{"id":41702,"date":"2023-04-20T22:00:00","date_gmt":"2023-04-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-20T22:00:00","modified_gmt":"2023-04-20T22:00:00","slug":"al-final-me-descubrieron-empiezo-a-liberarme","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/al-final-me-descubrieron-empiezo-a-liberarme\/","title":{"rendered":"Al final me descubrieron, empiezo a liberarme"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41702\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Luz, era el nombre de una famosa revista especializada en el amplio tema sexual, entre los variados contenidos se ocupaba el homosexualismo que no pod&iacute;a estar ausente, la lectura de estos art&iacute;culos fueron el inicio para descubrir el fabuloso mundo del sexo entre hombres.<\/p>\n<p>Mi nombre es Carlos, actualmente tengo 67 a&ntilde;os, estoy casado por m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas, mi contextura es la de un hombre normal, mido 1,83 metros con 94 kilos de masa corporal, lampi&ntilde;o, de tez blanca, buenas piernas y buen culo pues pr&aacute;ctico el ciclismo de monta&ntilde;a para mantenerme en forma.<\/p>\n<p>En una red social me llama la atenci&oacute;n el anuncio de Pedro: un masajista que ofrece sus servicios en su local o si prefieres &eacute;l puede acudir al lugar que t&uacute; le indiques, luego me entere que era un hombre no tan agradable a la vista, pero lo que importaba es su trabajo y no su rostro, eso pens&eacute; al principio de nuestra relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Los fines de semana son adecuados para las salidas largas en bicicleta, rutas de m&aacute;s de 70 Km, un domingo cualquiera el ejercicio me dejo agotado y con un dolor en mis piernas especialmente en mis muslos, la pierna derecha era la m&aacute;s afectada, me extra&ntilde;o un poco porque siempre acostumbro a pedalear lejos sin ning&uacute;n tipo de problema, intrigado pregunto a uno de mis compa&ntilde;eros de ciclismo que es lo mejor que puedo hacer para aliviar este malestar, me recomienda un masaje en todo el cuerpo.<\/p>\n<p>Decido llamar a Pedro para consignar una cita para el siguiente d&iacute;a, me indica que por el momento su consultorio est&aacute; en mantenimiento, que no me puede atender, pero sin embargo me ofrece ir con su camilla port&aacute;til y tratar de aliviar as&iacute; mi molestia, me parece una idea fant&aacute;stica pero a su vez se me complica ya que en mi casa tampoco lo puedo hacer, pues mi esposa Laura va a tener un reuni&oacute;n con sus amigas de colegio para planificar la fiesta de egresadas del colegio.<\/p>\n<p>Para mi suerte es ella quien me sugiere usar la casa de su madre que al momento se encuentra totalmente desocupada esperando ser vendida a la brevedad posible, me pongo nuevamente en contacto con Pedro, le indico la direcci&oacute;n de la casa y quedamos en encontrarnos a las 17 h. Acudo a la cita en forma puntual, para mi sorpresa ya encuentro a Pedro esper&aacute;ndome.<\/p>\n<p>Enseguida nos identificamos Pedro es un hombre de unos 40 a&ntilde;os, calculo que debe medir 1.70 metros, un tanto gordito, bien vestido, de olor agradable, y con una barba de dos d&iacute;as. Tengo dificultades en ubicar la llave correcta para abrir la puerta principal de la casa de mi suegra, seguridades antiguas y con cierta ma&ntilde;a para ser abiertas.<\/p>\n<p>Pedro carga su equipaje compuesto por una camilla port&aacute;til de madera, una larga extensi&oacute;n de luz, un aparato vibratorio el mismo que puede ser intercambiado sus cabezas y la velocidad del mismo, adem&aacute;s una maleta en la cual hay esencias, velas, aceites lubricantes y quien sabe que otras cosas tendr&aacute;, me quede con la curiosidad.