{"id":41062,"date":"2023-02-20T23:00:00","date_gmt":"2023-02-20T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-20T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-20T23:00:00","slug":"las-enormes-bragas-de-mi-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-enormes-bragas-de-mi-madre\/","title":{"rendered":"Las enormes bragas de mi madre"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41062\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">14<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Las enormes bragas de mi madre, que usaba a diario, no eran nada er&oacute;ticas, nada que me excitase, suelo recorrer los tendederos de casa, en busca de alguna braguita sexy. Alguna braguita que me cause erecci&oacute;n, una ligera sensaci&oacute;n de querer hacerme una pajilla antes de dormir. Pero en esta casa es algo imposible. Bragas enormes sin dise&ntilde;os, sin el&aacute;sticos que decoren aquellas prendas, colores rosados, celestes, blancos percudidos, colores ya sin vida, colores desgastados por el paso de las lavadas, las fregadas a mano. Nada que motivase algo diferente en mis pantalones, ya conoc&iacute;a cada braga de esas, todos los viernes esperaban bajo el sol a secarse, para durante toda la semana cumplir su funci&oacute;n higi&eacute;nica.<\/p>\n<p>Es lo normal creo yo, en relaci&oacute;n a las mujeres que viven aqu&iacute;. Una es mi madre y la otra mujer es mi abuela, ambas de car&aacute;cter cat&oacute;lico, recatadas en su manera de hablar, vestirse, pensamientos, mujeres criadas con disciplina machista. Mi abuelo un militar fallecido, mi padre militar, que aunque no falleci&oacute; en combate, un grave accidente automovil&iacute;stico le arrebato la vida en lo mejor de su carrera. Crec&iacute; al lado de estas adorables mujeres, que se encargaron de criarme con mucho cari&ntilde;o, pero a la vez mucho car&aacute;cter disciplinario, mi abuela no es de las que engr&iacute;en a sus nietos, ella siempre tajante en sus decisiones, es ahora y ahora.<\/p>\n<p>Mi madre aunque un poco m&aacute;s d&oacute;cil, pero siempre acataba lo que su madre sugiriese, lo que mi abuela opine, est&aacute; bien y as&iacute; se queda. Desde los 15 a&ntilde;os que duermo solo, antes dorm&iacute;a con mi madre, yo ten&iacute;a muchas pesadillas por las noches, la &uacute;nica manera de calmar aquellos sue&ntilde;os horribles, era dormir abrazado a sus pechos. Que aunque no eran grandes o voluptuosos, eran lo suficiente como para adormecerme y hacer que pueda conciliar el sue&ntilde;o. Mi abuela como siempre, esto no lo ve&iacute;a normal, no quer&iacute;a que me volviese un chico d&eacute;bil, quer&iacute;a que yo fuese un chico con car&aacute;cter fuerte, con valor para afrontar la vida y sus problemas.<\/p>\n<p>Fue eso lo que motivo, a que mi madre tomara la decisi&oacute;n de que yo tendr&iacute;a mi propia habitaci&oacute;n. Las primeras noches las pase muy solo, pero yo sab&iacute;a que mi madre, espiaba desde la puerta de mi habitaci&oacute;n. Ella sab&iacute;a que yo la pod&iacute;a ver, sab&iacute;a que yo me quedar&iacute;a m&aacute;s tranquilo, sabiendo que celosamente me cuidar&iacute;a, aunque no estemos durmiendo juntos, estar&iacute;a ah&iacute; para velar mis sue&ntilde;os. Eso calmaba en gran parte mis miedos, a las largas noches en mi cama. Recuerdo que en algunas ocasiones sin que mi abuela se diese cuenta, su hija se acercaba a mi cama, se quedaba conmigo hasta que me dorm&iacute;a profundamente.