{"id":41311,"date":"2023-03-17T23:00:00","date_gmt":"2023-03-17T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-17T23:00:00","modified_gmt":"2023-03-17T23:00:00","slug":"la-sombra-de-las-piramides-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-sombra-de-las-piramides-final\/","title":{"rendered":"La sombra de las Pir\u00e1mides: Final"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41311\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&quot;La reclut&eacute; la primera vez que nos conocimos&quot;, dijo Karl.<\/p>\n<p>El coraz&oacute;n de Jacqueline se sent&iacute;a como si literalmente se estuviera rompiendo. No pudo contener las l&aacute;grimas que comenzaron a rodar por sus mejillas. Era demasiado, aunque las mejillas de Hilary tambi&eacute;n parec&iacute;an brillar por las l&aacute;grimas, pero eso no era un consuelo.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Por qu&eacute;?&quot; ella pregunt&oacute;. &quot;Te quer&iacute;a como a una hermana, m&aacute;s que una hermana despu&eacute;s de la otra noche.&quot;<\/p>\n<p>El rostro de Blobel se arrug&oacute; con repugnancia. Karl pareci&oacute; sorprendido, luego una sonrisa se dibuj&oacute; en su rostro al pensar en las dos mujeres juntas.<\/p>\n<p>&quot;Yo te amaba&quot;, dijo Hilary con tristeza. &quot;Todav&iacute;a te amo, pero hay dos cosas que amo m&aacute;s que a ti: a mi mam&aacute;, mi pap&aacute; y a mi querida y vieja Irlanda. Se avecina una guerra, Jacqueline, y la mejor oportunidad de Irlanda para una verdadera independencia es Alemania. El llamado estado libre irland&eacute;s es un mentira, los condados protestantes del norte quieren mantenerse unidos a Inglaterra. La &uacute;nica forma en que los problemas terminar&aacute;n es eliminar el Imperio Brit&aacute;nico en su totalidad. &iquest;Recuerdas que cuando sobrevolamos Alejandr&iacute;a me interes&eacute; por las unidades de la Royal Navy?&quot;.<\/p>\n<p>&quot;No ten&iacute;a idea de que te sintieras as&iacute;&quot;, dijo Jacqueline justo cuando el tren se tambaleaba.<\/p>\n<p>Empezaba a moverse de nuevo para entrar definitivamente a la estaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&quot;No es demasiado tarde, Jacqueline&quot;, dijo Karl. &quot;&Uacute;nete a nosotros. S&eacute; que suena extra&ntilde;o&quot;. Puso su brazo alrededor de los hombros de Hilary, &quot;los tres podemos intentarlo&quot;.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a esperanzado y encantado con la idea.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Ekalhaft!&quot; gru&ntilde;&oacute; Blobel. &quot;Homosexuelle sollten erschossen werden&quot; [&iexcl;Desagradable! Los homosexuales deber&iacute;an ser fusilados.]<\/p>\n<p>&quot;Yo nunca traicionar&iacute;a a Inglaterra, Karl&quot; &mdash;dijo Jacqueline, todav&iacute;a sollozando.<\/p>\n<p>&quot;Muy bien&quot;, respondi&oacute; &eacute;l. &quot;Entonces yo tengo a la chica y al PENE&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Que tengas a la chica no lo dudo.&quot;, dijo Jacqueline.<\/p>\n<p>Ella meti&oacute; la mano en su bolso.<\/p>\n<p>&quot;Yo me quedo con el PENE&quot;. Sac&oacute; el PENE de su mochila y la sostuvo por la base.<\/p>\n<p>&quot;Nooooo&quot;, jade&oacute; Hilary. Pareci&oacute; horrorizada al ver el PENE en la mano de Jacqueline. Hab&iacute;a traicionado a su amiga por nada.