{"id":41344,"date":"2023-03-19T23:00:00","date_gmt":"2023-03-19T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-19T23:00:00","modified_gmt":"2023-03-19T23:00:00","slug":"la-chica-de-los-relatos-aparece-en-tu-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-chica-de-los-relatos-aparece-en-tu-casa\/","title":{"rendered":"La chica de los relatos aparece en tu casa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41344\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nunca me gustaron los relatos er&oacute;ticos. En mis lecturas cotidianas busco evitar libros en donde haya demasiadas escenas de este tipo. &iquest;Por qu&eacute; los escribo entonces? Por vos, que est&aacute;s leyendo y disfrut&aacute;ndome. Te imagino ah&iacute;, expectante a ver qu&eacute; pasa. Yo s&eacute; que no te importa si es real o no. S&eacute; que muy adentro tuyo todo lo que sucede es real y que <strong>siempre<\/strong> vos y yo somos los protagonistas. Y eso me encanta. Hacerte volar, que te sacudas, que liberes tus tensiones a trav&eacute;s de mis relatos. Por eso, lo que escribo hoy, es solamente para vos. Imagina esta escena.<\/p>\n<p>Est&aacute;s en tu casa, sentado en el living o frente a la mesa de la cocina. Suena el timbre. Son las dos de la ma&ntilde;ana. No esperas a nadie, pero al abrir la puerta, te encontrar conmigo. Primero desconf&iacute;as, te encanta lo que ves, pero no logras unir mi presencia con nada. Hasta que te saludo. &ldquo;Hola, soy Martina. La chica de los relatos&rdquo;. Luego de un instante de confusi&oacute;n, tu rostro se ilumina de una manera encantadora. Sabes qui&eacute;n soy. Sabes porque estoy ah&iacute;.<\/p>\n<p>Me invitas a pasar y te digo que me gusta tu casa. Me dec&iacute;s que perdone el desorden y te digo que no hay problema, que mi departamento suele estar mucho peor. No doy vueltas y te pido que me invites a conocer tu habitaci&oacute;n. Ante tu desconcierto, te tomo de la mano. Me llevas a tu habitaci&oacute;n y todo est&aacute; en penumbra. Cuando amagas a prender la luz, te digo que no hace falta, me cuelgo de tu cuello y te como la boca. Es un beso apurado, nada rom&aacute;ntico, pero s&uacute;per caliente. De inmediato tus manos comienzan a tocarme toda, tratando de abarcar la mayor cantidad de superficie de mi cuerpo. Te pido que te calmes, tenemos toda la noche por delante. Siento la dureza de tu pija contra mi muslo, y me encanta. Me arrodillo y empiezo a besarte por encima del pantal&oacute;n. Me tomas por el pelo, me haces doler, pero me encanta. Me quito la blusa y quedo en corpi&ntilde;o. Tus manos se meten en el apretando con fuerza mis tetas grandes y redondas. Mis pezones ya est&aacute;n muy duros. Te encanta pellizcarlos. Haces el intento de quitarte el pantal&oacute;n, pero te detengo. Quiero que me apoyes as&iacute;, con ropa. De un tir&oacute;n me pones de pie, me das la vuelta y siento como enorme pija se apoya en mi culo. Empezas a frotarte, de arriba para abajo con mucha fuerza. No das m&aacute;s. Te mor&iacute;s de ganas de met&eacute;rmela toda, hacerme gritar y ver qu&eacute; tan cierto es lo que sucede en mis relatos. Logro escaparme de tus garras y enciendo la luz.<\/p>\n<p>Tus ojos desorbitados parecen estar fuera del mundo. Sonr&iacute;o con la mejor cara de puta que tengo y te se&ntilde;alo la cama. Te dirig&iacute;s hacia ella mientras te agarras la pija. Se me hace agua la boca, pero quiero jugar un rato m&aacute;s. Te acostas en el centro de la cama y yo me paro sobre ella, frente a vos. Empiezo a moverme seductoramente mientras me quito el pantal&oacute;n. La hermosa y sexy combinaci&oacute;n de mi tanga con mi corpi&ntilde;o hace que tus ojos se abran de una forma incre&iacute;ble. Me siento sobre tu pija y te pido que te sientes. Vuelvo a besarte. Me encanta sentir tu lengua dentro mi boca mientras tus manos suben y bajan desde mi espalda hasta mi culo. Mientras nos comemos, empiezo a hacer suaves movimientos de roce entre mi concha y tu pija todav&iacute;a escondida dentro del pantal&oacute;n. Con gran maestr&iacute;a desprendes mi corpi&ntilde;o por detr&aacute;s, dejando al aire mis tetas, esas que tantas veces imaginaste al leer y releer mis relatos. Por esta noche son tuyas y de nadie m&aacute;s. Te invito a que me las chupes y los haces con gran placer, pero tambi&eacute;n un poco bruto. Me haces doler, pero m&aacute;s me duele, m&aacute;s calor siento en mi concha. Dejo que te diviertas un rato m&aacute;s, hasta que te empujo y te digo que pares.