{"id":41622,"date":"2023-04-18T22:00:00","date_gmt":"2023-04-18T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-18T22:00:00","modified_gmt":"2023-04-18T22:00:00","slug":"masajes-con-final-para-nada-feliz-parte-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/masajes-con-final-para-nada-feliz-parte-3\/","title":{"rendered":"Masajes con final (para nada) feliz (parte 3)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41622\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>(&#8230;) Sent&iacute; como esa hermosa pija estallaba adentro m&iacute;o, descargando una gran cantidad de semen, en el mismo instante en el que un orgasmo triple me paralizaba el cuerpo. De mi culo, la pija pas&oacute; directamente a la boca de mi masajista. Ca&iacute; nuevamente rendida sobre la cama, totalmente extasiada, dolorida y mareada. Sent&iacute; como una boca tibia se met&iacute;a entre mis nalgas y succionaba el c&aacute;lido l&iacute;quido que empezaba a desbordar. Luego de unos instantes, sent&iacute; un sonido atronador que me oblig&oacute; a llevarme las manos a mis o&iacute;dos, mientras un cuerpo caliente y liviano se desplomaba sobre m&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;C&aacute;llate y qu&eacute;date quieta&rdquo;, dijo Camila, con una voz &aacute;spera y firme que jam&aacute;s pens&eacute; que podr&iacute;a salir de su boca. Abigail, con todo el peso de su cuerpo sobre m&iacute;, comenz&oacute; a convulsionar. Cay&oacute; hacia un costado y pude ver un agujero en su cabeza, del cual emanaba un rio de sangre, ti&ntilde;endo su rubia cabellera de rojo. Segundos despu&eacute;s, se qued&oacute; quieta, con sus grandes ojos desorbitados. Totalmente desorientada, gir&eacute; lentamente mi cabeza hacia el costado derecho de la habitaci&oacute;n, en donde se encontraba un gran espejo. La imagen que all&iacute; vi me pareci&oacute; algo totalmente surrealista: Camila desnuda, de pie frente a la cama, con ese hermoso pelo totalmente alborotado y una media sonrisa encantadora, con una gran pistola entre las manos, apuntando hacia m&iacute;. &ldquo;Si te mov&eacute;s, perd&eacute;s. &iquest;Me entendiste, beb&eacute;?&rdquo;.<\/p>\n<p>No dije nada, pero, obviamente, estaba muy lejos de entender esa delirante situaci&oacute;n. Por un momento intent&eacute; auto convencerme de que, despu&eacute;s de tremenda sesi&oacute;n de placer, hab&iacute;a perdido el conocimiento y que lo que estaba sucediendo no era m&aacute;s que una escena de mi inconsciente totalmente perturbado. Pero el dolor en mi cuerpo se sent&iacute;a demasiado real, como as&iacute; tambi&eacute;n la imagen del cad&aacute;ver de Abigail a mi lado. Intent&eacute; que mi respiraci&oacute;n se calmase, para as&iacute; bajar el ritmo de los latidos de mi coraz&oacute;n. Necesitaba estar lo m&aacute;s serena posible para entender lo que ocurr&iacute;a y volver la situaci&oacute;n a mi favor.<\/p>\n<p>Camila se acerc&oacute; a la mesa de luz y tom&oacute; los celulares que ah&iacute; reposaban, para arrojarlos por la puerta de la habitaci&oacute;n. Rogu&eacute; que el golpe no haya sido tan duro. &ldquo;Podes sentarte, si quer&eacute;s&rdquo;, me dijo. Lo hice, cruzando mis piernas frente a mi cuerpo y tap&aacute;ndome con la almohada. &ldquo;&iquest;Ahora te tapas, boluda?&rdquo;, pregunt&oacute; en tono de burla. Arroj&eacute; la almohada lo m&aacute;s lejos que pude, la mir&eacute; desafiante y le pregunt&eacute; &iquest;qu&eacute; quer&eacute;s? A lo que simplemente respondi&oacute;: &ldquo;venganza&rdquo;. Y sali&oacute; de la habitaci&oacute;n, cerrando la puerta de un golpe.