{"id":41363,"date":"2023-03-21T23:00:00","date_gmt":"2023-03-21T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-21T23:00:00","modified_gmt":"2023-03-21T23:00:00","slug":"no-eres-tu-soy-yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/no-eres-tu-soy-yo\/","title":{"rendered":"No eres t\u00fa, soy yo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41363\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&mdash; Es que tengo poco deseo sexual&hellip; tengo la libido inhibida&hellip;&nbsp; &iquest;pero qu&eacute; le ves a las nalgas, por qu&eacute; te apasionan tanto?, si s&oacute;lo son dos bolas de carne&hellip; &iquest;en cuatro?, ay no, me sentir&iacute;a como yegua&hellip; me encanta hacer el amor contigo, pero es que mi deseo sexual es poco, &eacute;sa energ&iacute;a la quemo en otras cosas&hellip; es que t&uacute; no has sufrido como yo, tener que quitarte el pan de la boca para d&aacute;rselo a alguien m&aacute;s, &iquest;qu&eacute; energ&iacute;a te queda?&hellip; eres un asqueroso, los pies de la mayor&iacute;a de las mujeres apestan, est&aacute;n llenos de hongos&hellip; las mujeres de mi familia son todas muy ardientes pero qui&eacute;n sabe por qu&eacute; yo sal&iacute; as&iacute;, con poco deseo&hellip; no me gusta el sexo oral, sabe feo&hellip; no me gusta la penetraci&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>As&iacute; hablaba Valeria, una novia que tuve a inicios de &eacute;ste siglo. Era una chica muy bella con un cuerpazo de infarto, del tipo de belleza que en algunos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina llamamos &ldquo;criolla&rdquo;, piernas generosas, caderas anchas y nalgas retadoras que reventaban los pantalones que se pon&iacute;a y que as&iacute; le quedaban porque, seg&uacute;n ella, no hab&iacute;a de otros. Ten&iacute;a una cara de cachonda dif&iacute;cil de ocultar, coqueta y traviesa. Pero conmigo, y durante varios a&ntilde;os, result&oacute; ser m&aacute;s casta que la madre Teresa. And&aacute;bamos en los veinte a&ntilde;os. Ni qu&eacute; decir que la fuente principal de desavenencias era ya no la falta de sexo sino de rica cercan&iacute;a f&iacute;sica. Y cuando yo le preguntaba por qu&eacute;, me recitaba su siempre muy bien preparada lista de respuestas cuidadosamente meditadas con toda clase de ampliaciones y ramificaciones que sostuvieran su argumentaci&oacute;n. Estudiaba filosof&iacute;a y era muy h&aacute;bil en el arte de la manipulaci&oacute;n, a condici&oacute;n de ejercerla con alguien inexperto o ciego a sus chingaderas, como era mi caso porque estaba tan enamorado de ella que juraba y perjuraba que era el amor de mi vida y la cre&iacute;a la reencarnaci&oacute;n de Sor Juana In&eacute;s de la Cruz. As&iacute; de est&uacute;pido. Toda estafa requiere, forzosamente, la colaboraci&oacute;n del estafado.<\/p>\n<p>Ella hab&iacute;a desarrollado un sencillo pero efectivo sistema de control: cualquier cosa que yo dijera, era de inmediato contestada con su contrario exacto y no hab&iacute;a nada que no pasara por su aduana de aprobaciones; seg&uacute;n ella, las pel&iacute;culas que me gustaban eran deplorables y ni hablar de las series, ten&iacute;a un gusto dudoso respecto a las mujeres (y ella era la prueba, pero eso lo pens&eacute; hasta a&ntilde;os despu&eacute;s), la m&uacute;sica que me gustaba era vulgar y pedestre (Stravisnky, Bernstein, Mahler, Berg&hellip;), hasta la comida que me gustaba era juzgada. Era tan sublimemente est&uacute;pido que la escuchaba con respeto dici&eacute;ndome a m&iacute; mismo que c&oacute;mo era posible que fuera