{"id":41153,"date":"2023-03-02T23:00:00","date_gmt":"2023-03-02T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-02T23:00:00","modified_gmt":"2023-03-02T23:00:00","slug":"jugando-al-strip-poker-con-cuatro-sumisos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/jugando-al-strip-poker-con-cuatro-sumisos\/","title":{"rendered":"Jugando al strip-poker con cuatro sumisos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41153\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 29<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Llevaba varios d&iacute;as con ello en la cabeza, y un jueves, despu&eacute;s de comer, y mientras charl&aacute;bamos tomando el caf&eacute;, te dije:<\/p>\n<p>&ldquo;Ama, me gustar&iacute;a organizar una partida de poker. De hecho, ser&iacute;a un strip-poker. Hab&iacute;a pensado en conseguirte cuatro sumisos para que juegues con ellos al poker. El &uacute;ltimo en quedarse desnudo ser&aacute; el ganador. Ser&aacute; tu premio. &iquest;Te parece?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Mmm&hellip; pero qu&eacute; puta eres cari&ntilde;o&rdquo;, me dijiste.<\/p>\n<p>E inmediatamente despu&eacute;s, ya con fuego en tu mirada, matizaste:<\/p>\n<p>&ldquo;Me apetece, y tenemos tiempo para definir las reglas, mi amor&hellip; pero tambi&eacute;n querr&eacute; una sumisa sirviendo a tu lado. Os vestir&eacute; a las dos de sirvientas. Las dos medio desnudas y con ropa interior sexy. Las dos en tacones y con sendos plugs en vuestros culitos. Querr&eacute; que os met&aacute;is debajo de la mesa a lamer a qui&eacute;n vaya perdiendo prendas&hellip; S&eacute; que podr&iacute;as t&uacute; solita con cuatro pollas y mi co&ntilde;o, pero quiero que tengas ayuda para lamer y chupar, porque querr&eacute; que est&eacute;s muy pendiente de m&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>Durante las pr&oacute;ximas semanas, mi cometido fue claro. Ten&iacute;a que buscar a cuatro sumisos para la partida y tambi&eacute;n a una sumisa que me acompa&ntilde;ara. Me pediste gente que supiera jugar al poker suficientemente bien. Te encanta el poker, y no te val&iacute;a simplemente tener a cuatro sumisos echando cartas sin ser rivales para ti, as&iacute; que el proceso de selecci&oacute;n fue bastante arduo, pero un d&iacute;a, al llegar del trabajo, y despu&eacute;s de darte uno de esos besos de bienvenida que llev&aacute;bamos regal&aacute;ndonos desde hace meses, te dije:<\/p>\n<p>&ldquo;Ya lo tengo, mi amor. Tengo a los cuatro sumisos listos, y tambi&eacute;n he hablado con Mar&iacute;a, que estar&aacute; encantada de acompa&ntilde;arme. Le he comentado el concepto por encima y est&aacute; entusiasmada de que contemos con ella&rdquo;.<\/p>\n<p>Sonre&iacute;ste y sent&iacute; que estabas feliz.<\/p>\n<p>&ldquo;Qu&eacute; bien, cari&ntilde;o. Tengo muchas ganas de esa partida, pero tenemos que definir bien las reglas para que todo est&eacute; claro. Tengo ganas de pasar una buena noche de poker y pienso follarme al ganador en tu cara y disfrutar mientras aprietas la mand&iacute;bula&rdquo;.<\/p>\n<p>Agach&eacute; la mirada, y un escalofr&iacute;o recorri&oacute; tu espalda. Adoras el nivel de sumisi&oacute;n y entrega al que eres capaz de llevarme. Ambos disfrutamos tanto, que parece un sue&ntilde;o.<\/p>\n<p>Haciendo un esfuerzo para no ponerme a tus pies y someterme all&iacute; mismo, me pediste que cogiera un boli y un cuaderno, para anotar las reglas de la partida, as&iacute; como el detalle de premios, castigos y comportamientos en general.<\/p>\n<p>Estuvimos un buen rato fijando las normas e incluso dej&aacute;ndolas en un documento word que ten&iacute;as pensado compartir con los jugadores. Al terminar de preparar los entresijos de esa madrugada de juegos (nunca mejor dicho), estabas radiante de felicidad&hellip; y tambi&eacute;n muy excitada. Me pediste que fuera a la habitaci&oacute;n a por el arn&eacute;s con el dildo morado. Quer&iacute;as follarme all&iacute; mismo, en la cocina. Me desnud&eacute; e hice lo que ordenaste. Al minuto entr&eacute; a cuatro patas con el dildo cogido con los dientes, y te lo coloqu&eacute; en el regazo. Te quitaste las mallas negras que llevabas puesta y abriendo las piernas me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Ven cari&ntilde;o. Lame como la perra que eres. C&oacute;meme el co&ntilde;o hasta que me corra unas cuantas veces. No quiero que pares hasta que yo te diga. Pase lo que pase no dejes de lamer y de masturbarme a la vez con tus dedos&rdquo;.<\/p>\n<p>Sin pens&aacute;rmelo dos veces, met&iacute; mi cabeza entre tus piernas y comenc&eacute; a lamer tu precioso co&ntilde;o depilado. Estabas muy mojada, y enseguida mi boca se empap&oacute; de tu sabor. Est&aacute;s tan rica&hellip; puff. Mientras pasaba mi lengua por tus labios vaginales, mis dedos entraban y sal&iacute;an de ti. Primero dos, y despu&eacute;s tres dedos, incrementando el ritmo, mientras tu respiraci&oacute;n se iba acelerando y tus gemidos sub&iacute;an de intensidad y de volumen.<\/p>\n<p>Enseguida sent&iacute; tu primer orgasmo. Me explot&oacute; en la cara, pero antes de dudar si limpiar o no, te escuch&eacute; decir con la voz ronca:<\/p>\n<p>&ldquo;No se te ocurra parar hasta que te lo ordene, puta. Sigue&rdquo;.<\/p>\n<p>Mis dudas se disiparon por completo, y continu&eacute; lamiendo, jugando con tu cl&iacute;toris y entrando y saliendo de ti. No pas&oacute; ni un minuto y tu segundo orgasmo hizo que todo tu cuerpo de contrajera, mientras susurrabas:<\/p>\n<p>&ldquo;Ohhh&hellip; sii. Sigue, puta, no pares de comer. Es tu trabajo, zorra&rdquo;<\/p>\n<p>Segu&iacute; masturb&aacute;ndote y lamiendo. Me agarraste la cabeza y la apretaste fuerte contra tu co&ntilde;o, dificult&aacute;ndome respirar. Ya no sab&iacute;a si estaba lamiendo o frot&aacute;ndome contra tu co&ntilde;o. Mis ojos, mi nariz, mi ment&oacute;n y por supuesto mi lengua, luchaban por darte placer mientras agarrabas fuerte mi cabeza y el movimiento de tus caderas hac&iacute;a el resto. Ni dos minutos despu&eacute;s, sent&iacute; tu tercer orgasmo consecutivo. No lo sent&iacute; llegar, y tu squirt me empap&oacute; el pelo, los ojos y la cara. Trat&eacute; de lamer para trag&aacute;rmelo todo, pero volviste a ordenarme que siguiera masturb&aacute;ndote.<\/p>\n<p>&ldquo;M&aacute;s fuerte, puta. M&aacute;s r&aacute;pido. &iquest;Te cansas, mi amor? &iquest;Quieres que pida que venga otro a hacer tu trabajo mientras te quedas mirando?&rdquo;.<\/p>\n<p>Con fuerzas renovadas, mis dedos entraron y salieron de ti a toda velocidad, y mientras tanto, mi lengua jugaba con tu cl&iacute;toris. Agarraste mi cabeza y empezaste a pegarme. Eran tortazos sin punter&iacute;a, fruto de tu excitaci&oacute;n. Me pegabas en la frente, en la oreja, en el ojo o en el papo de forma consecutiva, mientras volviste a correrte. Entonces, me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Ven aqu&iacute; puta. Quiero tu peque&ntilde;a pollita en mi culo, y la quiero ahora&rdquo;.<\/p>\n<p>Y bajando de la encimera, te colocaste encima de la silla, ofreci&eacute;ndome tu incre&iacute;ble culo. Sin pensarlo, dirig&iacute; mi pollita a tu entrada. Sin apenas resistencia, mis escasos 12 cm desaparecieron dentro de ti, y me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;F&oacute;llame fuerte, preciosa. No te preocupes, porque con esa pollita no me doler&aacute;&hellip; pero quiero que empujes con fuerza aunque te corras en un minuto. Vamos, zorra, obedece&rdquo;.<\/p>\n<p>Y as&iacute; fue. Empec&eacute; a follar tu precioso culo mientras te agarraba de las caderas. Tus gemidos iban en aumento, y eso me excitaba todav&iacute;a m&aacute;s, y no pas&oacute; ni un minuto y despu&eacute;s de pedirte permiso, me vaci&eacute; dentro de ti.<\/p>\n<p>Te giraste y me agarraste del pelo. Sin decir una palabra, pero con fuego en tus ojos, me tumbaste en el suelo boca arriba, y en cuclillas acercaste tu co&ntilde;o a mi boca. Entonces, con una peque&ntilde;a rotaci&oacute;n de tus caderas, fue tu culo el que se peg&oacute; a mi cara. Y haciendo algo de presi&oacute;n, mi leche empez&oacute; a salir de ti.<\/p>\n<p>&ldquo;Come puta. Esto es tuyo&rdquo;.<\/p>\n<p>Me tragu&eacute; toda mi leche e inmediatamente despu&eacute;s, comenc&eacute; a limpiar los fluidos de tu culo, tus piernas y tu co&ntilde;o. Apoyaste las rodillas cerca de mis codos y te dejaste caer sobre mi cara, asfixi&aacute;ndome. Mi lengua trataba de buscar ox&iacute;geno para respirar, pero ejerc&iacute;as tanta presi&oacute;n sobre m&iacute;, que apenas consegu&iacute; meter aire en mis pulmones. Empec&eacute; a retorcer mi cuerpo para conseguir respirar, pero tus piernas segu&iacute;an apretando m&aacute;s y m&aacute;s conforme segu&iacute;as excit&aacute;ndote. Por fin, cuando estaba a punto de rendirme, levantaste tus caderas y dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;A cuatro patas, zorra. Voy a follarte como merece una puta como t&uacute;. Cerda viciosa&rdquo;.