{"id":41216,"date":"2023-03-07T23:00:00","date_gmt":"2023-03-07T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-07T23:00:00","modified_gmt":"2023-03-07T23:00:00","slug":"la-vecina-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-vecina-3\/","title":{"rendered":"La vecina (3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41216\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Karla es una joven Se&ntilde;ora, apenas entrada en los 30 a&ntilde;os, es de estatura baja, cabello largo hasta la cintura, dotada de un respetable par de senos y un extraordinario trasero, que es todo un espect&aacute;culo verlo al andar, bambole&aacute;ndose r&iacute;tmicamente, que bien parecer&iacute;a que quisiera hipnotizar a quienes se atrev&iacute;an a verlo sin recato alguno.<\/p>\n<p>Como era de esperarse ese tremendo trasero deb&iacute;a estar sostenido por un poderoso par de piernas muy bien torneadas, gruesas pero se notaba perfectamente las pantorrillas y los muslos, era todo un placer verla al caminar (sobre todo al irse).<\/p>\n<p>Casada desde hace m&aacute;s de 10 a&ntilde;os, su relaci&oacute;n marital se encontraba francamente en decadencia, invadida por la rutina, un esposo que no valoraba los esfuerzos de Karla por mantener viva la llama del deseo, ya que ella se preocupaba en mantener una imagen de mujer deseable, al vestir prendas sugestivas como vestidos cortos, pantalones ajustados, tacones altos, maquillaje, bisuter&iacute;a, etc.<\/p>\n<p>Sin embargo parec&iacute;a que nada de esto pod&iacute;a generar un grado de inter&eacute;s en el esposo sobre ella, pero Karla lo intentaba d&iacute;a con d&iacute;a.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a domingo a media ma&ntilde;ana se encontraba sola, ya que el esposo trabajaba (porque de acuerdo al tipo de trabajo que ten&iacute;a sus d&iacute;as de descanso eran los jueves), toco a su puerta Don Jos&eacute;, un jardinero que de cuando en cuando acud&iacute;a a ofrecer sus servicios para dar mantenimiento al peque&ntilde;o jard&iacute;n que ten&iacute;an en el frente de la casa, a cambio de una peque&ntilde;a recompensa.<\/p>\n<p>Don Jos&eacute; era un hombre ya maduro, se notaba en sus facciones duras producto de la edad y de las horas de trabajo bajo el sol, pero por lo mismo ten&iacute;a un cuerpo fuerte, sin llegar a ser atl&eacute;tico, pero con se&ntilde;as del trabajo diario.<\/p>\n<p>DJ: Buenos d&iacute;as Se&ntilde;ora, va a querer que le arregle su jard&iacute;n?<\/p>\n<p>K: Si por favor Don Jos&eacute;, pero no se va a tardar verdad? Sabe que planeo salir<\/p>\n<p>DJ: No se preocupe Se&ntilde;ora en un ratito se lo dejo listo.<\/p>\n<p>Karla se meti&oacute; a su casa de nuevo, y record&oacute; que ese d&iacute;a era aniversario de bodas de ella y su marido, por lo que planeo, volver a insistir en tener un acercamiento con &eacute;l, por lo que subi&oacute; de prisa a sus recamara, a tomar un ba&ntilde;o de agua caliente.<\/p>\n<p>Contrario a lo que generalmente acostumbraba, esta vez el ba&ntilde;o fuer r&aacute;pido, sali&oacute; y comenz&oacute; a pensar en la ropa que iba a utilizar para tratar de atraer f&iacute;sicamente a su esposo.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; con un juego de lencer&iacute;a color perla, con encaje, el sost&eacute;n una talla menor a la realmente requerida para lograr una efecto de ser m&aacute;s grandes de lo que ya eran, al tratar de salirse, asomando ligeramente por el borde del encaje un par de pezones grandes y caf&eacute;s, que contrastaban con la piel blanca de su cuerpo.