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de haber superado muchos traumas para dormir, debo confesar que todo ha cambiado, ahora disfruto mi libertad, tener una habitaci&oacute;n propia. La privacidad para quedarme hasta tarde estudiando o leyendo revistas de contenido sexual, me gustan mucho los relatos er&oacute;ticos, las historias que se cuecen en cada personaje. Muchas fantas&iacute;as que suelen pasar a diario entre las personas, mi atenci&oacute;n se volc&oacute; en lo relatos er&oacute;ticos entre personas de la misma familia. Ese tema me hab&iacute;a obsesionado, c&oacute;mo llegas a tener relaciones sexuales con alg&uacute;n miembro de tu familia, esas historias hicieron que recordara las noches que dorm&iacute;a con mi madre.<\/p>\n<p>Una potente erecci&oacute;n se apodero de mis pantalones, record&eacute; como me abrazaba a sus pechos, en algunas ocasiones jug&aacute;bamos a que yo era un bebe y me daba de lactar. Esas cosas me daban algo de grima, se re&iacute;a a carcajadas mientras acercaba sus pechos a mis labios. Todo era broma, creo que m&aacute;s lo hac&iacute;a con la intenci&oacute;n de que yo perdiera el miedo a dormir solo, quiz&aacute; si me mostraba cosas que no me agradaban yo me ir&iacute;a. Muchas veces al rosar sus piernas, estar abrazados, sent&iacute;a un dolor en mi pene, una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n de dolor recorr&iacute;a esa parte de mi cuerpo, yo no sab&iacute;a que pasaba. Estaba claro que era una erecci&oacute;n, pero, yo a&uacute;n era un peque&ntilde;o, no ten&iacute;a intenciones sexuales.<\/p>\n<p>Leyendo aquellas revistas er&oacute;ticas, que por cierto guardaba muy bien, les hab&iacute;a conseguido un espacio entre los comics que ya no le&iacute;a. Las revistas estaban al fondo, ya que mi madre es muy ordenada, los fines de semana suele, voltear toda mi habitaci&oacute;n y sacar basura de todos lados. Estas revistas las tengo en una caja de zapatos, donde guardo cosas de cuando yo era peque&ntilde;o, algunos recuerdos que aprend&iacute; a conservar, muchas veces he visto esa caja sobre mi cama, pero, creo que solo la habr&aacute; bajado para limpiar por encima de la biblioteca. Ahora por seguridad cierro con seguro la puerta de mi habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Es algo que antes no hac&iacute;a, incluso las mujeres de mi casa, se preguntan a qu&eacute; se debe eso. Mi abuela sobre todo, siempre que estoy dentro, insiste para dejarla entrar, que en esta casa ninguna habitaci&oacute;n deber&iacute;a de estar cerrada por dentro. Siempre est&aacute; preguntando que hago.<\/p>\n<p>-Oye Jos&eacute;, que haces dentro de tu habitaci&oacute;n, porque te encierras como si estuvieras ocultando algo, deja la puerta abierta, as&iacute; se ventila.<\/p>\n<p>-Haber abuela, no escondo nada, es solo que me gusta mi privacidad, no me gusta ser interrumpido, desconcentra mis estudios, eso es todo. A veces me estoy cambiando.<\/p>\n<p>-D&eacute;jalo mam&aacute;, que sea lo que haga dentro, seguro que le viene bien, adem&aacute;s tiene lectura muy interesante, ya no es un ni&ntilde;o, debe explorar nuevas lecturas. &iquest;Cierto Jos&eacute;?<\/p>\n<p>-Claro abuela, vez como mi madre me comprende, pero sepan que no oculto nada, pod&eacute;is entrar cuando quieras sin problema, toc&aacute;is para abrir, eso si.<\/p>\n<p>Que hab&iacute;a pasado ah&iacute;, es que mi madre sab&iacute;a algo de mis revistas, se habr&iacute;a enterado de algo al buscar entre mis pertenencias, eso fue una duda que se sembr&oacute; en m&iacute;. Me parec&iacute;a muy raro su comportamiento, la manera de persuadir a su madre. Aquella tarde mi madre se fue de compras, no dijo nada y se fue sola. Yo pase todo el d&iacute;a con mi abuela en casa, escuchando sus historias repetidas, ayudando a reubicar los muebles de su habitaci&oacute;n. Ese d&iacute;a, al volver yo de clases, cenar con la abuela, como de costumbre me encerr&eacute; en mi habitaci&oacute;n, termine lo que deb&iacute;a de terminar y curiosamente me puse a pensar en lo ocurrido aquella tarde.