<\/p>\n<p>Mientras te colocabas el strapon en la cadera, me coloqu&eacute; a cuatro patas y estando de espaldas, con mi culo ofrecido a ti para ser follado, sent&iacute; un golpe en la entrepierna que me hizo caer al suelo rabiando de dolor. Me hab&iacute;as dado con el pie en los huevos. No lo esperaba, y el dolor se apoder&oacute; de m&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Duele, mi amor? &iquest;No eras t&uacute; el que me entregaba tu placer y tu dolor? &iquest;No me dec&iacute;as que quer&iacute;as llorar de rabia, impotencia, humillaci&oacute;n y dolor? Pues no te quejes, y ponte de rodillas, con el pecho erguido. Ahora&rdquo;.<\/p>\n<p>Recuperando el resuello me incorpor&eacute;, con la mirada baja y todav&iacute;a bastante dolor. Sin decir una sola palabra acercaste el dildo de tu strapon perfectamente colocado en tu cadera a mi boca. Abr&iacute; la boca y, mir&aacute;ndote a los ojos, comenc&eacute; a chupar. Quer&iacute;a provocarte con la mirada, pero no me diste tiempo. Agarrando mi cabeza de nuevo, comenzaste a follarte mi boca. Al principio con movimientos suaves y acompasados, pero enseguida aumentaste la profundidad y velocidad de tus embestidas, de forma que el dildo entraba en mi garganta provoc&aacute;ndome arcadas.<\/p>\n<p>En una de ellas, me pediste que levantara la mano derecha y que &ldquo;con mis deditos&rdquo; contara hasta 5. Yo no entend&iacute;a muy bien a qu&eacute; te refer&iacute;as, hasta que sent&iacute; que empujabas mi cabeza contra tu vientre, haciendo que mis labios llegaran hasta el cuero del arn&eacute;s, y haciendo que el dildo desapareciera completamente en mi garganta. Mantuviste mi cabeza pegada a ti apretando con fuerza y me dijiste:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vamos, cuenta hasta cinco, puta&rdquo;<\/p>\n<p>Levant&eacute; la mano derecha y me puse a contar con los dedos. 1, 2, 3&hellip; y entonces te escuch&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Demasiado r&aacute;pido, zorra. Empezamos otra vez&rdquo;<\/p>\n<p>Liberaste algo de presi&oacute;n para dejarme respirar, mientras mis babas se derramaban por la barbilla y dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Venga puta, demu&eacute;strame lo que te gusta comer pollas. Consid&eacute;ralo un entrenamiento para cuando uno de mis nadies te folle la boca a mi orden&rdquo;.<\/p>\n<p>Recuperando la respiraci&oacute;n, fui meti&eacute;ndome el dildo en la boca, pero no dejaste que hubiera ternura en mi mamada, y volviste a presionar fuerte mi cabeza contra ti. Luchaba por respirar. Luchaba por no vomitar. Sent&iacute;a la arcada subir desde mi est&oacute;mago, y entonces me relaj&eacute;, levant&eacute; mi mano derecha y comenc&eacute; a contar con los dedos.<\/p>\n<p>Al llegar a cinco, sacaste el dildo de mi boca y, mir&aacute;ndome empezaste a pegarme. Consecutivamente. Primero en el lado derecho, y luego en el izquierdo. Cada vez m&aacute;s fuerte. Con la mano abierta sent&iacute;a que iba a caerme. Tienes una fuerza incre&iacute;ble cuando est&aacute;s excitada. Te daba las gracias y te miraba con fuego en los ojos. En un momento dado, me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Cu&aacute;ntas llevo, bonita? Las has contado, &iquest;verdad?&rdquo;.<\/p>\n<p>Agach&eacute; la mirada furioso, y te dije que no las hab&iacute;a contado. Re&iacute;ste y comenzaste de nuevo. Tus bofetadas llegaban, pero ya no eran consecutivas, con lo que tuve que prestar mucha atenci&oacute;n. Pasados unos minutos, me preguntaste otra vez si hab&iacute;a contado bien. Contest&eacute; que s&iacute;, que me hab&iacute;as pegado 56 veces. Y tu mirada cambi&oacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Zorra est&uacute;pida. No sabes ni contar. Luego arreglaremos cuentas. Ahora ponte a cuatro. Voy a destrozarte el culo&rdquo;.<\/p>\n<p>Lo que empez&oacute; siendo un &ldquo;juego&rdquo; de excitaci&oacute;n, se estaba convirtiendo en un callej&oacute;n sin salida. Me di la vuelta, coloqu&eacute; la cabeza sobre mis manos y levant&eacute; el culo como me pides que haga cuando me follas tu o me follan tus nadies. Sent&iacute; el arn&eacute;s entrar en m&iacute; sin miramientos. La primera embestida me hizo gritar de dolor. No esperaba que me follaras as&iacute;. Te diste cuenta, exclamando:<\/p>\n<p>&ldquo;La pr&oacute;xima vez, aprender&aacute;s a lubricar bien cada polla que te comas, zorra&rdquo;.<\/p>\n<p>Y me follaste. Me follaste duro. Fuerte. R&aacute;pido. Profundo. Y pude sentir perfectamente tu excitaci&oacute;n en cada una de tus embestidas. En cada uno de tus orgasmos mientras me sodomizabas insult&aacute;ndome, peg&aacute;ndome, hasta que con la respiraci&oacute;n agitada, saliste de m&iacute; y agarr&aacute;ndome del pelo, me llevaste hasta el sal&oacute;n. Te tumbaste en la alfombra y no dijiste nada. Yo comenc&eacute; a lamer todo tu cuerpo, limpiando con mi lengua tus propios fluidos, mientras sent&iacute;a mi culo arder.<\/p>\n<p>Cuando estuviste lista te levantaste y me dijiste con otra voz:<\/p>\n<p>&ldquo;Ven, mi amor. Quiero besarte&rdquo;.<\/p>\n<p>Nos besamos, y el mundo dej&oacute; de girar. El tiempo se par&oacute; y los dos subimos al cielo. Al cielo de nuestro amor. De mi entrega, de tu dominaci&oacute;n sobre mi cuerpo y mi mente. Nos estuvimos besando tranquilos, pausados&hellip; recuperando la respiraci&oacute;n, hasta que dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Vamos, cari&ntilde;o. A la habitaci&oacute;n. Quiero que me prepares un ba&ntilde;o. Te has ganado poder enjabonarme, lavarme el pelo, echarme las cremas y que nos acostamos juntos y abrazados. Ma&ntilde;ana tenemos una larga noche con la partida de poker y alguna cosita m&aacute;s. Tenemos que dormir&rdquo;.<\/p>\n<p>Por la ma&ntilde;ana nos despertamos tarde. Bueno, en honor a la verdad, yo me despert&eacute; a las 8.30, pero por la noche me dijiste que no se me ocurriera salir de la cama hasta que tu te despertaras, as&iacute; que estaba cacharreando con el tel&eacute;fono mientras t&uacute; estabas pegada a mi como un koala, y profundamente dormida.<\/p>\n<p>Sobre las 11.30 empezaste a moverte bastante, e interpret&eacute; que hab&iacute;a llegado el momento de despertarte. Con cuidado retir&eacute; el brazo que ten&iacute;as sobre mi pecho y sal&iacute; por mi lado de la cama. Me coloqu&eacute; en los pies de la misma, levant&eacute; las s&aacute;banas con cuidado y comenc&eacute; a lamer tus pies. Es tu rutina de despertarte, y mi obligaci&oacute;n. Cada ma&ntilde;ana he de lamer tus pies hasta que vas despert&aacute;ndome. Todos los d&iacute;as. Muchos de ellos me agarras de la oreja o del labio tirando de m&iacute; hacia tu co&ntilde;o, para proporcionarte los primeros orgasmos del d&iacute;a y &ldquo;empezar el d&iacute;a con energ&iacute;a&rdquo;, como sueles decirme.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de estar un buen rato lamiendo tus pies, sent&iacute; que abr&iacute;as tus piernas. No dijiste ni una palabra, pero no fue necesario. Segu&iacute; lamiendo tu entrepierna hasta llegar a tu co&ntilde;o. Nada m&aacute;s colocar mi lengua sobre tus labios vaginales sent&iacute; tu humedad. Confirmado. Estabas despert&aacute;ndote. Comenc&eacute; a comerte el co&ntilde;o con ternura, con suavidad. Muy lentamente sub&iacute;a y bajaba por tus labios, y me quedaba jugando con tu cl&iacute;toris. Tienes un co&ntilde;o espectacular, y adoro darte placer con mi boca. No pasaron ni cinco minutos y sent&iacute; c&oacute;mo tus piernas presionaban mi cabeza. Supe que hab&iacute;a llegado el momento de tu primer orgasmo, y comenc&eacute; a meter y sacar dos dedos a toda velocidad, hasta que algo despu&eacute;s sent&iacute; c&oacute;mo te corr&iacute;as en mi boca.<\/p>\n<p>Me puse a limpiar tu co&ntilde;o, tus piernas, tu culo y las s&aacute;banas porque es otra de mis rutinas. A veces la interrumpes para que siga lamiendo para provocarte otro orgasmo, pero esta vez te quedaste quieta dej&aacute;ndome hacer. Al terminar, sub&iacute; hasta ti y nos abrazamos. Estuvimos planificando la ma&ntilde;ana y finalmente decidimos ducharnos, vestirnos y salir a dar una vuelta por el centro. Comer&iacute;amos en un japon&eacute;s que hay en la calle Almirante, lo que me dej&oacute; claro que ten&iacute;as idea de pasarte por el sex shop del que Andrea es dependienta.<\/p>\n<p>A la hora est&aacute;bamos aparcando en el parking de Chueca. Dimos un paseo y pasamos por el sex shop. Te gustaba que entr&aacute;ramos juntos para humillarme un poco con el personal del sex shop, pero en esa ocasi&oacute;n, me dijiste que me quedara fuera esperando, que ten&iacute;as que comprar alg&uacute;n juguete, y que ser&iacute;a una sorpresa. Esper&eacute; fuera, y a la media hora saliste con una bolsa llena de cosas, que -por supuesto- no me dejaste fisgar.