{"id":41081,"date":"2023-02-21T23:00:00","date_gmt":"2023-02-21T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-21T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-21T23:00:00","slug":"la-chica-del-centro-comercial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-chica-del-centro-comercial\/","title":{"rendered":"La chica del centro comercial"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41081\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya comenzaba la segunda semana de tres que ten&iacute;a que pasar en Frankfurt, Alemania. La compa&ntilde;&iacute;a para la que trabajo me envi&oacute; a capacitarme en un nuevo servicio que se planea implementar. Mi viaje se resum&iacute;a a trabajar 10 horas y salir a buscar que comer. Al salir de trabajar las selecciones culinarias siempre eran un debate pues &eacute;ramos un grupo de cuatro personas compartiendo un solo veh&iacute;culo. El tener esta din&aacute;mica limitaba grandemente el viaje a tan interesante ciudad.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a uno de los del grupo propuso volver a un lugar que ya hab&iacute;amos visitado y que no me gust&oacute; para nada. Les dije que pod&iacute;an ir, que me dejaran en el centro comercial que quedaba de camino y que cualquier cosa me recogieran de regreso o yo pod&iacute;a tomar un Uber si no coincid&iacute;amos en la hora de nuestro retorno al hotel. As&iacute; lo hicimos y una vez llegu&eacute; al centro comercial comenc&eacute; a caminar sin rumbo. Visite algunas tiendas que no hay en donde vivo primero. Me compre varias piezas de ropa. Me tom&eacute; un caf&eacute; y decid&iacute; buscar un lugar para comer. De camino vi una boutique de lencer&iacute;a. No se parec&iacute;a a nada de lo que estaba acostumbrado a ver en mi Puerto Rico, lugar de donde soy. Solo con ver las piezas de la vitrina not&eacute; que era una tienda muy fina. Soy un hombre fan&aacute;tico de la lencer&iacute;a y no pierdo ninguna oportunidad para admirarla. Entre pensando en mi amiga con privilegios a quien se le ver&iacute;a muy bien varias cosas que all&iacute; vi. Estuve un buen rato en la tienda pues las barreras del lenguaje atrasaron mi compra. Compre cuatro sets diferentes los cuales pienso llevarle de sorpresa para que me las modelara cuando nos volvi&eacute;ramos a ver.<\/p>\n<p>Una vez sal&iacute; de la tienda me dirig&iacute; a un restaurante italiano que me recomend&oacute; la vendedora de lencer&iacute;a. De camino ten&iacute;a que cruzar un pasillo lleno de puestos de diferentes cosas. Normalmente suelo ignorar a los empleados que se lanzan encima de uno a tratar de venderte su producto. Ya hab&iacute;a esquivado varios cuando vi un cuerpo escultural que me dejo perplejo. La chica era de tez blanca pero algo bronceada y tra&iacute;a puesta una minifalda negra que revelaba unas piernas tonificadas con muslos anchos. Ten&iacute;a puesta una blusa blanca que, aunque no expon&iacute;a mucha piel, si revelaba un torso fino y unos senos firmes medianamente grandes. Ella pudo notar que me le quede mirando, cosa que uso para acercarse a m&iacute;. Con una mirada picara se&ntilde;al&oacute; el paquete donde ten&iacute;a la lencer&iacute;a y me dijo &ldquo;ist das f&uuml;r mich&rdquo;. Yo que no se ni pizca de alem&aacute;n le conteste lo que me hab&iacute;a salvado en todo mi viaje &ldquo;Ich spreche kein Deutsch, nur Englisch oder Spanisch&rdquo;. Le hab&iacute;a dicho que no hablaba alem&aacute;n que solo hablaba ingl&eacute;s y espa&ntilde;ol. Pens&eacute; que me salvar&iacute;a de decirle que no me interesaba lo que sea que vend&iacute;a, pero para mi asombro me contesto con un marcado tono espa&ntilde;ol que ingles no hablaba pero que si hablaba espa&ntilde;ol perfectamente.