<\/p>\n<p>Para las bragas no hubo necesidad de hacer truco, la tela de esta se perd&iacute;a en la inmensidad de las nalgas y las piernas de la Se&ntilde;ora Karla, apenas y se pod&iacute;a notar algo de tela entre tanta carne.<\/p>\n<p>Se calzo (literalmente) un pantal&oacute;n de cuero color verde oscuro, que le daba una sensaci&oacute;n de firmeza a sus grandes nalgas y a sus torneadas piernas.<\/p>\n<p>Se coloc&oacute; una blusa color blanco de lo que aparentaba ser un bordado, por donde se asomaban muestras de su piel en todas las puntadas de la blusa, incluida la parte de sus senos.<\/p>\n<p>Finalmente remato con unos zapatos de tac&oacute;n alto color negro y se adorn&oacute; con un collar de piedras grandes del mismo color del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Se sec&oacute; el pelo, se pein&oacute;, se maquillo pero sutilmente y se coloc&oacute; perfume en zonas estrat&eacute;gicas.<\/p>\n<p>Una vez lista, marco por tel&eacute;fono a su marido para invitarlo a festejar su aniversario, sin embargo este le aviso que tendr&iacute;a que trabajar hasta tarde por estar en temporada alta.<\/p>\n<p>La Se&ntilde;ora Karla sufri&oacute; una gran decepci&oacute;n, colg&oacute; el tel&eacute;fono y se derrumb&oacute; en el sill&oacute;n de la sala con ganas de llorar.<\/p>\n<p>Sin embargo una serie de golpes secos en la puerta le impidieron concentrarse en su depresi&oacute;n, se levant&oacute; y abri&oacute; la puerta para ver que era Don Jos&eacute;.<\/p>\n<p>DJ: Listo Se&ntilde;ora, ya he terminado.<\/p>\n<p>Dijo mientras sus ojos recorr&iacute;an el cuerpo de la Se&ntilde;ora Karla, deteni&eacute;ndose un momento en la zona de sus tetas, sin disimular que abri&oacute; m&aacute;s grandes los ojos como si tratara de penetrar la tela con su mirada.<\/p>\n<p>K: Si Don Jos&eacute;, pase por favor que ahora le pago, sacando a Don Jos&eacute; de su trance.<\/p>\n<p>Entro Don Jos&eacute; con la desconfianza que da el estar prolongadamente en el sol y de repente entrar a un lugar con sombra, en tanto su visi&oacute;n se iba acostumbrando, una vez que sus ojos pudieron ver de nuevo, lo primero que llego a sus ojos fueron el par de nalgas de la Se&ntilde;ora Karla, bambole&aacute;ndose de un lado a otro mientras ella se alejaba caminando.<\/p>\n<p>Regreso con el dinero en la mano, extendi&eacute;ndoselo a Don Jos&eacute;, quien con el pulso tembloroso de la excitaci&oacute;n apenas y pudo tomar el pu&ntilde;ado de billetes que la Se&ntilde;ora Karla le ofrec&iacute;a.<\/p>\n<p>La Se&ntilde;ora Karla advirti&oacute; esta actitud y pensando a que se deber&iacute;a por el cansancio en actitud de buena samaritana le ofreci&oacute; una bebida.<\/p>\n<p>K. Gusta tomar un vaso con agua Don Jos&eacute;?<\/p>\n<p>DJ: Si Se&ntilde;ora, por favor, contesto con la voz entrecortada, provocado por la boca seca de ver el suculento manjar que resultaba ser el cuerpo de la Se&ntilde;ora Karla.<\/p>\n<p>La Se&ntilde;ora Karla se dirigi&oacute; hacia la cocina, y se agacho para sacar un vaso del mueble y cuando se levanto pudo ver a trav&eacute;s del reflejo del cristal de la puerta del patio de servicio la cara de Don Jos&eacute;, absorto, enfocado en el enorme culo de la Se&ntilde;ora Karla.<\/p>\n<p>En ese momento la Se&ntilde;ora Karla pudo hilar todos los detalles, se dio cuenta que la forma descompuesta de Don Jos&eacute;, se deb&iacute;a a la excitaci&oacute;n de estarla viendo a ella.