; m&aacute;s est&uacute;pido al recordar los celos que me dieron en la ma&ntilde;ana. Como le podr&iacute;a tener celos a ese tipo, ni volviendo a nacer podr&iacute;a tener una oportunidad contigo. Ya que t&uacute; eres la mujer m&aacute;s hermosa de este mundo y el&hellip; mejor dej&eacute;moslo as&iacute; jajaja &iexcl;Muac!- mientras re&iacute;a, con su brazo atrajo a su amada esposa hacia el para darle unos besos en su frente.<\/p>\n<p>Samantha sintiendo un frio que recorr&iacute;a todo su cuerpo al escuchar esas palabras. Tan solo le hac&iacute;an recordar lo vivido esa ma&ntilde;ana, haci&eacute;ndole sentir como si unas dagas atravesaran su coraz&oacute;n. Porque para mala sorpresa de su esposo, ella estuvo nada de haberse entregado a ese inferior hombre. Pensaba la mujer mientras se hac&iacute;a bolita e intentaba meter su rostro entre la cobija por miedo de ser juzgada.<\/p>\n<p>Manteni&eacute;ndose en silencio sin responderle a su esposo mientras el re&iacute;a, ella se limit&oacute; solo a voltearse d&aacute;ndole la espalda. El cargo de consciencia de a poco volv&iacute;a a ella y sab&iacute;a que no ten&iacute;a nada que decir si es que no quer&iacute;a perder a su esposo. Roberto al sentir la postura que hab&iacute;a tomado su esposa, intuyo que se hab&iacute;a molestado por hablar mal de ese sujeto que resultaba ser un amigo. As&iacute; que intentando no arruinar aquel momento en que ambos se hab&iacute;an reconciliado tan solo le dijo que mejor ya era hora de dormir, soltando a su esposa. A los minutos la mujer pudo escuchar los leves ronquidos de Roberto lo que le dec&iacute;a que su esposo ya se encontraba en los brazos de Morfeo. Pero ella entre m&aacute;s intentaba cerrar los ojos, las im&aacute;genes de aquel obeso tipo encima suyo, restregando su pene contra su intimidad hac&iacute;an acto de presencia. Hasta que despu&eacute;s de unas horas donde el cansancio pudo m&aacute;s, la mujer tambi&eacute;n cayo rendida.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente la mujer escuchaba entre sue&ntilde;os como su esposo le llamaba mientras &eacute;l ya se encontraba meti&eacute;ndose a ba&ntilde;ar.<\/p>\n<p>-&iexcl;Se me hizo tarde!- dec&iacute;a la alarmada mujer mientras de un brinco se levantaba de la cama.<\/p>\n<p>Ella era la primera en levantarse para preparar el almuerzo, pero dado a que ayer no pod&iacute;a conciliar el sue&ntilde;o, le causo factura esas horas en vela. R&aacute;pidamente dirigi&eacute;ndose a la cocina preparo el almuerzo lo m&aacute;s r&aacute;pido posible. Por fortuna para ella todo sali&oacute; bien y la familia desayuno como de costumbre mientras Roberto felicitaba a su hijo por lo buenos comentarios que le hab&iacute;an dicho ayer en la junta. Despu&eacute;s de almorzar padre e hijo se despidieron de Samantha y se marcharon. A diferencia de los d&iacute;as anteriores, la mujer r&aacute;pidamente se meti&oacute; a la casa, sin esperar a su joven admirador. As&iacute; que sin perder tiempo se fue a su cuarto y prefiri&oacute; recuperar esas horas de sue&ntilde;o que hab&iacute;a perdido ayer.<\/p>\n<p>Mientras tanto Roberto y Daniel ya se encontraban en la entrada de la escuela y para sorpresa de Roberto, ni el tilico intendente ni el mantecoso director se encontraban ah&iacute;. Roberto no prest&aacute;ndole de m&aacute;s importancia se despidi&oacute; de su hijo y se march&oacute; en su coche mientras Daniel entro a la escuela. El motivo de que ninguno de aquellos sujetos se encontrara ah&iacute; es que ambos ten&iacute;an miedo de que Samantha hubiera contado algo de lo de ayer y el hombre trajeado hubiera ido a darles la golpiza de su vida.<\/p>\n<p>El d&iacute;a paso sin mayores aspavientos para la casada que se entretuvo limpiando la casa y preparando la comida. Hacer el aseo, comer con su familia e irse a dormir. As&iacute; fue los dem&aacute;s d&iacute;as hasta que llego el viernes, un d&iacute;a antes de la gran noche.