{"id":41628,"date":"2023-04-19T22:00:00","date_gmt":"2023-04-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-19T22:00:00","modified_gmt":"2023-04-19T22:00:00","slug":"la-meona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-meona\/","title":{"rendered":"La meona"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41628\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despu&eacute;s de tres convocatorias, por fin, en febrero, aprob&eacute; unas oposiciones a la administraci&oacute;n de justicia. Con 32 a&ntilde;os y despu&eacute;s de varios a&ntilde;os en trabajos mal remunerados me decid&iacute; a prepararme para acceder a un puesto de trabajo seguro. Mi primer destino fue bastante lejos de mi pueblo natal, una poblaci&oacute;n jienense lim&iacute;trofe con la provincia de Albacete. Fui destinado a Xerez de la Frontera, a m&aacute;s de 5 horas de coche. En cualquier caso mi adaptaci&oacute;n a la ciudad y al puesto fue excelente. Me encontr&eacute; un maravilloso grupo de trabajo que desde el primer d&iacute;a me incluy&oacute; en sus actividades sociales.<\/p>\n<p>Aterric&eacute; en un Juzgado xerezano en enero de 2019, el a&ntilde;o pre pandemia, durante los siguientes meses comenc&eacute; mi adaptaci&oacute;n con un par de compa&ntilde;eros haciendo de cicerones por toda la ciudad. Una compa&ntilde;era, Julia, me alquil&oacute; a muy buen precio un piso que la familia de su marido pose&iacute;a en el centro de la ciudad. La verdad es que no pod&iacute;a creer donde viv&iacute;a y por el precio que lo hac&iacute;a. Lo disfrut&eacute; casi todo el tiempo solo porque mi chica segu&iacute;a viviendo en nuestro pueblo. Y es que ella era cajera de una conocida cadena de supermercados. Me visitaba cada vez que libraba un fin de semana.<\/p>\n<p>As&iacute; transcurrieron los meses hasta llegar a mayo donde se celebra el gran acontecimiento de la ciudad, la Feria del Caballo. Durante la segunda semana del mes la ciudad es un hervidero de gente disfrutando de un acontecimiento tan popular en toda Andaluc&iacute;a. Sin llegar al nivel de la Feria de Abril sevillana, la de Feria de Xerez es un espect&aacute;culo de color y diversi&oacute;n. Desde el primer a&ntilde;o que la viv&iacute; qued&eacute; enamorado. Y es que cuando la vives con ciudadanos de all&iacute; las cosas son muy diferentes.<\/p>\n<p>Paralelamente mi relaci&oacute;n con algunos compa&ntilde;eros se iba estrechando hasta convertirse en verdadera amistad o m&aacute;s Julia, mi compa&ntilde;era y casera, era una mujer madura de muy buen ver. Una morenaza racial de pasado glorioso y presente morboso. Al parecer ten&iacute;a fama de haber sido toda una mujer fatal. A decir verdad, entre nosotros se fue creando una relaci&oacute;n que fue derivando en tensi&oacute;n sexual.<\/p>\n<p>As&iacute; llegamos al viernes de feria en que era tradici&oacute;n que todo el cuerpo de funcionarios de justicia fu&eacute;ramos a la feria a comer. Despu&eacute;s de la comida todos nos divid&iacute;amos en distintos grupos. Por supuesto yo me qued&eacute; con el de mis compa&ntilde;eros. Entre rebujitos, manzanilla y bailes consum&iacute;amos la tarde incluso alguna otra cosa m&aacute;s.