{"id":41505,"date":"2023-04-09T02:12:53","date_gmt":"2023-04-09T02:12:53","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-09T02:12:53","modified_gmt":"2023-04-09T02:12:53","slug":"de-esposa-devota-a-devota-de-la-lujuria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/de-esposa-devota-a-devota-de-la-lujuria\/","title":{"rendered":"De esposa devota a devota de la lujuria"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41505\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Camila y yo somos de esas parejas que en cuanto se conocieron a temprana edad se enamoraron perdidamente,&nbsp; el uno del otro y as&iacute; ha sido hasta hoy, por m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de relaci&oacute;n. Me sent&iacute;a afortunado porque todas las ma&ntilde;anas nos despert&aacute;bamos mir&aacute;ndonos con amor.<\/p>\n<p>Con el tiempo el sexo si bien estuvo presente, dej&oacute; de ser lo primero en nuestra relaci&oacute;n. Eso no me gust&oacute; y convenc&iacute; a mi esposa de visitar a un experto en terapias de pareja. Acept&oacute; de inmediato. Con el pasar de los meses, la terapia comenz&oacute; a rendir frutos.<\/p>\n<p>Camila: si prometes no mal interpretar ni molestarte conmigo si te cuento algo que me tiene perturbada desde hace una semana&hellip;<\/p>\n<p>Yo: sabes que no hay rollos entre nosotros&hellip; puedes hablarme con libertad&hellip;<\/p>\n<p>Camila: no s&eacute; c&oacute;mo empezar&hellip;<\/p>\n<p>Yo: pues por el principio&hellip;<\/p>\n<p>Camila: el martes pasado, en la cita con el ginec&oacute;logo&hellip; y te prometo que&hellip;<\/p>\n<p>Yo: no necesitas prometerme nada, amor&hellip; te conozco desde que ten&iacute;as 14 y yo 13&hellip; o sea, hace 21 a&ntilde;os&hellip; habla con toda confianza&hellip;<\/p>\n<p>Camila: te amo, Renato&hellip; -le lanc&eacute; un beso- no recuerdo me haya pasado antes, pero ese d&iacute;a cuando el doctor G&aacute;lvez me toc&oacute; como siempre, me excit&eacute; como nunca&hellip; qu&eacute; me est&aacute; pasando, Rena?<\/p>\n<p>Yo: lo que nos dijo el terapeuta de acupuntura te pasar&iacute;a en forma gradual, pero al cabo lo notar&iacute;as&hellip; el problema est&aacute; en que tu cuerpo se est&aacute; desinhibiendo m&aacute;s r&aacute;pido que tu mente&hellip; ser&aacute; que te gust&oacute; y por ello sentiste verg&uuml;enza???<\/p>\n<p>Camila: mmmmm&hellip; ahora que lo dices&hellip; creo que es exactamente eso lo que me pas&oacute;&hellip; -hac&iacute;a poco acab&aacute;bamos de hacer el amor, pero la charla y su desnudo y expuesto cuerpo volvi&oacute; a revivir mi verga.- mmmm&hellip; veo que alguien quiere m&aacute;s fiesta&hellip; -tomando con sus manos el erecto miembro- en qu&eacute; pensabas, cochin&oacute;n&hellip; -y se la meti&oacute; casi entera en su ansiosa boca, iniciando una deliciosa mamada.-<\/p>\n<p>Yo: -mir&aacute;ndola a los ojos. Ella no paraba de comerse mi verga.- me excit&oacute; mucho saber que te calentaste cuando otro hombre te toc&oacute;&hellip;<\/p>\n<p>Camila: mmmmm&hellip; -dijo sin sacarse de la boca mi verga ni dejar de sostenerme la mirada.-<\/p>\n<p>Yo: -chupando sensualmente mi verga. El culito parado se reflejaba en el espejo, el co&ntilde;o latiendo.- Cami&hellip; me calienta mucho el imaginar que tienes otra verga penetrando tu h&uacute;medo co&ntilde;o mientras continuas mam&aacute;ndome la verga&hellip; &iquest;te gusta la idea?<\/p>\n<p>Camila: -sac&aacute;ndose la verga el tiempo justo para hablar, volvi&eacute;ndosela a meter, aumentando la velocidad y la intensidad de cada succi&oacute;n.