{"id":41208,"date":"2023-03-06T23:00:00","date_gmt":"2023-03-06T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-06T23:00:00","modified_gmt":"2023-03-06T23:00:00","slug":"la-directora-general","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-directora-general\/","title":{"rendered":"La directora general"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41208\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Soy directora general de una mediana empresa que produce ropa interior femenina, lencer&iacute;a.&nbsp;<\/p>\n<p>S&eacute; que a mis espaldas dicen que soy una intransigente, estricta y exigente, a la que es dif&iacute;cil adaptarse y soportar. No voy a negar que hago todo lo posible para mantener este tipo de imagen. Estudi&eacute; y trabaj&eacute; duro para convertirme en una gerente id&oacute;nea y finalmente logr&eacute; ganar el puesto de directora ejecutiva gracias a mi formaci&oacute;n universitaria, a mis habilidades profesionales y a mi curr&iacute;culum.&nbsp;<\/p>\n<p>Nadie podr&aacute; decir de m&iacute; que hice una carrera porque me acost&eacute; con alguien. Aunque en algunas ocasiones me hubiera gustado de todo coraz&oacute;n. Pero mi &laquo;ley de hierro&raquo; en las relaciones laborales es no tener sexo en el lugar de trabajo.<\/p>\n<p>Obtengo mis satisfacciones fuera del &aacute;mbito profesional, precisamente para evitar situaciones de conflicto, m&aacute;s ahora, con el rol que desempe&ntilde;o.<\/p>\n<p>Pero, como siempre, la vida nos reserva sorpresas y algunas son tan sensacionales que incluso revolucionan los m&aacute;s firmes principios establecidos.<\/p>\n<p>En todo caso, alimento mi imagen de mujer perfecta con la familia maravilloso y un marido excelente que se lleva muy bien con esta mujer que siempre va de traje, la falda nunca por encima de la rodilla, llena de blusas de seda con escote barco, para no distraer a mis interlocutores con mis abundantes pechos.<\/p>\n<p>Pero por dentro hay un yo salvaje que aborrece mi cabello sin un mech&oacute;n fuera de lugar, hay una mujer hambrienta de vida y pasi&oacute;n, una mujer que busca aventuras sin miedo. Por suerte viajo mucho por trabajo y durante estos viajes nunca he tenido grandes dificultades para encontrar gente con quien divertirme, hombres a los que nunca vuelvo a ver, hombres que no ponen en peligro la vida que tanto me ha costado construir.<\/p>\n<p>Estos son los pensamientos que se agolpan en mi mente mientras desde la puerta entreabierta veo at&oacute;nita a un cl&aacute;sico del porno: mi jefe de producci&oacute;n recibe a su secretaria. Quer&iacute;a hablar con &eacute;l sobre las quejas que recibimos de nuestros clientes sobre una costura muy molesta en nuestras tangas, en cambio estoy hipnotizada por el movimiento r&iacute;tmico que se puede distinguir a trav&eacute;s del vidrio esmerilado de su oficina.<\/p>\n<p>Lo grave no es esta promiscuidad laboral, sino que verla me excita tanto que casi sin darme cuenta me estoy excitando. A trav&eacute;s del vidrio ligeramente opaco se los puede observar que se mueven. Eso alimenta mi imaginaci&oacute;n: me hice la idea de que tiene una polla respetable y que ella como una golfa la estaba disfrutando. Parecer&iacute;a como que le est&aacute; chupando la polla para llenarla de semen. &iexcl;Ufff! mi boca se seca con el deseo de chupar algo. Consigo salir sin que nadie se d&eacute; cuenta.<\/p>\n<p>Pienso en esta noche, mi esposo que tiene un gran cuerpo, pero que nunca ha sido capaz de follarme como es debido. Hacemos el amor dos veces por semana, como prescribe el manual de la pareja perfecta. Hoy ni siquiera ser&iacute;a el d&iacute;a indicado y mi sexo grita de deseo.