<\/p>\n<p>Comimos, nos tomamos un caf&eacute; charlando de nuestras cosas y a las 5:30 de la tarde est&aacute;bamos de camino a Boadilla. Hicimos el amor en el sof&aacute;, dormimos casi una hora de siesta y a las 7 nos fuimos juntos a comprar cosas para cenar y para picotear durante la partida. Estabas radiante de felicidad y me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;No sabes las ganas que tengo de jugar al poker, mi amor. Pero ya, jugar con cuatro sumisos que se ir&aacute;n desnudando mientras vayan perdiendo manos y saber que t&uacute; estar&aacute;s sirvi&eacute;ndome y apretando la mand&iacute;bula con cada uno de mis pesta&ntilde;eos&hellip; puff&hellip; me excita much&iacute;simo pensarlo. Y de premio, pienso follarme al ganador delante de ti. No veo el momento de que empiece la partida, cari&ntilde;o&rdquo;.<\/p>\n<p>Al entrar en casa me ordenaste prepararte un ba&ntilde;o. Sub&iacute; al piso de arriba y lo prepar&eacute; todo como a ti te gusta. Agua muy caliente, espuma, sales de ba&ntilde;o y velas alrededor. Tambi&eacute;n llev&eacute; un altavoz con Boyce Avenue sonando. Llegaste al ba&ntilde;o y te desnud&eacute;. Te ayud&eacute; a entrar en la ba&ntilde;era y entonces, me dijiste que me fuera a preparar lo que hab&iacute;amos comprado de picoteo y cuando lo tuviera todo listo, subiera a ducharme y vestirte. Cenar&iacute;amos t&uacute; y yo con Mar&iacute;a a las 10, mientras que los invitados hab&iacute;an sido citados a las 11.30 para empezar la partida.<\/p>\n<p>Baj&eacute; a la cocina con una mezcla de excitaci&oacute;n, ganas y esa mezcla previa a la humillaci&oacute;n que s&eacute; que voy a vivir, y que tanto nos excita a los dos. Prepar&eacute; la cena, puse la mesa para ti y mirando el reloj, me di cuenta de que eran las 9. Con prisa en el cuerpo, sub&iacute; y pidi&eacute;ndote permiso para pasar al ba&ntilde;o, te pregunt&eacute; si pod&iacute;a ducharme. Me dijiste que s&iacute;, que fuera al ba&ntilde;o de invitados a darme una ducha y que volviera desnudo para enjabonarte, lavarte el pelo, secarte y comenzar el proceso para que estuvieras perfecta.<\/p>\n<p>Inmediatamente sal&iacute; de la habitaci&oacute;n, me di una ducha r&aacute;pida y, desnudo volv&iacute; al ba&ntilde;o. Estabas con los ojos cerrados cuando entr&eacute;, y sin decir nada me puse de rodillas y te bes&eacute; en los labios. Te sorprendi&oacute;. Creo que no me sentiste llegar, pero sonriendo me devolviste el beso mientras dec&iacute;as: &ldquo;Venga, cari&ntilde;o&hellip; que se nos va a hacer tarde. Haz tu trabajo&rdquo;.<\/p>\n<p>Sin dudar un segundo aclar&eacute; tu pelo con agua caliente y te lo lav&eacute; con tu champ&uacute; favorito. Mientras dej&eacute; que el champ&uacute; hiciera su magia, ech&eacute; gel de ba&ntilde;o en tu esponja y cuidadosamente comenc&eacute; a enjabonarte. Adoro ese momento. Me encanta pasar la esponja por tu peque&ntilde;o pero precioso cuerpo. Ese cuerpo que disfruto cada d&iacute;a desde hace a&ntilde;os, y que de vez en cuando, ofrecemos para que tambi&eacute;n lo disfrute alg&uacute;n &ldquo;nadie&rdquo;. Esa noche ser&iacute;an cuatro nadies y una sumisa los que disfrutar&iacute;an de tu cuerpo, pero solo uno de ellos tendr&iacute;a el privilegio de follar contigo (al menos en un principio, que nos conocemos bien).<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de aclarar tu pelo y de terminar de retirar el jab&oacute;n de tu cuerpo, te sequ&eacute; bien y apliqu&eacute; tu crema hidratante por cada rinc&oacute;n de ese 1,58 que me vuelve loco. Mientras te echaba la crema con mis manos notaste mi erecci&oacute;n, e inmediatamente me dijiste que fuera a por el CB, diciendo:<\/p>\n<p>&ldquo;Trae la jaula de castidad de metal, cari&ntilde;o. El peque&ntilde;o es m&aacute;s que suficiente para tu rid&iacute;cula polla. Hoy no vas a necesitarla, as&iacute; que mejor la guardamos para que nadie tenga tentaciones, &iquest;vale?&rdquo;.<\/p>\n<p>Afirm&eacute; en silencio y fui a por el CB met&aacute;lico. Me lo pusiste, de manera que mi pollita qued&oacute; aprisionada, y tan cual estaba, me pediste que me pusiera a cuatro patas. Quer&iacute;as usar mi espalda como silla, para seguir maquill&aacute;ndote, de momento completamente desnuda. Manten&iacute;a mi mirada en el suelo, mientras dec&iacute;as lo excitada que estabas y me preguntabas por los nadies que hab&iacute;a elegido para ti. Conoc&iacute;as a Jos&eacute; ,a Javi y a Olibert, porque les hab&iacute;as usado en otras ocasiones, pero hab&iacute;a un jugador nuevo, y eso te excit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Me has tra&iacute;do un juguetito nuevo, mi amor? Eres una delicia. &iexcl;Qu&eacute; ganas! Y dime, &iquest;est&aacute; bien dotado o solo pusiste atenci&oacute;n en que supiera jugar al poker?&rdquo;.<\/p>\n<p>Mirando al suelo contest&eacute; tu pregunta:<\/p>\n<p>&ldquo;Siempre procuro que est&eacute;n bien dotados, mi amor. Y desde luego sabe jugar al poker, tal y como me hab&iacute;as pedido cuando comenc&eacute; la b&uacute;squeda&rdquo;<\/p>\n<p>Me diste un azote en el culo mientras deslizabas un &ldquo;buena chica&rdquo;, que me llen&oacute; de orgullo. Me qued&eacute; pensando en la ilusi&oacute;n que se reflejaba en tu voz. Te encanta jugar al poker, y hac&iacute;a tiempo que no jugabas&hellip; pero si eso lo combinabas con una buena noche de sexo, de humillaciones y excitaci&oacute;n, aquello se planteaba como un planazo en toda regla.<\/p>\n<p>Cuando terminaste de maquillarte, te levantaste de mi espalda y me dijiste que, de rodillas, incorporara mi torso. Agach&aacute;ndote acercaste tus labios pintados a mi boca, y cuando la abr&iacute; para besarte, dejaste resbalar saliva dentro de mi boca, diciendo.<\/p>\n<p>&ldquo;Te quiero a tope hoy, preciosa. Voy a abusar mucho de ti, y te voy a llevar muy abajo. Much&iacute;simo. Pero quiero que est&eacute;s a la altura, porque estoy muy excitada y pienso disfrutar hasta que no pueda m&aacute;s. &iquest;Est&aacute;s lista, bonita?&rdquo;<\/p>\n<p>Sonre&iacute; mir&aacute;ndote a los ojos y te dije que estaba lista. Que hicieras conmigo lo que quisieras. Te mordiste los labios, y como respuesta me diste un bofet&oacute;n que me cogi&oacute; por sorpresa. Despu&eacute;s otro. Agarraste mi cabeza y la llevaste a tu entrepierna. Saqu&eacute; mi lengua para lamer tu incipiente humedad, pero sujet&aacute;ndome la cabeza, susurraste:<\/p>\n<p>&ldquo;Tranquila puta. No seas ansiosa por lamer. Guarda energ&iacute;as, que hoy te vas a hartar de lamer y de chupar&rdquo;.<\/p>\n<p>Me dijiste que te trajera la falda de cuero negro, unas medias con liga negras, y una camisa blanca semitransparente y tus zapatos negros de tac&oacute;n de aguja. No quer&iacute;as llevar ropa interior, y para provocarme, comentaste:<\/p>\n<p>&ldquo;Total, para lo que me va a durar puesta, cuanto menos ropa lleve, mejor. &iquest;No te parece, puta? &iquest;Te gustar&aacute; verme jugar desnuda mientras los dem&aacute;s me devoran con la mirada?&rdquo;.<\/p>\n<p>Te dije que me apetec&iacute;a much&iacute;simo sentirte excitada y jugar semidesnuda, mientras el resto de jugadores no pod&iacute;an prestar atenci&oacute;n a sus cartas&hellip; y ver c&oacute;mo poco a poco ibas excit&aacute;ndote para follarte al ganador.<\/p>\n<p>Te re&iacute;ste y me pediste que te vistiera. Cuando lo hice me qued&eacute; mir&aacute;ndote en la distancia. Puff. Eres preciosa y estabas tan sexy&hellip; Sac&aacute;ndome del estado de ensimismamiento en el que hab&iacute;a entrado me ordenaste ir a por mi ropa y vestirme. Quer&iacute;as que me pusiera simplemente una falda corta, un tanga, medias de rejilla y zapatos de tac&oacute;n. Ni Mar&iacute;a ni yo llevar&iacute;amos nada en la parte de arriba. Cuando me vest&iacute;, me acerqu&eacute; a ti moviendo las caderas exageradamente y te pregunt&eacute; si te gustar&iacute;a maquillarme.<\/p>\n<p>Mir&aacute;ndome, contestaste que no. Que esa noche me maquillar&iacute;a yo solito, y matizaste:<\/p>\n<p>&ldquo;Una buena puta tiene que saber maquillarse. Y t&uacute; eres la mejor. Ah, y por cierto, mi amor, quiero que te pongas el pintalabios que no queda fijado. Me apetece ver las marcas de tus labios en los condones de mis juguetes&rdquo;.<\/p>\n<p>Y sin mirarme, te diste la vuelta y saliste de la habitaci&oacute;n, rumbo al sal&oacute;n. Yo segu&iacute; maquill&aacute;ndome como tantas veces me hab&iacute;as ense&ntilde;ado, pero no soy muy h&aacute;bil con las manos y la verdad es que parec&iacute;a una zorra barata m&aacute;s que el put&oacute;n de lujo en el que te gustaba convertirme. Me ech&eacute; tu perfume y baj&eacute; al sal&oacute;n a tu encuentro.