{"id":41612,"date":"2023-04-18T02:31:54","date_gmt":"2023-04-18T02:31:54","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-18T02:31:54","modified_gmt":"2023-04-18T02:31:54","slug":"yo-soy-pamela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/yo-soy-pamela\/","title":{"rendered":"Yo soy Pamela"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41612\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Eleazar me mir&oacute; en cuanto cruc&eacute; la puerta de la barber&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Beto!<\/p>\n<p>&#8211; Hola&#8230;<\/p>\n<p>Nos abrazamos y yo me estremec&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; haces aqu&iacute;&#8230; vienes por un corte?<\/p>\n<p>&#8211; As&iacute; es.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por fin te vas a deshacer de esa melena de rockero?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, es tiempo de un cambio.<\/p>\n<p>&#8211; Pasa, si&eacute;ntate.<\/p>\n<p>Tom&eacute; asiento en la silla y Eleazar comenz&oacute; a preparar los instrumentos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Como va a ser tu corte?<\/p>\n<p>Entonces le expliqu&eacute; lo que quer&iacute;a, quer&iacute;a que lo cortara en capas y que lo dejara a la altura de mis hombros.<\/p>\n<p>&#8211; Pero&#8230; ese es como un corte de mujer&#8230; &#8211; me dijo y su sonrisa comenz&oacute; a desaparecer de su rostro.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;&#8230; quiero un corte de mujer.<\/p>\n<p>Eleazar me miraba a trav&eacute;s del espejo con una mirada incr&eacute;dula.<\/p>\n<p>&#8211; Beto&#8230; &#8211; pensaba decirme algo, pero en ese momento nos interrumpi&oacute; la se&ntilde;ora Margarita.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Escuche bien, Beto?<\/p>\n<p>&#8211; Hola&#8230; &#8211; respond&iacute; yo.<\/p>\n<p>Eleazar y Margarita me miraban, ella me miraba con curiosidad y no advirti&oacute; que su esposo se encontraba consternado. Yo tom&eacute; aire y entonces lo dije.<\/p>\n<p>&#8211; Esta noche voy a tener una cita con un chico&#8230; y quiero verme bonita para &eacute;l.<\/p>\n<p>Las tijeras resbalaron de las manos de Eleazar y terminaron en el piso. Margarita se acerc&oacute; a mi y me tom&oacute; de las manos.<\/p>\n<p>&#8211; Beto, te gustan los chicos&#8230; &iquest;por qu&eacute; no nos lo hab&iacute;as dicho antes?<\/p>\n<p>Eleazar intentaba actuar con naturalidad mientras cortaba mi cabello y yo respond&iacute;a a las preguntas de su esposa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y ya has tenido relaciones con chicos?<\/p>\n<p>Yo asent&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Beto, por favor, tienes que cuidarte, siempre usen protecci&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora Margarita entonces me dio una larga lista de consejos y observaciones que ella pensaba eran muy importantes para que yo llevara una vida plena. Al terminar de cortar mi cabello, Eleazar lanz&oacute; la &uacute;nica pregunta que pudo formular.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y cu&aacute;l es tu nombre de mujer?<\/p>\n<p>Yo mir&eacute; mi reflejo en el espejo, el corte era perfecto.<\/p>\n<p>&#8211; Pamela, pueden llamarme Pamela.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de pagar, la se&ntilde;ora Margarita me abraz&oacute; y me felicit&oacute; por ser tan valiente y atreverme a dar ese cambio en mi vida.<\/p>\n<p>&#8211; Vas a estar bien &#8211; me dijo.<\/p>\n<p>Yo le agradec&iacute;, y despu&eacute;s sal&iacute; del lugar. Unos metros despu&eacute;s escuch&eacute; a Eleazar que me llamaba.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Beto!<\/p>\n<p>Me detuve, pero no volte&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No lo hagas!<\/p>\n<p>&#8211; Tienes que volver con tu esposa&#8230; &#8211; le dije &#8211; Nos vemos pronto &#8211; y despu&eacute;s emprend&iacute; nuevamente el camino a mi casa. Hab&iacute;a oscurecido y era una noche fresca.