{"id":41117,"date":"2023-02-26T23:00:00","date_gmt":"2023-02-26T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-26T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-26T23:00:00","slug":"profesora-de-universidad-su-juguete-sexual-por-una-tarde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/profesora-de-universidad-su-juguete-sexual-por-una-tarde\/","title":{"rendered":"Profesora de universidad, su juguete sexual por una tarde"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41117\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Profesora para los alumnos, su juguete sexual por una tarde. Esta historia, marco en mi delgado cuerpo, el inicio a una espiral de sensaciones nuevas. Sentir las miradas de un chaval, convertirme en el deseo, de alg&uacute;n joven que se deleitara con la madurez de mi cuerpo. Una inocente postura al sentarme sobre la mesa del sal&oacute;n de clases, puede encender la llama de un incesante deseo sexual. Fui su mujer por una tarde, las caricias, las posiciones, la inagotable energ&iacute;a derrochada sobre mi delgada figura, los orgasmos disimulados, sentir toda su descarga en aquella tarde.<\/p>\n<p>Llevo poco tiempo en esta ciudad, no es nueva para m&iacute;, pero esta experiencia que contare, fue una de las m&aacute;s excitantes. Dej&oacute; en mi recatada forma de pensar, y de actuar, las marcas para desatar m&aacute;s de una pasi&oacute;n acalorada en mi zona vaginal, con poca experiencia, me atrev&iacute; a realizar algo, que sal&iacute;a de mi control. Follar con este chico, fue una de mis fantas&iacute;as sexuales, lo ten&iacute;a en mente desde que me di cuenta que se hab&iacute;a fijado en mi cuerpo, sab&iacute;a que llegar&iacute;a este momento. Solo fue esperar el momento oportuno para llevar a cabo mi plan. No me cost&oacute; mucho trabajo en realidad, ya que sus miradas se fijaban en mi cuerpo.<\/p>\n<p>Soy la nueva profesora, nueva en este centro, llegaba justo a tiempo, manejar en tacones y subir dos pisos, fue algo que cambiar&iacute;a el semestre para m&iacute;. Esta nueva oportunidad de trabajo, me ser&iacute;a muy beneficiosa, ya que este centro de labores queda muy cerca de mi domicilio. Pero, conseguir un sitio donde aparcar siempre es una labor tediosa. Para este nuevo momento me hab&iacute;a vestido con un cl&aacute;sico uniforme, falda azul, zapatos negros de tac&oacute;n, medias negras, camisa rosa, y una chaqueta azul, que combina con la falda. Un conjunto cl&aacute;sico, nada elaborado, las ma&ntilde;anas son muy cortas.<\/p>\n<p>Hasta este momento de mi aparici&oacute;n en escena, me manten&iacute;a soltera, soy una mujer de 38 a&ntilde;os de edad, llevo ejerciendo como profesora por m&aacute;s de 20 a&ntilde;os. Siempre trabajando con chicos en la universidad. Centrar la atenci&oacute;n de estos chicos, en mis clases, siempre fue un reto constante, ya que estos j&oacute;venes, siempre van distra&iacute;dos en la vida. Ayudarlos a decidir y afianzar su carrera, es el principal motivo para estar en esta profesi&oacute;n educativa. La cantidad de j&oacute;venes que he podido ayudar, para que sigan adelante en sus estudios, sin dejar de lado sus vidas tan alegres. Llenas de mucha energ&iacute;a, ganas por descubrir. Todo esto me llena de mucho orgullo.<\/p>\n<p>Pero bueno, eso es parte de mi labor, no deseo hacer una novela en este relato er&oacute;tico, lo que quiero, es solo resaltar mi confesi&oacute;n. Liberarme de este sentimiento de culpa, lo digo as&iacute;, porque despu&eacute;s de haberme separado de este acontecimiento vivido. Hubiese querido mantenerme al margen de todo, pero, es aqu&iacute; cuando pienso, si yo para este momento me encontraba sola, pareja sentimental no ten&iacute;a. Entonces porque viene el sentimiento de culpa, si a nadie hemos lastimado en esta relaci&oacute;n, breve, pero una relaci&oacute;n muy apasionada, muy candente. Una relaci&oacute;n sexual, todo lo dejare para que vosotros pod&eacute;is juzgar, pero quiz&aacute;s entender la enorme satisfacci&oacute;n que me produjo este trimestre como profesora.