una basura con patas si ella era tan excelsa y hab&iacute;a sufrido tanto, tanto, pero tanto, tanto, tanto que yo deb&iacute;a erradicar mis deseos, expectativas y anhelos porque la vida hab&iacute;a sido temiblemente injusta con ella, tan injusta que hasta el campeonato continental del sufrimiento se lo hab&iacute;an negado. Jam&aacute;s me pas&oacute; por la cabeza que Valeria no quer&iacute;a redimirme sino hundirme. Llegu&eacute; a verme feo, con cuerpo horrendo como puerco parado y hasta me pens&eacute; enfermo por desearla. En &eacute;se entonces no se hablaba de eso (y siendo hombre, menos, hay un trecho enorme entre el discurso que promueve &ldquo;otras masculinidades&rdquo; y la realidad por parte de &eacute;sa misma gente que lo promueve), pero muchos a&ntilde;os despu&eacute;s aprend&iacute; que ella no era otra cosa que una manipuladora narcisista. Pero aun as&iacute;, aunque no se hablara en &eacute;sos t&eacute;rminos, la manipulaci&oacute;n s&iacute; la ve&iacute;an todos los que me rodeaban, el &uacute;nico que no quer&iacute;a verla era yo.<\/p>\n<p>Uno de los que ve&iacute;a la manipulaci&oacute;n era un simple conocido que estudiaba en la misma escuela superior (despu&eacute;s elevada a pomposa facultad) donde nosotros trat&aacute;bamos de sobresalir. Una ma&ntilde;ana que yo estaba tristeando en una mesa de la cafeter&iacute;a, el conocido lleg&oacute; y sent&oacute;. No me ca&iacute;a bien ni mal, sencillamente era alguien con quien nunca hubiera tomado ni un caf&eacute;. Dec&iacute;a ser poeta y siempre ten&iacute;a la misma expresi&oacute;n neutra pasara lo que pasara. Y sin pre&aacute;mbulos dijo:<\/p>\n<p>&mdash; Deja adivino: es Valeria, &iquest;verdad? Mmmmm. Ya veo. &iquest;Ya te dijo que no eres t&uacute; sino ella la del problema? &iquest;Ya te sali&oacute; con que tiene la libido inhibida? &iquest;Ya te dijo que tiene poco deseo sexual? &iquest;Ya te critic&oacute; porque te gustan sus nalgas? Si, si, si, y te dijo que en cuatro no porque se sentir&iacute;a como yegua, &iquest;verdad?, y que le da asco mamarle la verga a un hombre porque sabe feo y que la penetraci&oacute;n le desagrada porque hay otras formas de gozar del sexo, &iquest;verdad que ya te lo dijo? C&oacute;mo no, claro que te lo ha dicho, nom&aacute;s con la cara que pones me das la respuesta. &iquest;Ya te dijo que s&oacute;lo la quieres para sexear con ella y que eres un enfermo por desearla?&mdash; y todo esto lo dec&iacute;a con la naturalidad de quien te platica sin preocupaci&oacute;n sobre lo que cuesta el kilo de melones en el mercado.<\/p>\n<p>Era est&uacute;pido pero nom&aacute;s con ella, de inmediato me di cuenta de que era imposible que &eacute;ste fulano hubiera estado abajo de todas las mesas, detr&aacute;s de todas las cortinas, siguiendo en las sombras todos nuestros pasos y as&iacute; haber escuchado aquellas cosas con semejante precisi&oacute;n. Significaba que Valeria le dec&iacute;a eso a otros y que, &iexcl;hazme el recabr&oacute;n favor, qu&eacute; pendejo!, yo no era el &uacute;nico ni de lejos. Hasta la boca se me sec&oacute;. La poca dignidad que me quedaba la us&eacute; para no hacerme el indignado.<\/p>\n<p>&mdash; Hay algo que tienes qu&eacute; ver, ya t&uacute; decidir&aacute;s qu&eacute; haces.