{"id":41325,"date":"2023-03-18T23:00:00","date_gmt":"2023-03-18T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-18T23:00:00","modified_gmt":"2023-03-18T23:00:00","slug":"mi-esposa-hermosa-puta-e-insaciable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-esposa-hermosa-puta-e-insaciable\/","title":{"rendered":"Mi esposa, hermosa, puta e insaciable"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41325\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">9<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>S&eacute; que suena &lsquo;depravado&rsquo;, pero mi fantas&iacute;a era que mi esposa me chupara la verga delante de otras personas. No en lugares como el centro de la ciudad, o en la tribuna de un estadio de f&uacute;tbol, sino en lugares relativamente discretos, donde la pudieran ver sin ocasionar un esc&aacute;ndalo. No es que ella no me importara, al contrario, la amo con todo mi coraz&oacute;n y creo que es la hembra m&aacute;s hermosa del mundo. Simplemente se trata de una fantas&iacute;a &lsquo;pervert&rsquo; que un d&iacute;a me invadi&oacute;. Y s&eacute; exactamente qu&eacute; d&iacute;a. Fue cuando, de hecho, ella me chup&oacute; la verga mientras otras personas la ve&iacute;an sin que ella se diera cuenta.<\/p>\n<p>Fue en un hotel de la costa, la recuerdo perfecto. Ella estaba hermosa, ten&iacute;a un vestido de tela finita de esos que se usan en la playa, que suger&iacute;a atrevidamente su sexy y curvil&iacute;neo cuerpo. Mi esposa es una rubia con cara de &quot;mu&ntilde;eca preciosa&quot;, le dec&iacute;an que se parec&iacute;a mucho a Kate Moss, y es cierto. Cuando esto sucedi&oacute; ella estaba a mediados de sus treintas y estaba realmente en su mejor momento. Est&aacute;bamos en un tercer piso a la calle, salimos al balc&oacute;n a fumar un porrito y a mirar la vista de la ciudad.<\/p>\n<p>Los dos est&aacute;bamos cachondos y tras besarnos un poco, comenc&eacute; a manosearle la cola cuando de repente ella ya estaba en cuclillas meti&eacute;ndose el falo en la boca. Me lo estaba dejando duro como un garrote, una delicia de los dioses. De s&oacute;lo recordarlo se me endurece. De repente miro hacia abajo y veo un tipo saliendo de un restaurante ubicado en la banqueta frente del hotel y se le ocurre levantar la vista hacia y nos ve.<\/p>\n<p>Al principio el tipo parec&iacute;a no entender, como no creyendo el alucinante espect&aacute;culo que ten&iacute;a delante de sus ojos. Pero dos segundos despu&eacute;s ya estaba parado mirando absorto. Encima mi esposa, en cuclillas, ten&iacute;a su hermoso culo al aire, porque yo, antes de que apareciera el tipo, le hab&iacute;a levantado el vestido para dejarle la cola al desnudo ya que eso me calentaba. Al principio le quise avisar que nos estaban mirando, porque yo tambi&eacute;n me sent&iacute; inc&oacute;modo, pero me la estaba succionando tan rico que no dije nada, adem&aacute;s la situaci&oacute;n por inc&oacute;moda que fuera me calentaba. Mi esposa, no se sacaba la verga caliente de la boca, segu&iacute;a moviendo su blonda cabeza hacia atr&aacute;s y adelante, deleitada en su faena, obnubilada de placer, como si nada existiera en el universo salvo esa verga caliente que saboreaba en ese instante.