{"id":41553,"date":"2023-04-12T22:00:00","date_gmt":"2023-04-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-12T22:00:00","modified_gmt":"2023-04-12T22:00:00","slug":"se-la-chupe-a-mi-policia-favorito-con-mucho-carino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/se-la-chupe-a-mi-policia-favorito-con-mucho-carino\/","title":{"rendered":"Se la chup\u00e9 a mi polic\u00eda favorito con mucho cari\u00f1o"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41553\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Relato aqu&iacute; la tercera parte de mis experiencias.&nbsp; Contin&uacute;o lo acontecido en mi segunda publicaci&oacute;n. En mis relatos anteriores me describo f&iacute;sicamente a detalle.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de llenarme de cremita, el taxista me dio unos minutos para descansar mientras se fumaba un cigarro. Yo segu&iacute;a en el asiento del copiloto, sin creer lo que hab&iacute;a pasado, sent&iacute;a como su leche me escurr&iacute;a por dentro. Cuando se me pas&oacute; un poco el calor me levant&eacute; y sal&iacute; del auto para vestirme y acomodar mi ropa y cabello lo mejor que pude. El taxista ya iba en su segundo cigarro. Yo sent&iacute;a su mirada indiscreta y descarada mientras me acomodaba el vestido y me trataba de peinar. &ldquo;M&iacute;rate ahora, si antes parec&iacute;as una prostiputa ahora te ves toda cogidota, el maquillaje corrido, las gre&ntilde;as desarregladas, tu vestido arrugado y empapado en sudor.&rdquo; Me dec&iacute;a mientras terminaba de fumar. Eso me hizo sentir en parte enojada por que aun despu&eacute;s de hacer lo que quiso conmigo me trataba como a una callejera de lo peor, pero tambi&eacute;n me gustaba tener su atenci&oacute;n. Me acerqu&eacute; y le bes&eacute; los labios con ternura, sent&iacute; un apretoncito en mi pompi izquierda. Tir&oacute; la colilla de su cigarro y sac&oacute; unos billetes, los arrug&oacute; y los meti&oacute; en mi escote entre mis dos pechos. &ldquo;Te lo ganaste tetona, ahora si te ves como una prostiputa, con tu propina asomada entre las tetas, no seas codiciosa y d&eacute;jatela hasta que llegues a tu pocilga.&rdquo; Le respond&iacute; con otro besito. &ldquo;&Oacute;rale puta mete tus dos nalgotas en el coche, te llevo aqu&iacute; cerca&rdquo; Le hice caso y cerr&eacute; la puerta con cuidado de no azotarla. Siendo discreta mir&eacute; mi escote, apenas pude distinguir dos billetes de 20 pesos y uno de 50. La primera vez que me hac&iacute;an el amor por dinero y hab&iacute;a sido por 90 pesos. Me sent&iacute;a humillada y enojada pero me excitaba sentirme debajo de &eacute;l, sentir que &eacute;l mandaba y que me hab&iacute;a premiado con una propina.<\/p>\n<p>Le indiqu&eacute; que me dejara donde estaba la estaci&oacute;n de Metrob&uacute;s enfrente de la plaza comercial donde nos encontramos por primera vez. Esa estaci&oacute;n est&aacute; a unos pocos pasos de la entrada de mi fraccionamiento, pero le quise hacer creer que tomar&iacute;a el Metrob&uacute;s por precauci&oacute;n. Se detuvo justo en las escaleras del puente peatonal que te lleva al and&eacute;n del Metrob&uacute;s, alrededor de esas escaleras hay muchos puestos de tacos y tortas.<\/p>\n<p>&ldquo;Adi&oacute;s amor&rdquo; le dije inclin&aacute;ndome hacia el para besarlo.<\/p>\n<p>&ldquo;Nada de amor puta, abre el hocico&rdquo; le hice caso, se escuch&oacute; como jal&oacute; saliva y escupi&oacute; un gargajo grande dentro de mi boca. &ldquo;Si te vuelvo a ver en la calle te violo y te meto una madriza de esas que s&eacute; que te encantan pendejita, puta mierdera. B&aacute;jate de mi carro hija de la chingada&rdquo; Aunque lo dijo con voz fuerte y seca. Sent&iacute; algo de burla y satisfacci&oacute;n en su tono de voz.<\/p>\n<p>Me tragu&eacute; su regalo y me baj&eacute; del taxi algo asustada.<\/p>\n<p>Desde el momento en que abr&iacute;a la puerta sent&iacute; la mirada de todos los que estaban comiendo en los puestos y de los que los atend&iacute;an. Ya varias veces hab&iacute;a comprado ah&iacute;, estaba segura de que varios me reconocer&iacute;an. Escuch&eacute; como arranc&oacute; el taxi y se fue, no voltee a mirarlo pues me distraje con los silbidos y gritos de todos los hombres que me estaban viendo. Y no los culpo.