<\/p>\n<p>Las dudas sobre mis revistas, me asechaban en cada momento, &iquest;Tendr&iacute;a que hablar sobre eso? &iquest;Explicarle lo que me estaba pasando?, dejar las cosas como estaban, seguir con mi vida normal, pero que tanto sabia sobre esas revistas. Pens&eacute; que si lo sabr&iacute;a, ya me hubiera dicho algo, una llamada de atenci&oacute;n por leer cosas que en apariencia no son nada educacional, pero que son eso, solo revistas que est&aacute;n para contar historias. Busque un nuevo lugar para esconderlas, las cambiaria de lugar. Aquella noche que vi llegar a mi madre, tra&iacute;a consigo una gran bolsa, seguro habr&aacute; hecho muchas compras, pensaba yo.<\/p>\n<p>En el paso de los d&iacute;as, sent&iacute; cierta atracci&oacute;n hacia mi madre, y todo a ra&iacute;z de aquella compra que ella hab&iacute;a realizado. Ya el veranito estaba acerc&aacute;ndose, los cordeles se estaban llenando de prendas cada vez m&aacute;s cortas, camisetas y sujetadores se mesclaban en la lavadora sin ning&uacute;n problema, calzoncillos y bragas nuevas, adornaban este patio. Las nuevas bragas de mi madre, se ve&iacute;an muy sexys, ahora eran de colores rojos, negros, azules, diferentes a las anticuadas prendas que sol&iacute;a usar. Eso lo note de inmediato, una erecci&oacute;n en mis pantalones me hac&iacute;a ver claramente que hab&iacute;an llegado nuevos tiempos a casa, mi madre hab&iacute;a cambiado la lencer&iacute;a por completo.<\/p>\n<p>Esto ya me parec&iacute;a algo sacado de alguna revista er&oacute;tica, el inter&eacute;s que empieza a tomar una madre sobre la conducta sexual de su hijo. Los comportamientos que se dan a partir de ahora me dejaban algo inquieto y muy excitado a la vez. Hab&iacute;a algo de cambio en su manera de ser, las noches que pas&aacute;bamos solos en casa, fueron muy diferentes a las anteriores, quiero decir, ahora buscaba mi presencia, intentaba sentirse muy cerca de m&iacute;. Pasamos de mirar pel&iacute;culas en la sala, a mirarlas ahora en su habitaci&oacute;n, luces apagadas y ella junto a m&iacute;. Acercando su cuerpo m&aacute;s de la cuenta, despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os volv&iacute; a sentir el latido de sus pechos, volv&iacute; a acariciar su cintura, sentir su aroma, abrazarla fuerte sin casi soltarla.<\/p>\n<p>Estaba claro, extra&ntilde;aba estos momentos. Que a partir de ahora cada vez que yo quisiera, podr&iacute;a venir a su habitaci&oacute;n para dormir juntos, abrazados como antes, sintiendo sus latidos, como aquellas noches en que me asustaba la oscuridad. Yo me sent&iacute;a algo confundido pero muy excitado a la vez, ya que no entend&iacute;a que podr&iacute;a estar pasando, no hab&iacute;a notado que quiz&aacute; hab&iacute;a le&iacute;do mis revistas, a lo mejor en alg&uacute;n momento de limpieza profunda, se meter&iacute;a m&aacute;s de la cuenta en mis cosas personales. A lo mejor hab&iacute;a le&iacute;do alguna historia y ese era el motivo por el cual actuaba de esta manera conmigo. Aquella noche la pasar&iacute;amos juntos, ya que mi abuela se quedar&iacute;a en casa de mi t&iacute;a.