<\/p>\n<p>Abajo el tipo miraba encantado, cuando de repente se le acerc&oacute; una mujer, su esposa quiz&aacute;s, quien curiosa de ver que estaba observando su marido volte&oacute; hacia arriba y tambi&eacute;n se puso a mirarnos. Habr&aacute;n pasado unos 30 segundos o m&aacute;s, en los que mi esposa me hizo sexo oral con el culo al aire a la vista de un par de completos extra&ntilde;os. Cuando de repente se dio cuenta y se sobresalt&oacute;, yo me hice el distra&iacute;do y act&uacute;e como si tambi&eacute;n reci&eacute;n me hubiera dado cuenta, Y la tap&eacute; con un pareo. La pareja se fue caminando, seguramente a coger, despu&eacute;s de presenciar terrible show hot en vivo y en directo.<\/p>\n<p>Fue desde esa vez que la idea se qued&oacute; dando vueltas en mi cabeza. Pero nunca me anim&eacute; a dec&iacute;rselo. Aunque yo sent&iacute;a que a ella podr&iacute;a gustarle. Ya que aquella vez me pareci&oacute; que la situaci&oacute;n tambi&eacute;n la excit&oacute; como a m&iacute;.<\/p>\n<p>Tiempo despu&eacute;s, hicimos un crucero por el Mediterr&aacute;neo, saliendo de Barcelona, que es donde vivimos. El barco estaba espectacular, y lo mejor de todo era que no iba atiborrado de gente. Hab&iacute;a suficiente espacio para pasarla bien y relajarse. Era un verano c&aacute;lido, y Carla, as&iacute; se llama mi mujer, estaba radiante. Su cuerpo parece una botella de Coca-Cola, como dec&iacute;a la canci&oacute;n. Su presencia es capaz de calentarle los huevos al macho que se le cruce. Sobre todo con los trajes de ba&ntilde;o que usaba en la alberca del barco, que dejaban casi al desnudo su hermoso cuerpo. Hab&iacute;a varias albercas, pero nosotros siempre eleg&iacute;amos la m&aacute;s peque&ntilde;a y apartada, en donde s&oacute;lo hab&iacute;a unas pocas parejas aparte de nosotros.<\/p>\n<p>Carla usaba unas tanguitas para el infarto, que casi dejaban al desnudo su cola. Y obviamente no era yo el &uacute;nico que las admiraba. Not&eacute; c&oacute;mo el barman de la alberca, un moreno treinta&ntilde;ero alto y esbelto, no le sacaba los ojos del culo a mi mujer. Pero no era su &uacute;nico fan, el mesero, un chico que apenas pasar&iacute;a los 20, cada vez que pod&iacute;a le echaba una mirada libidinosa a las nalgas de Carla. Como no hab&iacute;a mucha gente en esa alberca, los dos se juntaban en la barra por largos ratos a cachondearse con mi esposa, admir&aacute;ndole el culo y las tetas. Lo hac&iacute;an con discreci&oacute;n pero sus caras lascivas eran indisimulables. Pero a m&iacute; no me molestaba, al contrario.<\/p>\n<p>La tercera noche del crucero, era una noche estrellada y calurosa. Carla ten&iacute;a puesto el mismo vestido que aquella vez en el hotel de la costa, lo not&eacute; en el momento en que la vi. Eso me calent&oacute; y me dej&oacute; el miembro alterado. Decidimos buscar una cubierta apartada solitaria y oscura con la intenci&oacute;n de fumarnos un porrito tranquilos mirando el mar.<\/p>\n<p>Fumamos un poco de unas flores exquisitas que hab&iacute;amos metido de contrabando y quedamos bien locos. Carla, completamente en su mundo, contemplaba lo hermoso del mar y apoy&aacute;ndose en el barandal se inclin&oacute; para mirar hacia abajo. La tela de &ldquo;aquel vestido&rdquo; era finita y se le transparentaba la tanguita metida en la cola. Eso me deton&oacute;, dej&eacute; que mi falo sea libre y autom&aacute;ticamente se comenz&oacute; a hinchar y a poner r&iacute;gido. Me acerqu&eacute; por detr&aacute;s y se lo apoy&eacute; en las nalgas. Sorprendida pero sin separar el culo del miembro, volte&oacute; la cabeza y me dijo &ldquo;&iexcl;cerdo!