{"id":41625,"date":"2023-04-18T23:05:03","date_gmt":"2023-04-18T23:05:03","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-18T23:05:03","modified_gmt":"2023-04-18T23:05:03","slug":"mi-primo-y-su-amigo-australiano-me-follan-en-un-barco-velero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-primo-y-su-amigo-australiano-me-follan-en-un-barco-velero\/","title":{"rendered":"Mi primo y su amigo australiano me follan en un barco velero"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41625\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p><em>Antes de nada, gracias por leerme y, como soy nueva en esta web, espero comentarios para conocer vuestras impresiones o sugerencias. Prometo responderlos todos.<\/em><\/p>\n<p>Despu&eacute;s de doce a&ntilde;os sin vernos, la reaparici&oacute;n de mi primo Nacho supuso una brisa de aire fresco a mis casi veintid&oacute;s. Tiene un barco velero que necesitaba limpieza y mantenimiento. Durante unos d&iacute;as le ayud&eacute; con estas tareas, con la condici&oacute;n de que me llevara a pasear en barco tras realizarlas. Tambi&eacute;n me interesaba pasar tiempo con mi primo y ponernos al d&iacute;a. Tanto nos pusimos al d&iacute;a, que surgi&oacute; la llama del deseo carnal y follamos como conejos en el velero lejos de la costa.<\/p>\n<p>La historia se repiti&oacute; los d&iacute;as siguientes.<\/p>\n<p>El &uacute;ltimo, cuando ven&iacute;amos de pasar la tarde en Gand&iacute;a, mi primo dijo que no pod&iacute;a esperar a llegar a puerto y follarme en el barco, y quiso que lo hici&eacute;ramos en mi peque&ntilde;o y coqueto Seat 600 rojo. Me negu&eacute; en rotundo argumentando que era demasiado chiquito, pero Nacho insisti&oacute; tanto que paramos en un camino entre matorrales. Creo que debimos probar en todas las posturas del Kama Sutra, pero no hubo forma. Entonces entendi&oacute; que la gente era m&aacute;s menuda cuando fabricaron el coche y se apa&ntilde;aban mejor.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de aquello, un d&iacute;a mi primo conoci&oacute; a Dylan y congeniaron desde el primer instante, gracias a la pasi&oacute;n de ambos por la navegaci&oacute;n y el submarinismo. La tarde siguiente me lo present&oacute; y los tres fuimos a navegar. El nuevo amigo es un australiano de treinta a&ntilde;os y se confes&oacute; un enamorado de Espa&ntilde;a y del Mediterr&aacute;neo, desde que vino de vacaciones hace diez a&ntilde;os. Le gust&oacute; tanto Denia que decidi&oacute; quedarse, conoci&oacute; a una chica y se casaron. Yo qued&eacute; prendada de sus ojos azules y labios carnosos. Tambi&eacute;n de su inconfundible pinta de surfista con cabello rubio y rizado hasta los hombros, adem&aacute;s de un tipazo que nubla el sentido.<\/p>\n<p>Dos d&iacute;as despu&eacute;s fueron juntos a la isla de Ibiza. All&iacute; estuvieron otros dos, recorriendo la costa con el velero y buceando en sus aguas cristalinas. La tarde que regresaron, adem&aacute;s de narrarme sus aventuras, contaron que hab&iacute;an tenido tiempo para divertirse en la capital, jact&aacute;ndose especialmente de haber conocido a dos fr&iacute;volas holandesas, a las que, al parecer, se follaron por todos los agujeros. Que lo hiciera mi primo es razonable, porque es soltero y no hay compromiso entre nosotros. Pero lo del otro, esto si tiene delito: casado y persiguiendo faldas, &mdash;mientras las conservaron puestas las de Pa&iacute;ses Bajos.<\/p>\n<p>Aprovechando que yo no trabajaba ayer, planeamos salir con el barco despu&eacute;s de comer, con intenci&oacute;n de pasar la tarde y la noche fondeados en una zona de acantilados poco concurrida, pero Dylan se apunt&oacute; en el &uacute;ltimo momento.