<\/p>\n<p>Al llegar a mi casa me desnud&eacute; y encend&iacute; mi computadora. Faltaban tres horas para mi cita y necesitaba relajar mis nervios. Abr&iacute; la foto de Fernando, mi hermoso pretendiente. En ella, &eacute;l estaba desnudo. Su piel morena envolv&iacute;a su hermosa musculatura y de entre sus piernas colgaba su enorme pene oscuro. Separ&eacute; mis piernas y comenc&eacute; a meter mis dedos por mi ano. Susurr&eacute; su nombre una y otra vez: &quot;Fernando, Fernando&#8230; te deseo tanto&#8230; necesito sentirte&#8230; quiero tener tu pene dentro de m&iacute;&#8230;&quot;. Mis dedos no abr&iacute;an mi ano como yo deseaba y entonces busqu&eacute; un dildo. Apliqu&eacute; lubricante sobre el pene artificial y entre mis nalgas y despu&eacute;s me sent&eacute; en &eacute;l. Mi ano se abri&oacute; y poco despu&eacute;s estaba completamente dentro de mi. Gem&iacute; de placer. &quot;&iexcl;Fernando, Fernando, c&oacute;geme, te lo suplico!&quot;. Acariciaba mis muslos y mis pezones mientras me daba sentones sobre mi dildo. &quot;&iexcl;Necesito tu verga!&quot;. Mi pene erecto comenz&oacute; a eyacular.<\/p>\n<p>En la regadera, rasur&eacute; cuidadosamente el vello casi inexistente de mis piernas, axilas y zona p&uacute;bica. Despu&eacute;s, ase&eacute; cuidadosamente cada parte de mi cuerpo. Al salir me mir&eacute; al espejo. La palidez de mi piel la daba una apariencia andr&oacute;gina a mi cuerpo, me ve&iacute;a hermosa, pero aun hab&iacute;a mucho por hacer. De mi caj&oacute;n con juguetes sexuales saqu&eacute; un buttplug con un diamante de fantas&iacute;a en la base y lo insert&eacute; en mi ano. Luego, vino el turno de la ropa interior. Eleg&iacute; un sost&eacute;n y tanga a juego de tama&ntilde;o diminuto y, despu&eacute;s de pon&eacute;rmelos, coloqu&eacute; los explantes de senos en las copas de mi sost&eacute;n. Sobre mi cuerpo, me puse un su&eacute;ter negro ajustado. Me mir&eacute; de perfil en el espejo, de mi pecho nac&iacute;an una peque&ntilde;as y hermosas tetas. Sent&iacute; una gran emoci&oacute;n.<\/p>\n<p>En la pantalla, una chica guap&iacute;sima me ense&ntilde;aba a mi y a cientos de personas como alaciar mi cabello con la plancha para darle la apariencia sedosa que tanto deseaba obtener. Despu&eacute;s, segu&iacute; las instrucciones de otra chica hermosa que nos ense&ntilde;aba a maquillarnos: base, delineador en los ojos, r&iacute;mel en las pesta&ntilde;as, y l&aacute;piz labial. Faltaba poco para mi cita y yo casi me encontraba lista.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; a mi guardarropa y eleg&iacute; una falda: era negra y quedaba unos 10 cent&iacute;metros arriba de mi rodilla. No, necesitaba una falda m&aacute;s corta, una falda que le dejara claro a Fernando que yo quer&iacute;a ser penetrada esa misma noche. Entonces encontr&eacute; a la ganadora: una faldita morada que no media m&aacute;s de veinticinco cent&iacute;metros de largo. Para completar mi atuendo eleg&iacute; una chaqueta de cuero sint&eacute;tico y una ballerinas negras para mis pies. Despu&eacute;s, camin&eacute; hac&iacute;a el espejo. Mi imagen era perfecta, me hab&iacute;a transformado en la mujer que yo siempre hab&iacute;a deseado ser. &iexcl;Soy hermosa!, pens&eacute;. Era media noche y mi hombre estaba por llegar.<\/p>\n<p>El rugido de un motor me hizo saber que Fernando hab&iacute;a llegado. En los bolsillos de mi chaqueta guard&eacute; las llaves de mi casa, mi l&aacute;piz labial y una peque&ntilde;a botella con lubricante, por si acaso, pens&eacute;. Ech&eacute; un &uacute;ltimo vistazo a mi imagen en el espejo y despu&eacute;s sal&iacute; de mi hogar. Baj&eacute; las escaleras e imagin&eacute; si habr&iacute;a alguien mir&aacute;ndome a trav&eacute;s de las mirillas de las puertas. Era la primera vez que sal&iacute;a a la calle vestido de mujer y me preguntaba que es lo que dir&iacute;an mis vecinos al enterarse de mi cambio. Al salir del edificio vi a Fernando aun montado en su motocicleta. Se quit&oacute; el casco y me mir&oacute; de los pies a la cabeza una y otra vez.