{"id":41056,"date":"2023-02-19T23:00:00","date_gmt":"2023-02-19T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-19T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-19T23:00:00","slug":"mi-suegra-tenia-meses-de-no-coger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-suegra-tenia-meses-de-no-coger\/","title":{"rendered":"Mi suegra ten\u00eda meses de no coger"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41056\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">11<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La emoci&oacute;n que ten&iacute;amos por el reci&eacute;n realizado intercambio con G&eacute;nesis y Josu&eacute;, se torn&oacute; preocupaci&oacute;n cuando le&iacute;mos el mensaje que encontramos bajo nuestra puerta. Al instante nos dirigimos a la casa de mi suegra.<\/p>\n<p>Hab&iacute;an pasado algunos meses en los que Yesica y yo nos dedicamos a puro trabajar. En una o dos ocasiones cogimos con mi t&iacute;a Rosario. Y cre&iacute;amos que Melinda, mi suegra, estar&iacute;a bien con la relaci&oacute;n que ten&iacute;a con su amante Miguel y en general con su vida, pero nos equivocamos.<\/p>\n<p>Cuando llegamos a la casa de mi suegra, encontramos que junto a mi cu&ntilde;ada Luisa, estaban empacando tanto sus cosas personales como sus muebles. Melinda nos cont&oacute; que hab&iacute;a llegado una notificaci&oacute;n de desalojo, pues la casa estaba a nombre de una se&ntilde;ora con la que mi suegro se hab&iacute;a casado recientemente y con la que acababa de tener un hijo, mis suegros no estaban casados legalmente, as&iacute; que al ser ya mayores mi novia y su hermana, su pap&aacute; consider&oacute; que ya no hab&iacute;a necesidad de mantenerlas. Mi suegra acept&oacute; con mucho coraje, pero decidi&oacute; no entrar en alegatos legales, decidi&oacute; dejar la casa.<\/p>\n<p>Nos llevamos el d&iacute;a y la noche en terminar de empacar sus cosas, conseguimos un cuarto como el nuestro ah&iacute; mismo donde nosotros rent&aacute;bamos. Con sus muebles llenamos dicho cuarto, as&iacute; que tanto mi suegra como mi cu&ntilde;ada se quedaron a vivir con nosotros, en lo que pens&aacute;bamos qu&eacute; hacer. Descansamos al d&iacute;a siguiente, mi suegra, mi cu&ntilde;ada y Yesica dorm&iacute;an en la cama mientras yo sobre unas cobijas en el piso. Me fui a trabajar en la combi, pues no pod&iacute;a descuidar mi trabajo.<\/p>\n<p>Mi suegra estaba algo deprimida, nos cont&oacute; que hac&iacute;a unos meses que hab&iacute;a terminado con Miguel, se sent&iacute;a sola y luego que le llegara la noticia del desalojo, se deprimi&oacute; m&aacute;s. Ella nos ayudaba a preparar las tortas que vend&iacute;amos en la plaza, aunque las desvel&aacute;bamos a ella y a mi cu&ntilde;ada al tener que prender la luz de madrugada, Melinda se quedaba a dormir despu&eacute;s que nosotros nos &iacute;bamos a vender, pero mi cu&ntilde;ada deb&iacute;a levantarse para ir a la escuela.<\/p>\n<p>Luisa mi cu&ntilde;ada, c&oacute;mo a los 15 d&iacute;as, opt&oacute; por irse a vivir con su novio. Un tipo muy guapo y de dinero, que parec&iacute;a quererla mucho y era muy atento con ella y mi suegra, tanto que le ofreci&oacute; a Melinda que se fuera a vivir con ellos, pero no acept&oacute;, se qued&oacute; con nosotros.