<\/p>\n<p>Antes de meterme a su cama, fui al tendedero a guardar la ropa que ya estar&iacute;a seca, a&uacute;n faltaba mucho para dormir. Una fuerte atracci&oacute;n hacia sus bragas me lleno el cuerpo, las ganas de mirarlas en el tendedero se apoderaron de mis instintos sexuales, tome una de ellas, recuerdo que era con encajes negros, y me met&iacute; al ba&ntilde;o. Las bragas de mi madre, me causaron una gran erecci&oacute;n, me sent&iacute; pose&iacute;do por aquella prenda, en realidad quise guardarla para m&iacute;, pero corr&iacute;a el riesgo, a que se diera cuenta de eso. Aunque estemos solos en casa, podr&iacute;a notar su ausencia, se podr&iacute;a dar cuenta que le falta alguna y solo habr&iacute;a un responsable para eso.<\/p>\n<p>Abandone la idea de secuestrar esa braguita, la deje en el lugar de donde la hab&iacute;a tomado prestada, ella, observo lo que estaba haciendo con esa prenda. Tomo la iniciativa de preguntar si me gustaba ese modelo, se hab&iacute;a dado cuenta que yo estaba vigilando aquella prenda, mi reacci&oacute;n fue casi nula. &iquest;Me hab&iacute;a pillado acaso devolviendo la braga? &iquest;Me habr&aacute; visto, sacarla y devolverla? A qu&eacute; se refer&iacute;a con &iquest;si me gustaba esa braga? Me pidi&oacute; que fuera a mi habitaci&oacute;n, que se encargar&iacute;a de todo aqu&iacute; en el patio. As&iacute; lo hice, pero yo ten&iacute;a las bragas de mi madre metidas en la cabeza, no pod&iacute;a sacarlas de mi mente, baje una revista de las que acostumbro leer, me excite mucho, quiz&aacute; si me masturbaba podr&iacute;a aliviar esta tensi&oacute;n sexual.<\/p>\n<p>Con mi pene fuera, mene&aacute;ndolo de manera fren&eacute;tica, pensando en las bragas de mi madre, mis ganas de una buena masturbada ser&iacute;a m&aacute;s sencillo. Las ganas de hacerlo con sus bragas negras me hac&iacute;an intentar salir y buscar aquella prenda, pero seguro que ya estar&iacute;an recogidas del cordel. Pens&eacute; en ir a su habitaci&oacute;n y coger una de sus cajones, la idea de hacer ese recorrido no me parec&iacute;a mala, total, no echar&iacute;a en cuenta algo que no tiene a la vista, no sabr&iacute;a que estar&iacute;an en mis manos. Guarde mis genitales dentro del pantal&oacute;n y me dirig&iacute; hacia su habitaci&oacute;n. Ten&iacute;a la firme intenci&oacute;n de ir por lo que necesitaba.<\/p>\n<p>Al acercarme a su habitaci&oacute;n, casi sin hacer mucho ruido, vi el cesto de su ropa sucia. Ah&iacute; hab&iacute;an unas braguitas rosadas, seguro serian de esta ma&ntilde;ana, que a lo hora de ducharse se las hab&iacute;a cambiado. Las tome y las guarde en mi bolsillo del pantal&oacute;n, la erecci&oacute;n que se ve&iacute;a en mis pantalones me delataba, si me encontraba dentro, m&aacute;s aun con sus bragas en mi bolsillo, eso hubiera sido muy desagradable. Sal&iacute; como pude de ah&iacute;, no cerr&eacute; la puerta para no generar ruido. Yo sab&iacute;a que a&uacute;n permanec&iacute;a en el patio, logre distinguir sus anchas caderas al inclinarse para recoger los ganchos que se hab&iacute;an ca&iacute;do en el suelo.<\/p>\n<p>Mas excitado, por aquella posici&oacute;n, tambi&eacute;n porque en ese movimiento, dejo ver unos amplios cachetes de su gran trasero. Casi las 21 horas marcaban ya, ahora seguro me llamar&iacute;a para cenar, y ya luego a descansar, lo que ten&iacute;a que hacer, lo deb&iacute;a de hacer muy r&aacute;pido. Lo cual era una pena, porque este momento me hubiera gustado disfrutarlo m&aacute;s, pero claro, en casa como est&aacute;n las cosas, era algo complicado. Ya que privacidad absoluta no tengo, siempre esta alguna de ellas merodeando mi habitaci&oacute;n. Las bragas de mi madre en mi bolsillo, yo pod&iacute;a sentirlas, met&iacute;a mis manos y las tocaba, las acariciaba.