- cuando estoy muy caliente como ahora&hellip; s&iacute;&hellip; creo que aceptar&iacute;a otra verga&hellip; pero tendr&iacute;a que ser la de un desconocido&hellip; no tendr&iacute;a cara para mirar a los ojos al tipo despu&eacute;s de eso&hellip; mmmm&hellip;<\/p>\n<p>Camila es una bella y curvil&iacute;nea mujer con la pinta t&iacute;pica de una modelo. Alta (1.74 m), delgada pero de voluptuosas formas, largas y contoneadas piernas. Estrechos los hombros, prominentes y proporcionados senos, breve la cintura, femeninamente anchas las caderas y un cincelado culo, conformado por dos redondas y firmes nalgas.<\/p>\n<p>Piel suave, tersa y blanca como la leche. Cabello negro, liso y largo hasta medio culo, enmarcaba un atractivo rostro. Frente amplia, dibujadas cejas, almendrados ojos marr&oacute;n, fina y recta nariz y sensuales y gruesos labrios en una generosa boca. En pocas palabras, una diosa.<\/p>\n<p>Tom&eacute; nota mental de cada una de sus palabras antes de dejarme llevar por la fulminante mamada que mi esposa, la &uacute;nica mujer con la que he estado, me estaba dando. Las ricas y poderosas succiones me llevaron r&aacute;pidamente a eyacular. En el momento que quise sacar mi verga para acabar en sus pechos, pues no le gustaba mucho ni mamar, ni menos tragarse el semen, sujet&oacute; con ambas manos mis gl&uacute;teos, empujando lo m&aacute;s profundo que aguant&oacute;, trag&aacute;ndose la mayor parte de mi l&iacute;quido seminal, cayendo sobre sus senos lo que por las comisuras de sus labios, se le escap&oacute;.<\/p>\n<p>Esa misma tarde fui a la tienda y llegu&eacute; con un dildo de importantes dimensiones que comenzamos a utilizar esa misma noche. Si bien nuestro matrimonio era feliz y manten&iacute;amos una activa, pero com&uacute;n vida sexual, durante el &uacute;ltimo a&ntilde;o el sexo en nuestra cama pr&aacute;cticamente hab&iacute;a desaparecido, sin dejar de ser tiernos y atentos el uno con el otro, pero desde aquella conversaci&oacute;n y posterior polvo, volvimos a tener relaciones todos los d&iacute;as.<\/p>\n<p>Unos cuantos meses pasaron y una tarde fue Camila quien lleg&oacute; con un vibrador. Durante la cena hablamos de nuestros d&iacute;as como siempre lo hacemos. Al terminar de lavar la vajilla y yo de secarla y guardarla, Cami, de la nada, espet&oacute;, -me tomar&iacute;a un cortito&hellip; me acompa&ntilde;as?- contest&aacute;ndole con una sonrisa de oreja a oreja. Los vasos se encontraban vac&iacute;os cuando me mostr&oacute; la nueva adquisici&oacute;n.<\/p>\n<p>Yo: por qu&eacute; quieres cambiar al capit&aacute;n&hellip; ya no te gusta???<\/p>\n<p>Camila: mira&hellip; te lo voy a contar&hellip; s&eacute; que una de tus fantas&iacute;as es penetrarme por el culo y quiero cumpl&iacute;rtela&hellip; y el capit&aacute;n es muy grande para eso&hellip; &eacute;ste, adem&aacute;s de ser m&aacute;s peque&ntilde;o, vibra y se mueve en espiral, mira. &ndash;activ&aacute;ndolo-.<\/p>\n<p>Yo: mir&aacute;ndola con ojos de amor- pensaba que despu&eacute;s de la &uacute;ltima vez, nunca m&aacute;s lo intentar&iacute;amos&hellip; te amo&hellip; supe de un truco que puede ayudarnos&hellip;<\/p>\n<p>Camila: -lamiendo el activo vibrador para luego dejarlo encima del cl&iacute;toris sobre la ropa.- no puedo esperar m&aacute;s para que me muestres ese truco&hellip;<\/p>\n<p>Yo: no tenemos que hacerlo, amor&hellip; -alz&aacute;ndola con mis brazos- vamos por el Capit&aacute;n al dormitorio&hellip; y anda pensando en un nombre para tu nuevo amigo&hellip;<\/p>\n<p>Camila: pensaba en petrolero.