{"id":41148,"date":"2023-03-02T23:00:00","date_gmt":"2023-03-02T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-02T23:00:00","modified_gmt":"2023-03-02T23:00:00","slug":"la-sombra-de-las-piramides-un-viejo-amigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-sombra-de-las-piramides-un-viejo-amigo\/","title":{"rendered":"La sombra de las Pir\u00e1mides: Un viejo amigo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41148\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hilary mir&oacute; por encima del hombro y se qued&oacute; sin aliento al ver al extra&ntilde;o hombre negro. &Eacute;l asinti&oacute; y sigui&oacute; sonriendo.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Jes&uacute;s!&quot;, murmur&oacute; la pelirroja.<\/p>\n<p>&quot;Creo que es hora de conocer a nuestro oponente&quot;, dijo Jacqueline.<\/p>\n<p>Se puso de pie, agarr&oacute; la bolsa y se fue. Hilary observ&oacute; a Jacqueline salir del vag&oacute;n comedor. La mirada del hombre negro sigui&oacute; la de Jacqueline. A Hilary no le gustaba que la dejaran sola y rezaba para que el hombre negro no se acercara a ella. Estaba distra&iacute;da por la llegada de su comida.<\/p>\n<p>Jacqueline corri&oacute; a trav&eacute;s de varios coches cama hasta que lleg&oacute; a su compartimiento. La habitaci&oacute;n hab&iacute;a sido reconvertida para dormir. R&aacute;pidamente sac&oacute; la caja de los jerogl&iacute;ficos y la abri&oacute;. El escorpi&oacute;n se abalanz&oacute; sobre ella. Hab&iacute;a puesto al acechador de la muerte sobreviviente en la caja como una trampa para cualquiera que intentara robarla. Jacqueline chasque&oacute; los dedos para distraerlo y lo levant&oacute; f&aacute;cilmente por la cola con la otra mano. Coloc&oacute; el escorpi&oacute;n en un vaso y cerr&oacute; la caja. Recuper&oacute; su rev&oacute;lver Enfield y abri&oacute; el cilindro, comprobando las balas. Dej&oacute; el rev&oacute;lver junto a la caja, listo en caso de que lo necesitara y luego sali&oacute; al encuentro de su enemigo despu&eacute;s de asegurar la puerta de la cabina.<\/p>\n<p>Lo primero que not&oacute; cuando regres&oacute; al vag&oacute;n restaurante fue que Hilary no estaba. Ella hab&iacute;a limpiado su plato. La comida de Jacqueline estaba en su lugar, intacta. Un hombre con un uniforme negro oscuro estaba sentado en la mesa contigua a la de ella. Un brazalete nazi alrededor de su b&iacute;ceps; era uno de los alemanes que hab&iacute;a visto llegar ese mismo d&iacute;a.<\/p>\n<p>&quot;Fraulein&quot;, dijo, asintiendo hacia ella, notando su atenci&oacute;n y observando sus formas y su belleza.<\/p>\n<p>Sus ojos recorrieron su cuerpo arriba y abajo, deteni&eacute;ndose en la curva de sus pechos.<\/p>\n<p>&quot;Sturmbannf&uuml;hrer&quot;, respondi&oacute; ella, leyendo la insignia de su rango.<\/p>\n<p>[Sturmbannf&uuml;hrer equivale a &laquo;mayor&raquo;, fue uno de los rangos militares de la Alemania nazi usado por SS. Su traducci&oacute;n bien podr&iacute;a ser &quot;comandante de la unidad de asalto&quot;. Este rango era superior al de hauptsturmf&uuml;hrer (capit&aacute;n)]<\/p>\n<p>Era un hombre feo, p&aacute;lido e hinchado. Sus ojos eran hundidos y brillantes, mir&aacute;ndola a trav&eacute;s de unas gafas redondas de alambre dorado. Era corpulento con una gran papada y mayormente calvo con algunos mechones de cabello colgando en parches sobre su cabeza. Un pol&iacute;tico fuera de forma, para nada un militar.<\/p>\n<p>&quot;Tal vez le gustar&iacute;a unirse a m&iacute;&quot;, dijo, su voz con mucho acento. &quot;Siempre es bueno poder disfrutar de la compa&ntilde;&iacute;a de una mujer hermosa&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Tal vez en otro momento&quot;, respondi&oacute; ella. &quot;Yo estaba sentada aqu&iacute;. &iquest;Vi&oacute; ad&oacute;nde fue mi compa&ntilde;era?&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;S&iacute;, la Rotkopf [pelirroja]! Se fue justo antes de que usted llegara, Fr&auml;ulein [se&ntilde;orita]&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Danke&quot;, respondi&oacute; Jacqueline.