{"id":41542,"date":"2023-04-11T22:00:00","date_gmt":"2023-04-11T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-11T22:00:00","modified_gmt":"2023-04-11T22:00:00","slug":"masajes-con-final-feliz-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/masajes-con-final-feliz-parte-2\/","title":{"rendered":"Masajes con final feliz (parte 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41542\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>(&hellip;) Con esa pija dura uniendo nuestras conchas, volvimos a acabar, esta vez, en el mismo instante. Nos fundimos en un beso y en un abrazo que se sent&iacute;a como si estuvi&eacute;semos envueltas en llamas. Totalmente empapadas en sudor y en nuestros propios jugos, sin dejar de abrazarnos, ca&iacute;mos rendidas en la cama. Apoy&eacute; mi cabeza en su pecho, mientras su respiraci&oacute;n agitada me hac&iacute;a sentir muy feliz.<\/p>\n<p>Sal&iacute; del tranc&eacute; cuando son&oacute; su celular, el cual estaba sobre la mesa de luz. Lo tom&oacute;, ley&oacute; algo, respondi&oacute;. &ldquo;Tengo que juntarme con una amiga. Est&aacute; cerca. &iquest;Le puedo decir que venga?&rdquo;. Me pregunto. Me sent&iacute;a totalmente agotada, sin fuerzas, pero con ganas de m&aacute;s. Ante mi silencio, volvi&oacute; a hablar. &ldquo;Es buena onda. Adem&aacute;s, tiene un regalo para vos. Estoy segura que te va a encantar. &iquest;Le digo que venga?&rdquo;. Como un aut&oacute;mata le dije: &ldquo;S&iacute;, pero r&aacute;pido&rdquo;.<\/p>\n<p>Quince minutos despu&eacute;s, alguien toc&oacute; el timbre. Camila se levant&oacute; de la cama de un salto y fue a contestar el portero el&eacute;ctrico. Sent&iacute; el sonido del timbre al abrir la puerta de abajo. Minutos despu&eacute;s, vi parada en la puerta de mi habitaci&oacute;n a una rubia alta, enfrascada en un vestido de l&aacute;tex rojo, dejando asomar por el escote a las tetas m&aacute;s hermosas que vi en mi vida. &ldquo;Huelo a diversi&oacute;n&rdquo;, coment&oacute; divertida. Me sent&eacute; en la cama cubri&eacute;ndome las tetas con la almohada. Camila lleg&oacute; por atr&aacute;s de la invitada y la tom&oacute; de la cintura. Abigail gir&oacute; su cabeza y se comieron la boca con intensidad. Una de las manos de mi masajista se perdi&oacute; debajo del vestido rojo. Not&eacute; de inmediato el regalo de la rubia.<\/p>\n<p>Sin separar sus bocas avanzaron lentamente hacia la cama. Camila cay&oacute; de espaldas, riendo a carcajadas. Con gran maestr&iacute;a, Abigail se baj&oacute; el cierre que el vestido ten&iacute;a por detr&aacute;s, liberando sus dos enormes y hermosas tetas. Debajo, ten&iacute;a una peque&ntilde;a tanga roja de encaje. A pesar del diminuto tama&ntilde;o, la tela lograba contener perfectamente lo que all&iacute; guardaba. Camila se acerc&oacute; a m&iacute;, me quit&oacute; la almohada y me bes&oacute;. Me distraje por unos momentos saboreando esa boca que ya me era familiar, hasta que not&eacute; que una mano grande, pero delicada, me acariciaba el pelo. Gir&eacute; la cabeza y la vi de pie junto a la cama, hermosa e imponente, con sus tetas apunt&aacute;ndome hacia la cara.<\/p>\n<p>La tom&eacute; de la cintura y la atraje hacia m&iacute;. Fue la primera vez que acarici&eacute; y chup&eacute; unas tetas operadas, y la primera sensaci&oacute;n fue maravillosa. Duras, de una redondez perfecta y muy calientes. Lo primero que hice, fue tocar ambas al mismo tiempo, usando mis dos manos. Despu&eacute;s, apoy&eacute; mi cabeza entre ellas, como si fuera una c&oacute;moda almohada. &ldquo;&iquest;Te gustan?