{"id":41730,"date":"2023-04-23T22:00:00","date_gmt":"2023-04-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-23T22:00:00","modified_gmt":"2023-04-23T22:00:00","slug":"con-mi-prima-despues-del-gym","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/con-mi-prima-despues-del-gym\/","title":{"rendered":"Con mi prima despu\u00e9s del gym"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41730\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Soy bisexual desde hace mucho. Hace bastante tiempo de esto, mis inicios. Exactamente ese d&iacute;a en que aument&oacute; mi percepci&oacute;n del sexo.<\/p>\n<p>Antes de mi primera experiencia sexual con una chica, por supuesto, que ya conoc&iacute;a el sexo con los chicos y no era virgen. Pero quer&iacute;a probar algunas cosas nuevas a las que por otra parte ten&iacute;a muy f&aacute;cil acceso. Y lo sabia, quien era la persona con la que pod&iacute;a experimentar esas cosas nuevas.<\/p>\n<p>Este relato lo escrib&iacute; por entonces as&iacute; que mis habilidades como narradora no estaban muy desarrolladas. Espero me disculpen las deficiencias en estilo y narrativa. He hecho alguna correcci&oacute;n para intentar adaptarlo a los tiempos que corren pero intentando mantener el esp&iacute;ritu del relato intacto.<\/p>\n<p>Un dia cualquiera estaba en casa de mi prima Marta, que vive sola. Yo todav&iacute;a habitaba con mis padres. Ven&iacute;amos del gimnasio despu&eacute;s de haber hecho ejercicio, camadas, sudadas pero tambi&eacute;n relajadas.<\/p>\n<p>No ten&iacute;amos puestos mas que los pantalones cortos y las camisetas de tirantes. Nos hab&iacute;amos quitado el resto del ch&aacute;ndal, hacia calor. Todo lo que llev&aacute;bamos era bastante fino y estaba sudado.<\/p>\n<p>Se pod&iacute;a apreciar una porci&oacute;n bastante amplia de nuestros senos. Casi como en un concurso de camisetas mojadas. Adem&aacute;s a traves de la fina lycra blanca se le notaba incluso la morena pelambrera de su co&ntilde;ito. Ni siquiera nos depilabamos en esa &eacute;poca.<\/p>\n<p>Me invit&oacute; a su ducha y mientras me mostraba donde ten&iacute;a las cosas yo me quit&eacute; la camiseta sin esperar a que me dejara sola. Sab&iacute;a que ella era lesbiana, hab&iacute;amos hablado mucho de sexo. Pero hasta entonces no me hab&iacute;a dejado tocar ni por ella ni por ninguna otra chica.<\/p>\n<p>&#8211; Qu&eacute;date prima, podremos conversar y necesito que alguien me lave la espalda.<\/p>\n<p>Le dije que no se marchara, que pod&iacute;amos charlar mientras me duchaba o que podr&iacute;a enjabonarme la espalda. Ella me miraba ojipl&aacute;tica, pues hasta entonces apenas hab&iacute;a podido verme sin ropa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Estas segura?<\/p>\n<p>Me saqu&eacute; el pantal&oacute;n y me acarici&eacute; sin ning&uacute;n pudor los dorados rizos de mi co&ntilde;o. Me met&iacute; en la ba&ntilde;era y abr&iacute; el grifo dejando que el agua caliente resbalara por mi piel.<\/p>\n<p>Ella tom&oacute; una pastilla de jab&oacute;n, s&iacute;, a&uacute;n se usaba eso y sosteni&eacute;ndola con la palma de la mano, los dedos bien extendidos. Empez&oacute; a recorrer mi espalda acarici&aacute;ndome al principio con algo de miedo y respeto, por si yo protestaba. Pero al ver que la animaba con mi silencio y con alg&uacute;n gemido de placer sigui&oacute; acarici&aacute;ndome y toc&aacute;ndome.<\/p>\n<p>&#8211; Sigue.