<\/p>\n<p>Contaba l&iacute;neas arriba que me presente como la nueva profesora en aquel centro universitario, solo estar&iacute;a por el lapso de un breve trimestre. Una presentaci&oacute;n de lo m&aacute;s normal para m&iacute;, estaba muy acostumbrada a lidiar con j&oacute;venes, todo muy formal y correcto. Retome la clase, para continuar con las notas dejadas por mi colega. Desde aquel momento que repose mis caderas sobre aquella silla, sent&iacute;a la mirada de un chaval, lo digo as&iacute;, porque teniendo en cuenta mi edad, eso es lo que era para m&iacute;. Sus miradas buscaban mis movimientos, aquellos ojos azules, se hab&iacute;an fijado en mi figura, estaba claro que algo pasaba aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Lo tome como un hecho aislado, una an&eacute;cdota m&aacute;s para compartir con mis amigas en la cafeter&iacute;a, o en las noches de fin de semana. Yo deb&iacute;a de impartir mis clases dos veces por semana. Pero cada d&iacute;a de estos, ah&iacute; estaba aquella mirada, asechando, vigilando cada movimiento de mis caderas. Sab&iacute;a qui&eacute;n me observaba, era uno de los chicos m&aacute;s t&iacute;midos del aula, era un joven de apenas 22 a&ntilde;os, sentado en la segunda fila, casi al centro, lo que le hac&iacute;a tener un mejor control de todo el panorama frente a &eacute;l. Me era dif&iacute;cil escapar de aquellas miradas suyas, recuerdo que lo comente con una amiga m&iacute;a.<\/p>\n<p>Esta amiga m&iacute;a, es m&aacute;s desinhibida, m&aacute;s suelta en sus pensamientos, no se anda con muchos rodeos a la hora de tomar una acci&oacute;n. Recuerdo que en una noche de copas, se lo coment&eacute;, le cont&eacute; toda la escena, le cont&eacute; como es una hora de clases, siendo yo profesora. Bajo esa atenta mirada, las cosas que inconscientemente me hace pensar, las ganas por preguntar, qu&eacute; es lo que est&aacute; buscando, m&aacute;s all&aacute; de cualquier informaci&oacute;n educativa. A qu&eacute; obedecen aquellas miradas suyas, cual es el especial inter&eacute;s que tiene con esas miradas, muchas cosas se ven&iacute;an a mi mente. Cada una diferente a la otra, cada idea m&aacute;s alocada que la anterior.<\/p>\n<p>Entre broma y broma, esta amiga me dec&iacute;a, que lo invitara a mi departamento, que un d&iacute;a de estos, lo llevara a mi piso, para saber qu&eacute; es lo que busca, o quiere. La idea me parec&iacute;a algo sin sentido, ya que a lo mejor, me estaba dejando llevar, por la simple ilusi&oacute;n que tiene un chico hacia su profesora. Esta idea no solucionaba mi intriga, pero alimentaba mi curiosidad por saber m&aacute;s de este joven de ojos azules. Era una dulce ilusi&oacute;n, que me hac&iacute;a sentir clase tras clase, las ganas de que llegase cada d&iacute;a, para asistir a su infaltable atenci&oacute;n, crec&iacute;an en mi muchas expectativas. Qu&eacute; me inventare para llevarlo a mi piso.<\/p>\n<p>Antes de invitarlo, quer&iacute;a tener la seguridad de su inter&eacute;s en m&iacute;. Deb&iacute;a de saber con exactitud, si esperaba algo m&aacute;s, deb&iacute;a de estar segura que su atenci&oacute;n se fijaba en mi cuerpo. Como no sea de esa manera, el bochornoso incidente que me comer&iacute;a, ser&iacute;a muy grande, adem&aacute;s de lamentable, para una profesora. Puse en marcha un plan para jugar con &eacute;l, esto ya no se lo coment&eacute; a nadie, solo ser&iacute;a mi falta de experiencia y yo. Me encontraba frente a la posible ilusi&oacute;n, de sentirme deseada por un chico mucho m&aacute;s joven que yo, un joven de amplias virtudes corporales, un joven de innegable salud, estado f&iacute;sico potente.