<\/p>\n<p>&quot;Disp&aacute;rale a la perra&quot;, gru&ntilde;&oacute; Blobel, apuntando su Luger a la cara de Jacqueline. Su mano temblaba de ira. El brazo de Jacqueline estaba firme mientras le apuntaba con su rev&oacute;lver.<\/p>\n<p>Karl hizo a un lado el brazo con el que empu&ntilde;aba el arma. La pistola de Blobel dispar&oacute;, pero el tiro sali&oacute; muy desviado.<\/p>\n<p>&quot;No&quot; -dijo Karl-. &quot;Ella se burl&oacute; de nosotros&quot;.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a enojado, pero resignado y fascinado por la forma en que actu&oacute; Jacqueline. Karl tacone&oacute; e hizo una reverencia en se&ntilde;al de respeto. Jacqueline todav&iacute;a sosten&iacute;a el PENE y su rev&oacute;lver, apuntando a Blobel. El nazi hab&iacute;a vuelto a subir su Luger para apuntarla. Ambos parec&iacute;an dispuestos a disparar en cualquier momento.<\/p>\n<p>Karl lo mir&oacute; a &eacute;l y luego a Jacqueline. Hilary hab&iacute;a abierto la caja y estaba mirando el pepino que Jacqueline hab&iacute;a pedido hace varios d&iacute;as.<\/p>\n<p>&quot;No Blob, esto es tu culpa. No revisaste para asegurarte de que estaba en la caja antes de robarla.&quot;<\/p>\n<p>El rostro del nazi estaba rojo de rabia. Karl sac&oacute; su propia Luger de su funda. Mir&oacute; a Jacqueline y levant&oacute; el arma apuntando a Blobel. El rostro del nazi apenas tuvo tiempo de mostrar sorpresa cuando la bala le atraves&oacute; el ojo derecho, su cabeza se ech&oacute; hacia atr&aacute;s y pesado hombre cay&oacute; por encima de la barandilla. Hilary grit&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Parece que necesito un nuevo asesor pol&iacute;tico&quot;, dijo Karl encogi&eacute;ndose de hombros. Enfund&oacute; su arma e hizo una reverencia a Jacqueline.<\/p>\n<p>&quot;Ven, Hilary&quot;, dijo, girando y subiendo la escalera al techo.<\/p>\n<p>Hilary mir&oacute; a Jacqueline y luego se volvi&oacute; para seguir a Karl por la escalera. El dolor de Jacqueline se desvaneci&oacute; cuando la ira se apoder&oacute; de ella. Sus mejillas se pusieron carmes&iacute; y sus nudillos blancos cuando agarraron el duro eje de piedra del PENE. Levant&oacute; el PENE y la mir&oacute;.<\/p>\n<p>Una sombra apareci&oacute; en el techo detr&aacute;s de Jacqueline y ella mir&oacute; hacia arriba y vio una escalera colgando del Graf Siegfried. Jaeger r&aacute;pidamente envolvi&oacute; un brazo alrededor de las costillas de Hilary, mientras su otra mano agarraba la escalera. Levant&oacute; a Hilary mientras sub&iacute;a al pelda&ntilde;o inferior y la poderosa aeronave alemana se elev&oacute; m&aacute;s en el aire. El zepel&iacute;n gir&oacute; y se los llev&oacute; a los dos.<\/p>\n<p>Jacqueline comenz&oacute; a llorar de nuevo mientras observaba c&oacute;mo los dos sub&iacute;an la escalera hacia el &aacute;rea de la tripulaci&oacute;n que se hac&iacute;a m&aacute;s peque&ntilde;a a medida de que el Graf Siegfried ganaba velocidad. Alguien arroj&oacute; una manta sobre su hombro. Ella sonri&oacute; al asistente y tir&oacute; de la manta alrededor de su cuerpo desnudo. El tren se mov&iacute;a de nuevo, el silbato sonaba mientras avanzaba hacia la estaci&oacute;n. La rode&oacute; con el brazo y la condujo de vuelta a lo largo de todo el tren. Los pasajeros se arremolinaban prepar&aacute;ndose para desembarcar, pero &eacute;l les indic&oacute; que se hicieran a un lado mientras la ayudaba a llegar a su camarote.