<\/p>\n<p>Apenas llegamos, ellos se pusieron el equipo b&aacute;sico de submarinismo: gafas, tubo de respiraci&oacute;n y aletas. Luego se lanzaron al mar. Yo no lo hice porque alguien deb&iacute;a quedar a bordo: nunca se sabe con los amigos de lo ajeno. Dylan fue el primero en regresar, me dio el relevo y me prest&oacute; su equipo. Esta era para m&iacute; la primera vez buceando, y mi primo, en calidad de bi&oacute;logo marino, me fue nombrando y aportando informaci&oacute;n sobre todo aquello que ve&iacute;amos. Lo disfrut&eacute; tanto, que regres&eacute; la mar de feliz, pero me sorprendi&oacute; no ver al australiano cuando sub&iacute; por la escalerilla de popa. Le busqu&eacute; en la cabina y el camarote, pero no estaba. Me puse en lo peor, y continu&eacute; por cubierta hasta que lo vi tumbado en proa tan tranquilo.<\/p>\n<p>Le observ&eacute; impactada un instante, procurando no hacer ruidos que me delataran, luego regres&eacute; a popa con mi primo.<\/p>\n<p>&mdash;Dylan est&aacute; como su madre le trajo al mundo &mdash;le dije muy nerviosa.<\/p>\n<p>&mdash;No entiendo qu&eacute; tiene de malo &mdash;respondi&oacute; como si tal cosa.<\/p>\n<p>&mdash;Pues eso, que el rubito est&aacute; en pelotas en la proa &mdash;insist&iacute; con las definiciones por si no lo hab&iacute;a captado.<\/p>\n<p>Nacho me mir&oacute; fijamente, solt&oacute; un par de carcajadas y refresc&oacute; mi memoria tirando de iron&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Si no me falla la memoria, una tal Sandra se quejaba el otro d&iacute;a de que no hay playas nudistas por la zona, y presum&iacute;a de no importarle que la vieran desnuda o que otros lo estuvieran.<\/p>\n<p>&mdash;Sab&iacute;a que tarde o temprano me saldr&iacute;as con esas &mdash;le respond&iacute; sin apartar la vista del australiano&mdash;. Pero es diferente, porque soy una m&aacute;s entre muchos. Ahora estamos solos los tres y Dylan me pone demasiado, sobre todo lo que tiene entre los muslos.<\/p>\n<p>&mdash;Puedes denunciarlo al capit&aacute;n del barco o lo que quieras, mi puritana Sandra &mdash;respondi&oacute; indiferente, entr&oacute; en cabina y regres&oacute; desnudo con un par de cervezas que comparti&oacute; con su amigo.<\/p>\n<p>Les observ&eacute; durante un rato dudando si aquello era real. Baj&eacute; de las nubes cuando Dylan se levant&oacute; y camin&oacute; con dos botellas vac&iacute;as hacia m&iacute;. Me solt&oacute; un, &mdash;hola, guapa&mdash; cuando pas&oacute; delante de m&iacute;, entr&oacute; en la cabina y regres&oacute; con Nacho como si nada portando dos botellas llenas. Mientras lo hizo, persegu&iacute; con los ojos su divino culo. Entonces fui consciente de que tarde o temprano tendr&iacute;a que imitarlos por no quedar como el orto. Con esta idea me quit&eacute; el bikini y celebr&eacute; con una cerveza mi dudosa valent&iacute;a. En un cuarto de hora cayeron otras dos por mi cuenta, mis ojos se nublaron y me sent&eacute; en uno de los bancos recostada contra el respaldo, con las piernas semiabiertas y los ojos cerrados.<\/p>\n<p>Ellos regresaron cuando no tuvieron m&aacute;s batallitas que contarse, encontr&aacute;ndome de aquel modo. Abr&iacute; los ojos sorprendida cuando Dylan dijo que yo ten&iacute;a algo ah&iacute;, sin precisar d&oacute;nde, pero dirigiendo la mano hacia mi entrepierna. Rasc&oacute; mi rodilla con la u&ntilde;a y sonri&oacute;, afirmando que se trataba de una peque&ntilde;a costra, y no de un bichito como pensaba.