{"id":41349,"date":"2023-03-21T13:10:46","date_gmt":"2023-03-21T13:10:46","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-21T13:10:46","modified_gmt":"2023-03-21T13:10:46","slug":"la-vida-es-un-carrusel-capitulo-dieciseis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-vida-es-un-carrusel-capitulo-dieciseis\/","title":{"rendered":"La vida es un carrusel (cap\u00edtulo diecis\u00e9is)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41349\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Sal&iacute; huyendo de casa del hermano de Coque, tratando de poner distancia entre ellos. Yo deseaba que Coque hubiera salido detr&aacute;s de m&iacute;, alcanz&aacute;ndome y convenci&eacute;ndome regresar pero no logr&oacute; hacerlo o no habr&aacute; salido. No lo supe porque sal&iacute; como una bala y girando a diestra y siniestra para que no me viera. No me importaba caminar m&aacute;s o alejarme de la parada de guagua. Me daba lo mismo. Al doblar una esquina, di de narices con una guagua que paraba en la parada y me met&iacute; sin pensarlo dos veces y sin siquiera saber ad&oacute;nde iba la misma.<\/p>\n<p>Me baj&eacute; en La Habana Vieja y por casualidad vi que me hab&iacute;a bajado casi en la puerta de aquella casa donde hab&iacute;a estado con Ramiro cierta vez y se me ocurri&oacute; que pod&iacute;a meterme all&iacute;. Claro que no era tan ingenuo como para tratar de ir a tocar a la puerta, busqu&eacute; un tel&eacute;fono p&uacute;blico y llam&eacute; a Ramiro, le cont&eacute; un poco de algo y le dije que estaba all&iacute;, en los bajos de aquella casa y que me gustar&iacute;a entrar de nuevo. Me contest&oacute; que le diera unos minutos y que lo volviera a llamar. Me di un paseo, compr&eacute; un helado y regres&eacute; para llamar.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, esto me lo tendr&aacute;s que agradecer! &#8211; me dijo con sorna.<\/p>\n<p>&#8211; Ya sabes que soy muy agradecido. &#8211; le respond&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Mira, qu&eacute;date ah&iacute; al lado del tel&eacute;fono! Llamo ahora de nuevo y alguien ir&aacute; a buscarte. Ya les habl&eacute; de ti, as&iacute; que entras con buena recomendaci&oacute;n&hellip;, ah, no me des las gracias y agrad&eacute;cemelo ya sabes c&oacute;mo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Bien, papo, te llamo!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Bueno, nene, ya cuelgo y llamo! &iexcl;Qu&eacute; te den por donde te gusta! &#8211; fue la despedida que me dio.<\/p>\n<p>No esper&eacute; mucho tiempo, vino un hombre mayor, calvo y bigot&oacute;n que me pregunt&oacute; si yo era el amiguito de Ramiro, me llam&oacute; la atenci&oacute;n que habl&oacute; sin que se cayera el cigarrillo de los labios. Subimos las escaleras sin que mediara palabra entre nosotros, en la entrada estaba el due&ntilde;o, lo recuerdo por lo amanerado que era. Vino y me dio un beso, le dio las gracias al que me trajo y apartando la cortina entramos en la sala.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, maric&oacute;n, que te hab&iacute;as perdido! Pero lo mejor es que ya conoces el camino, ya te dar&eacute; mi tel&eacute;fono para que est&eacute;s en comunicaci&oacute;n directa conmigo. &#8211; yo sonre&iacute; acertando. &#8211; Eso s&iacute;, me gustar&iacute;a tener alguna manera de localizarte porque ya sabes, esto aqu&iacute; a veces es por rachas.<\/p>\n<p>Yo miraba alrededor, hab&iacute;a gente, algunos se besaban y manoseaban, otros conversaban simplemente.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Mira, &eacute;ste es Andreas, un italiano que parla un poco de espangolo! -dijo con gracia y nos dej&oacute;. &#8211; Bueno, ya sabes&hellip;<\/p>\n<p>Andreas era un tipo alto, bastante fuerte aunque ten&iacute;a su panza, llevaba un bigote que ya blanqueaba de las canas.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ciao, chico&hellip;! Mucho gusto&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Hola! &#8211; le sonre&iacute; yo, al menos era simp&aacute;tico de f&iacute;sico.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Io cerca compa&ntilde;&iacute;a! &iexcl;T&uacute; eres molto simp&aacute;tico! Me place&hellip; &#8211; me dijo mientras pasaba su mano por mi nuca.<\/p>\n<p>&#8211; Pues aqu&iacute; estoy para hacerte la compa&ntilde;&iacute;a que quieras. &#8211; le respond&iacute; coqueto.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Ma podemos andiare in privato? &#8211; me susurr&oacute; al o&iacute;do.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y con su mano sobre mi hombro nos dirigimos hacia las habitaciones. &Eacute;l ya sab&iacute;a cu&aacute;l era porque ni le dijo nada la due&ntilde;o que la pasar nos sonri&oacute;. En la habitaci&oacute;n al cerrar la puerta se abalanz&oacute; a m&iacute; para besarme mientras agarraba mis nalgas. Me gustaba la manera en que lo hac&iacute;a, no era brusco y s&iacute; muy pasional. Ten&iacute;a un aliento suave y un buen olor.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Caro, amigo! &#8211; me dijo sosteni&eacute;ndome en sus brazos.- Io tengo un problema, il mio cazzo &egrave; troppo grande&#8230;, grande pinga&#8230;, &iquest;comprendes?<\/p>\n<p>Yo mir&eacute; como se le marcaba y de verdad que era grande, aunque no como para asustarse con aquello. Fui bajando hasta arrodillarme y quedar con mi cara a la altura de su paquete. Lo bes&eacute; y le dije.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;A m&iacute; me gusta bien grande!<\/p>\n<p>&Eacute;l sin quitarme la vista de los ojos empez&oacute; a desabrochar los botones del pantal&oacute;n, el cinto y por &uacute;ltimo sac&oacute; su pinga para blandirla delante de m&iacute;. Efectivamente, era grande y gorda, de cabeza peque&ntilde;a pero hermosa y estaba tan tiesa que parec&iacute;a que iba a explotar. Me encargu&eacute; de lamerla, de besarla, de tratar de mamarla aunque con bastante trabajo porque no entraba toda en la boca. Andreas gozaba, dec&iacute;a cosas en su lengua y trataba de meter la pinga en mi boca.