<\/p>\n<p>Yo: jajaja&hellip; me gusta&hellip; pero no quiero saber la raz&oacute;n del nombre&hellip;<\/p>\n<p>Camila: mejor as&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>A partir de esa noche y todas las siguientes follamos cada vez m&aacute;s lujuriosamente, en todas las poses posibles, tap&aacute;ndole todos sus orificios, muchas veces dos a la vez. Incluso en no pocas ocasiones, follamos dentro del carro estacionados en alguna parte a la vista y paciencia de todo aquel que pasara. En ninguna accedi&oacute; a que la tocaran otras manos.<\/p>\n<p>Una ma&ntilde;ana recibe una llamada con la noticia que una t&iacute;a abuela muy querida hab&iacute;a fallecido esa misma ma&ntilde;ana y que los servicios se llevar&iacute;an a cabo tres d&iacute;as despu&eacute;s. Salimos de viaje al sur, a la casa de sus abuelos, ese mismo d&iacute;a.<\/p>\n<p>Cerca de las 5 pm, entrando al camino de ripio, nos sorprendi&oacute; una fuerte tormenta, que nos oblig&oacute; a refugiarnos en una peque&ntilde;a pero bien surtida ferreter&iacute;a. En el mes&oacute;n se encontraba el due&ntilde;o, un tipo alto de mediana edad (55) (1.95 m) obeso y de calva, peque&ntilde;a en relaci&oacute;n al resto de &eacute;l, y redonda cabeza; el marido de su hijastra (1.70 m, robusto y musculoso cuerpo y cortos y gruesos brazos y piernas y un cliente (61) (un tanto m&aacute;s bajo que el due&ntilde;o, pero delgado, de manos y pies grandes y cano pelo.<\/p>\n<p>Por la radio nos enteramos que la crecida del r&iacute;o hac&iacute;a peligroso el tr&aacute;nsito por el &uacute;nico puente en kil&oacute;metros a la redonda y seg&uacute;n meteorolog&iacute;a las precipitaciones continuar&iacute;an por varias horas m&aacute;s. El posadero apag&oacute; la radio y al notar la inquisitiva mirada de mi esposa sobre &eacute;l, se&ntilde;al&oacute;.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n: es por si la luz se corta&hellip; debemos estar informados&hellip; oye Julio &ndash;dirigi&eacute;ndose al cliente- llama a tu esposa por si te atrasas o te matar&aacute;&hellip;<\/p>\n<p>Julio: chistosito&hellip; ac&aacute; todos saben que el &uacute;nico macabeo con t&iacute;tulo eres t&uacute;&hellip; solo dejaste el trono porque la santa de tu esposa nos dej&oacute; el a&ntilde;o pasado, que en paz descanse &ndash;dijo mientras se persignaba-<\/p>\n<p>Hern&aacute;n: sabes qu&eacute;, viejito!!! Tienes raz&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Todos: jajaja&hellip;<\/p>\n<p>Camila: lamento lo de su esposa don Nano&hellip;<\/p>\n<p>Hern&aacute;n: gracias, peque&ntilde;a&hellip; Nuno!!! &ndash;Dirigi&eacute;ndose a su yerno- baja solo las rejas&hellip; aprovechemos la luz natural&hellip; -mir&aacute;ndonos a todos- les puedo ofrecer caf&eacute;, t&eacute;, chicha de manzana y Borb&oacute;n. Para comer tengo carne asada de cabrito de ayer y arroz&hellip; ok&hellip; olvida lo que dije, Nuno&hellip; cierra todo&hellip; y ustedes&hellip; s&iacute;ganme&hellip;<\/p>\n<p>Camila camin&oacute; el trayecto charlando en la vanguardia de la fila junto a Hern&aacute;n. Detr&aacute;s de ellos &iacute;bamos en la misma con Nuno. Cerraba la procesi&oacute;n Julio con el celular en la mano, movi&eacute;ndolo, buscando se&ntilde;al. &ndash;es in&uacute;til, le dije y continu&eacute;.-<\/p>\n<p>Subimos una escalera que nos condujo a un amplia sala de estar. A la derecha un comedor con 12 sillas a su alrededor. Hern&aacute;n sent&oacute; a Camila en la cabecera con su supervisi&oacute;n, sent&aacute;ndose &eacute;l a su derecha solo para continuar con la charla.