<\/p>\n<p>Esto hizo que me detuviera ante ella. Le pregunte que era lo que me hab&iacute;a dicho inicialmente. Ella con su cara picara me dijo que me pregunto que si lo que ten&iacute;a en la bolsa de la tienda de lencer&iacute;a era para ella. Lo primero que se me ocurri&oacute; decirle fue que si lo que hab&iacute;a en la bolsa le serv&iacute;a se lo pod&iacute;a quedar. Ella se rio y me dijo que no esperaba esa contestaci&oacute;n. Hab&iacute;a usado l&iacute;neas parecidas antes con hombres y normalmente se ruborizaban y se iban caminando r&aacute;pido. Yo le dije que no era el tipo de hombre que se intimidaba con ese tipo de comentario. Me sonre&iacute; y ya me iba a ir cuando ella me contest&oacute; que al menos se merec&iacute;a ense&ntilde;arme lo que vend&iacute;a. Yo no tuve m&aacute;s remedio que darle par de minutos de atenci&oacute;n pues a&uacute;n no era hora de que mis compa&ntilde;eros llegaran a buscarme.<\/p>\n<p>Resulta que la chica vend&iacute;a productos para el cuidado de la cara de los hombres disque con sales del Mar Muerto. Me dijo que me pod&iacute;a dar una demostraci&oacute;n as&iacute; que me pidi&oacute; que me sentara en una silla reclinable que ten&iacute;a en su puesto. All&iacute; comenz&oacute; a hablarme de toda la l&iacute;nea de producto que ella trabajaba y tambi&eacute;n comenz&oacute; una conversaci&oacute;n trivia para ganarse mi confianza.<\/p>\n<p>Ella comenz&oacute; pregunt&aacute;ndome que de d&oacute;nde yo era y a que me dedicaba. Le contest&eacute; que era abogado y puertorrique&ntilde;o. Al escuchar mi contestaci&oacute;n r&aacute;pido hizo alusi&oacute;n al reggaet&oacute;n y la salsa como antes de ella hicieron varias personas al escuchar la misma contestaci&oacute;n. Ella me dijo que era natural de Espa&ntilde;a lo cual me pareci&oacute; obvio por su acento y que estaba en Alemania estudiando artes gr&aacute;ficas especialmente la escultura. Seguimos la conversaci&oacute;n trivial y volvimos a la venta de sus productos. Yo estaba algo reacio a comprar lo que ya vend&iacute;a lo cual entiendo le pareci&oacute; un reto. Su pr&oacute;xima movida fue comenzar a aplicarme algunas cosas en la cara. Para hacer esto se acerc&oacute; mucho a m&iacute;, poniendo su pecho casi en mi cara. Tengo que reconocer que esta movida suya comenz&oacute; a ponerme un poco nervioso pues ella era realmente muy atractiva. Cuando me aplicaba una crema en el &aacute;rea cerca del cuello lo hizo de una manera que se sent&iacute;a muy placentero. A la misma vez me hablaba de los efectos de la crema casi susurr&aacute;ndome y mir&aacute;ndome fijamente y a corta distancia a los ojos. Por un momento pens&eacute; que me iba a besar de lo cerca que ya estaba.<\/p>\n<p>Al preguntarme si le interesaba comprar el producto que me aplic&oacute; le dije que no. Esta contestaci&oacute;n no la desalent&oacute;, al contrario, hizo que sus esfuerzos incrementaran. Sac&oacute; una crema que tambi&eacute;n serv&iacute;a de loci&oacute;n para despu&eacute;s de afeitar y comenz&oacute; a aplic&aacute;rmela en la cara. Me dijo que me relajara e inclin&oacute; un poco el espaldar de la silla. Como mi cara ahora estaba un poco m&aacute;s lejos de ella, se recost&oacute; m&aacute;s hacia donde estaba yo y puso su rodilla entre medio de mis piernas. Pude ver que esto revelaba la mayor parte de sus muslos pues su ce&ntilde;ida falda subi&oacute; un poco m&aacute;s. Yo estaba empezando a pensar que, si ella segu&iacute;a tan cerca, toc&aacute;ndome y habl&aacute;ndome como lo estaba haciendo iba a