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; Hilary acababa de salir para usar el ba&ntilde;o y Jacqueline se hab&iacute;a cruzado con ella en el pasillo.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Puedo al menos refrescar su bebida, Fr&auml;ulein?&quot;<\/p>\n<p>Jacqueline mir&oacute; el vaso que estaba en la mesa y su contenido.<\/p>\n<p>&quot;No, gracias, mayor&quot;. Ella sonri&oacute; y asinti&oacute; antes de darse la vuelta.<\/p>\n<p>&quot;Soy Odilo Blobel&quot;, dijo con insistencia. &quot;Si cambias de opini&oacute;n sobre la cena o esa bebida. Estoy en el autocar de lujo al final de la l&iacute;nea&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Jacqueline Ainscow&quot;, le dijo. &ldquo;Danke nochmal&rdquo; [Gracias nuevamente]<\/p>\n<p>Se pregunt&oacute; acerca de la extra&ntilde;a ubicaci&oacute;n del coche nazi. Por lo general, el &uacute;ltimo vag&oacute;n era un vag&oacute;n de equipajes. Pero eso no importaba ahora, el cultista africano todav&iacute;a la estaba esperando. Jacqueline se acerc&oacute; al corpulento hombre negro. &Eacute;l la vio acercarse, continu&oacute; sonri&eacute;ndole.<\/p>\n<p>&quot;Aket, supongo&quot;, dijo, sacando una silla y uni&eacute;ndose a &eacute;l.<\/p>\n<p>Hubo algunos jadeos y murmullos de la multitud al ver a una joven blanca unirse a un hombre negro en su mesa.<\/p>\n<p>&quot;Soy Aket, Sumo Sacerdote y humilde servidor de Set&quot;. Levant&oacute; la mano para evitar que se presentara. &quot;T&uacute; eres Jacqueline Ainscow, exploradora, arque&oacute;loga y aventurera, hija de Sir John Ainscow, un violador brit&aacute;nico de las antig&uuml;edades de mi pa&iacute;s&quot;.<\/p>\n<p>Jacqueline extendi&oacute; la mano y volc&oacute; el contenido del vaso en la bebida de Aket.<\/p>\n<p>&ldquo;Creo que esto es tuyo.&rdquo;<\/p>\n<p>Sus ojos miraron al escorpi&oacute;n que se agitaba mientras se ahogaba en su bebida.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Oh, qu&eacute; mujer m&aacute;s perniciosa! Esto es un whisky escoc&eacute;s de veinte a&ntilde;os&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Hamlet!&quot;<\/p>\n<p>Jacqueline mir&oacute; al hombre sorprendida y not&oacute; sus ojos: no estaban del todo bien. Las pupilas no eran redondeadas, sino m&aacute;s estrechas como las de una v&iacute;bora. Se estrecharon a&uacute;n m&aacute;s cuando ella lo mir&oacute; fijamente. Aket sonri&oacute; y busc&oacute; en la bebida el escorpi&oacute;n muerto. Lo levant&oacute; y se lo meti&oacute; en la boca. La caparaz&oacute;n cruji&oacute; mientras lo masticaba, antes de tragar y lamerse los labios.<\/p>\n<p>&quot;Delicioso&quot;, afirm&oacute;, apurando el resto de su whisky.<\/p>\n<p>Dej&oacute; la bebida y le sonri&oacute;, pero la sonrisa se desvaneci&oacute; cuando vio que ella no reaccionaba.<\/p>\n<p>&quot;Vayamos al grano, Aket, amigo. Quieres el PENE y no puedes tenerlo&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Ah&iacute; es donde se equivoca, se&ntilde;orita Ainscow. Tendr&eacute; el PENE DE OSIRIS, es la voluntad de su hermano SET que yo lo posea. Extendi&oacute; la mano y agarr&oacute; su mu&ntilde;eca, aplast&aacute;ndola con su fuerte agarre. &quot;Yo tendr&eacute; la POLLA y el mundo se hundir&aacute; en el caos&rdquo;<\/p>\n<p>Jacqueline tir&oacute; de su mu&ntilde;eca del agarre de Aket. Ya hab&iacute;a visto lo suficiente para saber que acababa de vislumbrar un posible futuro.<\/p>\n<p>&quot;Sobre mi cad&aacute;ver&quot;, le dijo a Aket, poni&eacute;ndose de pie.<\/p>\n<p>&quot;Ser o no ser, esa es la cuesti&oacute;n&quot;. respondi&oacute; &eacute;l acarici&aacute;ndose la barba.<\/p>\n<p>Jacqueline dio media vuelta y sali&oacute; corriendo del vag&oacute;n restaurante. Blobel se levant&oacute; como si fuera a hablar, pero ella lo ignor&oacute; y recogi&oacute; el pan y el pepino de su mesa al pasar. Esperaba que Hilary estuviera en su habitaci&oacute;n. Tendr&iacute;an que defender el PENE. Tal vez, incluso, bajarse del tren en la pr&oacute;xima parada. Aket era m&aacute;s peligroso de lo que hab&iacute;a pensado. Jacqueline decidi&oacute; tener su Enfield a mano a partir de ese momento.