<\/p>\n<p>Al rato se separ&oacute; para despojarse de las ropas, yo hice lo mismo y sabiendo lo que podr&iacute;a gustarle, me gir&eacute; apoyando las manos en la pared para que &eacute;l pudiera ver mis nalgas. Su reacci&oacute;n fue la que yo esperaba, se lanz&oacute; a mis nalgas a lamerlas y besarlas, abriendo con su manos mis nalgas empez&oacute; a lamer mi culo. Despu&eacute;s sent&iacute; el fr&iacute;o lubricante y como empezaba a meter su pinga. Creo que si no hubiera tenido aquel tiempo con el negro de Coque, pues me hubiera dolido algo. Pero eso s&iacute;, se sent&iacute;a. Cuando la tuvo dentro y empez&oacute; a singarme no dejaba de decir: &ldquo;m&iacute;o amore, m&iacute;o amore&rdquo;.<\/p>\n<p>Fue una singada larga, muy pasional, estuvimos de pie bastante rato, despu&eacute;s me llev&oacute; a la cama pero sin sacar su pinga de mi culo. All&iacute; boca abajo me sing&oacute; a su antojo, bes&aacute;ndome sin parar, acarici&aacute;ndome. Fue una singada como si hubi&eacute;ramos sido amantes. Despu&eacute;s nos tumbamos de costado, &eacute;l levantando una de mis piernas para seguir singando. Cuando se vino y sac&oacute; su pinga, comprobamos que se hab&iacute;a roto el preservativo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oh, mi scusi!<\/p>\n<p>Se ve&iacute;a que estaba algo apenado, yo lo bes&eacute; y le dije que era un accidente. Fue a lavarse, yo a evacuar el semen y lavarme, volvimos a la cama para abrazarnos. Lo bes&eacute;, me gustaba su boca, la manera que besaba.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oh, caldo cubano! &iexcl;Caliente!<\/p>\n<p>Repet&iacute;a mientras acariciaba mi espalda, mis nalgas. Su pinga no hab&iacute;a perdido del todo la dureza por lo que al rato ya estaba bien dura de nuevo. Yo me sent&eacute; sobre &eacute;l, escup&iacute; mi mano y me prepar&eacute; el culo para sentarme en su pinga, esta vez sin cond&oacute;n ya que con el anterior, toda precauci&oacute;n hab&iacute;a quedado en la nada. Andreas no cab&iacute;a en su asombro cuando me sent&eacute; sobre su pinga y me la fui metiendo lentamente mientras lo miraba. Cuando llegu&eacute; a sentir que estaba bien clavado, me encorv&eacute; y lo bes&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Mi amor, mi amor!<\/p>\n<p>&Eacute;l solo exclamaba aquello mientras yo era quien se mov&iacute;a sobre &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oh, qu&eacute; maricone cubano! &iexcl;Oh, me gusta, me piache!<\/p>\n<p>Yo segu&iacute;a dando placer a aquel macho y aunque hac&iacute;a poco que lo conoc&iacute;a, hab&iacute;amos compenetrado bien, bueno, &eacute;l me hab&iacute;a penetrado mejor. Al rato tom&oacute; las riendas Andreas, me hizo notar que quien llevaba la batuta era &eacute;l. Me tumb&oacute; en la cama y me hizo ponerme a lo perrito para seguir dando pinga hasta que se vino dando empujones para meter m&aacute;s adentro su pinga. Quedamos agotados all&iacute;, abrazados y unidos hasta que la pinga se empez&oacute; a poner floja. Fue a lavarse, despu&eacute;s yo. Antes de salir nos dimos muchos besos y me dec&iacute;a muchas cosas que no lograba comprender.<\/p>\n<p>Salimos complacidos, abrazados. El due&ntilde;o nos recibi&oacute; con una sonrisa de oreja a oreja. Acompa&ntilde;&oacute; al italiano hasta la puerta y regres&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, de verdad que eres el mejor porque a ese no hay quien se lo singue! Es mucho &iquest;no?<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, s&iacute;&hellip; pero singa de maravilla. &#8211; le dije yo.<\/p>\n<p>&iexcl;Mira, t&uacute; no te me vayas a perder ahora, ya hablaremos! Andreas se fue porque tiene asuntos de trabajo pero me dijo que regresar&iacute;a y que quer&iacute;a contigo pasar toda la noche.<\/p>\n<p>Me fui a la sala, no conoc&iacute;a a nadie de los que estaban all&iacute;. Pero no estuve mucho tiempo solo, el due&ntilde;o vino con un mexicano.<\/p>\n<p>&#8211; Mira, este es lo mejor que hay. &#8211; le dijo refiri&eacute;ndose a m&iacute;. &#8211; &iquest;qu&eacute;? &iquest;Le conviene?<\/p>\n<p>&#8211; Pos s&iacute;, tiene buenos labios&hellip; &#8211; fue lo &uacute;nico que dijo aquel ser peque&ntilde;o de estatura y de rasgos aindiados.<\/p>\n<p>&#8211; &Eacute;l viene a por una buena mamada, nada de singar&hellip;as&iacute;, que ya sabes&hellip;-y dirigi&eacute;ndose al extranjero. &#8211; D&iacute;game d&oacute;nde desea, ya sabe que un privado es m&aacute;s caro&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Yo quiero aqu&iacute;!<\/p>\n<p>Me qued&eacute; sentado donde estaba, el mexicano arrogante se plant&oacute; delante de m&iacute; y sac&oacute; su pinga de color oscuro para que yo me la metiera en la boca. En ese momento si me sent&iacute; humillado, el due&ntilde;o viendo mi confusi&oacute;n, me susurr&oacute; al o&iacute;do, &ldquo;esto es paga doble para ti, no te preocupes&rdquo;. Todos los de la sala pusieron su vista en lo que estaba pasando. Casi no tuve tiempo de nada, ni de pensar porque ya ten&iacute;a en mis labios su pinga. Se la mam&eacute;, se la mam&eacute; all&iacute; delante de todos. Algunos se acercaron para ver, otros se sentaron en otros sitios para tener mejor vista. Por suerte mi tortura dur&oacute; poco, el muy pendejo se vino en nada agarrando mi cabeza para llenarme la garganta. Fue mi triunfo sobre &eacute;l, me tragu&eacute; su leche y le limpi&eacute; la pinga y se la guard&eacute;. &Eacute;l se larg&oacute; sin decir nada. Yo me fui al lavabo.<\/p>\n<p>Estando en el lavabo entr&oacute; el se&ntilde;or que hab&iacute;a ido a buscarme, era quien cambiaba las ropas de cama de las tres habitaciones que hab&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Veo que desde que llegaste no has parado!