<\/p>\n<p>Una de las cosas que pueden resultar m&aacute;s sensuales es un baile por sevillanas. As&iacute;, Julia y yo nos marcamos uno que subi&oacute; la temperatura de nuestros cuerpos muy por encima de lo prudencial. Acab&eacute; rodeando su cuerpo con mis brazos y encarados dejando nuestros labios a escasos cent&iacute;metros. La situaci&oacute;n ped&iacute;a un beso a gritos y aquella mujer casi 20 a&ntilde;os mayor que yo lo remat&oacute; con un peque&ntilde;o pico que dej&oacute; a nuestra audiencia at&oacute;nita antes de estallar en una ovaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Para entonces el alcohol hac&iacute;a que nuestros comportamientos fueran totalmente irracionales. Nuestras parejas no se encontraban all&iacute;. Mi chica llegar&iacute;a al d&iacute;a siguiente, s&aacute;bado. Y Nacho, el marido de Julia, hab&iacute;a estado un par de horas con nuestro grupo pero se march&oacute; entendiendo que aquella era una quedada de su mujer con su grupo de compa&ntilde;eros de trabajo.<\/p>\n<p>Inmediatamente despu&eacute;s de nuestro baile, Julia tuvo ganas de ir al ba&ntilde;o. Como en los aseos las colas eran interminables, Julia me pidi&oacute; que la acompa&ntilde;ase hasta el descampado junto al recinto ferial que se hab&iacute;a habilitado como aparcamiento. Aprovechando para ir a recoger algo a su coche. Es cierto que mear en la calle, entre dos coches, no es ni c&iacute;vico ni propio de personas tan alejadas de la adolescencia pero es algo m&aacute;s com&uacute;n de lo que se puede pensar en este tipo de ferias.<\/p>\n<p>Llegamos entre dos coches y Julia se baj&oacute; el pantal&oacute;n y las bragas, sin ning&uacute;n reparo, delante de m&iacute;. Luego se agach&oacute; y comenz&oacute; a mear. Yo no me cort&eacute; y la mir&eacute;. No perd&iacute; detalle de aquel chorro que manaba de su rajita adornada con una fina tirita de vello muy morbosa. El sonido del chorro vaciando su vejiga me result&oacute; excitante. Julia me mir&oacute; y me dijo si nunca hab&iacute;a visto un co&ntilde;ito maduro.<\/p>\n<p>Le sonre&iacute; y le dije que yo tambi&eacute;n me estaba meando. Me mir&oacute; y me dijo que no me cortase por ella. As&iacute; que me la saqu&eacute; y empec&eacute; a mear delante de mi compa&ntilde;era. Julia me sonri&oacute; antes de decirme: &quot;joder, qu&eacute; contenta tiene que estar tu novia&quot;. Yo, que para entonces la ten&iacute;a morcillona empec&eacute; a acarici&aacute;rmela para que creciera.<\/p>\n<p>Cuando termin&eacute; de mear se la acerqu&eacute; a Julia que no dud&oacute; en abrir la boca y met&eacute;rsela. Cerr&oacute; los labios entorno al tronco de mi polla y succion&oacute; mi capullo. Yo suspir&eacute; al sentir la presi&oacute;n sobre la cabeza de la polla y comenc&eacute; a introduc&iacute;rsela hasta su campanilla. Julia era una aut&eacute;ntica come-pollas. Durante 10 minutos me estuvo dando una espectacular mamada que termin&oacute; con una no menos espectacular corrida m&iacute;a dentro de su boca. La t&iacute;a se lo trag&oacute; todo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s nos vestimos y volvimos al lugar con los compa&ntilde;eros. Lo mejor de todo es que cuando llegamos, entre el grupo de compa&ntilde;eros tambi&eacute;n estaba el marido de Julia que se hab&iacute;a vuelto a unir. El tipo, bastante alegre por el alcohol ingerido, no dud&oacute; en comerle la boca a Julia que por m&aacute;s que intent&oacute; hacerle una cobra no pudo evitar el contacto de sus labios. Los suyos con sabor a mi polla.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Despu&eacute;s de tres convocatorias, por fin, en febrero, aprob&eacute; unas oposiciones a la administraci&oacute;n de justicia. Con 32 a&ntilde;os y despu&eacute;s de varios a&ntilde;os en trabajos mal remunerados me decid&iacute; a prepararme para acceder a un puesto de trabajo seguro. 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