<\/p>\n<p>Entr&oacute; en el primer coche cama y se puso de lado para dejar pasar a una pareja de ancianos. Escuch&oacute; a la esposa jadear y mir&oacute; por encima del hombro. Aket hab&iacute;a aparecido en la puerta. Su forma corpulenta ocupaba la mayor parte del corredor y la pareja de ancianos tuvo que apretarse con fuerza contra la puerta de una cabina para que &eacute;l pasara. Jacqueline dej&oacute; el vag&oacute;n, la campi&ntilde;a austriaca pasaba a toda velocidad junto al veloz tren cuando entr&oacute; en el siguiente coche cama. Aket estaba muy de cerca.<\/p>\n<p>El siguiente corredor estaba vac&iacute;o y Jacqueline corri&oacute; a su cabina. Lleg&oacute; a la puerta y se volvi&oacute; para mirar a Aket cuando entr&oacute; desde el exterior del tren.<\/p>\n<p>&quot;Tengo un arma adentro&quot;, grit&oacute;, apoyando la mano en la puerta. Se abri&oacute; de golpe. &iexcl;Alguien hab&iacute;a forzado su puerta!<\/p>\n<p>Jacqueline cay&oacute; en su cabina, dej&oacute; caer su cena y se encontr&oacute; mirando unos pies sucios con sandalias. Mir&oacute; los pantalones caqui, la camisa blanca holgada y el feo rostro del hombre debajo de un fez rojo.<\/p>\n<p>&quot;Este rev&oacute;lver&quot;, sise&oacute; Ahmed, a trav&eacute;s de sus dientes podridos mientras apuntaba a su cabeza.<\/p>\n<p>. . . . . . . . . . . . . . . .<\/p>\n<p>Hilary estaba saboreando su rodaballo cuando se dio cuenta de una gran presencia de pie a su lado. Levant&oacute; la vista temerosa de que fuera el extra&ntilde;o hombre negro, pero se encontr&oacute; mirando el hermoso rostro tosco de un oficial del ej&eacute;rcito alem&aacute;n.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Karl!&quot; exclam&oacute; con deleite. Hilary se puso de pie y abraz&oacute; al hombre de constituci&oacute;n fuerte. &quot;&iquest;Cu&aacute;ndo llegaste?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Hoy temprano&quot;, respondi&oacute; Karl Jaeger. &quot;&iquest;Y d&oacute;nde est&aacute; Lady Jacqueline?&quot;<\/p>\n<p>Hilary frunci&oacute; el ce&ntilde;o ligeramente. Jaeger estaba bastante enamorado de Jacqueline Ainscow y durante su &uacute;ltima aventura, los dos se hab&iacute;an convertido en amantes. Hilary se hab&iacute;a acostado en su tienda escuchando durante horas los gritos de placer de Jacqueline mientras hac&iacute;a el amor con el apuesto alem&aacute;n. Jacqueline comenz&oacute; a referirse cari&ntilde;osamente a su pene aparentemente grande como Mjolnir despu&eacute;s de que se convirtieron en amantes.<\/p>\n<p>[En la mitolog&iacute;a n&oacute;rdica Mj&ouml;lnir es el martillo\/garrote del dios Thor.]<\/p>\n<p>En la opini&oacute;n de Hilary, Karl Jaeger era uno de los hombres m&aacute;s perfectos que jam&aacute;s hab&iacute;a visto. Med&iacute;a m&aacute;s de 1.80 mt. y era todo m&uacute;sculo duro. Su rostro era todo virilidad cincelada, con penetrantes ojos azules y cabello rubio arena. Su &uacute;nico defecto f&iacute;sico era el largo schmiss [cicatriz de Mensur] a lo largo de su mejilla izquierda, resultado de la rid&iacute;cula tradici&oacute;n alemana de duelos. [El Mensur es un combate de esgrima con reglas estrictas entre miembros de una Studentenverbindung (asociaci&oacute;n estudiantil) con armas de filo. Las cicatrices resultantes reciben el nombre de Schmiss, y estuvieron consideradas como una se&ntilde;al de honor hasta y la primera mitad del XX] Ten&iacute;a la edad suficiente para ser el padre de Hilary, rondaba los cuarenta, y hab&iacute;a luchado en el Somme durante la Gran Guerra, coincidentemente en la misma batalla en la que tambi&eacute;n hab&iacute;a participado Sir John Ainscow, el padre de Jacqueline. Hilary estaba muy enamorada del hombre y no pod&iacute;a disimular la punzada de celos cuando mencion&oacute; a Jacqueline.<\/p>\n<p>Karl se hizo a un lado y, por primera vez, Hilary not&oacute; a su compa&ntilde;ero, un hombre regordete y p&aacute;lido con un uniforme negro, casi exactamente lo contrario de lo que ella ve&iacute;a de Karl Jaeger.<\/p>\n<p>&quot;Este es mi colega, el Sturmbannf&uuml;hrer Odilo Blobel.