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y estaba tan seguro de que lo seguir&iacute;a que ni siquiera volte&oacute; a ver si me levantaba para ir con &eacute;l. Fuimos, completamente en silencio, hasta su casa que estaba all&aacute; por donde Jes&uacute;s perdi&oacute; los huaraches y el aire daba vuelta. De una colecci&oacute;n de videocassettes VHS cuyas etiquetas nom&aacute;s dec&iacute;an n&uacute;meros y letras, tom&oacute; tres. Y me puso el primero. Valeria Mesalina estaba en la sala de alguna casa, rodeada por cuatro fulanos, treintones, parecidos a m&iacute; y al conocido. Valeria estaba vestida como jam&aacute;s la hab&iacute;a visto: deliciosamente puta, vestido color humo semi transparente y pegaditito, la micro falda apenas y cubr&iacute;a algo y un cuarto de sus magn&iacute;ficas nalgas asomaban. No tra&iacute;a ropa interior y se mov&iacute;a para que lo notaran sus amantes y la c&aacute;mara, quien era el quinto sutano en realidad. Ten&iacute;a ya la vulva tan encharcada de sus propios jugos que f&aacute;cilmente reflejaba ante la c&aacute;mara la luz que le llegara a dar a donde se hac&iacute;a mucho del rogar para que yo (y los otros) llegara. Ten&iacute;a puestas unas zapatillas que dejaban al descubierto sus pies, que ella sab&iacute;a muy bien que era una zona er&oacute;gena muy poderosa en ella y en muchas mujeres, en contra de lo que proclamaba. Y mamaba vergas con pericia consumada. Parece que los hab&iacute;a escogido a prop&oacute;sito y es posible que as&iacute; fuera: todos pitudos, de vergas largas y gruesas, guapitos, con cuerpo de nadadores, musculosos y actitudes de ser demasiado sexys para la camiseta, lo que era cierto y en otras circunstancias habr&iacute;a apreciado la belleza de sus cuerpos y sentido antojo por todos ellos. Evidentemente disfrutaba las vergas de sus machos, pero conoci&eacute;ndola lo que disfrutaba m&aacute;s era verlos tan erectos y h&uacute;medos por ella, tan enardecidos de lujuria. Los ojos de Valeria se ve&iacute;an vidriosos, lo que me hizo pensar que hab&iacute;a bebido antes (o hasta se hab&iacute;a metido algo) y casi me hizo gracia: ella, que tan pura se proclamaba. Uno de sus cabrones no se aguant&oacute; y mientras ella estaba de rodillas mamando vergas, el fulano le alz&oacute; la falda hasta la cintura y mordi&oacute; sus nalgas, las ensaliv&oacute;, bes&oacute;, amas&oacute;, nalgue&oacute;, le chup&oacute; el culo con entusiasmo provocando gemidos y mucho placer en Valeria. Y sin decir m&aacute;s, le meti&oacute; la verga. Y sin cond&oacute;n. Nom&aacute;s la ensalivada de ella, y &oacute;rale, hasta los huevos se la dej&oacute; ir. Y se empez&oacute; a poner m&aacute;s candente la cosa.<\/p>\n<p>Le dec&iacute;an lo de rigor, que eres una putita, que te encanta la verga, que te ando chiquiteando el culo para dej&aacute;rtela caer por all&iacute;, c&oacute;mo mamas verga, piruja de mierda, te encanta que te den de vergazos, tan inocente que te ves y eres una pinche g&uuml;ila, le sacaron las peque&ntilde;as tetas y el vestido qued&oacute; enrollado como un cintur&oacute;n mientras pellizcaban sus pezones y le daban verga por todas partes acomod&aacute;ndose para darle verga por la vagina, por el culo, por la boca y que masturbara a los que no le ocupaban un agujero. Y a todo dec&iacute;a con alegr&iacute;a que s&iacute;, que era una puta y le encantaba serlo, que quer&iacute;a m&aacute;s verga y nunca era suficiente la que le daban, que viv&iacute;a con el chocho caliente todo el tiempo, &iquest;a poco?, si ya nos dimos cuenta de que la traes siempre mojada, prostituta caliente, que la cogieran duro como la pinche puta que era. Y le jalaban el cabello, enloquecidos de deseo, le daban terribles nalgadas (mmmm, con raz&oacute;n luego andaba con cara adolorida y se sentaba con tanto cuidado, todo tiene una explicaci&oacute;n), la atragantaban de verga y se la enterraban