{"id":41419,"date":"2023-03-29T22:00:00","date_gmt":"2023-03-29T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-29T22:00:00","modified_gmt":"2023-03-29T22:00:00","slug":"show-sexual-de-mi-mujer-en-el-caribe-parte-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/show-sexual-de-mi-mujer-en-el-caribe-parte-6\/","title":{"rendered":"Show sexual de mi mujer en el Caribe (parte 6)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41419\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mientras &iacute;bamos al restaurante del complejo hotelero con Luli, mi mujer, nos cruzamos con los animadores Kevin y Coqui, que ven&iacute;an de los alojamientos del personal, ambos impecables con camisas entalladas y bermudas ce&ntilde;idas en tonos pastel. Los saludamos, mi mujer les comi&oacute; la boca a ambos, totalmente desatada y los invit&oacute; a cenar con nosotros.<\/p>\n<p>Trataron de excusarse, pero ella insisti&oacute; y se dirigi&oacute; resueltamente al maitre, sonri&eacute;ndole con malicia. Le pidi&oacute; una mesa para cuatro pues ten&iacute;a invitados y era su primera noche en el hotel. Con gesto adusto, busc&oacute; y rebusc&oacute; en su planilla hasta que hall&oacute; un reservado que hab&iacute;a sido reci&eacute;n desocupado, pero que a&uacute;n no estaba disponible, si pod&iacute;amos esperar. Encantados y agradecidos, dijo Luli, relami&eacute;ndose.<\/p>\n<p>Tomamos un trago mientras aguard&aacute;bamos y ella no dejaba de coquetear con ambos, acariciando sus brazos y acerc&aacute;ndose a sus cuerpos con atrevimiento. Ya se notaban los bultos en sus bermudas, cuando se acerc&oacute; un joven camarero, Andy, para llevarnos a la mesa. Tostado por el sol, luc&iacute;a encantador con su pelo casta&ntilde;o claro, corto, pero con un mech&oacute;n rebelde sobre la frente que lo hac&iacute;a m&aacute;s simp&aacute;tico, ojos celestes, cara ligeramente angulosa rematada en una barbilla hundida y un cuerpo esbelto de atleta, con acento extranjero. Tambi&eacute;n luc&iacute;a una variante del uniforme del personal, camisa entallada color salm&oacute;n y bermudas ce&ntilde;idas color crema, que destacaban su silueta y atra&iacute;an nuestras miradas.<\/p>\n<p>Nos condujo hasta el reservado, invit&aacute;ndonos a mi mujer y m&iacute; a sentarnos del lado de la pared, frente a frente, y nuestros acompa&ntilde;antes a cada lado, Kevin del suyo, Coqui a mi izquierda, con los muslos bien pegados entre nosotros.<\/p>\n<p>-&iquest;De d&oacute;nde sos?, le pregunt&oacute; Luli al camarero.<\/p>\n<p>-De Toronto, estoy estudiando espa&ntilde;ol y hosteler&iacute;a, respondi&oacute; sol&iacute;cito el canadiense, sin sacar los ojos del escote generoso de mi mujer.<\/p>\n<p>-Habl&aacute;s muy bien castellano.<\/p>\n<p>Agradeci&oacute;, nos reparti&oacute; el men&uacute; y lleg&oacute; Adriano con la carta de bebidas. Otro bomb&oacute;n el colega, tambi&eacute;n tostado, bien formado, pelo y ojos negros, pesta&ntilde;as que parec&iacute;an pinceles, brazos musculosos s&oacute;lo lo necesario y una sonrisa que derret&iacute;a las velas. Los caribe&ntilde;os pidieron cervezas y nosotros un Chardonay que nos recomend&oacute; Adriano.<\/p>\n<p>Dimos cuenta de la lasa&ntilde;a de verdura con salsa ros&eacute; y pesca del d&iacute;a con verduras al vapor, mientras con las manos libres acarici&aacute;bamos los muslos de los compa&ntilde;eros de asiento. Luli no dejaba de gemir y decir qu&eacute; rico a cada bocado, mirando a Kevin y chocando sus copas. Coqui se dejaba hacer y cuando llegu&eacute; a su bulto, not&eacute; que ya estaba al palo, como yo.<\/p>\n<p>Dej&eacute; caer la servilleta y descubr&iacute; el motivo de los gemidos de mi mujer. Estaba sobando la pija erecta de Kevin sobre la bermuda, mientras &eacute;l hurgaba en su tanga con los dedos. Me alc&eacute; sonriente, le gui&ntilde;&eacute; el ojo a Luli y le mand&eacute; un beso al aire, gesticulando un te quiero con mis labios. Igual, vocaliz&oacute; ella, devolviendo el beso con creces y sobresaltando a Kevin. Supongo que le debe haber apretado el paquete.<\/p>\n<p>-&iquest;Todo bien?, les pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>-Muy bien, respondieron al un&iacute;sono.