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Como me veo? &#8211; pregunt&eacute; al estar cerca de &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; No puedo creerlo &#8211; me dijo &#8211; si lo hiciste&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Pensabas que te estaba mintiendo?<\/p>\n<p>Fernando me miraba incr&eacute;dulo y me dio la satisfacci&oacute;n de mirarme con morbo las piernas.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute;s mas hermosa que nunca &#8211; me dijo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te gusto? &#8211; pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Me encantas!<\/p>\n<p>Entonces Fernando me bes&oacute; y yo me volv&iacute; loca. El beso de Fernando era invasivo, su lengua hurgaba profundo dentro de mi boca mientras me sujetaba con fuerza entre sus brazos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;A donde me vas a llevar guapo? &#8211; atin&eacute; a preguntar completamente ebria de amor cuando por fin me liber&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Conf&iacute;as en mi? &#8211; me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Completamente!<\/p>\n<p>&#8211; S&uacute;bete.<\/p>\n<p>Fernando se coloc&oacute; nuevamente el casco y se dispuso a iniciar la marcha. Yo tom&eacute; asiento atr&aacute;s de &eacute;l y me sujet&eacute; con fuerza de su cintura. Fernando hizo rugir el motor y entonces iniciamos el camino. Mi macho manejaba de forma temeraria y asombrosamente r&aacute;pido. El frio aire de la noche castigaba mis piernas desnudas. Yo no usaba ning&uacute;n tipo de protecci&oacute;n y, mientras cruz&aacute;bamos la ciudad, pensaba que si llegara a ocurrir un accidente a esa velocidad, mi cuerpo quedar&iacute;a completamente destrozado, sin embargo, no sent&iacute;a miedo, lo &uacute;nico que pod&iacute;a sentir era el ardiente deseo por su cuerpo. Unos minutos despu&eacute;s, hab&iacute;amos cruzado la ciudad y hab&iacute;amos llegado a nuestro destino.<\/p>\n<p>&#8211; Llegamos &#8211; me dijo.<\/p>\n<p>Frente a nosotros se levantaba un antiguo edificio que en el pasado hab&iacute;a sido un centro comercial y ahora estaba abandonado.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;En serio? &#8211; le pregunt&eacute; a Fernando.<\/p>\n<p>&Eacute;l me extendi&oacute; su mano.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Vamos?<\/p>\n<p>Cruzamos la primera reja a trav&eacute;s de un espacio vencido y avanzamos hasta el edificio. Ah&iacute;, fue necesario que Fernando me levantara con sus manos para saltar al interior de uno de los locales comerciales. Intencionalmente abr&iacute; mis piernas tanto como pude para que Fernando tuviera una imagen clara de todo lo que le pertenec&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Pamela, que culo tan hermoso tienes.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Tonto! &#8211; le grit&eacute;.<\/p>\n<p>Unos instantes despu&eacute;s, Fernando se encontraba arriba y luego cay&oacute; a mi lado. Yo estaba sorprendida, mi macho realmente era un atleta. Salimos del local y entonces nos encontramos en el interior de la plaza. Mi macho encendi&oacute; una l&aacute;mpara.<\/p>\n<p>&#8211; Tengamos cuidado &#8211; me dijo &#8211; solo hay un vigilante por la noche pero eso bastar&iacute;a para meternos en problemas.