<\/p>\n<p>Ya era pasado mediod&iacute;a y en la escuela sonaba el timbre notificando que las clases acababan de concluir. Los chicos como es habitual salieron en estampida buscando la libertad. Mientras Daniel con un paso tranquilo era casi de los &uacute;ltimos en salir. El chico iba caminando por la calle mientras iba tom&aacute;ndose un raspado que hab&iacute;a comprado afuera de la escuela mientras pensaba en como desde el d&iacute;a que su madre fue a la escuela, Brayan hab&iacute;a cambiado con &eacute;l. Desde ese d&iacute;a no hab&iacute;a vuelto a tener contacto con &eacute;l. Pensaba que tal vez le hab&iacute;a tenido miedo a su madre y por eso es que hab&iacute;a decidido alejarse. Pero lo desecho r&aacute;pido esa idea, nadie le podr&iacute;a tener miedo a su madre (solo si se enojaba) ella era un pan de dios. Con su mirada y su sonrisa podr&iacute;a descongelar el t&iacute;mpano de hielo m&aacute;s g&eacute;lido que existiera. Sin encontrar una respuesta exacta prefiri&oacute; dejar de lado todo aquello y continuar con su vida, al final todo volver&iacute;a a como era antes, pensaba el chico.<\/p>\n<p>Justo en ese momento y para sorpresa de Daniel, Brayan de la nada aparec&iacute;a y le cortaba su camino. Tan solo que a diferencia de las dem&aacute;s veces que lo hab&iacute;a visto, ahora se encontraba solo pero no por eso dejaba de ser alguien intimidante.<\/p>\n<p>-Brayan, ahorita no tengo dinero. Me lo acabo de gastar en mi raspado. Si quieres te lo doy, pero no me pegues- el chico pensando a lo que ven&iacute;a, quiso adelantarse para ver si as&iacute; pod&iacute;a evitar que le fueran a pegar. Pero tan solo ve&iacute;a que el pandillero se le quedaba viendo sin emitir ninguna palabra. Los segundos pasaban y Daniel sent&iacute;a que hab&iacute;an pasado horas, tem&iacute;a que en cualquier momento sin avisar tan solo sintiera el mismo golpe. Pero sin m&aacute;s, Brayan comenz&oacute; a hablar.<\/p>\n<p>-Le dijiste a tu jefa que &eacute;ramos compas, &iquest;no?- apenas Daniel le iba a explicar el motivo cuando de nueva cuenta Brayan comenz&oacute; a hablar. -Entonces ser&aacute;s mi compa, pero a escondidas. Ya no te hare nada mientras que t&uacute; me ayudes con mis tareas- Daniel ni siquiera hab&iacute;a escuchado eso &uacute;ltimo, con el solo hecho de escuchar que el bullying de la escuela le estaba ofreciendo su amistad no pudo evitar sonre&iacute;r. -&iquest;Entendiste?- Brayan al mirar que el chico lo ve&iacute;a con una sonrisa est&uacute;pida, le pregunto si hab&iacute;a escuchado el acuerdo.<\/p>\n<p>-Sisisi, entiendo- el gordito afirmaba apenas medio entendiendo las cosas. Aun pensaba que era el amigo del chico m&aacute;s temido de la escuela y eso lo llenaba de mucha emoci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Bueno, me voy. Nos vemos luego marran&hellip; &iquest;C&oacute;mo te llamas?- intentando verse educado con su nuevo amigo, el chico intento evitar llamarlo por el apodo denigrante que le hab&iacute;a puesto con sus amigos. Quer&iacute;a comenzar de la mejor forma posible aquella nueva amistad.<\/p>\n<p>-&iexcl;Daniel! &iexcl;Me llamo Daniel- con un brillo en sus ojos y una sonrisa de oreja a oreja le respond&iacute;a.<\/p>\n<p>-Bueno. Dani nos vemos luego- dando media vuelta se comenzaba a alejar, pero fue detenido por la voz de su nuevo amigo.<\/p>\n<p>-Si quieres puedes venir ma&ntilde;ana a mi casa. Mis pap&aacute;s no estar&aacute;n y podemos jugar videojuegos mientras comemos pizza- con verdadera alegr&iacute;a le daba la invitaci&oacute;n mientras se acercaba a &eacute;l.<\/p>\n<p>Aunque Brayan ten&iacute;a otros planes con esa amistad, el escuchar que habr&iacute;a pizza le llamo mucha la atenci&oacute;n mientras sent&iacute;a como sus tripas se alborotaban. La pizza era de sus comidas favoritas, pero por desgracia casi nunca pod&iacute;a comerla por la pobre econom&iacute;a que hab&iacute;a en su casa. As&iacute; que, al ver aquella oportunidad, no la quiso desperdiciar.<\/p>\n<p>-&iexcl;Arre! Ma&ntilde;ana te guacho en tu casa entonces. P&aacute;same la dire por whats- sacando ambos su tel&eacute;fono, intercambiaron n&uacute;meros y sin m&aacute;s cada uno se fue por su lado. Daniel muy alegre de por fin tener un amigo y no cualquier amigo, sino el m&aacute;s popular y temido de la escuela. Mientras Brayan se alejaba con una sonrisa maliciosa.