<\/p>\n<p>Mientras viajaba en el taxi me mir&eacute; al espejo, mi apariencia era terrible. El delineador de los ojos escurrido, el labial manchaba mis mejillas, mi cabello estaba hecho un desastre, por m&aacute;s que me acomodara el vestido seguro mi ropa interior se asomaba y transparentaba pues estaba empapado en sudor. Y como toque final, los billetes que se asomaban desde mi llamativo escote.<\/p>\n<p>Desde ese punto eran casi cien metros hasta la caseta de vigilancia del fraccionamiento. No me pude haber tardado m&aacute;s de tres minutos en cruzarlo, a&uacute;n con el vestido zanc&oacute;n y los tacones. Pero me pareci&oacute; eterno el recorrido. Sent&iacute;a la mirada de muchos hombres sobre de m&iacute; y varios de ellos me conoc&iacute;an, los llegu&eacute; a saludar en muchas ocasiones y les hab&iacute;a comprado comida varias veces. Bast&oacute; ese instante para que me perdieran la estima. Se atrevieron a gritarme cosas como &ldquo;&iexcl;Para eso me gustabas chula!&rdquo; o &ldquo;!Ya llegaron las tortas de ni&ntilde;a fresa!&rdquo;. El que m&aacute;s recuerdo fue cuando pas&eacute; al lado del puesto de los licuados. Se llama Rom&aacute;n, casi cada ma&ntilde;ana le compraba mi jugo de naranja y durazno. Siempre me lo ten&iacute;a listo justo a la hora. Reci&eacute;n hecho. A veces ni siquiera me lo cobraba y brome&aacute;bamos un rato antes de irme a la universidad.<\/p>\n<p>&ldquo;Ay mamita, con esas naranjotas me hago un jugo&rdquo; me dijo Rom&aacute;n mientras pasaba al lado de su puesto. Me detuve unos instantes para saludarlo. Como estaba ya entre dos puestos, casi no me ve&iacute;an.<\/p>\n<p>&ldquo;!Romaaan! No digas esas cosas, nos conocemos&hellip;&rdquo; le dije fingiendo estar enojada.<\/p>\n<p>&ldquo;No si te reconoc&iacute; en cuanto te bajaste del taxi. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute;? &iquest;Eso del estudio no es lo tuyo y ya te dedicar&aacute;s a otra cosa?&rdquo; Me dijo &eacute;l y me sonroj&eacute; mucho.<\/p>\n<p>&ldquo;No digas tonter&iacute;as Rom&aacute;n&rdquo; Segu&iacute;a fingiendo mi enojo. &ldquo;Ya mejor me voy, gusto en verte&rdquo;<\/p>\n<p>Le dije mientras el miraba descaradamente mi escote.<\/p>\n<p>&ldquo;No pues espero que me tomes a cuenta los licuados que te he regalado&rdquo; me dijo sonriendo.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;A cuenta para qu&eacute;?&rdquo; le pregunte todav&iacute;a m&aacute;s sonrojada.<\/p>\n<p>&ldquo;No pues con raz&oacute;n dejaste la escuela, cero sesos&rdquo; Se burl&oacute;. Yo me re&iacute; y me desped&iacute;. Camin&eacute; los pocos metros que faltaban para la caseta de vigilancia del fraccionamiento. Pas&oacute; lo inevitable.<\/p>\n<p>Fernando el vigilante estaba s&oacute;lo en la caseta, no tard&oacute; en darse cuenta que yo me aproximaba. Fij&oacute; la mirada en m&iacute;, en mis piernas. En mis pechos que sent&iacute;a como brincaban cada que apoyaba mis tacones en el duro pavimento.<\/p>\n<p>&ldquo;Angie, ya de regreso&hellip; &iquest;Todo bien? La veo algo mal&hellip;&rdquo; me dijo con voz preocupada.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola Fernando, si todo bien, no te preocupes, nos vemos luego&rdquo; lo que m&aacute;s me importaba en ese momento era llegar r&aacute;pido al departamento sin llamar la atenci&oacute;n. Evitando que me viera alg&uacute;n vecino en ese estado o que alguien me hiciera preguntas.<\/p>\n<p>&ldquo;No no no, como crees? D&eacute;jame acompa&ntilde;arte hasta tu edificio, si quieres contarme que te pas&oacute;, est&aacute; bien. Si no, no importa, pero quiero que llegues bien a tu departamento&rdquo; me dijo con un tono que me pareci&oacute; lindo. Como me quer&iacute;a mover r&aacute;pido y no quedarme a discutir con &eacute;l, prefer&iacute; aceptar que me acompa&ntilde;ara: &ldquo;Si Fernandito, muchas gracias, eres un amor.&rdquo;<\/p>\n<p>Comenzamos a caminar en silencio, s&oacute;lo se escuchaban las aves y el sonido de mis tacones al golpear el concreto. Yo aceleraba cada vez m&aacute;s el paso por la prisa de querer llegar cuanto antes. Sin querer, mi tac&oacute;n derecho se ator&oacute; en un hueco del pavimento, desprendi&eacute;ndose. Exclam&eacute; &ldquo;Aaaay&rdquo; y me lade&eacute; hacia Fernando que caminaba a mi lado derecho, casi cayendo si no fuera porque el alcanz&oacute; a sostenerme con su cuerpo y poniendo sus manos una en mi espalda y la otra sosteniendo mi brazo izquierdo. &ldquo;Cuidado se&ntilde;orita, ya rompi&oacute; su tac&oacute;n Angie. Por caminar a aprisa.