<\/p>\n<p>Al verme llegar silbaste y dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Ohhh&hellip; menuda zorra est&aacute;s hecha, cari&ntilde;o. Me encanta que lleves la falda, las medias y los zapatos de tac&oacute;n, pero mantengas tu torso accesible para m&iacute; y para los dem&aacute;s. Seguro que sabremos qu&eacute; hacer contigo&rdquo;.<\/p>\n<p>E inmediatamente, son&oacute; el timbre de la puerta. Mir&eacute; el reloj del sal&oacute;n y comprob&eacute; que eran las diez en punto, as&iacute; que solo pod&iacute;a ser Mar&iacute;a. Mientras te sentabas en el sof&aacute; del sal&oacute;n, me ordenaste abrir la puerta. Nada m&aacute;s abrirla, encontr&eacute; a Mar&iacute;a vestida con una falda negra, medias negras de rejilla y unos zapatos de tac&oacute;n. Nos miramos y nos re&iacute;mos. Era evidente que t&uacute; hab&iacute;as hablado con ella, porque nada m&aacute;s cerrarse la puerta, se quit&oacute; la parte de arriba y se puso a mi lado.<\/p>\n<p>Sonreiste y te mordiste el labio. Nos pediste acercarnos a ti cogidos de la mano, y fue lo que hicimos. Al llegar al sof&aacute;, nos ordenaste colocarnos a cuatro patas. Sent&iacute; como me dilatabas un poco y c&oacute;mo clavabas un plug en mi culo de zorra. Tambi&eacute;n sent&iacute; el momento en el que hac&iacute;as lo mismo con Mar&iacute;a, que dej&oacute; escapar un suspiro cuando sinti&oacute; el plug desaparecer en su precioso culo.<\/p>\n<p>&ldquo;Mucho mejor as&iacute;, &iquest;no? Quiero que teng&aacute;is el culo listo para qui&eacute;n quiera follaros. Y ahora, venga, poned algo de m&uacute;sica y preparadme la cena. Traed tambi&eacute;n vuestros bol de perro, que vais a comer a mis pies&rdquo;.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a y yo hicimos lo que ordenaste. Te preparamos la cena, pusimos la mesa y servimos tu comida. Cuando empezaste a comer, nos ordenaste que nos pusi&eacute;ramos a tus pies. Uno a cada lado, de rodillas. Eso hicimos, pero durante los primeros diez o quince minutos no pas&oacute; nada. De pronto sent&iacute; que te agachabas hacia el lado donde estaba arrodillada Mar&iacute;a y, tras beber agua, lo arrojaste en su bol. Despu&eacute;s escupiste dentro, y con desd&eacute;n arrojaste un taco de queso dentro. Mar&iacute;a se dispuso a beber con las manos al lado del bol, y t&uacute; ni siquiera le prestaste atenci&oacute;n. Yo te miraba, pero en mi bol de perro no cay&oacute; ni agua, ni queso, ni tu saliva, as&iacute; que me qued&eacute; observando c&oacute;mo Mar&iacute;a se esforzaba en beber y comer lo que le hab&iacute;as servido para cenar.<\/p>\n<p>Cuando terminaste de cenar acercaste tu pie a mi boca y me miraste. No dijiste una palabra, pero yo, de rodillas a&uacute;n, comenc&eacute; a lamer el charol de tu zapato para dejarlo brillante. Lam&iacute;a el zapato por completo, y despu&eacute;s de jugar con mi lengua en el tac&oacute;n, lo met&iacute;a en mi boca. Al verlo, me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Vete practicando, mi amor. Hoy te vas a hartar de comer pollas&rdquo;.<\/p>\n<p>Yo te mir&eacute; desde mi posici&oacute;n original, y con una mirada provocadora segu&iacute; lamiendo tus zapatos sin parar. Inmediatamente cruzaste tus piernas y colocaste tu pie derecho a mi alcance, y repet&iacute; la operaci&oacute;n. Me miraste y sonre&iacute;ste. Estabas feliz. Radiante&hellip; y sab&iacute;a que tambi&eacute;n estabas excitada por la noche que se planteaba por delante. Apart&aacute;ndome con un movimiento de tu pie, te levantaste y nos dijiste a Mar&iacute;a y a m&iacute; que recogi&eacute;ramos todo y prepar&aacute;semos la zona de juego. Pusimos el tapete, preparamos las sillas, y sacamos las botellas que hab&iacute;amos comprado, los vasos bajos, los refrescos y la cubitera con los hielos Hab&iacute;a de todo, pero quer&iacute;as que todo estuviera perfecto.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a coloc&oacute; las sillas. Puso el tapete en la mesa redonda para cinco jugadores, y delante de cada silla, colocaste un folio impreso que hab&iacute;a preparado para ti con las reglas escritas del strip-poker, unas m&iacute;nimas normas de comportamiento durante la partida, y sobre todo las condiciones para qui&eacute;n llegara a la mano final contigo. Tu premio. Tambi&eacute;n quisiste dejar claro qu&eacute; pod&iacute;an hacer y no conmigo y con Mar&iacute;a quien, al leerlo mientras lo dejaba encima de cada sitio, me mir&oacute; algo m&aacute;s relajada y sonri&oacute; con ojos de complicidad.<\/p>\n<p>Cinco minutos antes de la hora acordada, son&oacute; el timbre y aparecieron los cuatro nadies juntos, pues as&iacute; lo hab&iacute;as establecido. Unos d&iacute;as atr&aacute;s abriste un grupo de Skype con los cuatro nadies, Mar&iacute;a, t&uacute; y yo, para remarcar los detalles, insistir en las reglas y poder debatirlas y, tambi&eacute;n, para dejarles claro cu&aacute;l era el c&oacute;digo de vestimenta y el de conducta.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a y yo nos dirigimos a la puerta. T&uacute; nos esperaste unos metros detr&aacute;s. Al abrir y ver a ambos vestidos de mujer, ambos con nuestro torso al descubierto, los ojos de todos los nadies se fueron a las tetas de Mar&iacute;a, e inmediatamente a mis pintas. Alguna sonrisa. Saludos y miradas furtivas a ti. Mar&iacute;a y yo ten&iacute;amos sendas bandejas con copas de champagne, que todos fueron cogiendo mientras entraban en casa y se dirig&iacute;an en manada hacia ti.<\/p>\n<p>Iban en traje, pues as&iacute; se lo hab&iacute;as exigido, y enseguida empezaron a flirtear contigo, alabando lo impresionante que estabas. Te mir&eacute; y lo pens&eacute;. Tienes un estilo, una clase y una elegancia fuera de lo normal. Pero combinado con ese aura de sensualidad que no he visto en mi vida, hace que todos los hombres que te ven en ese estado de excitaci&oacute;n contenida, caigan rendidos a tus pies. Jos&eacute; se acerc&oacute; a tu o&iacute;do para decirte que estabas preciosa, y sus labios se acercaron demasiado a tu oreja. Yo observ&eacute; tu ca&iacute;da de ojos, y como tu mano recibi&oacute; su halago coloc&aacute;ndose en su entrepierna y dici&eacute;ndole algo al o&iacute;do mientras me mirabas a m&iacute; y te mord&iacute;as los labios.<\/p>\n<p>Mi pollita luchaba contra el metal de la jaula de castidad. Me excita tanto verte tontear con los nadies&hellip; y me humilla de una forma incre&iacute;ble. Mar&iacute;a me mir&oacute; y despu&eacute;s se qued&oacute; mirando a Jos&eacute;, que cogi&eacute;ndote de la cintura descaradamente me miraba provocador. Odio que se apropien de lo que es m&iacute;o, pero tambi&eacute;n tengo claro que eres t&uacute; la que quiere y fomenta esos excesos de confianza, porque sabes que me duelen y que nos excita a ambos.<\/p>\n<p>En un momento dado, y mientras miraba f&iacute;jamente a Jos&eacute;, llamaste a Mar&iacute;a, que se acerc&oacute;. Uno de los jugadores nuevos, que se llamaba Dani, y que no ten&iacute;a experiencia apenas, se hab&iacute;a acercado para ligar contigo, pero al ver que estabas ocupada con Jos&eacute;, te coment&oacute; algo de Mar&iacute;a. Cuando esta lleg&oacute; a vuestra altura le agarraste del pelo y, llev&aacute;ndola hacia ti, lamiste su cuello. Despu&eacute;s, pellizcaste sus pezones. Mar&iacute;a respondi&oacute; con un gemido que llam&oacute; la atenci&oacute;n del resto de jugadores. Al estar desnuda de cintura para arriba, fue evidente su excitaci&oacute;n, pues sus pezones se pusieron duros respondiendo a la presi&oacute;n de tus dedos. Dani te dijo algo y t&uacute; afirmaste con un gesto de cabeza. Entonces se acerc&oacute; a Mar&iacute;a y lami&oacute; y mordi&oacute; sus pezones, a la vez que empezaba a meterla mano por debajo de la falda.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute;a observando a distancia y tem&iacute; que aquello se nos fuera de las manos. Jos&eacute; segu&iacute;a pegado a ti, y en tu mirada y tus gestos, notaba tus ganas de foll&aacute;rtelo. Mar&iacute;a empezaba a ser magreada por Dani y por Javi. Notaba sus pollas duras debajo del pantal&oacute;n del traje, y pens&eacute; que aquello ser&iacute;a cualquier cosa menos una partida de poker. Tos&iacute; y trat&eacute; de llamar tu atenci&oacute;n, pero entonces me di cuenta de que ten&iacute;as tu mano dentro de los pantalones de Jos&eacute;, y agach&eacute; la cabeza.<\/p>\n<p>Nuestras miradas se cruzaron, y emitiste un insonoro &ldquo;gracias, mi amor&hellip;te quiero&rdquo;, al que te respond&iacute; con una sonrisa clara y sincera, y un &ldquo;yo tambi&eacute;n, princesa&rdquo;. Entonces, sacando la mano de la entrepierna de Jos&eacute;, dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Chicos, empecemos la partida, que se nos est&aacute; yendo un poco de las manos la copa de bienvenida&rdquo;.