<\/p>\n<p>Jean abri&oacute; su habitaci&oacute;n y la condujo adentro. Se aclar&oacute; la garganta y dijo:<\/p>\n<p>&quot;Mis disculpas, se&ntilde;orita Ainscow, pero sus privilegios de viaje a bordo de l&#39;Orient Express han sido revocados. No nos gustan&#8230; los disturbios en nuestros trenes.&quot;<\/p>\n<p>Jacqueline mir&oacute; a los ojos al franc&eacute;s hasta que empez&oacute; a mostrarse ansioso. Pareci&oacute; a&uacute;n m&aacute;s angustiado cuando ella dej&oacute; caer la manta alrededor de sus pies. Sus ojos recorrieron sus pechos, su est&oacute;mago y luego su entrepierna de pelo negro justo debajo del liguero. Ella se arrodill&oacute; y juguete&oacute; con la abertura de sus pantalones.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;MON DIEU!&quot; jade&oacute; cuando sus labios succionaron su pene en la boca de ella.<\/p>\n<p>Jacqueline se deleitaba con el sabor de su pene y m&aacute;s especialmente con su normalidad. No era una enorme polla como la de Aket o un martillo como el de Karl. Era un pene promedio. &Eacute;l gimi&oacute; y movi&oacute; sus caderas. Su pene ya se estaba hinchando, pero ella no esperaba que durara mucho. Ella se ech&oacute; hacia atr&aacute;s y dej&oacute; que su eyaculaci&oacute;n saliera disparada de su lengua para poder saborearlo. No era mucha cantidad, pero era tan delicioso como los otros espermas que hab&iacute;a probado desde que el PENE la infect&oacute; por primera vez. &Eacute;l se apoy&oacute; contra la puerta jadeando.<\/p>\n<p>&quot;Bueno, tal vez pueda hablar con la gerencia sobre sus privilegios de viaje&quot;, dijo &eacute;l.<\/p>\n<p>Jacqueline se puso de pie y levant&oacute; una ceja mientras lo miraba.<\/p>\n<p>&quot;Gracias por la manta&quot;, le dijo, haciendo los mismos movimientos de ahuyentamiento con las manos que &eacute;l le hab&iacute;a hecho en Estrasburgo.<\/p>\n<p>El franc&eacute;s se enderez&oacute;, gir&oacute;, con la nariz en alto y se fue sin siquiera darse cuenta de que su pene a&uacute;n sobresal&iacute;a.<\/p>\n<p>Jacqueline telefone&oacute; a Ainscow Manor desde la estaci&oacute;n de tren y le dijo a uno de los empleados de su padre que alquilar&iacute;a un avi&oacute;n y volar&iacute;a a Londres tan pronto como recogiera su equipaje. No faltaron los pilotos dispuestos a llevarla a Londres con el dinero que ella ofreci&oacute; y pronto Lady Jacqueline Ainscow estaba en el aire a bordo de un Monocoupe 110. Pronto estaban volando sobre el canal. El piloto, Chadwick Lord, fue un compa&ntilde;ero encantador y, durante un breve per&iacute;odo, la distrajo de la traici&oacute;n de Hilary.<\/p>\n<p>Chadwick le dio su direcci&oacute;n y un n&uacute;mero de tel&eacute;fono en el aeropuerto de Par&iacute;s Le Bourget.<\/p>\n<p>&quot;No dude en ponerse en contacto conmigo si necesita un piloto o un compa&ntilde;ero de cena guapo para presumir ante sus amigos&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Ciertamente lo har&eacute;, se&ntilde;or Lord, &iquest;tal vez la pr&oacute;xima vez pueda llevarme a dar un paseo m&aacute;s agradable?