<\/p>\n<p>Al terminar mi octava semana, deje salir un lado sensual de parte m&iacute;a. Este juego se pondr&iacute;a muy caliente a partir de ahora, me vest&iacute; de manera diferente, sin caer en lo vulgar. Empec&eacute; por destacar mi pechos, ya que son dos buenos motivos, saber que se fijan en ellos, te dan una ventaja. Llevar blusas abiertas, dejando claramente mirarse el color de mis sujetadores, acercarme m&aacute;s de la cuenta a sus apuntes, dejando que vea lo que quiera en ese momento. Cada intervenci&oacute;n en clases, era una excusa para que pase al frente, y se deleite con mis pechos, ya ten&iacute;a su atenci&oacute;n donde yo quer&iacute;a que la tenga, sab&iacute;a que esto me dar&iacute;a buenos resultados.<\/p>\n<p>La siguiente clase, luc&iacute; unos vaqueros muy apretados a mis caderas, aplast&oacute; cualquier duda que yo tendr&iacute;a. Ahora m&aacute;s claro, y sabiendo por donde estaban las cosas, lo siguiente no me cost&oacute; mucho trabajo, me lo encontr&eacute; al final del pasillo aquella ma&ntilde;ana. Le ped&iacute; si podr&iacute;a venir a mi piso despu&eacute;s de clases, para ayudarme a bajar unos muebles. Debo llevarlos al trastero, te vez muy fuerte, seguro que con tu ayuda podr&iacute;a mover esos trastos que para m&iacute;, pesan una tonelada. Resalte su estado f&iacute;sico, la fortaleza que podr&iacute;a poseer en aquellos brazos, solo fue cuesti&oacute;n de unos momentos, y ya tendr&iacute;a mi ubicaci&oacute;n en su m&oacute;vil.<\/p>\n<p>Los nervios para esta cita, muy premeditada. No ten&iacute;a intenciones de que pasara algo aquel d&iacute;a. Simplemente fue la loca idea que asechaba mi cabeza, d&iacute;a tras d&iacute;a, los continuos sentimientos de sentirme deseada por alguien, me pon&iacute;an a m&iacute; en esta situaci&oacute;n. El solo hecho de tener que esperar a este joven, hacia llevar mis manos a mis partes &iacute;ntimas. Un frenes&iacute; de tocamientos, una oleada de intensas sensaciones volcaron sobre mi tranquila paciencia. Ver pasar las agujas del reloj, sin obtener respuesta de su llegada, los calores que para ese momento ya se sent&iacute;an en m&iacute;, no eran algo normal. Mi intranquilidad por aquella visita, dejaba mis bragas algo h&uacute;medas, las ganas por estar entre sus brazos.<\/p>\n<p>Era una repentina r&aacute;faga de escalofr&iacute;os, acercarme a la puerta, sentir sus pisadas llegar a mi puerta, cual ser&iacute;a mi reacci&oacute;n al tenerlo dentro de la sala. Qu&eacute; pensar&iacute;a al tenerme delante de &eacute;l, ahora podr&iacute;a verme con todo el descaro que quisiera. Tendr&iacute;a a su profesora, que desea sentirse observada, que desea las caricias de su alumno, que lo &uacute;nico que quiere en ese momento son las manos fuertes de este inocente muchacho.<\/p>\n<p>Llamada al timbre de al lado, mi coraz&oacute;n casi por salirse, no s&eacute; si estar&eacute; en condiciones de seguir esperando. Las ganas que sent&iacute;a porque este momento terminase ya de inmediato. Todo invad&iacute;a mi serena paciencia, los tic tac del reloj, los mensajes de mi amiga al m&oacute;vil, para saber c&oacute;mo se estaban dando las cosas en mi peque&ntilde;o departamento. Esta incomoda invasi&oacute;n a mi privacidad, me estaba sacando de mi habitual tranquilidad. Pero de qu&eacute; me estaba quejando, replicaba yo en silencio, si yo misma hab&iacute;a causado todo este revuelo sin sentido. Los minutos avanzaban para mi descontento, sent&iacute;a mucha frustraci&oacute;n por haber empujado la rueda en sentido contrario y ahora se ven&iacute;a contra m&iacute;.