<\/p>\n<p>Estaba de pie y ella trazaba c&iacute;rculos con su mano en mi espalda cada vez mas abajo. Pronto lleg&oacute; al culo y continu&oacute; con &eacute;l meti&eacute;ndome la mano y el jab&oacute;n por la raja. Manteni&eacute;ndome bien abiertas las nalgas, me las acariciaba con la otra mano. Me gustaba que su dedo enjabonado jugara con mi ano. A veces intentando entrar dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Entonces me d&iacute; la vuelta y la emprendi&oacute; con mis senos, se cans&oacute; pronto o m&aacute;s bien le entr&oacute; prisa y empez&oacute; a bajar por el vientre. Deslizando un dedo juguet&oacute;n en el ombligo. La sensaci&oacute;n de su mano, una sola todav&iacute;a, recorriendo mi piel era sensacional. Aunque para entonces ya deseaba m&aacute;s, su boca y su lengua.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; al co&ntilde;ito que acariciaba con los dedos mientras sostenia el jab&oacute;n sobre el monte de venus justo por encima de la almeja. Llenando de espuma la pelambrera de mi xoxito.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando le quit&eacute; la pastilla de la mano y comenc&eacute; a desnudarla. Decidida por fin a hacerle el amor, tomando yo m&aacute;s iniciativa. Pronto le quit&eacute; la camiseta por la cabeza, arroj&eacute; la prenda dentro de la ba&ntilde;era y me detuve un poco en jugar con sus pezones.<\/p>\n<p>Mientras rodeaba sus pechos con mis manos, not&eacute; como se le pon&iacute;an duros los pezones como antes lo hab&iacute;an hecho los m&iacute;os. Acariciaba esas dos preciosas masas de carne, no pod&iacute;a parar.<\/p>\n<p>Por fin nos besamos con pasi&oacute;n en la boca, sus labios carnosos, gruesos y rojos los dientes marfile&ntilde;os. Cada vez que se remojaba los labios con la lengua a m&iacute; me daban ganas de mord&eacute;rsela. Primero explor&eacute; su boca con la sin hueso y despu&eacute;s la mia recibi&oacute; gustosa la suya. Mientras cruz&aacute;bamos las lenguas y se acariciaban la una a la otra.<\/p>\n<p>Le fui bajando el pantaloncito despacio y la met&iacute; dentro de la ba&ntilde;era conmigo. Tirando de su manita. Donde me arrodill&eacute; y en un gesto de adoraci&oacute;n me puse a chuparle el co&ntilde;ito. Metiendo mi lengua entre sus otros labios, hasta el punto mas alejado posible de su vagina.<\/p>\n<p>Apartando sus rizos morenos de mi camino y sintiendo el salado sabor de su intimidad. Poni&eacute;ndome el hermoso y delicado cl&iacute;toris entre los labios, bes&aacute;ndolo y chup&aacute;ndolo.<\/p>\n<p>A cada lamida ella se retorc&iacute;a de placer y sus jugos casi resbalaban por mi garganta. Jadeaba y se contorsionaba. Marta ten&iacute;a un sabor maravilloso.<\/p>\n<p>Pero no se conformaba con eso, ella quer&iacute;a darme placer a m&iacute;. Me sent&oacute; en el fondo de la ba&ntilde;era para lamer mis pies. Nunca habr&iacute;a imaginado que fuera as&iacute; de pervertida, pero todo lo que me hac&iacute;a me encantaba y me daba placer.<\/p>\n<p>Mi prima cerr&oacute; el agua y salimos. Cog&iacute; una toalla y me puse a secarla con cari&ntilde;o, primero los hombros morenos, los pechos abundantes que pod&iacute;a amasar suavemente de grandes areolas oscuras y pezones que sal&iacute;an casi un cent&iacute;metro de ellas.