<\/p>\n<p>No s&eacute; cuanto tiempo pas&oacute;. Quiz&aacute;s minutos, quiz&aacute;s horas, pero durante el tiempo en el que estuve sola en la habitaci&oacute;n, imagin&eacute; millones de escenarios posibles. Tanto con respecto a que quer&iacute;a decir con eso de venganza, como a maneras de salir airosa de la habitaci&oacute;n. Al final, ninguna conclusi&oacute;n sensata o productiva pude vislumbrar. Al abrir la puerta, el mundo volvi&oacute; a ca&eacute;rseme encima: primero entr&oacute; Jairo, mi cu&ntilde;ado, con rostro confundido. Lo segu&iacute;a Juan Manuel, quien supe despu&eacute;s, era uno de mis tantos lectores, quien me miraba como pidiendo perd&oacute;n. Finalmente, entr&oacute; mi hermana, fulmin&aacute;ndome con la mirada, seguida por Camila, quien la apuntaba con el arma. Los cuatro, desnudos, se acomodaron de pie, delante de la cama. Los nuevos invitados posaron sus ojos con terror en el cuerpo de Abigail. Mi mirada iba de uno en uno, cada vez m&aacute;s asustada y confundida. Camila habl&oacute;.<\/p>\n<p>\u2500Estamos todos, al fin. &iquest;Viste lo que lograste con tus est&uacute;pidos relatos? Te cogiste a tu hermana, a tu cu&ntilde;ado, y vaya a saber a cuantos parientes m&aacute;s. Pero no te alcanzaba con ser simplemente una puta familiar. Te metiste con Juan Manuel.<\/p>\n<p>\u2500Camila, par&aacute; con esto. Es la primera vez en mi vida que veo a estas personas &ndash;dijo el hombre aterrorizado.<\/p>\n<p>No lo dej&oacute; terminar de hablar y le dio un disparo en la pierna derecha. Todos gritamos, Juan Manuel cay&oacute; al piso. La mujer le indic&oacute; a mi cu&ntilde;ado que suba al herido a la cama, en el centro, entre mi cuerpo y el de Abigail.<\/p>\n<p>\u2500Chupale la pija, o mato a tu novia \u2500le dijo a Jairo, mientras tomaba del brazo a Julia y le apoyaba el arma en la cabeza.<\/p>\n<p>A mi cu&ntilde;ado no le qued&oacute; m&aacute;s que obedecer. A pesar de la tensi&oacute;n, pude notar que no era la primera vez que lo hac&iacute;a. Busqu&eacute; con la mirada los ojos de mi hermana, pero no me correspondi&oacute;. Los primeros gemidos a causa del dolor por el disparo, comenzaron a mezclarse con los provocados por el placer. Comenc&eacute; a sentir una incomodidad extra&ntilde;a, totalmente carga de morbo. La cosa empeor&oacute; (&iquest;o mejor&oacute;?) cuando Camila empuj&oacute; a mi hermana hacia adelante y le orden&oacute;: &ldquo;ay&uacute;dalo&rdquo;. Julia obedeci&oacute;. Parec&iacute;a ser la m&aacute;s serena de todas. En sus ojos solo hab&iacute;a enojo y resignaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Desde la posici&oacute;n en la que estaba, era una espectadora de lujo. Apoyada sobre el espaldar de la cama, ten&iacute;a Juan Manuel con su cabeza apoyada en el costada de mi vientre, entre sentado y acostado. Debajo, mi hermana y mi cu&ntilde;ado, chup&aacute;ndole la pija, como si alrededor no estuviese desarroll&aacute;ndose una pesadilla. Entre chupada y chupada, aprovechaban para besarse y tocarse. Era hermoso apreciarlos. Tan en esa estaba, que no not&eacute; el momento en el que Juan Manuel comenz&oacute; a tocarme las tetas. Si por un momento pens&eacute; que estaba sumida en una alucinaci&oacute;n, en ese instante no me qued&oacute; m&aacute;s que obligarme a creerlo y dejarme llevar. Con una mano comenc&eacute; acariciarle el pelo a Juan Manuel, y con la otra, tom&eacute; del pelo a mi hermana, atray&eacute;ndola