{"id":41394,"date":"2023-03-25T23:28:12","date_gmt":"2023-03-25T23:28:12","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-25T23:28:12","modified_gmt":"2023-03-25T23:28:12","slug":"otra-sesion-de-sexo-tras-la-siesta-en-el-caribe-parte-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/otra-sesion-de-sexo-tras-la-siesta-en-el-caribe-parte-5\/","title":{"rendered":"Otra sesi\u00f3n de sexo tras la siesta en el Caribe (parte 5)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41394\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nos despertamos de la siesta cuando se pon&iacute;a el sol, desnudos y entrelazados con mi mujer y Coqui. Pasamos de las caricias a los besos y ya est&aacute;bamos otra vez calientes, mi mujer mojada y nosotros al palo.<\/p>\n<p>Son&oacute; el celular de nuestro amante. Mientras le&iacute;a el mensaje mi mujer empez&oacute; a chuparnos la pija a los dos y yo acariciaba y besaba el cuello y la boca de Coqui.<\/p>\n<p>-Tenemos el show y las clases de baile una hora despu&eacute;s de la cena, nos dijo, con voz sofocada por la tremenda mamada de mi mujer, que estaba alzada de nuevo.<\/p>\n<p>-Uno rapidito, rog&oacute; ella, y se desliz&oacute; &aacute;vida para montarse r&aacute;pidamente sobre su pija, soltando un gru&ntilde;ido largo de placer y empezando a menearse para adelante y para atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; puta sos!, le dije, mientras lo chuponeaba al moreno y lo acariciaba.<\/p>\n<p>Yo tambi&eacute;n quer&iacute;a m&aacute;s y no sab&iacute;a c&oacute;mo, pero me encantaba comerle la boca y acariciar el cuerpo de Coqui. Me arrodill&eacute; a su lado y llev&eacute; mi pija al lado de su cara para que se la comiera, lo que hizo enseguida. Me lo estaba cogiendo por la boca y mi mujer lo cabalgaba como una yegua alzada.<\/p>\n<p>Luli se corri&oacute; gritando con varios orgasmos prolongados, pero como sent&iacute;a la pija dura y caliente dentro de s&iacute;, sigui&oacute; su vaiv&eacute;n desenfrenado. Retir&eacute; mi poronga de Coqui y la puse al alcance de la boca &aacute;vida de Luli, que se la trag&oacute; y chup&oacute; como si no lo hubiera hecho nunca. Me mir&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-Quiero m&aacute;s, no puedo parar.<\/p>\n<p>Me puse detr&aacute;s suyo y ella se inclin&oacute; sobre el torso del masajista bes&aacute;ndolo y morre&aacute;ndolo, mientras me ofrec&iacute;a su concha empapada y llena de aquel pingo marr&oacute;n y enhiesto. Fui apoyando mi glande en su concha donde entr&eacute; muy despacito, ella berreaba y me gan&eacute; mi lugar.<\/p>\n<p>Ten&iacute;amos una doble, Luli gem&iacute;a y gru&ntilde;&iacute;a delirante. Pudimos sincronizar el movimiento con Coqui, que elevaba sus caderas para empalarla mejor. Sentir su pija roz&aacute;ndose mojad&iacute;sima con la m&iacute;a dentro de mi mujer me llev&oacute; a las nubes. Me prend&iacute; de su cintura, le di m&aacute;s r&aacute;pido y acab&eacute; en dos minutos.<\/p>\n<p>Ella ped&iacute;a que no par&aacute;semos, ped&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s, pero mi pija se sali&oacute; y el moreno le hizo varias veces un meneo de caderas que la volvieron loca y tuvo un orgasmo m&uacute;ltiple que pareci&oacute; durar una eternidad. Se desplom&oacute; sobre &eacute;l y lo bes&oacute; y chup&oacute; con pasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Coqui la segu&iacute;a bombeando, ella dec&iacute;a que no pod&iacute;a m&aacute;s, as&iacute; que aprovech&eacute; mi oportunidad, la desplac&eacute; a un costado y empec&eacute; a chupar y lamer la pija morena llena de flujo vaginal, mi leche y el l&iacute;quido seminal del potro caribe&ntilde;o. Chup&eacute;, lam&iacute; y tragu&eacute; ese tronco hasta que se me acalambraron los maxilares. El potro lo not&oacute; porque s&oacute;lo le lam&iacute;a la pija, as&iacute; que se levant&oacute;, me tom&oacute; de la cintura, me llev&oacute; a los pies de la cama, donde me la puso de una forma incre&iacute;blemente suave, como a m&iacute; me gusta, de a poco, primero la cabeza, luego hasta la mitad, se qued&oacute; quieto, y enseguida me la puso hasta el fondo, donde se qued&oacute; mientras mi ano se volv&iacute;a a amoldar.<\/p>\n<p>Cuando empec&eacute; mis contracciones y relajaciones fue la se&ntilde;al para que empezara una cogida espectacular, que yo acompa&ntilde;&eacute; coordinando con su ritmo. M&aacute;s me daba, m&aacute;s le ped&iacute;a, hasta que se tens&oacute;, dej&oacute; que me moviera yo solo y eyacul&oacute; todo lo que le quedaba en mi interior. Sent&iacute; de nuevo el l&iacute;quido caliente dentro de m&iacute; y chorreando por mis piernas y me qued&eacute;, de nuevo al palo.<\/p>\n<p>Coqui se recost&oacute; sobre mi espalda sin salirse, yo no quer&iacute;a se saliera y empez&oacute; a besar mi espalda y mi cuello. Gir&eacute; la cabeza para apoderarme de su lengua incansable y segu&iacute; contrayendo y dilatando mi culo. No pod&iacute;a parar del deseo de tener esa pija morena adentro, movi&eacute;ndose apenas morcillona. Lentamente se fue retirando, me gir&oacute; tom&aacute;ndome de las caderas y me la empez&oacute; a mamar con fruici&oacute;n. Yo no ten&iacute;a m&aacute;s nada para dar, pero se sent&iacute;a delicioso, le acarici&eacute; la cabeza y lo mir&eacute; a los ojos, hasta que mi mujer vino a darme un beso de lengua apasionado y decir que nos ten&iacute;amos que duchar y vestir.<\/p>\n<p>Tuve varios espasmos y una corrida escasa en la boca de Coqui. Y nos fuimos a duchar, otra vez. Seguimos con los morreos, caricias y besos de a tres, pajas, mamadas y metidas de dedos por todos los agujeros, pero est&aacute;bamos exhaustos.<\/p>\n<p>Nos secamos, el potro caribe&ntilde;o se enfund&oacute; su remera y la bermuda blanca que le quedaba tan marcada y nos salud&oacute; para ir a vestirse para la cena y el show. Me vest&iacute; sencillo con camisa hawaiana y bermudas, y mi mujer se puso un solero fucsia de lycra ajustado que resaltaba sus pezones parados y una tanga hilo dental con la toallita higi&eacute;nica pues todav&iacute;a estaba muy h&uacute;meda.<\/p>\n<p>Salimos de la caba&ntilde;a, nos dimos un morreo de campeonato en la puerta, sin que nos importasen las miradas de los otros turistas que pasaban, nos miramos a los ojos y nos dijimos te quiero, al un&iacute;sono.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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