{"id":41439,"date":"2023-03-30T22:00:00","date_gmt":"2023-03-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-30T22:00:00","modified_gmt":"2023-03-30T22:00:00","slug":"no-puedo-escribir-sin-masturbarme-antes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/no-puedo-escribir-sin-masturbarme-antes\/","title":{"rendered":"No puedo escribir sin masturbarme antes"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41439\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>A veces la soledad me duele. Y no es soledad de vac&iacute;o, sino de pu&ntilde;ales clav&aacute;ndose de manera estrat&eacute;gica en sitios en donde alguna vez las sensaciones me hicieron estallar de placer. Placer, eso esa es la soluci&oacute;n a muchos males cotidianos. Pero tambi&eacute;n pude ser un gran problema cuando la carencia del mismo lo abarca todo.<\/p>\n<p>Ayer fue mi&eacute;rcoles y ten&iacute;a que escribir un nuevo relato. Me propuse escribir para subirlos mi&eacute;rcoles y domingos, pero ayer no tuve la fuerza o la energ&iacute;a necesaria para hacerlo. Y no me sent&iacute; del todo bien con eso. Mi ritual para hacerlo es simple: antes de escribir, tengo que masturbarme. Si no lo hago, escribo apurada, incomoda, como para sac&aacute;rmelo de encima. Y eso no est&aacute; bueno. La paja pre escritura es una nueva forma de placer que descubr&iacute; y que, de cierta manera, me llena. Obviamente, si estoy escribiendo esto hoy jueves, es porque ayer algo fall&oacute;. Pero de esa falla naci&oacute; esta nueva historia.<\/p>\n<p>Me desnud&eacute; como si estuviese frente a ese amante al que no deseo tanto, como si estuviese a punto de emprender una misi&oacute;n de la cual no estoy tan interesada. Me sent&eacute; al borde de la cama y me quit&eacute; el jeans negro con la tanga del mismo color al mismo tiempo. Mis piernas gritaron de alegr&iacute;a al liberarse de la presi&oacute;n. Me quit&eacute; la remera y el corpi&ntilde;o. Me sent&iacute; una boluda. Imagin&eacute; a las dem&aacute;s personas que escriben relatos como los m&iacute;os. &iquest;Tambi&eacute;n tienen un ritual? &iquest;Es similar al m&iacute;o? Quiz&aacute;s en los pr&oacute;ximos d&iacute;as trate de averiguarlo.<\/p>\n<p>Abr&iacute; la cama y me acost&eacute;. Prend&iacute; el televisor y le orden&eacute; con mi voz que abriera una p&aacute;gina de videos porno. En la p&aacute;gina principal, me llam&oacute; la atenci&oacute;n una miniatura, la cual abr&iacute; sin dar tantas vueltas. El t&iacute;tulo del video es &ldquo;Anal duro Follando con una curvil&iacute;nea universitaria! &iexcl;Dos corridas enormes!&rdquo;. En la imagen se ve a una chica rubia. Primero, mirando directamente a la c&aacute;mara, el pelo le cuelga angelicalmente enmarc&aacute;ndole el rostro y sus dos lindas tetas apuntan hacia abajo. Al lado, est&aacute; ella de espaldas, algo inclinada, sentada sobre una buena pija. Sent&iacute; que algo muy bueno estaba por comenzar.<\/p>\n<p>Al reproducir el video, est&aacute; ella, de frente, en un plano americano (desde la cabeza hasta la cintura) cabalgando de frente a c&aacute;mara. Tiene una tanga rosa corrida para poder ser penetrada. El corpi&ntilde;o rosa, medio transparente y con detalles blancos, algo bajo, dejando a la vista unos peque&ntilde;os, rosados y puntiagudos pezones. Solo est&aacute; ah&iacute;, cabalgando y gimiendo. La c&aacute;mara, jugando a ser la visi&oacute;n del hombre, hace movimientos extra&ntilde;os. La toma desde abajo, habiendo total hincapi&eacute; en el rostro de ella, algo que me agrada mucho. Ella disfruta y juega con su corpi&ntilde;o. Parece que se lo va a sacar, pero no. Los pezones est&aacute;n cada vez m&aacute;s enormes y apetecibles. Se acomoda el pelo, se pone en cuclillas sobre la paja y sigue montando, necesito dejar de ser una simple espectadora cuanto antes.