&rdquo;. Acto seguido, aun sin darse vuelta, tante&oacute; con la mano hacia atr&aacute;s hasta encontrar mi verga, la cual agarr&oacute; y comenz&oacute; a manosear por encima del short, moviendo la mano hacia arriba y abajo agarrando mi verga con firmeza. La di vuelta y comenzamos a besarnos, su mano volvi&oacute; veloz a agarrarme el bulto, mientras que las m&iacute;as fueron directo a su cola. Comenc&eacute; a manosearle las nalgas y a masajearle suavemente el agujero del culo por encima del vestido con dos dedos. Est&aacute;bamos &ldquo;on fire&rdquo;. No tard&eacute; en levantarle el vestido y dejarle la cola al aire. Eso me volv&iacute;a loco y sab&iacute;a que a ella tambi&eacute;n. Le saqu&eacute; la tanga de la cola y la corr&iacute; hacia un costado. Abr&iacute; sus nalgas con las dos manos y apoy&eacute; el dedo del medio en su culito caliente. Sent&iacute; como se dilataba, feliz, como esperando acci&oacute;n. A ese culito le encantaba que juguetearan con &eacute;l.<\/p>\n<p>En un instante Carla se puso en cuclillas, sac&oacute; el pito de mi pantal&oacute;n y se lo introdujo en la boca. Chupaba como si fuera el fin del mundo mientras se frotaba la vulva.<\/p>\n<p>De repente de reojo not&eacute; que unos metros m&aacute;s all&aacute; una braza brillaba en la oscuridad. Me sobresalt&eacute;, hab&iacute;a alguien. Entrecerr&eacute; los ojos y agudic&eacute; la vista hasta percibir dos tipos fumando en las sombras. Estaba oscuro pero se notaba que nos estaban mirando en silencio.<\/p>\n<p>Carla chupaba tan delicioso que yo estaba cerca del nirvana y, re caliente, no me import&oacute; que nos estuvieran mirando y tampoco le avis&eacute; a ella. Una vez m&aacute;s, mi esposa estaba en cuclillas con el culo al aire chupando verga delante de desconocidos. &iexcl;Mi fantas&iacute;a se estaba cumpliendo otra vez! Pero no s&eacute; si habr&aacute; sido esa noche calurosa y estrellada en el Mediterr&aacute;neo, o la locura de la mota&#8230; sumado a mi pene duro oportunamente apoyado en su culo, lo que la desat&oacute;. Qui&eacute;n sabe. Lo cierto es que esa noche Carla parec&iacute;a pose&iacute;da.<\/p>\n<p>Mientras ella me la segu&iacute;a chupando &ldquo;obnubilada de verga&rdquo;, uno de los dos tipos se acerc&oacute; cauteloso y se par&oacute; a unos 2 metros m&aacute;s o menos. Era un joven flaco y despeinado con cara de sinverg&uuml;enza, me di cuenta que era el mesero. Con los ojos abiertos y enormes como los de un b&uacute;ho, desenfund&oacute; el pito y sin miramientos comenz&oacute; a pajearse mientras mi esposa me chupaba la pija como endemoniada. Yo lo mir&eacute; y no le dije nada, &eacute;l ni me mir&oacute;. Ten&iacute;a la mirada clavada en Carla, como si estuviera en trance mientras se la jalaba como un sic&oacute;tico. Su miembro era grande, pero se ve&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s grande por su cuerpo flaco y espigado. De repente mi esposa abri&oacute; los ojos, sorprendida mir&oacute; al chico y sonri&oacute; como pudo sin sacarse la verga de la boca.<\/p>\n<p>Como si la mirada de Carla lo hubiera sacado de su trance, el joven, caliente como el infierno mismo, no pudo contenerse y en un milisegundo un chorro abundante de leche brot&oacute; de su glande, ba&ntilde;ando de semen la cara de mi mujer. Los chorros de leche estallaban sucesivamente en la cara de Carla y le chorreaban mientras ella segu&iacute;a mamando verga. Como buen muchacho, ten&iacute;a leche de sobra y segu&iacute;a eyaculando. Se acerc&oacute; m&aacute;s, y apuntando con el falo hacia abajo comenz&oacute; a enlecharle las nalgas. Parec&iacute;a una canilla de leche, no paraba de salir.