<\/p>\n<p>Cuando diste el toque de atenci&oacute;n para comenzar la partida, Dani y Javi estaban siendo masturbados por Mar&iacute;a que a su vez era magreada por Olibert, que estaba situado a su espalda. Cada polla en una mano, y ella en medio. Jos&eacute; se coloc&oacute; el pantal&oacute;n, tratando de disimular su excitaci&oacute;n. Todos fuisteis conscientes de que ten&iacute;as raz&oacute;n, y entre risas nerviosas y miradas tensas, os sentasteis en la mesa poco a poco.<\/p>\n<p>Antes de repartir la primera mano, volviste a recordar las normas. Todos estuvieron de acuerdo y repartiste la primera mano. Mientras tanto, Mar&iacute;a y yo, semidesnudos servimos las copas a los jugadores. Casi todos pidieron Whisky, excepto t&uacute;, que preferiste una Pepsi Max. Te conozco bien. Quer&iacute;as ganar la partida y desplumarlos. Ya lo hab&iacute;amos hablado hac&iacute;a un par de d&iacute;as. A ninguno le iba a salir gratis el privilegio de jugar un stip-poker contigo, ni la posibilidad de poder follar con una mujer como t&uacute;. De alg&uacute;n modo, quer&iacute;as cobr&aacute;rselo.<\/p>\n<p>Pasada la media hora de juego me llamaste:<\/p>\n<p>&ldquo;Ven aqu&iacute;, puta. Llevo dos manos perdidas y no tengo zapatos. Mis pies necesitan una lengua, y estos cuatro sumisos est&aacute;n jugando al poker y tienen un premio mayor esper&aacute;ndoles&rdquo;.<\/p>\n<p>Sin dudar un segundo, me met&iacute; debajo de la mesa y, de rodillas, comenc&eacute; a lamer tus bonitos pies. Con calma, con mimo&hellip; con amor. Entonces recib&iacute; una patadita en un costado, e imagin&eacute; que alguno de tus nadies estar&iacute;a colocando sus piernas. Pero enseguida not&eacute; otra, un poco m&aacute;s fuerte. Era Jos&eacute;, y no entend&iacute;a por qu&eacute; me estaba dando patadas, pero no le hice caso y segu&iacute; con mi obligaci&oacute;n. Al rato, escuch&eacute; que Jos&eacute; te dec&iacute;a:<\/p>\n<p>&ldquo;Se&ntilde;ora, me gustar&iacute;a que Pedro lamiera mis pies tambi&eacute;n. Quiero humillar a esa puta tan obediente que tienes&rdquo;.<\/p>\n<p>A lo que t&uacute;, respondiste con cierta contundencia:<\/p>\n<p>&ldquo;Ded&iacute;cate a jugar a las cartas y te recomiendo que mejores, porque si no, te vas a ir a tu casa con 300&euro; menos y un buen calent&oacute;n. Yo decido lo que hace mi puta, y como has escuchado, acabo de darle una orden. Pero ya que quieres atenciones, las tendr&aacute;s. Me gusta agasajar a mis invitados. Mar&iacute;a, m&eacute;tete debajo de la mesa y lame los pies de Jos&eacute;&rdquo;<\/p>\n<p>Mar&iacute;a se coloc&oacute; a mi lado y empez&oacute; a lamer sus pies. En un momento dado, metiste una mano en tu entrepierna y colocaste los dedos cerca de tus rodillas. Al verlo, sub&iacute; como un loco para meterlos en mi boca y disfrutar de tu sabor. En un susurro, te dije un &ldquo;gracias Ama&rdquo; al que correspondiste acariciando mi pelo. Me encanta sentir que siempre me proteges. Que siempre me cuidas, incluso cuando me humillas m&aacute;s, aunque en esta noche, ese momento ni siquiera hab&iacute;a asomado.<\/p>\n<p>La partida segu&iacute;a mientras Mar&iacute;a y yo est&aacute;bamos debajo de la mesa. Yo no me separ&eacute; de tus pies, mientras que Mar&iacute;a fue siendo demandada por unos y otros. En un momento dado escuch&eacute; que hab&iacute;a una mano bastante tensa que terminaste perdiendo. Todos estaban emocionados del resultado, especialmente Dani, el ganador de aquella mano. Comprob&eacute; por qu&eacute; cuando vi tu camisa blanca transparente caer al suelo. Sab&iacute;a que no llevabas sujetador, y pude sentir la excitaci&oacute;n de todos los jugadores, pues hubo una especie de silencio tenso que t&uacute; misma te encargaste de apagar.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; os pasa? &iquest;Nunca hab&iacute;ais visto las tetas de una mujer? De hecho, en esta mesa Jos&eacute;, Javi y Olibert ya las han probado. El &uacute;nico que queda es Dani, as&iacute; que no se&aacute;is ni&ntilde;atos, tratad que vuestra sangre se dirija otra vez al cerebro o me va a resultar muy f&aacute;cil ganaros esta noche. Y no me gustan las cosas f&aacute;ciles&rdquo;.<\/p>\n<p>Me llamaste y ordenaste que sirviera otra ronda de bebidas. Tambi&eacute;n nos amenazaste a los dos sobre algo que nos hab&iacute;as dicho antes de empezar la partida. Siempre ten&iacute;a que haber bebida en las copas, pero no quer&iacute;as que ning&uacute;n nadie se emborrachara. Quer&iacute;as disfrutar del ganador, y por nada del mundo se te pasaba por la cabeza que estuviera tan borracho como para no saber follarte como es debido.<\/p>\n<p>Sal&iacute; de la mesa, me acerqu&eacute; al mueble de las bebidas y, con una bandeja serv&iacute; las bebidas a todos los jugadores. Entonces le pediste a Mar&iacute;a que se dedicara a tus pies. Me qued&eacute; inmovil en medio del sal&oacute;n. La partida segu&iacute;a su curso, Mar&iacute;a lam&iacute;a tus pies y los jugadores empezaron a perder manos poco a poco. Dani acababa de perder sus pantalones y sus calzoncillos en dos manos desastrosas, y me pediste que me metiera debajo de la mesa y comenzara a masturbarle. El efecto en los dem&aacute;s fue inmediato. Mientras yo masturbaba con la mano a Dani, el resto de la mesa comprobaron lo dif&iacute;cil que es concentrarse en jugar al poker mientras recib&iacute;an placer. Dani perdi&oacute; otras dos manos consecutivas, y a tenor de tus comentarios, solo le quedaba un calcet&iacute;n puesto.<\/p>\n<p>En un momento dado, nos ordenaste a Mar&iacute;a y a m&iacute; salir de debajo de la mesa. Mar&iacute;a se acerc&oacute; a ti y susurraste algo en su o&iacute;do. Ella se acerc&oacute; a m&iacute; y en medio del sal&oacute;n y a la vista de todos se desnud&oacute;. Yo hice lo mismo y todos los nadies comenzaron a re&iacute;rse al ver mi rid&iacute;cula polla reducida a su m&iacute;nima expresi&oacute;n y atrapada en la jaula de castidad de aluminio. Est&aacute;bamos los dos completamente desnudos, y Mar&iacute;a se sent&oacute; en el sof&aacute;, con las piernas abiertas. Yo me acerqu&eacute; a cuatro patas y comenc&eacute; a comerle el co&ntilde;o, tal y como me hab&iacute;as ordenado hacer. En esa postura, todos se dieron cuenta de que ambos ten&iacute;amos un plug, y se escucharon risas, pero yo sab&iacute;a que a todos les estaba sobrando la partida de poker y entend&iacute; tu estrategia. Quer&iacute;as mover un poco el &aacute;rbol para que cayeran las nueces. Mientras le com&iacute;a el co&ntilde;o a Mar&iacute;a y despu&eacute;s de un par de intensos orgasmos por su parte, te escuch&eacute; decir:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; os pasa chicos? Acabo de ganar cuatro manos seguidas. Parece que ten&eacute;is ganas de terminar la partida, pero os recuerdo que solo el &uacute;ltimo que quede follar&aacute; conmigo. El resto os marchar&eacute;is a vuestra casa sin dinero y sin follar. M&aacute;s vale que espabileis&rdquo;<\/p>\n<p>El primero en perder y levantarse de la mesa fue Dani. Al levantarse de la mesa, completamente desnudo se acerc&oacute; al sof&aacute; donde Mar&iacute;a y t&uacute; hab&iacute;ais ido recogiendo cada una de sus prendas y las hab&iacute;ais dejado convenientemente dobladas, pero t&uacute;, sin retirar los ojos de las cartas, dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Pedro, cari&ntilde;o&hellip; hazle una mamada a Dani. Quiero que se lleve un buen recuerdo de esta noche, y ya que no me va a poner una mano encima, que se vaya con el premio de consolaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>Dej&eacute; de comerle el co&ntilde;o a Mar&iacute;a y me acerqu&eacute; a Dani. &Eacute;l no sab&iacute;a qu&eacute; hacer, as&iacute; que le dije que si quer&iacute;a, pod&iacute;a sentarse en el sof&aacute;, al lado de Mar&iacute;a, y acept&oacute;. Ten&iacute;a un buen cuerpo. Era un chaval joven, de unos 27 a&ntilde;os, con una polla bastante grande que &eacute;l mismo comenzaba a agitar para que fuera ganando tama&ntilde;o. Retir&eacute; su mano y le masturb&eacute; un poco hasta que cogi&oacute; la firmeza suficiente. Le puse un cond&oacute;n y comenc&eacute; a chup&aacute;rsela. Era bastante m&aacute;s grande de lo que pensaba, y enseguida sent&iacute;a mi garganta invadida. Adem&aacute;s era ancha y apenas pod&iacute;a respirar. Debiste darte cuenta de que no estaba poniendo todo mi empe&ntilde;o, y le pediste a Mar&iacute;a que me ayudara. En un principio me alegr&oacute;. Imagin&eacute; que Mar&iacute;a me ayudar&iacute;a a comerle la polla, pero debiste hacerle alg&uacute;n gesto, porque lo que hizo, fue empujar mi cabeza con sus manos. Al principio de una forma suave, pero despu&eacute;s r&iacute;tmica y profundamente, de modo que Dani empez&oacute; a gemir y a respirar cada vez m&aacute;s aceleradamente. Incluso el propio jugador agarr&oacute; con sus dos manos mi nuca y empuj&oacute; fuerte mi cabeza contra su vientre, momento que aprovech&oacute; para, moviendo sus caderas, follarme la boca con movimientos bastante violentos que me estaban provocando arcadas.