{"id":41195,"date":"2023-03-06T03:38:04","date_gmt":"2023-03-06T03:38:04","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-06T03:38:04","modified_gmt":"2023-03-06T03:38:04","slug":"me-confundieron-con-una-profesional-y-me-encanto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-confundieron-con-una-profesional-y-me-encanto\/","title":{"rendered":"Me confundieron con una profesional y me encant\u00f3"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41195\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 24<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Comienzo describi&eacute;ndome. Me llamo Ang&eacute;lica, la mayor&iacute;a me conoce como Angie, aunque no me molesta que me pongan apodos o sobrenombres. Soy morena clara, casi blanca. Ojos grandes caf&eacute; obscuro, pesta&ntilde;as largas, cejas pobladas, labios gruesos y cabello casta&ntilde;o obscuro. Desde la secundaria soy muy caderona y con el tiempo mis pompis han ido creciendo m&aacute;s y m&aacute;s al igual que mis pechos. Es algo com&uacute;n en las mujeres de la familia de mi mam&aacute;, las pompis y los pechos no les dejan de crecer hasta los cuarenta y es peor si tienen hijos. Somos de un pueblo en provincia, bien conocidas all&aacute; y muy buscadas como esposas tambi&eacute;n porque somos de car&aacute;cter alegre y d&oacute;cil. Incluso en el pueblo tenemos un apodo, en un orgullo para cualquier hombre conseguir casarse con una &ldquo;Potranca Montiel&rdquo; o &ldquo;Yegua Montiel&rdquo;.<\/p>\n<p>Por lo anterior, desde chica me ense&ntilde;aron a hacer la limpieza y a cocinar, a obedecer a los hombres de mi familia. Mis pap&aacute;s dicen que me debo fijar s&oacute;lo en los hombres m&aacute;s destacados, de dinero y buena familia. Todas mis primas se han casado antes de los 25 y mis pap&aacute;s no esperan otra cosa de m&iacute;. De acuerdo con mis pap&aacute;s me debo casar con alguien que tenga terrenos y camionetas o que sea un abogado o m&eacute;dico respetado.<\/p>\n<p>Por lo anterior ellos piensan que la mejor forma de conseguirme un buen marido es que vaya a la universidad y ah&iacute; conozca alguien de acuerdo con sus expectativas. Sobre todo, porque as&iacute; me casar&iacute;a con alguien de edad similar a m&iacute; y no con un viejo adinerado como varias de mis primas. Fue un orgullo para mi familia cuando logr&eacute; quedar en la que de acuerdo con ellos es la mejor universidad del pa&iacute;s, que se ubica al sur de la capital. Mi pap&aacute; sin embargo trabajaba en Ecatepec y ah&iacute; viv&iacute;amos con &eacute;l mi mam&aacute; y yo. Cuando entr&eacute; a la universidad los traslados se convirtieron en una p&eacute;rdida de tiempo. Dos horas para llegar al sur de la ciudad que es donde est&aacute; el mega campus.<\/p>\n<p>Lo que pasa en este relato me sucedi&oacute; apeNas 5 meses despu&eacute;s de ingresar a la universidad. Mi prima Ximena ya rentaba un departamento cerca del campus universitario, a 5 minutos. Pero a mis padres les parec&iacute;a mala idea que dos se&ntilde;oritas vivieran solas. Al final aceptaron pues los traslados eran terribles y la universidad val&iacute;a mucho la pena al ser de las mejores del pa&iacute;s y de bajo costo.<\/p>\n<p>En el relato anterior describ&iacute; lo que ocurri&oacute; con mis amigos de la universidad, en este relato describo lo que pas&oacute; justo despu&eacute;s del primero.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos minutos de que Eliseo se hab&iacute;a ido, me levant&eacute; de la cama, yo estaba a&uacute;n desnuda y sent&iacute;a bastante calor. Eran ya las 3:30 de la tarde, estaba sudando pero por alg&uacute;n motivo me sent&iacute;a muy contenta, como si estuviera satisfecha con la vida que estaba viviendo. Sal&iacute; de mi cuarto, descalza y desnuda. Ese viernes mi prima saldr&iacute;a de fiesta despu&eacute;s de la universidad por lo que no tem&iacute;a encontr&aacute;rmela en el departamento hasta la madrugada del s&aacute;bado. En la sala todo parec&iacute;a muy tranquilo, si no fuera por mis prendas que yac&iacute;an en el piso y por los vasos a medio tomar de la mesa, se podr&iacute;a decir que ah&iacute; no pas&oacute; nada. Acomod&eacute; todo para que no hubiera rastro y me dirig&iacute; al cuarto de lavado con mi ropa sucia y la ropa que hab&iacute;a tomado prestada de mi prima, el calor no disminu&iacute;a.<\/p>\n<p>Dentro del cuarto de lavado hab&iacute;a una pila de ropa muy grande, era lo que mi prima hab&iacute;a acumulado sin lavar. Por curiosidad decid&iacute; separarla un poco. La mayor&iacute;a era ropa com&uacute;n de una universitaria: playeras, pantalones, pantaletas y brassieres comunes y corrientes. Pero a medida que remov&iacute;a la pila de ropa sucia comenzaba a notar otro tipo de prendas; vestiditos de lycra o de telas muy delgadas como algod&oacute;n, brassieres de media copa, tangas de encaje y algunas pendas &iacute;ntimas de diamantina. En ese momento toda esa ropa me pareci&oacute; muy bonita y en particular llam&oacute; la atenci&oacute;n una peque&ntilde;a tanga de encaje que hac&iacute;a juego con un brassiere de encaje divino, eran de marca Lise Charmel, una marca poco com&uacute;n y muy fina. La tela era muy suave y brillante casi satinada. Eran de color vino o rojo obscuro, pero brillaban con la luz como si fueran de seda u otra tela resplandeciente. El encaje ten&iacute;a unas bellas flores y ten&iacute;a algunas peque&ntilde;as transparencias. No s&eacute; porque, pero decid&iacute; tomar ambas prendas, la tanga y el brassiere y ponerlos junto con mi ropa en la lavadora. Todo tardar&iacute;a un poco en lavarse y secarse por lo que decid&iacute; ba&ntilde;arme para quitarme el calor y relajarme un poco.<\/p>\n<p>Siempre he estado muy acostumbrada a ba&ntilde;arme con agua caliente, adoro cuando el vapor llena la habitaci&oacute;n y la sensaci&oacute;n de poder estar desnuda y c&oacute;moda en un espacio que es s&oacute;lo m&iacute;o. Pero esta vez el ba&ntilde;o se sinti&oacute; diferente. Cuando el agua caliente toc&oacute; mi piel, de inmediato record&eacute; las manos de Rodrigo pero sobre todo las de Eliseo, acariciando, recorriendo y apretando mi cuerpo. Cuando me estaba enjabonando mis pechos y mis pompis pensaba en ellos y en el descaro con el que me disfrutaban, me excit&eacute; muy pronto. Jam&aacute;s me hab&iacute;a tocado con tanto placer pero no pude llegar al orgasmo pues tambi&eacute;n me sent&iacute; sola, sin nadie ah&iacute; para hacer de m&iacute; lo que le dicte su deseo.