<\/p>\n<p>Ese pensamiento hizo que una ola de calor empezara a recorrer todo su cuerpo, estacion&aacute;ndose en su entrepierna, estaba con el semblante rojo, pero con la panochita hirviendo, por lo que tuvo que recargarse en el mueble de la cocina un momento, en tanto recuperaba el aliento.<\/p>\n<p>Mientras lo hac&iacute;a, su mente no dejaba de pensar: si yo le doy oportunidad, Don Jos&eacute; me va a coger dentro de mi casa, lo que hac&iacute;a que la Se&ntilde;ora Karla se sintiera halagada y excitada, por lo que despu&eacute;s de pocos segundos de pensarlo se dijo a si misma, vamos a ver hasta donde es capaz de llegar.<\/p>\n<p>Se acero con el vaso en la mano, sinti&eacute;ndose con una seguridad que hac&iacute;a a&ntilde;os no experimentaba, haciendo m&aacute;s exagerados sus movimientos al caminar, como mostrando a su presa las armas que pose&iacute;a.<\/p>\n<p>Llego hasta donde se encontraba Don Jos&eacute;, que segu&iacute;a admir&aacute;ndola sin ning&uacute;n recato ya, le extendi&oacute; el vaso con agua y le ofreci&oacute; a sentarse.<\/p>\n<p>Ella se sent&oacute; frente a &eacute;l, inclinando su torso hacia adelante, para mostrar a trav&eacute;s del escote de la blusa parte de sus redondas tetas.<\/p>\n<p>K: Y d&iacute;game Don Jos&eacute;, que va a hacer despu&eacute;s de irse de aqu&iacute;?<\/p>\n<p>En tanto el jardinero daba grandes sorbos de agua para tratar de hacer saliva que le permitieran poder articular palabras.<\/p>\n<p>DJ: Pues vera Se&ntilde;ora, me dirigir&eacute; a casa, no sin antes pasar por algunas otras casas a ver si alguien m&aacute;s se interesa en que le arregle su jard&iacute;n; dec&iacute;a mientras su mirada segu&iacute;a colocada en el par de tetas de la Se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>La Se&ntilde;ora Karla sent&iacute;a que ard&iacute;a en la entrepierna, no quer&iacute;a perder la oportunidad de finalmente dar rienda suelta a sus deseos, por lo que decidi&oacute; a tomar la iniciativa y pregunto de manera coqueta e inocente:<\/p>\n<p>K: Que es lo que ve con tanto inter&eacute;s Don Juan?<\/p>\n<p>A lo que el jardinero contesto sin mucho pensarlo:<\/p>\n<p>DJ: Pues un hermoso par de botones que sobresalen de dos enormes flores.<\/p>\n<p>Finalmente estaba hecho, ambos hab&iacute;an dejado en claro sus intenciones, no hab&iacute;a manera de regresar al inicio, por lo que la Se&ntilde;ora Karla simplemente dio la se&ntilde;al de salida.<\/p>\n<p>K: Porque no viene a darles mantenimiento Don Juan.<\/p>\n<p>El Jardinero literalmente brinco de su asiento, de un gran salto llego a donde se encontraba sentada la Se&ntilde;ora Karla, su boca se dirigi&oacute; directamente al valle entre sus senos, hundiendo la cara entre ellos.<\/p>\n<p>Ella sent&iacute;a el intenso calor que emanaba e su entrepierna, con el aliento de Don Jos&eacute; que le quemaba la piel, al tiempo de la afilada barba corta del jardinero que amenazaba con cortarle la piel de tan gruesos que estaban.<\/p>\n<p>Don Jos&eacute; besaba y lamia la parte visible del escote, solamente durante unos pocos segundos, ya que en su desesperaci&oacute;n despojo a la Se&ntilde;ora Karla de su blusa pero sin despojarla de su collar, quedando al descubierto aquellos senos enfundado en un sost&eacute;n de talla menor al requerido.