<\/p>\n<p>Me indica que necesita un cuarto amplio para colocar su camilla, decido ir al &uacute;ltimo rinc&oacute;n de la casa, en este sitio las ventanas dan al patio interior con eso si es necesario prender las luces, los vecinos no se van a enterar de nuestra presencia, a pesar de que la casa se encuentra vac&iacute;a noto que quedan algunos muebles como una amplia banca y un ropero vertical, al parecer se olvidaron pues se trata del &uacute;ltimo cuarto. Ayudo a armar la camilla la misma que ha sido dise&ntilde;ada para armarse y desarmarse con facilidad. Por alguna raz&oacute;n que no logro entender Pedro ubica la camilla a un costado de la pared norte de la habitaci&oacute;n, definitivamente me quedo con la intriga, veo que coloca unas 7 velas perfumadas alrededor de la camilla, pregunto el porqu&eacute; de las velas y me dice que el aroma que desprenden estas velas sirve para lograr una mejor relajaci&oacute;n y con ello un mejor resultado de su masaje, personalmente pienso que tan solo trata de darle un ambiente m&aacute;s rom&aacute;ntico a la sesi&oacute;n de masajes.<\/p>\n<p>Tiende una hermosa sabana bordada con un extra&ntilde;o logotipo sobre la camilla, me invita a subirme a la misma, procedo a desvestirme, primero mis zapatos los acomodo con direcci&oacute;n a la puerta, luego mis calcetines, me sonrojo pues uno de ellos llevan un peque&ntilde;o agujero, los doblo y los introduzco en cada zapato, me retiro el pullover, luego el pantal&oacute;n, me desabotono lentamente los 7 u 8 botones de la camisa blanca, me la retiro y me quedo en calzoncillo, todo este ritual lo hago al mismo tiempo que Pedro procede a quitarse su saco y colocarse un impecable mandil que lleva bordado el mismo logotipo que la sabana celeste. Colocamos el vestuario en el perchero vertical quedando todo ordenado y limpio.<\/p>\n<p>Una vez que estoy tendido boca abajo en la camilla, Pedro empieza una especie de ceremonia y procede a encender las siete velas, al instante puedo percibir una extra&ntilde;a fragancia que no logro descifrar su origen, me huele a Jazm&iacute;n del Oriente. Escucho que Pedro restriega entre sus manos un aceite que empieza a frotarme muy lentamente por mi espalda, hombros, se detiene en la columna, el dorso superior, poco a poco me voy relajando y aceptando que estoy en contacto con un hombre que sabe hacer bien su trabajo.<\/p>\n<p>Sus masajes llegan a la cintura muy cerca de mis nalgas, entonces de una manera muy sutil y agradable me dice que evitemos que se manche la &uacute;nica prenda que llevo puesto; es mejor retirarla, Pedro me ayuda en esta labor y de reojo miro que se encuentra humedecida por l&iacute;quido pre seminal, me sonrojo sin ser visto por mi amigo. Se coloca m&aacute;s aceite en sus manos, calent&aacute;ndolo antes de entrar en contacto con mi cuerpo, con sus manos topa mi nalga derecha y luego la izquierda, las aprieta de tal manera que siento alivio luego de la larga pedaleada del fin de semana, su codo pasa magistralmente por medio de las tapas de mi culito, aplasta deliciosamente mis nalgas y pienso que sin querer toca mi agujero anal, lo que produce un estremecimiento en mi desnudo cuerpo, no puedo disimular y Pedro me dice tranquilo amigo no pasa nada.<\/p>\n<p>Siguen las caricias en la zona anal, me hacen sentir diferente pues antes no hab&iacute;a sentido estas sensaciones en tan delicada &aacute;rea, con un dedo bien lubricado empieza a darme masajes circulares en los alrededores del orificio, tengo que aguantar las ganas de decirle, por favor m&eacute;teme ese dedo, inmediatamente se dirige a mis muslos, sus manos abarcan gran parte de mis gruesas piernas, entonces ahora empiezo a sentir un cierto dolor a lo largo de las piernas como consecuencia del pedaleo y del sensual masaje.