{"id":41077,"date":"2023-02-21T23:00:00","date_gmt":"2023-02-21T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-21T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-21T23:00:00","slug":"mi-aventura-en-punta-del-este","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-aventura-en-punta-del-este\/","title":{"rendered":"Mi aventura en Punta del Este"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41077\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La empresa donde trabajo cumpli&oacute; 40 a&ntilde;os de existencia, con tal motivo el Directorio decidi&oacute; tener una atenci&oacute;n con los empleados organizando un viaje a Punta del Este. Ya hab&iacute;a pasado la temporada ideal (diciembre-enero-febrero) para visitar ese balneario pero un paseo gratis por Punta del Este en toda &eacute;poca del a&ntilde;o es bienvenido. Las autoridades de la empresa nos asignaron un autob&uacute;s, salimos un viernes despu&eacute;s del horario de trabajo y regresamos el domingo de noche.<\/p>\n<p>&ldquo;T&uacute; vas en el auto, pagas tu estad&iacute;a en el hotel y as&iacute; pasamos juntos en Punta del Este. Rebeca y Ema ya acordaron con sus maridos para hacer eso.&rdquo; le propuse a mi esposo.<\/p>\n<p>&ldquo;La idea me encanta, pero vos sab&eacute;s que nos agarra en un mal momento financiero. He tenido mucho gasto con la enfermedad de mam&aacute;. Dudo que este mes el dinero nos alcance para llegar a fin de mes, es m&aacute;s, dudo que podamos llegar al 25 de este mes con plata.&rdquo; respondi&oacute; mi esposo.<\/p>\n<p>Era razonable: hab&iacute;amos tenido muchos gastos. El pago del colegio de Esteban, nuestro hijo, tambi&eacute;n era una carga pesada para nuestro presupuesto.<\/p>\n<p>&ldquo;Entre el combustible de ida y vuelta Montevideo-Punta del Este, m&aacute;s el hotel se nos va mucho dinero. And&aacute; vos, disfrut&aacute;, es gratis, en 4 o 5 meses nos recuperamos de los gastos que hemos tenido y hacemos un pase&iacute;to a donde vos quieras.&rdquo; agreg&oacute; mi esposo.<\/p>\n<p>Totalmente comprensible. El camino no fue aburrido, bebimos, charlamos, comimos tartas y empanadas que hab&iacute;amos preparado. Dado que hab&iacute;amos trabajado todo el d&iacute;a, y el &oacute;mnibus sali&oacute; desde la empresa, est&aacute;bamos un poco cansados y algunos se durmieron. Nos hab&iacute;an reservado un hotel donde comienza Gorlero. Quedaba m&aacute;s o menos equidistante de la Playa Mansa y de la Brava. Nos asignaron habitaciones con dos camas separadas (dos mujeres en unas, dos hombres en otras). Una vez que pusimos nuestros equipajes en las habitaciones correspondientes la mayor&iacute;a propuso irnos al llamado Muelle de Mailhos, donde empieza la Mansa. Aunque a m&iacute; no me entusiasmaba mucho la idea acced&iacute; y nos fuimos a la playa.<\/p>\n<p>Pasamos bien, se formaron peque&ntilde;os grupos, charlamos, algunos caminaron hacia un lado otros en sentido contrario. Yo me un&iacute; a un grupito junto a unas rocas. En el grupo estaba el conductor del autob&uacute;s, quien con el paso de los minutos se acercaba m&aacute;s a m&iacute;. Este es un chico joven, Manuel, me cont&oacute; que no hace mucho que trabaja en la compa&ntilde;&iacute;a de &oacute;mnibus.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Les molesta que est&eacute; con ustedes?