<\/p>\n<p>&iexcl;C&oacute;mo desear&iacute;a poder tomar esa polla que me la imagino musculosa! Tal vez sea el verano, el hecho de que estoy sin medias, pero no puedo evitar levantarme la falda y meter dos dedos en mi sexo ardiendo de deseo. Lo imagino con su cara enterrada entre mis muslos chupando mi cl&iacute;toris mientras mete dos dedos en mi co&ntilde;o y me corro en un instante.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que podr&iacute;a volver a trabajar despu&eacute;s de ver que la secretaria se retira de su oficina, pero esa polla sigue golpeando mi cabeza y el impulso me est&aacute; volviendo loca.<\/p>\n<p>Tengo que encontrar una soluci&oacute;n para transgredir mi &laquo;ley de hierro&raquo; y follarme a este pedazo de hombre. Un hombre que, adem&aacute;s, declara tener un matrimonio muy feliz, exactamente como yo.<\/p>\n<p>Lo llamo a mi oficina y un poco m&aacute;s tarde. Aparece tan sereno y elegante como siempre. Me obligo a mirarlo a los ojos, de lo contrario estar&iacute;a concentrada en la bragueta de sus pantalones.<\/p>\n<p>Nos saludamos, nos preguntamos por nuestras respectivas familias y finalmente comenzamos a hablar de trabajo.<\/p>\n<p>&ldquo;Ingeniero, quer&iacute;a analizar este problema de los tangas con usted. A estas alturas las quejas son realmente muchas, y tenemos que pensar en cambiar urgentemente algo en la producci&oacute;n. &iquest;Tiene alguna propuesta?&quot;<\/p>\n<p>&ldquo;Contadora, habl&eacute; del tema con nuestro dise&ntilde;ador y tambi&eacute;n con las costureras. Tengo varias propuestas aqu&iacute; para mostrarle&rdquo;.<\/p>\n<p>Pone sobre mi escritorio varios tangas, unas con una costura m&aacute;s ligera, otras cortadas de otra forma, pero pr&aacute;cticamente sin costuras sobre todo en el punto de uni&oacute;n a la altura del perineo.<\/p>\n<p>&ldquo;Me parece que estos modelos podr&iacute;an ser adecuados para nosotros, yo mismo prob&eacute; los defectuosos y eran francamente insoportables&rdquo;. Dije.<\/p>\n<p>Me mira desconcertado.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Quiere probar &eacute;ste tambi&eacute;n, antes de tomar una decisi&oacute;n?&quot; me pregunta casualmente: &ldquo;Puedo mostrarle otras muestras&rdquo;.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; est&aacute; mi oportunidad. Cierro la puerta y vuelvo a mi escritorio y dejo caer mis bragas de ama de casa frustrada.<\/p>\n<p>&ldquo;No se preocupe, los probar&eacute; de inmediato para que podamos comenzar la producci&oacute;n de inmediato. Si esperamos un poco m&aacute;s, &iexcl;nos perderemos toda la temporada!&rdquo;<\/p>\n<p>Tomo la primera muestra, estoy de espaldas como si no quisiera mostrarme poni&eacute;ndomela. En cambio, despu&eacute;s de deslizar una pierna y luego la otra, la levanto lentamente jugando al &laquo;ver-no ver&raquo; con mi trasero hasta que el tanga se asienta correctamente. En ese momento me doy la vuelta, doy unos pasos, como para probar su comodidad y por el rabillo del ojo veo que tengo toda su atenci&oacute;n. Me observa de pie, con las manos cruzadas a la altura de su voluminoso paquete. &iquest;Estr&iacute;a ocultando una erecci&oacute;n?<\/p>\n<p>Me quito este tanga precariamente balanceada sobre mis talones.<\/p>\n<p>&ldquo;&Eacute;sta es bastante c&oacute;moda. &iquest;Puede pasarme la otra muestra, por favor?&rdquo;<\/p>\n<p>Su mirada es impasible. Hubiera esperado cierto asombro: no todos los d&iacute;as que sucede que una CEO se cambie la ropa interior frente a los dependiente.<\/p>\n<p>Me pasa el otro tanga. Inclin&aacute;ndome para meterla debajo de mi falda tambi&eacute;n, esperaba que se diera la vuelta, pero en lugar de eso queda mir&aacute;ndome fijamente. Estamos cara a cara mientras aliso mi falda. No estoy segura de lo que est&aacute; pasando, algo parece haber cambiado. Su mirada se ha vuelto m&aacute;s s&oacute;lida, tiene algo de depredador.