<\/p>\n<p>Lam&iacute;a sus axilas levantando sus brazos por encima de la cabeza. El vientre plano y el ombligo profundo, el vello profundamente oscuro del pubis y los muslos fuertes y un poco gruesos. La espalda en la que los omoplatos enmarcaban la fina l&iacute;nea de la columna y las caderas generosas con las amplias nalgas.<\/p>\n<p>Mientras hac&iacute;a esto besaba con delicadeza la piel que ya hab&iacute;a secado, suavemente rozando &uacute;nicamente su suave epidermis con los labios.<\/p>\n<p>Ella hizo lo mismo conmigo. Mim&aacute;ndome contenta de tenerme al fin a su disposici&oacute;n como una amante entregada. Aprovech&oacute; para, teni&eacute;ndome sentada en el lavabo con un pie apoyado en el bidet y los muslos bien abiertos lamerme el co&ntilde;o anhelante de caricias, provoc&aacute;ndome espasmos de placer.<\/p>\n<p>Yo sujetaba y aprisionaba su cabeza contra mi cadera y ella desliz&oacute; uno de sus dedos entre mis nalgas hacia mi ano. Nadie me hab&iacute;a comido el co&ntilde;o as&iacute;, aunque m&aacute;s de un chico prob&oacute; a hacerlo antes. Me corri en su lengua sin ninguna verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>Nos dirigimos a su dormitorio, por fin.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres probar algo? Lo compre pensado en que alg&uacute;n d&iacute;a estar&iacute;amos as&iacute;.<\/p>\n<p>De una mesilla sac&oacute; un vibrador que directamente me clav&oacute; en la vulva. Era una cosa fea de pl&aacute;stico te&oacute;ricamente de color carne. Demasiado duro, aunque la forma f&aacute;lica estaba bien conseguida. Incluso ten&iacute;a un par de huevos por debajo.<\/p>\n<p>La diferencia que hay con las cosas que se venden ahora en la tiendas er&oacute;ticas, mucho m&aacute;s sofisticadas. Por aquel entonces todo eso me importaba un pimiento dispuesta a disfrutar de todo lo que mi prima quisiera hacer conmigo.<\/p>\n<p>Me dijo que lo hab&iacute;a comprado en honor a mi heterosexualidad esperando tenerme algun d&iacute;a as&iacute;, h&uacute;meda en su cama. Me la imaginaba entrando en un sex shop cutre con su imagen de ni&ntilde;a buena y un mont&oacute;n de pervertidos comi&eacute;ndosela con la vista y casi me daba la risa.<\/p>\n<p>Se puso a mover el dildo con delicadeza dentro de m&iacute; y a girar sobre mi cuerpo hasta que se coloc&oacute; encima en un sesenta y nueve.<\/p>\n<p>As&iacute; mientras yo gem&iacute;a por el placer de la profunda penetraci&oacute;n del juguete y su lengua traviesa en mi cl&iacute;toris. Ella se corria una y otra vez a causa de mis inexpertos dedos y mi lengua curiosa en su vagina. A pesar de ello no deb&iacute;a hacerlo mal del todo pues le arrancaba jadeos. Recorriendo sus labios o intentando penetrar en sus secretos.<\/p>\n<p>Al cabo de un rato de profundos orgasmos me pas&oacute; el consolador y comprobando que ella tampoco era virgen con dos dedos, lo utilic&eacute; para seguir d&aacute;ndole placer. Con una mano manejaba el dildo y deslizaba por turnos los dedos de la otra en su culito amplio.<\/p>\n<p>Marta tambi&eacute;n jugaba con mis nalgas duras y respingonas mientras me chupaba el co&ntilde;ito. M&aacute;s atrevida que yo deslizaba un dedo en mi ano. Nos corrimos muchas veces y me indic&oacute; que me diera la vuelta quedando boca abajo sobre las revueltas s&aacute;banas.<\/p>\n<p>Meti&oacute; su carita entre mis nalgas clavando su lengua en el ano. Me gustaba jugar con esa parte tanto como a m&iacute;. Nunca hab&iacute;a sentido algo as&iacute;, era mi primer beso negro. Menos mal que despu&eacute;s de la ducha lo ten&iacute;a bien limpio. Gem&iacute;a y suspiraba como una vieja locomotora de vapor.