<\/p>\n<p>&mdash;Creo que tienes un bichito &mdash;dijo Dylan, abr&iacute; los ojos y sorprendida vi que dirig&iacute;a la mano a mi entrepierna&mdash;. No es un bichito, sino una costra &mdash;a&ntilde;adi&oacute; tras rascarme la rodilla con la u&ntilde;a.<\/p>\n<p>&mdash;Una costra te dar&iacute;a yo &mdash;murmur&eacute; lo que pretend&iacute;a ser un pensamiento.<\/p>\n<p>Yo no supe si se trataba de una broma. Lo dej&eacute; pasar atacada de los nervios, porque mi primo se sent&oacute; a mi lado y el rubito en el otro banco frente a m&iacute;, con las piernas cruzadas y el p&aacute;jaro en el nido.<\/p>\n<p>&mdash;Al final se ha quedado buena tarde, porque han desaparecido las nubes que hab&iacute;a en el horizonte cuando salimos. &mdash;Trat&eacute; de dar conversaci&oacute;n, aunque fuera est&uacute;pida, para no mirar la polla que ten&iacute;a delante de mis ojos, no fuera a pensar el rubito que era la primera que ve&iacute;a en mi vida.<\/p>\n<p>&mdash;Parece que tienes mala cara, como si estuvieras mareada &mdash;me dijo el de los rizos pasando ol&iacute;mpicamente del parte meteorol&oacute;gico.<\/p>\n<p>&mdash;Deben ser las tres cervezas que he tomado y creo que me despejar&eacute; con un ba&ntilde;o &mdash;respond&iacute; y me lanc&eacute; al agua dando media vuelta y mostrando la cara oculta de la luna.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de nadar un rato, me hab&iacute;a relajado con el ejercicio y rebajado el calent&oacute;n gracias al agua fr&iacute;a. Entonces decid&iacute; sentarme en unas rocas situadas en un entrante del acantilado. All&iacute; pondr&iacute;a en orden mis ideas y ganar&iacute;a tiempo para encontrar a Dylan vestido, aunque fuera con un taparrabos, cuando regresara. Entonces, como si fuera el periscopio de un submarino, un tubo de respiraci&oacute;n emergi&oacute; del mar, luego un rostro cubierto con gafas de buceo y finalmente el cuerpo escultural que me tra&iacute;a de cabeza, con aquello colgando.<\/p>\n<p>Con el rostro serio, a un metro delante de m&iacute;, Dylan aseguraba que me notaba rara, que llevaba mucho tiempo as&iacute;, preguntando si trataba de evitarlo. Le mir&eacute; de reojo el colgajo y murmur&eacute; t&iacute;midamente que no trataba de evitarlo, sino a cierta parte de su anatom&iacute;a. Solt&oacute; un par de carcajadas al tiempo que daba un paso adelante, separaba las piernas y colocaba los brazos en jarra. As&iacute; propuso que se la tocara, asegurando que perder&iacute;a la verg&uuml;enza si lo hac&iacute;a.<\/p>\n<p>Mirar a otro sitio me har&iacute;a quedar como una est&uacute;pida teniendo su polla delante de las narices. Por esto la mir&eacute; fijamente, anonadada porque estuviera ca&iacute;da en estas circunstancias, negando tener verg&uuml;enza, sino miedo a lanzarme por las buenas.<\/p>\n<p>Conmovido por mi extrema candidez, el australiano insisti&oacute;.<\/p>\n<p>T&iacute;midamente tom&eacute; la polla con la mano derecha y acarici&eacute; los huevos con la cuenca de la otra. Deb&iacute; haberlo previsto, pero me sorprend&iacute; con las palpitaciones del miembro a medida que crec&iacute;a y crec&iacute;a hasta parecer un torpedo apuntando a mi boca. Ansiosa adelant&eacute; la cabeza y lam&iacute; el glande unas cuantas veces antes de engullirlo. La mamada gan&oacute; intensidad gracias a los leves movimientos de pelvis de Dylan.<\/p>\n<p>&mdash;Imagino que algo m&aacute;s tienes en mente &mdash;le dije tartamudeando cuando se detuvo y la sac&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Pensaba en algo m&aacute;s, pero solo si t&uacute; quieres. Nacho me dijo que eres muy apasionada &mdash;respondi&oacute; y yo qued&eacute; anonadada pensando que mi primo era un bocazas.