&quot;<\/p>\n<p>Blobel entrechoc&oacute; los talones e inclin&oacute; la cabeza.<\/p>\n<p>&quot;Fr&auml;ulein&quot;.<\/p>\n<p>Jaeger continu&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;&Eacute;sta es la se&ntilde;orita Hilary Collins, Sturmbannf&uuml;hrer.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Hauptman [capit&aacute;n] Jaeger, ha hablado muy bien de usted, Fr&auml;ulein Collins, pero su descripci&oacute;n no hace justicia a su belleza&quot;.<\/p>\n<p>Los ojos de Blobel parec&iacute;an pegados a la hinchaz&oacute;n de los pechos de Hilary. Sac&oacute; un pa&ntilde;uelo de su bolsillo y se lo pas&oacute; por la frente. A Hilary le disgust&oacute; de inmediato el hombre sudoroso. Tambi&eacute;n hab&iacute;a notado que Jaegar lo hab&iacute;a presentado como un colega y no como un amigo.<\/p>\n<p>&quot;Si me disculpan un momento&quot;, dijo Blobel inclin&aacute;ndose de nuevo. Se alej&oacute; y dej&oacute; el vag&oacute;n del restaurante, aparentemente para usar el ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>&quot;Yo lo llamo Odd Blob&quot;, dijo Karl, sonriendo mientras Hilary se re&iacute;a. &quot;El partido nazi asigna tales oficiales pol&iacute;ticos a la mayor&iacute;a de los miembros de la Abwehr [defensa]&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Qu&eacute; bueno verte otra vez, Karl&quot;, se ri&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;T&uacute; tambi&eacute;n, Hilary&quot;, dijo Karl. Jaeger hablaba un ingl&eacute;s impecable sin rastro de acento. &quot;Entonces, &iquest;Jacqueline regresar&aacute;?&quot;<\/p>\n<p>De hecho, gir&oacute; la cabeza, mirando de arriba abajo las dos entradas del vag&oacute;n restaurante. &laquo;Como un cachorro enamorado&raquo;, pens&oacute; Hilary tratando de no mover la cabeza. Odilo Blobel volvi&oacute; y tom&oacute; asiento. Hilary le sonri&oacute;, tratando de no re&iacute;rse.<\/p>\n<p>&quot;Deber&iacute;a volver por su comida en breve, Karl&quot;, dijo Hilary, se&ntilde;alando con la mano la cena intacta de Jacqueline.<\/p>\n<p>&quot;Gute&quot; &mdash;dijo Karl de nuevo, mirando de un lado al otro del vag&oacute;n comedor&mdash;. &quot;&iquest;En qu&eacute; coche cama te quedas?&quot;<\/p>\n<p>&quot;El primero m&aacute;s cercano a la locomotora. Nos subimos en Estambul. &iquest;T&uacute; d&oacute;nde te hospedas?&quot; pregunt&oacute; Hilary, mirando fijamente a los ojos de Jaeger.<\/p>\n<p>&quot;Tenemos un autocar de lujo del partido nazi al final&quot;. dijo Karl.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Un autocar de lujo! Apuesto a que es asombroso&quot; Hilary sonri&oacute;. .<\/p>\n<p>&quot;Es bastante agradable. Camas grandes, armario, escritorio, hasta tiene una ba&ntilde;era con calentador el&eacute;ctrico&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Qu&eacute; tan grandes son esas camas, Karl?&quot; pregunt&oacute; Hilary, inclin&aacute;ndose y colocando su mano sobre su rodilla. Karl arque&oacute; una ceja y le devolvi&oacute; la mirada. Nunca antes hab&iacute;a sido tan atrevida con un hombre y Hilary se pregunt&oacute; a s&iacute; misma si estar&iacute;a sufriendo los efectos del PENE. Se hab&iacute;a sentido excitada todo el d&iacute;a, y su calentura hab&iacute;a aumentado al ver a su enamorado. Adem&aacute;s, confiaba que hacer el amor con Jaeger borrar&iacute;a sus pensamientos pecaminosos sobre Jacqueline.<\/p>\n<p>&quot;Las camas son muy espaciosas&quot;, dijo Karl, sacudi&eacute;ndose un poco cuando la mano de ella se desliz&oacute; por su rodilla y encontr&oacute; la cabeza de su schwanz [pene]. &quot;&iquest;Te gustar&iacute;a ver el carruaje ahora, Hilary?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, claro, me encantar&iacute;a&quot;. Hilary se pas&oacute; la servilleta por los labios y se levant&oacute;.<\/p>\n<p>Jaeger tambi&eacute;n se levant&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Rotkopf schlampe!&quot; [pelirroja puta] murmur&oacute; Blobel. Estaba disgustado por la suerte que estaba teniendo Jaeger.<\/p>\n<p>&quot;T&oacute;mese su tiempo, Herr Sturmbannf&uuml;hrer&quot;, dijo Karl al nazi. &quot;Puede que tarde un poco&quot;.