terminar teniendo una erecci&oacute;n en medio de aquel centro comercial. No s&eacute; si la crema tambi&eacute;n se utilizaba en el pecho, pero ella comenz&oacute; a frotarme la parte expuesta de mi camisa y a susurrarme datos de su producto de una manera casi er&oacute;tica. Comenz&oacute; a muy disimuladamente frotar su rodilla contra mi entrepierna. Esto s&iacute; hizo que comenzar&aacute; a tener una erecci&oacute;n. Ella maliciosamente me pregunt&oacute; que si todav&iacute;a no quer&iacute;a comprarle sus productos. Yo me qued&eacute; pensando y ella viendo que ya me ten&iacute;a bajo su control me mir&oacute; a&uacute;n m&aacute;s cerca, tanto que esta vez s&iacute; pensaba que me iba a besar. Ah&iacute; me susurr&oacute; que hab&iacute;a notado que su &ldquo;producto&rdquo; me hab&iacute;a encantado. Yo que ya sent&iacute;a que no pod&iacute;a controlarme y rodeado de tanta gente opt&eacute; por ceder y decirle que me llevar&iacute;a varias cosas. Ella se sonri&oacute;, pero no s&eacute; retir&oacute; de su posici&oacute;n inmediatamente, lo hizo luego de decirme que hab&iacute;a sido muy divertido el venderme su producto y que hab&iacute;a sido su cliente favorito. Le ped&iacute; que me permitiera unos minutos en la silla antes de ponerme de pie. No pod&iacute;a hacerlo inmediatamente pues a&uacute;n ten&iacute;a mi erecci&oacute;n. Ella me dijo que me pod&iacute;a quedar todo el tiempo que quisiera a lo que ella me empacaba lo que hab&iacute;a comprado. Una vez recompuesto le di mi tarjeta de cr&eacute;dito, le di la mano y me desped&iacute;. Al final ella me detuvo para decirme que ten&iacute;a unos ojos muy bonitos y expresivos. Yo aun abrumado me sonre&iacute; y segu&iacute; mi marcha. Casi al instante recib&iacute; una llamada de mis compa&ntilde;eros de trabajo, dici&eacute;ndome qu&eacute; pasar&iacute;an por m&iacute; en varios minutos. No pude llegar al restaurante que me hab&iacute;an recomendado as&iacute; que tuve que comprar una hamburguesa en un restaurante de comida r&aacute;pida americana.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a quitarme de la mente a esa mujer a la que ni siquiera ped&iacute; su nombre. En el camino supe que se llamaba Yolanda porque estaba impreso en el recibo de compras que tambi&eacute;n revelaba que hab&iacute;a comprado 150.00 euros en productos para la cara. En ese momento esto no me caus&oacute; efecto pues solo pensaba en la voz, caricias y cuerpo de Yolanda. Llegu&eacute; a m&iacute; a mi habitaci&oacute;n y antes de comer decid&iacute; darme una ducha. No pas&oacute; mucho tiempo en la ducha cuando comenc&eacute; a pensar en Yolanda nuevamente lo cual me llev&oacute; a agarrarme en miembro que ya estaba erecto. Todas las cosas morbosas que me pasaron por la mente hicieron que disfrutara mucho la ducha y que llegara a una rica venida. Una vez pasada la excitaci&oacute;n, lleg&oacute; la raz&oacute;n a m&iacute; y me di cuenta de que esta chica us&oacute; todas sus t&eacute;cnicas seductoras para lograr una excelente comisi&oacute;n a cuenta m&iacute;a. Realmente me sent&iacute; usado y algo enojado pues no sol&iacute;a caer en este tipo de cosas, adem&aacute;s de que no ten&iacute;a planes en adquirir tanta mercanc&iacute;a para cuidado de manos y cara. Normalmente soy un hombre que tengo mucho control sobre mis actos y el hecho que una desconocida hubiera tenido control sobre m&iacute; en tan poco tiempo me ten&iacute;a frustrado.