a mi concha. No tuve que decir nada, ella sab&iacute;a lo que ten&iacute;a que hacer. De inmediato empez&oacute; a chup&aacute;rmela con suavidad, dando peque&ntilde;as mordidas que sab&iacute;a que me volv&iacute;an loca. Con una mano, mi cu&ntilde;ado empez&oacute; a acariciar la concha de mi hermana. En pocos minutos la habitaci&oacute;n se convirti&oacute; en un concierto de gemidos cargados de placer e incertidumbre. Levant&eacute; la vista ante el movimiento de Camila, quien se acerc&oacute; a la cama, tom&oacute; mi consolador y se sent&oacute; en un peque&ntilde;o sof&aacute; que estaba al costado de la cama. Se abri&oacute; de piernas y se lo meti&oacute; hasta el fondo, sum&aacute;ndose al coro de gemidos. Desde ah&iacute;, dirigi&oacute; toda la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>\u2500Jairo, 69 con Martina. Chiquita (a mi hermana) sentate en la pija de Juan. El que acaba primero, se muere primero.<\/p>\n<p>Y as&iacute; lo hicimos, quiz&aacute;s obviando un poco la &uacute;ltima frase del mensaje. Mi cu&ntilde;ado me ayud&oacute; a levantarme y se acost&oacute; en donde yo estaba. Yo me acomod&eacute; encima de &eacute;l, con mi concha en su cara mi boca sobre su pija. Estaba terriblemente dura y deliciosa, por lo que no pude evitar arremeter contra esa pija como si de eso dependiera mi vida. Quiz&aacute;s, as&iacute; lo era realmente. El me la chupaba de forma apurada, algo bruto. Me hac&iacute;a doler, pero al mismo tiempo me encantaba. En dos ocasiones me pidi&oacute; por favor que lo haga mas despacio. Obedec&iacute;, aunque me gustaba tanto esa pija, que me costaba bajar la intensidad.<\/p>\n<p>Mi hermana se acomod&oacute; delicadamente sobre la pija de Juan Manuel, de espaldas a &eacute;l, movi&eacute;ndose desde atr&aacute;s hacia adelante con suavidad. La sangre que no dejaba de brotar de la herida del hombre parec&iacute;a no incomodarle. Menos a&uacute;n el cuerpo muerto, p&aacute;lido y r&iacute;gido de Abigail, que reposaba al costado. Mientras lo montaba, me acariciaba con delicadeza la espalda.<\/p>\n<p>En ciertos momentos en los que la cordura aventajo al placer, trat&eacute; de buscarle alguna explicaci&oacute;n a lo que est&aacute;bamos viviendo, pero era imposible. Si la parte del asesinato no hubiese existido, como tampoco la del disparo en la pierna de Juan Manuel, podr&iacute;a decir que estaba viviendo la mejor noche de mi vida. Pero el cad&aacute;ver y las heridas estaba ah&iacute;, eran parte del escenario. Pero mi cu&ntilde;ado aceleraba el ritmo de sus besos en mi concha, y todo intento de coherencia se desvanec&iacute;a de inmediato.<\/p>\n<p>En un momento, veo como mi hermana cae de frente sobre la cama. Pens&eacute; lo peor, pero Camila segu&iacute;a sentada en el sof&aacute;, muy atenta a darse placer con mi consolador. Todos volteamos a mirarla, pero estaba bien. Juan Manuel muy cerca del orgasmo, decidi&oacute; quit&aacute;rsela de encima. Por suerte, no hab&iacute;a olvidado la advertencia de Camila. Esta, se puso de pie y avanz&oacute; hasta la cama.<\/p>\n<p>\u2500Buen chico, buen chico. Ojal&aacute; hubieses sido as&iacute; de bueno y no te hubieses cogido a esta puta \u2500dijo se&ntilde;al&aacute;ndome.<\/p>\n<p>\u2500Pero Cami, yo no me cog&iacute; a nadie. Ya te dije, es la primera vez que veo a estas personas.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Me vas a decir que no conoces a Martina?