<\/p>\n<p>Hilary tom&oacute; el brazo de Karl y se fue hacia la parte trasera del tren. Corrieron a trav&eacute;s de los vagones cama y se besaron con mucha lujuria en el vag&oacute;n de equipajes.<\/p>\n<p>Ella qued&oacute; impresionada con el autocar de lujo. Ten&iacute;a cuatro camas gemelas, una mesa y sillas junto a una ventana. Jaeger se acerc&oacute; a la mesa y guard&oacute; algunos documentos en una carpeta. Un escritorio ten&iacute;a una radio de comunicaciones y un micr&oacute;fono. Una gran bandera con la esv&aacute;stica nazi colgaba de una pared junto a una pintura del canciller Adolf Hitler. El ba&ntilde;o estaba detr&aacute;s de un tabique, un lujo incre&iacute;ble para un tren. Tambi&eacute;n se exhibieron estoques cruzados en una pared.<\/p>\n<p>&quot;Desabr&oacute;chame, por favor.&quot; le solicit&oacute; ella mientras se sujetaba el espl&eacute;ndido pelo rojo del cuello.<\/p>\n<p>&quot;Esta es una sorpresa inesperada&quot;, dijo Karl, acerc&aacute;ndose y bes&aacute;ndola justo debajo de la oreja mientras sus dedos desabotonaban su vestido por la espalda. Ella gimi&oacute; ante su beso. &Eacute;sta era su fantas&iacute;a m&aacute;s profunda hecha realidad.<\/p>\n<p>&quot;Es una larga historia, Karl. Realmente necesito estar con un hombre en este momento y t&uacute; eres el m&aacute;s varonil de todos los hombres que he conocido&quot;.<\/p>\n<p>&Eacute;l bes&oacute; su cuello y coloc&oacute; sus manos debajo de su vestido sobre sus hombros desnudos, desliz&aacute;ndolo lentamente hacia sus brazos. El vestido cay&oacute; a sus pies cuando &eacute;l le pas&oacute; las manos por la espalda. Hilary dio un paso adelante y se volvi&oacute;, at&oacute;nita al ver que su sost&eacute;n tambi&eacute;n se le ca&iacute;a del cuerpo. Ella levant&oacute; la vista sorprendida. Ni siquiera lo hab&iacute;a sentido desabrocharlo, pero el hecho de que fuera h&aacute;bil quitando la ropa interior de una mujer no la sorprendi&oacute;. Se hab&iacute;a detenido y miraba fijamente sus pechos desnudos. Sus pezones rosados ya estaban completamente duros y doloridos por su toque.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Te gustan?&quot; le pregunt&oacute; ella, y agreg&oacute; despu&eacute;s de que &eacute;l asinti&oacute; con la cabeza, &quot;&iquest;no son demasiado grandes?&quot;<\/p>\n<p>&quot;A los alemanes nos encantan las mujeres tetonas. Y t&uacute;, mi amor, eres tan rolliza como una sirvienta de cerveza b&aacute;vara&quot;. Jaeger se ri&oacute;.<\/p>\n<p>A Hilary le gustaba o&iacute;rle llamarla &laquo;mi amor&raquo;. Le gust&oacute; a&uacute;n m&aacute;s cuando &eacute;l dio un paso adelante y la tom&oacute; en sus brazos, inclin&aacute;ndola hacia atr&aacute;s para un beso apasionado que vio sus lenguas bailando en la boca del otro. La empuj&oacute; ligeramente hacia atr&aacute;s y se inclin&oacute;, besando y chupando primero el pez&oacute;n izquierdo y luego el derecho.<\/p>\n<p>Jaeger se arrodill&oacute; y lentamente baj&oacute; sus bombachos, besando su ombligo cuando apareci&oacute;. Los bombachos cayeron a sus pies y se los quit&oacute; mientras Karl se levantaba.<\/p>\n<p>Dio un paso atr&aacute;s y observ&oacute; su forma desnuda.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Impresionante!&quot; exclam&oacute; &eacute;l. &quot;Eres absolutamente impresionante&quot;.<\/p>\n<p>Hilary tembl&oacute; desnuda ante el apuesto oficial alem&aacute;n uniformado. Dio un paso adelante y se puso de rodillas. Sus manos hurgaron su hebilla antes de abrir sus pantalones. Tir&oacute; de ellos hacia abajo, mir&aacute;ndolo mientras lo hac&iacute;a. &Eacute;l le devolvi&oacute; la mirada mientras se quitaba la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro. Hilary le baj&oacute; los pantalones y dirigi&oacute; su mirada al enorme bulto debajo de su ropa interior. Sus manos temblorosas se estiraron y la jal&oacute; hacia abajo, revelando su vello p&uacute;bico arenoso y la base de su grueso pene.<\/p>\n<p>&quot;Dulce Jes&uacute;s&quot;, susurr&oacute; cuando su polla salt&oacute; libre.