<\/p>\n<p>Mientras ellos siguen en lo suyo, yo arranco con lo m&iacute;o. Siempre voy primero a mis tetas. Creo que es la parte de mi cuerpo que m&aacute;s me gusta tocar. Soy bastante b&aacute;sica con respecto a eso. Las acaricio con suavidad, casi con ternura, con las palmas de mis manos, como si estuviese pidiendo permiso. La dureza de mis pezones me hace cosquillas, por lo que me detengo ah&iacute;. Los recorro con las palmas de mis manos hasta la punta del dedo del medio. Con este empiezo a hacer circunferencias cada vez m&aacute;s r&aacute;pidas e intensas. Suspiro profundamente y bajo mi mano derecha hasta mi concha, la cual ya muestra suficientes indicios de humedad. Con la mano que qued&oacute; arriba, masajeo con fuerza mis tetas, tratando de juntarlas lo m&aacute;s que puedo. Me gusta sentir presi&oacute;n en ellas, que me duelan un poquito. Abajo, juego con mi cl&iacute;toris. Lo tomo con los dedos &iacute;ndice y pulgar y lo aprieto. Primero, con suavidad, despu&eacute;s, con m&aacute;s fuerza hasta que me duele. Lo suelto y me acaricio la concha, de arriba hacia abajo, de abajo hacia arriba, con mucha suavidad. La intensidad de las caricias aumenta a medida que los gemidos de la rubia se hacen m&aacute;s sonoros y agitados. Quisiera cerrar los ojos y hacer de cuenta que estoy cogiendo con ella, pero es tan hermosa que no quiero perderme ninguno de sus gestos. De igual manera, logro entrar en situaci&oacute;n e imaginar que es ella la que me est&aacute; tocando. Y la fricci&oacute;n se vuelve cada vez m&aacute;s violenta.<\/p>\n<p>Mis gemidos se acoplan perfectamente a los de ella, como si siempre hubi&eacute;semos cogido juntas. Muy de fondo, se escuchan los gemidos de &eacute;l. La c&aacute;mara muestra un primer&iacute;simo plano de la verga entrando en su cocha. Despu&eacute;s las manos de &eacute;l le acarician los pechos, para darle la se&ntilde;al de quitarse el corpi&ntilde;o. Al fin puedo ver con plenitud la hermosura de sus tetas, las cuales se ven muy similares a las m&iacute;as, con una simetr&iacute;a perfecta. Ella sigue cabalgando mientras yo me mojo y me caliento cada vez m&aacute;s. Su rostro mezcla placer y dolor me inyecta de una energ&iacute;a avasallante, y lleg&oacute; a acabar por primera vez, justo en el momento en el que ella comienza a bajar la intensidad de sus movimientos. Parece todo perfectamente coreografiado. Llevo mis dedos empapados hacia mi boca y los saboreo, pensando que es su sabor, mientras me mira y vuelve a subir la intensidad.<\/p>\n<p>En un cambio de plano muy poco cinematogr&aacute;fico, la c&aacute;mara me muestra el inicio de la segunda imagen que describ&iacute; de la miniatura: la rubia de espaldas, sentada sobre la pija. Sus movimientos son igual de intensos que al final de la toma anterior. Su culo se ve enorme y delicioso, casi tanto como la pija que est&aacute; comiendo. El hombre hace lo que cualquier persona de bien har&iacute;a en esa situaci&oacute;n: la nalguea, haciendo que ese sonido me encienda a&uacute;n m&aacute;s. Aprovechando la humedad de mis dedos, los llevo hasta mi culo y empiezo a jugar ah&iacute;. Me cuesta demasiado poco entrar, lo que hace que el pacer sea sublime. Dejo por un rato mis tetas y meto varios dedos en mi conchita y en mi culo al mismo tiempo. El culo, la espalda, los movimientos y los gemidos de Carla me sumergen en un estado de placer extremo. Me a&iacute;slo del video, de la cama y del universo y me dedico solamente a darme placer, metiendo y sacando dedeos de un lugar para llevarlos a otro. Meto, saco, chupo, vuelvo a meter. En un momento, mientras dos dedos se entretienen con mi culo, comienzo a tirarme del pelo con fuerza. Me duele, pero me gusta. Me pego en la cara, me escupo la mano varias veces y la llevo a mi cara. Me siento una puta sucia, pienso en que te encantar&iacute;a verme as&iacute; y me vuelvo mas loca.