<\/p>\n<p>&#8211; Maldito idiota de mierda&hellip; &#8211; murmur&eacute; yo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Bah, no lo tomes a mal! Es un tonto porque pudiendo singar, mira lo que ha hecho&hellip;, es un payaso pero es un cliente fijo y ya sabes, el negocio es el negocio.<\/p>\n<p>Al pasar por detr&aacute;s de m&iacute; se me peg&oacute; dici&eacute;ndome.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye! &iquest;Y a los que trabajamos aqu&iacute; no nos da un chancecito?<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute; aquello que me hab&iacute;a dicho, lo mir&eacute; desde el espejo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute;? &iquest;Quieres que te la mame?<\/p>\n<p>&#8211; No, nene, me conform&oacute; con que me dejes darte lengua en ese culito&hellip; -vio mi confusi&oacute;n. &#8211; Mira, despu&eacute;s de la singada del italiano, pues que te den lengua te aliviara bastante.<\/p>\n<p>Me dej&eacute; hacer, me baj&oacute; los pantalones y arrodill&aacute;ndose detr&aacute;s de m&iacute;, abriendo mis nalgas, empez&oacute; a lamer mi ojete. Me hizo volver a sentir, a ser el de antes, a desear singar.<\/p>\n<p>-Me dejas que te eche el lechazo en el ojete, despu&eacute;s te lo limpio. &#8211; me dijo, yo asent&iacute; deseando sentir su semen caliente en mis nalgas.<\/p>\n<p>Cuando se iba a venir se levant&oacute; y lo que realmente hizo fue meterme la pinga. El muy cabr&oacute;n estaba bien armado. Se vino y al sacarla, pues volvi&oacute; a lamerme el culo. Despu&eacute;s me subi&oacute; los pantalones y bes&aacute;ndome en la nuca, me dijo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Co&ntilde;o, que si fuera yo m&aacute;s joven&hellip;, te sacar&iacute;a de esta vida y me casar&iacute;a contigo!<\/p>\n<p>As&iacute; fue como empez&oacute; mi relaci&oacute;n con Juanca, es decir Juan Carlos, as&iacute; se llamaba el se&ntilde;or, que ten&iacute;a 57 a&ntilde;os, calvo y bigotudo, algo sexy y buen singador. Ese d&iacute;a estuve con dos m&aacute;s que me singaron, y las dos veces nos metimos en el ba&ntilde;o para que Juanca me aliviara mi ojete. Me fui con &eacute;l, me fui a su casa que viv&iacute;a cerca.<\/p>\n<p>&#8211; Mira, ven conmigo, yo no soy joven, tengo casi sesenta pero s&eacute; dar pinga y lengua&hellip;, yo antes era de los bugarrones de la casa, pero ya el tiempo ha pasado. No te voy a prohibir que sigas singando all&iacute;, t&uacute; eres joven y necesitas mantenimiento.<\/p>\n<p>Fue sincero conmigo y as&iacute; empezamos a vivir juntos. Yo no iba todos los d&iacute;as a la casa a singar, me pusieron mi&eacute;rcoles, viernes y s&aacute;bado, el resto estaba en la casa esperando a que llegara mi nuevo marido. Al due&ntilde;o le pareci&oacute; bien aquello, aunque finalmente descubr&iacute; que todo hab&iacute;a sido un complot para que no me perdiera. &Eacute;l mismo me lo dijo como a los dos d&iacute;as. No les guard&eacute; rencor a ninguno de los dos, ni al due&ntilde;o ni a Juanca.<\/p>\n<p>&#8211; Mi ni&ntilde;o, d&eacute;jame que te d&eacute; pinga ahora&hellip; &#8211; me despert&oacute; por la ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Yo me volv&iacute; para dejarle, pero &eacute;l me hizo volverme y me dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Quiero singarte de frente, a ver, te la meto y bajas los pies, te voy a singar de frente para que veas lo que es singar como lo hacen los cheos.<\/p>\n<p>Efectivamente, me sorprendi&oacute; aquella manera, primero me penetr&oacute; y despu&eacute;s me hizo bajar las piernas, &eacute;l qued&oacute; sobre m&iacute; y como ten&iacute;a una pinga larga pues al menos la mitad me quedaba dentro. Singamos con pasi&oacute;n, era mejor de lo que parec&iacute;a, besaba muy rico. Cuando se vino me dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Quiero hacerte mi mujer.<\/p>\n<p>As&iacute; fue, me convert&iacute; en la pareja de Juanca. Los d&iacute;as que no trabajaba, me ocupaba de la casa y de esperarlo. Los d&iacute;as en que trabaj&aacute;bamos juntos, pues regres&aacute;bamos juntos. El italiano no regres&oacute; porque nada supe de &eacute;l. Me sent&iacute;a bien, supe que Coque me estaba buscando y hasta hab&iacute;a ido a mi casa, pero con hab&iacute;a tenido la preocupaci&oacute;n de no decir a nadie nada. Me sent&iacute;a bien, tranquilo con mi nueva vida.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a Ramiro pas&oacute; por all&iacute;, por suerte estaba yo. Nos alegramos ambos de vernos.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ya me enter&eacute; que le has cogido el gusto a esto! &#8211; me dijo d&aacute;ndome un sonado beso.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, lo paso bien&hellip; &#8211; fue mi respuesta porque en realidad sab&iacute;a a qu&eacute; se refer&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Mira, que no te de pena, yo tambi&eacute;n me doy mi vuelta por aqu&iacute;! &#8211; me dijo a modo de confesi&oacute;n. &#8211; &iexcl;A los dos nos gusta esto! &iexcl;Claro a ti dar culo y yo a dar pinga!<\/p>\n<p>Yo le cont&eacute; algo de lo que hab&iacute;a pasado y de que al menos, me manten&iacute;a algo alejado de aquel torbellino en que me hab&iacute;a metido con Coque. Aunque eso s&iacute;, Ramiro me recomend&oacute; hablar con &eacute;l porque la gente hablando se entend&iacute;a. Al rato dejamos de hablar porque Ramiro se fue con un ligue, yo estuve un rato hablando, despu&eacute;s me fui a hablar con Juanca porque me aburr&iacute;a all&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, vete al &uacute;ltimo cuarto que te est&aacute;n esperando! &#8211; me dijo el due&ntilde;o de la casa que hab&iacute;a ido a buscarme. &#8211; Son gente especial, as&iacute; que ya sabes&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Son? Es decir&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;S&iacute;, s&iacute;, son dos tipos que vienen por aqu&iacute; a veces!