<\/p>\n<p>Los pezones se asomaban por el borde de encaje del sost&eacute;n, mientras que la lengua de Don Jos&eacute; trataban de liberarlos mediante un eficaz juego de lengua, ya que para ese entonces sus manos se encontraban amasando las enormes nalgas enfundadas en piel de la Se&ntilde;ora Karla.<\/p>\n<p>De un par de leng&uuml;etazos pudo lograr que los duros pezones de la Se&ntilde;ora Karla se liberaran de la tela del sost&eacute;n, emergiendo desafiantes, como retando a duelo a la lengua de Don Jos&eacute;, quien constantemente arremet&iacute;a cada pez&oacute;n con una combinaci&oacute;n de embates combinados de leng&uuml;etazos y chupetones, alternado de manera fren&eacute;tica en cada uno de ellos.<\/p>\n<p>Para ese entonces, la vagina de la Se&ntilde;ora Karla era un mar de jugos, que hasta se pod&iacute;a escuchar en cada movimiento de piernas como rebosaba de la cantidad de jugos que emanaba.<\/p>\n<p>Al parecer Don Jos&eacute; tambi&eacute;n se dio cuenta de lo anterior, ya que sin cesar en la tarea de atacar despiadadamente los pezones de la Se&ntilde;ora Karla, interrumpi&oacute; moment&aacute;neamente las caricias del enorme par de nalgas, para desabrochar el pantal&oacute;n y en un alarde de destreza despoj&aacute;rselos sin necesidad de quitarle los zapatos de tac&oacute;n.<\/p>\n<p>Quedo a la vista las enormes caderas de la Se&ntilde;ora Karla, que hac&iacute;an lucir diminutos tanto sus bragas como el tri&aacute;ngulo que aloja su ardiente vagina, el Jardinero suspendi&oacute; el ataque a los pezones para dirigirlo hacia la vagina inundada, volvi&oacute; a tomarla por las nalgas, levant&aacute;ndola en peso un par de pasos para depositarla sobre el sof&aacute; de la sala, donde le recost&oacute; la cabeza y espalda, quedando la cintura y las piernas fuera del mueble, Don Jos&eacute; se arrodillo ante ella, meti&oacute; sus brazos por debajo de sus piernas y con ellas se ayud&oacute; a levantarlas en peso, hasta que pudo acercar su cara dentro de la entrepierna de la Se&ntilde;ora Karla.<\/p>\n<p>De inmediato comenz&oacute; a lamer las bragas empapadas de la Se&ntilde;ora, era tal la cantidad de fluidos que hab&iacute;an escapado de su vagina, que las bragas se transparentaban por completo, pudiendo ver a trav&eacute;s de ellas los labios vaginales, por lo que nuevamente puso a trabajar su lengua por encima de la tela de las bragas, logrando hundirla a trav&eacute;s de la rajita h&uacute;meda y caliente de ella, no obstante pronto decidi&oacute; que era mejor prescindir de la tela, por lo que en un arranque de desesperaci&oacute;n rompi&oacute; la delicada prenda, quedando solamente un par de hilachos.<\/p>\n<p>Eran unos leng&uuml;etazos prolongados a trav&eacute;s de todo lo largo que sus labios vaginales, que comenzaban en su vulva, para terminar en el bot&oacute;n duro y excitado de su cl&iacute;toris, donde se deten&iacute;a a jugar, primero dibujando c&iacute;rculos alrededor de &eacute;l, y despu&eacute;s atac&aacute;ndolo directamente, como queriendo jugar vencidas con el bot&oacute;n dilatado; despu&eacute;s de un rato invert&iacute;a la acci&oacute;n bajando con su lengua hasta la vulva donde trataba de penetrar con su lengua lo m&aacute;s profundo que le fuera posible, haciendo que la Se&ntilde;ora Karla se retorciera de placer, mientras posaba sus manos en la cabeza del Jardinero, mesando sus cabellos y anim&aacute;ndolo a proseguir.<\/p>\n<p>K: Que rico te comes mi panochita Don Jos&eacute;!!!