<\/p>\n<p>Me sequ&eacute; y sal&iacute; desnuda rumbo al cuarto de lavado. Tom&eacute; toda la ropa que hab&iacute;a lavado y la llev&eacute; a mi cuarto. Aunque se sent&iacute;a seca me gusta estirarla antes de guardarla o plancharla. Hab&iacute;a olvidado el conjunto de ropa &iacute;ntima que hab&iacute;a tomado de la ropa de mi prima. Me encant&oacute;, lo acarici&eacute; y lo llev&eacute; a mi rostro, era muy muy suave. Lo estir&eacute; de igual forma. A&uacute;n hac&iacute;a calor y el ba&ntilde;o en lugar de relajarme me dio mas ansiedad e inquietud. Me acost&eacute; para tomar una siesta, quiz&aacute; eso me tranquilizar&iacute;a. A los pocos minutos de tener los ojos cerrados, de nuevo recordaba a Eliseo, pero esta vez era m&aacute;s potente. Recordaba como se sent&iacute;a su miembro dentro de m&iacute;, su fuerte respiraci&oacute;n y sus manos calientes y fuertes sobre mi trasero. Era in&uacute;til, me sent&iacute;a muy caliente y no podr&iacute;a dormir. Ten&iacute;a algunas cosas que comprar en el supermercado por lo que decid&iacute; que ir&iacute;a a la plaza comercial, quiz&aacute; eso despejar&iacute;a mi mente.<\/p>\n<p>No sab&iacute;a que ponerme, hac&iacute;a mucho calor. Mi primera idea era usar unos jeans y una camiseta. Pero me distraje con la tanga y brassiere color vino, decid&iacute; prob&aacute;rmelos y luego los dejar&iacute;a en el cuarto de mi prima. La tanga era muy el&aacute;stica subi&oacute; con facilidad y se acopl&oacute; perfectamente a mi cuerpo, la sensaci&oacute;n cuando el el&aacute;stico entr&oacute; entre mis gl&uacute;teos fue muy suave y c&oacute;moda. Mi entrepierna tambi&eacute;n se sent&iacute;a muy bien. Me vi en el espejo, era una tanga muy peque&ntilde;a pero muy bonita, el color vino tinto hac&iacute;a resaltar mi piel clara, pero por el tama&ntilde;o de la prenda mis gl&uacute;teos y muslos se ve&iacute;an todav&iacute;a m&aacute;s grandes. Not&eacute; la herida que Eliseo me hab&iacute;a dejado en una pompi cuando apag&oacute; su cigarro, no me dol&iacute;a mucho, pero se ve&iacute;a rojo obscuro, me puse algo de crema. Despu&eacute;s me coloqu&eacute; el brassiere. Tambi&eacute;n estaba hecho de el&aacute;stico de muy buena calidad y su apariencia era muy linda, lo que me sorprendi&oacute; era el tipo de brassiere que era. Era de esos brassiere de media copa que levantan y aprietan los pechos de forma que hace que resalten y se junten, dejando nada de espacio entre los dos. Mis pechos se ve&iacute;an todav&iacute;a m&aacute;s grandes de lo que eran y muy apretados y abultados. Me dio algo de risa al principio. Record&eacute; como algunas mujeres guardan cosas entre sus pechos y me dio algo de risa. Por alg&uacute;n motivo se me vino a la mente otra prenda de la pila de ropa sucia de mi prima. Fui al cuarto de lavado, la tom&eacute; y regres&eacute;.<\/p>\n<p>Era un vestido rosa pastel, hecho de lycra satinada. En apariencia era muy muy peque&ntilde;o, pero estiraba mucho. No ol&iacute;a mal, s&oacute;lo me pareci&oacute; percibir el perfume que siempre usa mi prima. Me lo puse con algo de dificultad, pero al final lo logr&eacute; acomodar. Mi trasero luc&iacute;a enorme y era muy notorio que tra&iacute;a debajo una tanga muy peque&ntilde;a pues el vestido se pegaba a mi cuerpo, delatando el detalle en vez de cubrirlo. Tambi&eacute;n mis muslos luc&iacute;an muy anchos y no alcanzaba a cubrir mucho de ellos. Si no ten&iacute;a cuidado y me agachaba o despu&eacute;s de algunos pasos, el vestido se me podr&iacute;a subir y dejar ver mi entrepierna con la tanga color vino o la parte baja de mis pompis. Pero al estirar el vestido hacia abajo mis pechos se descubr&iacute;an m&aacute;s y el brassiere de encaje se asomaba. &ldquo;As&iacute; se deben vestir las ni&ntilde;as m&aacute;s lindas en la ciudad&rdquo; pens&eacute; inocentemente. Me puse mis tacones altos morados para complementar el conjunto, eso hizo que mis pompis se elevaran y resaltaran un poco m&aacute;s. Olvid&eacute; por completo que iba ir a la tienda y decid&iacute; peinarme y maquillarme de acuerdo con el atuendo. Me puse un brillo de labios rosa fosforescente y una sombra de ojos morado obscuro con diamantina. Me enchin&eacute; las pesta&ntilde;as y me las llen&eacute; de mascara negra para que resaltaran a&uacute;n m&aacute;s. Me mir&eacute; al espejo y me encant&oacute; mi apariencia.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; al espejo y me di un beso a mi misma dejando la marca de mis labios en el espejo. &ldquo;Jam&aacute;s hab&iacute;as tenido una mujer como yo Eliseo&rdquo; dije en voz alta, despu&eacute;s de un momento me pareci&oacute; algo muy extra&ntilde;o que yo dijera eso. Lo ignor&eacute; y record&eacute; que ir&iacute;a a la tienda. Sin darme cuenta ya eran las 5 de la tarde, pero el calor no bajaba, si me cambiaba de ropa me tardar&iacute;a todav&iacute;a m&aacute;s y al salir del super ser&iacute;a incluso de noche. Decid&iacute; ir vestida as&iacute;, por el calor que hac&iacute;a de seguro no ser&iacute;a la &uacute;nica con ropa fresca. Me puse desodorante y much&iacute;simo perfume para ocultar el olor del perfume de mi prima. Me decid&iacute; a irme caminando pues la plaza comercial est&aacute; pr&aacute;cticamente enfrente del fraccionamiento, s&oacute;lo hay que caminar unos metros y subir y bajar un puente peatonal. De regreso tomar&iacute;a un taxi con las cosas que compr&eacute; y le pedir&iacute;a ayuda al taxista para subir las bolsas a cambio de una propina.<\/p>\n<p>Sal&iacute; del edificio y me dirig&iacute; caminando al acceso del fraccionamiento, haciendo el notorio sonido que hacen los tacones altos al caminar y estirando el vestido hacia abajo despu&eacute;s de unos cuantos pasos para evitar que se me subiera de m&aacute;s. A medio camino me encontr&eacute; a mi vecino de arriba, es divorciado y tiene como 40 a&ntilde;os, casi 50. Carlos, mi vecino, estaba llegando de su trabajo y acaba de estacionar su coche. &ldquo;Vecinita Angie, gusto en verla, la cach&eacute; camino a la fiesta&rdquo; lo salud&eacute; y le dije que regresar&iacute;a pronto. &ldquo;C&oacute;mo? No me diga que una mujercita tan linda estar&aacute; sola en viernes, si no te sale plan te invito a ver pel&iacute;culas&rdquo; Le agradec&iacute; y segu&iacute; caminando.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos pasos sent&iacute; una mirada sobre m&iacute;, tom&eacute; la parte baja de mi vestido y lo estir&eacute; hacia abajo para taparme lo m&aacute;s posible, gir&eacute; mi cabeza y vi a mi vecino mirando mis pompis. Despu&eacute;s de unos segundos de mirar descaradamente mi trasero, Carlos mi vecino alz&oacute; la mirada y me grit&oacute; &ldquo;Nos vemos chula, ojal&aacute; podamos disfrutar esta noche&rdquo; Le sonre&iacute; algo nerviosa y segu&iacute; caminando, sent&iacute; la mirada todav&iacute;a despu&eacute;s de unos pasos. Cuando llegu&eacute; a la caseta de acceso mir&eacute; hacia atr&aacute;s y ya no estaba Carlos. Salud&eacute; a mi amigo Fernando el vigilante y le dije que ahorita regresaba. Fernando me chifl&oacute; y me mir&oacute; de pies a cabeza. &ldquo;A donde vas toda rabona Angie&rdquo; me dijo, le coment&eacute; que s&oacute;lo a la plaza. &ldquo;Si fueras mi novia no te dejar&iacute;a salir as&iacute;, ya ver&aacute;s que cuando me case contigo te pongo en cintura y te portas bien&rdquo; Sab&iacute;a que lo dec&iacute;a de broma, pero si not&eacute; algo de celos en su voz, ahora que me acuerdo de &eacute;l creo que estaba enamorado de m&iacute;. Not&eacute; que ten&iacute;a algunas botellas de cerveza en una bolsa, algunas ya vac&iacute;as. Le dije que tuviera cuidado que no lo vayan a descubrir. &ldquo;Ya es viernes y siempre tomamos los vigilantes aqu&iacute;&rdquo; Me dijo con voz nerviosa y se notaba preocupado de que lo descubriera, le dije que no le iba a decir a nadie.