<\/p>\n<p>Entre a mi habitaci&oacute;n, con la intenci&oacute;n de calcular el tiempo que podr&iacute;a demorar en hacerme una pajilla, sin antes ser interrumpido. Sobre las 21:15 que intentaba ponerme c&oacute;modo en aquella cama. Oigo su voz llam&aacute;ndome, que solicitaba mi ayuda en la cocina, colocar los platos y vasos para cenar, eran mi faena. Joder, no pod&iacute;a terminar de correrme, deje todo en pausa. Lo que no sab&iacute;a era si devolver las bragas de mi madre al cesto de la ropa sucia, o mantenerlas en mi habitaci&oacute;n. A lo mejor guardarlas para futuras erecciones. Solo tendr&iacute;a que buscar un sitio s&uacute;per secreto, esa prenda no podr&iacute;a encontrarla aqui. De momento me la guarde nuevamente en el bolsillo de mi pantal&oacute;n, nadie me revisa los bolsillos y nadie la ver&iacute;a.<\/p>\n<p>Ya en la cocina, y habiendo cenado, mi madre se fue a cambiar de ropa, porque casualmente se hab&iacute;a mojada la que tra&iacute;a puesta. Al salir de su habitaci&oacute;n, y yo estar fregando los platos en el lavadero, dejando todo ordenado como de costumbre. Esas fueron algunas lecciones que aprend&iacute; cuando era peque&ntilde;o y se me quedaron, as&iacute; al d&iacute;a siguiente todo estar&iacute;a ordenado y los bichos estar&iacute;an a raya. Ella me hablaba desde el ba&ntilde;o, a duras penas o&iacute;a algo de lo que me dec&iacute;a, yo solo quer&iacute;a terminar lo que hab&iacute;a iniciado en mi habitaci&oacute;n. Ten&iacute;a un tema pendiente, una erecci&oacute;n palpitante entre mis piernas, una prenda peligrosamente guardada en mi bolsillo, unas ganas que empezaban a desbordarse por mis calzoncillos.<\/p>\n<p>Terminado todo en la cocina, pase por el ba&ntilde;o, que es el camino hacia mi habitaci&oacute;n. La puerta estaba abierta, la vi dentro de la ducha, nuevamente en la misma posici&oacute;n que estaba hace un rato, agachada, ahora limpiando la rejilla que se hab&iacute;a atorado, pero llevaba una prenda diferente. Se hab&iacute;a puesto un camis&oacute;n de dormir, es de color rojo, pero lo que m&aacute;s llam&oacute; mi atenci&oacute;n, es que era de tela transparente, dejaba a la vista su bien formado culo, pero tambi&eacute;n dejaba a la vista unas bragas negras. Las mismas que vi en el tendedero aquella noche. Se hab&iacute;a puesto las que ten&iacute;a en mis manos cuando me vio en aquel momento, las reconoc&iacute; de inmediato.<\/p>\n<p>Esas bragas de mi madre, que m&aacute;s de una vez las hab&iacute;a visto en el cordel, pero hasta este momento, no se las hab&iacute;a visto puestas. Es m&aacute;s, hasta ahora no me hab&iacute;a fijado en estos detalles. Sin duda, ha cambiado mucho en su manera de comportarse, ahora claramente puedo ver su lencer&iacute;a, lo que antes no suced&iacute;a. Mas excitado que asombrado, me segaba la visi&oacute;n de ver a esta mujer en ropa &iacute;ntima muy sexy, estas prendas que seguro un tiempo atr&aacute;s la habr&iacute;a satanizado, y eso que mi abuela no est&aacute;. Agradezco estos momentos de tener a mi abuela lejos de casa, no podr&iacute;a disfrutar de esta excitante visi&oacute;n, seguro que ambos pens&aacute;bamos lo mismo.<\/p>\n<p>Me pidi&oacute; que fuera a cambiarme de ropa. Que me pusiera el pijama, que hab&iacute;a dejado sobre mi cama, ella hab&iacute;a salido de compras hace unos d&iacute;as, y se le hab&iacute;a olvidado entreg&aacute;rmelo, y que ya no habr&iacute;a tiempo de cambiarlo por otro. Sal&iacute; r&aacute;pido del ba&ntilde;o para ver que me hab&iacute;a comprado, era un pijama de color celeste, un conjunto en realidad, la camiseta y el pantaloncillo. Con la peculiaridad que este pantaloncillo es de los que llevan una abertura en el medio, sin broches, ni cremalleras, ni botones, pero es que esta prenda me quedaba muy justa, creo que era una talla menos de las que yo uso.