&rdquo; pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;De ninguna manera. No somos elitistas. Tranquilo. Haz de cuenta que eres compa&ntilde;eros de trabajo, como nosotros.&rdquo; le respondimos.<\/p>\n<p>Ten&iacute;amos una conservadora con hielo y por supuesto: con latas cerveza. Alguien tambi&eacute;n hab&iacute;a tra&iacute;do dos botellas de mojito. Y charlando, bebiendo, algunos, como Manuel se pusieron un poco borrachos y en el caso de este chico a prestarme atenci&oacute;n. Cuando yo estaba por irme al hotel, &eacute;l se ofreci&oacute; a dar un paseo por la costa.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya es muy tarde y est&aacute; bastante oscuro.&rdquo; fue mi respuesta.<\/p>\n<p>&ldquo;Ac&aacute; no est&aacute; oscuro, los focos de la rambla iluminan incluso parte del agua, por otra parte en Punta del Este nunca es tarde.&rdquo; dijo. &ldquo;En dos d&iacute;as volveremos a casa, hay que aprovechar, mojarse los pies en la orilla, caminar de noche junto al mar.&rdquo;<\/p>\n<p>Yo agarre mis cosas con la intenci&oacute;n de ir al hotel.<\/p>\n<p>&ldquo;Mira, puedes ver que hay mucha gente caminando por all&iacute;, escuchando el sonido de las olas y respirando el aire del mar. Es un milagro que en esta &eacute;poca del a&ntilde;o la noche est&eacute; tan disfrutable.&rdquo; Insisti&oacute; Manuel.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de pensarlo, acept&eacute;. Realmente hab&iacute;a mucha gente junto al mar, algunos caminando entre las rocas, otros se sacaron el calzado para que el agua les moje los pies. Nosotros tambi&eacute;n nos quitamos los zapatos y caminamos por la orilla playa hasta una roca que parec&iacute;a un enorme erizo.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos un poco lejos de los dem&aacute;s. Me parece, no estoy segura, que est&aacute;bamos a la altura de la calle 28 &ndash; Los meros. Las olas rodaban apaciblemente hacia la orilla, y al golpear la pierna mojaba el borde del vestido, el cual para evitar que se mojara demasiado cuando ven&iacute;a una ola lo levantaba por encima de las rodillas. Pasamos detr&aacute;s de una roca, se me acerc&oacute; y me pregunt&oacute;<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;No tienes fr&iacute;o?&rdquo; Y me abraz&oacute;.<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute; mucho, pas&oacute; su mano por mi hombro e incluso me atrajo hacia &eacute;l. Gir&eacute; la cabeza para mirarlo en silencio, pero &eacute;l mir&oacute; hacia el mar. Pens&eacute;: Cuando yo me cas&eacute;, este chico probablemente a&uacute;n no hab&iacute;a nacido; y aqu&iacute;, ahora: &laquo;&iquest;tienes fr&iacute;o?&raquo; y abraz&aacute;ndome. Decidida a ver el desarrollo de los acontecimientos, no apliqu&eacute; ninguna acci&oacute;n para apartarme de &eacute;l. Dimos algunos pasos, me tomaba por el hombro, luego bajaba la mano hasta mi cintura, apret&aacute;ndome tambi&eacute;n contra &eacute;l, y a veces incluso, como por &laquo;accidente&raquo;, su mano ca&iacute;a sobre mis nalgas, como sondeando mis reacciones. Seguimos as&iacute;, en determinado momento quit&oacute; su mano de mi cintura y la corri&oacute; por la espalda, examinando la presencia de mi sost&eacute;n. Tal vez despu&eacute;s de beber un poco de alcohol, tal vez el aire del mar hizo efecto en m&iacute;, ya que no lo tomaba en serio a &eacute;l y sus acciones, y quer&iacute;a ver lo que hac&iacute;a, me divert&iacute;a tanto que simplemente quer&iacute;a re&iacute;rme en su cara. Entend&iacute; lo que el chico buscaba y me preguntaba qu&eacute; m&aacute;s har&iacute;a para cumplir sus deseos.