<\/p>\n<p>Me coment&oacute; que su turno terminaba en un par de horas y seguir&iacute;a tomando despu&eacute;s con sus amigos en las &aacute;reas verdes del conjunto de edificios. Le dije que quiz&aacute; nos ver&iacute;amos cuando yo regresara del supermercado. Como lo consideraba mi amigo decid&iacute; despedirme de &eacute;l de beso y abrazo. Le dej&eacute; un besote marcado en su mejilla y lo abrac&eacute; fuerte, empujando mis senos contra su pecho. &ldquo;Que rico hueles Angie&rdquo; me dijo cuando nos dejamos de abrazar, le sonre&iacute; y le tron&eacute; mis labios a manera de enviarle otro beso. Me fui caminando. Tambi&eacute;n sent&iacute; la mirada de Fernando sobre mis pompis, pero decid&iacute; no voltear y seguir caminando, ahora sobre la banqueta de la avenida Insurgentes en la que est&aacute; el fraccionamiento de edificios habitacionales, cruc&eacute; el puente peatonal y segu&iacute; caminando hacia la plaza.<\/p>\n<p>Mientras caminaba tranquila record&eacute; a Eliseo y a Rodrigo, record&eacute; todo lo que me hicieron y me dijeron, sent&iacute; bonito. Tambi&eacute;n pens&eacute; que todo eso lo hab&iacute;an hecho por el momento, que de verdad no lo dec&iacute;an en serio, s&oacute;lo estaban muy excitados. Pens&eacute; que de seguro la pr&oacute;xima vez que nos ver&iacute;amos ser&iacute;a normal, nos reir&iacute;amos de lo ocurrido y seguir&iacute;amos siendo amigos. En ese momento sent&iacute; mucha satisfacci&oacute;n y libertad mientras caminaba. Una brisa fresa entraba por abajo del vestido y me refrescaba tambi&eacute;n el pecho y mi cuello. Todo estaba regresando a la normalidad y yo volv&iacute;a a ser el orgullo de mis padres, la se&ntilde;orita Ang&eacute;lica Vera Montiel en camino a convertirse en la respetada esposa de alg&uacute;n joven con futuro prometedor. Segu&iacute; caminando mientras me empec&eacute; a imaginar mi boda, donde ser&iacute;a y como ser&iacute;a mi vestido blanco. &iquest;Ser&iacute;a en la playa? &iquest;Ser&iacute;a en una iglesia colonial? &iquest;Ser&iacute;a en un elegante jard&iacute;n?&#8230; En ese momento me sorprendi&oacute; el claxon de un coche&hellip;<\/p>\n<p>Era un taxi, del tipo zuru que le llaman. El coche estaba algo maltratado, con muchos rayones y algunas abolladuras. Ten&iacute;a m&uacute;sica de salsa muy fuerte, se orill&oacute; en la avenida para acercarse a mi mientras yo segu&iacute;a caminando. Not&eacute; como apag&oacute; su radio y luego me grit&oacute; con voz grave y profunda &ldquo;&iexcl;Nalgona! &iexcl;Nalgona esp&eacute;rate! &iexcl;Quiero servicio!&rdquo; Fing&iacute; no escuchar y segu&iacute; caminando un poco m&aacute;s r&aacute;pido. La banqueta estaba sola, pero en la avenida pasaban muchos autos muy r&aacute;pido, me faltaban a&uacute;n como 200 metros para llegar al estacionamiento de la plaza &ldquo;&iexcl;No te hagas la pendeja pinche marrana! &iexcl;Te digo que quiero que me atiendas, traigo lana!&rdquo; Eso &uacute;ltimo que me grit&oacute; me hizo enojar y me detuve, me agach&eacute; para verlo a la cara a trav&eacute;s de su ventanilla de copiloto que ten&iacute;a completamente abierta y le dije &ldquo;Se est&aacute; confundiendo se&ntilde;or, por favor v&aacute;yase&rdquo;. Primero me vio a los ojos, luego mi escote el cual cubr&iacute; enseguida con mis manos. &ldquo;&iexcl;Ay mamacita estas bien chichonzota!&rdquo; Hice cara de enojada y le grit&eacute; que se fuera, pero el me respondi&oacute;: &ldquo;Jajaja y tambi&eacute;n tu carita de puta mamadora, est&aacute;s bien pinche guapa aparte de ponedora. &iquest;Entonces no me vas a decir cu&aacute;nto, cuando te la meta ni me vas a querer cobrar?&rdquo; Le grit&eacute; que no y segu&iacute; caminando r&aacute;pido. O&iacute;a como me segu&iacute;a a marcha lenta, entr&eacute; a la plaza y vi como sigui&oacute; avanzando. Era un hombre mayor, ten&iacute;a la cara muy maltratada, muchas arrugas, el pelo algo canoso y entradas muy grandes sin cabello. Sin barba, muy moreno, nariz grande y aguile&ntilde;a. Ten&iacute;a las cejas pobladas y el ce&ntilde;o fruncido. Se ve&iacute;a fornido y de manos grandes y venosas.<\/p>\n<p>Estuve paseando por las tiendas de la plaza para tranquilizarme, no me sent&iacute;a enojada ni asustada. Sent&iacute;a curiosidad de por qu&eacute; me empez&oacute; a gritar todo eso. S&oacute;lo me indign&eacute; un poco cuando me comenz&oacute; a insultar, yo era una dama, una se&ntilde;orita que se merec&iacute;a todo el respeto. Aun as&iacute;, mi encuentro con &eacute;l no me pareci&oacute; del todo desagradable y me preguntaba si me lo volver&iacute;a a encontrar.<\/p>\n<p>Segu&iacute; paseando, entrando y saliendo de tiendas sin comprar nada. Me compr&eacute; un cono de helado de vainilla y me dirig&iacute; de manera inconsciente a una tienda de ropa de caballero. La tienda era muy grande y, pero s&oacute;lo hab&iacute;a un empleado, le pregunt&eacute; amablemente si pod&iacute;a entrar con mi helado y me dijo que s&iacute;. Me pregunto si me pod&iacute;a ayudar con algo y le dije que s&oacute;lo quer&iacute;a ver. &ldquo;Con esos ojos hermoso mire lo que usted quiera se&ntilde;orita&rdquo; Me sonroj&eacute; un poco y le sonre&iacute;, yo creo que agarr&oacute; confianza porque est&aacute;bamos solos. Segu&iacute; mirando la ropa de caballero mientras con la otra mano com&iacute;a mi helado, sent&iacute;a una mirada sobre m&iacute;. Volteaba y descubr&iacute;a al empleado vi&eacute;ndome, a veces mi cuerpo, a veces mi cara. Yo no le daba mayor importancia, s&oacute;lo le hac&iacute;a miraditas mientras segu&iacute;a lamiendo mi helado lentamente. Todo ese intercambio me empez&oacute; a calentar. Me hizo un poco la pl&aacute;tica sobre temas superficiales. Pero yo ya me estaba excitando y empec&eacute; a pensar en Eliseo. Se me ocurri&oacute; comprarle algo de regalo. Vi un chaleco azul que de seguro le gustar&iacute;a, pero no hab&iacute;a talla extragrande.<\/p>\n<p>Le pregunt&eacute; al empleado si me pod&iacute;a ayudar a buscar la talla. Me pregunto si era para mi novio y le respond&iacute; que s&iacute;. Imaginarme a Eliseo como mi novio me excit&oacute; otro poquito m&aacute;s. El empleado de la tienda dijo que de seguro si hab&iacute;a talla extragrande en la bodega, pero la bodega estaba en otro local de la plaza y al ser el &uacute;nico empleado, no pod&iacute;a dejar sola la tienda. Le rogu&eacute; con mi mirada m&aacute;s tierna, lo tom&eacute; del brazo y presion&eacute; un poco mis pechos contra su brazo mientras le rogaba. Al final acept&oacute; con voz nerviosa y me pidi&oacute; que cuidara la tienda porque si no podr&iacute;a perder su empleo y que quiz&aacute; se tardar&iacute;a bastante pues la bodega es grande y esta desordenada. Le gui&ntilde;&eacute; el ojo y le dije que no pasaba nada. &ldquo;Me siento como toda una se&ntilde;ora respetada, comprando ropa para mi hombre&rdquo; pens&eacute; mientras segu&iacute;a viendo las camisas y corbatas y me imaginaba a Eliseo us&aacute;ndolas.