<\/p>\n<p>-Tal vez ma&ntilde;ana se me haga ver de nuevo a la pelirroja- dec&iacute;a en voz baja mientras le hacia la parada a un microb&uacute;s y se sub&iacute;a en el.<\/p>\n<p>Daniel llegando a su casa, corri&oacute; en b&uacute;squeda de su madre para contarle tan buena noticia. Pero se la encontr&oacute; ocupada en la sala con Do&ntilde;a Carmen viendo los &uacute;ltimos detalles de la salida de ma&ntilde;ana. Por lo que su madre no lo pudo atender y prefiri&oacute; irse a su cuarto en vez de escuchar esa aburrida platica. Supon&iacute;a que a la hora de la comida aquella se&ntilde;ora se habr&iacute;a ido y entonces les podr&iacute;a decir a sus 2 padres juntos la gran noticia que les ten&iacute;a. Pero para su mala suerte Do&ntilde;a Carmen se qued&oacute; a comer para tambi&eacute;n hablar con Roberto sobre la noche de ma&ntilde;ana, haciendo que su padre tampoco le hiciera caso. Despu&eacute;s de la comida y ya sin su padre y Do&ntilde;a Carmen, su madre ahora si le pregunto qu&eacute; era lo que le ten&iacute;a que decir, pero con un tono de fastidio por averse sentido desplazado tan solo le dijo que nada y se fue a su cuarto. As&iacute; termino aquella jornada hasta que llego el tan esperado d&iacute;a para los 4 involucrados.<\/p>\n<p>Samantha se levant&oacute; con un mejor humor del normal. Pudo ver que su esposo ya no se encontraba en la cama. Sab&iacute;a que se hab&iacute;a ido mucho m&aacute;s temprano para adelantar algunos documentos que ten&iacute;a pendientes para salir antes y poder ir con ella al bar. Puso m&uacute;sica y se puso a hacer la limpieza de la casa para despu&eacute;s preparar el almuerzo para ella y su hijo. El d&iacute;a corr&iacute;a de forma maravillosa para la joven casada. Hasta que en la tarde cuando estaba arreglando la ropa que se pondr&iacute;a, escucho que sonaba su celular y se dio cuenta que se trataba de su esposo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hola, mi amor! Justo me agarraste en la elecci&oacute;n de cual vestido me pondr&eacute; para al rato jijiji- como si se tratara de la primera cita de 2 enamorados, la mujer se acost&oacute; en la cama mientras mov&iacute;a sus pies en el aire.<\/p>\n<p>-Este&hellip; justo de eso te quer&iacute;a hablar, amor- de fondo se pod&iacute;a escuchar maquinaria pesada y los gritos de varia gente que se pod&iacute;a imaginar eran los alba&ntilde;iles que Roberto tenia a cargo. -Sucedi&oacute; un percance en la construcci&oacute;n y tuve que venir para solucionarlo. La verdad no creo que vaya a poder llegar a la hora que te hab&iacute;a dicho- entre gritos el hombre le dec&iacute;a y es que, con los fuertes sonidos de la maquinaria, apenas y as&iacute; se pod&iacute;a o&iacute;r.<\/p>\n<p>-Pero t&uacute; me hab&iacute;as dicho que si ir&iacute;amos&hellip;- con un tono de tristeza combinado con enojo la casada le recriminaba. Hab&iacute;a estado esperando tanto esa noche pensando que ser&iacute;a especial, que al escuchar aquella mala noticia, tan solo le daban ganas de llorar por la impotencia de que su esposo prefiriera atender su trabajo y no a ella.<\/p>\n<p>Roberto alej&aacute;ndose cada vez m&aacute;s de las obras, prefiri&oacute; entrar a su coche para as&iacute; poder escuchar de mejor manera las quejas de su esposa.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute;, Samantha. Pero entiende que no es mi culpa, hubo un ligero deslave a la hora de estar construyendo el estacionamiento subterr&aacute;neo y 2 de mis trabajadores resultaron heridos, pero gracias a Dios nada de peligro- el hombre le contaba lo complicado que estaba siendo su d&iacute;a, esperando recibir palabras de &aacute;nimo de su querida esposa, pero tan solo recib&iacute;a todo lo contrario.<\/p>\n<p>-&iexcl;Eso no importa! T&uacute; me hab&iacute;as dado tu palabra de que hoy saldr&iacute;amos y estas rompiendo tu promesa- con voz entre cortada y con ligeros pujidos, Samantha le respond&iacute;a a su esposo quien se comenzaba a sentir mal por no poderle cumplir a su esposa.<\/p>\n<p>-No llores, amor. Mira, que te parece si te van con Do&ntilde;a Carmen al bar y yo llego all&aacute;. Te prometo que cuando me desocupe, me voy directo para el bar- Roberto fiel a no romper sus promesas y mucho menos la promesa que le hab&iacute;a hecho a la mujer que m&aacute;s amaba en su vida, r&aacute;pidamente le encontr&oacute; una soluci&oacute;n a su problema.