<\/p>\n<p>Se sujet&oacute; el consolador, menudas palabrejas de usaban por entonces, a la cintura. Cosa que el aparato permit&iacute;a usando un arn&eacute;s que parec&iacute;a cuero pero en realidad era scay, de lo que se hac&iacute;an los sof&aacute;s, o un material similar. Lo desliz&oacute; entre mis nalgas intentando abrirse camino hacia el ano.<\/p>\n<p>Lo dej&oacute; fuera en el canal entre mis nalgas el tiempo justo para untarlo de lubricante en la imitaci&oacute;n de glande. Al principio me dol&iacute;a mucho pues aunque no era la primera vez que me lo penetraban si lo era con algo tan enorme. Sentia su peso sobre m&iacute; manteni&eacute;ndome sujeta contra el colch&oacute;n, sus labios cari&ntilde;osos en mis hombros bes&aacute;ndome el cuello y la nuca.<\/p>\n<p>El dolor pronto pas&oacute; pues me encanta que me follen el culo y clavando los antebrazos me puse a gatas levantando las caderas. Para as&iacute; poder masturbarme si no lo hac&iacute;a ella, pues alcanzaba a acariciarme la vulva con la mano.<\/p>\n<p>Con la otra ella me sujetaba del hombro y tiraba de m&iacute; para que el consolador entrase mas y mas en el ano. No dejaba de acariciarme la espalda, el culo o las deslizaba por las ingles hacia el co&ntilde;ito.<\/p>\n<p>Cuando me lo sac&oacute; del culo lo hizo solo par&oacute; para lavarlo y met&eacute;rmelo en la vagina pr&aacute;cticamente sin que yo pudiera moverme. Tan anonadada estaba por el placer.<\/p>\n<p>Por fin cambiamos de postura y la tuve a mi disposici&oacute;n a cuatro patas, con el consolador enganchado a la cadera la penetr&eacute; primero la vagina roja y profunda y luego el ano mientras no paraba de acariciar el culazo o masajear sus hombros. Tuve que lavar el aparato.<\/p>\n<p>Sujet&aacute;ndola del hombro le di la vuelta para que quedara de espaldas y volviendo a la postura cl&aacute;sica del misionero. Sinti&eacute;ndome como uno de los chicos que me hab&iacute;an follado a m&iacute; la bes&eacute; en la boca, lamiendo sus labios, la acarici&eacute; los pechos.<\/p>\n<p>Fui metiendo la falsa polla abri&eacute;ndome camino suavemente entre los labios de su vagina mientras ella me agarraba las nalgas y cruzaba las piernas por detr&aacute;s de mis rodillas.<\/p>\n<p>Segu&iacute;amos bes&aacute;ndonos en la boca mientras frot&aacute;bamos nuestros pechos en los movimientos del coito, los m&iacute;os peque&ntilde;os y duros sobre los suyos generosos y abombados. Perd&iacute; la cuenta de los orgasmos que tuve o los que ella ten&iacute;a para cuando me arranc&oacute; el dildo de la cadera para volver a coloc&aacute;rselo ella.<\/p>\n<p>Situando su precioso cuerpazo sobre m&iacute;, sujet&aacute;ndose con los brazos rectos. El torso levantado y mir&aacute;ndome a los ojos, se dedic&oacute; a calentarme. Sin penetrarme, rozando solo los labios que se abr&iacute;an al m&aacute;s m&iacute;nimo toque dejando que acariciara la punta de mi cl&iacute;toris con el falso glande vibrador.<\/p>\n<p>Entonces puse mis manos en su culo y tir&eacute; de ella con todas mis fuerzas oblig&aacute;ndola a hundirse en m&iacute;. Luego no las quit&eacute; de all&iacute; y se las amasaba mientras me follaba, mis piernas sobre las suyas.