<\/p>\n<p>Al poco rato me percat&eacute; que a&uacute;n me sent&iacute;a observada, como si el empleado no se hubiera ido o como si la persona que me estuvo observando todo este tiempo no fuera el empleado. &ldquo;Vi como el empleado sali&oacute; de la tienda&rdquo; pens&eacute; mientras poco a poco levantaba la mirada para buscar a alguien m&aacute;s. Demasiado tarde. Sent&iacute; una palmada fuerte en mi pompi izquierda &ldquo;&iexcl;Clap!&rdquo; fue el sonido que hizo mi pompi al recibir la palmada mientras sent&iacute;a como temblaba. Despu&eacute;s de eso sent&iacute; c&oacute;mo me sobaba la misma mejilla de mi trasero mientras la apretaba fuertemente tambi&eacute;n, yo estaba paralizada por la sorpresa. No dije ni hice nada hasta o&iacute;r su voz. &ldquo;Me hiciste bajar de mi taxi y buscarte putita, cogidota que te acabas de ganar pinche nalga mamona&rdquo; Era la misma voz grave y profunda del hombre del taxi. Su mano se sent&iacute;a fuerte y grande y pod&iacute;a percibir un fuerte olor a sudor, como si no se hubiera ba&ntilde;ado en d&iacute;as. No s&eacute; porque no me asust&eacute; m&aacute;s, al contrario, me tranquilic&eacute; al saber quien era. Le dije sin voltear a mirarlo: &ldquo;Se&ntilde;or por favor se confunde, yo soy una se&ntilde;orita que estudia en la universidad, no me dedico a lo que me pide&rdquo; mientras le dec&iacute;a esto trataba de quitarle su mano de mi pompi, en cuanto lo lograba la volv&iacute;a a colocar en el mismo sitio. &ldquo;Cierra el hocico puta, que la boca la tienes para chuparme el palo. Ahora te voy a llevar de la nalga a mi taxi y te portas bien marrana&rdquo;. Lo escuch&eacute; muy decidido y de alg&uacute;n modo sent&iacute;a el impulso de obedecerlo, me estaba calentando pero al mismo tiempo quer&iacute;a salir corriendo.<\/p>\n<p>Cuando iba a dar un paso hacia adelante me tom&oacute; por el brazo y me retuvo en mi lugar. &ldquo;Ya estoy enojado contigo tetona, ponte m&aacute;s pendeja y vas a ver&rdquo; cuando me dijo eso gir&eacute; mi cabeza para tratar de verlo a los ojos, ya no ten&iacute;a su mano en mi pompi, me estaba mirando el cuerpo de arriba abajo, de repente olfateaba mi cuello y me pelo, segu&iacute;a sujetando mi brazo fuertemente con su mano, apret&aacute;ndolo con mucha fuerza, me mir&oacute; a los ojos y me dijo &ldquo;Ora si te vas a portar bien guapa, se ve que te cotizas pero por portarte como pendeja ora yo decido la tarifa; dependiendo como me atiendas va a ser tu propina&rdquo; Yo ya no quer&iacute;a decirle nada m&aacute;s para no hacerlo enojar peor, el forcejeo me estaba calentando un poco, su fuerte olor a sudor tambi&eacute;n. Me dio la vuelta y qued&eacute; de frente a &eacute;l, puso sus manos en mi cuello y lo empez&oacute; a acariciar, mientras me miraba a los ojos me dijo &ldquo;Con esa jeta de zorra coqueta y esas nalgotas seguro el que te ve te pide precio&rdquo;. No se por que eso que me dijo que gusto y fue perfecto por que enseguida me comenz&oacute; a besar, de inmediato introdujo su lengua, sus labios se sent&iacute;an muy mojados y su lengua alcanzaba a tocar la m&iacute;a, primero hice mi lengua hacia atr&aacute;s, pero a medida que me besaba, saboreaba su aliento a cerveza y a comida, sent&iacute;a sus manos rasposas en mi cuello yo me excitaba m&aacute;s y m&aacute;s. Termin&eacute; lambiendo su lengua tambi&eacute;n, saboreando y boca, disfrutando el beso, dejando que chupara mis labios fruncidos, llenando mi boca con su saliva. Con ese beso tan vulgar le estaba dando el mensaje de que si ser&iacute;a su puta para lo que el quisiera. Mi intenci&oacute;n no era la de darle ning&uacute;n mensaje, pero en definitiva estaba yo disfrutando el momento.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo nos estuvimos besando dentro de la tienda, ni me di cuenta cuando tir&eacute; mi helado al piso. El segu&iacute;a disfrutando mis labios, muchas veces ya me hab&iacute;a tenido que pasar el exceso de saliva con sabor a su boca. &Eacute;l ten&iacute;a sus manos en mi cuello todav&iacute;a y yo ten&iacute;a mis manos en sus brazos, d&aacute;ndole peque&ntilde;as caricias con mis dedos, ten&iacute;a los brazos fuertes y velludos. &ldquo;&iquest;Todo bien se&ntilde;orita?&rdquo; escuch&eacute; la voz del vendedor encargado de la tienda, ten&iacute;a en sus manos el chaleco que le hab&iacute;a pedido para Eliseo. El taxista me dej&oacute; de besar y los dos volteamos a mirar al vendedor. Yo estaba asustada, no quer&iacute;a que nada malo le pasara a nadie, titubeando le dije s&iacute; que todo estaba bien, que el se&ntilde;or era mi novio. yo ya estaba muy caliente despu&eacute;s de ese beso, me costaba trabajo pensar claro. En ese momento sent&iacute; una fuerte nalgada del taxista &ldquo;CLAP!&rdquo; son&oacute; en toda la tienda, dejando mi cachete derecho temblando y ardiendo por la palmada. Me lleve mi mano derecha a mi trasero para sobarme el dolor. El taxista me tom&oacute; por la mand&iacute;bula, apretando mis mejillas. &ldquo;A parte de grosera y gata, mentirosa.&rdquo; Me dijo el taxista mientras me miraba a los ojos y apretaba a&uacute;n m&aacute;s mi rostro. Despu&eacute;s se dirigi&oacute; al encargado de la tienda y le dijo: &ldquo;Esta vulgar mujerzuela te minti&oacute;, no es mi novia, es una prostituta que me debe un servicio&rdquo;. No pod&iacute;a creer lo que estaba escuchando, me sent&iacute;a super avergonzada y al mismo tiempo sent&iacute;a deseo por el hombre que me acababa de humillar enfrente de otro desconocido. &ldquo;Como compensaci&oacute;n por quitarle el tiempo y mentirle, esta putita le ofrece un servicio, usted s&oacute;lo le pagar&aacute; la propina dependiendo de que tan bien se porte con usted &iquest;En que d&iacute;a le parece bien que venga a cumplirle?&rdquo; Yo segu&iacute;a de frente al taxista, ten&iacute;a mis ojos cerrados, como queriendo imaginar que esto no estaba pasando.<\/p>\n<p>Sal&iacute; a comprar unas cosas, pero termin&eacute; en esta vergonzosa situaci&oacute;n. Con voz dudosa el empleado de la tienda dijo &ldquo;El jueves salgo a las 6 de la tarde, que a esa hora me espere y nos vamos juntos&rdquo;. El taxista acerc&oacute; su boca a mi o&iacute;do y me dijo. &ldquo;P&iacute;dele disculpas al se&ntilde;or, dile a que te dedicas y prom&eacute;tele que el jueves a las seis estar&aacute;s aqu&iacute; para tratarlo como se merece.&rdquo; Esper&eacute; unos segundos con los ojos cerrados para agarrar fuerza, me di la vuelta y justo cuando iba a comenzar a hablar, el taxista me interrumpi&oacute;. &ldquo;No pendeja, te disculpas bien, ve con el se&ntilde;or&rdquo; Le dije que si y camin&eacute; hasta donde estaba el encargado de la tienda. Comenc&eacute; a hablarle con voz titubeante: &ldquo;U-una una disculpa se&ntilde;or&rdquo;.