&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias Fernandito, me salvaste.&rdquo; Me di cuenta que ten&iacute;a su mirada clavada en mi escote. Seguramente en ese momento se dio cuenta que tra&iacute;a varios billetes ah&iacute; metidos. Apoy&aacute;ndome en &eacute;l, me incorpor&eacute; y me logr&eacute; parar sobre mi pie izquierdo y la punta de mi pie derecho. Fernando se agach&oacute; y levant&oacute; el tac&oacute;n de mi zapato derecho que se hab&iacute;a desprendido. Me lo dio y lo guard&eacute; en bolsito. &ldquo;Lo bueno es que ya falta menos para llegar, si quiere ap&oacute;yese en mi Angie y la ayudo a caminar&rdquo; me dijo con tono lindo y amable.<\/p>\n<p>&ldquo;Si Fernandito, muchas gracias, siempre salv&aacute;ndome. Llegando al departamento lo pego con cola loca.&rdquo; Levant&eacute; mi brazo derecho para que se acercara y poderme apoyar en &eacute;l. Pero en vez de eso me abraz&oacute; fuertemente. Sent&iacute; su mano derecha en mi espalda alta que estaba desnuda por el escote del vestido y su mano izquierda la puso en mi espalda baja. Sent&iacute; como me empujaba fuertemente hacia &eacute;l. Mis pechos se aplastaban entre los cuerpos de ambos. Mis senos sent&iacute;an su pecho c&aacute;lido. Me pareci&oacute; muy lindo ese gesto, me sent&iacute; apreciada por un amigo. Acerqu&eacute; mi cabeza a la de &eacute;l, sent&iacute; su olor a desodorante AXE mezclado con sudor. Tambi&eacute;n ten&iacute;a la cabeza algo sudada por el calor de esa tarde. Pero si al no le importaba abrazarme aunque yo estuviera toda sudada a mi tampoco me enojaba sentir su sudor de &eacute;l. &ldquo;Siempre que yo pueda apoyarla, lo voy a hacer se&ntilde;orita Ang&eacute;lica. P&oacute;rtese bien conmigo y yo la voy a cuidar&rdquo; me pareci&oacute; muy cari&ntilde;oso ese comentario que me dijo de cerca. Le dije &ldquo;Gracias Fernandito, siempre me pongo contenta cuando te veo&rdquo;. En ese momento sent&iacute; que su mano izquierda bajo de mi espalda a mi pompi derecha. &ldquo;Y se va poner todav&iacute;a m&aacute;s contenta despu&eacute;s de hoy&rdquo; me dijo y en cuanto reaccion&eacute; le quite su mano de mi pompi con mi mano derecha. Me sent&iacute; confundida, me separ&eacute; de &eacute;l, terminando el abrazo. Lo mir&eacute; a los ojos y le sonre&iacute;. Muchas gracias Fernandito eres muy lindo, perd&oacute;n, ya quiero llegar al departamento.&rdquo;<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a el de lado y pas&eacute; mi brazo derecho por detr&aacute;s de su espalda y agarrando su hombro derecho con mi mano. Puso su mano izquierda en mi cintura, sent&iacute; como acarici&oacute; un poco la parte lateral de mi abdomen. &ldquo;Que bonito vestido, me gusta la tela suavecita y a usted se le ve muy bien se&ntilde;orita Angie&rdquo; me dijo con tono amable, le respond&iacute; que gracias y &eacute;l continu&oacute; hablando. &ldquo;Y me parece muy bien como resalta tu cuerpo y que deja ver tu piel en varios lados&rdquo; a eso no le respond&iacute;, cambi&eacute; el tema dici&eacute;ndole que ya estaba lista para empezar a caminar. Me apoyaba en la punta del pie derecho y daba un paso con el izquierdo. As&iacute; avanzamos varios metros en silencio. &Eacute;l de repente acariciaba mi mano derecha que yo ten&iacute;a en su hombro. Su mano izquierda segu&iacute;a en mi cintura pero a medida que &iacute;bamos caminando la iba bajando poco a poco, hasta que lleg&oacute; pr&aacute;cticamente a las pompis. Con cuidado tom&eacute; su mano con mi mano izquierda y la sub&iacute; de nuevo a la altura de mi cintura. No dijo nada, como si nada hubiera pasado. Seguimos caminando. Despu&eacute;s de unos metros m&aacute;s, me pregunt&oacute;. &ldquo;Los abrazos ricos ya vi que no los cobra. &iquest;Los besos tambi&eacute;n son gratis o esos de a como?&rdquo; me sonroj&eacute; terriblemente. Estaba algo asustada pero todav&iacute;a ten&iacute;a la esperanza de que yo hubiera escuchado mal. Le dije que no hab&iacute;a entendido la pregunta.