<\/p>\n<p>Yo asent&iacute;, &eacute;l me tom&oacute; de la mano y comenzamos a avanzar. Las paredes se encontraban rayoneadas y el deterioro de las instalaciones era evidente, pero al parecer, est&aacute;bamos completamente solos. Yo estaba emocionada. &iquest;Acaso me hab&iacute;a tra&iacute;do aqu&iacute; para cogerme? Estando ah&iacute; solos, Fernando ten&iacute;a la oportunidad de hacer conmigo lo que &eacute;l quisiera, podr&iacute;a violarme o matarme, y nadie se enterar&iacute;a. Yo solo esperaba que se conformara con la primera opci&oacute;n. Avanzamos por un largo corredor y luego subimos unas escaleras para llegar al tercer piso. Ah&iacute;, nos dirigimos hac&iacute;a unas escaleras m&aacute;s angostas que nos llevaron directamente a la azotea del edificio.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Que te parece?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Es hermoso!<\/p>\n<p>Desde ah&iacute; se pod&iacute;a ver toda la ciudad. Entonces, Fernando se me propuso.<\/p>\n<p>&#8211; Pamela &#8211; me dijo y me tom&oacute; de las manos &#8211; &iquest;quieres ser mi novia?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Fernando &#8211; chill&eacute; y me lanc&eacute; a sus brazos &#8211; s&iacute;, s&iacute; quiero ser tu novia!<\/p>\n<p>Y sellamos nuestro compromiso con un beso.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Est&aacute;s feliz?<\/p>\n<p>&#8211; No tienes idea&#8230; te amo, estoy tan enamorada de ti&#8230; pens&eacute; que nunca me lo pedir&iacute;as.<\/p>\n<p>Fernando me mir&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Oye, Pamela, quiero preguntarte algo&#8230; &iquest;alguna vez le has chupado la verga a tu novio en un centro comercial?<\/p>\n<p>&#8211; No&#8230; nunca &#8211; respond&iacute;, tragando saliva.<\/p>\n<p>&#8211; Pues lo vas a hacer ahora &#8211; y entonces mi novio se baj&oacute; el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Yo ca&iacute; de rodillas y tom&eacute; su pene entre mis manos, era negro y muy grande. Retraje el prepucio y entonces encontr&eacute; el glande, que ten&iacute;a una gran cantidad acumulada de esmegma y emanaba un fuerte olor rancio. Frot&eacute; su pene por todo mi rostro, lam&iacute; sus test&iacute;culos, limpi&eacute; su glande con mi lengua y al final lo met&iacute; todo lo que pude en mi boca. Llegaba hasta mi garganta. Fernando gem&iacute;a. Despu&eacute;s, sujet&oacute; mi cabeza y comenz&oacute; a cogerse mi boca.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Se la has chupado a muchos hombres, Pamela?<\/p>\n<p>Yo, con mi boca llena de verga, levant&eacute; la mirada e intent&eacute; negar con mi cabeza.<\/p>\n<p>&#8211; Lo haces muy bien&#8230;<\/p>\n<p>Yo cerr&eacute; mis ojos y me rend&iacute; ante su fuerza.<\/p>\n<p>&#8211; Tenemos espectadores, nena &#8211; escuch&eacute; que me dijo.<\/p>\n<p>A un costado y entre unos grandes tubos de ventilaci&oacute;n, un indigente con los pantalones abajo se masturbaba viendo como le chupaba el pito a mi novio.<\/p>\n<p>&#8211; Me gusta que me vean &#8211; le respond&iacute; y volv&iacute; a meterme su miembro a la boca.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s, mi novio me anunci&oacute; que iba a terminar.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;C&oacute;metelo completo, Pamela! &#8211; me orden&oacute;.<\/p>\n<p>Coloc&oacute; sus manos sobre mi nuca y empujo con una fuerza insospechada hasta que su verga penetr&oacute; por completo mi garganta. Sent&iacute; las pulsaciones y despu&eacute;s el abundante fluido de espermas directamente en mi es&oacute;fago. Me vine. De entre mi falda comenz&oacute; a escurrir el semen que manaba de mi pene y que hac&iacute;a un peque&ntilde;o charco en el suelo. Cuando lo sac&oacute; de mi boca, sent&iacute; que me extra&iacute;an una sonda de varios metros de longitud.