{"id":41440,"date":"2023-03-30T22:00:00","date_gmt":"2023-03-30T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-03-30T22:00:00","modified_gmt":"2023-03-30T22:00:00","slug":"xtasis-en-un-domingo-lluvioso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/xtasis-en-un-domingo-lluvioso\/","title":{"rendered":"\u00c9xtasis en un domingo lluvioso"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41440\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hojeo una revista femenina con desgana.&nbsp; Estoy aburrida. Es domingo por la tarde y llueve a c&aacute;ntaros. Todos mis planes de fin de semana literalmente se han venido abajo&#8230; hasta ahora. Quer&iacute;a correr en la playa, caminar por el parque, andar en bicicleta y pasar el mayor tiempo posible al aire libre. De lunes a viernes estoy sentada en una oficina durante los cinco largos d&iacute;as, con archivos y carpetas, apenas puedo tomar un descanso debido a todo el trabajo que tengo, a menudo miro con nostalgia por la ventana cuando hace buen tiempo entre el lunes y el viernes.<\/p>\n<p>El clima no molesta a mi marido. Siempre tiene algo que hacer en casa. Puede sentarse frente a su computadora durante horas. &Eacute;l no ama la naturaleza tanto como yo. No le importa si llueve o no. Dejo caer mi revista al suelo y me acuesto, cierro los ojos y pienso en qu&eacute; m&aacute;s puedo hacer que me satisfaga este domingo. No quiero empezar el lunes por la ma&ntilde;ana con este &aacute;nimo&#8230;<\/p>\n<p>De repente, mi esposo est&aacute; parado frente al sof&aacute;. Me sonr&iacute;e con esa sonrisa lasciva que he llegado a conocer demasiado bien.<\/p>\n<p>&quot;Deber&iacute;amos usar este domingo lluvioso para algo muy especial&#8230;&quot;<\/p>\n<p>Su voz es suave como el aceite y fluye sobre m&iacute;, sobre mis senos, mis muslos y finalmente se concentra en mi regazo. Me levanta y me besa, largo y fuerte hasta que me mareo. Luego me toma de la mano y me lleva detr&aacute;s de &eacute;l, subiendo las amplias escaleras hasta nuestro amplio y luminoso ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Yo s&eacute; lo que eso significa. Nos amaremos en este domingo lluvioso. Lo mejor que puedes hacer en un d&iacute;a como &eacute;ste. No solo nos duchamos, tambi&eacute;n disfrutamos de nuestra ducha. Nos desnudamos muy despacio y con mucho placer, nos metemos en la ducha y nos enjabonamos con extensas caricias. Tengo la espuma con olor a suave seducci&oacute;n y erotismo apasionado sobre mis pechos. Mi esposo acaricia mis pezones y me mira provocativamente. Fernando tambi&eacute;n distribuye la espuma entre mis piernas hasta que me hace cosquillas y vibro con el deseo de caricias m&aacute;s &iacute;ntimas.<\/p>\n<p>Pero no tan lejos todav&iacute;a. Con el chorro tibio que salpica de la ducha, volvemos a enjuagar nuestros cuerpos libres. El agua rueda por mis pezones y gotea por mi vello p&uacute;bico en un hilo fino.<\/p>\n<p>Juegos er&oacute;ticos en la ducha<\/p>\n<p>Agarra mi trasero y me da la vuelta, empuj&aacute;ndome un poco m&aacute;s cerca. Presiono mis senos contra la fr&iacute;a pared de la ducha, arqueo mi espalda y empujo mi trasero hacia afuera. Fernando empuja mis piernas para separarlas. Puedo ver las gotas de agua reunidas en la parte superior de mi feminidad, demor&aacute;ndose all&iacute; como si quisieran ser estimuladas antes de caer al suelo. Mi marido abraza mis pechos por detr&aacute;s, lo que se siente incre&iacute;blemente er&oacute;tico en ese momento. Amasa mis duros pezones, los frota de un lado a otro entre las yemas de sus dedos, aprieta mis senos y luego se agacha detr&aacute;s de m&iacute;. Un agradable escalofr&iacute;o cubre mi piel, ya estoy temblando de emoci&oacute;n y esperando que finalmente me toque donde fluyen mis nervios de lujuria.