<\/p>\n<p>&ldquo;No se haga la tontita, a ver &iquest;Cu&aacute;nto le cobr&oacute; al del taxi?&rdquo; me pregunt&oacute; con tono seguro, llevando de nuevo su mano a mis pompis. &ldquo;No s&eacute; que hablas, no te entiendo, mejor plat&iacute;came del trabajo como te est&aacute; yendo?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Ahorita nos arreglamos en tu departamento entonces&rdquo; me dijo ri&eacute;ndose y pas&oacute; su mano por en medio de mis dos pompis. Sent&iacute; que se me puso la piel chinita con eso y le aprete fuerte el hombro con mi mano. &ldquo;&iquest;Eso te gust&oacute; verdad?&rdquo; me dijo sin dejar de re&iacute;rse. Me puso de nuevo la mano en las pompis y se la quit&eacute; dici&eacute;ndole que se estuviera quieto. Ya casi lleg&aacute;bamos a la puerta del edificio. &ldquo;Bueno nos vemos Fernando, muchas gracias&rdquo; le dije, &eacute;l se rio y me contest&oacute; &ldquo;&iquest;Ni un vaso de agua me ofreces por ayudarte?&rdquo; con tono algo enojado le dije que se pasara un rato. Mi departamento est&aacute; en el primer piso del edifico. S&oacute;lo hay que subir un par de tramos de escaleras. &Eacute;l me segu&iacute;a ayudando, pero en cuando se cerr&oacute; la puerta del edificio, de nuevo puso su mano en mi pompis pero ahora apret&aacute;ndolas. De inmediato trat&eacute; de quitar su mano de mi trasero pero esta vez estaba apretando mucho, no quer&iacute;a hacer un esc&aacute;ndalo por lo que trataba de controlarlo discretamente. Seguimos caminando hacia la escalera, &eacute;l con su mano izquierda en mis pompis, yo agarrada de su hombro derecho con mi mano derecha y con mi mano izquierda segu&iacute;a tratando de quitarle su mano. De repente la quitaba pero solo para cambiarla de pompi. &ldquo;Lo que siempre me gust&oacute; de ti Angie es que est&aacute;s bien cachetoncita&rdquo; segu&iacute;amos caminando y forcejeando pero ahora &eacute;l cada que cambiaba de pompi, trataba de subir un poco mi vestido, raz&oacute;n por la cual yo ten&iacute;a que alternar entre tratar de quitarme su mano o bajarme el vestido. No le dec&iacute;a nada por que no quer&iacute;a que se enojara o que yo me fuera a caer, tampoco quer&iacute;a llamar la atenci&oacute;n de los vecinos del edificio, lo &uacute;ltimo que quer&iacute;a era que me vieran as&iacute; con el guardia de la caseta. Sinceramente la situaci&oacute;n me estaba excitando. El forcejeo, sentir que se estaban aprovechando de m&iacute;, sentir su mano en mi trasero, mi incapacidad para hacerme respetar, el riesgo de que alguien nos viera&hellip; En el descanso de la escalera yo ya sent&iacute;a mi vestido a media nalga. Su mano estaba en contacto directo con la piel de mis pompis. Ahora cuando me bajaba el vestido tapaba su mano. El resto de la escalera la subimos as&iacute;, yo ten&iacute;a mi mano sobre la de &eacute;l, pero ya me hab&iacute;a rendido, ahora se la acariciaba. En el &uacute;ltimo escal&oacute;n lo detuve y me puse frente a Fernando en el escal&oacute;n de arriba. &ldquo;Ya ponte serio, que quieres?&rdquo; le dije con voz firme.<\/p>\n<p>&ldquo;Quiero abusar de ti Angie, como estoy seguro que abus&oacute; de ti ese taxista&rdquo; me dijo mientras tomaba mis pompis con sus dos manos.<\/p>\n<p>&ldquo;N&hellip; no&hellip; no s&eacute; de de que ha&hellip; hablas&rdquo; le dije con voz titubeante.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya me di cuenta que te vendes hermosa. Me vale madres y ahora me atiendes&rdquo; sub&iacute;a cada vez m&aacute;s su tono de voz. Estaba perdida. No ten&iacute;a otra opci&oacute;n mas que tranquilizarlo antes de que armara un esc&aacute;ndalo. Rememor&eacute; mis momentos con el taxista y con Rodrigo y Eliseo. Y saqu&eacute; de nuevo mi lado atrevido. Le dije con voz suave y sexosa:<\/p>\n<p>&ldquo;Ay Fer por ah&iacute; hubieras empezado. A ti te atiendo gratis cuando tu me mandes.&rdquo; Me humedec&iacute; los labios y par&eacute; la trompita para darle un beso en sus labios bien tronado.