<\/p>\n<p>Lo dej&eacute; actuar, y cuando rebas&eacute; cierto l&iacute;mite lo detendr&eacute; interrumpiendo sus intentos posteriores, pens&eacute;. Camin&aacute;bamos sobre unos guijarros que fueron lavados por las olas, rodando con un ruido bajo mis pies. Por momento pesaba que yo podr&iacute;a estar equivocada sobre sus intenciones. Lo que m&aacute;s me sorprendi&oacute; de todo fue que estaba confundida sobre qu&eacute; hacer con esto, sin prestar atenci&oacute;n al hecho de que yo era bastante mayor que &eacute;l. Despu&eacute;s de caminar un poco m&aacute;s, llegamos a una roca junto al mar. A pesar de la noche, hab&iacute;a luz. Mirando a mi alrededor y d&aacute;ndome cuenta de que se terminaba el camino:<\/p>\n<p>&ldquo;Se acab&oacute; el camino, volvamos&rdquo; -dije volvi&eacute;ndome hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>&ldquo;Es verdad, no se puede seguir&rdquo; &#8211; dijo Manuel, dimos la vuelta y volvimos.<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; no hizo nada? Debo haber estado equivocada. &iquest;Qu&eacute; se puede imaginar en un entorno as&iacute;? &iquest;De d&oacute;nde se me metieron esas cosas en la cabeza?, pens&eacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Hace fr&iacute;o aqu&iacute;,&rdquo; dije despu&eacute;s de caminar varios pasos.<\/p>\n<p>&ldquo;Puedo calentarte,&rdquo; dijo, y sin esperar una reacci&oacute;n me estrech&oacute; contra &eacute;l.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; tanto a m&iacute; que a trav&eacute;s de sus pantalones sent&iacute; su pene ya tenso. &laquo;Guau&raquo; -pas&oacute; por mi cabeza. Veo que realmente me quiere coger. Pens&eacute; en dos razones, o est&aacute; &laquo;hambriento&raquo; en materia de sexo, o est&aacute; completamente loco: tenemos una enorme diferencia de edad. Pero no me parece en absoluto que est&eacute; loco&#8230; Me qued&eacute; en silencio con las manos hacia abajo, me presion&oacute; contra &eacute;l, no actu&eacute;. &laquo;Bueno, bueno&raquo; -me dije mentalmente. Actuemos, demostremos que esto es una tonter&iacute;a, lo detendr&eacute; de inmediato, lo reducir&eacute; al m&aacute;ximo para que su deseo desaparezca totalmente.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato, me levant&oacute; el vestido hasta la cintura, puso sus manos detr&aacute;s de mi espalda, me acarici&oacute;, luego las desliz&oacute; bajo el el&aacute;stico de mi tanga y me acarici&oacute; las nalgas. Eso me excit&oacute; un poco, obnubil&oacute; m&aacute;s la &laquo;niebla&raquo; de mi cabeza, tanto que volv&iacute; en s&iacute; cuando las bragas ya estaban debajo de mis rodillas. Ya estaba acariciando mi vello p&uacute;bico, bajando sus manos entre mis piernas, a veces pasando sus dedos por la raja de mi vagina. Mia mente se la &laquo;resbal&oacute;&raquo; otra vez, volv&iacute; a naufragar en una especie de turbidez. Comenz&oacute; a jugar en mi est&oacute;mago, agarr&eacute; su mano y la apret&eacute; con fuerza entre mis piernas. Movi&oacute; sus dedos a lo largo de la hendidura, apartando mis labios vaginales y acariciando mi cl&iacute;toris. A trav&eacute;s de sus pantalones tom&eacute; en la palma de mi mano su pene. El miembro estaba tenso y sobresal&iacute;a tratando de salir de debajo de los pantalones. &laquo;&iquest;Qu&eacute; demonios estoy haciendo?