<\/p>\n<p>Yo estaba aturdida, pero advert&iacute; que mi novio se apresuraba a subirse el pantal&oacute;n. Despu&eacute;s de ajustar su cintur&oacute;n, me tomo de un brazo, me ayud&oacute; a levantarme y me dijo que ten&iacute;amos que darnos prisa. De la escalera por la que hab&iacute;amos llegado a la azotea comenzaba a danzar una luz: un guardia ven&iacute;a en camino. Nos escabullimos hacia la parte trasera de la escalera y esperamos a que el guardia avanzara al lugar en el que yo reci&eacute;n le hab&iacute;a hecho sexo oral a mi novio. En cuanto se alej&oacute; de la puerta, Fernando y yo volvimos a bajar por las escaleras angostas, y recorrimos todo el camino de regreso hasta la calle en la que nos esperaba la moto. Nos abrazamos, nos besamos, re&iacute;mos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Fue emocionante? &#8211; me pregunt&oacute; mi novio.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Fue incre&iacute;ble! &#8211; respond&iacute; casi en un grito.<\/p>\n<p>&#8211; V&aacute;monos, nena.<\/p>\n<p>Nos subimos a la moto y emprendimos el camino a mi casa de la misma manera en que hab&iacute;amos llegado, a m&aacute;s de cien kil&oacute;metros por hora. Al llegar a donde nos hab&iacute;amos encontrado yo ya sent&iacute;a mucho frio.<\/p>\n<p>&#8211; Pues si, nena, vienes casi encuerada.<\/p>\n<p>&#8211; Quer&iacute;a verme bonita para ti, &iquest;hice mal?<\/p>\n<p>&#8211; Claro que no.<\/p>\n<p>Nos quedamos frente a frente, tomados de la mano.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, gracias por la velada &#8211; le dije a mi novio &#8211; espero que se repita alg&uacute;n d&iacute;a, pero ya tengo que retirarme.<\/p>\n<p>Fernando me mir&oacute; extra&ntilde;ado.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Que no vas a invitarme a pasar?<\/p>\n<p>Yo le lanc&eacute; una gran sonrisa y luego lo bes&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Eres un tontito! &#8211; le dije y lo tom&eacute; de la mano para llevarlo a mi casa.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Que boba eres!<\/p>\n<p>Subimos las escaleras tomados de la mano. Nuevamente, tuve la esperanza de que los vecinos me vieran a trav&eacute;s de sus mirillas tomada de la mano con mi novio. Al llegar a mi departamento, abr&iacute; la puerta y lo invit&eacute; a pasar. Fernando miraba con intriga mi hogar, pero yo me encargu&eacute; de dirigir su atenci&oacute;n a lo que m&aacute;s me importaba. Frente a &eacute;l, sub&iacute; uno de mis muslos a su costado y llev&eacute; sus manos hac&iacute;a mis nalgas y mis piernas.<\/p>\n<p>&#8211; T&oacute;came&#8230; &#8211; le ped&iacute; en un susurro.<\/p>\n<p>Fernando comenz&oacute; a tocar mi cuerpo al tiempo que yo lam&iacute;a sus labios y su cuello. Despu&eacute;s me invit&oacute; a subirme en &eacute;l. Di un peque&ntilde;o salto y me lanc&eacute; hac&iacute;a el con las piernas abiertas. Fernando me sujet&oacute; de las nalgas y despu&eacute;s me llev&oacute; a la habitaci&oacute;n. Sobre la cama, mi novio y yo nos bes&aacute;bamos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y esto, Pamela? &#8211; me pregunt&oacute; con mi dildo en la mano.<\/p>\n<p>&#8211; Lo uso pensando en ti.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Imaginas que es mi pene?<\/p>\n<p>Yo, por toda respuesta, met&iacute; mi lengua en su boca, pero algo hab&iacute;a cambiado, Fernando no me correspond&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Pamela, hay algo que quiero saber y necesito que seas realmente honesta.<\/p>\n<p>&iexcl;No, mi relaci&oacute;n peligraba con terminar una hora despu&eacute;s de haber iniciado!<\/p>\n<p>&#8211; Fernando, &iquest;en serio es tan importante para ti?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, lo es. Por favor, dime, &iquest;en verdad no eres virgen?<\/p>\n<p>S&iacute;, mi relaci&oacute;n hab&iacute;a terminado. Me puse de pie y le respond&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ya lo sabes, ya te lo he dicho, no soy virgen.<\/p>\n<p>Fernando guard&oacute; silencio un momento.<\/p>\n<p>&#8211; Ten&iacute;a la esperanza de que me estuvieras mintiendo&#8230; &iquest;y con cuantos hombres te has acostado?