<\/p>\n<p>Samantha al escuchar aquella propuesta no le convenci&oacute; del todo ya que ella quer&iacute;a que el estuviera desde el inicio con ella. Pero sab&iacute;a que aquella idea no era tan mala. Aparte, si hab&iacute;a dicho eso, es porque si ten&iacute;a planeado ir.<\/p>\n<p>-&iquest;Me prometes que si vas a ir?- con voz chiqueada la mujer le preguntaba.<\/p>\n<p>-Jajaja claro que s&iacute;. Ah&iacute; estar&eacute;, chiqueada- recordando su etapa de novios, Roberto sab&iacute;a que cuando Samantha hacia aquella voz es porque no ten&iacute;a otra opci&oacute;n m&aacute;s que aceptar fuera cual fuera la petici&oacute;n que quisiera.<\/p>\n<p>Samantha contenta porque su salida segu&iacute;a en pie, se despidi&oacute; de su esposo para terminar de arreglar su ropa y para que su amado terminara lo m&aacute;s antes posible aquel percance. Luego de ya tener todo listo le marco a Do&ntilde;a Carmen para contarle lo que hab&iacute;a pasado con Roberto y ver si se pod&iacute;a ir con ella al bar. En primera Do&ntilde;a Carmen lamento por los trabajadores que resultaron lastimados y en segunda acepto sin rechistar a la petici&oacute;n de su nena. Quedando en la hora en que pasar&iacute;an por ella dieron por concluida la llamada. Justo la vieja hab&iacute;a acabado de colgar cuando Erasmo sali&oacute; del ba&ntilde;o con una toalla enrollada a la cintura dejando al descubierto su tremenda panza completamente velluda. Al enterarse de la noticia de que Samantha se ir&iacute;a con ellos no pudo evitar ponerse a&uacute;n m&aacute;s de buen humor. As&iacute; que apurando a su pareja a que se metiera a ba&ntilde;ar &eacute;l se comenz&oacute; a vestir y ponerse las mejores garras que ten&iacute;a en su ropero. Quer&iacute;a darle una buena impresi&oacute;n a la pelirroja. Samantha miro el reloj y pudo ver que tan solo ten&iacute;a hora y media. As&iacute; que sin perder m&aacute;s el tiempo se meti&oacute; al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>La mujer era muy meticulosa en su aseo personal, pero en esta ocasi&oacute;n lo fue a&uacute;n m&aacute;s. Era la primera vez despu&eacute;s de mucho tiempo que saldr&iacute;a de noche y quer&iacute;a verse espectacular para su esposo y en parte tambi&eacute;n para ella misma. Pasando un rastrillo por todo el largo y ancho de sus torneadas y femeninas piernas en b&uacute;squeda de alg&uacute;n vello, los cuales pr&aacute;cticamente eran nulos. Luego comenz&oacute; a enjabonar su parte &iacute;ntima y pudo sentir como unos diminutos vellos p&uacute;bicos hac&iacute;an su aparici&oacute;n. Aunque sab&iacute;a que a su esposo no le agradaba que se depilara esa zona, hoy quer&iacute;a sentirse lo m&aacute;s femenina posible, as&iacute; que tomando de nueva cuenta el rastrillo elimino cualquier evidencia de que ah&iacute; alguna vez hubieran existido vellos. Mientras enjabonada cada rinc&oacute;n de su cuerpo, pod&iacute;a sentir que su piel era lisa y sedosa, hab&iacute;a erradicado todos aquellos inconvenientes.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de poco m&aacute;s de media hora de ba&ntilde;arse, por fin sali&oacute; de la ducha y tomando la secadora se sent&oacute; en su tocador y comenz&oacute; a secar su abundante melena roja. Luego de tener su cabello seco, continuo a pintarse su rostro de una forma sobria, ya que ese estilo combinar&iacute;a con su vestimenta. No se ve&iacute;a igual de sexy que la vez que se maquillo y fue a la casa de Do&ntilde;a Carmen, pero su propia naturaleza hac&iacute;a que emanara seducci&oacute;n de igual manera. De lencer&iacute;a hab&iacute;a optado por otro un b&oacute;xer de algod&oacute;n color blanco completamente y el brasier era del mismo color. Sin perder tiempo en mirarse en el espejo porque ya era tarde, r&aacute;pidamente tomo su vestido y se lo puso. Era un vestido que le llegaba a media pantorrilla de color blanco con vivos en negro. Ten&iacute;a un discreto escote y le llegaba debajo de los hombros. Justo estaba poni&eacute;ndose unas zapatillas cuando escucho que su hijo desde la planta baja le llamaba.