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Te gusta?&quot; pregunt&oacute;, ri&eacute;ndose. &quot;&iquest;No es demasiado grande?&quot;<\/p>\n<p>&quot;A las mujeres irlandesas les gustan las pollas grandes&quot;, respondi&oacute; ella. &quot;&iexcl;Y tu Mjolnir es un GRAN PENE!&rdquo;<\/p>\n<p>Karl sonri&oacute;. Le gust&oacute; el apodo de Jacqueline para su schwanz y realmente disfrut&oacute; el asombro en los ojos de una mujer cuando lo vio por primera vez.<\/p>\n<p>Hilary sonri&oacute;. Karl siempre pod&iacute;a hacerla sonre&iacute;r. Ella no quer&iacute;a apartar la mirada de su polla. Era casi tan grande como el PENE de OSIRIS. Deb&iacute;a de tener quiz&aacute;s m&aacute;s de 20 cm. de largo.<\/p>\n<p>&quot;Normalmente no hago esto, Karl&quot;, dijo ella, inclin&aacute;ndose hacia adelante y tomando la cabeza de su magn&iacute;fica polla en su boca.<\/p>\n<p>&quot;Dios, s&iacute;&quot;, sise&oacute; Jaeger, echando la cabeza hacia atr&aacute;s y gimiendo mientras su lengua giraba alrededor de la cabeza de su polla.<\/p>\n<p>Hilary gimi&oacute; de lujuria cuando la cabeza de su polla alcanz&oacute; su garganta. Quer&iacute;a complacer a este hombre. Quer&iacute;a quitarle parte de su enamoramiento por Jacqueline Ainscow. Sus ojos lo miraron mientras &eacute;l se abr&iacute;a el uniforme. Su pecho era musculoso pero vio con algo de tristeza que su cicatriz de duelo no era su &uacute;nico defecto f&iacute;sico. Jaeger ten&iacute;a dos cicatrices de bala en el pecho y una larga cicatriz mal curada a lo largo de la cintura derecha sin duda de una bayoneta brit&aacute;nica o francesa. Una correa de cuero alrededor de su cuello mostraba un amuleto de Thor, no la cruz que ella esperaba.<\/p>\n<p>Hilary chup&oacute; su polla m&aacute;s profundamente, luchando por no atragantarse cuando la cabeza redondeada entr&oacute; m&aacute;s profundamente en su garganta. Para un hombre tan fuerte, los dedos de Jaeger fueron suaves cuando se deslizaron por su espeso cabello rojo. Su agarre se intensific&oacute; en su cabeza y comenz&oacute; a guiarla arriba y abajo de su eje, sus caderas empujaban hacia adelante.<\/p>\n<p>Hilary casi se atragant&oacute; cuando su polla se hinch&oacute; a&uacute;n m&aacute;s y se sacudi&oacute; en su garganta. Su semilla corri&oacute; a trav&eacute;s del eje para brotar de la punta y deslizarse dentro de su boca. Nunca antes hab&iacute;a tragado el semen de un hombre y trat&oacute; de apartarse, pero &eacute;l mantuvo su fuerte agarre sobre su cabeza mientras su polla enviaba m&aacute;s r&aacute;fagas de semen a su boca. &Eacute;l relaj&oacute; su agarre y ella se ech&oacute; hacia atr&aacute;s, pero justo cuando el glande sal&iacute;a de su boca, volvi&oacute; a brotar y su boca se llen&oacute; con su semen caliente. El sabor la sorprendi&oacute;. &iexcl;Estaba bien! Despu&eacute;s de eso, sus manos encontraron el eje, acarici&aacute;ndolo en un intento de orde&ntilde;ar m&aacute;s esperma. Varios chorros m&aacute;s se dispararon a trav&eacute;s de su lengua.<\/p>\n<p>&quot;Lo siento, ha pasado un tiempo&quot;, se disculp&oacute; Jaeger.<\/p>\n<p>&Eacute;l se agach&oacute; y la ayud&oacute; a ponerla de pie, inclin&aacute;ndose hacia adelante para besarla. Sigui&oacute; bes&aacute;ndola mientras la giraba y lentamente la hac&iacute;a retroceder hasta que ella cay&oacute; de espaldas sobre una de las camas, con las piernas colgando por el costado.<\/p>\n<p>&quot;Yo tampoco suelo hacer esto&quot;, dijo &eacute;l, cayendo de rodillas entre sus piernas.<\/p>\n<p>&quot;Mentiroso&quot;, se ri&oacute; ella mientras su lengua lam&iacute;a entre los pliegues rosados de su co&ntilde;o excitado.<\/p>\n<p>La risa se convirti&oacute; en un maullido cuando su talentosa lengua se puso a trabajar con ella. &Eacute;l no se detuvo despu&eacute;s del primer orgasmo y continu&oacute; lamiendo su co&ntilde;o, metiendo dos dedos en ella para llevarla a un segundo y tercer orgasmo. Hilary levantaba su ondulante cuerpo acompasando la lengua del militar como la de una mujerzuela lasciva. Jade&oacute; cuando tuvo un poderoso cuarto orgasmo. Apenas se estaba recuperado de su &uacute;ltimo orgasmo cuando Karl se puso de pie y la punta de su polla la abr&iacute;a y la empujaba profundamente.