<\/p>\n<p>&ldquo;mmmm que rico beso. Quien te viera, te ve&iacute;as seg&uacute;n tu tan decente. Pero ya dec&iacute;amos los otros polis y yo: con esa cara y esas nalgas seguro se dedica a otra cosa&rdquo; eso me ofendi&oacute; mucho y me hizo preguntarme que m&aacute;s dec&iacute;an de mi a mis espaldas. Pero justo cuando le iba a preguntar me plant&oacute; otro beso y me levant&oacute;; carg&aacute;ndome con sus manos que ten&iacute;a en mis nalgas. Yo lo abrac&eacute; con mis piernas y mis brazos y as&iacute; me llev&oacute; cargando hasta la puerta de mi departamento. Saqu&eacute; la llave de mi bolso y &eacute;l abri&oacute; mientras me recargaba en la pared para ayudarse. Abri&oacute; la puerta del departamento y saco la llave, avent&oacute; la llave dentro y entr&oacute; aun carg&aacute;ndome. Cerr&oacute; la puerta y le ech&oacute; seguro. Nos quedamos cerca de la puerta, tom&oacute; mi cabeza con sus dos manos y me comenz&oacute; a besar. Su boca sab&iacute;a a cerveza. Me acariciaba la cabeza y el cuello mientras sus labios h&uacute;medos jugaban con los m&iacute;os. No tard&oacute; en meter su lengua. Dud&eacute; un poco pero tambi&eacute;n le correspond&iacute; con mi lengua. Inevitablemente estaba saboreando su boca mientras nuestras lenguas jugueteaban y se tallaban la una con la otra. Su aliento sab&iacute;a un poco desagradable pero creo que eso me excitaba m&aacute;s. De repente interrump&iacute;a el beso para decirme cosas &ldquo;Siempre me han encantado tus labios gruesos y gordos como de pescado hinchado, hacen se te vea cara de mamadora. Seguro todos los que te ven se les antoja sentir esa boquita mama vergas, hasta tus primos y tus t&iacute;os.&rdquo; Luego segu&iacute;a bes&aacute;ndome. S&oacute;lo me estaba diciendo cosas ofensivas y aunque me sent&iacute;a muy enojada, al mismo tiempo me excitaba m&aacute;s y m&aacute;s. Me resultaba imposible parar esa situaci&oacute;n pues me la estaba pasando muy bien y me parec&iacute;a muy placentera. Mientras nos besamos pensaba en que lo hab&iacute;a motivado a atreverse a tanto, a tocar mis pompis, a llevarme a mi departamento, a besarme de forma tan sexual, a hablarme sin respeto; me preguntaba a mi misma si eso ser&iacute;a mi vida de ahora en adelante. Si yo terminar&iacute;a dedic&aacute;ndome a hacer feliz a un hombre tras otro.<\/p>\n<p>&ldquo;No tengo mucho tiempo Angie, otro d&iacute;a gozo m&aacute;s de tu cuerpo. Pero hoy quiero disfrutar tu boquita, me quiero coger esa jeta coqueta de puta que tienes. Ag&aacute;chate y ch&uacute;pame la verga&rdquo; Me dijo y obedec&iacute;.<\/p>\n<p>Me agache en cuclillas, con las piernas dobladas, sentando mis pompis sobre los talones y con las piernas bien abiertas. De inmediato el vestido se me subi&oacute; y dej&oacute; ver mi tanga color rojo obscuro. Puse mis manos sobre las rodillas.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;As&iacute; te gusta guapo?&rdquo; le pregunt&eacute; mir&aacute;ndolo hacia arriba y sonriendo.<\/p>\n<p>&ldquo;Ufff que buena vista, y que puta te vez, d&eacute;jame ver cuanto te pag&oacute; tu &uacute;ltimo cliente&rdquo; me dijo mientras miraba mi escote.<\/p>\n<p>Meti&oacute; su mano derecha entre mis pechos y tom&oacute; los billetes que el taxista me hab&iacute;a colocado ah&iacute;, me pellizc&oacute; un poco el pecho derecho al tomarlos.<\/p>\n<p>&ldquo;Veinte, cuarenta, noventa &iquest;Es todo? No pens&eacute; que fueras tan barata.&rdquo; Arrug&oacute; los billetes y los volvi&oacute; a colocar entre mis pechos. Sac&oacute; su cartera. &ldquo;Toma veinte para que la mames bien Angie&rdquo; me meti&oacute; su billete entre los pechos. &ldquo;Tengo quince minutos, hoy me toca el turno de la tarde noche. Otro d&iacute;a te vengo a darte verga ni&ntilde;a&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Si guapo, te la voy chupar con mucho amor&rdquo; le dije sonriendo mientras llevaba mis manos a su cintur&oacute;n para desabrocharlo.<\/p>\n<p>&ldquo;M&aacute;s te vale, si no me gusta como la mamas te voy a agarrar a patadas&rdquo; me dijo ri&eacute;ndose.<\/p>\n<p>&ldquo;Si mi amor, espero que disfrutes de mis servicios&rdquo; le dije con voz cari&ntilde;osa.<\/p>\n<p>&ldquo;Y dime &iquest;Cu&aacute;l es tu nombre de trabajo?&rdquo; me pregunt&oacute; con una mueca burlona en su rostro.