<\/p>\n<p>Me pongo en cuatro, con la cabeza apoyada en la almohada y me masajeo la concha con mucha fuerza, metiendo y sacando dedos sin sentido, pero con mucho placer. Acabo as&iacute;, como una perrita puta y totalmente loca. Siento mis jugos bajando por mis muslos. Siento que voy a tener que cambiar las s&aacute;banas, pero no me importa. Dejo caer mi cuerpo sobre la cama como si este ya no tuviera vida. No tengo idea de que pasa en el televisor, pero los gemidos de Carla me hacen saber que se viene una explosi&oacute;n. Por m&aacute;s cansada que est&eacute;, no puedo dejarla sola en esto. Recupero fuerzas y me estiro hacia la mesa de luz. Del segundo caj&oacute;n, saco a la cosa m&aacute;s parecida a un novio que tengo. Yo le digo &ldquo;consu&rdquo;, lo que viene, obviamente, de consolador. Me lo llevo a la boca y lo chupo. Inmediatamente despu&eacute;s me lo llevo a la concha y la acaricio con &eacute;l. Lo meto sin nada de tacto, lo que me genera un choque el&eacute;ctrico en todo el cuerpo que me hace vibrar. Despu&eacute;s de varias sacudidas r&aacute;pidas, vuelvo a llevarlo a mi boca para chuparlo como si de eso dependiera mi vida.<\/p>\n<p>En el televisor, Carla se nalguea a ella misma con fuerza. El hombre tambi&eacute;n la nalguea, para luego sacar su pija de ese hermoso culo y acabar. Entre gemidos y suspiros, su leche la empapa, haciendo que, simplemente con contemplar la escena, vuelva a correrme.<\/p>\n<p>El video se corta abruptamente, dej&aacute;ndome con una sensaci&oacute;n de vac&iacute;o, de que me usaron y se fueron. Pero no me puedo quejar con nadie. Oh quiz&aacute;s s&iacute;, un poco con vos. Aunque no creo que tengas ganas de discutir ahora. Ojal&aacute; que a esta altura del relato est&eacute;s bastante loco, bastante mojado, pensando en lo hermoso que ser&iacute;a compartir una sesi&oacute;n de porno juntos. Comentar la trama, quejarnos por los cortes, hacer nuestra propia peli porno.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de acabar tres veces con Carla y su amante, una bruma se apoder&oacute; de mi existir y me dorm&iacute; de inmediato. Tuve pesadillas, pero las olvid&eacute; tan pronto despert&eacute;. Despu&eacute;s me qued&eacute; el resto de la tarde en la cama escuchando m&uacute;sica, sabiendo que ten&iacute;a que escribir un relato, pero sin la fuerza f&iacute;sica y ni mental para hacerlo. Igualmente, creo que result&oacute; positivo. Ayer no ten&iacute;a idea sobre que iba escribir. Hace media hora, tampoco. Pero recordando toda esa bruma que inmoviliz&oacute;, sali&oacute; este relato. Ojal&aacute; sientas que la espera vali&oacute; la pena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 A veces la soledad me duele. Y no es soledad de vac&iacute;o, sino de pu&ntilde;ales clav&aacute;ndose de manera estrat&eacute;gica en sitios en donde alguna vez las sensaciones me hicieron estallar de placer. Placer, eso esa es la soluci&oacute;n a muchos males cotidianos. Pero tambi&eacute;n pude ser un gran problema cuando la carencia del mismo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24574,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":{"0":"post-41439","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-masturbacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24574"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41439"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41439\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}