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n: -una vez estuvimos todos a la mesa.- Emiii! &ndash;casi de inmediato apareci&oacute; una mujer ni bonita ni fea, baja (1.49 m) delgada, escasa cintura, chato el culo, cortas las piernas, pero con un par de gruesos y sensuales labios en una generosa boca y un par de senos de antolog&iacute;a. F&aacute;cil copa C, perfectamente formados y naturales. Llevaba el negro, liso y largo cabello tomado en una cola de caballo.<\/p>\n<p>En la calle el agua ca&iacute;a a c&aacute;ntaros del cielo haciendo imposible ver m&aacute;s all&aacute; de dos metros de distancia. Hac&iacute;a fr&iacute;o, pero en el interior la temperatura f&aacute;cilmente rondaba los 25 grados. R&aacute;pidamente todos quedamos en manga corta y descalzos a sugerencia del anfitri&oacute;n.<\/p>\n<p>La que pens&eacute; era la criada iba sin zapatos y ataviada solo con un delantal de cocina de esos que se pasan por sobre la cabeza y se ajustan con una cuerda atada detr&aacute;s de la espalda. La pechera era blanca y corta, pues solo llegaba hasta poco m&aacute;s arriba de medio muslo. Carec&iacute;a de ropa interior, por lo que la mitad de sus sorprendentes senos quedaban expuestos.<\/p>\n<p>Emi era una menuda mujer con todo peque&ntilde;o menos sus sorprendentes senos coronados por breves aureolas y dos definidos y marrones pezones. Los toscos rasgos de su rostro eran suavizados por una sensual y generosa boca.<\/p>\n<p>Emi: diga se&ntilde;or&hellip;<\/p>\n<p>Hern&aacute;n: Calienta y sirve comida para los que ves&#8230; trae de todo en fuentes para que cada quien elija lo que quiere comer&hellip;<\/p>\n<p>Emi: al tiro, se&ntilde;or&hellip;<\/p>\n<p>Al dar la vuela notamos con mi esposa que Emi no llevaba ni siquiera calz&oacute;n. Los minutos pasaros y la conversaci&oacute;n continu&oacute; a pesar que Camila intervino cada vez con menos frecuencia hasta que en un momento dado, cay&oacute;.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n: -luego de notar que hac&iacute;a unos minutos su invitada presentaba un hostil silencio- que es lo que le incomoda, se&ntilde;ora Camila?<\/p>\n<p>Camila: qui&eacute;n es esa mujer? Por qu&eacute; la humillan de ese modo?<\/p>\n<p>Hern&aacute;n: le responder&eacute; en el mismo orden en el que pregunt&oacute;&hellip; Emi, diminutivo de Emilia, es mi hijastra&hellip; y nadie humilla a nadie&hellip; Ella hace lo que quiere y como su marido ac&aacute; presente le consciente en todos sus caprichos, si le place andar como la vieron, lo har&aacute;&hellip; a m&iacute; no me molesta, al contrario&hellip; refresca mi cansada vista&hellip;<\/p>\n<p>Julio: y la m&iacute;a&hellip;<\/p>\n<p>Todos: jajaja&hellip;<\/p>\n<p>En medio de las carcajadas, Emi comenz&oacute; a servir la mesa. En cada movimiento un pez&oacute;n se asomaba travieso y erecto. En cuanto se ubic&oacute; entre Hern&aacute;n y su yerno, ambos la manosearon con abierto descaro.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n: sonri&eacute;ndonos con picard&iacute;a- es igual a su difunta madre en todo sentido&hellip; F&iacute;sicamente y en el gusto por la verga&hellip; Al principio &ndash;se&ntilde;alaba mientras con la mano sac&oacute; un seno completo y lo bes&oacute;- Les dec&iacute;a que&hellip; en fin&hellip; les baste saber que a Nuno o a m&iacute; nos gusta compartirla con otros&hellip; Ac&aacute; Julio es uno de los afortunados&hellip;<\/p>\n<p>Julio: y vaya que s&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Termin&oacute; de servir entre chupadas y manoseos y comenzamos a comer. Durante casi 20 minutos solo se escuch&oacute; el sonido de dientes triturando, gargantas engullendo y cubiertos chocando con templada y alba loza. Dos salud fueron los &uacute;nicos instantes de bullicio sobre la mesa.