<\/p>\n<p>Tomamos el helado y un caf&eacute; para cerrar la cena. Cuando los camareros vinieron a retirar el servicio, los invit&oacute; a las clases de baile del show, bien ba&ntilde;aditos. Dijeron que s&iacute;, porque era una de las materias que hab&iacute;an elegido para rendir libres y, adem&aacute;s, coincid&iacute;a con su horario de salida, pero les llam&oacute; la atenci&oacute;n lo del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Me gustan los chicos ba&ntilde;aditos y perfumados. Los esperamos en el jard&iacute;n cerca del sal&oacute;n, as&iacute; me muestran c&oacute;mo bailan para que pueda aprobarlos, les dijo con picard&iacute;a.<\/p>\n<p>Salimos los cuatro al aire nocturno por una puerta cercana, para evitar miradas indiscretas sobre nuestros bultos y fuimos hasta el jard&iacute;n. Kevin la llevaba de la cintura baja resueltamente y ella le manoseaba los gl&uacute;teos en el camino, mientras le susurraba al o&iacute;do cada tanto. Estaba oscuro y limpiamos la humedad del roci&oacute; en un banco con toallas de papel para sentarnos a esperar a los canadienses. Era para tres, as&iacute; que nos hizo sentar con Kevin al medio y ella se ubic&oacute; en su regazo, de espaldas, bien ubicada sobre su miembro duro, empezando el meneo que tan bien sab&iacute;a hacer.<\/p>\n<p>Coqui y yo le metimos mano entre las piernas hasta llegar a su conchita h&uacute;meda, separando la tanga hacia un lado y hacia el otro. Gimi&oacute; mientras se volv&iacute;a a chuponear con Kevin y &eacute;ste le sobaba las tetas ya por debajo del escote. Cada tanto, me besaba o aprovechaba los labios carnosos de Coqui mientras yo aprovechaba la calentura de Kevin para acariciarle los pectorales e interponer mi mano entre su pija erecta y las nalgas de mi mujer, gozando de ambas cosas.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos tan excitados que no notamos que hab&iacute;an llegado Andy y Adriano, que nos miraban con asombro y carraspearon. Lejos de sobresaltarse, Luli se acomod&oacute; algo el vestido, les tendi&oacute; las manos e hizo que la levantaran de su c&aacute;lido asiento, agradeci&eacute;ndoles con un tremendo morreo a cada uno. Hizo que la tomaran de la cintura y se fue con ellos meti&eacute;ndoles las manos en los bolsillos traseros para acariciarles las nalgas.<\/p>\n<p>El sal&oacute;n estaba apenas iluminado, a medio llenar y sonaba la m&uacute;sica. Pudimos elegir mesa con sillones en un rinc&oacute;n apartado y oscuro, sent&aacute;ndonos tres por lado, ella entre los canadienses, despu&eacute;s de chuponearse con Kevin y Coqui, gui&ntilde;&aacute;ndome un ojo. Apenas ubicada entre los estudiantes comenz&oacute; a acariciarles los brazos y las piernas, mientras les susurraba lo lindos que eran y qu&eacute; fuertes que estaban.<\/p>\n<p>Llegaron los mojitos y tras un trago, de las caricias pas&oacute; a los besos para saborear sus lenguas &aacute;vidas. Ellos me miraban asombrados. les asent&iacute; con una calentura que me explotaba porque acariciaba los duros paquetes de mis compa&ntilde;eros de asiento, y empezaron a meterle mano en los pechos por fuera y por dentro del escote. Lilu detuvo su morreo un instante y me sac&oacute; la lengua. Era la se&ntilde;al y le gru&ntilde;&iacute; por encima de la m&uacute;sica:<\/p>\n<p>-&iexcl;Las dos! &iexcl;A fondo! Dale.<\/p>\n<p>Maniobr&oacute; para abrirles las bermudas uno por uno y sacarles la pija para sob&aacute;rselas, y enseguida se inclin&oacute; para chupar una y pajear al otro. Gem&iacute;an ambos y los fue alternando, pasando de uno al otro como quien da vueltas en una calesita. Tom&eacute; mi mojito de un trago y me adelant&eacute; en el sill&oacute;n sin soltar los pingos caribe&ntilde;os para tratar de ver algo de la mamada que mi mujer daba a los canadienses, pero s&oacute;lo logr&eacute; que me acariciaran el culo y me pusieran m&aacute;s fren&eacute;tico.<\/p>\n<p>Kevin propuso ir a bailar, sin importarle exhibir el bulto que pugnaba por romper sus bermudas, y mi mujer fue soltando la pija de uno y sacando la boca de la empalmada poronga del otro camarero, los dej&oacute; recuperar la compostura, y se levant&oacute; para bailar al comp&aacute;s de Kevin, sin preocuparse porque su vestido mostraba m&aacute;s de lo que cubr&iacute;a. Bailaron, se acariciaron y se morrearon sin ataduras en la pista, al punto que los canadienses les hicieron corro junto con varias parejas y aplaud&iacute;an mientras Luli y Kevin se daban sin tapujos, a punto de tener sexo delante de todos.