{"id":41399,"date":"2023-03-25T23:00:00","date_gmt":"2023-03-25T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-25T23:00:00","modified_gmt":"2023-03-25T23:00:00","slug":"orgia-extrasensorial-en-el-cementerio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/orgia-extrasensorial-en-el-cementerio\/","title":{"rendered":"Org\u00eda extrasensorial en el cementerio"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41399\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hay cosas que suceden y no necesitan explicaci&oacute;n. Pero hay otras que, por m&aacute;s que nos esforcemos, carecen totalmente de l&oacute;gica y de sentido. Lo que hoy voy a contarles, es una de estas &uacute;ltimas. Que el misterio y la confusi&oacute;n no sean impedimento al delirio y al disfrute. Yo la pes&eacute; incre&iacute;blemente bien. Espero que vos tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Siempre me llamaron la atenci&oacute;n los cementerios. En el ambiente se percibe algo sublime, sagrado y sobre natural que crea una atmosfera de paz y respeto. Jam&aacute;s me dieron miedo, nunca cre&iacute; en la posibilidad de que los muertos pudiesen salir de sus tumbas y atacar a los vivos. Primero, porque es f&iacute;sicamente imposible. Y despu&eacute;s, &iquest;por qu&eacute;, teniendo la posibilidad de revivir, nos atacar&iacute;an? Son muertos, no tontos. Una cosa totalmente diferente, y en la que s&iacute; creo, es en las energ&iacute;as. Por m&aacute;s que los cad&aacute;veres lleguen sin vida al campo santo, creo que son acompa&ntilde;ados por un aura que est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de la vida y de la muerte. De alguna forma, esa energ&iacute;a es el &uacute;ltimo signo vital que conservan, m&aacute;s all&aacute; de que sus corazones y sus mentes ya no est&eacute;n entre nosotros.<\/p>\n<p>Aquella noche no era del todo consciente de mis actos, lo que espero que no le quite credibilidad a mi relato. Lo que sucedi&oacute; es tan real como aquella noche con mi amor de universidad en la terraza, o con mi hermana y mi cu&ntilde;ado en ese encuentro que todav&iacute;a, de solo pensarlo, me hace sentir calor. Me hab&iacute;a juntado a estudiar con dos amigas. &ldquo;Estudiar&rdquo;, siempre empezaba con alguna charla inocente, una cervecita, algo rico para fumar. Esa vez, puse toda mi atenci&oacute;n en eso de fumar. Suelo hacerlo con frecuencia, casi siempre sola mirando alguna pel&iacute;cula vieja. Me es mas simple controlarme en soledad, por eso esa noche me exced&iacute; un poco.<\/p>\n<p>Abandon&eacute; el departamento de mi compa&ntilde;era y manej&eacute; sin rumbo por la ciudad, hasta perderme en los suburbios. Sin siquiera notarlo, llegu&eacute; a las afueras. Me sent&iacute;a mareada, por lo que decid&iacute; detenerme y tomar un poco de aire. Una antigua y poco amistosa fachada de piedra se dibuj&oacute; a cincuenta metros de donde estaba. Comprend&iacute; que era el antiguo cementerio de la ciudad, el cual jam&aacute;s hab&iacute;a visitado. La noche estaba hermosa. C&aacute;lida, estrellada, algo h&uacute;meda. Cruce el arco de piedra y avanc&eacute; por las peque&ntilde;as calles arboladas. El clima en la peque&ntilde;a ciudad era diferente al que hab&iacute;a dejado atr&aacute;s. Una brisa fresca me acariciaba y me revolv&iacute;a el pelo. De inmediato sent&iacute; como mis pezones se endurec&iacute;an, atrapados en un top de color violeta. Llev&eacute; mis manos hacia mis pechos y empec&eacute; a masajearlos suave, pero cada vez con mas intensidad. Sent&iacute;a necesidad de apretarlos, de estrujarlos, de hacer que me duelan. Mir&eacute; hacia los costados y la soledad que sent&iacute; fue absoluta. Me baj&eacute; el top hasta la cintura, dejando al aire mis pechos duros y redondeados, con los pezones como punta de flecha. La libertad que sent&iacute;a era inmensamente excitante. Sab&iacute;a que no era normal lo que estaba haciendo, pero el coro de susurros me hizo olvidar eso de pensar.