{"id":41164,"date":"2023-03-02T23:38:45","date_gmt":"2023-03-02T23:38:45","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-02T23:38:45","modified_gmt":"2023-03-02T23:38:45","slug":"mi-nuevo-vecino-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-nuevo-vecino-parte-i\/","title":{"rendered":"Mi nuevo vecino (parte I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41164\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Comenzar una nueva vida siempre es dif&iacute;cil, tengo 25 a&ntilde;os, y hace poco me mud&eacute; de ciudad por cuestiones de trabajo. Hoy d&iacute;a no es f&aacute;cil encontrar un buen puesto de trabajo, entonces no me encontraba en posici&oacute;n de rechazar esta oportunidad, la ciudad que sol&iacute;a llamar casa se encuentra a 18 horas en auto de donde empezar&eacute; a vivir desde ahora. Mi nombre es Tatiana soy de pelo claro, de tez blanca y cuerpo delgado.<\/p>\n<p>Por fin llegaba a mi nueva casa y ten&iacute;a que acomodar algunas cosas que me hab&iacute;a tra&iacute;do, adem&aacute;s de acomodar unos muebles que me prestaba mi t&iacute;a. Fue f&aacute;cil meter las cosas peque&ntilde;as al nuevo departamento, sin embargo, los muebles y cajas m&aacute;s pesadas ciertamente era m&aacute;s complicado, adem&aacute;s que no conoc&iacute;a a nadie de la ciudad entonces no pod&iacute;a pedir ayuda.<\/p>\n<p>Consider&eacute; en llamar a alg&uacute;n servicio de mudanzas, sin embargo, no ten&iacute;a mucho dinero en efectivo como para pagarles, mis opciones se iban reduciendo. Por suerte un se&ntilde;or que viv&iacute;a en el mismo edificio apareci&oacute; y se ofreci&oacute; a ayudarme. Un se&ntilde;or mayor de unos 50 a&ntilde;os, con pelo ya canoso y una barriga notable por la edad.<\/p>\n<p>Ya hab&iacute;amos podido acomodar la gran mayor&iacute;a de muebles y &eacute;l me hizo saber su cansancio, adem&aacute;s de su dolor de espaldas. Se disculp&oacute; por no poder seguir a lo que yo obviamente agradec&iacute;, empec&eacute; a mover algunos muebles que faltaban, cuando un joven de unos 30 a&ntilde;os toc&oacute; mi puerta. Yo lo vi y se present&oacute; muy amablemente<\/p>\n<p>-Hola como estas, mi nombre es Franco soy hijo de Ernesto el se&ntilde;or que te estaba ayudando.<\/p>\n<p>Me quer&iacute;a morir de verg&uuml;enza porque me hab&iacute;a ayudado tanto el se&ntilde;or y no sab&iacute;a ni su nombre. Salude a franco muy cordialmente. Cuando &eacute;l me ofreci&oacute; su ayuda, coment&aacute;ndome que su padre le conto de mi situaci&oacute;n. Franco era un hombre relativamente alto, de aproximadamente 1&rsquo;80 pelo oscuro y se notaba que se manten&iacute;a en estado atl&eacute;tico, si bien no era un cuerpo de deportista se notaba que ten&iacute;a cierto cuidado con su cuerpo.<\/p>\n<p>Franco me termino de ayudar acomodamos lo que quedaba y le dije si gustaba quedarse a tomar un refresco o algo en modo de agradecimiento. Propuesta la cual rechazo, me comento que deb&iacute;a volver a su casa a poder seguir trabajando. Soy una chica atractiva por lo cual no es muy com&uacute;n que me rechacen, obviamente no quer&iacute;a hacer nada con &eacute;l, solo quer&iacute;a platicar un poco y hacer un amigo, por lo cual imaginaran mi sorpresa. Fue raro, un poco inusual, y eso me dio cierto calor en mi cuerpo, un cierto morbo por aquello que era dif&iacute;cil de conseguir.<\/p>\n<p>Llegaba la noche, para cenar compre una pizza y un vino para celebrar yo solita mi nuevo apartamento. Tome unas dos copas y al llegar a mi cama intente descansar para limpiar y acomodar un poco m&aacute;s mi nuevo departamento. Intente dormir, pero el vino reavivo el calor que genero franco en mis horas anteriores.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a evitarlo, baj&eacute; mi mano lentamente y empec&eacute; a acariciar suavemente mi entrepierna, el calor empez&oacute; a subir por todo mi cuerpo enfoc&aacute;ndose en mi puchita. Imaginaba a aquel hombre, y me hac&iacute;a preguntas, &iquest;c&oacute;mo se ver&iacute;a con su pecho al aire?, &iquest;c&oacute;mo besar&iacute;a?, &iquest;se depilar&aacute; ah&iacute; abajo? &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; el tama&ntilde;o de ah&iacute; abajo? Muchas dudas que solo me calentaban m&aacute;s y m&aacute;s. Empec&eacute; a acariciar suavemente mi cl&iacute;toris, lo mov&iacute;a en c&iacute;rculos con dos dedos mientras con mi otra mano acariciaba uno de mis pechos. Poco a poco aumentaba la intensidad de mis movimientos, apretaba m&aacute;s fuerte mi pecho, mov&iacute;a mas r&aacute;pido mis dedos en mis caricias. Acerque mis dedos a mis labios y los ensalive totalmente, a lo que prosegu&iacute; a introducirlos en mi puchita. Sent&iacute;a el calor que emanaba dentro m&iacute;o, pocas veces me hab&iacute;a sentido as&iacute;, la humedad ah&iacute; abajo era impresionante, algo que pocas veces viv&iacute;. Al sacar mis dedos observaba como estos estaban totalmente mojados producto de mi excitaci&oacute;n. Intercalaba constantemente entre masajear mi cl&iacute;toris, e introducir mis dedos, mientras la otra segu&iacute;a jugueteando con mis pechos.<\/p>\n<p>Cada vez era m&aacute;s dif&iacute;cil poder contener mis gemidos, intentaba ahogarlos, sin embargo, el recuerdo no lo dejaba f&aacute;cil. Cada vez aumentaba m&aacute;s la velocidad de mis dedos, y sent&iacute;a como lentamente mi cuerpo empezaba a desobedecerme, sent&iacute;a que se acercaba aquella sensaci&oacute;n que de explosi&oacute;n de placer. Me sent&iacute; en los cielos unos segundos, mientras sent&iacute;a como explotaba en un orgasmo y no pod&iacute;a evitarlo, di un gemido, que si mi vecino estaba despierto estoy segura que lo habr&aacute; o&iacute;do, ojal&aacute; lo haya o&iacute;do. Al quitar mis dedos de mi entrepierna vi que estaban exageradamente h&uacute;medos, el morbo me invadi&oacute;, nunca antes estuve tan caliente. No tarde mucho en dormirme y en tomar una decisi&oacute;n, me iba a follar a mi vecino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Comenzar una nueva vida siempre es dif&iacute;cil, tengo 25 a&ntilde;os, y hace poco me mud&eacute; de ciudad por cuestiones de trabajo. Hoy d&iacute;a no es f&aacute;cil encontrar un buen puesto de trabajo, entonces no me encontraba en posici&oacute;n de rechazar esta oportunidad, la ciudad que sol&iacute;a llamar casa se encuentra a 18 horas en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24474,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":{"0":"post-41164","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-masturbacion"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41164","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24474"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41164"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41164\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41164"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41164"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41164"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}