{"id":41310,"date":"2023-03-16T23:00:00","date_gmt":"2023-03-16T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-16T23:00:00","modified_gmt":"2023-03-16T23:00:00","slug":"pescando-carpas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/pescando-carpas\/","title":{"rendered":"Pescando carpas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41310\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era verano en el campo. M&aacute;s precisamente, en el pueblo, donde hace un par de a&ntilde;os compramos una choza barata para pasar las vacaciones de verano, recogiendo setas y pescando carpas. En el pueblo medio vac&iacute;o hab&iacute;a muchos de esos residentes de verano de la ciudad que ven&iacute;an a sus posesiones los fines de semana. Los vecinos m&aacute;s cercanos eran Michel y su joven esposa Astrid. Michel trajo a Astrid de Pa&iacute;ses Bajos. Hablaba mal el franc&eacute;s y se correspond&iacute;a bastante con la imagen de una neerlandesa: piel p&aacute;lida y blanca, cabello blanco, ojos claros, una figura un poco tosca y un temperamento completamente helado. Hablaba con un acento marcado y suave. Estaba con una amplia camisa de hombre y pantalones cortos. La camisa era de cuello ancho, y cuando Astrid se agachaba, se pod&iacute;an admirar f&aacute;cilmente sus pechos afilados con sus pezones p&aacute;lidos, casi incoloros.<\/p>\n<p>Mi esposa se qued&oacute; en la ciudad, todav&iacute;a no le dieron vacaciones por lo cual yo estaba solo en el campo. Michel tambi&eacute;n se iba a menudo, trabajaba cada tres d&iacute;as. Con Astrid pr&aacute;cticamente no nos comunic&aacute;bamos. Todas las ma&ntilde;anas, en la oscuridad, yo iba a un estanque lejano en busca de carpas, por la tarde me gustaba dormir. Volviendo con una captura, decid&iacute; tratar a Astrid como a una vecina. A los neerlandeses les encanta el pescado y Astrid no rechaz&oacute; la carpa, por el contrario, parec&iacute;a complacida e incluso se emocion&oacute;. Comenz&oacute; a preguntarme d&oacute;nde y c&oacute;mo las pesco, dijo que a ella misma le encanta pescar, desde peque&ntilde;a pescaba con su padre, y al final de repente me pregunt&oacute; si pod&iacute;a llevarla a pescar. Se supon&iacute;a que Michel regresar&iacute;a ma&ntilde;ana por la tarde.<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute; esta pregunta, pero despu&eacute;s de un poco de vacilaci&oacute;n, acept&eacute;. Era un lugar aburrido y la comunicaci&oacute;n con esta extra&ntilde;a chica, aunque no promet&iacute;a mucha diversi&oacute;n de alguna manera me divert&iacute;a.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, antes del amanecer, ya estaba llamando a la ventana de Astrid. Sali&oacute; de inmediato, vestida y lista para partir.<\/p>\n<p>Era conveniente ir preparados hasta el estanque lejano. Caminamos, por supuesto, en silencio. Astrid iba adelante. En el camino, mir&eacute; su trasero. Un culo nada extraordinario. Solo demasiado ancho sin suficiente relieve. Sus piernas eran delgadas, hermosas. Cuando cruzamos un arroyo a lo largo del tronco, le di la mano. Ella, balance&aacute;ndose, la presion&oacute; contra su pecho por un segundo. Con el dorso de mi mano, sent&iacute; su pecho duro. &iexcl;Pero nada m&aacute;s que eso!<\/p>\n<p>Llegamos al estanque. Es poco profundo desde la orilla. Tienes que ir al agua. Astrid se puso a trabajar de inmediato, prepar&oacute; el cebo, seg&uacute;n los est&aacute;ndares neerlandeses, estaba emocionada. Y pescamos carpas como verdaderos pescadores. Pude notar que realmente su pap&aacute; le ense&ntilde;&oacute; muy bien. Pescamos durante mucho tiempo, el sol ya comenzaba a hornear.<\/p>\n<p>&ldquo;Basta&rdquo;, digo, &ldquo;tenemos tanto pescado, casi dos baldes.&rdquo;<\/p>\n<p>Apenas me pas&oacute; su ca&ntilde;a de pescar, decidimos nadar, para prepararnos para el camino de vuelta. Astrid, estaba en camiseta y pantal&oacute;n corto, se tir&oacute; a nadar. Sali&oacute; del agua, su camisa estaba mojada, sus senos estaban pegados a su ropa, sus pezones sobresal&iacute;an, brillaban a trav&eacute;s de la tela, aunque son blanquecinos. Algo se movi&oacute; en mis pantalones en ese momento, pero no mucho. Ten&iacute;a muchas ganas de llegar a casa.