<\/p>\n<p>Los susurros se entremezclaban entre s&iacute;, pero me fue muy sencillo reconocer que pronunciaban mi nombre: Martina. Las voces eran arrastradas por el viento desde todas las direcciones. Intent&eacute; vislumbrar alguna figura entre las sombras, pero no consegu&iacute; nada. Me top&eacute; por un instante con la realidad en el instante en el que una mano helada y firme se apoyaba en mi hombro. Reconoc&iacute; donde estaba, pero ning&uacute;n instinto de supervivencia me pidi&oacute; que corriera. Simplemente cerr&eacute; los ojos y comenc&eacute; a temblar. La mano comenz&oacute; a moverse hacia adelante, sin dejar de rozar mi cuerpo. Cuando lleg&oacute; a mi pecho izquierdo, una respiraci&oacute;n fr&iacute;a y agitada se pos&oacute; sobre mi oreja. Acab&eacute;. No me preguntes c&oacute;mo, ni porqu&eacute;. No trates de encontrarle sentido. Tuve un orgasmo intenso que me sacudi&oacute; por completo, de manera tan violenta que casi me caigo. Me salv&oacute; la otra mano que, rode&aacute;ndome el cuerpo, se apoy&oacute; con fuerza sobre mi otro pecho. Mis dos tetas estaban aprisionadas por unas manos heladas, sent&iacute;a esa respiraci&oacute;n infernal aturdi&eacute;ndome en la nuca y una protuberancia dura apoyada en mi culo. Cada vez me aprisionaba m&aacute;s, atrayendo mi cuerpo hacia el suyo.<\/p>\n<p>Siguiendo la l&iacute;nea de cosas que no tienen explicaci&oacute;n, como pude, me baj&eacute; el short negro de jean que me aprisionaba por debajo, seguido inmediatamente por mi tanguita roja. Adem&aacute;s del ensordecedor coro de susurros, se levant&oacute; una intensa r&aacute;faga de viento caliente que viaj&oacute; vaya a saber desde donde, directamente hasta mi concha. Era viento, pero adentro m&iacute;o se sent&iacute;a como la pija m&aacute;s grande y caliente que jam&aacute;s me hab&iacute;a penetrado. Quise gritar, pero una mano se aferr&oacute; a mi boca impidiendo que cualquier sonido salga de ella. Los susurros me estaban rodeando, pod&iacute;a sentir el aliento caliente de cada uno de ellos. Sus manos me envolv&iacute;an entera. Apretaban, pellizcaban, desgarraban mi piel. Tom&eacute; coraje y abr&iacute; los ojos. Nada. La t&iacute;pica escena de un cementerio vac&iacute;o, con la diferencia de que extra&ntilde;as fuerzas me imped&iacute;an cualquier clase de movimientos. De repente siento como una mano fuerte me toma por el pelo y me arroja hacia el piso. Caigo de rodillas, para luego ser atrapada nuevamente por las sombras invisibles. De rodillas, mirando hist&eacute;ricamente hacia todos lados sin ver m&aacute;s que penumbras, sent&iacute; como una pija de tama&ntilde;o descomunal ingresaba a mi boca. Me doli&oacute; mucho debido a su grosor, pero una vez que acostumbr&eacute; los m&uacute;sculos de la boca, entr&oacute; y sali&oacute; infinidad de veces como si esa boca siempre hubiese sido suya. Sent&iacute; como un l&iacute;quido espeso y caliente, similar a nada que hubiese probado antes, me inundaba la boca y los pechos, para de inmediato recibir media docena mas de pijas invisibles que estallaban un tras otra hasta casi ahogarme.