{"id":41145,"date":"2023-02-28T23:00:00","date_gmt":"2023-02-28T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-02-28T23:00:00","modified_gmt":"2023-02-28T23:00:00","slug":"un-jueguecito-morboso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-jueguecito-morboso\/","title":{"rendered":"Un jueguecito morboso"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41145\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Suena el timbre de casa. Me siento algo nervioso. Llevo ya un rato esperando sin saber qu&eacute; hacer, viendo un programa de esos en los que no paran de gritarse entre unos y otros, y sin sentirme c&oacute;modo con ninguna postura apoltronado en mi sof&aacute; de piel. Me levanto y me dirijo hacia el interfono situado justo al lado de la puerta de entrada. En la pantallita aparece ella y, tal como hab&iacute;amos pactado, abro sin mediar palabra. No tardar&aacute; m&aacute;s de un par de minutos en subir a mi piso, y tampoco tardar&aacute; demasiado en volver a irse.<\/p>\n<p>Nos conocimos en una popular red de contactos en internet y, tras varias conversaciones a trav&eacute;s de la mensajer&iacute;a del sitio web y whatsapp, decidimos vernos en persona en un caf&eacute; de Barcelona. Charlamos, re&iacute;mos, nos miramos, nos dimos el visto bueno&#8230; Ese d&iacute;a no pas&oacute; nada. Tan solo fue una primera toma de contacto. No dispon&iacute;amos de demasiado tiempo puesto a su condici&oacute;n. Rosa es una mujer casada de 41 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Ella es risue&ntilde;a, divertida y charlatana. No para de hablar y da la impresi&oacute;n de estar siempre de buen humor. De piel p&aacute;lida, cabello largo y negro, y ojos marrones. El d&iacute;a que nos vimos llevaba un pantal&oacute;n tejano claro y ajustado, el cu&aacute;l dibujaba perfectamente el contorno de sus anchas caderas, sus muslos, su culo&#8230; Y una camisa de color blanco roto que, a pesar de llevar bien abrochada y no mostrar escote, se intu&iacute;a sobradamente que Rosa pose&iacute;a unos pechos grandes y, a simple vista, dir&iacute;a que naturales.<\/p>\n<p>Escucho el eco de sus pasos por el pasillo de mi planta cada vez m&aacute;s cercano. Se detiene. Suena el timbre. Abro&#8230; y comienza nuestro sencillo juego de hoy.<\/p>\n<p>Nos miramos a los ojos. Sonre&iacute;mos. Nadie dice nada. Una sola palabra y deber&aacute; marcharse, y yo volver a mi sof&aacute;. Es parte de nuestro juego.<\/p>\n<p>Lo primero en lo que me fijo es en su abrigo. Debe ser de la marca Desigual, con mucho colorido, curioso, original, y a la vez bonito. Abrochado hasta el cuello pr&aacute;cticamente y tapando todo su cuerpo hasta unos pocos cent&iacute;metros por encima de sus rodillas, cubiertas por unas medias negras que apenas transparentan, y calzando unas botas oscuras, altas y de tac&oacute;n.<\/p>\n<p>Al verla me arrepiento de no haberme vestido un poco mejor. Llevo una sudadera de ch&aacute;ndal gris con capucha, y unos pantalones a juego. Aunque realmente me he decantado por esta prenda por comodidad. Comodidad hacia ella. Lo tendr&aacute; m&aacute;s sencillo.<\/p>\n<p>Doy un paso atr&aacute;s para dejarla entrar, y una vez nos encontramos ambos en el recibidor, cierro la puerta. Nada m&aacute;s hacerlo me giro hacia ella, y sin apenas darme tiempo a nada, se pega frente a m&iacute;, sujeta mi sudadera levant&aacute;ndola levemente con su mano izquierda, para posteriormente introducir los dedos de su otra mano por la cintura de mi pantal&oacute;n hasta encontrar mi polla, la cual no tarda en despertar de su siesta.