<\/p>\n<p>Hern&aacute;n: -Emi recog&iacute;a lo &uacute;ltimo sobre la mesa. Dirigi&eacute;ndose a los comensales, pregunt&oacute;,- postre???<\/p>\n<p>Camila: cualquier helado&hellip;<\/p>\n<p>Emi: hay de chocolate y bocado&hellip;<\/p>\n<p>Camila: chocolate<\/p>\n<p>Yo: lo mismo<\/p>\n<p>Julio: bocado&hellip;<\/p>\n<p>Nuno: ya sabes cu&aacute;l y c&oacute;mo&hellip;<\/p>\n<p>Hern&aacute;n: igual pascual&#8230; &ndash;al retirarse Emi, se dirigi&oacute; a mi esposa- espero no le molesten nuestras costumbres&hellip;<\/p>\n<p>Al volver, Emi tra&iacute;a consigo dos baldes de lata de un gal&oacute;n cada uno, con helado hasta poco m&aacute;s de la mitad. Dentro del chocolate ven&iacute;an dos cucharas, pero ni envases ni barquillos&hellip; Entonces, tras dejar en el suelo al lado de Hern&aacute;n los dos baldes, se subi&oacute; a la mesa y sobre ella, de rodillas, erguida la espalda, perdida la mirada, se desnud&oacute; y estir&oacute; mirando al techo.<\/p>\n<p>De inmediato, el padrastro y el esposo dividieron el cuerpo en dos mitades a lo largo y cada uno en su lado, la cubri&oacute; con una gruesa capa de helado. En cuanto terminaron, Hern&aacute;n espet&oacute;, -el postre est&aacute; servido- y comenz&oacute; a lamer el hombro derecho de Emi.<\/p>\n<p>Yo: -mirando a Camila que no pod&iacute;a dejar de mirar a tres hombres pasar sus lenguas por el cuerpo de aquella caliente mujer.- parece que le gusta&hellip;<\/p>\n<p>Camila: mmm&hellip;<\/p>\n<p>Yo: por qu&eacute; no te sirves?<\/p>\n<p>Camila: puedo?<\/p>\n<p>Yo: quieres?<\/p>\n<p>Camila: no lo s&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>Yo: preferir&iacute;as estar en su lugar&hellip; ser t&uacute; el plato?<\/p>\n<p>Camila: mmmm&hellip; supongo que s&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Yo: debes estar segura&hellip;<\/p>\n<p>Camila: s&iacute;&hellip; quiero estar en su lugar&hellip;<\/p>\n<p>Yo: -al o&iacute;do de ella- entonces s&aacute;cate la ropa. Obedeci&oacute;. Su voluntad ya se encontraba supeditada a la b&uacute;squeda del placer. Una vez desnuda, le dije a Hern&aacute;n.- te cambio el plato&hellip;<\/p>\n<p>Hern&aacute;n: santa virgen qu&eacute; mujer&hellip; est&iacute;rate ac&aacute; preciosa&hellip; Nuno, m&aacute;s helado&hellip;<\/p>\n<p>Un minuto m&aacute;s tarde, los mismos comensales, se afanaban en sacar de la piel de mi esposa una delgada capa de helado. Hern&aacute;n de pronto, la gir&oacute; hasta quedar entre sus piernas y comenz&oacute; a lamer y chupar su co&ntilde;o, ano y cl&iacute;toris con maestr&iacute;a. Al mismo tiempo Julio y Nuno se afanaban cada uno con un seno. Camila aullaba de placer. Se retorc&iacute;a en convulsiones espont&aacute;neas, totalmente pose&iacute;da por la lujuria.<\/p>\n<p>El orgasmo no tard&oacute; en llegar. Al notarlo, los tres se retiraron d&aacute;ndole espacio a mi mujer, la que extra&ntilde;ada los mir&oacute;, exclamando &ndash;eso no m&aacute;s-, recibiendo como respuesta tres erectas y ansiosas vergas que atendi&oacute; una por una.<\/p>\n<p>Emi y yo mientras tanto, observ&aacute;bamos con evidente placer la escena. Cada uno toc&aacute;ndose sentado uno al lado del otro. En el momento en que Hern&aacute;n se encargaba del co&ntilde;o de Camila, con Emi nos miramos por un par de segundos y sin dudarlo m&aacute;s nos fundimos en un apasionado beso. Los besos continuaron hasta que con mis dedos anular y coraz&oacute;n derechos, penetr&eacute; de una sola estocada hasta el tope su empapada vagina. Abri&oacute; un poco m&aacute;s sus piernas y comenc&eacute; un furibundo y veloz sube y baja.