<\/p>\n<p>Pasaron unos d&iacute;as y a&uacute;n me molestaba mucho el haber ca&iacute;do en la compra m&aacute;s innecesaria de mi vida. Decid&iacute; volver al centro comercial y devolver lo que hab&iacute;a comprado. Una vez all&iacute; camin&eacute; directo al puesto donde me atendi&oacute; Yolanda, pero ella no estaba trabajando. En su lugar hab&iacute;a una chica alemana que hablaba un poco de ingl&eacute;s y pudo honrarme la devoluci&oacute;n. Pude recuperar mi dinero y deshacerme de aquellas malditas cremas, pero me decepcion&oacute; no hacer la devoluci&oacute;n con Yolanda y al ver su reacci&oacute;n sentirme empoderado ante ella. Le pregunt&eacute; a la dependiente por ella y me dijo que ese d&iacute;a Yolanda trabaj&oacute; el turno de la ma&ntilde;ana. Le di las gracias y me fui restaurante italiano que ten&iacute;a planeado ir en el otro d&iacute;a que estuve en el centro comercial. Como estaba solo ped&iacute; un espacio en la barra del restaurante.<\/p>\n<p>All&iacute; ped&iacute; una copa de vino y tambi&eacute;n ped&iacute; el men&uacute; para ver que iba a comer. De repente escuch&eacute; una voz conocida que me preguntaba c&oacute;mo me iba con las cremas. Al voltear encontr&eacute; a Yolanda parada al lado m&iacute;o. Lo primero que sali&oacute; de mi boca fue preguntar si ella tambi&eacute;n trabajaba en ese lugar. Con una carcajada me coment&oacute; que estaba all&iacute; pues era su restaurante favorito del centro comercial. Le dije que hab&iacute;a devuelto las cremas y que la felicitaba por ser tan buena vendedora pues me pudo vender algo que con cabeza fr&iacute;a me di cuenta de que no necesitaba. Ella insisti&oacute; en la calidad de su producto, pero acept&oacute; con buena cara que las haya devuelto. Me dijo que disfrut&oacute; mucho mi lenguaje corporal y lo expresivo de mis ojos ese d&iacute;a. Le pregunt&eacute; que, si hac&iacute;a eso con todos sus clientes y cambiando su expresi&oacute;n a una seria me dijo que no, que el hecho de que pod&iacute;amos comunicarnos en nuestros lenguajes principales le hizo m&aacute;s f&aacute;cil el poder conectar un poco m&aacute;s conmigo. Me explic&oacute; que solo llevaba viviendo un a&ntilde;o y medio en Frankfurt, y que a&uacute;n no dominaba el lenguaje alem&aacute;n del todo, lo cual hacia fuerte comunicarse con mucha gente all&iacute;.<\/p>\n<p>Yolanda se sent&oacute; justo a mi lado en la barra. Tra&iacute;a el mismo tipo de falda que el otro d&iacute;a, pero esta vez en gris oscuro. Al sentarse volv&iacute; a apreciar sus muslos sin disimulo, ella no lo noto pues le dec&iacute;a al barman que ella invitaba la copa de vino que me iban a servir. Le dije que no era necesario y ella me dijo que insist&iacute;a pues quer&iacute;a hacer las paces conmigo luego de la venta innecesaria. La cosa es que nos tomamos par de copas mientras com&iacute;amos y convers&aacute;bamos. La fr&iacute;vola vendedora resulto ser una ambiciosa y talentosa artista con muchas metas y sue&ntilde;os por cumplir. Tambi&eacute;n resulto ser incre&iacute;blemente encantadora y c&oacute;mica, dos cosas que me atraen mucho de una mujer. Finalmente ped&iacute; la cuenta y ella insisti&oacute; en pagar. Le dije que cada cual pagar&iacute;a su parte con la excepci&oacute;n de la primera copa. Al despedirnos le ped&iacute; su contacto pues pronto volver&iacute;a a Puerto Rico y entre la conversaci&oacute;n me dijo que siempre hab&iacute;a querido ir. Quer&iacute;a seguir conversando, pero ella ten&iacute;a algo pendiente en su agenda. De despedida le di la mano, ella me dio la suya me halo hacia ella y me dio un beso en la mejilla. Se fue caminando y me quede mirando su hermoso trasero. Ella se viro y me dijo que disfrutara la vista.