<\/p>\n<p>Me quedo quieto. No puedo hacer nada. No puedo tocarla, no puedo besarla, no puedo hablar. Tan s&oacute;lo quedarme quieto y esperar a que ella haga lo que ha venido a hacer. As&iacute; son las normas de nuestro juego.<\/p>\n<p>Realmente s&iacute; hay algo que puedo hacer mientras tanto. Disfrutar de ello.<\/p>\n<p>Acaricio su aliento con mis labios. Su intensa mirada, sus caricias&#8230; Crean un Todo rebosante de erotismo. Me tiene donde quer&iacute;a. Sabe que me est&aacute; poniendo de lo m&aacute;s cachondo. Lo sabe por mis suspiros, y porque cierro mis ojos para dejarme llevar. Tambi&eacute;n porque mi polla y mis huevos ya no caben en su mano.<\/p>\n<p>Lentamente y tras una &uacute;ltima caricia que recorre todo mi miembro, desde su base hasta la punta, retira su mano del interior de mi pantal&oacute;n, e inmediatamente despu&eacute;s lo sujeta por la parte de mis muslos para comenzar a bajarlo. Despacio. Muy despacio. Saborea este momento. Lo disfruta. Observa a medida que lo baja c&oacute;mo la base de mi polla va quedando al descubierto. Ahora mis huevos. Finalmente mi glande a medio cubrir. Est&aacute; algo m&aacute;s que morcillona. Y deja caer mi pantal&oacute;n hasta mis pies.<\/p>\n<p>Se incorpora y nos quedamos uno frente al otro. Nos miramos. Me resulta algo inc&oacute;modo porque se queda quieta, y yo ah&iacute;, con mi pene fuera y los pantalones por los tobillos. Pero al ver su expresi&oacute;n me doy cuenta de algo. &iquest;Qu&eacute; le pasa? &iquest;Se echa para atr&aacute;s? Quiz&aacute; se lo est&aacute; pensando&#8230; Duda, pero &iquest;por qu&eacute;?<\/p>\n<p>Comienza a dibujarse una sonrisa m&aacute;s bien p&iacute;cara en su rostro. Me siento excitado, pero tambi&eacute;n con algo de verg&uuml;enza por la imagen del momento en s&iacute;. Y una frase suena repetidas veces en mi pensamiento: Creo que voy a ser su juguete&#8230; Su juguete&#8230; Su juguete&#8230;<\/p>\n<p>Me gusta la idea.<\/p>\n<p>Baja sus manos hasta la parte inferior de su abrigo y desabrocha el &uacute;ltimo bot&oacute;n. Me mira. Sonr&iacute;e. Y sigue&#8230; Desabrocha el siguiente, y al tercero se detiene. Vuelve a mirarme. Se incorpora con gesto p&iacute;caro sobreactuado y a su vez gracioso, y adelanta una pierna para que pueda deleitarme con la vista.<\/p>\n<p>Sus medias oscuras s&oacute;lo alcanzan hasta mitad de su muslo y quedan sujetas por unas delgadas tiras que lo recorren hasta perderse bajo su abrigo. No lleva pantal&oacute;n. Tampoco falda. El tercer bot&oacute;n que abrocha su abrigo queda estrat&eacute;gicamente colocado de tal manera que no me deja ver si lleva o no ropa cubriendo su zona m&aacute;s personal, y me corroe la curiosidad. La odio. Me excita. La deseo.<\/p>\n<p>Ahora es turno de los botones superiores. Desabrocha el segundo, puesto que el primero ya lo estaba. Al tercero abro los ojos como platos y sonr&iacute;e. &iquest;No lleva nada? El cuarto&#8230; S&iacute;, lleva algo, pero &iquest;qu&eacute; es? El quinto&#8230;<\/p>\n<p>Su ombligo queda cubierto por lo que parece un cors&eacute;, y un generoso escote me hace pensar que no hay absolutamente nada sujetando sus pechos. Verla as&iacute; me acelera el pulso. El coraz&oacute;n no tardar&aacute; en atravesar mi pecho, y la respiraci&oacute;n me&#8230; Creo que he dejado de respirar.