<\/p>\n<p>Poco m&aacute;s de medio minuto m&aacute;s tarde Emi en medio de un prolongado grito, eyaculaba abundantemente, mojando todo a su alrededor, incluidos los dem&aacute;s, los que por cierto, ni se inmutaron de lo afanados que estaban con mi esposa. Sin misericordia continu&eacute; casi de inmediato con la misma dosis. Esta vez no me detuve, permitiendo que la esposa de Nuno, eyaculara, como posesa, 5 veces m&aacute;s seguidas.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; sobre mi verga estando sentado en mi silla, a un metro de mi esposa. Primero de espalda y luego de frente, le foll&eacute; el co&ntilde;o con rudeza contenida y chupe y mord&iacute; sus descomunales y firmes senos. Los gemidos de Emi se confund&iacute;an con los de Camila.<\/p>\n<p>Al mismos tiempo que le reventaba el co&ntilde;o a Emi, los tres extra&ntilde;os estaban decididos a no desaprovechar su oportunidad. Despu&eacute;s de dos primeros r&aacute;pidos, pero efectivos polvos, lleg&oacute; el turno de Julio. La follada de &eacute;ste dur&oacute; casi 15 minutos. Sin embargo, a diferencia de los anteriores, en medio, y tras dejarla en cuatro patas y seguir foll&aacute;ndola, Hern&aacute;n le ofreci&oacute; su verga, la que con avidez, mi esposa acept&oacute;.<\/p>\n<p>Mientras Emi rebotaba con sa&ntilde;a sobre mi verga. Camila era follada de igual modo por Julio en el co&ntilde;o y Hern&aacute;n por la boca. Nuno, en tanto, se afanaba con sus senos y el excitado y duro cl&iacute;toris. En cuanto acab&oacute; sobre sus redondas nalgas, con Hern&aacute;n se intercambiaron de posici&oacute;n de modo que el primero continu&oacute; con la follada al tiempo que el segundo limpiaba su verga en la boca de mi esposita.<\/p>\n<p>Por otros 20 minutos m&aacute;s se follaron a Camila entre Hern&aacute;n y Nuno. Un par de minutos antes, con Emi en medio de una cadena de orgasmos, eyaculaba dentro de ella. Luego, los comensales quedaron fuera de combate tras un arduo polvo. Me levant&eacute; y acarici&eacute; la frente de Camila, despej&aacute;ndola de mechones pegados por el sudor.<\/p>\n<p>Camila: te amo, Rena&hellip; eres el mejor&hellip; -bajando a&uacute;n m&aacute;s la voz- pero qued&eacute; con ganas&hellip;<\/p>\n<p>Yo: bandida&hellip; eso lo podemos solucionar&hellip; quieres que lo haga al tiro o&hellip;<\/p>\n<p>Camila: al tiro&hellip; quiero que ellos me vean&hellip;<\/p>\n<p>Ipso facto introduje mis dedos en su dilatado co&ntilde;o. El erecto cl&iacute;toris le palpitaba cuando iniciaba un veloz y aparentemente brusco sube y baja. Apoyando su peso en pies y codos, arque&oacute; la espalda instantes antes de comenzar a eyacular con abundantes fluidos. Segundos despu&eacute;s, apoyada en su codo derecho comenz&oacute; a chupar y succionar con &eacute;nfasis mi verga, reaccionando la misma prontamente, mientras le frotaba su cl&iacute;toris a veces lento a veces r&aacute;pidamente.<\/p>\n<p>El orgasmo fue la se&ntilde;al para dar vuelta a Camila y al borde de la mesa, mir&aacute;ndola a la cara y enfrente de 3 hombres y una mujer desconocidos, penetrarle el co&ntilde;o, iniciando una feroz follada. Tras unos minutos as&iacute;, de s&uacute;bito la di vuelta y con los pies apoyados en el suelo y el peso del cuerpo sobre la mesa, taladr&eacute; lenta e insistentemente su culo. Una vez la tuvo toda dentro, la foll&eacute; por casi 10 minutos hasta acabar, llen&aacute;ndole los intestinos con mi semen.