<\/p>\n<p>Llamada al timbre de mi puerta, acaso se habr&aacute; terminado la espera. Mi respiraci&oacute;n algo agitada, en estas condiciones de desespero no quer&iacute;a abrir, pero tampoco me beneficiaba que espere, se aburriese y se fuera. Anuncie con voz algo pausada, que ya estaba de camino para abrir la puerta. La espera hab&iacute;a terminado, se hab&iacute;an terminado las incontables maneras que me imaginaba, para que aquel joven veintea&ntilde;ero no llegase a mi piso, valdr&iacute;a la pena tanta demora. Haber tragado tanta saliva, para, por fin tenerlo en el portal del departamento donde vivo. Quiz&aacute;s ahora sea yo quien responda de manera contraria a la que me aferraba hace un momento. Pensar que con solo un aliento de esperanza, me hubiera bastado.<\/p>\n<p>Ya sin m&aacute;s remedio que dejar que entrase en mi vivienda, para supuestamente retirar un sof&aacute; enorme que obstaculizaba mi sala-comedor. Este, estaba claro que no exist&iacute;a, sal&iacute; r&aacute;pido de esa infantil mentira, que resulto m&aacute;s que obvio. Pero acaso yo me estar&iacute;a complicando m&aacute;s de la cuenta, y si solo dec&iacute;a lo que necesitaba de &eacute;l, si solo me aclaraba en este punto, adem&aacute;s, ya eran mis &uacute;ltimas 3 semanas, que importar&iacute;a lo que pudiese decir. Teniendo en cuenta que hasta estas horas, nada habr&iacute;a sucedido, deje que pasara, que se pusiera c&oacute;modo en el sof&aacute; que pensaba tirar a la calle, una mentira que resultaba ser muy obvia.<\/p>\n<p>Aprovech&oacute; el momento para conversar, sobre mi &uacute;ltima clase, para este chico, mis intenciones con &eacute;l, no hab&iacute;an quedado muy claras. Ordenador en mano, me pidi&oacute; que echara un ojo, para que pudiera darle una repasada a aquella lecci&oacute;n. Yo perpleja ante tales palabras, sudando de la calurosa rabia que me hab&iacute;a provocado aquel chaval, no sal&iacute;a de mi asombro. Esto me parec&iacute;a muy fuera de lugar, aqu&iacute; no pretendo ser su profesora. Lo hab&iacute;a tra&iacute;do a mi piso, con casi las mismas ganas, con las que busca entre mis ropas, con las intenciones que posa su mirada sobre mi cuerpo. Ten&iacute;amos quiz&aacute; los &aacute;nimos invertidos en aquel momento, yo pensando una cosa muy caliente entre mis piernas, y este chaval me saca un ordenador port&aacute;til.<\/p>\n<p>No deb&iacute; de haber hecho m&aacute;s caso, no deb&iacute; de arriesgar todo este insufrible tormento, todo este momento de angustias, cada momento lleno de dudas. Ya para este momento no quer&iacute;a saber nada de esto, lamentaba hab&eacute;rselo contado a mi amiga, ella en parte fue la causante de esta mal estrategia. Di todo este asunto por terminado, mis ganas por adquirir de este chico lo que tanto hab&iacute;a esperado se esfumaban. Dejando todo en manos del destino, lo que podr&iacute;a haber pasado, lo que no llego a suceder, ya solo esperaba una se&ntilde;al. Qu&eacute; m&aacute;s esperar, se ir&iacute;a de aqu&iacute; ahora mismo, me estaba impacientando su manera de ser.<\/p>\n<p>El sentado en una silla del comedor, mirando detenidamente su pantalla. Una mirada embobada en aquellos gr&aacute;ficos absurdos, pero si el d&iacute;a lunes me tendr&iacute;a como su profesora, esto es un desagradable momento. Unas h&uacute;medas bragas, mis &aacute;nimos, cada vez m&aacute;s fuera de control, una terrible molestia, su presencia llegaba a molestarme. Pero hasta ahora no se hab&iacute;a intentado nada, quiz&aacute;s toda esta pel&iacute;cula montada en mi cabeza, era solo eso, una molesta pel&iacute;cula, que no dejaba de pasar en mi mente. Si quer&iacute;a que esta situaci&oacute;n cambiase, yo deber&iacute;a de intentar algo, deber&iacute;a de hacerlo de inmediato.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de todo, hasta ahora no se hab&iacute;a intentado nada. Pero un fuerte calor entre mis piernas, ansias por sentirme pose&iacute;da en aquel momento, las ganas tan encarnadas en mi profundo interior, hac&iacute;an que piense en la posibilidad de acercarme. Desvanecido todo este mal rato hacia mi alumno, deje abrir los botones de mi camisa, deb&iacute;a de quit&aacute;rmela por completo. Pero no s&eacute; si merecer&iacute;a la pena ser tan obvia, a lo mejor, solo me hab&iacute;a topado con un chico, que realmente est&aacute; interesado en aprender, y llevar adelante una correcta formaci&oacute;n. No perd&iacute;a nada por intentarlo, es m&aacute;s, estaba en mi casa, y no era mentira, sent&iacute;a mucho calor.