<\/p>\n<p>Mi esposa, re caliente, me succionaba el falo m&aacute;s y m&aacute;s fuerte mientras sent&iacute;a como le chorreaba la leche por las nalgas. Como si se tratara de un r&eacute;cord mundial, el chico segu&iacute;a lanzando leche, y volvi&oacute; a apuntar con su explosivo falo a la cara de ella. Redoblando la descarga sobre su carita de puta extasiada, sin dejar un espacio sin cubrir de leche. Carla sac&oacute; mi verga de su boca y comenz&oacute; a frot&aacute;rsela por la cara embarr&aacute;ndola del semen del chico, para despu&eacute;s volver a com&eacute;rsela y as&iacute; saborear la leche del joven semental. &ldquo;mmm&hellip; que rica leche calientita&#8230;&rdquo; dijo la muy puta. Al mismo tiempo, todav&iacute;a en cuclillas, tom&oacute; la mano del chaval y se la llev&oacute; hacia su cola enlechada. Por segunda vez se sac&oacute; mi verga de la boca y le dijo al chico &ldquo;junta la leche en mi culito y m&eacute;teme el dedo&rdquo;.<\/p>\n<p>El chico, aun sin poder creer lo que estaba viviendo, al igual que yo, obedeci&oacute; y se arrodill&oacute; atr&aacute;s de Carla y comenz&oacute; a manosearle las nalgas cubiertas de leche, con una mano le corri&oacute; la tanga a un costado y con la otra le embarraba de leche el ano, y con delicadeza se lo penetr&oacute; con el dedo grande. La cara de Carla era de lujuria absoluta, parec&iacute;a estar gozando como una zorra en celo.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a en lo oscuro, el otro tipo presenciaba el incre&iacute;ble espect&aacute;culo mirando de lejos. Mi esposa volte&oacute; sin soltar el pito de la boca y lo llam&oacute; con la mano. El tipo sali&oacute; de las sombras y para sorpresa m&iacute;a y de Carla apareci&oacute; un enorme falo negro. S&iacute;, era el barman que se estaba pajeando en lo oscuro y trajo a la luz un miembro largo, grande y grueso, haciendo honor al mito. La cara de asombro y felicidad de Carla eran indisimulables. El moreno se acerc&oacute; decidido y arrim&oacute; su negro y venoso tronco a la cara de Carla, tocando su mejilla con su enorme cabeza. Ella no dud&oacute; y engull&oacute; la verga palpitante del negro. Mientras empez&oacute; a pajearme, y con la otra mano segu&iacute;a frotando su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Carla gozaba y gem&iacute;a como perra, sintiendo placer al jugar con dos vergas en la boca mientras su culo era estimulado por el chico, que ya le met&iacute;a dos dedos movi&eacute;ndolos en suave cadencia dilatando esa cola feliz, deseosa de atenci&oacute;n. Carla gimi&oacute; &ldquo;mmm&hellip; me encanta en la colita, que rico&rdquo;. Mi cabeza y mis huevos estaban a punto de estallar.<\/p>\n<p>Luego de unos minutos de delicioso e intenso placer, Carla tom&oacute; de la mu&ntilde;eca el brazo del chico, y movi&eacute;ndolo hacia abajo y atr&aacute;s se sac&oacute; los dedos del culo y dijo &ldquo;quiero que me chupen la colita&rdquo;. La levant&eacute;, le baj&eacute; el vestido para cubrirle la cola y le dije &ldquo;vamos al camarote&rdquo;. Los dos invitados nos siguieron.<\/p>\n<p>&Iacute;bamos los tres meti&eacute;ndole manos a Carla por los pasillos del barco. Eran tres pares de manos frotando todo su precioso cuerpo. Manose&aacute;ndole el culo, las tetas y la vulva, as&iacute; &iacute;bamos como pod&iacute;amos tropezando por los pasillos del barco. De tanto manoseo, ella ten&iacute;a de nuevo la cola al aire y una teta se le asomaba por encima del vestido, y le gustaba, sonre&iacute;a de placer y alegr&iacute;a. Se la iban a recoger entre tres, su fantas&iacute;a. Y le iban a dar mucho placer en el culo, lo que m&aacute;s la entusiasmaba. Su cuerpo vibraba en una mezcla de adrenalina, felicidad y calentura.