<\/p>\n<p>Pasaron los d&iacute;as y juntos buscamos una casa no tan grande, ni tan cara para rentar, la encontramos y como pudimos en las noches usaba la combi que yo manejaba para acarrear los muebles y nuestras cosas a la nueva casa. Nos instalamos y nos sent&iacute;amos contentos los tres. Y aunque es dif&iacute;cil de creer, en todo este proceso, no nos pas&oacute; por la cabeza buscar algo sexual con mi suegra. Ya m&aacute;s tranquilos todos pues&#8230;<\/p>\n<p>Mientras estaba mi cu&ntilde;ada viviendo con nosotros, Yesica y yo nos aguant&aacute;bamos las ganas de hacer el amor, pues tanto ella como mi suegra dorm&iacute;an en la cama a un lado de nosotros. Pero apenas y nos instalamos en nuestro nuevo cuarto, sobre el colch&oacute;n, sin siquiera ponerle s&aacute;banas, cargu&eacute; por las nalgas a mi novia y ella me rodeo con sus piernas, nos besamos muy calientes y no tardamos en estar desnudos. Al instante ella encontr&oacute; la forma de meter mi verga en su panocha, me deslic&eacute; dentro de ella sin problema pues estaba muy lubricada, la recost&eacute; de espaldas sobre el colch&oacute;n y mientras ella me abrazaba con brazos y piernas, yo me apoyaba sobre el piso para meterle la verga lo m&aacute;s fuerte que pod&iacute;a, me hac&iacute;a chupetones en el cuello y tambi&eacute;n mord&iacute;a mis hombros y el pecho, y con esa sensaci&oacute;n de dolor que me excita tanto aceler&eacute; mis embestidas, tanto que empezamos en la orilla del colch&oacute;n y terminamos en el otro extremo, ella con su cabeza colgando pero con un grito de satisfacci&oacute;n cuando nos venimos al mismo tiempo, yo sent&iacute;a que no terminaba de venirme dentro de ella, pues los rasgu&ntilde;os en mi espalda aumentaban mi deseo, mi excitaci&oacute;n. Y con ella pas&oacute; igual.<\/p>\n<p>Mi suegra nos escuch&oacute; y vio, pues mientras nosotros hac&iacute;amos el amor, ella pasaba con cosas que ten&iacute;amos en la sala hacia su cuarto y los cuartos no ten&iacute;an puertas. Ya instalados, Yesica y yo volvimos a hacernos el amor cada noche y madrugada, decidimos darle tiempo a mi suegra antes de proponerle volver a tenerla en nuestra cama. Aunque nuestros gemidos le endulzaban el o&iacute;do a diario, seguros de poder calentarla aunque est&aacute;bamos en cuartos separados.<\/p>\n<p>Melinda poco a poco se iba relajando, le preocupaba que no aportaba nada a la econom&iacute;a de la casa ni a la renta, entre bromas le dec&iacute;amos que nos pod&iacute;a pagar con cuerpo, provoc&aacute;ndole unas buenas carcajadas y en son de broma, nos contestaba que s&iacute;. No es que anduviera por la casa con ropa provocativa, ella con el cuerpo que ten&iacute;a, nos provocaba deseo de tenerla en la cama tanto a Yesica c&oacute;mo a m&iacute;. Se levantaba en la madrugada a ayudarnos a preparar las tortas, cuando nos &iacute;bamos a vender ella se dorm&iacute;a otro rato y luego ayudaba con el quehacer de la casa, nos cocinaba y en la tarde se iba con Yesica a comprar las cosas que nos faltaban para el d&iacute;a siguiente. As&iacute; yo me iba tranquilo a trabajar la combi sabiendo que Melinda y Yesica se hac&iacute;an compa&ntilde;&iacute;a.<\/p>\n<p>Entre insinuaciones y arrimones de verga que le daba a mi suegra, ella se iba soltando m&aacute;s a la idea de volver a estar en nuestra cama y mientras se daba, Yesica y yo record&aacute;bamos lo rico que hac&iacute;amos el amor los tres. Imagin&aacute;bamos lo que podr&iacute;amos hacer con ella de nuevo, cog&iacute;amos delicioso teniendo unos orgasmos muy ricos.<\/p>\n<p>Hasta que lleg&oacute; el d&iacute;a en que mi suegra nos sorprendi&oacute; en la cama. Cuando llegaba yo de trabajar la combi, algo ya tarde por la noche, entraba directo a ba&ntilde;arme, mientras mi novia preparaba la cena reci&eacute;n ba&ntilde;ada. Y en una de esas noches cenamos los tres y nos sentamos en la sala de mi suegra a ver la tele un rato. Ella nos dijo que se meter&iacute;a a ba&ntilde;ar antes de acostarse, mientras Yesica y yo nos empezamos a cachondear, sin esperar que esa noche Melinda ten&iacute;a planeado coger con nosotros.