<\/p>\n<p>&ldquo;Bueno, vamos a casa.&rdquo; digo.<\/p>\n<p>Yo voy con dos baldes de pescado y Astrid camina a mi lado, feliz, incluso tarareando algo en neerland&eacute;s. &iexcl;Al parecer, le gustaba pescar algo!<\/p>\n<p>Llegamos hasta la casa de Astrid. Me detuve en la puerta, le tend&iacute; uno de los cubos de pescado y ella entr&oacute; directamente a la casa, no se detuvo. En la puerta se dio la vuelta, agit&oacute; la mano.<\/p>\n<p>&ldquo;S&iacute;gueme.&rdquo; dijo,<\/p>\n<p>Bueno, entro. El dosel es fresco, semi-oscuro. Astrid est&aacute; de pie, mir&aacute;ndome. Luego dice con su acento neerland&eacute;s:<\/p>\n<p>&ldquo;Pescaste muy bien. Quiero agradecerte. Si quieres, te dejo a m&iacute;&#8230;&rdquo; -entonces tartamude&oacute; un poco, buscando una palabra francesa adecuada, pero r&aacute;pidamente la encontr&oacute;- &ldquo;&#8230;t&uacute;&#8230; &iexcl;follarme!&rdquo;<\/p>\n<p>&iexcl;Ambos encendidos! Esto es lo que se llama: &iexcl;pago en especie! Me qued&eacute; un poco desconcertado por esta oferta. Una chica de Pa&iacute;ses Bajos tan claramente inteligente, y de repente tan grosera. &laquo;&iexcl;FOLLARME!&raquo; Pero Astrid claramente no entend&iacute;a las complejidades del idioma franc&eacute;s. Me mir&oacute; con calma y al ver mi indecisi&oacute;n decidi&oacute; aclarar:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;No me quieres?&rdquo;<\/p>\n<p>Y de repente me di cuenta de que realmente quer&iacute;a follar de inmediato con esta mujer extra&ntilde;a, pero muy atractiva.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Bueno, por qu&eacute; no, por supuesto!&rdquo; Me apresur&eacute; a responder, adapt&aacute;ndome involuntariamente a su manera de hablar.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Entonces ven!&rdquo; Astrid me llev&oacute; de la mano a la habitaci&oacute;n, donde tambi&eacute;n estaba fresco y semioscuro.<\/p>\n<p>Me quit&oacute; con delicadeza el cubo de carpa, que yo, como un imb&eacute;cil, todav&iacute;a sosten&iacute;a en mi mano y me condujo a una cama ancha, vieja y r&uacute;stica, cubierta con una colcha blanca.<\/p>\n<p>&quot;Me desvestir&eacute; y luego t&uacute;&#8230;&quot;, anunci&oacute; Astrid y comenz&oacute; a desabotonarse lentamente la camisa.<\/p>\n<p>&iquest;Quiz&aacute;s era su costumbre? Pens&eacute;, obedeciendo involuntariamente a este ritmo de c&aacute;mara lenta. A la camiseta le siguieron los shorts y ahora Astrid apareci&oacute; ante m&iacute; completamente desnuda. Ten&iacute;a un vientre triangular, plano, un pubis limpio y casi sin vello, y senos sobresalientes en forma de media luna, con pezones c&oacute;nicos de forma similar a las trufas de chocolate. Ahora Astrid comenz&oacute; a desvestirme, me quit&oacute; la camiseta, los pantalones de ch&aacute;ndal. Me qued&eacute; quieto, sigo el juego, observo las costumbres populares. Mi pene ya est&aacute; duro en su slip. Finalmente, me desliz&oacute; el slip y aparec&iacute; ante Astrid en todo mi esplendor.<\/p>\n<p>Tom&oacute; mi polla, como si la sopesara en la palma de su mano.<\/p>\n<p>&ldquo;Tienes un buen&hellip;&rdquo; tartamude&oacute; de nuevo, &ldquo;&#8230;un buen golpe. &iexcl;No joder!&rdquo;<\/p>\n<p>Bueno, s&iacute;, s&iacute; JODER, entonces por supuesto JODER, &iquest;por qu&eacute; hacer una ceremonia all&iacute;? Me pregunto d&oacute;nde Astrid habr&aacute; estudiado anatom&iacute;a en franc&eacute;s. No hay otra manera: Michel le ense&ntilde;&oacute;. n, por as&iacute; decirlo!<\/p>\n<p>&ldquo;Puedo tomarlo un poco&hellip; tomar un bocado. &iquest;Poder?&rdquo;<\/p>\n<p>&iexcl;Dios m&iacute;o, todav&iacute;a pregunta!<\/p>\n<p>&ldquo;Por supuesto que puedes, cari&ntilde;o. T&oacute;malo, mi querida ni&ntilde;a de los Pa&iacute;ses Bajos, t&oacute;malo bien profundo.&rdquo;<\/p>\n<p>Astrid se sent&oacute; en la cama, me acerc&oacute; m&aacute;s y lentamente arrastr&oacute; sus labios sobre el glande. Luego, m&aacute;s y m&aacute;s profundo&#8230; Su rostro permaneci&oacute; serio, incluso algo triste, retra&iacute;do en s&iacute; mismo. Sacudi&oacute; la cabeza mesuradamente, absorbiendo un miembro por dos tercios, incluso trabaj&oacute; con la lengua. Era dulce. Me inclin&eacute;, tom&eacute; sus palmas debajo de mi pecho.