<\/p>\n<p>\u2500La conozco por fotos, por lo que escribe&hellip; pero nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>\u2500S&iacute;, claro. Y yo soy la reina de las pelotudas. Ponete en cuatro. Vos, novio de la chiquita, c&oacute;getelo.<\/p>\n<p>Entre los cuatro cruzamos miradas cada vez m&aacute;s confundidas. Como nadie reaccionaba, Camila agarr&oacute; del pelo a mi hermana, la sac&oacute; de la cama y le apoy&oacute; el arma en la cabeza. Me baj&eacute; del cuerpo de Jaime y &eacute;l se incorpor&oacute;. Se puso de rodillas detr&aacute;s de Juan Manuel y lo penetro despacio. El hombre olvid&oacute; inmediatamente el dolor de la herida en la pierna, para ser invadido por la sensaci&oacute;n como su culo se iba desgarrando ante el paso de la enorme pija de mi cu&ntilde;ado. Y como todo dolor intenso, una vez que te acostumbras, se convierte en algo placentero. Lo not&eacute; en sus gemidos, mezclados con llanto.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Viste lo que consegu&iacute;s con tus est&uacute;pidos relatos, Martina? Pod&iacute;as escribir misterio, drama, romance&hellip; pero no, la puta ten&iacute;a que escribir porno. Y no convencida con eso, ten&iacute;as que cogerte a todo lo que se te cruza en el camino, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Vos crees que me cog&iacute; a tu novio? \u2500le pregunt&eacute; en un momento de lucidez.<\/p>\n<p>\u2500No solo que te lo cogiste, sino que se lo contaste al mundo entero en uno de tus est&uacute;pidos relatos. &ldquo;Me siento de un golpe en tu pija. Entra hasta el fondo. Me dec&iacute;s que no podes m&aacute;s, lo que es s&uacute;per entendible. Te pido que te calmes y empiezo a moverme muy suavemente, dibujando c&iacute;rculos con mi conchita. Acompa&ntilde;as mi ritmo mientras con una mano me agarras de la cintura y con la otra me apret&aacute;s una teta. Me muevo cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. Se me hace imposible no gritar como una puta. Te golpeo el pecho con mis manos. &iquest;Te gusta que me mueva as&iacute;? &iquest;Te gusta que sea tu puta? &iquest;Quer&eacute;s cogerme todos los d&iacute;as? Tus respuestas son vagas, pero me calientan cada vez m&aacute;s&rdquo;. Me lo s&eacute; de memoria. Y seguramente &eacute;l tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Crees que eso lo escrib&iacute; por &eacute;l? &iquest;Crees que es real todo lo que escribo? \u2500pregunt&eacute; totalmente sorprendida.<\/p>\n<p>\u2500Creo que sos una puta que no tiene l&iacute;mites. La primera vez que supe de vos, supe que ibas a ser un problema. Hace a&ntilde;os leemos relatos er&oacute;ticos, pero jam&aacute;s lo vi a &eacute;l tan pelotudo. Y eso es por tu culpa, por lo terriblemente puta que sos.<\/p>\n<p>Dijo esto y me tiro con el consolador. &ldquo;Metetelo en el orto&rdquo;, me dijo, mientras empujaba a mi hermana hacia el sof&aacute;. Se sent&oacute; y, apunt&aacute;ndola con el arma, le dijo que le chupe la concha. Julia obedeci&oacute;. Y ah&iacute; est&aacute;bamos. Mi hermana d&aacute;ndole sexo oral a una desquiciada, Jairo cogi&eacute;ndose a Juan Manuel y yo d&aacute;ndome por culo con mi consolador, con una chica transexual muerta a un costado. La escena era una bizarreada total, algo que no podr&iacute;a salir de la imaginaci&oacute;n ni del mas retorcido autor o autora de cuentosrelatos.com. Fueron varios minutos los que estuvimos as&iacute;, hasta que Jaime acab&oacute; adentro del culo de Juan Manuel, desplom&aacute;ndose sobre &eacute;l. Camila se acerc&oacute; sin dejar de apuntar a mi hermana, para notar que, tiempo antes, su novio tambi&eacute;n hab&iacute;a acabado.