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mam&aacute; ya llego Do&ntilde;a Carmen por ti!- y en efecto. La mujer puntual a la cita ya se encontraba en la banqueta junto a Erasmo. Pero la mujer llevaba consigo una bolsa de pl&aacute;stico.<\/p>\n<p>-&ldquo;Chin ya llegaron y yo aun no estoy lista&rdquo;- pensaba la casada mientras se apresuraba a terminar de ponerse las zapatillas. -&iexcl;Dile que ya ahorita bajo!- grit&aacute;ndole a su hijo, Samantha terminaba de ponerse las zapatillas y ahora tan solo se miraba en el espejo en b&uacute;squeda que su maquillaje y peinado continuaran intactos.<\/p>\n<p>-Mijo, voy pasar. Le tengo un regalo a tu mami aqu&iacute;- se&ntilde;alando a la bolsa la mujer le dec&iacute;a a Daniel quien, sin darle mucha importancia a la bolsa, dejo pasar a la mujer mientras el continuaban mensaje&aacute;ndose con su nuevo amigo para ver a que horas llegar&iacute;a.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Carmen como si estuviera en su casa, a paso veloz se dirigi&oacute; a la recamara principal y sin tocar se meti&oacute; mirando a su querida &ldquo;hija&rdquo; sentada en su tocador. Lo cual le trajo unos recuerdos de cuando su difunta madre tambi&eacute;n pasaba horas en su tocador cepillando su rojizo cabello mientras ella acostada en la cama la ve&iacute;a y platicaban sobre los chismes de la colonia.<\/p>\n<p>-Tu siempre tan chula, mija- fue lo que le dijo la se&ntilde;ora mientras se acercaba a ella.<\/p>\n<p>-Hola Do&ntilde;a Carmen. Disculpe por aun no estar lista, es que se me vino el tiempo encima. Pero ya solo me ando dando unos peque&ntilde;os retoques. &iexcl;Muac!- abrazando y d&aacute;ndose ambas un beso en la mejilla, se disculpa por su retraso mientras de nueva cuenta le daba la espalda y se volv&iacute;a a pasar un poco de polvo por sus mejillas.<\/p>\n<p>-No tienes que pedirme perd&oacute;n, mi ni&ntilde;a. Recuerda que te conozco desde siempre y se c&oacute;mo volv&iacute;as loco al pobre de Roberto con lo mucho que lo hac&iacute;as esperar cuando te arreglabas jajaja- ambas mujeres re&iacute;an mientras recordaban la cara tortuosa de Roberto siempre sentado en la sala por horas mientras Samantha se arreglaba. -Quise llegar a la mera hora porque te tengo un rega&hellip;- la se&ntilde;ora ni termino la oraci&oacute;n al prestarle atenci&oacute;n al vestido que llevaba puesto su hija putativa. -A ver, &iquest;qu&eacute; es eso que llevas puesto?- con una mirada de disgusto le preguntaba mientras la miraba de arriba abajo.<\/p>\n<p>-Ay que tiene mi vestido jijiji. &iquest;No cree que es bueno para la ocasi&oacute;n?- model&aacute;ndole su vestido, Samantha le preguntaba mientras ve&iacute;a la cara de negaci&oacute;n de la se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>-Ya te dije la otra vez que dejes de vestirte como se&ntilde;ora. M&iacute;rame a mi- la mujer ahora era quien le modelaba. Llevaba un vestido rojo debajo de la rodilla, dejando al descubierto sus piernas cazcorvas. Ten&iacute;a un escote ligeramente pronunciado, dejando ver parte de esos ca&iacute;dos y peque&ntilde;os pechos. Mientras que, por lo gorda, parec&iacute;a m&aacute;s bien una pi&ntilde;ata la pobre se&ntilde;ora. En sus pies llevaba unas zapatillas ortop&eacute;dicas y la cereza del pastel era su maquillaje, si alguien en la calle la confund&iacute;a con un payasito que va a una fiesta infantil no se deber&iacute;a de sentir equivocado. Pr&aacute;cticamente se hab&iacute;a empanizado el rostro con colores muy llamativos que no le ayudaban en nada. Pero Samantha al tenerle gran cari&ntilde;o, la ve&iacute;a con ojos de amor y aunque si le parec&iacute;a un tanto excesiva su vestimenta, tambi&eacute;n sab&iacute;a que a ella siempre le hab&iacute;a gustado vestir as&iacute;.<\/p>\n<p>-Si se ve muy guapa, Do&ntilde;a Carmen- con autentica sinceridad la elogiaba. -De seguro quiere conquistar unos cuantos corazones hoy jijiji- con cierto toque de coqueter&iacute;a la mujer le insinuaba dicho comentario mientras re&iacute;an juntas.