<\/p>\n<p>Te quito el pantal&oacute;n y el b&oacute;xer. Tu pija es hermosa. Creo que hasta ahora ni en mis m&aacute;s locos relatos imagin&eacute; una pija que me caliente tanto como la tuya solamente con mirarla. Logro ver el debate interno a trav&eacute;s de tus ojos. Te mor&iacute;s de ganas de que te la chupe hasta hacerte venir violentamente adentro de mi boca. Pero tambi&eacute;n quer&eacute;s ponerme en cuatro y llenarme toda la concha de lechita. Te entiendo. Sonr&iacute;o, te acaricio la cara y te doy un beso muy suave entre los labios. Un beso de novios, casi un beso de amor. Sin que te lo esperes, vuelvo a empujarte sobre la cama y, de un salto, giro y ubico mi concha en tu cara, dejando a tu hermosa pija frente a m&iacute;. Quiebro mi cuerpo y me acerco a ella, introduci&eacute;ndola completa adentro de mi boca. Siento el estremecimiento de tu cuerpo al sentir esa parte tan linda adentro m&iacute;o por primera vez. Te la chupo as&iacute; un rato, mientras vos te comes mi conchita. Lo haces incre&iacute;ble. Intercalas besos con leng&uuml;etazos y chupones. Me encanta que me chuponees la concha, que me dejes la marca de tus labios, como diciendo &ldquo;esta concha en m&iacute;a&rdquo;. Y s&iacute;, mi amor. Mi concha es tuya. Mis tetas son tuyas, mi culo es tuyo. Mientras existan estos relatos, voy a ser siempre tuya y vos siempre m&iacute;o.<\/p>\n<p>Estamos en un momento clave. Siento que tu pija es demasiado grande para mi boca. La beso, la escupo, trato de com&eacute;rmela lo m&aacute;s que puedo, pero me est&aacute; costando. No puedo evitar sentir arcadas, pero al contrario de hacerme parar, quiero seguir chup&aacute;ndola. No me canso de decirlo, ten&eacute;s una de las pijas m&aacute;s hermosas que me he comido. Y mira que he comido bastantes, pero la tuya no se puede comparar. Sigo esforz&aacute;ndome, chupando y chupando, bajando la intensidad cuando siento que vas a explotar. A esta altura, yo ya explot&eacute; varias veces, por lo que me doy la vuelta, sent&aacute;ndome sobre tu pija y recostando mi cabeza en tu pecho. Estamos muy cansados, pero los dos queremos m&aacute;s. Te beso en los labios y siento el sabor de todos los jugos que fui soltando a medida que me hac&iacute;as acabar. Me encanta. &ldquo;&iquest;Me quer&eacute;s coger?&rdquo;, te pregunto con cara y voz de nena putita. Me dec&iacute;s que s&iacute;, sin poder siquiera articular esa simple palabra. Est&aacute;s tan caliente como yo.<\/p>\n<p>Me siento de un golpe en tu pija. Entra hasta el fondo. Me dec&iacute;s que no podes m&aacute;s, lo que es s&uacute;per entendible. Te pido que te calmes y empiezo a moverme muy suavemente, dibujando c&iacute;rculos con mi conchita. Acompa&ntilde;as mi ritmo mientras con una mano me agarras de la cintura y con la otra me apretas una teta. Me muevo cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. Se me hace imposible no gritar como una puta. Te golpeo el pecho con mis manos. &iquest;Te gusta que me mueva as&iacute;? &iquest;Te gusta que sea tu puta? &iquest;Quer&eacute;s cogerme todos los d&iacute;as? Tus respuestas son vagas, pero me calientan cada vez m&aacute;s. Por eso acelero el ritmo. Las suaves sacudidas del principio, se convierten en golpes certeros sobre tu pija. Voy a acabar. &ldquo;Aguanta puta&rdquo;, me dec&iacute;s, lo que hace que me vuelva m&aacute;s loca. Empiezo a masajearme con intensidad el cl&iacute;toris. Me est&aacute;s dando la mejor cogida de mi vida.