sin piedad hasta el fondo cuando eyaculaban y la sujetaban fuertemente del cabello para que aguantara las ganas de vomitar y se tragara los mecos que le echaban, cosa que tampoco le costaba ning&uacute;n trabajo y dec&iacute;a que quer&iacute;a m&aacute;s verga y m&aacute;s mecos. El video estaba editado y aparecieron los cuatro trenzados en cog&eacute;rsela, ella ya completamente desnuda, acostada boca arriba sobre un poderoso pitudo que le destrozaba el culo mientras otro horadaba su peluda vulva y los otros dos se alternaban llen&aacute;ndole la boca de verga y semen. Estaba empapada de sudor y de semen. Y al final hasta de orina porque uno de los fulanos se puso a mearla muy quitado de la pena y ella hasta boca abr&iacute;a para que le cayera el chorro directo.<\/p>\n<p>El otro video era de ella con otras dos muchachas y al final el novio de una de ellas, quien dej&oacute; la c&aacute;mara en un tripi&eacute; y se uni&oacute; a la acci&oacute;n. La despojaron de unos jeans ajustad&iacute;simos, las chavas se turnaban par mamarle el culo alabando su olor y su textura, admiraron en voz alta el color oscuro de abultados labios vaginales y estaban fascinadas por su olor. Chuparon sus pies reci&eacute;n sacados de los tenis y largo rato disfrutaron sus nalgas y sus tetas. Parec&iacute;a video de porno comercial para lesbianas: todo era lent&iacute;simo, todo era largu&iacute;simo y acababa por ser aburrid&iacute;simo de tan estereotipado. Salieron los grandes dildos a relucir y Valeria se echuf&oacute; con una, con la otra, luego con la una, luego con la otra mientras le chupaba hambrientamente el chocho a la una, comi&oacute; el culo de una y de otra a pesar de que p&uacute;blicamente gritara a los cuatro vientos de que las nalgas y el culo de casi todas las mujeres eran poco menos que una cloaca asquerosa. La ataron a la cabecera y le vendaron los ojos. Apareci&oacute; la rutinaria vela para derramarle parafina fundida en los pezones y en el pubis, alzaron y abrieron sus piernas y echaron gotas de parafina hirviente en su culo mientras ella bramaba feliz. Y mientras estaba atada, apareci&oacute; el novio de una o de la otra, no lo s&eacute;. Un cuate al que jam&aacute;s le hubiera hecho caso en la vida real: flaco, feo, intrascendente y con un pito regular pero bien parado. La cara de jarioso que se sac&oacute; la loter&iacute;a no la pudo ocultar y se la cogi&oacute; velozmente. No dur&oacute; mucho y eso provoc&oacute; las protestas de Valeria, quien dijo ser mucha puta para tan poquita verga. Casi me daba risa que Valeria me acusara de que ten&iacute;a un zool&oacute;gico en la entrepierna por mi culpa.<\/p>\n<p>El tercer video era Valeria sola con un fulano. Estoy casi seguro que era uno de sus cogedores del primer video. Ya estaba semi desnuda, con el bikini provocativamente casi desatado y la vulva expuesta sin quitarse la prenda mientras se masturbaba frente al fulano d&aacute;ndole a antojar el chocho sabroso y meti&eacute;ndose un dedo por el culo. El escenario ahora era una habitaci&oacute;n de hotel en la playa. Pude establecer la fecha en que eso ocurri&oacute; porque Valeria tra&iacute;a una pulsera que yo le regalara justo antes de irse a unas vacaciones en la playa. En efecto, era mucha puta y yo era mucho pendejo. La cogida en &eacute;ste video era mas bien rutinaria, apasionada pero nada del otro mundo, mucho chop-chop-chop de sus nalgas al recibir las embestidas en cuatro de su pitudo cogedor y cosas as&iacute;. Lo interesante no era c&oacute;mo cog&iacute;an sino lo que dec&iacute;an entre jadeos, metidas de verga y picadas de culo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y qu&eacute; dice tu novio?