&rdquo;, me pregunt&oacute;. &ldquo;Las amo&rdquo;, respond&iacute;. De inmediato, me atrajo hacia ellas haciendo que se las chupe. Fui directamente al pez&oacute;n izquierdo, al cual le pas&eacute; la lengua como si de una paleta se tratara. Bes&eacute; toda la superficie, mientras apretaba con fuerza. Sent&iacute; como alguien me tocaba la concha. Era Camila. No la ve&iacute;a, pero la sent&iacute;a hermosamente. Estaba al lado m&iacute;o, arrodillada, chup&aacute;ndole la pija a Abigail.<\/p>\n<p>Verla ah&iacute; abajo fue tan perfecto como una alucinaci&oacute;n maravillosa. Abigail, despampanante, con unas curvas terribles, el pelo rubio sedoso hasta la cintura, tetas de ensue&ntilde;o&hellip; y la pija m&aacute;s hermosa que vi en la vida. Totalmente recta, larga, gruesa, venosa. Y como broche de oro, dos test&iacute;culos perfectamente redondos, similares a un par de ciruelas maduras. Si mi destino fuese morir atorada, deseo con toda mi energ&iacute;a que sea por esa pija. Por m&aacute;s que se esforzaba, se le hac&iacute;a imposible a Camila com&eacute;rsela toda. A pesar de que nos conoc&iacute;amos hace apenas poco m&aacute;s de una hora, me sent&iacute; en la obligaci&oacute;n de ayudarla. Al notar mi deseo, Abigail retrocedi&oacute; algunos pasos, indic&aacute;ndonos que nos arrodill&aacute;ramos. Obedientes, lo hicimos. A pesar de que ya hab&iacute;a compartido la pija de mi cu&ntilde;ado con mi hermana, esto era totalmente diferente. La pija de Abigail podr&iacute;a degustarse, sin problema, por m&aacute;s de tres o cuatro bocas a la vez. Su forma, su textura, su sabor&hellip; y el hecho de mirar para arriba y ver que la portadora de semejante pedazo era una mujer con rostro de princesa, hac&iacute;a de la experiencia algo totalmente &uacute;nico y excitante. Mi boca iba de sus test&iacute;culos a la boca de Camila, de la boca a la cabeza. Intent&eacute; varias veces com&eacute;rmela toda, y la sensaci&oacute;n de ahogo fue incre&iacute;ble. Su pija llenaba cada espacio en mi boca, no dejando ni el m&aacute;s m&iacute;nimo sitio para poder respirar. Entre arcadas y besos logramos poner esa preciosura al m&aacute;ximo. Abigail nos tom&oacute; a ambas por el pelo, haciendo que la miremos a los ojos. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n la quiere primera?&rdquo;, pregunt&oacute; con voz totalmente seductora. Sin dejar pensar a mi compa&ntilde;era, me apresur&eacute; a contestar: &ldquo;Yo, por favor. D&aacute;mela a m&iacute;&rdquo;. La rubia sonri&oacute;, la morocha solt&oacute; una carcajada.<\/p>\n<p>Abigail nos tom&oacute; de las manos y nos ayud&oacute; a ponernos de pie. Me bes&oacute; en los labios. Camila se sum&oacute; y nos dimos un beso intenso y h&uacute;medo. Sent&iacute; como su pija dur&iacute;sima se me clavaba en el vientre. La tom&eacute; con una mano y la arrastr&eacute; hacia la cama. Camila se adelant&oacute; y se acost&oacute; en el centro. Me puse en cuatro, acercando mi boca a su concha. Por detr&aacute;s, la rubia empez&oacute; a chuparme el culo. En eso estaba, cuando en un breve momento de lucidez, atraves&oacute; y se me instal&oacute; en la mente una idea perturbadora: si esa pija entraba por ah&iacute;, me iba a destruir. &ldquo;Por la cola no&rdquo;, alcanc&eacute; a decir, cuando sent&iacute; como esa pija me llenaba la concha de una sola embestida, para comenzar a apu&ntilde;alarme con una fuerza y una velocidad que no ten&iacute;an ning&uacute;n sentido. Mis gemidos inundaron la habitaci&oacute;n y, estoy casi segura, que todo el edificio. Se me hac&iacute;a dif&iacute;cil dedicarle la atenci&oacute;n necesaria a la concha de Camila, por lo que atin&eacute; a estirar un brazo y agarrar a mi &ldquo;consu&rdquo;, para met&eacute;rselo de una a mi morocha favorita. Trat&eacute; de seguir el ritmo fren&eacute;tico de la cogida que me estaba pegando Abigail, pero se me hac&iacute;a imposible. Acab&eacute; con una gran explosi&oacute;n, acompa&ntilde;ada de un grito que me aturdi&oacute; a m&iacute; misma, ba&ntilde;ando a la hermosa pija que me estaba rompiendo toda. Ca&iacute; rendida sobre el vientre de Camila, pero no por ello la rubia baj&oacute; la intensidad de la cogida.