<\/p>\n<p>-Gracias mija. Pero no, hoy voy con mi hombre. Tal vez, luego solo salimos nosotras y entonces si conquistamos a unos cuantos jajaja- ambas mujeres riendo por aquellos comentarios ad&uacute;lteros, segu&iacute;an su charla. -Por cierto, sabiendo lo mojigata que te volviste, sab&iacute;a que te vestir&iacute;as justo como estas ahorita. Por eso es que te traje ese regalo, mija- estirando su mano con la bolsa de pl&aacute;stico, se la entregaba a Samantha. Que al abrirla se quedaba asombrada por lo que hab&iacute;a dentro.<\/p>\n<p>-&iexcl;Wow! &iquest;En verdad son esos?- metiendo una mano, mostraba lo que hab&iacute;a dentro. Eran los 2 vestidos que hab&iacute;a visto en el local, pero no se hab&iacute;a atrevido a comprar, aunque le hab&iacute;an gustado. -No se lo puedo aceptar, Do&ntilde;a Carmen. Son parte de su negocio y no est&aacute; bien que lo ande regalando- metiendo ambos vestidos a la bolsa, intentaba regres&aacute;rselos pero recib&iacute;a una negativa de la se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>-Tonter&iacute;as, Samantita. Este es un regalo que te quiero dar. &iquest;Acaso una madre no le puedo dar un regalo a su hija? &iexcl;Chihuahua!- con un tono de molestia falsa, Do&ntilde;a Carmen cruzaba sus manos dejando a Samantha con la mano extendida.<\/p>\n<p>-Bueno eso si jijiji. Much&iacute;simas gracias en verdad. &iexcl;Muac!- acerc&aacute;ndose a la chaparra mujer, Samantha la abrazaba y le plantaba otro beso pero ahora en su arrugada frente, haciendo feliz a la se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>-De nada mija. Pero volviendo a los vestidos. Considero que el blanco hoy es el indicado para que haga su debut- quit&aacute;ndole la bolsa, sacaba el vestido y se lo pon&iacute;a por encima mientras con una se&ntilde;al de sus dedos le daba el visto bueno.<\/p>\n<p>-Si me gustar&iacute;a. Pero a Roberto no le gustara verme con ese vestido puesto porque es muy chiquito- aunque se mor&iacute;a de ganas por med&iacute;rselo y salir con &eacute;l al bar. Sab&iacute;a que el usarlo solo le ocasionar&iacute;a muchos problemas con Roberto y no quer&iacute;a que se estropeara esa noche por su culpa.<\/p>\n<p>-Tu d&eacute;jame a Roberto. Si te dice algo yo lo calmo. O dime, &iquest;no te gustar&iacute;a usarlo?- agachando la mirada por pena, tan solo mov&iacute;a la cabeza de forma afirmativa. -&iquest;Ya ves? P&oacute;ntelo y si no te sientes c&oacute;moda pues te pones ese vestido que traes puesto ahorita. Te dejo para que te lo midas. Te espero aqu&iacute; afuera- d&aacute;ndose la media vuelta la mujer sali&oacute; del cuarto sin dejar que la pelirroja mujer pudiera decir algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>Mordi&eacute;ndose el labio inferior de nervios, r&aacute;pidamente se quit&oacute; el vestido que tra&iacute;a y en un santiam&eacute;n ya tra&iacute;a puesto el nuevo vestido. Antes de avisarle a la mujer que estaba afuera, Samantha se fue a mirar al espejo y ve&iacute;a lo bien que le queda el vestido de la cintura para abajo se pegaba de manera perfecta a su cuerpo, pero aunque en un principio pensaba que este le llegar&iacute;a a media pierna, la verdad era que le quedaba un poco m&aacute;s arriba por sus proporciones mientras que de la parte trasera, pareciera que estaba a punto de estallar ya que el pobre vestido se expand&iacute;a lo m&aacute;s que pod&iacute;a para poder albergar aquel par de enormes y jugosas nalgas, dejando visible el contorno de su b&oacute;xer por lo ce&ntilde;ido que le quedaba. Mientras que en la parte superior el escote V dejaba pr&aacute;cticamente al descubierto su brasier mientras se giraba para verlo de atr&aacute;s y de igual forma al tener toda su espalda al descubierto, su brasier quedaba completamente visible. Lo que a su criterio no se ve&iacute;a muy est&eacute;tico. Pero para su gusto, sus pechos llenaban de gran manera ese sugerente escote, haciendo que se dejara de ver holgado y quedara completamente lleno.<\/p>\n<p>-Do&ntilde;a Carmen ya puede entrar- con una tenue voz, le informaba a la viejita que ya entrara para que le diera su visto sobre c&oacute;mo le quedaba el vestido.