<\/p>\n<p>Al meterme dentro de este pantaloncillo, mi erecci&oacute;n se notaba claramente, adem&aacute;s de casi salirse mi pene por la abertura que lleva en esa parte. Me sent&iacute; muy raro, mi madre llam&aacute;ndome para que me metiese a la cama, que estaba muy cansada, adem&aacute;s quer&iacute;a ver c&oacute;mo me hab&iacute;a quedado el pijama. Advert&iacute; que me quedaba muy ajustado, que no era de mi talla, pero como era para dormir no habr&iacute;a problema con eso, as&iacute; nadie se fijar&iacute;a de la peque&ntilde;a falla que tiene. Mi madre hecho a re&iacute;r, muy jocosamente, como si de un chiste se tratase, me hizo entrar a su habitaci&oacute;n para ver de que estaba hablando, que cual era la falla que podr&iacute;a tener algo nuevo, que ella misma hab&iacute;a escogido.<\/p>\n<p>Entre a su habitaci&oacute;n con la confianza que hab&iacute;a entre ambos, a pesar de tener 22 a&ntilde;os, me gustaba sentir que me trataba como un adolescente. Efectivamente vio que me quedaba apretado, pero, m&aacute;s se fij&oacute; en mi abultada erecci&oacute;n, ya que no pasaba desapercibida, se notaba, no lo dijo, pero vi pasar saliva por su garganta, vi esos ojos agrandarse al mirar entre mis piernas. Sent&iacute; su mirada sobre mi paquete, de los 4 pasos que hay desde la puerta hasta su cama, no despego su mirada de mi abultada erecci&oacute;n. Lo gracioso de todo es la estrechez que me causaba, con la experiencia en comprar mis prendas, y en esta ocasi&oacute;n hab&iacute;a fallado.<\/p>\n<p>Ya metido en su cama, y solo cubiertos con una blanca sabana, nos acomodamos para ver la pel&iacute;cula, pero no ten&iacute;a intenciones de ver nada, solo quer&iacute;a que apagase la luz, era algo tarde. Claro, yo entre la sabana, habiendo visto lo que hab&iacute;a visto antes, la erecci&oacute;n en mis pantalones se hizo m&aacute;s notoria, y ahora me ped&iacute;a que me moviese los 4 pasos que hab&iacute;a andado, pero ahora, para apagar la luz, me cost&oacute; disimular un poco esta erecci&oacute;n en estos cortos pantaloncillos. Apague el interruptor y me fui a ciegas a su cama, lo que aproveche, para tirarme sobre la cama, como cuando era peque&ntilde;o, y me abalanzaba sobre sus pechos para dormir.<\/p>\n<p>Esta vez, fue ella quien se abalanz&oacute; sobre mi pecho. Dejando sus pechos encima del m&iacute;o, una pierna suya roso mi verga, que estaba salida del pantaloncillo, estaba claro que esto pasar&iacute;a, mi erecci&oacute;n terminar&iacute;a por salir del pantal&oacute;n. Ella lo noto claramente, intente dar explicaciones de lo que me estaba sucediendo, pero fue en vano, no hab&iacute;a m&aacute;s remedio, creo que entend&iacute;a lo que me estaba pasando en aquel momento, me hab&iacute;a excitado con todos sus encantos. Yo estaba muy callado en esa situaci&oacute;n, sin tener que decir palabra alguna, m&aacute;s que solo sentir lo que suced&iacute;a en aquella habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ella tomo mi erecci&oacute;n entre sus manos, por encima de aquellos pantaloncillos cortos que nada cubr&iacute;an, beso mis labios en clara se&ntilde;al de entender lo que pasaba por mi cabeza. Las veces que hab&iacute;amos compartido esta cama, siempre jugando con sus pechos sobre mi boca, ros&aacute;ndome tiernamente los genitales para comprobar que estaban creciendo, siempre buscando la manera de hacerme sentir bien. Ahora en esta situaci&oacute;n en la que estoy, cogido de los huevos, por parte de quien lleva todos estos d&iacute;as provocando situaciones excitantes, que quiz&aacute;s parezcan impuras, pero que son claros sentimientos de deseo hacia una mujer.