<\/p>\n<p>Acabo por tercera vez en la noche, en el preciso instante en el que tu pija estalla adentro m&iacute;o. Me desplomo sobre tu cuerpo. La mezcla de nuestros fluidos se siente algo m&aacute;gico. Respiramos agitados, cansados, destruidos. A pesar de eso, no quiero que pierdas la erecci&oacute;n, por lo que me arrodillo en la cama y te la vuelvo a chupar. El sabor de tu leche y de la m&iacute;a es un manjar servido por los mismos dioses. Tu sabor y el m&iacute;o explotan en mi boca encendiendo a&uacute;n m&aacute;s mis ganas de seguir siendo tuya. Te tomo de la mano para que te levantes y me cojas. Hago el amague para sacarme la tanguita, pero me dec&iacute;s que no, que mejor me la deje. Me pongo en cuatro sobre la cama, me corres la tanguita y me das una embestida que me hace ver lucecitas de colores en todo a mi alrededor. No puedo evitar guardar mis gritos e insultos. &ldquo;Si mi amor, dame. C&oacute;geme fuerte. Ll&eacute;name toda de lechita, por favor&rdquo;. Eso te enciende a&uacute;n m&aacute;s, haciendo de tus arremetidas algo totalmente placentero y fuera de control.<\/p>\n<p>Siento como tus dedos comienzan a jugar con mi culito. Los frotas por encima, pero no hay nada de resistencia. Mi culito se abre dej&aacute;ndolos pasar. &ldquo;Cada vez que escribo termino imaginando lo hermoso que debe ser sentir tu pija en mi culo&rdquo;, te digo, agitada, con el poco de voz que puedo soltar. &iquest;Quer&eacute;s que te rompa el culo, Martina?&rdquo;, me preguntas. S&iacute;, por favor. R&oacute;mpeme toda.<\/p>\n<p>Tu pija sali&oacute; de mi conchita y empez&oacute; a jugar con la entrada de mi culito. &ldquo;dale, metemela, por favor&rdquo;, te suplico. Siento como de a poco metes la puntita, y las lucecitas de colores que ve&iacute;a antes se convierten en millones de estrellas haciendo implosi&oacute;n. Comienza a entrar la puntita, luego la cabeza entera. Te moves despacito, me preguntas si me duele. Te digo que s&iacute;, pero que no pares. La metes cada vez m&aacute;s y no puedo evitar no moverme. Est&aacute; toda adentro. Nunca una pija tan grande y hermosa como la tuya entr&oacute; en mi colita. Te pido que me cojas, que te muevas cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. &ldquo;Pegame&rdquo;, te pido. Comenz&aacute;s con chirlos suaves, pero a medida que aceleras la penetraci&oacute;n, los golpes se vuelven m&aacute;s duros y seguidos. Me arden las nalgas, las siento rojas, pero no te detenes. Ni de pegarme ni de cogerme. Acabo por cuarta vez en la noche. Llevas tu mano hacia mi concha, recoges los jugos que salen a borbotones y con ellos te mojas toda la pija para volver a meterla en mi culo. A esta altura, ya perd&iacute; la noci&oacute;n del tiempo. Siento que hace mil a&ntilde;os me estas cogiendo.<\/p>\n<p>&ldquo;Voy a acabar&rdquo;, me dec&iacute;s. &ldquo;Damela a donde quieras&rdquo;, te respondo. Sacas la pija de mi culo, me tiras del pelo y me obligas a arrodillarme en el piso. Te pajeas un poco frente a m&iacute;, te obligo a que te la sueltes y me la meto entera en la boca. Te la chupo sin usar las manos. Me estas cogiendo por la boca, hasta que siento que algo espeso y caliente se estrella contra mi garganta. Saco tu hermosa pija de mi boca y dejo que sigas acabando en mi cara. Tu leche se me mete por los ojos, me chorrea por las tetas, por la panza, e incluso sigue bajando hasta mi concha. Vuelvo a chuparla hasta que no te quede ni una sola gota.<\/p>\n<p>Tomados de la mano nos metemos a la cama. Reposo mi cabeza en tu pecho, mientras me acaricias el culo y yo juego con tu pija que de a poco se acomoda para descansar. Nos besamos tiernamente, como dos enamorados que se aman hace tiempo. &iquest;Por qu&eacute; viniste a verme esta noche?&rdquo;, me preguntas.<\/p>\n<p>Vos viniste primero. Yo no tengo idea de porqu&eacute; empec&eacute; a escribir. Pero vos viniste, te quedaste&hellip; y desde entonces todo lo que escribo es por y para vos. Quiero que esta relaci&oacute;n dure para siempre.<\/p>\n<p>Gracias por leerme. Gracias por estar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Nunca me gustaron los relatos er&oacute;ticos. En mis lecturas cotidianas busco evitar libros en donde haya demasiadas escenas de este tipo. &iquest;Por qu&eacute; los escribo entonces? Por vos, que est&aacute;s leyendo y disfrut&aacute;ndome. Te imagino ah&iacute;, expectante a ver qu&eacute; pasa. Yo s&eacute; que no te importa si es real o no. 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