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora al entrar quedo fascinada y orgullosa por lo que ve&iacute;an su viejos y cansados ojos. Le quedaba a&uacute;n mejor de lo que hab&iacute;a imaginado. Con una gran sonrisa en su rostro y comenzando a aplaudir le daba el visto bueno sobre c&oacute;mo le quedaba. Aunque hab&iacute;a algo que no le agradaba del todo.<\/p>\n<p>-Se te ves precioso, mi amor. Pero date una vuelta para verte mejor- Samantha haci&eacute;ndole caso, comenz&oacute; a darse una vuelta lenta mientras agachaba la mirada aun con algo de pena. -Esp&eacute;rate ah&iacute;- la se&ntilde;ora deteniendo la vuelta, se acerc&oacute; a la casada que se encontraba d&aacute;ndole la espalda.<\/p>\n<p>Sin avisarle, con sus manos desabrocho el brasier y se lo quito antes de que pudiera reaccionar Samantha. Sinti&eacute;ndose desnuda por aquella acci&oacute;n, llevando sus manos a sus melones que a&uacute;n permanec&iacute;an adentro del vestido mientras que volteaba su rostro completamente colorado para cuestionarle tal acci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Pero porque hizo eso?- Samantha girando completamente su cuerpo hacia la se&ntilde;ora le preguntaba pero no en un tono molesto, sino m&aacute;s bien con una mueca burlona.<\/p>\n<p>-Ay mija, se te ve&iacute;a horrible el brasier as&iacute; todo salido. Este tipo de vestidos todos destapados es para que tengas a las ni&ntilde;as libre- sin ning&uacute;n tipo de pudor, la se&ntilde;ora se tomaba sus aguados pechos. -A ver, qu&iacute;tate las manos para ver c&oacute;mo se te ve- pareciendo una orden, la se&ntilde;ora le dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Samantha concordaba con Do&ntilde;a Carmen en eso de que el brasier de plano no le iba con el dise&ntilde;o del vestido. Pero por su cabeza no hab&iacute;a cruzado la idea de quit&aacute;rselo. Aunque girando su mirada hacia atr&aacute;s, pod&iacute;a ver en el reflejo del espejo lo bien que se ve&iacute;a su espalda desnuda ya sin el brasier. Haci&eacute;ndole caso a la mujer, lentamente fue bajando sus manos hasta que dejo visible la parte superior del vestido. Grande fue la sorpresa de la se&ntilde;ora al ver lo perfecto que se ve&iacute;a. Pareciera como si la casada llevara un brasier invisible ya que sus pechos se manten&iacute;an completamente erguidos. Incluso le parec&iacute;a a la se&ntilde;ora que el haberlos liberado de su prisi&oacute;n los hab&iacute;a vuelto m&aacute;s grandes. El ver aquellos enormes globos de carnes mantenerse estoicos era como una burla para la gravedad que no ten&iacute;a ning&uacute;n efecto en ellos.<\/p>\n<p>-M&iacute;rate en el espejo y dime si te gusta c&oacute;mo te ves o no- la se&ntilde;ora mirando que en todo ese momento la casada ten&iacute;a su mirada hacia un lado, le pidi&oacute; que ahora fuera ella la que viera lo bien que se le ve&iacute;a el vestido.<\/p>\n<p>Samantha sin responder de nueva cuenta giro para mirarse en el espejo y al igual que Do&ntilde;a Carmen quedo fascinada por la vista que tenia de su propio cuerpo. Una sonrisa de orgullo inundaba su rostro mientras una de sus manos de posaba a un lado de uno de sus pechos.<\/p>\n<p>-Entonces si te gusto, &iquest;verdad?- Do&ntilde;a Carmen sac&aacute;ndola de sus pensamientos le ped&iacute;a una respuesta aunque por su rostro de felicidad ya lo ten&iacute;a claro.<\/p>\n<p>-Si&hellip;- fue la respuesta en susurro que dio la mujer mientras volteaba su mirada hacia la se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>-Pues no se diga m&aacute;s. Ese vestido te llevaras hoy. Aunque tambi&eacute;n deber&iacute;as ponerte una tanga o alg&uacute;n calz&oacute;n m&aacute;s chiquito porque esa carpa de circo que llevas puesta se te marca toda. Tambi&eacute;n date una manita de gato, mi vida. P&iacute;ntate mejor, as&iacute; como el d&iacute;a que fuiste mi local. Y por Roberto no te preocupes, yo me encargo de &eacute;l. Te voy a esperar abajo. Ap&uacute;rate- pareciendo tarabilla, la mujer no dejaba de darle &oacute;rdenes a la casada mientras sal&iacute;a del cuarto sin dejarla hablar de nueva cuenta. Pero de manera obediente se puso a hacer al pie de la letra todo lo que le dijo. Empezando por quitarse su b&oacute;xer y ahora sacando una peque&ntilde;a tanga de hilo dental de color blanca, que al mirarse en el espejo apenas y eran ligeramente visibles los hilos de los costados. Luego fue a su armario para sacar de lo m&aacute;s profundo unas zapatillas rojas de tac&oacute;n alto y por &uacute;ltimo se volvi&oacute; a maquillar mientras sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>Mientras abajo, Erasmo ya se encontraba en la sala viendo un partido de futbol mientras esperaban a que bajara Samantha. El viejo era alguien muy desperado, pero dado de que se trataba de Samantha, el viejo era capaz de esperar una eternidad si fuera necesario.