<\/p>\n<p>La polla de Jaeger fue nombrada acertadamente cuando tom&oacute; sus rodillas debajo de sus brazos y comenz&oacute; a martillar a la irlandesa con fuerza. El cuerpo de Hilary saltaba en cada embestida del grueso pene, sus m&uacute;sculos vaginales se aferraban con fuerza a &eacute;l mientras se corr&iacute;a una y otra vez. De repente tir&oacute; de su pene para liberarlo, en busqueda de unos segundos de descanso y de aire. Ella mir&oacute; su miembro; era de un rojo brillante, duro e hinchado, desenfrenado por su necesidad de correrse. Tambi&eacute;n estaba empapado y goteando con sus fluidos. A&uacute;n no hab&iacute;a terminado.<\/p>\n<p>&quot;Date la vuelta&quot;, jade&oacute; &eacute;l.<\/p>\n<p>Hilary se dio la vuelta, poni&eacute;ndose a cuatro patas. &Eacute;l se par&oacute; detr&aacute;s de ella y lentamente gui&oacute; su polla de regreso a su co&ntilde;o caliente. Ambos gimieron cuando lo volvi&oacute; a enterrar. Karl se qued&oacute; quieto durante varios minutos tratando de luchar contra su necesidad de correrse, su polla se sacud&iacute;a varias veces dentro de ella enviando temblores de placer por todo su cuerpo. Despu&eacute;s de varios minutos, &eacute;l agarr&oacute; sus caderas y comenz&oacute; a trabajar su pene de nuevo, lentamente al principio, aumentando la velocidad. Los gemidos de Hilary se convirtieron en un grito constante a medida que un orgasmo se convert&iacute;a en otro: en un poderoso y continuo cl&iacute;max. Entonces Karl hizo algo inesperado. Sus manos agarraron sus gl&uacute;teos y ella sinti&oacute; la punta de su pulgar presionando contra su ano. Su capullo de rosa se abri&oacute; para &eacute;l quien empuj&oacute; su pulgar dentro. El cl&iacute;max ya fuerte se duplic&oacute;, sus m&uacute;sculos vaginales apretando su eje mientras rociaba sus bolas con fluidos vaginales. &Eacute;l la empuj&oacute; hacia adelante hasta que su pene y su pulgar salieron de su cuerpo.<\/p>\n<p>Hilary quiso decir algo pero solo pudo jadear sobre la colcha. Karl se tumb&oacute; sobre ella.<\/p>\n<p>Un minuto m&aacute;s tarde el alem&aacute;n se tumb&oacute; de espaldas, jadeando. La toc&oacute; en el hombro y movi&oacute; la mano como diciendo: &laquo;Vamos, es tu turno para hacer el trabajo&#8230;&raquo;<\/p>\n<p>Hilary se levant&oacute; y se sent&oacute; a horcajadas sobre &eacute;l. Su eje se sent&iacute;a grueso entre sus piernas mientras deslizaba su h&uacute;medo co&ntilde;o por &eacute;l, empujando el glande hasta que entr&oacute; en ella. Lentamente el pene de Karl la penetr&oacute; por completo. Hilary se sent&oacute; y asimil&oacute; su co&ntilde;o alrededor de su eje disfrutando la sensaci&oacute;n de ser penetrada por completo. Mir&oacute; amorosamente el cuerpo de Karl. Sus m&uacute;sculos abdominales y pectorales eran duros y sexys. Mir&oacute; sus ojos azules. Inclin&oacute; hacia adelante su cuerpo. Karl entendi&oacute; la intenci&oacute;n de ella y mordi&oacute; y lo succion&oacute; con su boca el pez&oacute;n. Hilary jade&oacute; y se corri&oacute; de nuevo.<\/p>\n<p>Karl gimi&oacute; en su teta. Su pez&oacute;n sali&oacute; volando de su boca cuando Hilary de repente se sent&oacute; y comenz&oacute; a montarlo con fuerza. Sus enormes pechos blancos se agitaron mientras rebotaba en su regazo. Hilary se sonroj&oacute; un poco de verg&uuml;enza: la polla de Karl la estaba haciendo actuar como una maldita puta. La joven tembl&oacute; cuando otro orgasmo sacudi&oacute; su cuerpo. Hab&iacute;a perdido la cuenta de cu&aacute;ntas veces se hab&iacute;a corrido.<\/p>\n<p>Karl decidi&oacute; participar en el acto: Gru&ntilde;&oacute;, agarr&oacute; sus nalgas y comenz&oacute; a levantarse mientras mov&iacute;a las caderas. La cama se estremeci&oacute; por sus embestidas.<\/p>\n<p>&quot;Voy a correrme. &iquest;Quieres que me retire?&quot;<\/p>\n<p>L&aacute;grimas de alegr&iacute;a rodaron por las mejillas de Hilary.<\/p>\n<p>&quot;Nunca te retires. Sigue foll&aacute;ndome hasta que tu gran polla me honre con tu semen&quot;.