<\/p>\n<p>All&aacute; fui, cuando entr&eacute; en la cama estaba uno de ellos, grande y corpulento, moreno con barba y rapada la cabeza. Fumaba un puro reci&eacute;n encendido. El otro estaba en el ba&ntilde;o, de espalda lo vi, era muy blanco, de pelo rojizo, se volvi&oacute; para saludarme.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Come here! &#8211; me dijo el rapado apartando la toalla que le cubr&iacute;a la pinga.<\/p>\n<p>Me quit&eacute; la ropa mirando c&oacute;mo se excitaba poco a poco. Me sub&iacute; a la cama y me inclin&eacute; sobre &eacute;l acariciando su pinga dura.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Suck my dick!<\/p>\n<p>Era comprensible lo que me ped&iacute;a y yo lo complac&iacute; al momento. Gimi&oacute; cuando engull&iacute; la cabezota de su pinga. En ese momento sent&iacute; que el otro me acariciaba las nalgas con su pinga. Con una mano la toqu&eacute;, era gorda, muy gorda. Mientras yo le mamaba al barbudo, el otro me lam&iacute;a el culo y met&iacute;a sus dedos. Al rato, un buen rato largo, se tumb&oacute; en la cama para que yo le mamara tambi&eacute;n, el de la barba me dio un cond&oacute;n para que se lo pusiera. Era un cond&oacute;n de color negro, &eacute;l mismo se ech&oacute; lubricante y se puso detr&aacute;s de m&iacute; para clavarme la pinga sin consideraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Gem&iacute; bajo aquella embestida brutal. Mira que hab&iacute;a singado yo, pero aquella clavada de repente me dej&oacute; como muerto y sin aire. &Eacute;l ni se dio por enterado o quiz&aacute; viendo mi sufrimiento, se excit&oacute; m&aacute;s, porque empez&oacute; a singarme con bastante fuerza. El otro me puso en la boca su pinga para que se la mamara, me costaba trabajo por lo gruesa y solo pod&iacute;a chupar la cabeza. El otro exclamaba a veces &ldquo;good ass&rdquo; y segu&iacute;a. Al rato sac&oacute; su pinga y tir&oacute; el cond&oacute;n a un lado, se acost&oacute; para que yo me ocupara de su pinga mientras el otro ocupaba el sitio. Por suerte ya estaba bien dilatado mi ojete y no sent&iacute; mucho. Cuando cambiamos de pose, me di cuenta que me estaba singando sin cond&oacute;n. Al ver mi cara de desagrado me dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Cond&oacute;n no sirve, cond&oacute;n chico.<\/p>\n<p>Quise huir al ver su intenci&oacute;n de seguir singando sin cond&oacute;n. Pero el de la barba empez&oacute; a decirme &ldquo;relax, relax&rdquo;, mientras me sujetaba para que el otro pudiera singarme. Despu&eacute;s me tumbaron en la cama para singarme los dos por turno, se turnaban entre s&iacute;. No niego que lo gozara y que pronto se me pasara aquello de singar sin cond&oacute;n con dos extranjeros. Eso s&iacute; uno se vino en mis nalgas pero el barbudo me clav&oacute; la pinga hasta la garganta para venirse y llenarme de leche. Vi en su cara que le gust&oacute; aquello que hab&iacute;a hecho. Estuvimos un rato descansando pero no mucho porque a los muy cabrones no se le bajaba la pinga y de nuevo me vi recibiendo pinga de aquellos dos animales. La segunda venida si la recib&iacute; en el maltratado culo. El del pelo rojizo sac&oacute; su pinga, se masturb&oacute; y dispar&oacute; su leche en mi culo y despu&eacute;s meti&oacute; su pinga, el barbudo hizo lo mismo. Me gust&oacute; verlo como me singaba con el puro en la boca, como se masturb&oacute; sin quit&aacute;rselo de la boca.<\/p>\n<p>Me dejaron molido, me qued&eacute; en la cama mientras ellos se ducharon, se vistieron y salieron sin antes decirme un &ldquo;good maric&oacute;n&rdquo;. Al rato Juanca entr&oacute;, me bes&oacute; y abri&oacute; mis piernas para ver el ojete.<\/p>\n<p>&#8211; Mi ni&ntilde;o te lo han dejado bien rojo&hellip;, oye, &iquest;te singaron sin cond&oacute;n? &#8211; le cont&eacute; lo que hab&iacute;a pasado. &#8211; Pero no debes dejarte singar as&iacute;, estos son extranjeros&hellip;, papi, tienes que tener cuidado. &iquest;Te duele?<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute;&hellip;, me lo siento adormecido&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Pero, nene, no te dejes singar as&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>&Eacute;l vio que sus palabras me hac&iacute;an sentir mal, y decidi&oacute; calmarme. Empez&oacute; a lamerme mi culo, el culo lleno de semen de los otros dos. Su pinga se quer&iacute;a salir.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Me vas a singar? -le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Si me lo pides, lo hago porque ya sabes que me gustas mucho. &#8211; fue su respuesta.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;S&iacute;, Juanca, s&iacute;, s&iacute;ngame t&uacute; ahora! Al menos contigo lo hago porque me gustas&hellip; &#8211; &eacute;l se levant&oacute;, cerr&oacute; la puerta por dentro y vino a meter su pinga en mi culo dilatado y chorreante de semen. &#8211; &iexcl;Qu&eacute; culito m&aacute;s caliente tiene mi nene! &iquest;Te duele?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No, papo, no, s&iacute;ngame!<\/p>\n<p>Juanca me sing&oacute; como &eacute;l sab&iacute;a hacerlo, con pasi&oacute;n, con amor, pregunt&aacute;ndome c&oacute;mo me sent&iacute;a, si quer&iacute;a as&iacute; o m&aacute;s lento, o m&aacute;s r&aacute;pido. Cuando se vino se qued&oacute; quieto y me susurr&oacute; al o&iacute;do.<\/p>\n<p>&#8211; El &uacute;ltimo lechazo es el que vale. Quiero que te vayas pa&acute;la casa con mi leche adentro. &#8211; esper&oacute; a que me hiciera la paja y me viniera. Se bebi&oacute; mi leche.<\/p>\n<p>Cumpl&iacute; con lo que me hab&iacute;a dicho, le promet&iacute; que me quedar&iacute;a con su leche porque &eacute;l era mi macho. Llegu&eacute; a la casa a dormir porque me sent&iacute;a cansado. Cuando lleg&oacute; se acost&oacute; a mi lado dici&eacute;ndome.