<\/p>\n<p>Llegue a mi hotel y nuevamente segu&iacute;a pensando en ella. Ten&iacute;a su n&uacute;mero, pero no quer&iacute;a parecer cursi y textearla tan r&aacute;pido. Hice algo que ten&iacute;a pendiente del trabajo cuando recib&iacute; un mensaje de ella. Dec&iacute;a que se qued&oacute; con la curiosidad de saber que hab&iacute;a en el bolso de lencer&iacute;a. Yo con sonrisa en boca saque los cuatro sets de lencer&iacute;a y le tome una foto. Le envi&eacute; la foto a ella y le dije que segu&iacute;a la oferta de que si le serv&iacute;an se los pod&iacute;a quedar. Ella me envi&oacute; un emoji p&iacute;caro sin m&aacute;s contestaci&oacute;n. Pens&eacute; que con esto se hab&iacute;a acabado la conversaci&oacute;n. Su pr&oacute;ximo mensaje le&iacute;a &ldquo;estoy en el lobby de tu hotel, cu&aacute;l es tu n&uacute;mero de habitaci&oacute;n&rdquo;. Me puse realmente nervioso, no sab&iacute;a si era una broma, pero corr&iacute; a recoger el cuarto. Una vez recogido le envi&eacute; el n&uacute;mero de mi cuarto y en menos de 5 minutos sent&iacute; que alguien tocaba a mi puerta. Abr&iacute; la puerta y all&iacute; estaba ella con una botella de vino espumoso y dos copas. Le deje pasar, ella solo me dijo que abriera la botella. Fue a donde estaba la bolsa y saco un set de encaje negro. Se fue directo al ba&ntilde;o y cerr&oacute; la puerta. Escuche la ducha activarse, me sent&iacute;a ansioso, parec&iacute;a chico virgen a punto de tener su primera experiencia.<\/p>\n<p>Abr&iacute; la botella y serv&iacute; las copas. Unos minutos despu&eacute;s se abri&oacute; la puerta y ella sali&oacute; cubierta con una bata de ba&ntilde;o de las que ofrece el hotel. Tomo la copa y me dijo que me sentara en la cama. Yo aun en mi papel de chico virgen segu&iacute; sus instrucciones. Ella camin&oacute; por el cuarto y cerro las cortinas. Se dirigi&oacute; a donde yo estaba y se par&oacute; justo como a 4 pies frente a m&iacute;. Me extendi&oacute; la copa para chocarla con la m&iacute;a y me dijo Salud. Se dio un sorbo de la copa y la puso en la mesa que estaba cercana.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a pararse frente a m&iacute; y dejando caer la bata al piso me dijo &ldquo;creo que si es m&iacute;o&rdquo;. Se revelo un cuerpo mucho m&aacute;s espectacular de lo que hab&iacute;a pensado. Mis ojos reflejaron el deseo que llevaba por esa mujer desde que la vi en aquel pasillo. Sin decir palabras le hice una se&ntilde;al con mi dedo para que diera la vuelta y poder apreciar aquella lencer&iacute;a por todos lados. De veras parecer&iacute;a que hab&iacute;a comprado eso exclusivamente para ella. Me disfrute pulgada por pulgada de su cuerpo y mi cara lo reflejaba. Aprovech&eacute; y me di un sorbo de la copa y ella me la quito. Puso mi copa junto a la suya y agarro mi cabeza justo como lo hab&iacute;a hecho antes cuando me aplicaba crema en el cuello. Se cerc&oacute; y me dijo susurrando &ldquo;desde que vi esos ojos expresivos y sent&iacute; tu erecci&oacute;n en mi muslo no he dejado de pensar en ti&rdquo;. Esta vez la cercan&iacute;a si termino en un beso corto pero intenso. Ese beso llevo a otro m&aacute;s largo y a mitad de este la agarre y la trepe sobre m&iacute;. El pr&oacute;ximo beso fue largo y profundo, puedo decir q estuvimos minutos sin despegarnos. Una vez nos despegamos nos miramos fijamente a los ojos y se me escapo un &ldquo;me gustas mucho&rdquo;. Ella imitando a Han Solo en Star Wars se limit&oacute; a decir &ldquo;Lo s&eacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>Ah&iacute; ya los besos eran salvajes, mordidas en los labios y cuello. Le agarr&eacute; por las nalgas y se las apret&eacute; fuertemente. Ella comenz&oacute; a quitarme la camisa y besarme el cuello y pecho mientras yo