<\/p>\n<p>&mdash; Arroyo no dice nada, es un pendejo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;No te coge rico?<\/p>\n<p>&mdash; Ni que estuviera loca, a &eacute;se nom&aacute;s le saco lo que quiero.<\/p>\n<p>&mdash; Pero &iquest;a poco no te gusta?<\/p>\n<p>&mdash; Alguna vez lo quise, pero ya no me interesa.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y por qu&eacute; sigues con &eacute;l?<\/p>\n<p>&mdash; Porque siempre conviene tener un est&uacute;pido que cargue los bultos&mdash; dijo Valeria con el culo tan lleno de semen que se le escapaba y bajaba a mamarle la verga con precipitaci&oacute;n y ansiedad.<\/p>\n<p>El conocido detuvo el video y me ofreci&oacute; un tequila. Me tom&eacute; tres y ni siquiera los sent&iacute;. No dije una sola palabra, no hac&iacute;a falta que lo hiciera. Por entonces hablaba mucho pero dec&iacute;a poco y callaba en lo verdaderamente importante. Me fui sabiendo lo que ten&iacute;a qu&eacute; hacer. Reunir el valor para hacerlo era otra cosa.<\/p>\n<p>Liberarse de una relaci&oacute;n con un narcisista manipulador es una cosa compleja, dolorosa y tardada, lo saben quienes lo hayan vivido, y por lo que ahora sabemos, lo ha vivido mucha gente, hombres y mujeres. Es un lento proceso que comienza por aceptar el enga&ntilde;o que uno ha padecido pero tambi&eacute;n por aceptar que uno ha sido parte colaboradora de &eacute;se enga&ntilde;o al dejar de escuchar la voz de nuestro instinto que los grita que tengamos cuidado frente al peligro evidente. No se trata de encontrar culpables sino de reconocer lo que ha sucedido, sucede y lo que debe hacerse para que deje de suceder. Hay quien requiere ayuda, otros hicimos lo que pudimos de la mejor manera que pudimos.<\/p>\n<p>Tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde recib&iacute; un sobre sin remitente conteniendo un DVD. Eran las tres cintas que acabo de describir. El conocido, quien desde luego tambi&eacute;n era un afectado por Valeria, generosamente me hac&iacute;a llegar una copia sabiendo que &eacute;sa informaci&oacute;n es muy &uacute;til si el narcisista pretende pasarse de listo. No fue necesario porque Valeria ahora ten&iacute;a por imb&eacute;cil titular a un puertorrique&ntilde;o que dec&iacute;a ser parte de la resistencia nacionalista de su isla, muy acorde a la personalidad de ella que hasta se las daba de gente muy de izquierdas. Se larg&oacute; varios a&ntilde;os a Puerto Rico y me imagino que all&aacute; hizo de las suyas porque luego volvi&oacute; precipitadamente aqu&iacute; a un trabajo de &eacute;sos que s&oacute;lo se obtienen con la conveniente intervenci&oacute;n de un pol&iacute;tico. Cuando &eacute;ste pol&iacute;tico cay&oacute; en desgracia, alguien le ha de haber dicho a Valeria que huyera pues regres&oacute; a Puerto Rico. Seguro que le iban a fincar cargos debido a su relaci&oacute;n con el pol&iacute;tico en desgracia y ella era de las sacrificables, por muy manipuladora que fuera. Lo &uacute;ltimo que supe es que dice ser analista pol&iacute;tica con videos en la red y toda la cosa. Pero ya no es jovencita y hay muchas otras m&aacute;s j&oacute;venes que ella, m&aacute;s aventuradas, m&aacute;s audaces y sin la menor piedad para mujeres mayores en edad que ellas, tal y como en su momento as&iacute; lo hizo. Ella, tan fil&oacute;sofa, olvid&oacute; las vueltas que da la rueda de la fortuna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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