<\/p>\n<p>&ldquo;El que quieras&rdquo; le dije sonri&eacute;ndole mientras con mis manos segu&iacute; desabrochando su cintur&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Es a gusto del cliente entonces&rdquo; dijo ri&eacute;ndose<\/p>\n<p>&ldquo;Sipi&rdquo; por fin pude abrirle el cintur&oacute;n, not&eacute; como su panza se venci&oacute; un poco en cuanto desabroch&eacute; el cintur&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Pues entonces yo te quiero decir coqueta mamadora cuando estemos a solas y mu&ntilde;eca cuando nos saludemos afuera. Tu siempre, pase lo que pase me dir&aacute;s mi rey&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Si mi rey, como usted me diga&rdquo; le dije mientras desabrochaba su pantal&oacute;n y poco a poco bajaba el cierre.<\/p>\n<p>&ldquo;Que bien portadita resultaste, de haber sabido ya te habr&iacute;a reventado esas nalgotas hace mucho tiempo coqueta mamadora&rdquo; me dijo mientras me acariciaba mi cabeza, rasc&aacute;ndola suavemente y despacio.<\/p>\n<p>Baj&eacute; poco a poco su pantal&oacute;n me llen&eacute; la vista de sus muslos gruesos y llenos de pelo, su camisa azul del uniforme de guardia de seguridad qued&oacute; colgando y de inmediato percib&iacute; un fuerte olor a sudor y a hombre. Era entre agrio y amargo pero en cierto modo me sent&iacute;a relajada al respirarlo. Desabroch&eacute; un par de botones de la parte inferior de su camisa y la hice a un lado. Llevaba puesta una trusa azul marino. Se curvaba adoptando la forma de su abdomen y se notaba dentro de la trusa un bulto prominente, mucho mas grande de lo que yo esperaba, ten&iacute;a unos huevos enormes. Su pene ya estaba algo erecto y se ladeaba atrapado por la trusa.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Te quedaste bien apendejada verdad?&rdquo; me dijo ri&eacute;ndose.<\/p>\n<p>&ldquo;Disc&uacute;lpeme mi rey es que me fascino su aroma y&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;No digas mamadas puta&rdquo; me dijo ri&eacute;ndose mientras tomaba mi cabeza y la empujaba contra su bulto, presionando mi rostro hacia su pene y sus enormes test&iacute;culos. As&iacute; la mantuvo un largo rato mientras tallaba su entrepierna en mi cara. Estaba muy caliente y muy sudada, sent&iacute;a como su aroma agrio amargo se impregnaba en mi rostro. Cuando me solt&oacute; separ&eacute; mi cara de su pene pero comenc&eacute; a besarlo por arriba de su trusa en repetidas ocasiones. El olor de su trusa me parec&iacute;a asqueroso y todav&iacute;a me sent&iacute;a bastante ofendida por como me estaba tratando. Pero entre m&aacute;s tocaba su pene con mis labios, entre m&aacute;s tronaba mis besos entre m&aacute;s percib&iacute;a su aroma de hombre, m&aacute;s me excitaba. Cada beso que le daba a su pene me hac&iacute;a querer darle otros diez besos m&aacute;s.<\/p>\n<p>Me agarr&oacute; la cabeza fuertemente con sus manos y me dijo &ldquo;Ya est&uacute;pida! Ponte a chupar verga Angie coqueta mamadora, culona, tetona, putona.&rdquo; Eso me hizo enojar mucho y lo voltee a ver con el ce&ntilde;o fruncido. &Eacute;l solt&oacute; una risita burlona &ldquo;&iquest;Te encanta que te hablen as&iacute; verdad Angie de cagada? &iquest;Que chula est&aacute;s, esta carita de zorra est&uacute;pida tambi&eacute;n la tiene tu madre?&rdquo; me dec&iacute;a mientras me pellizcaba las mejillas de mi cara y con su zapato me tallaba la entrepierna. Lo interrump&iacute; sacando su miembro erecto de su trusa. Abr&iacute; mi boca y saqu&eacute; mi lengua mientras a&uacute;n lo miraba a los ojos. Con mi mano izquierda sostuve su pene por la punta. Puse mi lengua en donde comenzaban sus bolas y lam&iacute; lentamente todo su palo hasta llegar a la punta de su pene, al llegar a la punta le di un besito y le di una chupada r&aacute;pida. Volv&iacute; a levantar su pene tom&aacute;ndolo suavemente por la punta y baj&eacute; mi cabeza a la altura de sus bolas. Comenc&eacute; a chupar y besar su escroto. Ten&iacute;a un sabor muy agrio y un olor muy fuerte. Toda mi boca se llen&oacute; de ese sabor entre amargo, agrio y un poco dulce, como a sudor pero de hombre, quiz&aacute; algo concentrado por haber trabajado en un d&iacute;a caluroso. Comenc&eacute; a meterme lo m&aacute;s que pod&iacute;a sus bolas a mi boca, con mi lengua jugaba con ellas y luego suavemente las sacaba. No me entraban todos sus test&iacute;culos pero aun as&iacute; lo estaba disfrutando y &eacute;l tambi&eacute;n. &ldquo;Maldita lamehuevos, eres adicta a chupar bolas, se te nota en la cara de piruja&rdquo; No le respond&iacute;a. S&oacute;lo segu&iacute;a chup&aacute;ndolo, mi boca ya estaba llena de pelos de su entrepierna.