<\/p>\n<p>El encargado me tom&oacute; por la cadera y me acerc&oacute; a &eacute;l de un jal&oacute;n al grado que mi cuerpo qued&oacute; pegado al suyo. Yo continu&eacute; hablando &ldquo;U-una dis-disculpa se&ntilde;or, no fue mi intenci&oacute;n mentirle ni hacerle perder el tiempo.&rdquo; El encargado de la tienda en ese momento me dio un beso en la boca y me dijo &ldquo;contin&uacute;a peque&ntilde;a ramera&rdquo;. Le segu&iacute; diciendo: &ldquo;Una disculpa por mentirle, soy prostituta y estar&eacute; encantada de servirle como usted se merece el jueves a las 6:00 de la tarde&rdquo; El encargado me lambi&oacute; el cuello y me dio la vuelta, me dio una fuerte nalgada y me dijo &ldquo;Aqu&iacute; te veo ramera, pobre de ti donde no llegues, vete a trabajar&rdquo; Los dos se rieron un rato, camin&eacute; hacia el taxista y el puso su mano en mi trasero, apret&aacute;ndolo un poco &ldquo;Dile adi&oacute;s al se&ntilde;or.&rdquo; Con la mano me desped&iacute; del encargado de la tienda y camin&eacute; junto al taxista hacia la salida, mientras camin&aacute;bamos el taxista segu&iacute;a apretando mi pompi con su mano izquierda.<\/p>\n<p>Caminamos de la misma manera hacia la salida de plaza. Muchos se nos quedaban viendo, me miraban a mi y luego lo miraban a &eacute;l. En la salida de la plaza hay un local de dulces, el taxista compro dos barras grandes de chocolate y seguimos caminado. Cruzamos el estacionamiento hasta llegar a su taxi, el mismo Tsuru en malas condiciones. Me detuvo y me empuj&oacute; contra su veh&iacute;culo, me comenz&oacute; a besar y a acariciar mis piernas, poco a poco sub&iacute;a sus manos, pero junto con ellas levantaba el vestido color rosa pastel de lycra satinada. Yo trataba de impedir que subiera mi vestido, pero el era muy fuerte. Mientras el trataba de sacarme el vestido, tambi&eacute;n me besaba de manera salvaje, nuestros labios se empujaban, a veces nuestras lenguas se encontraban y a veces mord&iacute;a mi labio inferior.<\/p>\n<p>Ya el vestido iba casi a la altura de mi entrepierna, seguro de repente se pod&iacute;a ver mi tanga, yo jalaba el vestido hacia abajo y &eacute;l hacia arriba. Yo ten&iacute;a mis piernas cruzadas, muy juntas, estaba escurriendo algunas gotitas por la excitaci&oacute;n. &ldquo;Ya puta, o te encueras o te rompo el vestido y te regresas en fondos a tu casa&rdquo; Lo dijo algo enojado. Levant&eacute; mis brazos y termin&oacute; de sacar mi vestido. Qued&eacute; s&oacute;lo con mis tacones morados y el conjunto de tanga y brassiere de encaje color rojo oscuro. &ldquo;Mira nom&aacute;s que elegante disfraz de puta traes puesto, te ves riqu&iacute;sima condenada piruja&rdquo; Me dijo mientras me ve&iacute;a de arriba abajo. &ldquo;Hasta pareces puta fina y hueles bien rico&rdquo; Me dio la vuelta y me tom&oacute; por el abdomen, peg&aacute;ndome a su cuerpo, mi trasero qued&oacute; pegado a su miembro. Pod&iacute;a sentirlo ya parado. &ldquo;Que bien se sienten tus nalgotas&rdquo; Me dec&iacute;a mientras me arrimaba su miembro, me daba peque&ntilde;os empujones.<\/p>\n<p>Segu&iacute;amos en el estacionamiento. No hab&iacute;a muchos coches, el sol estaba fuerte, aunque yo ya no ten&iacute;a tanto calor por estar semidesnuda, aunque estaba sudando por la excitaci&oacute;n. Con sus manos apret&oacute; mi vientre, pellizc&aacute;ndome el pellejo. Me pregunto mi nombre, despu&eacute;s de dudarlo un poco le dije que me llamaba Angie, a lo que el me respondi&oacute; &ldquo;Pues bien desde ahora ser&aacute;s Angie la puerca tetona, &iquest;entendido? Dime tu nombre&rdquo; Le respond&iacute;: Me llamo Angie la puerca tetona. &ldquo;Muy bien pendeja, me voy a dar una vuelta, me vas a esperar aqu&iacute; y me vas a ofrecer tus servicios como se debe.&rdquo; Le dije que si, ya estaba completamente resignada a obedecerle, no se si por temor o por deseo o por una mezcla de ambas. Me solt&oacute; y subi&oacute; a su taxi, arranc&oacute; y se fue. Me qued&eacute; sola, en ropa interior y tacones en un estacionamiento p&uacute;blico a plena luz del d&iacute;a.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a a&uacute;n su aroma a sudor sobre mi cuerpo y el sabor de su boca en mis labios. Me cubr&iacute;a como pod&iacute;a el cuerpo con mis manos y brazos. Vi como el taxi se alejaba m&aacute;s y m&aacute;s. Despu&eacute;s de unos minutos dio la vuelta y comenz&oacute; a regresar hacia donde yo estaba. Mientras se acercaba reflexion&eacute; un poco. En definitiva, el tipo del taxi pensaba que yo era una prostituta, esta situaci&oacute;n no se acabar&iacute;a hasta que no saciara su deseo por mi y mi cuerpo; por el otro lado yo hab&iacute;a disfrutado hasta el momento la experiencia con &eacute;l, aunque estaba asustada. Lo &uacute;nico que me hac&iacute;a rechazar esta situaci&oacute;n era lo ofendida que me sent&iacute;a, yo me consideraba una se&ntilde;orita de buena familia, una estudiante universitaria con un brillante futuro; &iquest;C&oacute;mo se atrev&iacute;a este don nadie maleducado a tratarme como a una cualquiera? Ten&iacute;a que tomar una decisi&oacute;n, la primera opci&oacute;n era salir corriendo a buscar ayuda con los polic&iacute;as de la plaza y luego le tendr&iacute;a que explicar a mis padres lo sucedido, seguro me har&iacute;an volver a vivir a su casa y se terminar&iacute;a esta locura, regresar&iacute;a a ser una se&ntilde;orita hogare&ntilde;a o la segunda opci&oacute;n esperar al taxista, subirme a su auto y cumplirle sus deseos. Lo que sea que decidiera lo ten&iacute;a que hacer en serio, ya no pod&iacute;a dudar.<\/p>\n<p>Decid&iacute; ir por los polic&iacute;as, enfrentar a mis padres y ser una se&ntilde;orita decente y responsable. Sin embargo, cuando di los primeros pasos me di cuenta que me estaba observando un polic&iacute;a de la plaza comercial. Pero su mirada no era de preocupaci&oacute;n, ni siquiera de curiosidad, era de deseo, no me estaba mirando a la cara, ve&iacute;a mis muslos, mi entrepierna, mis pechos. Su mirada me puso la piel de gallina, pero al mismo tiempo me hizo sentir deseada y a mi mente regres&oacute; Eliseo, Rodrigo y el taxista. Perd&iacute; la cabeza en ese momento, la sangre me herv&iacute;a. Reanud&eacute; mi camino, pero en otra direcci&oacute;n, de espalda al polic&iacute;a, contoneando mi colita, a un lado, luego al otro. Llegu&eacute; al punto por donde sab&iacute;a que pasar&iacute;a el taxista y me di media vuelta.<\/p>\n<p>El polic&iacute;a segu&iacute;a ah&iacute;, de pie, disfrutando el espect&aacute;culo. Hab&iacute;a unos 100 metros entre &eacute;l y yo, se escuchaba que el taxi se acercaba poco a poco. Vi al polic&iacute;a a los ojos, le sonre&iacute;. El polic&iacute;a apunt&oacute; con su dedo hac&iacute;a arriba, se&ntilde;al&oacute; una c&aacute;mara, grit&oacute; &ldquo;&iexcl;Todo se est&aacute; grabando ni&ntilde;a!