empec&eacute; a hacer lo mismo. Comenc&eacute; a besar su pecho hasta llegar a sus senos y ah&iacute; sub&iacute; el sost&eacute;n para descubrir unos peque&ntilde;os pezones color marr&oacute;n, los cuales inmediatamente met&iacute; a boca. No quer&iacute;a quitarle la ropa por lo mucho que me gustaba como le quedaba, pero, ya el sost&eacute;n me estaba estorbando. Ella me ayudo a quit&aacute;rselo e inmediatamente comenc&eacute; a chupar su pez&oacute;n y jugando con la punta de este con lengua. Esto hizo efecto inmediato pues sent&iacute; como me clavo las unas en mi espalda al contacto de mi lengua.<\/p>\n<p>Luego ella empez&oacute; a mover sus caderas adelante y hacia atr&aacute;s sintiendo mi bulto ya duro. Luego de un rato de comerme sus tetas me empujo hacia atr&aacute;s quedando mi cabeza encima de la almohada y apoyada al espaldar de la cama. Me quito los pantalones y ropa interior y beso mi abdomen hasta llegar a mi miembro completamente erecto. Lo agarro con su mano derecha y comenz&oacute; a masajearlo mientras lo miraba fijamente. Empez&oacute; a hacerme una paja hasta que no resisti&oacute; y se lo meti&oacute; a la boca. Comenz&oacute; a chuparme la cabeza mientras segu&iacute;a pajeandome, luego comenz&oacute; a darme mamadas lentas, pasando su lengua por todo el tronco de mi pene. Ya cuando sinti&oacute; que mi respiraci&oacute;n se hab&iacute;a alterado comenz&oacute; a darme mamadas intensas apretando sus labios. Era tanta la succi&oacute;n que sonaba una liberaci&oacute;n de aire cada vez que sal&iacute;a mi pene de su boca. Sigui&oacute; ese ritmo hasta que comenc&eacute; a perder la raz&oacute;n y a gemir. Esto parece que la excit&oacute; m&aacute;s pues pensaba que me har&iacute;a venir y comenz&oacute; a aumentar la frecuencia de sus mamadas. Yo, que a&uacute;n no me quer&iacute;a venir, la agarra por los hombros y la sub&iacute; sobre mi hasta que su entrepierna quedo en mi cara.<\/p>\n<p>Con mi pulgar comenc&eacute; a frotar su entrepierna y pude sentir que estaba completamente mojada por como resbalaba la entrepierna de su panty contra su vulva. Ella comenz&oacute; a hacer movimientos p&eacute;lvicos en respuesta a lo que mi pulgar le hac&iacute;a. Me detuve solo para mover el panty hacia el lado y exponer aquella vulva totalmente depilada. Continue frotando con mis dedos su vulva, esta vez enfoc&aacute;ndome en su cl&iacute;toris. Frotaba su cl&iacute;toris con movimientos circulares lo que aumento el volumen de los gemidos que inundaban el cuarto. Ya ve&iacute;a como se arqueaba su torso cuando de repente cambie mi dedo por mi lengua. El primer contacto de mi caliente lengua causo un gemido grueso, casi un grito he hizo que desplomara, dejando caer su cuerpo contra mi cara. Ella se apoy&oacute; del espaldar mientras yo com&iacute;a su caliente vulva. La agarre por las nalgas y la empuje hacia mi como si me estuviera comiendo salvajemente un mel&oacute;n. Mis lenguazos no ten&iacute;an misericordia, con cada gemido m&aacute;s creativa se pon&iacute;a mi lengua. Tomaba peque&ntilde;os momentos para respirar y admirar como aquella diosa se ve&iacute;a encima de m&iacute;. No pasaron dos minutos cuando sent&iacute; que se ven&iacute;a en boca y su cuerpo tembloroso se aflojo y se dej&oacute; caer boca arriba a mi lado.