<\/p>\n<p>Entramos al camarote y en un segundo Carla se sac&oacute; la tanga y se volvi&oacute; a subir el vestido dejando su redonda y hermosa cola a la vista una vez m&aacute;s. Los dos visitantes no soltaban sus miembros mientras se les hac&iacute;a agua la boca mir&aacute;ndole el culo a mi esposa. Carla r&aacute;pidamente se subi&oacute; a la cama y se puso en cuatro, apoyando sus antebrazos en el colch&oacute;n y parando la cola bien en el aire.<\/p>\n<p>Nos quedamos los tres como idiotas admirando ese culo por unos segundos, hasta que yo comenc&eacute; a darle spanking con la verga en las nalgas, a lo que se sumaron los otros dos suertudos. Carla re&iacute;a y mov&iacute;a la cola en c&iacute;rculos y hacia atr&aacute;s, como reclamando atenci&oacute;n urgente en el culito, s&oacute;lo deseaba que le dieran placer en esa cola puta. Entonces el negro se ubic&oacute; delante de ella, su carita hermosa qued&oacute; a cent&iacute;metros del verg&oacute;n descomunal del moreno, que se inclin&oacute; y estir&oacute; sus brazos hacia la cola de mi esposa y con sus grandes manos le abri&oacute; bien las nalgas, dej&aacute;ndole el rosadito agujero del culo expuesto.<\/p>\n<p>Como hipnotizado por el culo de Carla, el joven semental hundi&oacute; su cara y comenz&oacute; a saborear ese manjar de los dioses. &ldquo;Ay&hellip;! Que rico&rdquo; dijo ella, &ldquo;me encanta en la colit&hellip;&rdquo;. No termin&oacute; de decir eso, que la inmensa verga negra ya invad&iacute;a su boca y la dej&oacute; hablando con la boca llena.<\/p>\n<p>Yo retroced&iacute; y me dispuse a mirar el espect&aacute;culo. Carla, en cuatro, disfrutando de dos extra&ntilde;os d&aacute;ndole placer anal y oral delante de m&iacute;. Pens&eacute; &ldquo;la fantas&iacute;a se fue un poco de las manos&rdquo;, pero estaba gozando tanto como mi esposa, as&iacute; que en ese momento nada me import&oacute; salvo ver como mi mujer gozaba como una verdadera Diosa del Sexo.<\/p>\n<p>El joven semental estaba ensimismado chup&aacute;ndole el culo a Carla, as&iacute; como ella lo estaba succion&aacute;ndole el verg&oacute;n al negro, que a cada movimiento entraba m&aacute;s en su boquita. El moreno empujaba y le sosten&iacute;a la cabeza por detr&aacute;s para q tragara m&aacute;s verga. Era un espect&aacute;culo incre&iacute;ble. Ella se ve&iacute;a hermosa.<\/p>\n<p>De repente el chico dej&oacute; de chupar y se incorpor&oacute; decidido, le abri&oacute; las nalgas, y se qued&oacute; admirando el agujero del culo semi abierto, latiendo, como pidiendo verga. Agarr&oacute; su falo y se dispuso a penetrarlo. Ya estaba empujando para entrar la cabeza, cuando lo fren&eacute; y le dije que se pusiera un cond&oacute;n. Me mir&oacute; nervioso y me dijo que no ten&iacute;a. Su amigo el negro, que segu&iacute;a como en trance cogiendo por la boca a Carla, no respond&iacute;a a mis preguntas hasta que reaccion&oacute; y me dijo que tampoco ten&iacute;a. A Carla no le importaba nada. Agarr&eacute; la mano del pibe y met&iacute; su dedo del medio en el culo de Carla, que se estremeci&oacute; al momento. Le dije al pibe &ldquo;dale as&iacute; que le gusta&rdquo;. Ella solt&oacute; de su boca el verg&oacute;n del negro y exigi&oacute; caprichosa &ldquo;&iexcl;Quiero verga en el culito&rdquo;. Entonces corr&iacute; al pibe a un lado y me puse a chuparle el ano a mi mujer, era una delicia, me incorpor&eacute; y me embadurn&eacute; el garrote con saliva y enfil&eacute; hacia el agujero, empuj&eacute; casi nada y entr&oacute; la cabeza. Carla gimi&oacute; atragant&aacute;ndose con el pito del negro, y estirando la mano hacia un costado tante&oacute; el aire buscando el miembro del chico, lo agarr&oacute; y se lo acerc&oacute; a la boca, junto con la verga del moreno. Apenas le cab&iacute;an los dos pitos en la boca, que por turnos entraban y sal&iacute;an. Mientras yo le daba su merecido por la cola. &ldquo;Mi sue&ntilde;o&rdquo; murmur&oacute; Carla &ldquo;una en la cola y dos en la boca&hellip; mmm que rico&rdquo;.