<\/p>\n<p>Tan s&oacute;lo lleva abrochado su bot&oacute;n estrat&eacute;gico. A saber qui&eacute;n pondr&iacute;a ah&iacute; ese bot&oacute;n. Alg&uacute;n ingeniero industrial o un f&iacute;sico nuclear, qui&eacute;n sabe. Intento hacer fuerza con la mirada, pero no consigo desabrocharlo. Me siento impotente y con el rabo ahora m&aacute;s tieso.<\/p>\n<p>Coloca una mano en su cintura y separa un poco las piernas, creando una postura de lo m&aacute;s er&oacute;tica. Mueve de un lado a otro sus caderas, de un modo c&oacute;mico, pero que la hacen irresistible. Yo sonr&iacute;o. Ella me mira a los ojos, e inmediatamente despu&eacute;s dirige su mirada hacia mi polla. Su movimiento erotic&oacute;mico se va ralentizando a la vez que se muerde el labio, y se acerca hasta que mi glande roza ligeramente su abrigo.<\/p>\n<p>Las yemas de sus dedos acarician mi pecho a medida que se agacha despacio, muy despacio, a la vez que me mira a los ojos y pasa su lengua por la comisura de sus labios. S&eacute; hacia d&oacute;nde se dirige. No hay lugar mejor en este instante. Pero entonces sucede algo inesperado, algo que no formaba parte de su improvisada coreograf&iacute;a. Su m&aacute;gico bot&oacute;n no soporta la tensi&oacute;n de tan sensual movimiento y, accidentalmente, se abre el abrigo.<\/p>\n<p>Por la expresi&oacute;n de su rostro intuyo que no sabe qu&eacute; hacer. As&iacute; que opta por no hacer nada mientras observa mi reacci&oacute;n. Y mi reacci&oacute;n es disfrutar de lo que veo.<\/p>\n<p>Unos pezones de grandes aureolas rosadas. Sus pechos posan sobre un peque&ntilde;o cors&eacute; de color negro, el cual no hace acto de sujetar nada, tan s&oacute;lo los deja caer sobre &eacute;ste creando una imagen de lo m&aacute;s porno. Y no. No lleva nada cubriendo su zona prohibida. Desde mi campo visual s&oacute;lo alcanzo a ver algo de vello cubriendo su apetitoso co&ntilde;o. Suficiente para endurecer por completo mi polla, haciendo que ahora apunte hacia su objetivo. Su boca.<\/p>\n<p>Por su expresi&oacute;n intuyo que sabe que me encanta lo que veo. Relame sus labios y acerca su boca hasta mi miembro. Sigue mir&aacute;ndome a los ojos. Abre su boca. No deja de mirarme. Tengo la punta humedecida por la excitaci&oacute;n, y mis huevos repletos de amor. Acaricia con sus labios mi glande en su totalidad, absorbi&eacute;ndolo como si de un chupachups se tratase y saboreando el amargo fluido que lo cubre. Y cierra los ojos. Disfruta su sabor. Le gusta.<\/p>\n<p>Con su mano sujeta la base de mi polla y de forma delicada comienza a masturbarme. Primero muy despacio. Unos segundos m&aacute;s tarde acelera el ritmo. Me encanta. Lo sabe. Uff&#8230;<\/p>\n<p>Sin dejar de masturbarme se introduce parte de mi gordo falo en su boca. Siento c&oacute;mo lo abraza con su lengua y aprieta con sus labios. Yo exhalo. Ahora lo hace m&aacute;s fuerte y r&aacute;pido. Y como no afloje&#8230; creo que no podr&eacute; aguantar demasiado. Ahora que pienso, &iquest;si en nuestro juego no podemos hablar, significa eso que no podr&eacute; avisarle cuando&#8230;? Lo mejor ser&aacute; que cumpla con las condiciones y calle.<\/p>\n<p>Ya no sujeta apenas mi polla, pero s&iacute; acaricia ligeramente mis huevos hinchados.<\/p>\n<p>Desde mi glande hasta la base. La absorbe completamente una y otra vez con ansia. Y cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. No pares por favor. Umm&#8230;<\/p>\n<p>No veo si me mira a los ojos, y prefiero no comprobarlo. Permanezco con los ojos cerrados para no ver como se balancean sus enormes tetas, o esos pelitos que asoman sobre su co&ntilde;o. Prefiero no ver nada de eso. S&oacute;lo el hecho de pensar en ello hace que me sea pr&aacute;cticamente imposible aguantar mucho m&aacute;s.