<\/p>\n<p>Cuando me toca all&iacute;, hago una mueca de deseo. Me muevo hacia atr&aacute;s. Fernando sigue recorriendo con sus dedos mi perla de amor, provocando que se agrande y con ganas de saborearla. Puedo sentir su lengua. Primero en mis nalgas, luego en el medio. Mete la cabeza debajo de mi regazo y en esta posici&oacute;n se las arregla para presionar sus labios en las puertas de mi placer. Prueba mi feminidad. Quiero saber hasta qu&eacute; punto mi excitaci&oacute;n ha afectado el sabor de mi lujuria. Me lame extensamente con placer y me provoca un primer y casi incontrolado gemido. Dentro de m&iacute; todo empieza a hervir y hervir. Estoy caliente. La piel de gallina que se forma en mi piel es excitaci&oacute;n pura.<\/p>\n<p>Mi marido sale de la ducha, se dirige a uno de los armarios del ba&ntilde;o de atr&aacute;s con una mirada misteriosa y vuelve con un consolador largo y curvo en la punta. Lo miro sorprendida. Todav&iacute;a no ten&iacute;amos un juguete sexual. Eso es nuevo. Inesperado pero emocionante. Cuando pasa mi primer asombro, siento curiosidad y quiero probar este juguete del amor. &iquest;C&oacute;mo ser&aacute; si no es su miembro natural el que me hace feliz, sino uno artificial?<\/p>\n<p>Juegos previos con el consolador<\/p>\n<p>Enjabona el juguete y lo frota suavemente entre mis piernas. Cierro los ojos y espero tensamente a ver qu&eacute; har&aacute;. Ya puedo sentir la punta del dildo desliz&aacute;ndose alrededor de mis nalgas, una y otra vez, hasta que accidentalmente se desliza en medio y descansa en la entrada de mi trastienda. Aguanto la respiraci&oacute;n. Nunca he&hellip;<\/p>\n<p>El consolador sigue jugando conmigo. Lo empuja de nuevo all&iacute; y me hace desear. Lujuria desconocida. Por primera vez en mi vida amorosa, sentir&eacute; algo en mi ano.<\/p>\n<p>&iexcl;Por fin me penetra!<\/p>\n<p>Y luego, infinitamente lento, como en c&aacute;mara lenta, el poderoso pene de mi marido se aprieta de repente entre mis muslos y se empuja m&aacute;s adentro de mi vulva, que suspira con el deseo del &eacute;xtasis. Me llena con su placer y se desliza hacia adelante y hacia atr&aacute;s mientras simult&aacute;neamente usa sus dedos para levantar un poco mis nalgas y nuevamente rotar el miembro artificial alrededor de mi ano. Ante mis ojos se disparan fantas&iacute;as que me marean. Estoy tratando de prepararme para el placer total, lo que puede sorprenderme.<\/p>\n<p>Mi esposo todav&iacute;a me deja en la oscuridad acerca de si quiere tomarme doblemente, si despertar&aacute; mi lujuria doblemente&#8230; Mis senos comienzan a apretarse. Primero en los pezones, que todav&iacute;a presiono contra la fr&iacute;a pared de azulejos. Entonces la sacudida se extiende hasta mis pechos. Es una de mis se&ntilde;ales de que mi cuerpo est&aacute; tratando de iniciar el orgasmo. Gimo fuerte y me abro completamente a mi hermoso captor para que pueda sentir lo lejos que he llegado al cl&iacute;max.