<\/p>\n<p>&quot;Entonces Contadora, &iquest;ese dise&ntilde;o es mejor?&quot; Por su tono, creo que entiende mi juego.<\/p>\n<p>&quot;Yo dir&iacute;a que no. Esto me resulta molesto.&quot; Digo cruzando las piernas.&nbsp;<\/p>\n<p>De repente me siento inc&oacute;moda. Me pregunto qu&eacute; hay en mi mente. Debo ser bastante idiota para provocar a uno de mis subordinados de esta manera y adem&aacute;s en la oficina. Nada me distingue realmente de su secretaria cachonda.<\/p>\n<p>&ldquo;No puedo entender de d&oacute;nde puede venir la molestia&rdquo;. Da un paso m&aacute;s cerca &quot;&iquest;Es el corte o la tela?&quot;<\/p>\n<p>&quot;No lo sabr&iacute;a.&quot; Respond&iacute;.<\/p>\n<p>Estamos hablando de algo completamente diferente y &eacute;l est&aacute; a una palma de distancia de m&iacute;.<\/p>\n<p>&quot;Si conf&iacute;a en m&iacute;, puedo verificar cu&aacute;l es el defecto&quot;.<\/p>\n<p>Se arrodill&oacute; frente a m&iacute;. Me levanto lentamente la falda, siento su aliento en mis muslos y me doy cuenta de que estoy empapada de anticipaci&oacute;n y excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&quot;Perm&iacute;tame, Contadora, debe abrir un poco las piernas, apoyarse en el escritorio para que est&eacute; m&aacute;s estable.&quot;&nbsp;<\/p>\n<p>El tono es muy profesional. Su dedo sigue el tejido del tanga. Me concentro para contener un gemido.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Aqu&iacute; o aqu&iacute;?&quot; Pregunta presionando ligeramente, desatando una tormenta de deseo que se parece mucho a un hambre at&aacute;vica de polla.<\/p>\n<p>Quiero que &eacute;l tome la iniciativa, que haga algo para apagar este fuego que me consume por dentro. En cambio, se levanta masajeando suavemente mi co&ntilde;o ardiente.<\/p>\n<p>&ldquo;Contadora, aqu&iacute; el problema es otro y no s&eacute; si tengo las facultades para resolverlo. Pero puedo intentarlo, si est&aacute; de acuerdo.&quot;<\/p>\n<p>&iexcl;&iexcl;Estoy a punto de correrme en su mano y este pendejo quiere mi autorizaci&oacute;n!!<\/p>\n<p>&quot;Adelante ingeniero.&quot; Le digo con un suspiro.<\/p>\n<p>Coloca un dedo en mis labios vaginales, empuja solo un poco, pero quiero m&aacute;s. Lo necesito, necesito todo lo que me puede dar. En particular, quiero con todo mi coraz&oacute;n que me folle con ese palo duro que presiona en mi muslo, quiero que me lo hunda hasta la ra&iacute;z. En cambio, se estanca.<\/p>\n<p>&ldquo;Me parece que aqu&iacute; todo es muy h&uacute;medo&rdquo;.<\/p>\n<p>&iexcl;Siento que me estoy volviendo loca! En medio de la frustraci&oacute;n le grito:&nbsp;<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Qu&eacute; pendejo eres! &iexcl;Tengo que enviarte una carta certificada que diga F&Oacute;LLAME!&rdquo;<\/p>\n<p>Me tira del pelo y antes de meterme la lengua en la garganta dice:&nbsp;<\/p>\n<p>&quot;Solo quer&iacute;a asegurarme de tener una zorra cachonda en mis manos&quot;.<\/p>\n<p>Me abre de piernas tumb&aacute;ndome sobre el escritorio, su polla hace a un lado la miserable tira de tela y se hunde dentro de m&iacute;. Siento la capilla abierta para dar paso a este ba&uacute;l que por fin me llena como es debido.<\/p>\n<p>Lo necesito tanto que lo disfruto plenamente. Suena el intercomunicador, la secretaria dice:&nbsp;<\/p>\n<p>&quot;Contadora, no olvide la reuni&oacute;n en quince minutos&quot;<\/p>\n<p>Hago sonar un:&nbsp;<\/p>\n<p>&ldquo;Ok, gracias&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Me encantar&iacute;a correrme en tu boca: mi lugar favorito.