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Quiero que dejes de ser puta en esa casa! &#8211; yo lo abrac&eacute; y bes&eacute;. -Ya he hablado y no tienes que ir m&aacute;s, quiero que seas m&iacute;o, solo m&iacute;o.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;De verdad que lo quieres?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, mi ni&ntilde;o, s&iacute;&hellip;, yo tengo para darte lo que t&uacute; quieres y estoy de acuerdo, de vez en cuando, de que te eches a otros. Tengo a otros amigos bugarrones que con solo llamarlos, estar&iacute;an aqu&iacute; para darte gusto.<\/p>\n<p>As&iacute; empez&oacute; la nueva vida, no tuve que ir m&aacute;s a la casa aquella. Con Juanca estaba bien, nos quer&iacute;amos, nos d&aacute;bamos placer mutuo. Como a las dos semanas me dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Mi ni&ntilde;o, hoy viene un amigo m&iacute;o, quiero present&aacute;rtelo y bueno, podemos singar los tres si quieres.<\/p>\n<p>&#8211; Estoy bien contigo, cr&eacute;eme. &#8211; le dije.<\/p>\n<p>&#8211; Lo s&eacute;, mi ni&ntilde;o, lo s&eacute;, pero t&uacute; eres m&aacute;s joven que yo y est&aacute;s acostumbrado a que te den ca&ntilde;a. Lo s&eacute;, cuando te conoc&iacute; lo sab&iacute;a y bueno, yo te lo busco y te lo traigo aqu&iacute; a nuestra casa.<\/p>\n<p>Vino su amigo que se present&oacute; como Berto, era un tipo rudo, con barba y pelo muy rizado. Me apret&oacute; la mano fuerte a lo macho mientras me miraba fijamente.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, asere, pues no parece tan maric&oacute;n como me dijiste! &#8211; le coment&oacute; a Juanca a modo de introducci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ya lo ver&aacute;s, no te preocupes que esta cosita rica sabe lo que hace! &#8211; le dijo Juanca abraz&aacute;ndome.<\/p>\n<p>Juanca puso la tele con la pelota, como estaba el campeonato pues era casi obligado en cada sitio, yo no segu&iacute;a ese deporte, pero con &eacute;l lo ve&iacute;a. Nada que nos sentamos los tres en el sof&aacute; a ver el juego, bebiendo cerveza y ellos dos fumando. Al rato Berto sin ning&uacute;n disimulo y muy directo meti&oacute; su mano por el pantal&oacute;n en busca de mi culo, meti&oacute; su dedo y se inclin&oacute; a m&iacute; o&iacute;do para decirme.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Sabes que te voy a dar pinga hasta que me canse?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, no me lo asustes! &#8211; sali&oacute; en mi defensa Juanca. &#8211; &iexcl;Bueno, no creas, que a mi ni&ntilde;o le gusta que le den sus buenas tandas!<\/p>\n<p>Entre el manoseo y besos, me fueron desnudando porque Berto se qued&oacute; con los pantalones puestos, aunque con la pinga afuera.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Mi nene, Berto quiere darte primero por culo! &#8211; me dijo Juanca &#8211; Como le hab&iacute;a contado lo rico que lo tienes, pues ya sabes&hellip;, adem&aacute;s es la visita.<\/p>\n<p>Yo muy obediente me puse a lo perrito para que el amiguete de Juanca materializara su deseo. Sent&iacute; como escupi&oacute; mi culo y puso su pinga en mi ojete para empezar a empujar. Me la meti&oacute; de un golpe, casi a secas, gem&iacute;, jade&eacute; porque muy a pesar de la costumbre y el entrenamiento que ten&iacute;a, aquella manera brusca pues dol&iacute;a algo. Berto no se dio por enterado, cuando sinti&oacute; que me hab&iacute;a clavado su pinga hasta los cojones, empez&oacute; a singarme sin piedad alguna. Juanca miraba, se tocaba su pinga, se ve&iacute;a que gozaba de la escena. No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo estuvimos singando, al rato le dije que cambi&aacute;ramos de pose. Me lanz&oacute; al sof&aacute; y continu&oacute; como si nada. Opt&eacute; por quedarme quieto y dejarlo hacer, cuando se dio cuenta me dijo al o&iacute;do.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;As&iacute; no me vas a sacar la leche!<\/p>\n<p>Comprend&iacute; lo que quer&iacute;a y era lo normal, comenc&eacute; a moverme, a dar cintura para tratar de que Berto se sintiera el m&aacute;s macho del mundo. Volv&iacute;a mi cabeza para tratar de mirarlo, con una mano tocaba mi culo y su pinga que se mov&iacute;a como una m&aacute;quina. Me quejaba, gem&iacute;a y le dec&iacute;a que me singara duro, que quer&iacute;a su leche.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Eso es, mamita rica, ya ves c&oacute;mo te tengo clav&aacute;! &#8211; me dec&iacute;a con vicio.- &iexcl;Juanca, mira c&oacute;mo le doy pinga a tu jeva!- remataba orgulloso.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Papi, dame pinga, hazme tu puta! &#8211; le dec&iacute;a yo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, brother!, &iquest;est&aacute;s oyendo lo que me dice? &#8211; deteni&eacute;ndose, me murmur&oacute; al o&iacute;do &#8211; &iexcl;Te vas a enviciar con esta morronga!&iexcl;Vas a pedirla a gritos! &#8211; Sac&oacute; su pinga r&aacute;pido y me dijo &#8211; &iexcl;Vamos, chupa ahora, maric&oacute;n!<\/p>\n<p>Me dej&oacute; el culo ardiendo y con esa sensaci&oacute;n de vac&iacute;o al sacarla de pronto y sin aviso. Sab&iacute;a lo que quer&iacute;a el muy cabr&oacute;n, era venirse en mi boca. Mi ojete no descans&oacute; ni un minuto porque Juanca ya se hab&iacute;a acomodado para singarme.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Mami, est&aacute;s c&oacute;mo te gusta, recibiendo pinga por todos los lados! -coment&oacute; Juanca aunque me pareci&oacute; que hablaba m&aacute;s con el amigo que conmigo que estaba bien ensartado.