&quot;<\/p>\n<p>Jacqueline se volvi&oacute; y dej&oacute; al piloto un poco at&oacute;nito.<\/p>\n<p>&quot;Uh&#8230; &iquest;Qu&eacute; tal ma&ntilde;ana por la noche entonces? Hola, Lady Jacqueline&quot;, &eacute;l llam&oacute;. &quot;Me quedar&eacute; en Londres todo el tiempo que me necesites.&quot;<\/p>\n<p>Ganju Thapta, el sirviente y compa&ntilde;ero gurkha de su padre, esperaba junto al Rolls Royce Phantom. &Eacute;l sonri&oacute; y se inclin&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Bienvenida a casa, Lady Jacqueline. Pero, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; la se&ntilde;orita Collins?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Renunci&oacute; al empleo, Ganju&quot;.<\/p>\n<p>El hombre bajito y nervudo percibi&oacute; su infelicidad y decidi&oacute; no insistir en el tema. Guard&oacute; su equipaje en el compartimento trasero y la condujo al oeste de Londres hacia la mansi&oacute;n Ainscow. Jacqueline se sent&oacute; meditabunda en el asiento trasero, contemplando la ciudad y luego la campi&ntilde;a inglesa. Hab&iacute;a mantenido su cuaderno de bocetos consigo, lo sac&oacute; y hoje&oacute; las im&aacute;genes al azar. Solloz&oacute; cuando apareci&oacute; la foto de Hilary desnuda, durmiendo en su litera. Mir&oacute; los ojos preocupados de Ganju que la miraban por el espejo retrovisor.<\/p>\n<p>En Ainscow Manor [finca], Jacqueline mir&oacute; con cari&ntilde;o la propiedad de su familia antes de subir las escaleras.<\/p>\n<p>&quot;Necesitar&eacute; que me lleven a Londres temprano en la ma&ntilde;ana&quot;, le dijo a Ganju.<\/p>\n<p>&quot;Por supuesto, Lady Jacqueline&quot;, dijo con una reverencia, antes de recoger su equipaje.<\/p>\n<p>El mayordomo le estaba sujetando la puerta.<\/p>\n<p>&quot;Bienvenida a casa, Lady Jacqueline&quot;, dijo con una sonrisa y luego frunciendo el ce&ntilde;o al notar cu&aacute;n libremente se mov&iacute;an sus senos.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;C&oacute;mo est&aacute; mi padre?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Est&aacute; bien esta noche. Est&aacute; deseando verte&quot;.<\/p>\n<p>Jacqueline subi&oacute; las escaleras y camin&oacute; hacia el dormitorio de su padre. Estaba sentado en la cama, sonri&eacute;ndole. Le dol&iacute;a cada vez que ve&iacute;a la figura demacrada de Lord John Ainscow, una vez vibrante y fuerte.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Qu&eacute; le pas&oacute; a mi peque&ntilde;a Kate Hepburn?&quot; pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Perd&iacute; mis pantalones en Par&iacute;s, pap&aacute;&quot;.<\/p>\n<p>&Eacute;l hab&iacute;a la llamaba as&iacute; cuando ella comenz&oacute; a usar pantalones en lugar de vestidos, en alusi&oacute;n a la afici&oacute;n de la actriz estadounidense por lo mismo.<\/p>\n<p>&quot;Bueno, &iquest;d&eacute;jame verlo?&quot; pregunt&oacute; emocionado.<\/p>\n<p>Jacqueline se subi&oacute; el vestido, dejando al descubierto su bolso del muslo y sac&oacute; el PENE. Lo mir&oacute; con nerviosismo, pero no hab&iacute;a ning&uacute;n brillo peligroso.<\/p>\n<p>&quot;Ten cuidado padre, es peligroso. Las historias son bastante reales&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Cu&eacute;ntamelo todo&quot;, dijo, tomando el PENE y examin&aacute;ndolo de arriba a abajo.