&rdquo; En ese momento no me import&oacute;, le gui&ntilde;&eacute; el ojo al polic&iacute;a y le mand&eacute; un beso al aire. El polic&iacute;a sonri&oacute;. Puse mis manos sobre un auto estacionado y levant&eacute; lo mas que pude mi trasero. Lo empec&eacute; a sacudir de lado a lado, sent&iacute;a el sol sobre mis gl&uacute;teos lo que hac&iacute;a arder los lugares donde hab&iacute;a recibido las nalgadas de ese d&iacute;a. Despu&eacute;s de un rato corto el taxi llego y toco el claxon. &ldquo;&iquest;&iexcl;Hermosa cuanto cobras por ese par de cachetotes?!&rdquo; Mi colita estaba hacia donde lleg&oacute; el taxi, volte&eacute; la mirada, me puse de pie completamente y camin&eacute; hacia el taxi.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a la venta del copiloto abajo. Me inclin&eacute; sobre la puerta del copiloto, ahora mi colita estaba hacia el polic&iacute;a y estaba segura de que me la estaba viendo. Asom&eacute; mi cabeza al interior del auto, dejando que mis senos se inclinaran, le sonre&iacute; al taxista y lo mir&eacute; con los p&aacute;rpados relajados, le dije &ldquo;Hola guapo&rdquo; el me respondi&oacute;: &ldquo;Pufff con esa cara de coqueta mamadora y esas tetas gordas no me vayas a querer cobrar tan caro&rdquo; me dijo el taxista, fingiendo que apenas nos est&aacute;bamos conociendo. Yo estaba contoneando mi colita para deleite del polic&iacute;a. Me re&iacute; un poco de lo que me dijo el taxista y le sonre&iacute;, le dije con voz tierna y amable &ldquo;Soy Angie, la puerca tetona. Me dedico a prostituirme, por unos cuantos pesos te trato como si fueras mi novio de mucho tiempo. Pero a usted por guapo s&oacute;lo le cobrar&eacute; la propina, usted decide si cuando me merezco cuando terminemos.&rdquo; Le dio algo de risa o&iacute;r eso pero ya estaba tambi&eacute;n muy excitado, se le notaba una gran erecci&oacute;n en su pantal&oacute;n. Me dijo &ldquo;&iquest;Segura que no quieres cobrar m&aacute;s? Te voy a tratar bastante duro&rdquo; le respond&iacute; &ldquo;Si, soy toda de usted, usted es el jefe&rdquo;. &ldquo;S&uacute;bete cochina&rdquo; me dijo, abr&iacute; la puerta y me sent&eacute; del lado del copiloto.<\/p>\n<p>En cuanto cerr&eacute; la puerta el taxista se inclin&oacute; hacia m&iacute; y me comenz&oacute; a besar, meti&oacute; su mano izquierda entre mis piernas. Por encima de la tanga de encaje me estaba sobando la vulva, eso me excit&oacute; much&iacute;simo, sent&iacute;a fuertes contracciones en mi vagina, por lo mismo mi colita se mov&iacute;a de un lado a otro y mientras lo besaba yo gimoteaba como una completa tonta. Despu&eacute;s de un rato mi coraz&oacute;n se comenz&oacute; a acelerar, empec&eacute; a sudar mucho y sent&iacute;a que estaba respirando m&aacute;s r&aacute;pido. Inconscientemente ten&iacute;a las piernas tan abiertas como me lo permit&iacute;a el asiento del copiloto. El taxista segu&iacute;a sobando con gran velocidad y sin ning&uacute;n respeto o ternura mi entrepierna.<\/p>\n<p>De repente me dej&oacute; de besar y s&oacute;lo se dedic&oacute; a seguirme sobando la entrepierna y a verme a la cara. Yo estaba jadeando como un animal exaltado &ldquo;ah ahh ahhh&rdquo;. Yo ten&iacute;a la boca abierta y los ojos entrecerrados mirando sus ojos. El ten&iacute;a una mirada maliciosa y confiada, algo burlona. Me dijo &ldquo;M&iacute;rate, primero tan cotizada y ahora tan jariosa, con las patas todas abiertas, maldita guarra.&rdquo; Me segu&iacute;a sobando la entrepierna mientras miraba mi cara con su expresi&oacute;n burlona. Cada vez la presi&oacute;n dentro de mi cuerpo sub&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s. Mis jadeos cada vez eran m&aacute;s r&aacute;pidos. Estaba escurriendo saliva por mi boca. &ldquo;Me encanta tu carita de putita y m&aacute;s ahora que est&aacute;s bramando. Repite que eres una prostituta barata&rdquo; me orden&oacute; y le hice caso. Entre mis gimoteos yo dec&iacute;a &ldquo;Soy una prostituta barata&rdquo; y otra vez &ldquo;Soy una prostituta barata&rdquo; y lo segu&iacute; repitiendo como pude hasta que mi cuerpo no pudo m&aacute;s y dispar&oacute; un fuerte orgasmo, se sinti&oacute; como un espasmo en mi entre pierna que sub&iacute;a como choques el&eacute;ctricos hasta mi cabeza.<\/p>\n<p>Tuve el impulso de decirle &ldquo;Te amo por favor m&eacute;temela hazme mujer, te amo.&rdquo; A lo que el me respondi&oacute; con un manotazo en la cara. &ldquo;Calmada guarra, ahorita te la encajo&rdquo; me dijo. No me doli&oacute; en ese momento el manotazo por que estaba completamente llena de placer y de sentimientos de amor. De repente sent&iacute; una intensa relajaci&oacute;n, y la cabeza la sent&iacute;a entre nubes rosas, me recargu&eacute; en el asiento y el taxista arranc&oacute;. Ni siquiera prest&eacute; atenci&oacute;n a donde &iacute;bamos ni me di cuenta cuando salimos del estacionamiento ni por cuanto tiempo condujo, de repente pon&iacute;a su mano derecha sobre mi muslo izquierdo y me lo sobaba, me dec&iacute;a que ya pronto llegar&iacute;amos.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que el taxi se deten&iacute;a y escuch&eacute; algunos silbidos. Mi mente ya se hab&iacute;a aclarado un poco, me incorpor&eacute; sobre el asiento y vi a un joven d&aacute;ndole se&ntilde;as al taxi. Nos estaba indicando que nos meti&eacute;ramos a un callej&oacute;n. El joven estaba mal vestido y la ropa la ten&iacute;a muy sucia, ten&iacute;a un trapo rojo en su mano que sacud&iacute;a en c&iacute;rculos, el taxi se acerco lentamente al joven y comenzaron a intercambiar palabras:<\/p>\n<p>Joven: Quiobo don Herme ya es la hora del antojo? A cual se trajo ahora?<\/p>\n<p>Taxista: Una culona que encontr&eacute; puteando en insurgentes.<\/p>\n<p>Joven: Uuuy a esa nunca la hab&iacute;a tra&iacute;do, est&aacute; bien chula. Otro d&iacute;a me la presta, como ve?<\/p>\n<p>Taxista: Ya veremos. Esta libre?<\/p>\n<p>Joven: Si don, no hay nadie en el callej&oacute;n y hoy no vinieron a trabajar los del taller, divi&eacute;rtase y yo le aviso si alguien viene. Adi&oacute;s chula, p&oacute;rtate bien.<\/p>\n<p>El taxi avanz&oacute; hasta lo m&aacute;s profundo del callej&oacute;n, estaba entre una barda y un edificio alto que parec&iacute;a una f&aacute;brica. Top&oacute; con un muro, era un callej&oacute;n sin salida. Hab&iacute;a basureros a ambos lados, no sab&iacute;a donde est&aacute;bamos. Pero si sab&iacute;a por que est&aacute;bamos ah&iacute;. &ldquo;Ahora si mi tetona, te voy a dar una cogidona&rdquo; Me acerqu&eacute; a &eacute;l y le di un besito de labios a labios. &ldquo;Si jefecito, lo que a usted se le antoje&rdquo; me respondi&oacute; &ldquo;Se me antoja que bajes esas tremendas nalgotas de mi taxi&rdquo; le obedec&iacute; y esper&eacute; afuera del taxi, vi como se movi&oacute; al lugar del copiloto. &ldquo;Ahora si ni&ntilde;a, montese de cara a m&iacute;.&rdquo; Pas&eacute; mi pierna derecha primero y me mont&eacute; en &eacute;l quedando de frente a &eacute;l. Puso sus manos sobre mis muslos. Mov&iacute;a sus manos de arriba abajo, recorriendo todos mis muslos. Me miraba mi rostro y mis senos, yo lo miraba a los ojos.