<\/p>\n<p>Cosas del destino, Juanca se vino primero, llenando mi culo de leche y dici&eacute;ndome que me hab&iacute;a dejado pre&ntilde;ado. Berto sigui&oacute; singando mi boca, que ten&iacute;a llena de baba y mocos porque con tanta singada, ni respirar pod&iacute;a. Hice algunas arcadas que casi se me escapa un v&oacute;mito, sacando su pinga, le rogu&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;S&iacute;game el culo, papo, ya no puedo m&aacute;s!<\/p>\n<p>Para mi asombr&oacute;, me hizo caso, yo pensaba que me torturar&iacute;a m&aacute;s, pero simplemente cambi&oacute; a mi culo y continu&oacute; como si nada. Berto ten&iacute;a agallas de buen bugarr&oacute;n porque daba pinga y no se le ca&iacute;a nada y no se ven&iacute;a. Juanca se fue a la cocina dej&aacute;ndonos a nosotros singando.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Oye, no te gusto?- le pregunt&eacute; de golpe.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; t&uacute; crees, mami? &iquest;Acaso lo dudas?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; no me das leche?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;De verdad que quieres mi leche? &#8211; se detuvo en sus movimientos.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;S&iacute;, quiero que me llenes el culo de leche!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ya lo tienes lleno de leche de Juanca!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Quiero la tuya ahora! &iexcl;Dame leche, papo!&#8230; te lo pido&hellip; dame leche.<\/p>\n<p>&#8211; Mira, mariconcito, a ver, te voy a singar un rato m&aacute;s y cuando me vaya a venir, te la meto en esa boca rica que tienes para ver como tragas leche de macho&hellip; &iquest;S&iacute;?<\/p>\n<p>As&iacute; mismo fue, me sing&oacute; un rato bastante largo hasta que sac&oacute; la pinga y me di la vuelta para recibir en mi boca sus chorros de leche porque el muy cabr&oacute;n aparte de ser buen singador, buen bugarr&oacute;n, tener buena pinga, era lechero. Explot&oacute; en mi boca camino a mi garganta adonde quer&iacute;a llegar con su pinga mientras se aferraba a mi cabeza. No miento, el semen se me sali&oacute; hasta por la nariz y hubiera salido hasta por los ojos. &iexcl;Qu&eacute; manera de echar leche! Me dio la impresi&oacute;n que meaba en lugar de venirse de la cantidad y mira que yo hab&iacute;a corrido mundo.<\/p>\n<p>Berto qued&oacute; bien satisfecho, Juanca contento y yo molido de la singueta porque de verdad hab&iacute;a sido mucho, aquel tipo era una m&aacute;quina singando, y echando leche era lo mismo. Berto se fue despidi&eacute;ndose con &ldquo;hasta la pr&oacute;xima, mariconcito&rdquo;. Cuando nos quedamos solos, Juanca me abraz&oacute; como tratando de darme cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;La pasaste bien?, mi ni&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, s&iacute;, pero ese tipo es una m&aacute;quina singando&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Mi vida pero t&uacute; eres el mejor, le sacaste la leche y eso no lo hace todo el mundo.- se franque&oacute;. &#8211; Yo lo conozco desde hace mucho y es de dar pinga y no venirse. Te lo digo, antes los pasivos le hu&iacute;an porque empezaba a singar y no terminaba nunca.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces hoy me he ganado un premio. &#8211; brome&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;S&iacute;, mi vida! &#8211; dijo bes&aacute;ndome &#8211; Yo ya ni sab&iacute;a si lo ibas a lograr o no, te lo digo, hubo un momento que pens&eacute; lo contrario&hellip;, pero eres el mejor.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, y echa leche a chorro! &#8211; Juanca se rio bastante con aquello.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Bueno, ni se lo digas, pero entre la gente le pusimos &ldquo;El lechero&rdquo;!&hellip; je, je, je.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Y d&iacute;melo a m&iacute;! Me pareci&oacute; que se meaba en vez de venirse&hellip;, no te miento, papo, me llen&oacute; la boca de leche.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Sabes una cosa?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Primero que me gusto verte como gozabas, segundo que en ese culito.- me dijo tocando mis nalgas &#8211; se qued&oacute; solo mi leche.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ya sabes que para eso eres mi macho!<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que aquella treta de retener, en lo posible, el semen que una vez William me hab&iacute;a ense&ntilde;ado no fallaba. Pero bueno, a Berto le habr&aacute; gustado aquello de venirse en mi boca y sobre todo que le limpi&eacute; la tranca hasta dej&aacute;rsela sin una gota de semen.<\/p>\n<p>Al otro d&iacute;a al mediod&iacute;a Juanca se fue a trabajar, yo sal&iacute; a la calle a buscar algo y cuando regresaba a la casa, escuch&eacute; que me llamaban. Era Berto desde un carro. Me acerqu&eacute; para saludarlo, iba con otro que no conoc&iacute;a, un mulato cachas en camiseta.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, nene!, &iquest;no quieres dar una vuelva con nosotros? &#8211; y sin esperar respuesta me present&oacute; al que manejaba. &#8211; &iexcl;Mira, este es Migue, bueno, Miguel!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, de ti he o&iacute;do maravillas! &#8211; me dijo mordi&eacute;ndose los labios.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Bah, no hagas caso! &#8211; le dije yo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Sube, nene, sube&#8230;! &#8211; viendo mi indecisi&oacute;n agreg&oacute; Berto. &#8211; &iexcl;Oye, t&uacute; sabes que aqu&iacute; hay pinga pa&acute;ti! As&iacute; que dale, sube&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;T&uacute; sabes que sin Juanca, no! -le dije.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Papo, anda, ven con nosotros, vas a gozar como a ti te gusta! &#8211; me dijo Miguel.<\/p>\n<p>&#8211; Ayer me dieron mucha pinga&#8230; &#8211; quise explicar.