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Mi rey, te est&aacute; gustando mi servicio?&rdquo; le dije con voz cari&ntilde;osa.<\/p>\n<p>&ldquo;Sigue mam&aacute;ndome la verga Angie coquetona, nalgona. Para eso tienes la boca.&rdquo;<\/p>\n<p>Me met&iacute; su palo lo m&aacute;s que pude, lleg&oacute; a la parte de atr&aacute;s de mi lengua pero s&oacute;lo me falt&oacute; un par de cent&iacute;metros para que cupiera toda, no era tan grande. Pero se chupaba rico. Ya estaba soltando mucha mielecita, la empec&eacute; a meter y sacar. Al sacarla hac&iacute;a un ruido muy similar al de los besos tronados. &ldquo;Muy bien Angie, pinche vieja mamadora&rdquo; me dec&iacute;a mientras me acariciaba la cabeza suavemente con sus dos manos. &ldquo;No sabes, cada que pasabas por la entrada del fraccionamiento y te ve&iacute;a la jeta no pod&iacute;a pensar en otra cosa que cogerme tu cara de coqueta.&rdquo; Me dijo mientras yo segu&iacute;a metiendo y sacando su palo de mi boca, jugando con la punta de su pene con mi lengua, no r&aacute;pido, pero con buen paso. A diferencia de sus bolas, su palo sab&iacute;a sobre todo a sal y la mielecita que le sal&iacute;a era muy agradable pues se sent&iacute;a calientita y suave y me ayudaba a resbalar mis labios alrededor de su palo. &ldquo;Aaaah riqu&iacute;simo Angie, sab&iacute;a que esos labios los ten&iacute;as para mamar palo. Tan gorditos y suavecitos.&rdquo; Yo segu&iacute; chupando su pene hasta que &eacute;l tomo su cabello con sus dos manos, como si estuviera formando dos colitas, una a cada lado de mi cabeza. Dijo: &ldquo;A ver ya. Que quiero abusar de esta cara de est&uacute;pida que tienes, aprieta tus labios fuerte hasta que yo te diga.&rdquo; Todav&iacute;a con su pene en mi boca, apret&eacute; mis labios como me dijo, ya me imaginaba lo que quer&iacute;a hacer as&iacute; que junt&eacute; toda la saliva que pude cerca de su pene. Sent&iacute; un fuerte jal&oacute;n en mi cabello, mi cara lleg&oacute; hasta su cuerpo y su pene hasta mi garganta pero lograr tocar el fondo. Luego me volvi&oacute; a jalar mi cabello, pero en el sentido contrario, sacando su pene. Y sigui&oacute; repitiendo esos movimientos una y otra vez. Moviendo su cadera, a veces me golpeaba fuertemente la nariz con su vientre. Yo segu&iacute;a apretando los labios de acuerdo con su instrucci&oacute;n y el segu&iacute;a metiendo y sacando su pene de mi boca. Jalaba mi cabello con fuerza para controlar mi cabeza. Los dos est&aacute;bamos sudando mucho, mi cara se llenaba del sudor de su panza cada que me met&iacute;a todo el palo a la boca. Yo ten&iacute;a los ojos cerrados, en ese momento me sent&iacute; como un verdadero objeto. S&oacute;lo estaba siendo usaba para satisfacer, ni siquiera me estaba moviendo, el me controlaba, yo no pod&iacute;a hablar. Yo s&oacute;lo gem&iacute;a y hac&iacute;a exclamaciones ahogadas cada que me jalaba fuerte el pelo o me golpeaba la nariz contra su panza.<\/p>\n<p>De repente su pene comenz&oacute; a palpitar, sent&iacute;a como se pon&iacute;a m&aacute;s caliente de lo que ya estaba. Y as&iacute; explot&oacute;. Toda su leche se dispar&oacute; en mi garganta. Al mismo tiempo el solt&oacute; mi cabello y me tom&oacute; por la nuca; empujando con fuerza mi cabeza hacia su cuerpo. Mi nariz qued&oacute; completamente aplastada en su panza mientras mi boca se llenaba de su semen. &ldquo;Ahhh que bien la mamas Angie, con este talento tendr&aacute;s mucho dinero&rdquo; segu&iacute;a saliendo leche calientita y espesa, sab&iacute;a a casi nada, algo dulce, pero con una textura muy cremosa, me estaba costando respirar por lo que me tuve que comenzar a tragar su leche para liberar mi boca y mi garganta pues no pod&iacute;a respirar por la nariz. &ldquo;Eso es coqueta, tr&aacute;gatelo todo que se que te encanta. Me segu&iacute;a aplastando la cara contra su panza y yo con su pene en la boca. Con mis manos trataba de empujarlo, pero el era muy fuerte. Se qued&oacute; as&iacute; un largo rato m&aacute;s, yo apenas pod&iacute;a respirar, cada que inhalaba por la boca, sent&iacute;a que me tragaba todo su aroma a sudor y semen. Poco a poco su pene se comenz&oacute; a poner suave y al fin me liber&oacute;. Sent&iacute; como mi cara se despegaba se du panza sudorosa. Yo estaba jadeando, con la boca llena de sabor a &eacute;l. &ldquo;M&iacute;rate Angie, con la cara roja, toda sudada y con mis pelos pegados en toda tu jeta.