<\/p>\n<p>Jacqueline le cont&oacute; su historia desde el principio, omitiendo los detalles m&aacute;s lascivos.<\/p>\n<p>&quot;Lo siento mucho&quot;, dijo ella cuando lleg&oacute; a la parte sobre la traici&oacute;n de Hilary.<\/p>\n<p>&quot;No la odies, yo tambi&eacute;n he puesto al rey y al pa&iacute;s antes que a mis amistades. Tambi&eacute;n lamento lo que el PENE te hizo hacer&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Ambos sabemos los peligros que implica el manejo de estos artefactos de poder, pap&aacute;&quot;.<\/p>\n<p>Mir&oacute; fijamente la cosa en la mano de su padre.<\/p>\n<p>&quot;Quiz&aacute;s pueda curarte.&quot;, dijo ella con l&aacute;grimas corriendo por sus mejillas.<\/p>\n<p>John Ainscow sacudi&oacute; la cabeza derrotado.<\/p>\n<p>&quot;Nada de lo que me has contado y ninguna de las leyendas, sugiere que el PENE tenga el poder de curar.&quot;<\/p>\n<p>Lord John no ten&iacute;a ni sesenta a&ntilde;os, pero parec&iacute;a ser un anciano marchito de unos ochenta.<\/p>\n<p>&quot;Estoy muy viejo Jacqueline&quot; dijo, justo antes de que un ataque de tos lo alcanzara.<\/p>\n<p>Cuando se recuper&oacute;, John Ainscow ech&oacute; un &uacute;ltimo vistazo al PENE antes de devolv&eacute;rselo. Sus ojos se cerraron, su fuerza se desvaneci&oacute;. Jacqueline volvi&oacute; a guardar el PENE en la bolsa.<\/p>\n<p>&quot;Voy a comprobarlo en la ma&ntilde;ana padre&quot;, le dijo, pero &eacute;l ya estaba dormido.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a calor en la casa y Jacqueline dorm&iacute;a desnuda sobre las s&aacute;banas de su cama. Dio vueltas y vueltas mientras dorm&iacute;a, so&ntilde;ando que el PENE la estaba llamando. Una vez se despert&oacute; con un brillo verde proveniente de su bolso que se desvaneci&oacute; r&aacute;pidamente cuando se volvi&oacute; a dormir. Era una mujer de voluntad muy fuerte y se resisti&oacute; a la llamada. Se durmi&oacute; profundamente despu&eacute;s de eso.<\/p>\n<p>El Museo Brit&aacute;nico estaba cerrado, pero hab&iacute;an telefoneado antes y la curator [guardi&aacute;n o custodio de un museo u otra colecci&oacute;n] la estaba esperando. La hija de Sir John Ainscow ten&iacute;a la libertad de recorrer los pasillos del museo a voluntad. Camin&oacute; sola por el Ala Egipcia, pregunt&aacute;ndose cu&aacute;ntos de los art&iacute;culos que hab&iacute;a all&iacute; habr&iacute;an sido recogidos por su padre. El m&aacute;s famoso de las cuales era la estatua de Osiris que se alzaba sobre un pedestal en el centro de la sala.<\/p>\n<p>Posiblemente ten&iacute;a unos 5000 a&ntilde;os y, sorprendentemente, no estaba desgastado por el paso del tiempo. Hab&iacute;a sido sacado del lodo del Nilo, sorprendentemente muy bien conservado. La estatua med&iacute;a alrededor de dos metros y medio de alto, totalmente desnudo, excepto por el tocado del fara&oacute;n. Incluso todav&iacute;a ten&iacute;a algo de pintura negra en la piel, el negro representaba su infertilidad. Jacqueline lo mir&oacute; mientras sub&iacute;a al pedestal. La &uacute;nica astilla o falla en la estatua era el &aacute;rea &aacute;spera y rota sobre los test&iacute;culos.