<\/p>\n<p>Fernando me conoce bien. Entiende lo que mi cuerpo le dice. Me enjabona con cremoso gel entre mis nalgas y el &aacute;rea que va a hacer en un momento, particularmente persistentemente. Lleva mucho tiempo, me hace retorcerme. Hasta que est&aacute; seguro, absolutamente seguro, de que yo tambi&eacute;n lo quiero. Yo tambi&eacute;n lo quiero de verdad, tengo sed de &eacute;l y no puedo pensar en otra cosa. Todo lo que he vivido antes con &eacute;l no ser&aacute; comparable a lo que est&aacute; a punto de hacerme. Ya estoy temblando de placer. Y no s&eacute; qu&eacute; har&eacute; si cambia de opini&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>Sexo anal por primera vez<\/p>\n<p>Y finalmente siento el material fr&iacute;o y suave desliz&aacute;ndose en&eacute;rgicamente contra mi ano, brevemente alrededor de &eacute;l, luego presion&aacute;ndolo suavemente. Por primera vez en mi vida amorosa me conquistan analmente. No pens&eacute; que ser&iacute;a tan emocionante. Estoy sudando de placer y anticipaci&oacute;n. Mi regazo arde desde hace mucho rato, porque Fernando no deja de deleitarme con su masculinidad incansable de manera constante y persistente. Me presiono un poco contra la punta del consolador y trato de mantenerme relajada a pesar de mi tensi&oacute;n, que es casi insoportable en este punto de atr&aacute;s. Respiro profundamente, suspiro ruidosamente y lo asimilo, poco a poco. Y lo empuja maravillosamente dentro de mi burbujeante interior, que ya espera con m&aacute;s anhelo esta vara de amor desconocida, nunca sentida, que me masajea, calienta y despierta en m&iacute; sensaciones sexuales que no pueden ser m&aacute;s placenteras&#8230;<\/p>\n<p>Grito, me retuerzo y siento con un creciente deseo que realmente puedo aceptar esta cosa hasta el fondo. Estoy tan caliente, tan excitada por los h&aacute;biles juegos previos y por mis propios pensamientos, que mi trastienda casi lo devora. Fernando lo mueve de un lado a otro, a veces m&aacute;s r&aacute;pido, a veces m&aacute;s lento, con tal virtuosismo que mi deseo todav&iacute;a puede crecer de manera constante. Mis gemidos aumentan, mis suspiros aumentan, mis gritos llegan a un punto cr&iacute;tico. El fr&iacute;o de los azulejos no puede refrescarme. El calor que inunda mi cuerpo solo puede ser calmado por un cl&iacute;max redentor&#8230;<\/p>\n<p>Mi esposo a veces mueve el dildo al un&iacute;sono con su miembro, a veces solo &eacute;l, luego ambos en diferentes ritmos, con diferentes intensidades. La interacci&oacute;n de ambos me provoca el mayor &eacute;xtasis sexual que jam&aacute;s haya experimentado. M&aacute;s, m&aacute;s, m&aacute;s, m&aacute;s&hellip; ruge en mi cabeza.<\/p>\n<p>De ambos lados: &iexcl;&eacute;xtasis puro!<\/p>\n<p>El fino goteo de la ducha rueda por mi cuerpo, sobre mis senos, est&oacute;mago, se acumula en mi vello p&uacute;bico, finalmente rueda por mis muslos pero no puede refrescarme&#8230; Pronuncio los sonidos m&aacute;s traviesos, palabras que mi esposo quiz&aacute;s no haya escuchado antes de m&iacute;, y lo insto a que provoque mi orgasmo. Siento como si estuviera tratando con dos hombres al mismo tiempo. Esta noci&oacute;n me excita incre&iacute;blemente. Lleva mi excitaci&oacute;n al m&aacute;ximo y mi ansia de satisfacci&oacute;n no se detiene. Cierro los ojos e imagino que Fernando no es el &uacute;nico hombre que se mueve dentro de m&iacute;, no el &uacute;nico cuerpo cuya lujuria estoy sintiendo en este momento. El segundo hombre no tiene rostro, ni siquiera puedo ver su cuerpo, solo puedo definir su pene. Ese falo grande y c&aacute;lido, palpitando detr&aacute;s de m&iacute; donde ning&uacute;n miembro se hab&iacute;a atrevido a ir.<\/p>\n<p>Llego al cl&iacute;max, es como una fiebre que se ha apoderado de mi cuerpo que est&aacute; temblando y haciendo que mis sentidos sean incontrolables&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hojeo una revista femenina con desgana.&nbsp; Estoy aburrida. 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