<\/p>\n<p>Ahora se lo que es la piel de melocot&oacute;n, la incre&iacute;ble suavidad de la piel de una chica frot&aacute;ndose contra la m&iacute;a, la suya de todo el cuerpo. De sus senos generosos, de sus nalgas suaves merec&iacute;a con creces ese calificativo, puedes creerme pues se los bes&eacute; y acarici&eacute; una y otra vez.<\/p>\n<p>Ahora conozco la sensaci&oacute;n de ser multigiorg&aacute;smica y de correrme una y otra vez y conseguir que mi amante vaya de orgasmo en orgasmo.<\/p>\n<p>Para entonces nos encontr&aacute;bamos algo cansadas y nos pusimos a vestirnos con ropa limpia la una a la otra renovando nuestros er&oacute;ticos juegos. Deslic&eacute; las bragas por sus muslos arriba y volvi&oacute; a correrse antes de que la prenda llegara a cubrir su pubis gracias a mi lengua.<\/p>\n<p>Marta me coloc&oacute; unas braguitas y volvimos a besarnos en la boca, a frotar nuestros pechos y a deslizar ella los dedos en mi co&ntilde;ito antes de terminar de tenerlas puestas.<\/p>\n<p>Mi minifalda le volvi&oacute; a permitir acariciarme los muslos y sus vaqueros de pata de elefante fueron una excusa para mis manos acariciadoras. lo siguiente fue su sujetador y camiseta y volv&iacute; a mimar chupar y tocar sus hermosos senos. Luego fue mi blusa abierta la que provoc&oacute; sus besos y caricias en mis pechos. Apenas pod&iacute;a separar sus manos y boca de mi piel.<\/p>\n<p>Entonces nos pusimos a charlar, como no, una vez mas sobre el sexo, el amor y las dem&aacute;s chicas.<\/p>\n<p>Le confes&eacute; el por qu&eacute; por fin me hab&iacute;a decidido a hacer el amor con ella despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os de conocernos y de amistad en los que no me hab&iacute;a dejado tocar. Del desarrollo de mi deseo por mi primita poco a poco, pensando en tener sexo con otras mujeres era evidente que ella hab&iacute;a de ser la primera.<\/p>\n<p>Me cont&oacute; como ligaba en la piscina o se acostaba con mujeres casadas hartas del ego&iacute;smo de sus maridos, de su indolencia y falta de imaginaci&oacute;n. Y de como eran precisamente esas mujeres las m&aacute;s pervertidas y con ideas er&oacute;ticas que siempre desarrollaban con ella. Me relataba sus aventuras sin pelos en la lengua, pero Marta siempre hab&iacute;a sido as&iacute;.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n me relat&oacute; su primera experiencia sexual con otra mujer: una preciosa pelirroja de pechos enormes, suaves nalgas y una vagina tan caliente y h&uacute;meda como la que m&aacute;s.<\/p>\n<p>Le hab&iacute;a metido mano en el cine cuando fueron a ver juntas una peli que oh casualidad result&oacute; ser de lesbianas. Hicieron el amor por primera vez en el coche de la pelirroja y luego en el piso de mi prima.<\/p>\n<p>A la pelirroja la conocer&iacute;a dos d&iacute;as despu&eacute;s, todo un volc&aacute;n de sensualidad y deseo. Marta nos dej&oacute; una habitaci&oacute;n para nosotras mientras ella hac&iacute;a el amor con otra de sus amigas, pero pronto nos juntamos las cuatro para disfrutar encima de la misma cama. Toda una org&iacute;a en la que disfrut&eacute; a&uacute;n m&aacute;s del sexo con otras mujeres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Soy bisexual desde hace mucho. Hace bastante tiempo de esto, mis inicios. Exactamente ese d&iacute;a en que aument&oacute; mi percepci&oacute;n del sexo. Antes de mi primera experiencia sexual con una chica, por supuesto, que ya conoc&iacute;a el sexo con los chicos y no era virgen. 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