<\/p>\n<p>-Jejeje pinches arrimados del frustra azul, se los andan chingando los chiqui tigres jejeje. Me cae de a madres que como Pap&aacute; Am&eacute;rica no hay 2. No por nada somos el rey de copas y el rey de las remontadas. &iexcl;&Oacute;dienos m&aacute;s, perros!- como t&iacute;pico americanista promedio de primaria trunca el viejo habla solo mientras ve&iacute;a el partido.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de poco m&aacute;s de media, Do&ntilde;a Carmen que se encontraba con Daniel en las escaleras platicando. Escucharon como la puerta del cuarto de Samantha se abr&iacute;a y comenzaban a escucharse los tacones de sus zapatillas bajar por las escaleras. Ambos quedaron con la boca abierta al ver el a aquella irreconocible mujer.<\/p>\n<p>-&iquest;Que les pasa? Parece que vieron a un fantasma jijiji- la pelirroja mujer en tono de burla les preguntaba mientras mov&iacute;a sus brazos y manos hacia los lados mientras hacia una mueca como si de un monstruo se tratara.<\/p>\n<p>-Te ves&hellip; preciosa mam&aacute;- fue lo que Daniel apenas y pudo articular al ver a su madre. Era la primera vez que la ve&iacute;a vestida y maquillada as&iacute; desde que ten&iacute;a uso de raz&oacute;n, pero sin duda alguna hab&iacute;a quedado asombrado para bien.<\/p>\n<p>-Tu siempre tan lindo mi vida. &iexcl;Muac!- propin&aacute;ndole un beso en su mejilla por tan lindas palabras, la mujer le dejaba marcados sus labios en su mejilla.<\/p>\n<p>-Bueno, ya v&aacute;monos Do&ntilde;a Carmen- reanudando su caminar, la casada tomo del brazo a la viejita que no pod&iacute;a emitir aun palabra por lo hermosa que se ve&iacute;a su ni&ntilde;a.<\/p>\n<p>-&ldquo;Es la viva imagen de ti, Victoria&rdquo;- mirando hacia arriba, la mujer dec&iacute;a en sus pensamientos mientras recordaba a su gran amiga.<\/p>\n<p>Fue en eso que Erasmo escucho el ruido de unos tacones acerc&aacute;ndose hasta que estos se detuvieron y escucho en la entrada de la sala la voz de Samantha que le llamaba.<\/p>\n<p>-&iexcl;Oiga! Ya v&aacute;monos- con un tono de impaciencia la mujer le dec&iacute;a al viejo quien hab&iacute;a quedado paralizado por aquella imagen que ten&iacute;a delante de sus ojos.<\/p>\n<p>Subiendo y bajando la mirada por todo el cuerpo de Samantha, sent&iacute;a como su lengua se trababa y su coraz&oacute;n bombeaba sangre como loco, llevando la mayor cantidad hacia su verga. Apenas pudiendo emitir de su boca un.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;&iexcl;Wow!!!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 64<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>17 Mientras tanto, dentro de la oficina. Samantha ve&iacute;a cada rinc&oacute;n de aquel cuarto con mucha nostalgia. Aunque ya estaba muy cambiado a como estaba la &uacute;ltima vez que lo visit&oacute; cuando a&uacute;n era una colegiala. Rigo por su parte, no perd&iacute;a la menor oportunidad para tocarle ya fueran sus manos o espalda mientras le [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23250,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":{"0":"post-41000","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduros"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41000","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23250"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41000"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41000\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41000"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41000"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41000"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}