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Ven por qu&eacute; los hombres se van a extinguir antes que las mujeres? No son capaces de mantener la leche adentro, ni aunque su vida dependa de ello.<\/p>\n<p>Apoy&oacute; el arma en la cabeza de Jairo, dispuesta a disparar y acabar con su vida, cuando de repente la puerta de la habitaci&oacute;n fue abierta de un golpe. Ante la distracci&oacute;n de Camila, mi hermana se le tiro encima haci&eacute;ndole perder el equilibrio. El arma cay&oacute; a un costado, para luego ser tomada por Juan Manuel, quien apunt&oacute; directamente a su novia. En la puerta, estaba Jorge, mi primer novio de la universidad, con un gran cuchillo en la mano. En su rostro no cab&iacute;a mas sorpresa. Abrir la puerta de la habitaci&oacute;n de tu ex novia, y encontrarte a cuatro personas desnudas e hist&eacute;ricas, alguien con un arma, alguien muerta, no es algo que suele pasar con cotidianeidad. En ese momento, note que todav&iacute;a ten&iacute;a a mi consolador en mi culo. Lo saqu&eacute; y salte hacia sus brazos. Al sentir el contacto con ese cuerpo tan conocido, su aroma, su placidez, me desmay&eacute; inmediatamente.<\/p>\n<p>Despert&eacute; dos d&iacute;as despu&eacute;s en la sala de una cl&iacute;nica. A mi lado, estaban Jorge y mi hermana, con rostros entre aliviados y alegres. Julia intent&oacute; contarme la situaci&oacute;n. Resulta que Camila eran pareja desde hac&iacute;a cinco a&ntilde;os. Se conocieron en un chat en una p&aacute;gina de relatos er&oacute;ticos. Eso mismo que los uni&oacute; al principio, termin&oacute; separ&aacute;ndolos. El detonante, adem&aacute;s de la salud mental de la chica, al parecer, fui yo y mi relato &ldquo;La chica de los relatos aparece en tu casa&rdquo;. Al parecer, Camila se obsesion&oacute; con la idea de que eso sucedi&oacute; realmente y que el protagonista de esa historia era su novio, desatando la locura que ac&aacute; les cont&eacute;. Para ello, desde hac&iacute;a varios d&iacute;as deambulaba por mi edificio (todav&iacute;a no sabemos c&oacute;mo supo mi direcci&oacute;n). La noche en la que todo sucedi&oacute;, intercept&oacute; a la masajista real que hab&iacute;a contratado esa noche y ocup&oacute; su lugar. &iquest;Qu&eacute; papel tiene Abigail en esta historia? A&ntilde;os atr&aacute;s, cuando a&uacute;n se llamaba Fabio y no hab&iacute;a iniciado su transici&oacute;n, hab&iacute;an sido novios. Camila lo encontr&oacute; con otro hombre, algo que le destroz&oacute; el coraz&oacute;n e inyect&oacute; en su ser las ansias de venganza. Se tom&oacute; su tiempo, pero finalmente lo hizo.<\/p>\n<p>Jorge lleg&oacute; de sorpresa a la ciudad. Me llam&oacute; muchas veces esa noche, pero no respond&iacute;. Se present&oacute; ante mi puerta, desde donde volvi&oacute; a llamar y escucho que mi tel&eacute;fono sonaba adentro de departamento. Presinti&oacute; que algo malo suced&iacute;a, por lo que, utilizando su llave ingres&oacute;. Los tel&eacute;fonos tirados en la puerta fueron un claro indicio de que algo malo suced&iacute;a. Escuch&oacute; tras mi puerta y confirm&oacute; sus sospechas, por los que decidi&oacute; llamar a la polic&iacute;a y esperar. Ante la demora de la ayuda, decidi&oacute; actuar, salvando la noche. Mi hermana y mi cu&ntilde;ado llegaron atra&iacute;dos por Camila, quien les escribi&oacute; desde mi celular que necesitaba ayuda. Al menos no minti&oacute; en esa parte.