<\/p>\n<p>El Jardinero prosegu&iacute;a el recorrido de su lengua, mientras que sus manos posadas en las ahora desnudas nalgas de la Se&ntilde;ora Karla, amasaban con frenes&iacute; cada una de ellas, hasta que en uno de esos movimientos la punta del dedo medio de Don Jos&eacute; se instal&oacute; en la entrada del culo de la Se&ntilde;ora, un culo palpitante por la excitaci&oacute;n, lubricado a mas no poder por la producci&oacute;n en demas&iacute;a de jugos vaginales; antes de continuar, los ojos de Don Jos&eacute; buscaron la aprobaci&oacute;n de la Se&ntilde;ora Karla, viendo en su mirada un gesto de complacencia, por lo que sin pensarlo dos veces hundi&oacute; su grueso dedo dentro del culo de la Se&ntilde;ora, mientras esta exhalaba un grito de placer: Aaaah.<\/p>\n<p>Los siguientes minutos fueron de un interminable ir y venir de la lengua de Don Jos&eacute;, haciendo la ruta de la vagina h&uacute;meda de la Se&ntilde;ora Karla, yendo y viniendo interminablemente por toda la geograf&iacute;a de la rajita h&uacute;meda de ella; por otra parte el de do grueso de Don Jos&eacute; penetraba r&iacute;tmicamente su culo, lo que generaba una serie de sensaciones que ocasionaron que la Se&ntilde;ora Karla emitiera un sonoro orgasmo, tanto por los gemidos que sal&iacute;an de su garganta, como por los chorros que sal&iacute;an de su vagina, los cuales se estrellaban sobre el suelo, que parec&iacute;a que alguien hubiera abierto el grifo del agua.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos cuantos segundos la Se&ntilde;ora Karla se recuper&oacute;, poni&eacute;ndose de pie para dirigir sus manos al cierre del pantal&oacute;n de Don Jos&eacute;, una vez que lo bajo, emergi&oacute; del pantal&oacute;n un enorme miembro oscuro, lleno de venas, firme; que la Se&ntilde;ora no pudo vencer la tentaci&oacute;n de llev&aacute;rselo a la boca.<\/p>\n<p>Esta vez ella empujo a Don Jos&eacute;, que cay&oacute; pesadamente sentado en el sill&oacute;n, mientras trataba de acomodarse la Se&ntilde;ora Karla bajo sus pantalones por completo y acerco su cara al enorme miembro, para abrir su boca y tratar de meterlo por completo dentro de su cavidad bucal.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a por un momento que una parte de ese pedazo de carne quedar&iacute;a fuera de la boca de Se&ntilde;ora, pero en un alarde de persistencia logro que los huevos del Jardinero reposaran sobre los labios de la Se&ntilde;ora, una vez logrado esto, empez&oacute; con un movimiento de vaiv&eacute;n en el cual sacaba el tronco de carne de su boca, hasta llegar a la cabeza y volv&iacute;a a meterlo dentro de ella.<\/p>\n<p>Estos movimientos hicieron que la verga de Don Jos&eacute; bombeara sangre al m&aacute;ximo, lo que noto la Se&ntilde;ora Karla al sentir dentro de su boca como ese miembro crec&iacute;a a&uacute;n mas y aumentaba considerablemente su temperatura.<\/p>\n<p>Esto provocaba que nuevamente aumentara la temperatura en la entrepierna de la Se&ntilde;ora Karla, quien al no poder aguantar m&aacute;s, se levant&oacute; y poso sus piernas por encima del camote de Don Jos&eacute;, para bajar a trav&eacute;s de &eacute;l; abri&oacute; las piernas encima de su tronco, lo tomo con su mano para ponerlo en posici&oacute;n para que apuntara directamente hacia donde su panochita bajaba lentamente a su encuentro.<\/p>\n<p>Bajo la cintura hasta lograr poner la gran cabeza del miembro de Don Jos&eacute; en la entrada de su vulva, una vez que la aprisiono con los labios vaginales, coloco sus manos sobre los hombros del Jardinero y cual si se dejara zambullir en una piscina simplemente se dej&oacute; caer a lo largo de aquel gran tronco de carne.