<\/p>\n<p>Pasaron varios minutos y a pesar de mis esfuerzos en que se corriera, el tipo aguantaba como un campe&oacute;n. Te diste cuenta de que estaba aguantando para humillarte m&aacute;s, y decidiste intervenir, dici&eacute;ndole:<\/p>\n<p>&ldquo;Dani, quita el plug que tiene mi sumiso en el culo y f&oacute;llatelo. Tienes exactamente 5 minutos para correrte. Si no lo haces, el propio Pedro te dar&aacute; la ropa y te acompa&ntilde;ar&aacute; a la puerta&rdquo;.<\/p>\n<p>Al escuchar tus palabras, dej&eacute; de comerle la polla y me coloqu&eacute; a cuatro patas, ofreci&eacute;ndole el culo a Dani. Enseguida sent&iacute; como me sacaba el plug y sin pasar ni dos segundos, volv&iacute; a sentirme lleno otra vez. Me agarraba de la cadera y empujaba fuerte, entre gemidos y jadeos por ambas partes. Sab&iacute;a que no ten&iacute;a mucho tiempo y por la intensidad de sus embestidas, no quer&iacute;a marcharse de nuestra casa sin haberse corrido&hellip; aunque seguro que eras t&uacute; qui&eacute;n estaba en sus planes, y no yo.<\/p>\n<p>Pasado un buen rato te escuch&eacute; arrancar una cuenta atr&aacute;s: &ldquo;10, 9, 8, 7, 6&hellip;&rdquo;. Y entonces sent&iacute; que Dani se estaba corriendo, porque sus gemidos y la fuerza con la que agarraba mis caderas fueron palpables. Finalmente apoy&oacute; su pecho en mi espalda y se qued&oacute; quieto recuperando la respiraci&oacute;n. Yo no me mov&iacute;, esperando y notando el calor de su leche comprimida entre el cond&oacute;n y mi culo. Al rato sali&oacute; de m&iacute; y me levant&eacute; para darle su ropa. Al levantarme todos pudieron observar lo zorra que soy, ya que un hilo de l&iacute;quido preseminal colgaba desde mi polla enjaulada hasta el suelo. T&uacute; tambi&eacute;n te diste cuenta y dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Pedro, cuando se vaya Dani tienes trabajo. Est&aacute;s dejando el parqu&eacute; lleno de tus babas de puta. Le acompa&ntilde;as y lo recoges&rdquo;.<\/p>\n<p>Cuando Dani se visti&oacute; se acerc&oacute; para despedirse, pero ninguno le hicisteis demasiado caso. Levantando la mirada, indiferente, le dijiste adi&oacute;s, y yo me acerqu&eacute; y coloqu&eacute; mi mano en su codo para acompa&ntilde;arle a la puerta. Cuando llegamos all&iacute;, me dijo:<\/p>\n<p>&ldquo;Dale las gracias a tu Ama por la invitaci&oacute;n. Siento haber perdido tan pronto, pero no soy un gran jugador de poker. Espero saber pronto de vosotros y que volv&aacute;is a contar conmigo&rdquo;.<\/p>\n<p>Yo le dije que te trasladar&iacute;a el mensaje y le di las buenas noches. Al marcharse y cerrar la puerta mir&eacute; el reloj de Alexa, y me di cuenta que eran las 2:45 de la madrugada. Me dio la sensaci&oacute;n de estar cansado, pero tambi&eacute;n era muy consciente de que tu excitaci&oacute;n s&oacute;lo aumentaba y tu hambre te manten&iacute;a despierta. Adoras trasnochar, pero si hacerlo significa una noche de juegos como la que est&aacute;bamos viviendo, mucho m&aacute;s.<\/p>\n<p>Al llegar a la mesa te pregunt&eacute; si necesitabas algo, y sin levantar la mirada de las cartas, dijiste que s&iacute;&hellip; que Olivert estaba a punto de desplumarte, y que quiz&aacute;s te vendr&iacute;a bien algo de ayuda. Te observ&eacute; y pude ver que tan solo llevabas tu tanga negro de encaje, y me di cuenta de que la situaci&oacute;n era l&iacute;mite. Aunque tendr&iacute;as tu premio en el ganador, significaba que estabas a punto de quedarte fuera de la partida, y eso no te iba a gustar.<\/p>\n<p>Sin dudarlo, me met&iacute; debajo de la mesa y comenc&eacute; a masturbar a Olibert. Deb&iacute;a tener un gran poder de concentraci&oacute;n, porque no consegu&iacute; que se empalmara&hellip; o no significativamente, as&iacute; que decid&iacute; dar un paso al frente y mientras segu&iacute;a masturb&aacute;ndole con la mano derecha, con la izquierda explor&eacute; su culo, y comenc&eacute; a jugar en su entrada. Algo cambi&oacute;, porque not&eacute; que se movi&oacute; en la silla ech&aacute;ndose hacia adelante, en una clara se&ntilde;al de que quer&iacute;a m&aacute;s. Segu&iacute; masturb&aacute;ndole cada vez m&aacute;s r&aacute;pido mientras ya ten&iacute;a dos dedos entrando y saliendo de su culo. Escuchaba sus &ldquo;uffff&rdquo;, sus &ldquo;joder&rdquo;, y sus &ldquo;qu&eacute; puta es su sumiso, Se&ntilde;ora&rdquo;, y supe que le ten&iacute;a donde t&uacute; quer&iacute;as tenerle.<\/p>\n<p>Me dediqu&eacute; a mantener mi estrategia mientras en la mesa hab&iacute;a una apuesta gorda, y solo quedabais Olibert y t&uacute;. Era evidente que la situaci&oacute;n era l&iacute;mite. Si &eacute;l ganaba la mano, te quedabas fuera de la partida. Pero perdi&oacute;. Lo perdi&oacute; todo. El dinero y toda su ropa. Dando un grito de alegr&iacute;a me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;&iexcl;Tengo mucha suerte de tener algo de ayuda entre bambalinas!!. Sal de ah&iacute; cari&ntilde;o. Olibert est&aacute; contrariado y habr&aacute; que complacerle para que no se vaya a casa de vac&iacute;o y enfadado, &iquest;no crees?&rdquo;.<\/p>\n<p>Contest&eacute; con un &ldquo;S&iacute;, Ama&rdquo; y sal&iacute; de debajo de la mesa. Me ordenaste ponerme a cuatro patas y de forma despectiva le dijiste a Olibert:<\/p>\n<p>&ldquo;Foll&aacute;telo. Est&aacute; dilatado y deseando recibir m&aacute;s polla. Quiero que aguantes hasta que pierda el pr&oacute;ximo jugador&rdquo;.<\/p>\n<p>Olibert afirm&oacute; y se le encendieron los ojos. No era la primera vez que me follaba el culo, ni tampoco la primera vez que follaba contigo. Y en todas las situaciones que ocurri&oacute;, fueron &ldquo;combates&rdquo; de larga duraci&oacute;n, as&iacute; que me coloqu&eacute; a cuatro patas esperando su polla, mientras escuch&eacute; que le dec&iacute;as a Mar&iacute;a:<\/p>\n<p>&ldquo;Mar&iacute;a, cari&ntilde;o. Ponle el cond&oacute;n a Olibert y cuando lo hayas hecho si&eacute;ntate delante de Pedro. Como se le va a hacer largo, ser&aacute; bueno que se entretenga comi&eacute;ndote el co&ntilde;o&hellip; as&iacute; no se aburre&rdquo;.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a obedeci&oacute;, porque pasados unos segundos se sent&oacute; en el suelo, abriendo sus piernas y ofreci&eacute;ndome su co&ntilde;o empapado. Casi a la vez que mi cabeza llegaba a ella, sent&iacute; la polla de Olibert entrando en m&iacute;. Puff&hellip; su primera embestida no dej&oacute; lugar a dudas. Pensaba follarme duro. Mientras lo hac&iacute;a, yo gem&iacute;a de dolor y de placer por ofrecerme a ti, Por estar humill&aacute;ndome para ti mientras uno de tus juguetes me follaba. Pero al menos me hab&iacute;as dado con qu&eacute; entretenerme, y procur&eacute; dejar a un lado el dolor de sus embestidas para concentrarme en darle placer a Mar&iacute;a.<\/p>\n<p>En eso estaba cuando te escuch&eacute; decir:<\/p>\n<p>&ldquo;Pufff. Qu&eacute; suerte he tenido. &iexcl;&iexcl;Pensaba que perd&iacute;a la mano!! Bueno chicos, pues ya tenemos ganador. Jos&eacute;, ponte a la cola para follarte a Pedro, que yo terminar&eacute; esta mano con Javi y despu&eacute;s me cobrar&eacute; mi premio con creces. &iexcl;No sabes las ganas que tengo de follarte, guapito!&rdquo;<\/p>\n<p>Sin levantar la cabeza del co&ntilde;o de Mar&iacute;a, esas palabras me hicieron sentir un calor tremendo que me sub&iacute;a desde el est&oacute;mago hasta la cabeza. Es el calor de la humillaci&oacute;n extrema. De escuchar a la mujer de tu vida verbalizar las ganas que tiene de follarse a otro, y de saber que lo har&aacute; delante de ti. Pero a pesar de la humillaci&oacute;n y del dolor de mi culo por sentir a Olibert, me concentr&eacute; en mi obligaci&oacute;n, y segu&iacute; comi&eacute;ndole el co&ntilde;o a Mar&iacute;a, que se estaba corriendo en mi boca, aunque no de la forma que lo haces t&uacute;, empap&aacute;ndome completamente, sino de una forma mucho m&aacute;s silenciosa y sin squirt.<\/p>\n<p>Al verlo, y darte cuenta que a Olibert le quedaba un buen rato, le dijiste a Mar&iacute;a que se colocara pegada a m&iacute;, y que le ofreciera su culo a Jos&eacute; para que no estuviera esperando sin hacer nada. Este no se lo pens&oacute; dos veces y, cogiendo un cond&oacute;n de una pecera donde los guardamos, comenz&oacute; a follarle el culo a Mar&iacute;a. Me alegr&eacute; de que no me estuviera follando a m&iacute;, porque tiene actitud chulesca y a veces se extralimita humill&aacute;ndome de m&aacute;s, as&iacute; que, girando la cabeza y mir&aacute;ndole a los ojos le dije:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Te apetec&iacute;a follarme, Jos&eacute;? &iquest;Quer&iacute;as humillarme foll&aacute;ndome duro, verdad? Pues hoy te vas sin follarme a m&iacute; y sin follar con mi Ama. Pero no te preocupes&hellip; un mal d&iacute;a lo tiene cualquiera. A lo mejor volvemos a llamarte alguna vez&rdquo;.