&raquo; -vol&oacute; por mi cabeza, &laquo;una vieja tonta, con un chico tan joven&raquo;, pero mi mano se continu&oacute; debajo de sus pantalones por el deseo de sentirlo todo directamente. Ayud&oacute; a bajar el slip y su miembro viril con todo lo dem&aacute;s sali&oacute; a lucir. &laquo;&iquest;Parar ahora?&raquo; pens&eacute;. &laquo;Un poco m&aacute;s, un poco m&aacute;s&raquo; -alguien estaba hablando dentro de mi cabeza. Un poco m&aacute;s y eso es todo, no lo dejar&eacute; pasar m&aacute;s&#8230; &iexcl;Qu&eacute; incongruente! Acarici&eacute; su pene, &eacute;l empuj&oacute; mi co&ntilde;o metiendo el dedo en mi vagina de donde empezaron a salir los sonidos de mis secreciones. Mi concha ped&iacute;a un pene. Me resist&iacute;a. Bueno, un poco m&aacute;s, y ya est&aacute;, ya he jugado demasiado&#8230; &iexcl;Basta! -me dije, sin dejar de acariciar su verga, &iexcl;a disfrutar!<\/p>\n<p>Imagin&eacute; c&oacute;mo podr&iacute;a mirar a mi esposo a los ojos, pero otra parte de mi mente me dec&iacute;a: &laquo;Sos libre, a qui&eacute;n le debes algo? &iquest;A qui&eacute;n est&aacute;s da&ntilde;ando? &iexcl;&iquest;Cu&aacute;l da&ntilde;o?!&raquo;<\/p>\n<p>Me di cuenta de que esto pronto terminar&iacute;a, ya que mis piernas comenzaron a temblar, un agradable calor y temblores envolvieron todo mi ser, saliendo desde la base hasta el pecho. No pude resistirme, me volv&iacute; hacia &eacute;l. Se aferr&oacute; a m&iacute;. Sent&iacute; su pene presionando contra mis nalgas. Me inclin&eacute; un poco hacia adelante, con una mano me apoy&eacute; contra una roca, con la otra tom&eacute; su pene y lo dirig&iacute; hacia mi vagina donde inmediatamente entr&oacute;, fuerte, cortante y hasta el fondo. Dej&eacute; escapar un fuerte gemido pero no fue audible por el ruido del agua. Las olas golpeaban al comp&aacute;s de sus movimientos. Su pene se mov&iacute;a dentro de m&iacute;, acerc&aacute;ndome a un orgasmo, que en un minuto captur&oacute; todo mi cuerpo, mis piernas me sostuvieron en esta posici&oacute;n y mi cuerpo se contrajo envuelto en el calor de placenteras sacudidas. Gem&iacute;, apretando los dientes, por el placer recibido. Despu&eacute;s de que regres&eacute; a mi estado anterior, &eacute;l continu&oacute; movi&eacute;ndose dentro de m&iacute; sosteniendo mis caderas. Acariciaba de vez en cuando mis pechos que se balanceaban por sus movimientos. Las olas se volvieron ruidosas. Quiz&aacute;s se avecinaba una tormenta ya que se volvi&oacute; muy oscuro. Hizo algunos movimientos m&aacute;s, luego sent&iacute; que su pene se contra&iacute;a. &laquo;Termina&raquo; -pens&eacute;. Despu&eacute;s de hacer un par de empujes m&aacute;s, se apret&oacute; contra m&iacute;, entrando hasta el final, se detuvo, no lo escuch&eacute; gemir ni gritar, solo sent&iacute; que acariciaba mi vagina desde el interior. Percib&iacute; la liberaci&oacute;n de su esperma. Despu&eacute;s de estar as&iacute; por un rato, se retir&oacute;. Se puso los pantalones, me abraz&oacute; y dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;Ahora podemos volver.