<\/p>\n<p>Sent&iacute; como &ldquo;consu&rdquo; dejaba mi mano, pasaba sobre mi espalda y lo tomaba Abigail. De inmediato lo sent&iacute; apoyado en mi culo. Duro, mojado por los jugos de Camila, entr&oacute; de inmediato. Estaba totalmente abierta y entregada. &ldquo;&iquest;Queres que Abi te rompa el culito, beb&eacute;?&rdquo;, pregunt&oacute; la morocha. En un susurro casi inaudible, respond&iacute;: &ldquo;S&iacute;, por favor&rdquo;.<\/p>\n<p>La sensaci&oacute;n que me invadi&oacute; al sentir esa tremenda pija al entrar sin pre&aacute;mbulos en mi culito, no la puedo comparar con nada. A pesar de su inmenso grosor y de mi estrechez anal, entr&oacute; con una suavidad demoledora. &iquest;Contradictorio? Lo admito. Pero me cuesta describir con palabras esa sensaci&oacute;n. Placer, dolor, entrega total. Me penetr&oacute; con una fuerza arrolladora, mientras Camila sonre&iacute;a y se met&iacute;a con gran goce a mi &ldquo;consu&rdquo;. Los gemidos de las tres crearon una melod&iacute;a de placer comparable con el m&aacute;s dulce canto de &aacute;ngeles. No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo pas&oacute;. Minutos, horas, d&iacute;as. La voz de Abigail me devolvi&oacute; a la realidad al preguntar &ldquo;&iquest;a d&oacute;nde quer&eacute;s la lechita?&rdquo;. A lo que respond&iacute;: &ldquo;ll&eacute;name el culo de leche&rdquo;. Eso pareci&oacute; encenderla m&aacute;s, lo que hizo que aumente el ritmo de sus arremetidas. Camila se arrodillo de un salto y meti&oacute; el consolador en mi concha, mientras masajeaba los huevos de la rubia. Sent&iacute; como esa hermosa pija estallaba adentro m&iacute;o, descargando una gran cantidad de semen, en el mismo instante en el que un orgasmo triple me paralizaba el cuerpo. De mi culo, la pija pas&oacute; directamente a la boca de mi masajista. Ca&iacute; nuevamente rendida sobre la cama, totalmente extasiada, dolorida y mareada. Sent&iacute; como una boca tibia se met&iacute;a entre mis nalgas y succionaba el c&aacute;lido l&iacute;quido que empezaba a desbordar. Luego de unos instantes, sent&iacute; un sonido atronador que me oblig&oacute; a llevarme las manos a mis o&iacute;dos, mientras un cuerpo caliente y liviano se desplomaba sobre m&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;Callate y qu&eacute;date quieta&rdquo;, dijo Camila, con una voz &aacute;spera y firme que jam&aacute;s pens&eacute; que podr&iacute;a salir de su boca. Abigail, con todo el peso de su cuerpo sobre m&iacute;, comenz&oacute; a convulsionar. Cay&oacute; hacia un costado y pude ver un agujero en su cabeza, del cual emanaba un rio de sangre, ti&ntilde;endo su rubia cabellera de rojo. Segundos despu&eacute;s, se qued&oacute; quieta, con sus grandes ojos desorbitados. Totalmente desorientada, gir&eacute; lentamente mi cabeza hacia el costado derecho de la habitaci&oacute;n, en donde se encontraba un gran espejo. La imagen que all&iacute; vi me pareci&oacute; algo totalmente surrealista: Camila desnuda, de pie frente a la cama, con ese hermoso pelo totalmente alborotado y una media sonrisa encantadora, con una gran pistola entre las manos, apuntando hacia m&iacute;. &ldquo;Si te moves, perdes. &iquest;Me entendiste, beb&eacute;?&rdquo;.<\/p>\n<p>A pesar de la larga noche que ven&iacute;amos afrontando, la fiesta reci&eacute;n estaba a punto de comenzar.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>(&hellip;) Con esa pija dura uniendo nuestras conchas, volvimos a acabar, esta vez, en el mismo instante. Nos fundimos en un beso y en un abrazo que se sent&iacute;a como si estuvi&eacute;semos envueltas en llamas. 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