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Dime que no te gust&oacute;? &#8211; fue la pregunta de Berto.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;S&iacute;&#8230;!<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Bueno, pues vamos? &iexcl;Vas a gozar como nunca!<\/p>\n<p>No s&eacute; qu&eacute; me pas&oacute; o quiz&aacute; por mi deseo de singar que me sub&iacute; en el carro aceptando la invitaci&oacute;n de singar con los dos. Berto y yo nos sentamos detr&aacute;s, estaba claro que &eacute;l no se iba a quedar con las manos cruzadas. Cuando el carro arranc&oacute;, meti&oacute; su mano por detr&aacute;s del pantal&oacute;n buscando mi culo. Yo le facilit&eacute; la b&uacute;squeda, &eacute;l meti&oacute; el dedo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Brother, qu&eacute; culo tiene este maric&oacute;n&#8230;, caliente! &#8211; le coment&oacute; algo soez a Miguel. Yo acarici&eacute; tu pinga por encima del pantal&oacute;n. La ten&iacute;a ya dura.- &iquest;Ya la quieres, nene?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;S&iacute;, macho, lo que quiero es que me singues hasta que me llenes el culo de leche! &#8211; le dije yo sabiendo que aquellas palabras las escuchar&iacute;a Miguel que estaba muy atento mirando por el espejo.<\/p>\n<p>-&iquest;Lo has escuchado pedir pinga? &iquest;Lo has escuchado, brother?<\/p>\n<p>&#8211; Pues, mariconcito, hoy te vas a dar gusto porque te vamos a dar pinga los dos por turno&#8230; &#8211; dijo Miguel. &#8211; Yo ya estoy que exploto, la tengo que se me va a reventar&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, t&oacute;casela! &iexcl;C&oacute;gele la pinga para que veas lo que hay!- yo alargu&eacute; la mano y palp&eacute; el bulto que Miguel ten&iacute;a, me mostr&eacute; asombrado por lo gorda y larga. Berto agreg&oacute;. &#8211; &iexcl;Oye, nene, yo no te doy cosas malas!<\/p>\n<p>Seguimos calentando los motores hasta llegar a casa de Miguel que estaba a las afueras de La V&iacute;bora. Casi campo. Bajamos y entramos a la casa los tres como centellas. Tras cerrar la puerta nos amarramos en un remolino de besos, abrazos y al minuto est&aacute;bamos los tres desnudos en la cama. Miguel ten&iacute;a una pinga descomunal, gorda y larga, tama&ntilde;os que a veces no se encontraban en un mismo ser. La de Berto, pues quedaba en desventaja aunque &eacute;l estaba bien dotado.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Caballeros, vamos a hacer una cosa! &#8211; propuso Miguel. &#8211; Como yo estoy que reviento ya, mejor que me mame la pinga y me saque la leche.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Nos vas a sacar la leche mamando ahora, nene! &#8211; me dijo Berto agarrando mi cara para que empezara a mamar.<\/p>\n<p>As&iacute; fue, empec&eacute; mamando la pinga de Berto pero como no se ven&iacute;a, dej&oacute; el sitio a Miguel alegando que no se pod&iacute;a venir as&iacute; que se iba a encargar de mi culo. Miguel gozaba metiendo su pinga hasta atr&aacute;s y sac&aacute;ndola provoc&aacute;ndome arqueadas. Berto ensaliv&oacute; y meti&oacute; el primer empuj&oacute;n que me hizo retorcerme porque no me sent&iacute;a bien. Pero el ver el dolor que me provocaba le animaba m&aacute;s, se ve&iacute;a m&aacute;s macho en ello. Hubiera gritado pero ten&iacute;a la pinga de Miguel hasta la misma garganta.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ya ves, mariconcito, que est&aacute;s ensartado y bien ensartado! &#8211; coment&oacute; Miguel.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Eso es lo que le gusta! &#8211; agreg&oacute; Berto.<\/p>\n<p>Yo disfrutaba, disfrutaba por partida doble, adem&aacute;s por tener a dos machos que me daban placer. Berto singaba como una m&aacute;quina y Miguel gozaba metiendo tu pinga en mi boca hasta los cojones, se deleitaba haci&eacute;ndolo, la met&iacute;a despacio y ya cuando estaba adentro, no la sacaba se quedaba quieto provocando cierta asfixia, la sacaba igual de despacio, mojada de saliva. Al rato se vino, sent&iacute; el chorro caliente de semen, yo mismo le sujet&eacute; para que no sacara la pinga de mi boca.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, mira c&oacute;mo me agarra para coger su lechita! &#8211; se sorprendi&oacute; Miguel.<\/p>\n<p>Segu&iacute;a con la pinga dura, Berto le dej&oacute; el sitio para que me singara. Cost&oacute; trabajo pero la meti&oacute; jadeando y comentando lo que sent&iacute;a. Me tir&oacute; en la cama y comenz&oacute; a singarme sin compasi&oacute;n, a lo bestia, a lo guajiro.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Macho, pero mira c&oacute;mo goza recibiendo pinga! &#8211; su sorpresa aumentaba.<\/p>\n<p>&#8211; Ya te lo dije&#8230;, este es de los buenos, de los que les gusta singar.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; sin detenerse, ya me parec&iacute;a una eternidad, hasta que se vino dando jadeos que quiz&aacute; lo escuch&oacute; todo el vecindario.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Nene, sabes que me toca a m&iacute; ahora!- me dijo Berto acerc&aacute;ndose.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, papo, estoy esperando por tu leche&#8230;<\/p>\n<p>Me acost&eacute; sobre mis espaldas sujetando mis piernas para que Barto viera bien mi culo reci&eacute;n singado y lleno de leche. As&iacute; me sing&oacute; duro, a su antojo, hasta que se vino llenando mi ojete de m&aacute;s semen. Quedamos acostados los tres en la cama, sudados y contentos.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, se ha quedado con la leche adentro!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Pues, hombre, claro&#8230; que para eso es maric&oacute;n! &#8211; le explic&oacute; Berto &#8211; &iquest;Verdad, nene, que eres maric&oacute;n?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;S&iacute;, s&iacute;, mi culo est&aacute; lleno de leche de mis machos!