<\/p>\n<p>Eran frescas y muy resistentes, como goma ligera. Pellizqu&eacute; sus pezones ligeramente con mis pulgares. Astrid suspir&oacute; y movi&oacute; la cabeza un poco m&aacute;s r&aacute;pido. Esto continu&oacute; durante bastante tiempo, pero no se plane&oacute; ning&uacute;n orgasmo. Todo sucedi&oacute; muy lentamente. Sin embargo, ten&iacute;a su propio encanto. Estuve a punto de tomar la iniciativa con mis propias manos, pero de repente Astrid solt&oacute; mi pene de su boca, se recost&oacute; en la cama y abri&oacute; las piernas.<\/p>\n<p>&ldquo;Ahora t&uacute;, b&eacute;same&hellip; &iexcl;ah&iacute;!&rdquo;<\/p>\n<p>&laquo;All&iacute;&raquo; parec&iacute;a una hendidura rosada, pulcra y estrecha. Me arrodill&eacute; obedientemente, apret&eacute; mi cara entre sus muslos suaves y puse suavemente mi boca sobre su vulva h&uacute;meda y salada. De repente, un cl&iacute;toris grande y firme creci&oacute; debajo de mi lengua. Empec&eacute; a chuparlo y luego Astrid finalmente comenz&oacute; a dar se&ntilde;ales de vida. Empez&oacute; a gemir, a girar la pelvis, luego extendi&oacute; las manos y apret&oacute; mi cabeza contra su entrepierna.<\/p>\n<p>Yo, sucumbiendo a este impulso, comenc&eacute; a acariciarla con la boca bien abierta ya desde el coraz&oacute;n, sofocado por la excitaci&oacute;n y la falta de ox&iacute;geno. Un minuto despu&eacute;s, Astrid grit&oacute; sorprendentemente fuerte, todo su cuerpo comenz&oacute; a temblar con un gran temblor. Detuve mis manipulaciones y solo sostuve sus caderas. Poco a poco, Astrid se calm&oacute;. &iexcl;Pero yo, yo ansiaba continuar! Ansiaba lo que me ofrec&iacute;an.<\/p>\n<p>Ya sin ceremonias y rompiendo la rutina, separ&eacute; sus muslos y ca&iacute; sobre su cuerpo tierno y fresco. Los senos de goma sobresal&iacute;an obstinadamente y descansaban sobre mis pezones, aplast&eacute; un seno con la mano, con la otra mano agarr&eacute; a la neerlandesa por debajo del culo y la clav&eacute; con todo mi coraz&oacute;n. La FOLL&Eacute; brutalmente, la polla se meti&oacute; en el &uacute;tero y, probablemente, le dol&iacute;a, pero no se apart&oacute;. Mov&iacute;a las caderas hacia la polla y abr&iacute;a la boca con cada golpe, lo que me excitaba a&uacute;n m&aacute;s. Su vagina reci&eacute;n experimentada era estrecha y caliente. Sintiendo el acercamiento del orgasmo, le susurr&eacute; r&aacute;pidamente:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;&iexcl;Puedo golpearte!?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;S&iacute; tu puedes!&rdquo;<\/p>\n<p>Con gran placer, ya habiendo soltado los frenos, la salpiqu&eacute; de esperma. Uno, dos, tres&#8230; Me qued&eacute; inm&oacute;vil sin quitarle el pene, hundiendo mi nariz en su pelo blanco con olor a heno y sujetando sus firmes pechos en la palma de mi mano.<\/p>\n<p>Nos quedamos as&iacute; durante un par de minutos, en silencio, alej&aacute;ndonos de las sensaciones. Estaba loco por fumar y beber. Me levant&eacute;, traje agua. Bebi&oacute; y me agradeci&oacute;, derramando agua sobre su pecho enrojecido. Se meti&oacute; la camisa entre las piernas. Pues s&iacute;, le ech&eacute; bastante esperma, era mi quinto d&iacute;a sin follar. Me vest&iacute;, la bes&eacute; en la frente y con cuidado, mirando alrededor, sal&iacute; hacia mi casa.<\/p>\n<p>Michel lleg&oacute; en la noche, y al d&iacute;a siguiente lleg&oacute; mi esposa. De camino al estanque me encontr&eacute; con Astrid. &iexcl;Con un cubo para poner las carpas! Nuestros ojos se encontraron.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Vamos a pescar? pregunt&eacute; con una sonrisa.<\/p>\n<p>Ella tambi&eacute;n sonri&oacute; en respuesta. Por primera vez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Era verano en el campo. M&aacute;s precisamente, en el pueblo, donde hace un par de a&ntilde;os compramos una choza barata para pasar las vacaciones de verano, recogiendo setas y pescando carpas. 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