&rdquo;<\/p>\n<p>Estuve a punto de decir que &ldquo;no&quot;, pero su ritmo acelerado me devuelve una ola de un orgasmo. Podr&iacute;a gritar tanto que estoy disfrutando, trato de contenerme&#8230;&nbsp;<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Y luego el culo!&quot; agreg&oacute;.<\/p>\n<p>Me destroza, me folla ferozmente y me llena de semen, dej&aacute;ndome todav&iacute;a con ganas de mucho m&aacute;s.<\/p>\n<p>&ldquo;Contadora, creo haber cumplido con sus deseos para mejorar la producci&oacute;n. Cu&aacute;ndo t&uacute; lo dispongas puedo pasar por el bis. En una posici&oacute;n tan delicada no podr&aacute;s negarte a ti misma, &iquest;verdad?&rdquo;<\/p>\n<p>No ha terminado de inflarme y ya aparece el chantaje velado. Ser&aacute; divertido. Cuando me recompongo, me comunico con &eacute;l de una manera muy profesional.<\/p>\n<p>&ldquo;Ingeniero, antes de asumir que el m&iacute;o es un puesto delicado, le aconsejo que revise su correo electr&oacute;nico; hay un video que saqu&eacute; con mi celular de su secretaria en su oficina. Aunque el el vidrio es esmerilado no deja lugar a dudas&#8230; Saludos a su esposa.&rdquo;<\/p>\n<p>&iexcl;Hac&iacute;a tiempo que ten&iacute;a ganas de tener a un semental de ese tama&ntilde;o con correa!<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; transgresi&oacute;n de la &eacute;tica m&aacute;s elemental: nunca mojes el plum&iacute;n en el tintero del estudio! &iexcl;Qu&eacute; acci&oacute;n repulsiva el agobio del subordinado! &iexcl;Qu&eacute; hipocres&iacute;a inaudita para hacer parecer al d&eacute;bil m&aacute;s fuerte, cuando en cambio su previsible derrota es clara para todos! Por eso odio las corridas de toros. El &ldquo;toro&rdquo;, como en esta turbia historia, ya est&aacute; perdido cuando entra al ruedo, no tiene salida, y cuanto m&aacute;s resista y se enardezca, m&aacute;s sutilmente s&aacute;dico ser&aacute; su final.<\/p>\n<p>El toro s&oacute;lo puede salvarse si no est&aacute; en condiciones de torear, cuando, aunque sangrando un poco, puede salir de la arena acompa&ntilde;ado por un reba&ntilde;o de vacas, tra&iacute;das para ayudarlo, como para decir que no es apto para su papel.<\/p>\n<p>Eros contiene la locura en s&iacute; mismo, o, como sostiene Umberto Galimberti, Eros es precisamente el encuentro con: &quot;&iexcl;La locura que vive all&iacute;, cuyo lenguaje no se puede codificar con las herramientas de la raz&oacute;n!&quot;.<\/p>\n<p>Lo percibo bien como protagonista de esta historia, que en cierto momento parezco &quot;recuperar el sentido&quot; y cuestionar racionalmente mi comportamiento y las consecuencias de mis actos. Para luego dejarme llevar, abrumada por la pasi&oacute;n, sin poder resistir racionalmente lo que es el sabor m&aacute;s intenso de la vida: las emociones.<\/p>\n<p>Creo que la gran mayor&iacute;a de los lectores aceptar&iacute;an de buena gana (&iquest;o mala gana?) tal superioridad, y con ella los peligros de este tipo de relaci&oacute;n, la subordinaci&oacute;n que invade cada aspecto de las relaciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Soy directora general de una mediana empresa que produce ropa interior femenina, lencer&iacute;a.&nbsp; S&eacute; que a mis espaldas dicen que soy una intransigente, estricta y exigente, a la que es dif&iacute;cil adaptarse y soportar. No voy a negar que hago todo lo posible para mantener este tipo de imagen. Estudi&eacute; y trabaj&eacute; duro para convertirme [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23947,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-41208","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41208","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23947"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41208"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41208\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}