<\/p>\n<p>Entonces tuve claro que lo hab&iacute;an planeado antes de salir. Por esto se hab&iacute;a apuntado a &uacute;ltima hora el australiano, en plan encerrona para que yo no pudiera objetar.<\/p>\n<p>&mdash;Acepto con la condici&oacute;n de que no te corras dentro. &mdash;Mi respuesta fu firme tras asegurarme de tener el barco a la vista, presumiendo que Nacho nos ver&iacute;a. Luego recurr&iacute; a la broma, como hago siempre que estoy nerviosa&mdash;. Porque no veo que lleves condones, salvo que tengas alguno atrapado en la raja del culo.<\/p>\n<p>Dylan re&iacute;a mientras observaba como me levantaba de la roca y me colocaba a cuatro sobre ella.<\/p>\n<p>&mdash;Nacho tiene una sorpresa para ti esta noche&mdash; confes&oacute; Dylan mientras se abr&iacute;a camino en el co&ntilde;o&mdash;. Yo pensaba dedicarme a pescar mientras estuvieras en el camarote con &eacute;l; sin embargo, me gustar&iacute;a participar ahora que hemos roto el hielo y conozco tus excitantes gustos.<\/p>\n<p>Me choc&oacute; que mi primo le contara que me gustaba estar atada a la hora de follar. El muy tonto se crey&oacute; mi embuste desde el primer momento y esto deriv&oacute; en mi propio beneficio. Dejando esto apartado en mi mente, me puse super cachonda con la idea de que los dos me dieran de lo lindo por la noche, y grit&eacute; de gusto cuando se aferr&oacute; a mis caderas con las manos, separ&oacute; las nalgas con los pulgares y comenz&oacute; a follarme, al tiempo que tiraba y empujaba mi cuerpo para acrecentar el ritmo y la potencia de las embestidas. Aprovech&eacute; la situaci&oacute;n para preguntar cu&aacute;l era la sorpresa, pero Dylan me pidi&oacute; paciencia a&ntilde;adiendo que era demasiado curiosa.<\/p>\n<p>Desist&iacute; de buscar respuestas y me concentr&eacute; en el placer que me daba, as&iacute; durante un ratito hasta que, gimiendo y gritando como la golfa que soy, me vino un orgasmo que me dej&oacute; exhausta.<\/p>\n<p>&mdash;No es lo mismo que correrse en el co&ntilde;o &mdash;le dije todav&iacute;a jadeando&mdash;, pero puedes terminar en la boca si quieres.<\/p>\n<p>Dylan acept&oacute; visiblemente feliz y me sigui&oacute; follando unos minutos m&aacute;s hasta que, con la voz apagada, avis&oacute; que se ven&iacute;a. R&aacute;pidamente me sent&eacute; con la boca abierta y esper&eacute; mientras se masturbaba delante de ella. Segundos despu&eacute;s solt&oacute; un chorro que me cruz&oacute; la cara desde la barbilla hasta el entrecejo. Busqu&eacute; mayor precisi&oacute;n acercando m&aacute;s la boca y recog&iacute; en ella otras dos descargas. Luego tragu&eacute; el esperma, limpi&eacute; el capullo con la lengua y me relam&iacute; los labios.<\/p>\n<p>El polvo con Dylan hab&iacute;a sido una pasada, pero yo ten&iacute;a ganas de m&aacute;s y mi primo me lo dar&iacute;a s&iacute; o s&iacute;. Con esta idea ped&iacute; al australiano que me diera un rato, que hiciera cualquier cosa menos subir al velero.<\/p>\n<p>Encontr&eacute; a Nacho en el interior anotando datos en un cuaderno. Supuse que guardaban relaci&oacute;n con los instrumentos de navegaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Acabo de follar con el rubito y quiero que sepas una cosa &mdash;solt&eacute; sin m&aacute;s, suponiendo que no hab&iacute;a visto nada&mdash;: la pr&oacute;xima vez que me prepares una encerrona para que un amigo tuyo me joda, ser&iacute;a todo un detalle que me informaras de ello, m&aacute;s que nada para no parecer una est&uacute;pida.