<\/p>\n<p>Yesica y yo s&oacute;lo estuvimos cachondeando en la sala y luego de un buen rato Melinda nos llam&oacute; desde su cuarto.<\/p>\n<p>&#8211; Hijos &iquest;Pueden venir tantito?<\/p>\n<p>Sin la menor idea de lo que iba a pasar fuimos a su cuarto a oscuras, s&oacute;lo con la l&aacute;mpara de su bur&oacute; prendida, ah&iacute; estaba esa hermosa mujer vestida s&oacute;lo con una bata transparente y un calz&oacute;n cubriendo su vagina y nalgas, pero sus pezones se miraban apetecibles bajo la tela transparente. Caminando hacia ella nos quitamos la ropa tanto Yesica como yo, ella seguramente ya muy h&uacute;meda y yo con la verga dura, muy excitados los tres.<\/p>\n<p>Yesica la tom&oacute; por enfrente y se unieron en un beso de lengua, mientras yo me coloqu&eacute; en su espalda, flexionando mis rodillas para que as&iacute; ella sintiera lo duro que me ten&iacute;a sobre sus nalgas, met&iacute; mis manos entre las tetas ambas hermosas mujeres, qui&eacute;nes se frotaban con mucho deseo. Yesica le quit&oacute; la bata y yo me arrodill&eacute; en su espalda y baj&eacute; sus calzones hasta los tobillos. Melinda levant&oacute; sus nalgas y aprovech&eacute; para hundir mi lengua en su delicioso ano, lo cual no le molest&oacute;, pues ya sab&iacute;a cu&aacute;nto deseaba estar dentro de ese culo delicioso que tiene. Yesica estaba chupando sus pezones mientras mi suegra abrazaba su cabeza y en forma circular mov&iacute;a su cadera, yo con mi lengua trataba de entrar lo m&aacute;s posible en su ano.<\/p>\n<p>Jal&oacute; a Yesica hacia la cama, de modo que Melinda qued&oacute; bajo el torso de mi novia y mientras se besaban, abri&oacute; sus piernas para m&iacute;, yo sin perder tiempo me met&iacute; entre sus labios vaginales, succionando su cl&iacute;toris, provoc&aacute;ndole gemidos que se apagaban entre los labios de mi novia. Lo estaba disfrutando tanto que no tard&oacute; mucho en venirse en mi boca, un orgasmo tan fuerte y h&uacute;medo, que met&iacute; lo m&aacute;s que pude mi lengua en ella, haciendo presi&oacute;n sobre su cl&iacute;toris para que disfrutar&aacute; m&aacute;s, yo sent&iacute;a que la verga me iba a explotar de tan dura que estaba.<\/p>\n<p>Sus besos bajaron de intensidad.<\/p>\n<p>&#8211; Te necesito en mi boca. -Me dijo mi suegra mientras agarraba mi verga y la pon&iacute;a en sus labios, su aliento era muy caliente. Me coloqu&eacute; de modo que su cabeza qued&oacute; entre mis piernas y mi verga dentro de su boca, estaba inclinado d&aacute;ndole la espalda a mi novia, qui&eacute;n se acomodaba en forma de tijeras con Melinda y comenzaron a frotarse a un ritmo delicioso. Yesica se aferraba a una de las piernas de mi suegra y mientras se frotaban, con su mano libre me acariciaba las nalgas y el ano, con uno de sus dedos hac&iacute;a un poco de presi&oacute;n, sin penetrarme y luego me nalgueaba.<\/p>\n<p>Yo intentaba hacer un movimiento de penetraci&oacute;n en la boca de Melinda, pero ya ten&iacute;a dentro todo lo que le pod&iacute;a caber, me la mamaba delicioso mientras Yesica se la cog&iacute;a frotando una con otra sus cl&iacute;toris. Ellas alcanzaron su orgasmo, de modo que tuve que sacar mi verga de su boca, para que pudiera gemir libremente, su orgasmo fue intenso pues se aferraba a mis piernas y nalgas, apretando con fuerza, mientras su cuerpo se tensaba. Ya llevaba dos deliciosos orgasmos.