<\/p>\n<p>El dolor que se hace presente hace que recoja mis piernas, mi rodilla derecha toca involuntariamente el ombligo de Pedro, espero que se retire pero no lo hace, al parecer eso es exactamente lo que estaba buscando, luego de dos o tres masajes en mis muslos Pedro se coloca justo a la altura de mi mano derecha la entonces puedo sentir que su cuerpo est&aacute; muy cerca al m&iacute;o, puedo sentir el roce de su humanidad con mi mano derecha, hago un movimiento muy lento para que parezca involuntario y lo que puedo sentir en mi mano es el pene de mi masajista, lo siento a media erecci&oacute;n, grueso, su tama&ntilde;o normal.<\/p>\n<p>Tanto Pedro como yo no pronunciamos palabra alguna, sus manos recorren de arriba abajo por el largo de mi pierna derecha, yo sigo agarrado ese hermoso pene, sin mover mi mano ni hacer presi&oacute;n para evitar que se salga de mi mano, el masaje es intenso, duro, a veces un tanto doloroso, pero cada vez siento que los dolores musculares van cediendo y la excitaci&oacute;n va en aumento.<\/p>\n<p>Detiene el masaje para cambiar de posici&oacute;n y empezar a masajear mi pierna izquierda, ocupa la misma posici&oacute;n pero esta vez se ubica a mi lado izquierdo y lo &uacute;nico que ha cambiado es que ahora su herramienta se encuentra fuera del pantal&oacute;n facilitando mi labor con mi mano izquierda y por supuesto la excitaci&oacute;n de Pedro ya se puede sentir en toda la magnitud, sus prodigiosas manos recorren toda mi pierna izquierda incluso llegan a topar y hurgar en mi culito, cosa que me lleva al cielo, no suelto para nada lo que agarra mi mano izquierda, continua as&iacute; por varios minutos y nuestra arrechera est&aacute; en su m&aacute;xima expresi&oacute;n.<\/p>\n<p>Caballero hemos terminado el masaje posterior, ahora es necesario que se tienda boca arriba para continuar con los frotaciones frontales, al voltearme por fin logro liberar la herramienta de mi propio peso, la erecci&oacute;n est&aacute; al m&aacute;ximo, Pedro me consuela indic&aacute;ndome que no soy el primer cliente que sufre una erecci&oacute;n cuando se realiza un masaje. Una vez boca arriba Pedro no se mueve del sitio, su pene queda a mi alcance, es un pene muy normal, unos 14 cm de largo y un tanto grueso para su largo, comienza a pasar su mano impregnada de aceite sobre mi pecho, se detiene en mis tetillas lo que hace que mi pene se mueva y mi culito empiece a palpitar, baja sus manos hasta mi zona p&uacute;bica empezando a darme masajes alrededor del pene, no lo topa seguramente para que no se ponga aceitoso.<\/p>\n<p>Con la maestr&iacute;a propia de un experto, recorre mis piernas, llega a las partes &iacute;ntimas, siento alivio en mis adoloridas piernas, como una cortes&iacute;a pasa su barba sobre el glande y casi termino explotando, se dirige y me dice tranquilo que si me lo permites ahora empieza lo bueno, acerca su boca a la m&iacute;a, no pongo la menor resistencia y disfrutamos de un beso h&uacute;medo, apasionado, intenso y lleno de morbo, acerca su pene a mi boca y procedo a chuparle su cabecita, inmediatamente me lo introduzco hasta la mitad, Pedro se estremece, me dice ahora es mi turno y con unas ansias descomunales procede a introducir mi pene en su boca, desaparece por completo en su h&uacute;meda boca, decidimos acomodarnos en una mejor posici&oacute;n para hacer un magn&iacute;fico 69, pero el ancho de la camilla nos impide hacerlo de tal forma que disfrutamos por turnos de las ricas mamadas que cada uno es capaz de propiciar al otro, Pedro toca mi culito, le pido que me introduzca un dedo, me siento en el cielo.