<\/p>\n<p>En la mesa escuch&eacute; tu carcajada, mientras dec&iacute;as:<\/p>\n<p>&ldquo;Pero mira que eres puta, cari&ntilde;o. Te mereces que les diga a los nadies que cambien de objetivo&hellip; pero me has hecho re&iacute;r. Seguid disfrutando, chicos&hellip; nosotros estamos ya en la &uacute;ltima mano y enseguida nos unimos a la fiesta&rdquo;.<\/p>\n<p>Te mir&eacute; y te gui&ntilde;&eacute; un ojo. Me tiraste un beso, y volviendo a concentrarte en tu mano de cartas y en la apuesta que acababa de hacer Javi, dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Las veo. Poker de ases. Baja tus cartas Javi&hellip; y creo que puedes ir baj&aacute;ndote los calzoncillos tambi&eacute;n, porque acabo de ganarte&rdquo;.<\/p>\n<p>Mientras Olibert segu&iacute;a foll&aacute;ndome, observ&eacute; la cara de Javi. Acababa de perder todo lo que les hab&iacute;a ido ganando a Dani y a Jos&eacute;. Hab&iacute;as conseguido ganarles a todos. Delante de ti estaban todas las fichas, lo que significaba que ten&iacute;as la mitad de tu objetivo conseguido. Estaban desplumados. Ahora te tocaba cobrar la otra mitad. Javi.<\/p>\n<p>Pero no ten&iacute;as prisa por cobrarte a tu presa. En tanga te sentaste en el sof&aacute;, y le pediste a Javi que te acompa&ntilde;ara a disfrutar del espect&aacute;culo. Se sent&oacute; a tu lado y os qued&aacute;steis mirando c&oacute;mo Jos&eacute; le follaba el culo a Mar&iacute;a mientras Olibert hac&iacute;a lo mismo conmigo. Te conozco y s&eacute; que no quer&iacute;as follarte a Javi habiendo demasiada gente alrededor, pero sent&iacute; perfectamente tu excitaci&oacute;n y segundos despu&eacute;s, tu mano se desliz&oacute; por debajo de tu tanga y comenzaste a acariciarte.<\/p>\n<p>Jos&eacute; se corri&oacute; escandalosamente, y le pediste que siguiera bombeando hasta que Olibert terminara conmigo, pero por si acaso le dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Olibert, tienes un minuto para correrte mientras te follas a mi sumiso. Si no lo haces en ese tiempo te ir&aacute;s a casa igual que has venido, pero sin tus 300&euro;&rdquo;.<\/p>\n<p>Miraste tu reloj y el nadie aument&oacute; su velocidad. Me estaba destrozando por dentro pues no solo me follaba m&aacute;s r&aacute;pido, sino tambi&eacute;n mucho m&aacute;s fuerte. Me agarraba por la cadera y me atra&iacute;a con sus brazos mientras su polla empujaba dentro de m&iacute;. Yo le suplicaba que se corriera dentro de m&iacute;. Que me hiciera sentir lo zorra que soy, que me hiciera disfrutar como un hombre&hellip; y no pasaron diez segundos de estas palabras y se corri&oacute; entre gemidos que yo acompa&ntilde;&eacute; como buena puta.<\/p>\n<p>&ldquo;Chicos, que Pedro os quite los condones y os de la ropa. Vestiros y marcharos a casa. Mi chico, &iquest;puedes ser tan amable y servicial como hasta ahora y acompa&ntilde;arlos a la puerta?. Mar&iacute;a, ac&eacute;rcate y c&oacute;meme el co&ntilde;o, por favor&hellip; Estoy muy cachonda y tengo much&iacute;simas ganas de correrme&rdquo;.<\/p>\n<p>Les quit&eacute; el cond&oacute;n a Jos&eacute; y a Olibert. Estaba humillado y dolorido, pues llevaban foll&aacute;ndome m&aacute;s de 20 minutos sin parar, pero estaba contento de haber aguantado y de ver lo excitada que estabas. Adem&aacute;s hab&iacute;as ganado la partida, te hab&iacute;as llevado m&aacute;s de 1.000&euro; y, aunque no me hab&iacute;as dicho nada, sent&iacute;a que tu objetivo real era Javi, as&iacute; que estaba seguro que estabas feliz.<\/p>\n<p>Cuando ambos se vistieron se despidieron de ti, pero apenas contestaste. Estabas desnuda, con las piernas abiertas y Mar&iacute;a comi&eacute;ndote el co&ntilde;o. A tu lado, Javi estaba completamente desnudo y le estabas masturbando mientras tanto. Tu peque&ntilde;a mano apenas consegu&iacute;a tapar un 20% de su polla. Era enorme, y record&eacute; que me hablaste de lo grande que era cuando te lo follaste 2 o 3 meses atr&aacute;s. Yo no pude verlo, porque me mantuviste las 3h que estuvo en casa con los ojos cerrados, pero lo sent&iacute; perfectamente cuando le ordenaste follarme. Me pas&eacute; dos d&iacute;as record&aacute;ndole cada vez que me ten&iacute;a que sentar.<\/p>\n<p>Acompa&ntilde;&eacute; a los nadies a la puerta y les di las buenas noches. Eran m&aacute;s de las 4 de la madrugada, y conoci&eacute;ndote, todav&iacute;a quedaba un rato de fiesta y estaba seguro que pensabas aprovechar tu premio. Pas&eacute; por la cocina para beber agua y despu&eacute;s fui al ba&ntilde;o a limpiarme un poco. A los tres minutos volv&iacute; al sal&oacute;n y te encontr&eacute; cabalgando encima de Javi. La imagen era incre&iacute;ble. Estabas d&aacute;ndole la espalda, subiendo y bajando sobre su polla. Ten&iacute;as los ojos casi en blanco y tus gemidos eran super intensos. Mir&aacute;ndome fijamente apenas pod&iacute;as articular palabra, y solo dec&iacute;as:<\/p>\n<p>&ldquo;Puta, puta, puta&hellip; eres una puta mi amor. Ohhhh Dios&hellip; qu&eacute; polla. Es incre&iacute;ble. Agghhhh. Sigue Javi. No pares, voy a correrme&rdquo;.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a estaba lamiendo tus pies, y cuando sent&iacute; que tu orgasmo estaba cerca coloqu&eacute; mi boca pegada a tu co&ntilde;o. Ten&iacute;a la polla de Javi roz&aacute;ndome la nariz, y me aseguraba de que mi lengua llegara a tu cl&iacute;toris, a pesar de que apoyaba mi barbilla en sus pelotas y que cada vez que sub&iacute;as y bajabas sobre &eacute;l, su polla llegaba a mi lengua. Pero ten&iacute;a claro lo que quer&iacute;a hacer, y segu&iacute; empujando con fuerza para comerte el co&ntilde;o mientras tu orgasmo llegaba. &iexcl;Y vaya si lleg&oacute;! Te corriste de una forma incre&iacute;ble, y empapaste mi cara completamente. No sab&iacute;a si le pedir&iacute;as a Javi que parase un segundo para dejar que te limpiara bien, as&iacute; que comenc&eacute; a pasar mi lengua por tus piernas, tu co&ntilde;o, sus pelotas, hasta que, sin preguntar agarr&eacute; su polla y me la met&iacute; en la boca.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a hacerle una mamada mientras t&uacute; segu&iacute;as masturb&aacute;ndote. As&iacute; lleg&oacute; tu tercer orgasmo casi consecutivo, pues te hab&iacute;as corrido tambi&eacute;n en la boca de Mar&iacute;a. Cambi&eacute; boca por mano y, mientras manten&iacute;a la polla de Javi en su m&aacute;ximo esplendor, limpi&eacute; con la boca tu corrida, hasta que me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Cari&ntilde;o, mete su polla en mi co&ntilde;o. Quiero correrme con &eacute;l. Se lo est&aacute; ganando, &iquest;no te parece, puta?&rdquo;.<\/p>\n<p>Metiendo su gran polla en tu co&ntilde;o, te dije que por supuesto que se lo estaba ganando. Me miraste f&iacute;jamente mientras tu boca se abr&iacute;a, y tu cuerpo volv&iacute;a a subir y bajar encima de Javi. Entonces me pediste que te besara. Me incorpor&eacute; y nos besamos. Nos besamos intensamente. Salvajemente. Nuestras lenguas se mov&iacute;an a toda velocidad y parec&iacute;a que nos &iacute;bamos a arrancar los labios. Entonces te separaste un poco de m&iacute; y me escupiste en los ojos. Despu&eacute;s otra vez. Y comenzaste a pegarme mientras no parabas de foll&aacute;rselo. Y entonces ocurri&oacute;. Con una voz grave, me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Supl&iacute;camelo, zorra. Supl&iacute;came que me corra. P&iacute;dele al juguete que se corra conmigo. Quiero disfrutar de una polla de verdad por una vez. &iexcl;Vamos!. &iquest;A qu&eacute; esperas?&rdquo;<\/p>\n<p>Y mientras segu&iacute;as peg&aacute;ndome, te supliqu&eacute; que te corrieras con el juguete. Le supliqu&eacute; que aguantara hasta tu orgasmo. Le dije que yo le avisar&iacute;a, pero que por favor aguantara hasta el final. Y tus golpes cada vez eran m&aacute;s fuertes, y tus movimientos m&aacute;s violentos&hellip; hasta que echaste el cuello hacia atr&aacute;s y lo sent&iacute; llegar.<\/p>\n<p>&ldquo;Por favor, Ama. C&oacute;rrete para m&iacute;. C&oacute;rrete follando con otro. Soy tu puta, y disfruto de compartirte con otros. Te lo ruego mi amor. Dame tu orgasmo. Javi, &iexcl;atento!&rdquo;<\/p>\n<p>Y sent&iacute; un escalofr&iacute;o recorrer tu cuerpo. Una especie de descarga el&eacute;ctrica en el instante en que te vino un orgasmo incre&iacute;ble, y le dije a Javi: &ldquo;Ahora, Javi. Por favor. C&oacute;rrete con Ella&rdquo;.