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute;a con la verga dura, nos acostamos de costado los tres, Yesica y Melinda de frente se besaban de manera suave, con sus cuerpos muy juntos, su respiraci&oacute;n poco a poco se iba normalizando. Yo besaba la cabeza y espalda de mi suegra, con mi verga rozando sus nalgas y haciendo el intento por entrar entre sus piernas. Ella levant&oacute; una de sus piernas y la coloc&oacute; sobre la cadera de mi novia, me estaba dando v&iacute;a libre para penetrarla. Tom&eacute; con mi mano mi tronco y coloqu&eacute; la cabeza entre sus h&uacute;medos labios vaginales, no me cost&oacute; trabajo entrar en ella, s&oacute;lo mov&iacute;a su cadera como atray&eacute;ndome m&aacute;s adentro. Poco a poco se la met&iacute; toda. Mi mete y saca la hac&iacute;a gemir mientras con Yesica frotaban sus cuerpos y con sus manos se acariciaban, yo estaba en lo m&iacute;o. Su calor interior era muy rico y sent&iacute; de nuevo el punto dentro de ella, en donde me parec&iacute;a topar con algo. Tener sus nalgas en mi abdomen me provocaba m&aacute;s deseo y la embest&iacute;a con m&aacute;s ganas, me vine dentro de ella y empujaba lo m&aacute;s que pod&iacute;a, tratando de exprimirme y dejar toda mi leche dentro de su panocha, la cual ten&iacute;a un movimiento de succi&oacute;n que me hac&iacute;a sentir m&aacute;s rico a&uacute;n.<\/p>\n<p>Descansamos para reponernos de nuestros orgasmos. Mi suegra necesitaba el contacto con alguien, se sent&iacute;a segura estando entre Yesica y yo, nos abrazaba y besaba y nos dec&iacute;a lo importante que era que estuvi&eacute;ramos con ella, sin duda por lo que reci&eacute;n hab&iacute;a pasado.<\/p>\n<p>Ellas volvieron a hacer el amor entrecruzando sus piernas, quedando la vagina de una sobre la pierna de la otra y viceversa, abrazadas y bes&aacute;ndose mientras yo en la misma posici&oacute;n me volv&iacute; a coger a mi suegra, s&oacute;lo que ahora, Yesica estaba bajo mi suegra y yo a sus espaldas meti&eacute;ndole la verga en posici&oacute;n casi de perrito, sent&iacute; las contracciones de sus vaginas mientras frotaban sus vaginas sobre sus piernas, yo me volv&iacute; a vaciar dentro de Melinda, otro delicioso orgasmo en su rica panocha tragona de verga.<\/p>\n<p>Hicimos el amor tan rico que no nos dimos cuenta del tiempo y a las 3 de la ma&ntilde;ana sonaba nuestro despertador, ya deb&iacute;amos pararnos a preparar las tortas. Aclaramos que nos dimos un ba&ntilde;o de r&aacute;pido antes de empezar con la preparaci&oacute;n, como ya se hab&iacute;a hecho costumbre, Melinda nos ayud&oacute;, as&iacute; acab&aacute;bamos m&aacute;s r&aacute;pido y nos preparaba algo para desayunar antes de irnos. Yesica y yo nos despedimos con un beso en los labios de Melinda, muy natural y contentos los tres. M&aacute;s que contentos, trabajamos ese d&iacute;a con una sonrisa en el rostro y mucha alegr&iacute;a. Esperando el momento de volver a estar con mi suegra. Melinda ya se hab&iacute;a operado para no tener m&aacute;s hijos, platicando con Yesica quedamos de acuerdo en que a ella pod&iacute;a penetrarla sin cond&oacute;n mientras ella no estuviera con alguien m&aacute;s.<\/p>\n<p>Y as&iacute; iniciamos una segunda etapa como familia, mi esposa, mi suegra y yo. La de cosas y aventuras que tuvimos, les seguimos contando en el pr&oacute;ximo relato.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>11 La emoci&oacute;n que ten&iacute;amos por el reci&eacute;n realizado intercambio con G&eacute;nesis y Josu&eacute;, se torn&oacute; preocupaci&oacute;n cuando le&iacute;mos el mensaje que encontramos bajo nuestra puerta. Al instante nos dirigimos a la casa de mi suegra. Hab&iacute;an pasado algunos meses en los que Yesica y yo nos dedicamos a puro trabajar. 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