<\/p>\n<p>Fue una sensaci&oacute;n formidable para ella, probar un gran camote despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de estarlo pidiendo, la grado que ya no importaba quien se lo diera, simplemente lo deb&iacute;a tener entre sus piernas; solt&oacute; un grito ahogado combinaci&oacute;n de sofoco y un gran placer de sentir un gran m&aacute;stil de carne hirviendo dentro de su rajita que se encontraba tambi&eacute;n en un incontrolable incendio.<\/p>\n<p>Hizo un par de sube y bajas para confirmar que lo ten&iacute;a metido en la posici&oacute;n y direcci&oacute;n correcta, y de inmediato comenz&oacute; la cabalgata de aquel palo oscuro que penetraba sin piedad la blanca piel perfumada de la Se&ntilde;ora Karla.<\/p>\n<p>Los movimientos de ella eran r&iacute;tmicos, sub&iacute;a y bajaba de ese palo encebado con una velocidad constante, solamente interrumpido por giros ocasionales que daba a su cintura, que provocaban que el miembro duro de Don Jos&eacute; rozara hasta el &uacute;ltimo rinc&oacute;n de la cavidad vaginal de la Se&ntilde;ora Karla; se pod&iacute;a afirmar categ&oacute;ricamente que ella estaba cogi&eacute;ndose ese m&aacute;stil de carne de la forma y a la velocidad que ella deseaba.<\/p>\n<p>Nuevamente la temperatura de su rajita comenz&oacute; a aumentar, junto a la excitaci&oacute;n de &eacute;l, lo que provoc&oacute; una aceleraci&oacute;n del ritmo de cabalgata, acompa&ntilde;ados de una serie de gemidos que terminaron en gritos de placer, cuando ella tuvo un gran orgasmo, mismo que se reflej&oacute; en un hilillo de fluido que escurr&iacute;a por la verga de Don Jos&eacute;, para finalmente alojarse sobre sus bolas.<\/p>\n<p>Ella nuevamente desfalleci&oacute; sobre los hombros de &eacute;l, mientras se escuchaba su agitada respiraci&oacute;n, mientras Don Jos&eacute; acariciaba suavemente las enormes nalgas de la Se&ntilde;ora Karla, la dejo reponerse un par de segundos, mediante un movimiento de manos le hizo saber que iba a levantarse del sill&oacute;n, se incorpor&oacute; sin soltarla, una vez que estuvo de pie, la condujo al sill&oacute;n, la giro de frente al respaldo y le empujo la espalda al tiempo que le jalaba la cintura, en un claro indicio que deseaba penetrarla por detr&aacute;s.<\/p>\n<p>Ella se coloc&oacute; con gusto, puso ambas manos sobre el respaldo del sill&oacute;n, abri&oacute; las piernas con sus rodillas colocadas en el asiento y giro el cuello para verlo a los ojos, como diciendo que estaba lista para recibirlo.<\/p>\n<p>Don Jos&eacute; se coloc&oacute; detr&aacute;s de ella, apuntando su camote a la vagina babeante de la Se&ntilde;ora Karla, realizando la penetraci&oacute;n con una facilidad envidiable, producto de la firmeza del camote y la envidiable lubricaci&oacute;n de la vagina de ella.<\/p>\n<p>Desde el primer embate la pelvis de Don Jos&eacute; embisti&oacute; las enormes masas de carne de la Se&ntilde;ora Karla, provocando un sonoro ruido y dejando una marca de enrojecimiento en ambas nalgas de ella.<\/p>\n<p>La Se&ntilde;ora Karla cerro los ojos y recargo el pecho en el respaldo del sill&oacute;n, mientras sent&iacute;a los furiosos embates que le provocaban un gran placer al sentir simult&aacute;neamente la penetraci&oacute;n de su vagina y los golpes sobre sus nalgas, como si la estuvieran azotando.