<\/p>\n<p>Dej&eacute; que se contuviera y esta vez fui yo quien le abri&oacute; las piernas y comenc&eacute; a introducir mis dedos dentro de ella. Ella sutilmente acomodo mis dedos a la forma que m&aacute;s placentero los pudiera sentir y dirigi&oacute; las primeras penetraciones. Una vez consegu&iacute; el ritmo ella solt&oacute; mi mano y comenz&oacute; a disfrutar lo que hac&iacute;a. No pude evitar volver a usar mi boca. Combine los dedos con mi lengua para que ella llegara a su segundo orgasmo casi inmediato. Esta vez no le di oportunidad y segu&iacute; hasta lograr un tercero. Cuando iba a seguir me dijo entre gemidos que por favor se lo metiera y yo como amante obediente as&iacute; lo hice. Me mov&iacute; hacia encima de ella, volv&iacute; a mover el panty hacia el lado y acomod&eacute; la cabeza caliente de mi pene en la entrada de su vulva. Mirandola fijamente a los ojos lo clave completamente, gan&aacute;ndome que me clavara sus u&ntilde;as en mis nalgas. Apoy&eacute; mis manos en la cama y comenc&eacute; a envestirla en posici&oacute;n de misionero. As&iacute; nos besamos apasionadamente mientras la penetraba y ella me rodeaba con sus formados muslos.<\/p>\n<p>Cambiamos de posici&oacute;n y ella esta vez se fue arriba de m&iacute;. Ella apoyo sus manos en mi pecho y comenz&oacute; a moverse para adelante y atr&aacute;s con movimientos fuertes y realmente placenteros. Mi pene llenaba completamente su cavidad sin necesidad de salir. La agarre por la cintura para yo poder robarle la gu&iacute;a de nuestro ritmo, pero Yolanda me las saco y me las puso detr&aacute;s de mi cabeza. Claramente quer&iacute;a dominar la acci&oacute;n y yo simplemente volv&iacute; a obedecer. Sigui&oacute; sus movimientos y yo en mi desesperaci&oacute;n la agarre por el cuello, no con intenci&oacute;n de asfixiarla, aunque con firmeza, mi intenci&oacute;n era lograr ver sus ojos mientras sent&iacute;a mi carne dentro de ella. Ver el placer en su cara era una vista inigualable. Esta mujer pod&iacute;a hacer conmigo cualquiera cosa que ella se propusiera y yo no presentaba resistencia. En medio de aquellos movimientos tuvo otro intenso orgasmo y me lo hizo saber clav&aacute;ndome las una en mi pecho. Sigui&oacute; sus movimientos, pero ya se ve&iacute;a exhausta, entonces fue ella misma quien movi&oacute; mis manos de su cuello a sus caderas, orden&aacute;ndome sin palabras que yo pod&iacute;a tomar el control. Comenc&eacute; a envestirla levant&aacute;ndola y clav&aacute;ndola repetidamente hasta que nuestros cuerpos aplaud&iacute;an de placer. Esto la llevo a un &uacute;ltimo orgasmo que fue acompa&ntilde;ado de la caliente sensaci&oacute;n de mi semen llen&aacute;ndola toda por dentro.<\/p>\n<p>Se dejo caer sobre m&iacute; y estuvimos bes&aacute;ndonos un rato hasta que ambos nos quedamos dormidos. Cuando despert&eacute; ya era de ma&ntilde;ana y Yolanda se hab&iacute;a ido, adem&aacute;s de todas las marcas de u&ntilde;as en mi cuerpo y una sensaci&oacute;n de placer inmensa, me dejo una nota que le&iacute;a &ldquo;No s&eacute; para quien eran estas lindas piezas, pero ya son m&iacute;as al igual que t&uacute;. Te espero en mi apartamento esta noche, trae vino&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Ya comenzaba la segunda semana de tres que ten&iacute;a que pasar en Frankfurt, Alemania. La compa&ntilde;&iacute;a para la que trabajo me envi&oacute; a capacitarme en un nuevo servicio que se planea implementar. Mi viaje se resum&iacute;a a trabajar 10 horas y salir a buscar que comer. Al salir de trabajar las selecciones culinarias siempre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17287,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-41081","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-erotismo-y-amor"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17287"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41081"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41081\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}