<\/p>\n<p>El muchacho, desquiciado de calentura, grit&oacute; &ldquo;yo tengo que coger ese culo!&rdquo;, y se fue decidido a buscar condones. Yo sent&iacute;a que estaba a punto de expulsar mi leche, y haciendo esfuerzos para contener la eyaculaci&oacute;n, s&uacute;bitamente le saqu&eacute; la verga del culo a Carla, aun no quer&iacute;a acabar, quer&iacute;a seguir gozando de la puta deliciosa de mi esposa. Pero ella se quej&oacute; al instante &ldquo;quiero que me cojan la cola&rdquo;. Entonces el negro estir&oacute; el brazo y sin darle descanso al culo de mi esposa le meti&oacute; dos dedos. Sus manos eran grandes, as&iacute; que ella debe haber sentido como si fuera otra verga m&aacute;s. Complacida se mov&iacute;a hacia atr&aacute;s y adelante para disfrutar de la doble penetraci&oacute;n por culo y boca. Verla as&iacute; era un sue&ntilde;o. Me excitaba terriblemente.<\/p>\n<p>En menos de 2 minutos el chico volvi&oacute; con los preservativos, r&aacute;pidamente se calz&oacute; uno y pidi&oacute; lugar a su oscuro amigo, quien retir&oacute; los dedos del culo de Carla, que estaba absolutamente entregada al placer. Con decisi&oacute;n, el joven semental penetr&oacute; el ano de mi esposa y comenz&oacute; a bombear. Al moreno parec&iacute;a s&oacute;lo importarle cogerle la boca. Estaba como ido, tambi&eacute;n bombeando como loco. As&iacute; se quedaron por un largo rato, ninguno se corr&iacute;a.<\/p>\n<p>Luego el negro reclam&oacute; el culo. Y se intercambiaron de lugar. Su pito era tan grande que Carla se relam&iacute;a mientras el negro se pon&iacute;a el cond&oacute;n. A pesar de que el agujero del culo estaba abierto y feliz pidiendo m&aacute;s verga, al moreno le cost&oacute; hacer entrar la cabeza de su enorme herramienta. Cuando pas&oacute;, le sigui&oacute; inmediatamente todo el falo negro que ingres&oacute; entero, firme y decidido. Carla gimi&oacute; como loca, con el culo penetrado por un pene XXL y la verga del chico lleg&aacute;ndole hasta la garganta. Por segunda vez el jovenzuelo no se pudo contener y eyacul&oacute; soltando su jugo caliente en la boca de mi esposa, que no pudo evitar tragar el poderoso torrente de semen del joven semental. Los chorros de leche brotaban sin parar en la boca de Carla, que se atragant&oacute; de tanto caudal.<\/p>\n<p>El chico sac&oacute; la verga y termin&oacute; su tarea de semental eyaculando sus &uacute;ltimos chorros en la cara, que ten&iacute;a una expresi&oacute;n de dicha celestial, aun disfrutando del grueso sable corvo del negro dentro su hermoso culo. Carla se relam&iacute;a y juntaba la leche de su cara con la mano y se la llevaba a la boca para seguir tragando. R&aacute;pidamente tom&eacute; el lugar del chico e introduje el miembro duro en la boca de mi mujer, quien gustosa le dio la bienvenida.<\/p>\n<p>El joven se ech&oacute; de espaldas en la cama buscando descanso, pero Carla, insaciable, no lo permiti&oacute;, tom&oacute; su &oacute;rgano viril y comenz&oacute; a masturbarlo. Como buen adolescente, luego de unas cuantas sacudidas el pito ya estaba duro otra vez. Carla llena de felicidad grit&oacute; &ldquo;&iexcl;me encanta la verga dura, grande y caliente! &ldquo;quiero que me penetren los tres!