<\/p>\n<p>Perd&iacute; la noci&oacute;n del espacio y del tiempo, d&aacute;ndole importancia solamente al acto de disfrutar. Algo volvi&oacute; a tomarme del pelo, esta vez con mucha mas violencia. Sent&iacute; como lagrimas fr&iacute;as y saladas me recorr&iacute;an la cara y se mezclaban con ese l&iacute;quido espeso que hab&iacute;a saboreado hasta minutos antes. Manos invisibles me sosten&iacute;an de los brazos, mientras otras me obligaban a abrirme de piernas. Ced&iacute; sin ninguna clase de esfuerzo. Intento imaginar esa escena y vuelvo a mojarme como en ese momento. Si me ves desde afuera, estoy media suspendida en el aire, con los brazos extendidos hacia los costados, desnuda y con las piernas abiertas. De repente siento como una pija enorme y caliente entra en mi conchita, haci&eacute;ndome estallar de placer. Siento unas manos tom&aacute;ndome por la cintura y penetr&aacute;ndome con rapidez y violencia, mientras por debajo una boca gelatinosa se entretiene con mi cl&iacute;toris. Dos bocas me destruyen las tetas, mordi&eacute;ndolas de manera sobre humana, como si quisieran despedazarlas. El dolor es tremendo, pero el placer que siento me hace olvidar de todo.<\/p>\n<p>Siento como una pija tras otra me penetran y acaban adentro m&iacute;o, hasta que alguien me susurra con claridad en el o&iacute;do: &ldquo;esta noche no la vas a olvidar nunca&rdquo;, para de inmediato sentir una pija meti&eacute;ndose en mi culo. Seca, sin ninguna preparaci&oacute;n previa. Jam&aacute;s sent&iacute; un dolor mayor. Sent&iacute; como algo se me romp&iacute;a por dentro, pero me era imposible moverme. Me mord&iacute; los labios hasta hacerlos sangrar, lo que hizo que una boca invisible se pegara a ellos de manera ansiosa, casi animal, succionando cada gota de sangre que brotaba. Comenc&eacute; a gritar. Una mezcla de placer y dolor hac&iacute;an de mis gemidos algo embriagador, que me excitaba incluso a m&iacute; misma. Mis gritos no hac&iacute;an mas que enloquecer a esos seres que me estaban haciendo suya. De repente sent&iacute; un golpe en la nuca que me hizo caer de rodillas. Me obligaron a ponerme en cuatro, para penetrarme de a tres. Sent&iacute; una pija en boca, una en mi conchita y otra en mi culo. Desde siempre fue una de mis mayores fantas&iacute;as una penetraci&oacute;n triple. Jam&aacute;s hab&iacute;a imaginado que se diera en ese extra&ntilde;o contexto, pero as&iacute; era. A pesar del miedo y del dolor, decid&iacute; que lo mejor ser&iacute;a disfrutarla al m&aacute;ximo.<\/p>\n<p>Me dej&eacute; llevar. Me convert&iacute; en la mina mas puta del cementerio. Disfrute de cada golpe, de cada mordida, de cada acabada sobre y dentro de m&iacute;. Perd&iacute; la cuenta de la cantidad de orgasmos que tuve. Estaba desnuda en medio de un cementerio, siendo violada por fuerzas de vaya a saber uno de d&oacute;nde ven&iacute;an y la estaba pasando incre&iacute;ble. Ca&iacute; rendida sobre el pasto, sin conocimiento, totalmente destruida.<\/p>\n<p>No puedo asegurarte que todo lo que relat&eacute; ac&aacute; sucedi&oacute; realmente. Mi cuerpo est&aacute; cansado, dolorido y lleno de marcas. Se me hace imposible moverme. Con gran dolor puedo mover mis dedos sobre el celular para dejar sentado este testimonio. Estoy empezando a sentir fr&iacute;o, creo que tengo fiebre. La humedad de las paredes de a poco se me mete en los pulmones dificult&aacute;ndome el acto de respirar. A lo lejos escucho voces humanas, reales, no como las que me ultrajaron anoche. No s&eacute; qu&eacute; hacer, no s&eacute; como seguir, tengo demasiadas preguntas y no s&eacute; qui&eacute;n pueda ayudarme. Tengo muy poca bater&iacute;a y nada de se&ntilde;al. Por eso escribirte, contarte esta extra&ntilde;a experiencia, fue lo &uacute;nico que se me ocurri&oacute; hacer al despertar recostada en este ata&uacute;d. Intentar&eacute; gritar, quiz&aacute;s alguien me escuche y me rescate. Nuestra historia no puede terminar ac&aacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Hay cosas que suceden y no necesitan explicaci&oacute;n. Pero hay otras que, por m&aacute;s que nos esforcemos, carecen totalmente de l&oacute;gica y de sentido. Lo que hoy voy a contarles, es una de estas &uacute;ltimas. 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