<\/p>\n<p>Un calor que podr&iacute;a sentirlo, extra&ntilde;amente me sent&iacute;a muy excitada. Deje de lado mi pudor, y apartando aquel ordenador suyo, le pregunte cu&aacute;l era su inter&eacute;s en mi cuerpo. A qu&eacute; se deb&iacute;a tanta atenci&oacute;n a mis charlas, si el tema que ven&iacute;a tocando, era el mismo que estaban llevando durante todo el inicio de a&ntilde;o universitario. Apart&eacute; de m&iacute;, toda duda para saber, qu&eacute; es lo que miraba con tanta atenci&oacute;n, a lo mejor estaba remarcando algo que estaba muy obvio. Me hac&iacute;a ilusi&oacute;n sentir que tengo el control de esta situaci&oacute;n. No dejar&iacute;a de preguntar hasta que oyera de su boca, lo que deseaba o&iacute;r, las respuestas no se hicieron esperar.<\/p>\n<p>Lo dijo muy claro, admiraba mi cuerpo, la &uacute;ltima semana fue la m&aacute;s inquietante. Esta fue una declaraci&oacute;n que no me esperaba, quede sin aliento al escucharle decir, lo mucho que disfrutaba de mi presencia en el sal&oacute;n de clases. O&iacute;rle decir, que yo era la profesora m&aacute;s bonita que hab&iacute;a visto pasar por aquel aula, me dejo muy satisfecha. Estaba claro que no ment&iacute;a, ya que a la hora de acercarse hacia m&iacute;, a la hora de susurrarme al o&iacute;do, a la hora de tomar mis manos. Posarlas sobre su abultado pecho, sentir aquel musculoso cuerpo, mis ganas de caer en sus brazos, eran lo &uacute;nico que me manten&iacute;an de pie. Sent&iacute; una gran erecci&oacute;n, mientras me abrazaba con mucha fuerza, sent&iacute; un gran cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Sujetando con ambas manos, mi delgado cuerpo, las ganas por desvestirnos aqu&iacute; mismo, las intensas caricias sobre mis pechos. Entraba en una dulce transici&oacute;n, entre lo real, lo que quiz&aacute; no deber&iacute;a de pasar, lo absurdo que ven&iacute;a siendo este momento. Hace nada, a punto de echarlo fuera de casa, y ahora disfrutando cada caricia suya. Mis manos deb&iacute;an de sentir ese bulto que lleva entre sus pantalones, deb&iacute;a de sacar aquel paquete que hab&iacute;a llegado para m&iacute;, seguro que tendr&iacute;a mucho para ofrecerme. Deje caer el sujetador negro que llevaba para aquella ocasi&oacute;n, mis bragas, fueron lo primero en caer, ante tanto frotamiento contra mi h&uacute;meda vagina. Empapadas cayeron al suelo, se deshizo muy f&aacute;cil de aquellas bragas.<\/p>\n<p>Para estos momentos de la tarde, la excitaci&oacute;n en ambas partes sexuales, estaban en su punto m&aacute;ximo. Me deje llevar hasta el sof&aacute;, bragas en el suelo, sujetador en mano, &eacute;l, por detr&aacute;s de m&iacute;, frotando esa herramienta que ahora descubrir&iacute;a. Ahora, era el momento de sacar aquel paquete que hab&iacute;a llegado a mi piso. Madre m&iacute;a si me sorprend&iacute;, mis ojos casi sonrojados por aquella verga, la intensidad de su color, la forma curvada hacia un lado, las enormes venas que adornaban su incre&iacute;ble erecci&oacute;n. Mi vista no se apartaba de tremenda cosa, me he visto dominando unas cuantas vergas, pero esta, dejaba una clara brecha entre lo que hab&iacute;a conocido, y lo que ahora tengo en mi presencia.