&rdquo;<\/p>\n<p>Cuando volvimos a la playa donde nos hab&iacute;amos reunido al principio, casi no hab&iacute;a gente, excepto una o dos parejas. Salimos a la vereda y nos dirigimos al hotel. Reci&eacute;n cuando estuve en mi cama recuper&eacute; mis sentidos, d&aacute;ndome cuenta de lo que hab&iacute;a hecho. Toda la noche, me despert&eacute; y me volv&iacute; a dormir rega&ntilde;&aacute;ndome por eso. Por la ma&ntilde;ana sal&iacute; a caminar tratando de evitar encontrarme con &eacute;l. Despu&eacute;s de almorzar, cuando yo pasaba por el lobby del hotel me llam&oacute; discretamente aparte y me dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;Quiero conversar contigo. Estoy en la habitaci&oacute;n 306. &iquest;Puedes venir?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo que quieres?&rdquo; pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Solo quiero charlar contigo.&rdquo;<\/p>\n<p>No respond&iacute;. Me sent&iacute;a desorientada. Nunca hab&iacute;a sido infiel. No sab&iacute;a como manejar la situaci&oacute;n. Me dirig&iacute; a mi habitaci&oacute;n, entr&eacute;, me acost&eacute; unos minutos. Mi mente era una mescolanza de ideas. Me levant&eacute;, me arregl&eacute; y me dirig&iacute; a la pieza que me dio Manuel. Habi&eacute;ndome calmado, llam&eacute; a su puerta. Abri&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;Entra, por favor.&rdquo; Me encog&iacute; de hombros y entr&eacute;.<\/p>\n<p>Tan pronto como cerr&oacute; la puerta, me abraz&oacute;, pero lo empuj&eacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qui&eacute;n m&aacute;s est&aacute; contigo en esta habitaci&oacute;n?&rdquo; pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Nadie, conozco al conserje. Venimos seguido con excursiones. Me cedi&oacute; esta habitaci&oacute;n por la mitad del precio.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Ok ok. Entiendo. &iexcl;Paremos con esto! Hubo un error que deber&iacute;amos olvidarlo. Esto est&aacute; mal. Soy 20 a&ntilde;os mayor que t&uacute;, casada y con hijos&rdquo; le dije.<\/p>\n<p>&ldquo;Nadie se enterar&aacute; nunca. No puedes irte, me gustas y mucho.&rdquo; -dijo y me abraz&oacute;.<\/p>\n<p>Y todo comenz&oacute; como la noche anterior, me acarici&oacute;, yo a &eacute;l , me acarici&oacute; mis lugares &iacute;ntimos, no pude resistirme y nos derrumbamos en la cama y lo hicimos de nuevo.<\/p>\n<p>Cuando sal&iacute; de su habitaci&oacute;n tom&eacute; precauciones para que nadie me viera. Al d&iacute;a siguiente, &eacute;l vivi&oacute; su vida, yo la m&iacute;a, y cuando oscureci&oacute;, nos encontramos en la misma playa donde nos conocimos. All&iacute; nos cubri&oacute; la lluvia y corrimos al hotel moj&aacute;ndonos. Subimos cautelosamente a su habitaci&oacute;n. Nos desvestimos, tendimos la ropa para que se secara, nos metimos en la cama e hicimos el amor. Por la ma&ntilde;ana nos revolcamos nuevamente mientras cog&iacute;amos, d&aacute;ndonos placer antes de que todos salieran a recorrer Punta del Este.<\/p>\n<p>Incluso ahora, un mes despu&eacute;s de nuestro primer encuentro, seguimos vi&eacute;ndonos una o dos veces por semana. No s&eacute; si esto terminar&aacute;. No piensoen ello. Siempre que hay una oportunidad la aprovechamos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>La empresa donde trabajo cumpli&oacute; 40 a&ntilde;os de existencia, con tal motivo el Directorio decidi&oacute; tener una atenci&oacute;n con los empleados organizando un viaje a Punta del Este. 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