<\/p>\n<p>Media hora m&aacute;s tarde con ducha de por medio, sentados a la mesa, cada uno con un trago en la mano, escuch&aacute;bamos en la radio que el temporal no amainar&iacute;a sino hasta el siguiente medio d&iacute;a por lo que las autoridades recomendaban a las personas a que si estaban seguras no se movieran de donde estaban.<\/p>\n<p>Apagamos la radio y Nuno se levant&oacute; de la mesa, se&ntilde;alando sin detenerse, -voy y vuelvo- desapareciendo detr&aacute;s de la puerta de entrada, cerr&aacute;ndola tras de s&iacute;. Seguimos charlando y bebiendo por casi 15 minutos cuando Nuno, empapado, volvi&oacute;.<\/p>\n<p>Puso sobre la mesa una bolsa transparentes con varias tabletas en su interior. Hern&aacute;n tom&oacute; la bolsa y luego de abrirla le pas&oacute; a Julio dos pastillas azules y &eacute;l mismo ingiri&oacute; una para pasarle el resto a Nuno, quien se ech&oacute; una a la boca y sin agua se la trag&oacute;. Cuando me ofrecieron a m&iacute;, tom&eacute; una y tras partirla, me tir&eacute; la mitad, guardando el resto. Ni Emi ni Camila se dieron por enteradas de lo que acababa de pasar.<\/p>\n<p>Al poco mi verga reaccion&oacute; en una dolorosa erecci&oacute;n. Puse la mano de Camila sobre ella y con ojos de s&uacute;plica, le dije, -te har&iacute;as cargo&hellip; me duele&hellip;- y de inmediato la llev&oacute; a su boca para iniciar una fren&eacute;tica mamada. Al levantar la vista Emy hac&iacute;a lo propio con la verga de Julio. Hern&aacute;n y Nuno, observaban sentados, mene&aacute;ndose la verga con decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Yo: voy a ayudar a Julio&hellip; te mando a los anfitriones&hellip;<\/p>\n<p>Por detr&aacute;s, en medio de ellos, al o&iacute;do les se&ntilde;al&eacute; que mi esposa necesitaba atenci&oacute;n. Ambos fueron en su auxilio sin m&aacute;s arengas de por medio. Dej&eacute; a Camila, gozando como loca al ser follada, a todo vapor, por el co&ntilde;o y la boca, por dos desconocidas vergas. Entonces me fui en pos de mi presa.<\/p>\n<p>Yo: -agach&aacute;ndome para quedar a la altura del o&iacute;do de Emi.- vi la lujuria en tus ojos cuando le follaba el culo a mi mujer&hellip; s&eacute; que quieres lo mismo&hellip; si es as&iacute;&hellip; p&iacute;demelo&hellip;<\/p>\n<p>Emi: -sac&aacute;ndose la ya dura verga de Julio de la boca- s&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Yo: quiero que digas, fuerte y claro, que quieres que te reviente las nalgas a vergasos&hellip;<\/p>\n<p>Emi: revi&eacute;ntame las nalgas a vergasos, por favor&hellip;<\/p>\n<p>Yo: entonces, peque&ntilde;a fiera, frota tu cl&iacute;toris y sigue devor&aacute;ndote el miembro de Julio&hellip; por favor&hellip;<\/p>\n<p>Con mi mano empuj&eacute; su espalda baja de modo de dejar su culito respingado y expuesto. Casi con ternura, penetr&eacute; con mi verga su mojado co&ntilde;o y con mi dedo &iacute;ndice su oscuro y depilado culo. A un cansino ritmo, taladraba su co&ntilde;o y ano al mismo tiempo, logrando al poco introducirle y alcanzar un respetable mete y saca por sus dos agujeros que mantuvimos por un par de minutos. Luego, comenc&eacute; con dos dedos y tras lograr lo mismo, intempestivamente extraje todo para de una iniciar una suave, pero constante invasi&oacute;n del ano con mi &aacute;vida verga.