<\/p>\n<p>\u2500Creo que, si estabas buscando darlo un final a tu serie de relatos, no hay mejor que este \u2500coment&oacute; Jorge.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Final? &iquest;Sabes c&oacute;mo va a aprovechar esto para conseguir lectores? \u2500pregunt&oacute; molesta Julia.<\/p>\n<p>\u2500Me niego a creer que lo que pas&oacute; es real \u2500dije en tono cansado.<\/p>\n<p>\u2500Una muerta, un herido y una loca presa. Cinco personas traumadas de por vida. Es lo m&aacute;s real que te va a pasar es tu est&uacute;pida vida, Martina \u2500dijo enojada y ofendida mi hermana.<\/p>\n<p>Jorge intento mediar, pidi&eacute;ndole por favor a Julia que vaya por algo para tomar. Estuvimos un largo rato mir&aacute;ndonos, sin poder hablar. Sent&iacute;a una gran necesidad de pedirle disculpas, de decirle que me sent&iacute;a muy mal por todo, que jam&aacute;s pens&eacute; en que escribir relatos pudiera traer tanta tragedia. Pero no fueron necesario las palabras.<\/p>\n<p>\u2500Qu&eacute;date tranquila. Vos, Juli y Jairo est&aacute;n bien. Conmocionados, pero bien. Sos buena mina, nada de lo que pas&oacute; fue tu culpa. Quiz&aacute;s la pifiaste con dejar entrar a una supuesta masajista desconocida, pero a cualquiera nos puede pasar.<\/p>\n<p>\u2500En serio, te juro que no caigo. No puedo creer que todo eso haya pasado de verdad \u2500dije sin poder contener las l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>Jorge me tom&oacute; de la mano, primero, para luego abrazarme. Busqu&eacute; sus labios, los bes&eacute;, pero me apart&oacute;. &ldquo;No es por ah&iacute;, tini&rdquo;, me dijo. Llor&eacute; con m&aacute;s intensidad, lo que aument&oacute; tambi&eacute;n la intensidad de su abrazo. En eso volvi&oacute; mi hermana, con tres caf&eacute;s y galletitas. Nos separamos, trat&eacute; de tranquilizarme.<\/p>\n<p>\u2500Amargo para ustedes, con leche y s&uacute;per dulce para m&iacute;.<\/p>\n<p>\u2500Gracias Juli \u2500dijo Jorge<\/p>\n<p>\u2500Me escribi&oacute; Clarita. Quiere que la acompa&ntilde;emos a visitar a la t&iacute;a.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Qu&eacute; la acompa&ntilde;emos? Necesita chofer esa boluda. Tengo el carnet suspendido, as&iacute; que conmigo no cuente.<\/p>\n<p>\u2500Puedo manejar yo \u2500dijo mi hermana.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Vos? Estas locas.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Por qu&eacute; no? Varias veces manej&eacute; a C&oacute;rdoba con Jairo. Adem&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Adem&aacute;s qu&eacute;? \u2500pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>\u2500Adem&aacute;s, \u2500interrumpi&oacute; Jorge\u2500 no te vendr&iacute;a nada mal alejarte por unos d&iacute;as y descansar.<\/p>\n<p>\u2500S&iacute;, boluda. Adem&aacute;s, te encanta la vida pueblerina. San Nicol&aacute;s, la t&iacute;a, los primos, tus amigas de Villa Constituci&oacute;n&hellip; &iquest;qu&eacute; podr&iacute;a salir mal? \u2500coment&oacute; Julia entusiasmada.<\/p>\n<p>Absolutamente todo sali&oacute; mal, como para variar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>(&#8230;) Sent&iacute; como esa hermosa pija estallaba adentro m&iacute;o, descargando una gran cantidad de semen, en el mismo instante en el que un orgasmo triple me paralizaba el cuerpo. De mi culo, la pija pas&oacute; directamente a la boca de mi masajista. Ca&iacute; nuevamente rendida sobre la cama, totalmente extasiada, dolorida y mareada. 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