<\/p>\n<p>&mdash;No pretend&iacute;a ser tan descarado. &mdash;Nacho no mostraba signos de arrepentimiento&mdash;. Pens&eacute; que ser&iacute;a mejor que surgiera algo entre vosotros. Sab&iacute;a que t&uacute; le gustabas y present&iacute;a que &eacute;l a ti tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Lo vi de este modo y ten&iacute;a raz&oacute;n. Entonces escuch&eacute; pasos por cubierta y Nacho me sobresalt&oacute; empuj&aacute;ndome sobre la cama del camarote. Luego me forz&oacute; para quedar arrodillada en el suelo y el torso acostado en la cama, quedando el culo a placer para &eacute;l. Yo no pod&iacute;a moverme porque me empujaba la espalda con la mano derecha.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora me toca a m&iacute; &mdash;dijo enrabietado, al tiempo que me separaba las piernas con el pie.<\/p>\n<p>Yo no dije nada, pensando que tan solo se trataba de un arrebato, percibiendo c&oacute;mo me colocaba el glande en el co&ntilde;o y penetraba con dos empujones.<\/p>\n<p>&mdash;Cuando daba por el culo a una de las holandesas en Ibiza, solo pensaba que era el tuyo &mdash;afirm&oacute; gimiendo al tiempo que me follaba enfurecido y met&iacute;a un dedo en el ano&mdash;. A ti te lo har&eacute; tambi&eacute;n, pero deber&aacute;s ped&iacute;rmelo, igual que lo hizo ella.<\/p>\n<p>&mdash;Lo veo dif&iacute;cil, porque eres un bruto &mdash;respond&iacute; negando con la cabeza, al tiempo que gem&iacute;a y gem&iacute;a de gusto.<\/p>\n<p>&mdash;Lo har&aacute;s, peque&ntilde;a, me lo exigir&aacute;s, no tengo dudas.<\/p>\n<p>Nacho hab&iacute;a retirado la mano de mi espalda y se apoyaba con las dos en mis caderas, entrando y saliendo de m&iacute; con bruscos movimientos de pelvis. En un momento dado, antes de protestar cuando cre&iacute; que me destrozar&iacute;a, con la cabeza girada sobre la s&aacute;bana, vi de reojo que Dylan nos observaba por una de las ventanitas del techo, dejando claro que hab&iacute;a deso&iacute;do mi mandato de volver pasado un rato. Pens&eacute; que su intenci&oacute;n era mirar y quise darle gusto.<\/p>\n<p>&mdash;Eres un flojo, Nacho, el chico que me desvirg&oacute; a los dieciocho, follaba mejor que t&uacute;.<\/p>\n<p>Ofendido con mi comentario malintencionado, levant&oacute; mis caderas y empuj&oacute; mi cuerpo hasta quedar tumbada del todo en la cama bocabajo, sin apartar los ojos del fisg&oacute;n. Me la volvi&oacute; a clavar en el co&ntilde;o, arrodillado a horcajadas sobre mis muslos, se apoy&oacute; con los brazos en tensi&oacute;n y comenz&oacute; a follarme de nuevo, ahora con m&aacute;s intensidad, arranc&aacute;ndome alaridos de gusto hasta que, sin motivo aparente, dej&oacute; de moverse dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No te pares &mdash;supliqu&eacute; entre jadeos de desesperaci&oacute;n&mdash;. &iquest;Por qu&eacute; te paras ahora que me faltaba poco?<\/p>\n<p>No respondi&oacute;, introdujo ahora un par de dedos en el ano y comenz&oacute; a sodomizarme con ellos. El rubito segu&iacute;a espiando en plan, esto no me lo pierdo. Yo respond&iacute; con los ojos, lanz&aacute;ndole un, todav&iacute;a no has visto nada.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; bien, Nacho, t&uacute; ganas &mdash;dije derrotada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; es lo que gano? &mdash;pregunt&oacute; y a&ntilde;adi&oacute; en plan chulo&mdash;. Quiero que me lo pidas, o mejor, quiero que lo supliques.<\/p>\n<p>&mdash;Como quieras, Nacho, te suplico que me des por el culo. &iquest;Ya est&aacute;s contento?