<\/p>\n<p>El orgasmo la sacud&iacute;a al mismo tiempo que llegaba al final del t&uacute;nel e iniciaba una tiernamente brusca follada que de manera progresiva aument&oacute; la velocidad e intensidad en cada embestida. Al mirar para el lado, Camila experimentaba en la misma pose que Emi las mismas sensaciones que ella.<\/p>\n<p>Luego de un rato, el culo de Emi recib&iacute;a mi verga con facilidad y gozo. De pronto detuve el polvo para dejar a Julio sentado con el co&ntilde;o de Emi cabalgando sobre su verga y los senos a la altura de su boca. En seguida, con mi mano en su espalda, carg&oacute; todo su peso sobre el torso del viejo, respingando el culo en el proceso para de una penetrar por su dilatado culo. Una vez estuvimos acomodados los tres, iniciamos una tremenda follada a dos pistones que sac&oacute; roncos aullidos de la garganta de la peque&ntilde;a Emi.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s, la menuda y caliente Emi entraba en una serie de orgasmos que la mantuvieron por largos minutos y hasta que acabamos con Julio casi al un&iacute;sono, en un intenso y lascivo estado de placer. En los instantes finales su cabeza se mov&iacute;a como si fuera la de una mu&ntilde;eca de trapo. De su boca pod&iacute;a escucharse un continuo ahhhh&hellip; el que una vez recuperado el aliento, volv&iacute;a a emitir.<\/p>\n<p>Tras acabar dentro de Emi, nuestras vergas siguieron como si nada por lo que sin dudarlo, continuamos tal cual por un buen rato. Con Julio nos follamos por horas a la menuda Emi, manteni&eacute;ndole tapados siempre dos orificios a la vez. Misma dosis recibi&oacute; Camila<\/p>\n<p>En un momento dado, comenzamos a rotar entre los cuatro por las dos hembras de modo que pude follarme todos los agujeros de las dos m&aacute;s de una vez acabando una vez m&aacute;s en Emi y otra en Camila.<\/p>\n<p>Dos horas despu&eacute;s del amanecer y sin pegar una pesta&ntilde;a en toda la noche, nos despedimos de todos para continuar con el viaje. Ni el desastre natural que presenci&aacute;bamos le borraba la sonrisa y mirada enso&ntilde;adora que exhib&iacute;a mi hermosa esposa. Luego de media hora de un c&oacute;modo y silencioso viaje, durante el cual, Camila chup&oacute; mi verga hasta extraerle todo, llegamos a nuestro destino.<\/p>\n<p>Camila: -justo antes de abrir la puerta del carro, de pronto y aprop&oacute;sito de nada, espet&oacute;, &#8211; s&iacute;&hellip; no veo nada de malo&hellip;<\/p>\n<p>Yo: de qu&eacute; hablas, amor&hellip;<\/p>\n<p>Camila: que me gustar&iacute;a irnos una noche antes para pasarla con ellos&hellip; tal vez la pr&oacute;xima que vez que los vea sea en 7 o 10 a&ntilde;os m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>Tal y como Camila lo pidi&oacute; partimos con el crep&uacute;sculo del d&iacute;a se&ntilde;alado. Todo ese d&iacute;a estuvo el cielo encapotado, anunciando lluvia. Llegamos minutos despu&eacute;s que el diluvio se volv&iacute;a a desatar. Le ferreter&iacute;a estaba abierta y se ve&iacute;an m&aacute;s siluetas que la vez anterior. Camila sonri&oacute; antes de bajar.<\/p>\n<p>Si les gust&oacute; este relato, en otro les cuento qu&eacute; pas&oacute; durante esa larga y lujuriosa noche y todo el siguiente d&iacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>8 Camila y yo somos de esas parejas que en cuanto se conocieron a temprana edad se enamoraron perdidamente,&nbsp; el uno del otro y as&iacute; ha sido hasta hoy, por m&aacute;s de 20 a&ntilde;os de relaci&oacute;n. Me sent&iacute;a afortunado porque todas las ma&ntilde;anas nos despert&aacute;bamos mir&aacute;ndonos con amor. 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