<\/p>\n<p>Pero no puedo evitarlo y abro los ojos. Dios&#8230;<\/p>\n<p>Sus pechos asoman por completo a trav&eacute;s de su abrigo abierto y se balancean a cada movimiento. Sus pezones duros como el hielo. Y su mirada viciosa. Me mira a los ojos a la vez que se traga una vez tras otra mi gran polla. Pero lo que hace que no pueda seguir siendo capaz de contenerme, es ver c&oacute;mo se introduce un par de dedos en su co&ntilde;o mientras me engulle. Y comienza a hacerlo mucho m&aacute;s r&aacute;pido tras averiguar, imagino que por mi cara, que voy a correrme.<\/p>\n<p>Sabe que la explosi&oacute;n es inminente y aun as&iacute; no deja de devorarme. Joder&#8230; Siento c&oacute;mo todo lo que ten&iacute;a guardado para este momento comienza a alborotarse en mis huevos y se abre camino recorriendo el interior de mi polla. Voy a correrme en su boca. Uff&#8230; Joder&#8230;<\/p>\n<p>Entonces llega a mis o&iacute;dos un sonido el cu&aacute;l adoro. Sonido celestial. Esa m&uacute;sica procedente de su co&ntilde;o h&uacute;medo al introducir sus dedos tambi&eacute;n mojados. Lo hace muy r&aacute;pido. Me pone muy perro ese ruidito. Va a correrse conmigo.<\/p>\n<p>Intentamos contener nuestras palabras. A cambio s&oacute;lo surgen gemidos&#8230; un Uff, un Ahh&#8230; Me corro dentro de su boca con una energ&iacute;a brutal. Ella la mantiene cerrada, apretando mi polla con sus labios. Como siga saliendo mi c&aacute;lida leche de esa manera acabar&aacute; por asfixiarla.<\/p>\n<p>Gime con fuerza, aunque con la boca cerrada, y dos dedos en el interior de su co&ntilde;o. Se est&aacute; corriendo, y lo hace mientras comienza a tragar mi esperma caliente.<\/p>\n<p>Me quedo vac&iacute;o. Me tiemblan las piernas. Estoy relajado. Lentamente me libera de su boca procurando no dejar rastro de poci&oacute;n m&aacute;gica. Y me observa con mirada perversa.<\/p>\n<p>R&iacute;e porque no es capaz de levantarse al estar de cuclillas, y tras un par de intentos cae hacia atr&aacute;s quedando sentada sobre su culo.<\/p>\n<p>Vaya&#8230; Ahora s&iacute; puedo ver su raja en un primer plano. Est&aacute; totalmente mojada, y s&oacute;lo la parte superior de &eacute;sta y el pubis contienen algo de vello. Precioso. Morboso.<\/p>\n<p>Al darse cuenta cierra sus piernas r&aacute;pidamente y pone cara de &iquest;Qu&eacute; haces mirando ah&iacute;, cochino? Me sorprende. Total, acaba de comerme la polla y tragarse mi semen. Mirarle el chocho no creo que sea tan grave, &iquest;no?<\/p>\n<p>Y se incorpora con una torpeza de lo m&aacute;s c&oacute;mica. Es adorable. Me encanta esta mujer.<\/p>\n<p>Se me ocurre que debe querer ir al ba&ntilde;o o, como m&iacute;nimo, necesitar una toalla. Pero no me mira, se est&aacute; abrochando el abrigo, y el pacto era que no pod&iacute;amos hablar durante todo el juego desde que llegaba hasta que sal&iacute;a por esa puerta, tras haberse metido mi polla en la boca hasta correrme. As&iacute; que espero y mientras tanto me subo el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Impecable. Parece que no ha pasado nada. Sigue con su pelo perfecto, su abrigo abrochado y sin rastro de bebida energ&eacute;tica en sus labios. Le hago gestos para que vaya al ba&ntilde;o, pero me deja desconcertado ver que, tras gui&ntilde;arme un ojo y regalarme una p&iacute;cara sonrisa, abre la puerta de mi piso y&#8230;<\/p>\n<p>Se larga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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