<\/p>\n<p>Con el vaiv&eacute;n de la cintura de Don Jos&eacute;, el cuerpo de la Se&ntilde;ora Karla se mec&iacute;a al mismo compas, bamboleando sus tetas junto al collar de piedras que ocasionalmente chocaba en los pezones que se columpiaban.<\/p>\n<p>Don Jos&eacute; embest&iacute;a cada vez con m&aacute;s fuerza, al notar que arrancaba un gemido en cada golpe asestado, sobre las enrojecidas nalgas de la Se&ntilde;ora, cuando poso cada una de sus manos sobre ellas, lo que g&eacute;nero que producto de movimiento sus manos abr&iacute;an las nalgas, dejando al descubierto el bot&oacute;n rosado que representaba el ojo de su culo.<\/p>\n<p>Sin pensarlo mucho, Don Jos&eacute; saco su duro y venoso camote de la vagina de la Se&ntilde;ora Karla, para apuntarlo directamente al culo, el cual por la excitaci&oacute;n estaba palpitante, como invitando a entrar en &eacute;l.<\/p>\n<p>No se necesit&oacute; de realizar lubricaci&oacute;n alguna, gran parte de los fluido vaginales de la Se&ntilde;ora Karla hab&iacute;an resbalado hacia el culo, por lo que la penetraci&oacute;n fue limpia, sin obst&aacute;culo alguno, solamente provocando un peque&ntilde;o grito en la Se&ntilde;ora Karla al sentir un leve dolor, provocado por aquel inmenso animal que inauguraba esa ruta de placer.<\/p>\n<p>Pocos segundos despu&eacute;s la sensaci&oacute;n de dolor de la Se&ntilde;ora Karla se convirti&oacute; en una sensaci&oacute;n placentera, lo que la invito a comenzar a moverse hacia adelante y hacia atr&aacute;s, como queriendo participar en la direcci&oacute;n de la penetraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Nuevamente comenz&oacute; el sonoro sonido de la pelvis de Don Jos&eacute; chocando con las enrojecidas nalgas de la Se&ntilde;ora Karla, quien hab&iacute;a pasado sus manos hacia atr&aacute;s, abriendo sus nalgas, como invitando a pasar con comodidad al intruso de carne.<\/p>\n<p>Fueron ruidos secos las &uacute;ltimas embestidas de Don Jos&eacute;, antes de tornar su semblante r&iacute;gido, en se&ntilde;al de una franca explosi&oacute;n de esperma dentro del ano de la Se&ntilde;ora Karla, la cual al darse cuenta en una &uacute;ltima elevaci&oacute;n de su excitaci&oacute;n le gritaba:<\/p>\n<p>K: Si papito dame tu leche!!!<\/p>\n<p>Don Jos&eacute; no pudo alargar m&aacute;s el momento, paro el movimiento, apretando fuertemente las nalgas de la Se&ntilde;ora Karla expuls&oacute; una enorme cantidad de leche, misma que desbordo el ano de la Se&ntilde;ora Karla.<\/p>\n<p>Poco a poco fue alojando la fuerza en sus manos, al tiempo que se incorporaba lentamente, se hizo hacia atr&aacute;s un par de pasos y empez&oacute; a recibir grandes dosis de realidad, su mente trabajaba a mil por hora, pensaba que de un momento a otro recibir&iacute;a un reclamo o una acusaci&oacute;n por parte de la Se&ntilde;ora Karla.<\/p>\n<p>Esta se incorpor&oacute;, lo mir&oacute; fijamente a los ojos, mientras se acercaba a &eacute;l, le coloco un beso entre la boca y la mejilla, y le hablo al o&iacute;do:<\/p>\n<p>K: Te estar&eacute; esperando el pr&oacute;ximo domingo.<\/p>\n<p>Tomo su vestido con una mano y se dirigi&oacute; a las escaleras, desnuda, solamente con su collar de piedras y sus zapatos de tac&oacute;n, comenz&oacute; a subir los escalones mientas gruesas gotas ca&iacute;an al piso desde su ano y su panochita.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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