<\/p>\n<p>Y as&iacute; fue. Me qued&eacute; observando dos cuerpos moverse en perfecta sincron&iacute;a. Tu peque&ntilde;o cuerpo insertado en su polla. Tus bonitos ojos inyectados en sangre. El placer rebosando por todos los poros de tu piel Tus pezones duros, la piel de los dos brillante por el sudor.<\/p>\n<p>Y entonces, la pausa. Los jadeos, igual que los de un maratoniano despu&eacute;s de terminar sus 42km. Te dejaste caer, colocando tu espalda sobre su pecho y ambos tratabais de recuperar el resuello. Yo, sin dudar un instante comenc&eacute; a limpiar tu orgasmo, y cuando lo hice, sujet&eacute; el cond&oacute;n en la base de su polla y, haci&eacute;ndole un nudo te lo ense&ntilde;&eacute; y lo met&iacute; en mi boca. Sent&iacute;a su leche caliente en mi lengua. Sab&iacute;a que te excitaba sobremanera que tuviera el sabor del l&aacute;tex mezclado con tu sabor, y la textura del semen del juguete, y dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Muy bien cari&ntilde;o. Por respeto a nuestro amigo, no se te ocurra sacarlo de tu boca hasta que se vaya, zorra&rdquo;<\/p>\n<p>E inmediatamente le dijiste a Mar&iacute;a:<\/p>\n<p>&ldquo;Mar&iacute;a, preciosa. Ponte mi arn&eacute;s y f&oacute;llate a mi puta. Creo que se ha quedado con ganas de m&aacute;s, y mi amante acaba de correrse. Necesitar&aacute; un descanso. Nos lo preparas, bonita?&rdquo;<\/p>\n<p>Mar&iacute;a sonr&iacute;o y te dijo que lo har&iacute;a encantada, as&iacute; que se acerc&oacute; a la mesa del sal&oacute;n repleta de juguetes y se coloc&oacute; el arn&eacute;s con el dildo rosa, que le quedaba incre&iacute;ble. Me dijiste que me colocara a cuatro patas a escasos cent&iacute;metros de tus pies, y mir&aacute;ndote. Segu&iacute;as tumbada encima de Javi, cuya polla relajada era bastante m&aacute;s grande que la m&iacute;a en su m&aacute;xima erecci&oacute;n. &Eacute;l besaba tu cuello y tu espalda mientras sus manos disfrutaban de tus preciosas tetas. Baj&eacute; la mirada, porque no soporto que otros labios recorran tu piel, pero al darte cuenta, me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;No retires tu mirada de nosotros, mi amor. Quiero que veas c&oacute;mo su boca recorre mi piel, como sus manos me hacen suya y c&oacute;mo vuelve a excitarme, y voy a ense&ntilde;arte a comerse una polla as&iacute; de grande, para cuando volvamos a verle otra vez. Porque pienso repetir, y no voy a tardar mucho en hacerlo, pero los tres solos. &iquest;Te parece bien, mi amor?&rdquo;<\/p>\n<p>Manteni&eacute;ndote la mirada, y mientras apretaba los dientes, contest&eacute; que s&iacute;. Que me parec&iacute;a perfecto, y que ten&iacute;a muchas ganas de que volvieras a foll&aacute;rtelo. Sonre&iacute;ste y dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Y dime, puta. &iquest;Tienes ganas de que me vuelva a excitar y follemos otra vez despu&eacute;s de com&eacute;rsela? &iquest;Quieres verlo de cerca, bonita?&rdquo;<\/p>\n<p>Contest&eacute; un &ldquo;S&iacute;, Ama&rdquo; que apenas sal&iacute;a de mi. Humillado mientras &eacute;l no paraba de besar tu cuerpo y manosearte. Ahora ten&iacute;a una mano en tu co&ntilde;o y otra segu&iacute;a en tus tetas. Estaba siendo follado por cuarta o quinta vez en la noche (hab&iacute;a perdido la cuenta), en esta ocasi&oacute;n por Mar&iacute;a, que respiraba cada vez m&aacute;s agitadamente, fruto de su excitaci&oacute;n y de ver el primera persona que la polla de Javier estaba volviendo a la vida gracias a tus caricias y a las suyas.<\/p>\n<p>Entonces te retiraste de su espalda, te arrodillaste en el suelo y me besaste. Mientras Mar&iacute;a segu&iacute;a foll&aacute;ndome, el tiempo se detuvo durante unos segundos. Y me sent&iacute; volar. Tus besos son pura gasolina para mi cansancio&hellip; para mi motivaci&oacute;n. Pero en el momento que dejaste de besarme, dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Mira y aprende c&oacute;mo se come una polla de verdad, zorra&rdquo;.<\/p>\n<p>Y despu&eacute;s de ponerle un cond&oacute;n, sent&iacute;a que hac&iacute;as magia cuando su polla desaparec&iacute;a en tu boca. No pod&iacute;a creer lo que estaba viendo. Yo apenas era capaz de meterme la mitad, y t&uacute; estabas llegando con tus labios hasta su base, de forma que no ve&iacute;a m&aacute;s que la &uacute;ltima vuelta del cond&oacute;n. Enseguida su polla fue enorme otra vez, y sin mirarme siquiera, esta vez mir&aacute;ndole a los ojos, comenzaste a foll&aacute;rtelo de nuevo. La imagen era espectacular. Sent&iacute;a cada cm de Javi entrando y saliendo de ti, apenas a 30cm de mi cara. En un segundo, el sal&oacute;n se inund&oacute; de gemidos. Los vuestros eran los que se clavaban en mi cerebro, pero tambi&eacute;n me descubr&iacute; gimiendo como una puta&hellip; como tu puta, e inmediatamente sent&iacute; que Mar&iacute;a se estaba corriendo de tanta excitaci&oacute;n acumulada.<\/p>\n<p>Cuando se corri&oacute; te escuch&eacute; ordenarme limpiar a Mar&iacute;a como lo hac&iacute;a contigo, as&iacute; que retir&eacute; cuidadosamente el strap de sus caderas para comerle el co&ntilde;o en el suelo, cuando la ordenaste sentarse al lado de Javi. All&iacute; estaba yo, lamiendo el co&ntilde;o de Mar&iacute;a mientras te ve&iacute;a montar a Javi y gemir de una forma que no te hab&iacute;a visto antes. Tambi&eacute;n Mar&iacute;a emit&iacute;a ruiditos cada vez que mi lengua rozaba su cl&iacute;toris, sensible despu&eacute;s de su orgasmo. Javi, por su parte te agarraba del pelo y te follaba de un modo animal. Estrujaba tus tetas con sus grandes manos y te agarraba de la cadera para entrar bien dentro de ti. En pleno polvo, te dirigiste a m&iacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Puta, si&eacute;ntate en el respaldo del sof&aacute;. Coloca tus piernas a ambos lados de la cabeza de Javi y b&eacute;same. Quiero correrme mientras nos besamos&rdquo;.<\/p>\n<p>Obedec&iacute; inmediatamente y nos besamos. En medio de nuestros besos y nuestros te quieros, te corriste. Un orgasmo largu&iacute;simo que quiz&aacute;s fueron dos seguidos, pues Javi sigui&oacute; foll&aacute;ndote un buen rato m&aacute;s, hasta que comenz&oacute; a gritar:<\/p>\n<p>&ldquo;Joooder, siiiiiii. Me corro, me corro&hellip; me corro&rdquo;<\/p>\n<p>Y efectivamente, se corri&oacute; dentro de ti a la vez que tu segundo orgasmo consecutivo llegaba a su fin. No dejamos de besarnos ni un momento. Javi segu&iacute;a dentro de ti y ambos recuper&aacute;bais la respiraci&oacute;n. Pasados unos minutos me dijiste que hiciera mi trabajo. Saliste de Javi y lo primero que hice fue hacer otro nudo a su cond&oacute;n y meterlo en la boca, junto al anterior, que ya estaba fr&iacute;o. Con ambos condones en la boca, agach&eacute; mi cabeza y me acerqu&eacute; al lado del sof&aacute; en el que te hab&iacute;as sentado. Te limpi&eacute; durante un buen rato y despu&eacute;s te incorporaste y me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Chicos, ten&eacute;is que iros. Quiero descansar y abrazar a mi chico. Hoy se ha portado como un campe&oacute;n. Vamos cari&ntilde;o, ay&uacute;dales a vestirse y les despides&rdquo;.<\/p>\n<p>Te acercaste a Mar&iacute;a y le diste un beso. Al acercarte a Javi, este te agarr&oacute; de la cintura y te peg&oacute; contra &eacute;l, y le dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Tu turno ha terminado. Ahora eres transparente para mi, vete con Pedro y ya volver&aacute;s a tener noticias nuestras&hellip; o no. Gracias por ser el veh&iacute;culo de nuestro placer. Hasta otra&rdquo;<\/p>\n<p>Y sin mirar atr&aacute;s, te diste la vuelta y desnuda subiste a la habitaci&oacute;n. Ten&iacute;a claro que ibas directa a la ducha, as&iacute; que me apresur&eacute; en despedir a Javi y a Mar&iacute;a y sub&iacute; contigo a la ducha. Nos besamos abrazados durante 5 minutos. Nos bes&aacute;bamos y nos mir&aacute;bamos a los ojos. Nos dec&iacute;amos sinceros &ldquo;te quiero&rdquo; y volv&iacute;amos a besarnos, hasta que al salir de la ducha, retiraste mi jaula de castidad y abri&eacute;ndome la cama me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Vamos mi amor. Hoy quiero que duermas desnudo para m&iacute;. Ma&ntilde;ana te despertar&eacute; con una mamada que no olvidar&aacute;s en mucho tiempo. Me has hecho disfrutar much&iacute;simo hoy. Te quiero&rdquo;<\/p>\n<p>Y me met&iacute; en la cama con una sonrisa y el cuerpo destrozado. Me dol&iacute;a todo, pero estaba feliz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 29<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Llevaba varios d&iacute;as con ello en la cabeza, y un jueves, despu&eacute;s de comer, y mientras charl&aacute;bamos tomando el caf&eacute;, te dije: &ldquo;Ama, me gustar&iacute;a organizar una partida de poker. De hecho, ser&iacute;a un strip-poker. Hab&iacute;a pensado en conseguirte cuatro sumisos para que juegues con ellos al poker. 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