<\/p>\n<p>Ah&iacute; estaba yo, en lencer&iacute;a y tacones, montada en un hombre desconocido de casi 50 a&ntilde;os. &ldquo;Con esa cara y ese cuerpo s&oacute;lo te quedaba trabajar de puta, abre la boca.&rdquo; Le hice caso y escupi&oacute; un gargajo dentro. &ldquo;&iquest;Te gusto tu premio puta?&rdquo; le dije &ldquo;si jefecito&rdquo;. Me dijo &ldquo;Que bueno Angie, ahora disfrutare tus gordas tetas&rdquo; Se le qued&oacute; viendo a mis pechos por un largo rato, sin tocarlas. Luego puso sus manos debajo de ellas y las levanto un poco como para ver cuanto pesaban. &ldquo;Que bonito brassiere traes tetona&rdquo; se acerc&oacute; a mis pechos y le dio un besito a uno, luego a otro. Yo solo lo miraba, sonri&eacute;ndole. De repente con sus dedos pulgares comenz&oacute; a tallar por encima del brassiere. &ldquo;Ya encontr&eacute; tus pezoncillos Angie, se sienten ya duritos&rdquo;. Tom&oacute; los tirantes del brassiere y los baj&oacute; de mis hombros a mis brazos sent&iacute; como mis pechos se liberaron un poco, de repente sent&iacute; un salto en mi colita. El taxista empez&oacute; a brincar en su asiento bruscamente.<\/p>\n<p>Mis pechos comenzaron a saltar. El taxista segu&iacute;a golpeando mi trasero con su miembro haci&eacute;ndome saltar hasta que mis pechos se comenzaron a salir del brassiere, comenz&oacute; a saltar m&aacute;s bruscamente, incluso hizo que me golpeara la cabeza contra el techo del taxi a lo que &eacute;l dijo ri&eacute;ndose: &ldquo;Perd&oacute;n no fue intencional, de todos modos, m&aacute;s pendeja no te puedes quedar&rdquo;. Continu&oacute; con lo mismo hasta que mis dos pechos se liberaron del sost&eacute;n. Primero rebotaron hacia arriba, luego cedieron ante la gravedad y quedaron colgando de mi cuerpo movi&eacute;ndose ligeramente de lado a lado. &ldquo;&iquest;Te gustan?&rdquo; Le pregunt&eacute; sonriendo, me dijo &ldquo;Pinche vieja tetona, estas bien completa y las tienes bien paradas y gordas&rdquo; yo me re&iacute; y vi como buscaba algo en su bolsa. Eran los dos chocolates que hab&iacute;a comprado en la plaza, los abri&oacute; y vimos como estaban completamente derretidos. Los abri&oacute; m&aacute;s y comenz&oacute; a embarrar el chocolate derretido en mis pechos. Comenz&oacute; por los pezones, pero trato de cubrir lo m&aacute;s posible con ambos paquetes. La sensaci&oacute;n era muy agradable, similar a cuando me pongo crema para mantener la piel firme.<\/p>\n<p>Cuando termin&oacute; avent&oacute; las envolturas a la parte de atr&aacute;s del veh&iacute;culo. Sin avisarme sent&iacute; como puso sus manos en mis pompis y comenz&oacute; a chupar mis pechos. Tom&eacute; su cabeza con mis manos y lo empec&eacute; a acariciar tiernamente. Sent&iacute;a sus labios, su lengua, a veces sent&iacute;a sus dientes en mis pechos mientras devoraba el chocolate que lo cubr&iacute;a. Cuando llegaba a mis pezones se deten&iacute;a y comenzaba a molestarlos con su lengua o a darles ligeros mordiscos. Eso me hac&iacute;a sentir cosquillas en mi estomago y en mi entrepierna. Mi vulva estaba en contacto con su miembro caliente y duro, aunque &eacute;l a&uacute;n ten&iacute;a puesto el pantal&oacute;n. Sent&iacute;a que devoraba mis pechos, su lengua iba desde abajo hasta mi pez&oacute;n o me levantaba una teta para chupar la parte donde se un&iacute;a con mi pecho. Yo me estaba excitando demasiado, mi entrepierna estaba ya algo sensible y por instinto me tallaba contra su miembro.<\/p>\n<p>El tambi&eacute;n estaba cambiando, ya no lo sent&iacute;a fr&iacute;o y calculador, ahora era m&aacute;s salvaje, no dejaba de apretar mis senos con sus manos y manipularlos para chuparlos mejor, se notaba que estaba disfrutando de mis pechos. De repente interrump&iacute;a para decir cosas como &rdquo;Pinche vieja tetona&rdquo; o &ldquo;Que chichis tan gordas te cargas pendeja&rdquo; cada que dec&iacute;a esas cosas yo me excitaba m&aacute;s y me daban ganas de besarlo pero &eacute;l me dec&iacute;a &ldquo;Esp&eacute;rate pendeja ando gozando tus tetotas&rdquo;. Despu&eacute;s de un rato al fin logr&oacute; limpiarlas de todo el chocolate. Me mir&oacute; a los ojos y me dijo &ldquo;Pinche puta estas bien buena&rdquo; el contacto visual, sus palabras, la sensaci&oacute;n de mis senos completamente cubiertos en su saliva, sus fuertes manos sobre mis pechos, en ese momento me sent&iacute; su mujer completamente, no pod&iacute;a pensar con claridad, &eacute;l era el macho fuerte, inteligente, con determinaci&oacute;n y yo era la putita encima de &eacute;l, s&oacute;lo usando una tanga de encaje, unos tacones y un maquillaje ya algo arruinado por los besos.<\/p>\n<p>No s&eacute; por qu&eacute; me pasa pero cuando llego a ese punto no puedo resistir sentir cari&ntilde;o verdadero por la persona con la que estoy, con toda naturalidad le dije &ldquo;La estoy pasando bien rico amor&rdquo;, le tom&eacute; la cabeza con las dos manos tiernamente y comenc&eacute; a lamerle la cara para quitarle el chocolate que le quedaba en su rostro. Cuando lo termin&eacute; de limpiar por fin se me hizo besarlo, mord&iacute; tiernamente sus labios y goc&eacute; el sabor de su boca como si fuera un delicioso dulce. Cuando termin&oacute; nuestro beso me dijo, &ldquo;Ahora s&iacute; putita, te voy a usar para lo &uacute;nico que sirves, b&aacute;jate tantito del taxi guarra&rdquo; le obedec&iacute; y el se baj&oacute;. Me tomo de la mano y me dio una vuelta &ldquo;As&iacute; te deber&iacute;as vestir siempre, s&oacute;lo con tacones y una tanga, tus tetotas al aire y tu cara de pendeja sonriendo&rdquo; Me sonroj&eacute; y le sonre&iacute; y luego mir&eacute; al piso.<\/p>\n<p>&Eacute;l acomod&oacute; el asiento del copiloto lo m&aacute;s horizontal que pudo a manera de cama &ldquo;Acu&eacute;state puta&rdquo; lo obedec&iacute; y me acost&eacute; boca arriba, me le quede viendo, sonri&eacute;ndole en todo momento. Con un movimiento brusco, hizo el asiento hasta atr&aacute;s. Luego me puso el cintur&oacute;n de seguridad, me qued&oacute; entre ambos pechos. &ldquo;&iquest;Te sabes la de la pollita rostizada?&rdquo; me pregunt&oacute;, yo sonriendo le dije que no. &ldquo;No sabes m&aacute;s que sonre&iacute;r con esa cara de puta pendeja. Pega tus rodillas lo m&aacute;s que puedas al pecho&rdquo; Le hice caso y con ayuda de mis manos levant&eacute; mis piernas y me puse como cuando los ni&ntilde;os se avientan a la alberca de bolita. Si no fuera por el cintur&oacute;n me hubiera ido para adelante. &ldquo;&Aacute;ndale as&iacute; tonta, ahora sin soltar tus piernas trata de estirarlas y las vas agarrando de m&aacute;s arriba hasta llegar a tus pantorrillas&rdquo;.<\/p>\n<p>Le obedec&iacute; y con algo de esfuerzo levant&eacute; mis piernas hasta que mis muslos tocaban mis pechos y s&oacute;lo ve&iacute;a mis piernas frente a mi cara. &ldquo;Puta hija de tu requet&eacute; chingada madre, estas bien culona. Pero ahora abre las patas pendeja, que tus chichotas queden entre tus piernas&rdquo; Le hice caso y pude levantar un poco m&aacute;s las piernas pues mis pechos ahora tocaban la parte interna de mis muslos. &ldquo;Andale pedazo de zorra, as&iacute; te debes ofrecer a tus clientes, as&iacute; es como te ves m&aacute;s bonita, te veo el culo, los jamones que tienes por muslos, tu pinches hoyos que la tanga ni tapa, tus tetotas de vaca y tu cara de mamadora coqueta con esa sonrisa de ni&ntilde;a est&uacute;pida.