{"id":41178,"date":"2023-03-03T23:00:00","date_gmt":"2023-03-03T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-03T23:00:00","modified_gmt":"2023-03-03T23:00:00","slug":"marita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/marita\/","title":{"rendered":"Marita"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41178\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Marita, mi esposa de 35 a&ntilde;os, es una mujer s&uacute;per caliente y ratonera que me ha hecho la vida muy feliz en lo sexual.<\/p>\n<p>Cierta ma&ntilde;ana viajamos a Buenos aires por un tr&aacute;mite necesario y que no pod&iacute;a esperar. La oficina a la que deb&iacute;amos ir se encuentra a dos cuadras de la estaci&oacute;n terminal de subte en Primera junta. Si bien, est&aacute;bamos citados para las 14 h, salimos con tiempo de sobra, y viajamos en tren hasta caballito. Primero fue ubicar el edificio en calle ram&oacute;n falc&oacute;n y luego, recorrimos el lugar, negocios y al entrar en una galer&iacute;a, Marita me tom&oacute; de un brazo diciendo:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Mir&aacute;, querido! -Se&ntilde;alando un cartelito que dec&iacute;a &ldquo;Sex shop&rdquo; &ndash; Local 8, por escalera.<\/p>\n<p>Sonre&iacute; y pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Quer&eacute;s ir? Total, nos sobra el tiempo.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;S&iacute;, vamos!<\/p>\n<p>Subimos la escalera y en el 1&ordm; piso ubicamos el local que ten&iacute;a un gran vidrio oscuro y la puerta con vidrio, tambi&eacute;n oscura. Es decir, no dec&iacute;a nada por fuera. Manote&eacute; el picaporte y la puerta se abri&oacute;. Ingresamos y detr&aacute;s de un peque&ntilde;o escritorio hab&iacute;a un hombre de unos 70 a&ntilde;os sentado en una silla giratoria.<\/p>\n<p>Saludamos y &eacute;l tipo se puso de pie preguntando qu&eacute; and&aacute;bamos buscando.<\/p>\n<p>Mi esposa tomo la palabra y con su acostumbrada manera de decir, fue directa:<\/p>\n<p>&mdash; Mi amor, mostrame algunos consoladores como para m&iacute;. Es decir, que sean bien grandes como para mi &ldquo;chuchita jugosa&rdquo;.<\/p>\n<p>El tipo me mir&oacute; de reojo, como pensando, bastante putita tu mujer. Yo sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>Nos llev&oacute; a una sala detr&aacute;s de otra puerta y nos maravillamos la cantidad de cosas que hab&iacute;a. Marita observaba con los ojos enormemente abiertos y su gesto de grata sorpresa lo dec&iacute;a todo. El viejo le dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Se&ntilde;ora, mire lo que quiera sin apuro. Y se corri&oacute; junto a la ventana d&aacute;ndole espacio a Marita para que agarrara cada chiche que le gustara y fuera preguntando los precios.<\/p>\n<p>Mi esposa me mostraba con ansiedad todo lo que le gustaba y me miraba si aceptaba pagar ese precio. Yo asent&iacute;a con la cabeza hasta que, por fin, luego de ver todo, agarr&oacute; dos, uno largo y medio grueso y otro, casi como la de un caballo, enorme de color negro.<\/p>\n<p>&mdash; Bueno decidite cu&aacute;l quer&eacute;s. &ndash;Dije sonriendo.<\/p>\n<p>Ella dudaba, cuando el viejo le dijo a mi esposa:<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, si quieren, me voy a la otra parte, cierro la puerta y que su mujer los pruebe a ver cu&aacute;l lo siente mejor.<\/p>\n<p>&mdash; Marita contest&oacute; que s&iacute;, que su chuchita se muere por probarlo cuanto antes.<\/p>\n<p>El viejo me mir&oacute; y nos dej&oacute; solos.<\/p>\n<p>Mi esposa, ni lerda ni perezosa, se sac&oacute; la pollera y bombacha y empez&oacute; a met&eacute;rselos y gozar con cada uno de los que m&aacute;s le gustaba.<\/p>\n<p>Yo ya ten&iacute;a la pija al mango, mir&aacute;ndola con su carita de putita ingenua, como se los enterraba en la concha. Cuando sus gemidos me anticipaban que estaba orgasmando, abr&iacute; la puerta y llam&eacute; al viejo para que no se perdiera el show porno de Marita.<\/p>\n<p>El viejo se qued&oacute; perplejo sin perderse detalle de la putita de mi esposa que lam&iacute;a un consolador y con la otra mano se pajeaba con otro. Cuando acab&oacute;, le dijo al viejo:<\/p>\n<p>&mdash; Mi amor, me voy a llevar estos dos. Me cogieron muy bien.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Verdad querido? &#8211; Me dijo, mir&aacute;ndome con sus ojitos de carnero degollado, para que no me quejara por gastar en los dos consoladores. Re&iacute; asintiendo la compra.<\/p>\n<p>El viejo los agarr&oacute; y pas&aacute;ndole un trapito h&uacute;medo los limpi&oacute;, los meti&oacute; en caja y poni&eacute;ndolos en una bolsita, se lo dio a Marita.<\/p>\n<p>Yo, pagu&eacute; sin chistar, pero feliz de su show y de lo que seguir&iacute;a una vez llegados a casa, despu&eacute;s del tr&aacute;mite que nos hab&iacute;a tra&iacute;do a la ciudad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Marita, mi esposa de 35 a&ntilde;os, es una mujer s&uacute;per caliente y ratonera que me ha hecho la vida muy feliz en lo sexual. Cierta ma&ntilde;ana viajamos a Buenos aires por un tr&aacute;mite necesario y que no pod&iacute;a esperar. 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