<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Has dicho &ldquo;de mis machos&rdquo;? &#8211; me pregunt&oacute; Miguel.<\/p>\n<p>&#8211; Lo has o&iacute;do bien, ahora somos sus machos&#8230; &#8211; le repiti&oacute; Berto.<\/p>\n<p>-&iquest;De verdad que te ha gustado?&iquest;Quieres convertirte en nuestra jeva?- pregunt&oacute; Miguel.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; t&uacute; crees? &#8211; le dijo Berto<\/p>\n<p>&#8211; Lo ser&aacute; mientras le demos lo que le gusta&#8230; pinga y leche. &#8211; sentenci&oacute; Miguel. &#8211; &iexcl;Co&ntilde;o, se me est&aacute; poniendo dura de nuevo!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Pues ya sabes d&oacute;nde est&aacute; el hueco que baja las pingas! &#8211; le dije gir&aacute;ndome para permitirle que me volviera a singar.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; de costado a Berto mientras Miguel met&iacute;a su pinga de nuevo, no tan dura, pero entraba bien. Cuando la meti&oacute; hasta atr&aacute;s, nos besamos.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Berto, ya ves&#8230;, esto es lo que me vuelve loco! &#8211; le dije.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ya lo veo, pues con nosotros tendr&aacute;s mucho!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Tiene un culo de oro! &#8211; agreg&oacute; Miguel.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Te lo dije, brother, que lo que le pagamos a Juanca es poco! &#8211; dijo Berto.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo que le pagaron a Juanca? &#8211; pregunt&eacute; asombrado.<\/p>\n<p>&#8211; Pues&#8230; bueno, s&iacute;&#8230; Juanca cobra, a m&iacute; hoy me hizo una rebaja pero a Miguel le cobr&oacute; completo. &#8211; Dijo Berto.- &iquest;Qu&eacute;? &iquest;T&uacute; no sab&iacute;as lo del negocio?<\/p>\n<p>&#8211; Lo del negocio s&iacute;, pero de que me vend&iacute;a, no, me dijo que eras un amigo que no ten&iacute;a con quien singar.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ja, hideputa! &iquest;Eso te dijo?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Nene, ese viejo se va a forrar contigo! &iexcl;Y lo mejor que ni te enteras! -me dijo Miguel al o&iacute;do.<\/p>\n<p>&#8211; Pues no, ya no&#8230; ahora soy la jeva de ustedes dos. &#8211; le dije besando a uno primero y despu&eacute;s al otro.<\/p>\n<p>Aquello fue el pistoletazo para que Miguel empezara a singarme como antes, me sent&iacute;a raro porque en m&iacute; bull&iacute;a la sangre por lo que Juanca hab&iacute;a hecho. Lo peor es que si hasta el momento quiz&aacute; pas&oacute; por mi mente el hecho de que era yo quien lo enga&ntilde;aba, me resultaba extra&ntilde;o, el enga&ntilde;ado era yo. All&iacute; estaba singando con dos que hab&iacute;an pagado a mi gente, a mi marido como le gustaba decirme. Me dej&eacute; arrastrar por aquel torbellino de sexo, al rato estaba ya entregado a ellos sin pensar mucho en Juanca y lo que hab&iacute;a hecho. Terminamos cansados, dormimos un rato abrazados los tres, felices.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s Berto se fue a su casa, Miguel me llev&oacute; en el carro hasta casa de Juanca para que recogiera mis cosas.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Mira, nene, ahora recoges y nos vamos pa&acute;mi casa y singamos t&uacute; yo solitos! &#8211; me dijo acarici&aacute;ndome el muslo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, macho, que ustedes dos me han dado mucha ca&ntilde;a hoy! &#8211; le dije.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Je, je, je! Te gust&oacute; &iquest;no?<\/p>\n<p>&#8211; Claro que me gust&oacute;, &iquest;acaso lo dudas? &#8211; le pregunt&eacute; con coqueter&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, mira que he singado yo maricones, pero t&uacute; lo gozas a tope! Mira, te voy a tener como una reina, eso s&iacute;, hay que singar a diario, dejarme sin leche porque si no entonces, salgo, y te pego los tarros. &#8211; me dijo de manera sincera.<\/p>\n<p>Entre en la casa, recog&iacute; lo que ten&iacute;a, cerr&eacute; la puerta y tir&eacute; la llave por la rendija. Abajo le dije a Miguel que parara cerca de un tel&eacute;fono y llam&eacute; a Juanca. Se lo dije, le dije lo que pensaba y lo que iba a hacer.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Oye, t&uacute; no sabes qui&eacute;nes son esos dos! Recapacita, porque conmigo tendr&aacute;s todo lo que te gusta pero no creas que son mejores que yo.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;T&uacute; me estabas vendiendo!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Bien, bien, eso podemos hablarlo! Pero cometes un error en irte con esos dos&#8230; &iexcl;Mira, esp&eacute;rame y hablamos!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No, no&#8230; ya est&aacute; hablado! &#8211; le dije colgando.<\/p>\n<p>Nos fuimos los dos, no dir&iacute;a yo contento por lo que acababa de pasar pero de todas maneras aliviado por desprenderme de Juanca y aquella casa. Era cierto que a Miguel no lo conoc&iacute;a, lo mismo que a Berto, pero me daba lo mismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Sal&iacute; huyendo de casa del hermano de Coque, tratando de poner distancia entre ellos. Yo deseaba que Coque hubiera salido detr&aacute;s de m&iacute;, alcanz&aacute;ndome y convenci&eacute;ndome regresar pero no logr&oacute; hacerlo o no habr&aacute; salido. No lo supe porque sal&iacute; como una bala y girando a diestra y siniestra para que no me viera. No [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":23184,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-41349","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23184"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41349"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41349\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}