<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de entrar y salir unas cuantas veces m&aacute;s, la sac&oacute;, la puso en la entrada estrecha y me fue empalando hasta que los huevos tocaron la raja. Se tumb&oacute; aplastando el pecho contra mi espalda, acerc&oacute; la boca a mi oreja derecha y, despu&eacute;s de mordisquear el l&oacute;bulo, me susurr&oacute; con tono solemne:<\/p>\n<p>&mdash;Es mejor as&iacute; &mdash;dijo acelerando el ritmo de las enculadas. Es mejor que te trate como a una zorra y t&uacute; a m&iacute; como un cabr&oacute;n. Entre nosotros no puede haber otra cosa que no sea solo sexo. &iquest;Lo entiendes?<\/p>\n<p>&mdash;Tienes raz&oacute;n, cabronazo, pero deja de hablar ahora y dame por el culo, porque admito ser tu putita.<\/p>\n<p>&mdash;Antes quiero que te des la vuelta &mdash;orden&oacute; metido en su papel&mdash;, porque quiero verte esa carita tan mona mientras lo hago.<\/p>\n<p>Obedec&iacute; y &eacute;l separ&oacute; mis piernas todo lo que fui capaz, luego las empuj&oacute; hasta que las rodillas me rozaron los hombros, forzando que el culo se levantara un tanto. Volvi&oacute; a clavarla y me hizo ver las estrellas, mientras yo luchaba por aguantar esta postura que tan poco me gusta. Entonces pens&eacute; que mi primo sab&iacute;a de la presencia de su amigo, que por esto me puso de este modo, para que el otro viera mejor. Con este pensamiento, mientras miraba al rubito, recib&iacute; un orgasmo que me obligaba a gritar con la boca abierta hasta dolerme las comisuras. Al verme en este estado de excitaci&oacute;n, Nacho hizo un &uacute;ltimo esfuerzo y se corri&oacute; en el recto.<\/p>\n<p>Descans&eacute; las piernas cuando sali&oacute; de m&iacute;, acerc&oacute; la verga a mi boca y dijo con el rostro desencajado:<\/p>\n<p>&mdash;L&iacute;mpiala con la lengua igual que has hecho antes con la de Dylan.<\/p>\n<p>Mi cerebro no era capaz de digerir esta informaci&oacute;n con precisi&oacute;n. No obstante, era seguro que nos hab&iacute;a visto, pero estaba demasiado lejos de la costa como para apreciar este detalle. Mir&eacute; a la zona de comedor, que tambi&eacute;n alberga la instrumentaci&oacute;n, y vi colgados del mamparo de estribor unos prism&aacute;ticos. Cuando mir&eacute; a la ventanita, el de los rizos ya no estaba. Ped&iacute; a Nacho que me diera un buen trozo de papel higi&eacute;nico, y me tap&eacute; el ano para no derramar el semen por todas partes. As&iacute; sal&iacute; a cubierta y me lanc&eacute; al mar, para aportar algo de alimento a la fauna marina.<\/p>\n<p>Planeamos la cena, ya vestidos, cuando regres&eacute; e impaciente esper&eacute; a que llegase el momento de la sorpresa que el australiano me hab&iacute;a anunciado. Entend&iacute; que no obtendr&iacute;a respuestas por mucho que preguntara.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;.<\/p>\n<p>&quot;<a href=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-primo-y-su-amigo-me-follan-atada-por-todos-los-orificios\/\">Mi primo y su amigo me follan atada por todos los orificios<\/a>&quot;<\/p>\n<p><em>Espero que el relato haya sido del agrado de los lectores. Reitero que los comentarios son buenos para conocer vuestras impresiones o sugerencias. Prometo responderlos todos.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Antes de nada, gracias por leerme y, como soy nueva en esta web, espero comentarios para conocer vuestras impresiones o sugerencias. Prometo responderlos todos. Despu&eacute;s de doce a&ntilde;os sin vernos, la reaparici&oacute;n de mi primo Nacho supuso una brisa de aire fresco a mis casi veintid&oacute;s. 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