&rdquo; Me qued&eacute; as&iacute;, sonri&eacute;ndole, sintiendo mucha satisfacci&oacute;n por complacerlo. Del alma me sali&oacute; decirle &ldquo;Si mi amor como a ti te guste&rdquo;.<\/p>\n<p>Se comenz&oacute; a desabrochar el pantal&oacute;n. Se lo baj&oacute; un poco y saco con algo de esfuerzo su pene erecto. Era obscuro, muy velludo, mas grande que mediano, con la cabeza roja, de inmediato me lleg&oacute; un fuerte olor a hombre. De la punta escurr&iacute;a un l&iacute;quido cristalino, como miel transparente, muy abundante. Yo segu&iacute;a en la posici&oacute;n que me indic&oacute;, m&aacute;s nerviosa que nunca, sab&iacute;a que pronto ser&iacute;a penetrada por este extra&ntilde;o. &ldquo;Ahora s&iacute; puta, para lo que naciste&rdquo; Me acarici&oacute; mi vulva y me hizo la tanga a un lado, entr&oacute; en el coche, frente a m&iacute;, acost&aacute;ndose sobre mis piernas. Sent&iacute;a como su peso empujaba mis piernas hacia m&iacute;, hasta que mis piernas tocaron mis hombros y mis pantorrillas los hombros de &eacute;l. &ldquo;Me fascina tu cara de puta chupa pitos, abre el hocico perra&rdquo; abr&iacute; grande la boca y el dejo caer dentro una gran cantidad de saliva, espesa, salada, con sabor a &eacute;l. &ldquo;Gracias mi amor, sabe bien rico&rdquo; le dije sonri&eacute;ndole despu&eacute;s de tragarme su regalo. &ldquo;Ahora si putita, ah&iacute; te va&rdquo;.<\/p>\n<p>Puso su mano izquierda sobre el respaldo del auto para apoyarse y se levant&oacute; un poco. Con su mano derecha en su miembro se acomod&oacute; y poco a poco fue entrando en mi vagina. Yo me sent&iacute;a muy asustada pero al mismo tiempo emocionada y encari&ntilde;ada con &eacute;l. &ldquo;Ay amor, ay amor, ay amor, ay amor&rdquo; Yo repet&iacute;a mientras sent&iacute;a como su miembro se abr&iacute;a paso poco a poco dentro de m&iacute;. &ldquo;Ay puta, estas apretadita para ser profesional&rdquo; Me dijo ri&eacute;ndose mientras segu&iacute;a poco a poco entrando en m&iacute;, se sent&iacute;a su palo hirviendo y grueso y parec&iacute;a que nunca acababa de entrar. &ldquo;Chulada de vieja&rdquo; me dec&iacute;a mientras al fin llegaba al fondo de m&iacute;. Yo lo miraba a los ojos, jadeando. De repente lo comenz&oacute; a sacar despacio y empez&oacute; a mover sus caderas con buen ritmo, hacia adelante, hacia atr&aacute;s. Me estaba haciendo el amor, poco a poco m&aacute;s y m&aacute;s r&aacute;pido, sin ning&uacute;n cuidado ni ternura, pero se notaba que lo estaba disfrutando y yo tambi&eacute;n. &ldquo;&iquest;Como te llamas?&rdquo; entre gemidos le respond&iacute; &ldquo;Angie, tu puerca tetona&rdquo;.<\/p>\n<p>Me estaba empujando con fuerza el fondo de mi vagina, se sent&iacute;a cuando la tocaba, empujaba y sacaba de nuevo para despu&eacute;s volver a empujar. De repente nuestras bocas se alcanzaban, nos bes&aacute;bamos, nuestras lenguas se tocaban y nos segu&iacute;amos mirando a los ojos. Yo trataba de aguantarme los pujidos pero despu&eacute;s de como ocho minutos de estar siendo cogida no pude. &ldquo;Uh, ay mi amooor&rdquo; Entre gritos y aullidos no pod&iacute;a dejar de exclamar el placer que estaba sintiendo. &ldquo;Uh. Uh.&rdquo; Despu&eacute;s de unos minutos m&aacute;s, la presi&oacute;n se comenz&oacute; a acumular en m&iacute;. &Eacute;l no dejaba de impactar la punta de su miembro contra el fondo de mi vagina, cada vez que eso pasaba yo sent&iacute;a un escalofr&iacute;o en todo el cuerpo, la piel se me pon&iacute;a de gallina y mi respiraci&oacute;n se aceleraba m&aacute;s y m&aacute;s; como si estuviera corriendo.<\/p>\n<p>&ldquo;Jadeas como una perra correteada&rdquo; me dec&iacute;a con voz burlona. Yo me aferraba a sus brazos, con mis manos, lo m&aacute;s fuerte que pod&iacute;a.<\/p>\n<p>El se ve&iacute;a confiado, fuerte, como si supiera exactamente lo que estaba haciendo. Sus ojos me miraban a la cara, miraban mis pechos. &ldquo;Te rebotan bien chido pendeja&rdquo;.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a su pito como rozaba toda la pared de mi vagina mientras sal&iacute;a y luego de nuevo al entrar, s&oacute;lo paraba al sentir el fondo de m&iacute;. A veces se deten&iacute;a ah&iacute; y empujaba un poco m&aacute;s. &ldquo;Ya te falta poco, pero ya disfrutaste t&uacute;. Me toca a m&iacute; putita, har&eacute; que te ganes tu propina&rdquo;<\/p>\n<p>Tom&oacute; con sus manos mis dos piernas y las empuj&oacute; hac&iacute;a m&iacute;, dobl&aacute;ndolas y estir&aacute;ndolas al l&iacute;mite, sent&iacute;a una mezcla muy extra&ntilde;a entre dolor y placer. Mis muslos se apretaban contra mis hombros. &Eacute;l se estaba divirtiendo. Y comenz&oacute; a empujar, meter y sacar su miembro con gran velocidad. El taxi temblaba y brincaba de arriba abajo. Yo estaba gritando, jadeando, berreando, todo al mismo tiempo. Mi cuerpo estaba empapado en una mezcla de su sudor y m&iacute;o. &ldquo;Ay puta de mierda estas bien buena&rdquo; dec&iacute;a &eacute;l mientras apretaba mis piernas, casi enterrando sus u&ntilde;as en mi piel. Ahora se ve&iacute;a tenso, excitado, fuera de s&iacute;; &eacute;l estaba disfrutando mucho mi cuerpo.<\/p>\n<p>&Eacute;l segu&iacute;a en lo suyo sin preocuparse por m&iacute;, sus ojos se enfocaban en mis pechos. Yo sent&iacute;a mi cuerpo casi a punto de ebullici&oacute;n, la cabeza me explotaba de placer, hasta que un orgasmo intens&iacute;simo se desat&oacute; en m&iacute;. Recorriendo todo mi cuerpo, partiendo desde mi entre pierna hasta subir a mi cabeza. Por unos segundos todo lo vi en color de rosa. Como si estuviera en una nube de algod&oacute;n de az&uacute;car. Dulce y suave. Sin pensarlo y como por instinto dije &ldquo;Te amo mi macho adorado&rdquo; &eacute;l segu&iacute;a muy intenso y no descansaba de sus empujones conta m&iacute;. &ldquo;C&aacute;llate puta&rdquo; me dijo mientras soltaba mis piernas y de golpe tomaba mis pechos, apret&aacute;ndolos contra mi cuerpo. Yo me encontraba aun muy relajada y adormilada por el orgasmo pero sus manos pellizcando fuerte mis pechos. Me encantaba el abuso al que me estaba sometiendo. Me sent&iacute;a completamente suya, sin poder hacer nada. &ldquo;Vente dentro papi&rdquo; le dije con voz tierna, de coraz&oacute;n deseando su semen dentro m&iacute;.<\/p>\n<p>Me cumpli&oacute; mi deseo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 24<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Comienzo describi&eacute;ndome. Me llamo Ang&eacute;lica, la mayor&iacute;a me conoce como Angie, aunque no me molesta que me pongan apodos o sobrenombres. Soy morena clara, casi blanca. Ojos grandes caf&eacute; obscuro, pesta&ntilde;as largas, cejas pobladas, labios gruesos y cabello casta&ntilde;o obscuro. 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