<\/p>\n<p>La vagina de Hilary explot&oacute; en una serie de contracciones alrededor de su verga chorreante. Chorro tras chorro del semen caliente del alem&aacute;n roci&oacute; su matriz. Ten&iacute;a un nuevo orgasmo cada vez que su polla manaba y manaba. Hilary se sent&oacute; empalada en su polla jadeando antes de caer sobre su pecho donde se besaron hasta que su miembro qued&oacute; inerte dentro de ella. Ella se desliz&oacute; hasta que rod&oacute; fuera de &eacute;l, todav&iacute;a jadeando mientras miraba hacia el techo.<\/p>\n<p>&quot;Nada en toda mi vida&#8230;&quot;, jade&oacute;, &quot;&#8230;se ha sentido tan bien como sentir tu esperma caliente corri&eacute;ndose dentro de m&iacute;&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Eso fue incre&iacute;ble y una agradable sorpresa. Siempre quise follarte, Hilary&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;C&oacute;mo es que nunca hiciste nada en ese sentido?&quot;<\/p>\n<p>Karl se incorpor&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Bueno, ah&iacute; estaba Jacqueline. Adem&aacute;s, tengo edad como para ser tu padre. Tengo una hija un a&ntilde;o mayor que t&uacute;&quot;.<\/p>\n<p>&quot;No sab&iacute;a que ten&iacute;as una hija&quot;.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, su nombre es Ursula. Complet&oacute; su servicio en la Liga de Chicas Alemanas de las Juventudes Hitlerianas. Ahora est&aacute; en la La Liga Nacional-Socialista de Mujeres. La organizaci&oacute;n para mujeres miembros del partido. Estoy muy orgullosa de ella&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Suena bien.&quot;<\/p>\n<p>Jaeger se ri&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Desde que le ense&ntilde;&eacute; a disparar cuando era joven, quiere unirse a las SS e ir a la escuela de francotiradores. No quiere casarse. Me temo que se parece demasiado a m&iacute;&quot;.<\/p>\n<p>&quot;No tiene nada de malo casarse y tener muchos beb&eacute;s&quot;, suspir&oacute; Hilary.<\/p>\n<p>. . . . . . . . . . . . . . . .<\/p>\n<p>Aket entr&oacute; en la habitaci&oacute;n y cerr&oacute; la puerta detr&aacute;s de &eacute;l.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;D&oacute;nde est&aacute;? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el PENE DE OSIRIS?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Lo encontr&eacute;, maestro&quot;, dijo Ahmed sin dejar de apuntar con el arma a Jacqueline. &quot;Est&aacute; en la caja.&quot;<\/p>\n<p>Aket pas&oacute; su gran mano negra por los jerogl&iacute;ficos de la caja.<\/p>\n<p>&quot;Por fin&quot;, grit&oacute;, con los ojos muy abiertos y brillando como un man&iacute;aco. Abri&oacute; la caja.<\/p>\n<p>Sac&oacute; el PENE de la caja. Estaba verde brillante.<\/p>\n<p>&quot;Gran Set, te traigo de regalo el PENE de tu hermano, perdido hace 5000 a&ntilde;os.&quot;<\/p>\n<p>La luz verde se hizo m&aacute;s brillante.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">****************************<\/p>\n<p>Episodio anterior: &ldquo;La sombra de las Pir&aacute;mides: Bautismo&rdquo;<\/p>\n<p>Episodio siguiente: &ldquo;La sombra de las Pir&aacute;mides: Jacqueline ense&ntilde;a a coger al Gran sacerdote Aket&rdquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hilary mir&oacute; por encima del hombro y se qued&oacute; sin aliento al ver al extra&ntilde;o hombre negro. &Eacute;l asinti&oacute; y sigui&oacute; sonriendo. &quot;&iexcl;Jes&uacute;s!&quot;, murmur&oacute; la pelirroja. &quot;Creo que es hora de conocer a nuestro oponente&quot;, dijo Jacqueline. Se puso de pie, agarr&oacute; la bolsa y se fue. Hilary observ&oacute; a Jacqueline salir del vag&oacute;n comedor. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23585,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-41148","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41148","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23585"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41148"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41148\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}