<\/p>\n<p>Sus manos guiaban mi cabeza, sus manos dirig&iacute;an mis movimientos hacia su enorme verga, me sent&iacute; algo insegura por engullirla. Solo asomaba mi boca para comprobar que fuera de verdad, pero el palpitante movimiento de aquello, me hac&iacute;a pensar, en lo que estar&iacute;a a punto de recibir. La dilataci&oacute;n en mi vagina se intensific&oacute;, ya sent&iacute;a dos de sus dedos dentro de m&iacute;, que placer que me daban. &Eacute;l sab&iacute;a muy bien donde tocar, donde rozar, en que momento acelerar o parar de manera brusca, eso me pon&iacute;a muy cachonda. Dejaba que dominara mi parte intima a su holgada gana, no me importaba sentirme su esclava, despu&eacute;s de todo, si me castigaba con aquella cosa, bien merecido me lo tendr&iacute;a. Estaba yo a punto de correrme.<\/p>\n<p>Atr&aacute;s hab&iacute;a quedado todo el mal rato, todas los &aacute;speros pensamientos, se dejaban de lado, todo mi cuerpo era de su propiedad. Sus dedos no hac&iacute;an m&aacute;s que preparar un camino, una estrecha brecha se abrir&iacute;a en un momento, dando paso a su enorme presencia. Su verga me lleno, se introdujo de a pocos, lo que me quitaba la respiraci&oacute;n, hac&iacute;an que mis jadeos se agolpen en cada arremetida suya. Unas d&eacute;biles lagrimas asomaban discretamente mis pupilas algo dilatadas, el calor en mi cuerpo, las ganas que sent&iacute;a hasta aquel momento de la penetraci&oacute;n. No eran suficiente para calmar este fuego que llevaba en mi vagina.<\/p>\n<p>Follada tras follada, deseo por deseo, posar mis manos sobre aquellas nalgas, tan duras y vigorosas. Sentir el resoplar de su aliento, cual potrillo se tratase, me dejaba saber, que esta ser&iacute;a una contienda muy re&ntilde;ida. Deber&iacute;a de sacar lo mejor de mis movimientos, tener en cuenta lo m&aacute;ximo que podr&iacute;a disfrutar, antes de que se viniera de gusto. Me acomode a su ritmo, aunque est&eacute; lleno de energ&iacute;a, primero tendr&iacute;a la oportunidad de correrme yo, as&iacute; no me quedar&iacute;a con ganas de nada. Tendr&iacute;a un excitante momento para recordar y una an&eacute;cdota m&aacute;s.<\/p>\n<p>Para llegar a correrme como lo ten&iacute;a planeado, deber&iacute;a de colocarme encima, pero ten&iacute;a temor a caer sobre aquello y quedar partida en dos, adolorida, con la cadera desviada. O peor a&uacute;n que no pueda caminar durante algunos d&iacute;as. Me arriesgue, me sentar&iacute;a despacio, de a pocos, me acomodar&iacute;a yo misma, as&iacute; no habr&iacute;a opci&oacute;n a sufrir ninguna lesi&oacute;n. Que m&aacute;s daba, yo estaba muy mojada como para medir peligro alguno, qu&eacute; podr&iacute;a pasar. Me sent&eacute; lo m&aacute;s c&oacute;moda que pude, intent&eacute; no hacer muchos movimientos. Ya teniendo su verga dentro de mi estrecha, pero h&uacute;meda vagina, todo fue m&aacute;s f&aacute;cil, m&aacute;s placentero.<\/p>\n<p>Antes de que se corriese, yo ya lo hab&iacute;a hecho m&aacute;s de una vez, no se lo deje notar, no quer&iacute;a que alardease de eso. Aunque seguro que lo noto, dejarme caer sobre su pecho, reaccionar de manera efusiva, y volver a cabalgarlo, seguro que lo interpreto de alguna manera. Ya con ganas de correrse, me baje de su verga, para colocarme en cuatro patas, deseaba sentir lo caliente de su leche sobre mi espalda. Sent&iacute; como aquella enorme verga se hinchaba m&aacute;s de lo normal, sus jadeos m&aacute;s acelerados, eran una clara se&ntilde;al de que me llenar&iacute;a de semen. Creo que sacar de golpe su verga de mi estrecho co&ntilde;o, lo sentimos, el enorme chorro, que llego hasta mis cabellos, eso fue una potente descarga, quiz&aacute; algo nuevo para m&iacute;, algo nuevo para contar, algo que deber&iacute;a de quedar en una sexual aventura.<\/p>\n<p>Gracias por leer, compartir y comentar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Profesora para los alumnos, su juguete sexual por una tarde. Esta historia, marco en mi delgado cuerpo, el inicio a una espiral de sensaciones nuevas. Sentir las miradas de un chaval, convertirme en el deseo, de alg&uacute;n joven que se deleitara con la madurez de mi cuerpo. 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