<\/p>\n<p>&#8211; Solo con uno, tuvimos relaciones dos veces, ya te lo hab&iacute;a dicho.<\/p>\n<p>&#8211; Es que hay algo que no tiene sentido&#8230; tu manera de mamar, este dildo&#8230; mira como te vistes&#8230; sospecho que has estado con muchos m&aacute;s hombres&#8230;<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; nuevamente y comenc&eacute; a besar sus labios y su cuello.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Es que no lo entiendes? &#8211; le dije &#8211; Estoy enamorada de t&iacute;, me vest&iacute; as&iacute; para ti, para despertar tu deseo&#8230; y tu metiste tu pene en mi boca y me volv&iacute; loca, te amo&#8230; te necesito&#8230;<\/p>\n<p>Entonces llev&eacute; sus manos bajo mi falda.<\/p>\n<p>&#8211; Fernando, por favor&#8230; &iexcl;c&oacute;geme o vete!<\/p>\n<p>Mi novio me mir&oacute; a los ojos y despu&eacute;s me advirti&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; No voy a usar cond&oacute;n, Pamela.<\/p>\n<p>&#8211; No quiero que lo uses &#8211; dije intentando animarlo.<\/p>\n<p>Fernando sujet&oacute; mi tanga y comenz&oacute; a bajarla. El momento mas excitante de mi vida, Fernando me estaba bajando los calzones.<\/p>\n<p>&#8211; Mi amor&#8230; &#8211; susurr&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ya no vas a necesitar esto &#8211; me dijo Fernando y lanz&oacute; mi tanga al otro lado de la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Le quit&eacute; la camisa a mi novio mientras &eacute;l me quitaba la falda. Acarici&eacute; sus pecho fuerte y bes&eacute; sus pezones. Segu&iacute; con mis manos la l&iacute;nea marcada de su abdomen y despu&eacute;s le quit&eacute; el pantal&oacute;n. Despu&eacute;s &eacute;l se tir&oacute; sobre la cama. Impaciente, retir&eacute; el plug de mi ano y comenc&eacute; a aplicar lubricante entre mis nalgas, despu&eacute;s, sobre su pene. Lanc&eacute; la botella a un lado de la cama y me sent&eacute; sobre &eacute;l con mis piernas a sus costados. Dirig&iacute; su pene hacia mi ano y comenc&eacute; a bajar. Comenz&oacute; a entrar en m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Fernando, te amo &#8211; le dije al borde de las l&aacute;grimas, y despu&eacute;s me dej&eacute; caer.<\/p>\n<p>El pene de mi novio entro por completo en mi ano y yo lanc&eacute; un gemido de placer. Su pene era formidable, era grueso, estaba duro y muy caliente. Finalmente, Fernando me quit&oacute; el su&eacute;ter, los explantes y mi sost&eacute;n. y qued&eacute; ah&iacute;, completamente desnudo y empalado en el pito del hombre que me hab&iacute;a vuelto loco.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos a coger, nena &#8211; me dijo y entonces empez&oacute; a cogerme.<\/p>\n<p>Su pelvis chocaba violentamente contra mis nalgas una y otra vez, llevando su larga verga hasta el fondo de mi recto. Una y otra vez. Las s&aacute;banas de mi cama estaban empapadas de fluidos y saliva. Mi pene derramaba semen cada que ten&iacute;a un orgasmo debido a las salvajes embestidas de mi macho. Fernando me pre&ntilde;o una, dos, tres, cuatro veces, lavando mis entra&ntilde;as con sus espermas. Mi novio me cule&oacute; durante horas y, cuando termin&oacute;, tem&iacute; que mi ano no volver&iacute;a a cerrarse nunca. Mis muslos temblaban.<\/p>\n<p>Eran las cinco de la ma&ntilde;ana cuando, exhausta, ca&iacute; rendida en un sue&ntilde;o muy profundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Eleazar me mir&oacute; en cuanto cruc&eacute; la puerta de la barber&iacute;a. &#8211; &iexcl;Beto! &#8211; Hola&#8230; Nos abrazamos y yo me estremec&iacute;. &#8211; &iquest;Qu&eacute; haces aqu&iacute;&#8230; vienes por un corte? &#8211; As&iacute; es. &#8211; &iquest;Por fin te vas a deshacer de esa melena de rockero? &#8211; S&iacute;, es tiempo de un cambio. &#8211; Pasa, si&eacute;ntate. 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