<\/p>\n<p>Sac&oacute; el PENE y lo acerc&oacute; a la entrepierna de Osiris. La base del PENE coincid&iacute;a con los bordes &aacute;speros y rotos de la estatua. Lo acerc&oacute; y de repente hubo rel&aacute;mpagos verdes que iban y ven&iacute;an de la estatua al PENE, atray&eacute;ndolo y fusion&aacute;ndolo con la estatua. &iexcl;No hab&iacute;a ninguna grieta en la piedra!<\/p>\n<p>Jacqueline cay&oacute; hacia atr&aacute;s y se estir&oacute; para agarrar el eje del PENE. Tir&oacute; y tir&oacute;, pero estaba atascado. &iexcl;&iexcl;OSIRIS RECUPER&Oacute; SU PENE!!<\/p>\n<p>Los pezones de Jacqueline estaban duros bajo el di&aacute;fano top de seda. Sus p&aacute;rpados se alinearon con kohl mientras miraba a su se&ntilde;or. La estatua se pas&oacute; a ser de color verde para representar la fertilidad del gran dios. Jacqueline mir&oacute; detr&aacute;s de ella a las mujeres arrodilladas ante el dios, esperando su tercer bautismo para convertirse en sacerdotisas del templo del Gran Osiris. En su mayor&iacute;a eran mujeres egipcias vestidas como Jacqueline, pero tambi&eacute;n hab&iacute;a mujeres nubias de piel negra, hititas, cananeas y asirias. Todas miraban con asombro la estatua. Cerca esperaban los sacerdotes calvos. Algunos ten&iacute;an sus grandes pollas afuera, erectas, esperando la excitaci&oacute;n final de las mujeres. Jacqueline se volvi&oacute; hacia el PENE, acariciando el eje verde brillante, los ojos cerrados, la boca abierta ante la cabeza, esperando su &laquo;bendici&oacute;n&raquo;. Detr&aacute;s de ella las mujeres se arrodillaron en la misma postura para que el poderoso PENE llenara toda la habitaci&oacute;n con una nube de esperma.<\/p>\n<p>Jacqueline sinti&oacute; c&oacute;mo el PENE se hinchaba y abri&oacute; los ojos para ver c&oacute;mo sus manos hab&iacute;an pasado de tratar de separar la piedra desnuda a acariciar un eje verde brillante. Mir&oacute; el rostro de Osiris y se llen&oacute; de una sensaci&oacute;n de satisfacci&oacute;n y felicidad, todos los pensamientos sobre la traici&oacute;n de Hilary hab&iacute;an desaparecido de su mente.<\/p>\n<p>&quot;Me has servido muy bien ni&ntilde;a, ahora recibe mi bendici&oacute;n&quot;, dijo una voz en su cabeza.<\/p>\n<p>Jacqueline sonri&oacute; y cerr&oacute; los ojos, abriendo la boca. Una r&aacute;faga de esperma golpe&oacute; su cabeza con fuerza suficiente para inclinarla hacia atr&aacute;s. Su semen ya no era la nube de polvo apestoso. El esperma llen&oacute; su boca, su garganta lo trag&oacute; reflexivamente, fue lo mejor que jam&aacute;s hab&iacute;a probado. Un segundo g&eacute;iser de eyaculaci&oacute;n la oblig&oacute; a retroceder. Le dol&iacute;an los pechos y pod&iacute;a sentir c&oacute;mo la blusa se esforzaba por contenerlos hasta que los botones se soltaron y sus pechos se liberaron. Lo &uacute;ltimo que recordaba antes de desmayarse era cu&aacute;nto le dol&iacute;an sus pezones alargados.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n<p>********************<\/p>\n<p>Episodio anterior: &ldquo;La sombra de las Pir&aacute;mides: La traici&oacute;n&rdquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>&quot;La reclut&eacute; la primera vez que nos conocimos&quot;, dijo Karl. El coraz&oacute;n de Jacqueline se sent&iacute;a como si literalmente se estuviera rompiendo. No pudo contener las l&aacute;grimas que comenzaron a rodar por sus mejillas. 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