&rdquo;.<\/p>\n<p>Haciendo contorsionismo, Carla logr&oacute; acomodarse encima del chico sin que las dos vergas que la penetraban por boca y culo dejaran de hacerlo. Y se &lsquo;ensart&oacute;&rsquo; la &ntilde;onga del muchacho en la panocha. Ahora tres pitos calientes la penetraban al mismo tiempo. Gem&iacute;a como loca con una expresi&oacute;n en la cara de gozo absoluto. Los tres falos se sincronizaron en perfecta armon&iacute;a y cog&iacute;an hermosamente a Carla quien disfrutaba como perra en celo de su primera triple penetraci&oacute;n. Mi esposa era una verdadera puta hermosa amante de la verga. Y eso me encantaba.<\/p>\n<p>Por casi una hora las tres vergas fueron desfilando por los diversos orificios de Carla, inund&aacute;ndola de placer y brind&aacute;ndole m&uacute;ltiples orgasmos, vaginales, anales y mentales, sobre todo. Ella casi se ven&iacute;a de s&oacute;lo pensar en que ten&iacute;a tres hombres para ella sola. Entonces pidi&oacute; espacio, se dirigi&oacute; a buscar algo al closet y regres&oacute; sonriente sacudiendo un dildo en su mano y, con carita de p&iacute;cara, dijo en versito &ldquo;lleg&oacute; la hora de mi lechita&hellip; pero con dildo en la colita!&rdquo;.<\/p>\n<p>Se acomod&oacute; en la cama apoyando sus tetas en el colch&oacute;n y parando bien la cola le dijo al joven &ldquo;ch&uacute;pame la colita&rdquo;. El joven amante lami&oacute; con alegr&iacute;a y dedicaci&oacute;n el culo de Carla hasta quedar listo para recibir el dildo. Entonces lo lubriqu&eacute; y con cari&ntilde;o se lo introduje entero en el ano. Carla lanz&oacute; un gemido de placer, ya hab&iacute;a tenido m&uacute;ltiples orgasmos anales esa noche pero su colita estaba insaciable. Era un butt-plug grande y grueso que se ve&iacute;a hermoso dentro del culo de mi mujer.<\/p>\n<p>Con el plug en la cola se arrodill&oacute;, abri&oacute; la boca y sac&oacute; la lengua reclamando el semen de los tres machos. Nos acercamos y rodeamos su hermosa carita de puta con los tres falos hinchados y venosos, y nos preparamos a darle su leche a la cerdita hermosa. Una vez m&aacute;s el muchacho fue el primero en lanzar y de su inagotable manguera brot&oacute; un chorro abundante de semen que entr&oacute; directo en la boca de Carla, quien ansiosa trag&oacute; el caliente n&eacute;ctar y volvi&oacute; a sacar la lengua r&aacute;pidamente para recibir m&aacute;s.<\/p>\n<p>Pronto mi verga y la del moreno se le unieron en la tarea aumentando el caudal de leche que ca&iacute;a sobre Carla. Bajo las tres vergas ella disfrutaba del ba&ntilde;o de semen caliente que siempre hab&iacute;a deseado. Como si fuera Cleopatra gozaba lujuriosa bajo la lluvia de leche que al mismo tiempo inundaba su boca, ca&iacute;a copiosamente sobre su cara, y salpicaba sus tetas y todo su cuerpo. Ten&iacute;a dentro de su boca un desbordante c&oacute;ctel de leche de tres hombres, el cual sabore&oacute; y trag&oacute; hasta la &uacute;ltima gota. Cuando la catarata de leche finalmente termin&oacute;, Carla dijo &ldquo;Gracias por la lechita, estaba deliciosa&rdquo; se recost&oacute; de lado en la cama y se qued&oacute; dormida, toda cubierta de leche y con el plug en el culo. Se ve&iacute;a preciosa, como una Diosa del Sexo debe verse.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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