<\/p>\n<p>Estando en el &eacute;xtasis del sexo oral, escucho que abren la puerta principal de la casa de mi suegra, tan solo puede ser Laura, entra a paso lento ventajosamente y da tiempo a Pedro de ponerse su mandil de m&eacute;dico as&iacute; como cubrir mis partes &iacute;ntimas, al llegar a la puerta y con una suerte incre&iacute;ble le suena el celular y se detiene a contestar la llamada, continua hablando por tel&eacute;fono e ingresa al interior de la habitaci&oacute;n, mira de un lado a otro, pregunta sobre mi condici&oacute;n de las piernas a lo cual Pedro responde que he tenido una severa contractura muscular en la espalda, las piernas y otros lugares que no los puede indicar.<\/p>\n<p>No s&eacute; si miro a Pedro sin sus pantalones o simplemente no quiso decir nada en ese momento para no hacer un esc&aacute;ndalo, estoy casi seguro que sospecha lo que paso entre nosotros, o simplemente la ubicaci&oacute;n de la camilla nos salv&oacute; de ser descubiertos en pleno acto. Pedro con una asombrosa calma, dice listo Carlos estas en las mejores condiciones para seguir pedaleando largo y tendido, puedes vestirte pero antes d&eacute;jame secar el aceite para que no manches la ropa. Laura sale del cuarto y procede a inspeccionar el resto de la casa, Pedro empieza a apagar las velas y almacenarlas adecuadamente, pago los honorarios de y procedemos a salir de la casa de mi suegra.<\/p>\n<p>Laura me pregunta que tal el masaje, dime si te sientes bien, te alivio los dolores, o todav&iacute;a te duele?<\/p>\n<p>&#8211; Todo bien mi amor, me siento aliviado, solo que ahora siento que me duele el bajo vientre, supongo que por el masaje recibido.<\/p>\n<p>Al llegar la noche y en la intimidad de nuestra habitaci&oacute;n, Laura me dice: Recuerdas aquella noche en la que solicitaste que te introduzca un dedo en t&uacute; culito?<\/p>\n<p>&#8211; Si recuerdo, pero eso fue hace muchos a&ntilde;os, como me voy a olvidar<\/p>\n<p>&#8211; Desde ese d&iacute;a empec&eacute; a sospechar que te pod&iacute;as acostar con un hombre, y te he estado siguiendo tus pasos para encontrarte infraganti.<\/p>\n<p>&#8211; Una cosa es que me agrade explorar toda mi sexualidad y otra muy diferente es ser penetrado por un hombre.<\/p>\n<p>&#8211; Dime la verdad: Si tuvieras la oportunidad de hacerlo lo har&iacute;as, verdad?<\/p>\n<p>&#8211; Si no te importa y me aceptas as&iacute;, si me gustar&iacute;a probarlo.<\/p>\n<p>&#8211; Con el fin de que satisfagas tu curiosidad, de mi parte no tengo problemas<\/p>\n<p>&#8211; De tal forma que puedes llamar al tal Pedro para que puedan terminar la deliciosa faena que sin quererlo interrump&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; No has interrumpido nada, era tan solo un masaje, no seas mal pensada.<\/p>\n<p>&#8211; Si es as&iacute; mil disculpas, pero espero que llames al masajista y que venga a mi casa.<\/p>\n<p>Con este permiso llamo a Pedro, me dice que imposible ir a mi casa que tiene mucha verg&uuml;enza con Laura y que se prefiero vaya a su consultorio que estar&aacute; habilitado a partir del pr&oacute;ximo lunes, a la noche siguiente Laura me pide que le penetre por el culo, y que si prefiero ella har&aacute; lo propio con el m&iacute;o.<\/p>\n<p>Esta historia continuar&aacute;, por favor espero sus comentarios y sugerencias en: unocarlos1955@hotmail.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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