<\/p>\n<p>Esta vez ya no era un juego, sab&iacute;amos que esto no tendr&iacute;a rev&eacute;s. C&oacute;mo llegamos hasta aqu&iacute;, solo el destino lo podr&aacute; decir, solo los sentimientos por haberlo deseado, nos trasladaron hasta este glorioso momento. Yo hasta este punto, casi no hab&iacute;a tenido relaciones sexuales, me hab&iacute;a masturbado muchas veces, pensando en los momentos que podr&iacute;a compart&iacute;a su lecho marital. Observarla por los agujeros de la puerta, a trav&eacute;s de las ventanas de su habitaci&oacute;n, era lo m&aacute;s cercano que hab&iacute;a estado. Pero esta vez, estaba en su cama, acariciando su suave vagina, oliendo el aroma de las bragas de mi madre, recorriendo sus pechos, besando sus labios.<\/p>\n<p>Todo esto era puro sentimiento hacia una mujer. Una mujer a la que estaba a punto de penetrar, las bragas de mi madre, ya muy mojadas, el deseo en su mirada por ser penetrada en este momento. Las palabras m&aacute;gicas que sonaban en la habitaci&oacute;n, fue una orden para follarla, que meta mi verga dentro de su h&uacute;meda vagina, hac&iacute;an de este momento algo irrepetible. Las caricias de sus labios en mi erecto pene, dejaban en claro que ella necesitaba las caricias de un hombre, la rudeza de unas manos sobre sus pechos, la dureza de volver a sentir una verga dura, jugosa y perfectamente erecta, para satisfacer sus necesidades sexuales. Yo estar&iacute;a dispuesto a cumplir cada orden que me pidiese.<\/p>\n<p>La demora en desvestirnos, fue lo que calmo aquella ansiedad entre ambos. Yo no tendr&iacute;a, quiz&aacute;s que volver a masturbarme con las bragas de mi madre, ahora me ofrec&iacute;a su vagina, sus pechos redondos, su ansiosa boca por tragar mi erecta verga. Ahora sin bragas, recostada en su cama, gimiendo por ser penetrada, por sentir mi calor entre sus piernas. Sus llamados para que yo gozara en su interior, yo deseaba tanto sentir el sabor de su vagina, que sin mediar m&aacute;s palabras me abalance dentro de esta, pero ahora con su pleno consentimiento. Que aroma m&aacute;s intenso, por un momento perd&iacute; el sentido del gusto, era algo muy diferente a todo lo que hab&iacute;a probado hasta ahora, me gustaba este nuevo sabor, este nuevo aroma.<\/p>\n<p>Haber follado toda la noche, y recorrer cada cent&iacute;metro de aquella cama. Las &uacute;nicas 3 posiciones que yo sab&iacute;a, las repetimos m&aacute;s de mil veces, tomarla y penetrarla una y otra vez, tener en mis manos su culo, que tantas fantas&iacute;as me hab&iacute;a causado. Follarla de manera suave y salvaje a la vez, es lo que m&aacute;s disfrute. Terminar dentro de ella, en sus pechos, su espalda, agotar todas nuestras energ&iacute;as, devorar cada parte de nuestros cuerpos, meter y sacar mi verga de su estrecha vagina, me daba las fuerzas necesarias para seguir satisfaciendo a esta mujer. Paso lo que paso, ambos disfrutamos el momento, la pasi&oacute;n, nuestras ganas locas por estar juntos.<\/p>\n<p>Gracias por leer, comentar y compartir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>14 Las enormes bragas de mi madre, que usaba a diario, no eran nada er&oacute;ticas, nada que me excitase, suelo recorrer los tendederos de casa, en busca de alguna braguita sexy. Alguna braguita que me cause erecci&oacute;n, una ligera sensaci&oacute;n de querer hacerme una pajilla antes de dormir. 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