&rdquo; Yo s&oacute;lo escuchaba y segu&iacute;a jadeando. Puse mis rodillas en el piso para descansar.<\/p>\n<p>&ldquo;Antes pensaba que eras muy estudiosa pero ya veo que eres bien chambeadora. Te ganaste otro billetito coqueta.&rdquo; Sac&oacute; un billete de 20 de su cartera y lo meti&oacute; con algo de trabajo entre mis pechos. Luego tom&oacute; una pluma de la bolsa de su camisa y con la otra mano limpi&oacute; el sudor de mi cara. Luego con su mano izquierda tom&oacute; mi cabeza por la barbilla y dibuj&oacute; con su pluma en mi mejilla derecha &ldquo;10\/10&rdquo;. &ldquo;Tienes una boquita de 10, espero que tus tetas y tus otros hoyos est&eacute;n igual o mejor, pronto vendr&eacute; a probarlos y espero que mantengas la calidad del servicio si quieres que te recomiende&rdquo; Me asust&eacute; un poco al o&iacute;r eso. Sent&iacute;a mis labios muy cansados, me temblaban. Con voz titubeante le dije: &ldquo;Por favor, no le digas a nadie&rdquo;. &Eacute;l se rio y me dijo &ldquo;Ya veremos coqueta, seremos amantes secretos mientras te sigas portando bien.&rdquo; Mientras dec&iacute;a eso, se estaba acomodando la ropa.<\/p>\n<p>&ldquo;Sab&iacute;a que hac&iacute;as maravillas con esa boquita tuya&rdquo; me dijo mientras acariciaba mi cara y yo lo miraba tiernamente a los ojos. Manteniendo mi mirada en sus ojos, me lamb&iacute; el labio inferior, pues sent&iacute;a un poco de crema ah&iacute;. Luego con una sonrisa sincera le respond&iacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Me alegra mucho que lo haya disfrutado, mi rey&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Sale mu&ntilde;eca, ya me voy, desp&iacute;dete.&rdquo; Inclin&oacute; su cadera hacia adelante y le di un beso a su pene por arriba del pantal&oacute;n. &ldquo;Eso mi mu&ntilde;eca&rdquo; me dijo y sali&oacute; por la puerta dej&aacute;ndola abierta. Con algo de trabajo me puse de pie pues ten&iacute;a las piernas entumidas, cerr&eacute; la puerta con cuidado para no llamar la atenci&oacute;n. Fui al ba&ntilde;o, me mir&eacute; al espejo y ten&iacute;a el maquillaje arruinado y toda la cara llena de pelos. En mi mejilla derecha ten&iacute;a escrito con letra torcida y con pluma negra &ldquo;10\/10&rdquo;. La piel de mi rostro segu&iacute;a algo enrojecida. A mi parecer me ve&iacute;a hermosa pero de nuevo hab&iacute;a sido usada por un hombre y de nuevo lo hab&iacute;a disfrutado. Me ten&iacute;a que apurar a lavar la ropa y dejar el departamento sin rastro de lo que hab&iacute;a pasado antes de que llegara mi prima. Ya eran casi las 7:30. Me desnud&eacute; r&aacute;pido y me met&iacute; a la regadera. Puse el agua muy caliente. Mientras sent&iacute;a el calor del agua sobre mi piel y todo el ba&ntilde;o se llenaba de vapor no pude evitar pensar en lo que hab&iacute;a pasado. Todav&iacute;a sent&iacute;a el sabor de Fernando en mi boca. Me comenc&eacute; a sobar la entrepierna, el punto justo donde el taxista me tallaba con sus dedos. Tard&eacute; algunos minutos en llegar al orgasmo pero fue muy satisfactorio. Una sensaci&oacute;n muy fuerte en todo el cuerpo. Al final sent&iacute; algo de cari&ntilde;o por Fernando pero me pon&iacute;a nerviosa volv&eacute;rmelo a encontrar en el fraccionamiento.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s del ba&ntilde;o, todav&iacute;a se notaba el &ldquo;10\/10&rdquo; en mi mejilla derecha, me costo un poco m&aacute;s de tallarme con jab&oacute;n para borrarlo por completo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Relato aqu&iacute; la tercera parte de mis experiencias.&nbsp; Contin&uacute;o lo acontecido en mi segunda publicaci&oacute;n. En mis relatos anteriores me describo f&iacute;sicamente a detalle. Despu&eacute;s de llenarme de cremita, el taxista me dio unos minutos para descansar mientras se fumaba un cigarro. 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