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; en el sill&oacute;n para sacarme el gusto con Coqui, que respond&iacute;a con ganas y aprovech&eacute; para besarlo apasionadamente y abrirle la camisa para lamer sus pectorales, abdominales y apoderarme de su glande suave y rosado como un helado de frutilla. Se lo lam&iacute; con mucha delicadeza hasta que no aguant&eacute; m&aacute;s y empec&eacute; a tragarme su tronco enhiesto por en&eacute;sima vez. Levantaba sus nalgas para met&eacute;rmelo hasta el fondo y yo aceleraba mi chupada hasta que empec&eacute; a sentir que le sal&iacute;a l&iacute;quido seminal, que me apresur&eacute; a lamer en su delicioso glande rosado y h&uacute;medo.<\/p>\n<p>Le susurr&eacute; al o&iacute;do que me gustaba mucho, que me lo volver&iacute;a a comer todo, pero quer&iacute;a ir a ver qu&eacute; pasaba en el corro que se form&oacute; en la pista. Le acomod&eacute; la ropa y me lo llev&eacute; de la mano hasta ponerme detr&aacute;s de Andy, que se sobresalt&oacute; al sentir mi bulto entre sus nalgas.<\/p>\n<p>-Perd&oacute;n, le dije.<\/p>\n<p>-No es nada, no sab&iacute;a qui&eacute;n era.<\/p>\n<p>-Somos nosotros, le dije, pues ten&iacute;a a Coqui apoy&aacute;ndome su paquete y tom&aacute;ndome de la cintura.<\/p>\n<p>-Todo ok, me dijo y me sonri&oacute;.<\/p>\n<p>Casi lo beso de lo lindo que estaba, pero atin&eacute; a decirle al o&iacute;do que fuera a la pista a unirse al fest&iacute;n con Luli y Kevin.<\/p>\n<p>-Es muy caliente tu mujer, me dijo.<\/p>\n<p>-Ni lo dudes, le dije con voz ronca por el deseo.<\/p>\n<p>Cuando Luli lo vio, alz&oacute; los brazos invit&aacute;ndolo a tomarla de frente. Fue un frenes&iacute; de besos y morreos entre los tres y el corro estall&oacute; en v&iacute;tores. Mi mujer les abri&oacute; la camisa a los dos y fue acariciando sus pectorales alternativamente, mientras les com&iacute;a las bocas y bajaba las manos a ambos bultos, que se notaban dur&iacute;simos y apetitosos, mirando hacia todos fingiendo asombro, la muy calentona.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, yo meneaba mi culo atrayendo a Coqui a mi espalda y recost&aacute;ndome sobre &eacute;l, que me pas&oacute; sus brazos por delante para sobar mi pija parada y me apoy&oacute; con total descaro. Mi mujer empez&oacute; a bajar los cierres de las bermudas de Kevin y Andy, mientras la barra aullaba y aplaud&iacute;a, y sac&oacute; los miembros duros de ambos para pajearlos, relami&eacute;ndose.<\/p>\n<p>Mientras, segu&iacute;a chupone&aacute;ndolos alternativamente y ellos le manoseaban los pechos, el culo y levantaban su vestido para incursionar en su tanga empapada. Entrelazaba las lenguas uno a uno hasta que los inst&oacute; a besarse entre ellos mientras se arrodillaba a besarles la pija tomando una con cada mano. Lami&oacute; y chup&oacute; los glandes chorreantes de l&iacute;quido seminal, ante la ovaci&oacute;n del corro.<\/p>\n<p>Mientras, yo me besaba con furor apasionado con Coqui y empujaba mi culo hacia su pingo dur&iacute;simo, &eacute;l me sobaba la pija ya por dentro de mi bermuda y entrev&iacute; a dos metros a Adriano que nos miraba asombrado con los ojos como platos. Sin soltar los generosos labios y la ansiosa lengua de Coqui, le gui&ntilde;&eacute; un ojo al canadiense morocho y lo llam&eacute; con la mano. Se acerc&oacute; y le pregunt&eacute; si le gustaba el espect&aacute;culo de mi mujer, mirando al bulto de su bermuda, donde su pija pugnaba por romper el cierre.<\/p>\n<p>S&oacute;lo asinti&oacute; y me atrev&iacute; a manosearle el miembro por encima de la tela. Dio un respingo, resopl&oacute; y cerr&oacute; los ojos, dej&aacute;ndose hacer. Mir&eacute; a Coqui y le hice se&ntilde;as al trasero del camarero. Quit&oacute; una mano de mi bulto y lo llev&oacute; al gl&uacute;teo de Adriano, mientras yo le sobaba la pija y notaba la humedad que se filtraba por la fina tela de su bermuda.<\/p>\n<p>Por suerte, no permit&iacute;an celulares en la fiesta bailable, porque la situaci&oacute;n entre Kevin, Luli y Andy en el centro de la pista se desmadr&oacute; definitivamente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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