{"id":41757,"date":"2023-04-26T06:27:05","date_gmt":"2023-04-26T06:27:05","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-26T06:27:05","modified_gmt":"2023-04-26T06:27:05","slug":"nuestra-tarde-de-verano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/nuestra-tarde-de-verano\/","title":{"rendered":"Nuestra tarde de verano"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41757\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Es s&aacute;bado por la tarde, del inicio del verano, pero con un calor que ya invade la ciudad. Hemos hablado por tel&eacute;fono, apenas dos minutos. Las infinitas ganas de vernos no parecen caber en el wi-fi. Por eso quiz&aacute;s has aceptado que propusiera recogerte en apenas media hora. Poco tiempo para que una mujer se arregle; y demasiado para que quepa en mi impaciencia.<\/p>\n<p>Imprudentemente, paso por ti cinco minutos antes de la hora acordada; y eres incre&iacute;blemente puntual. Apenas me haces esperar dos minutos y te veo salir de casa. Pero la puntualidad queda en nada cuando te veo cruzar la calle hacia mi coche. Vistes una falda larga no ajustada, de flores y una blusa de color rosa pastel. Tus rubios cabellos reflejan el sol de la tarde haci&eacute;ndola m&aacute;s brillante, y tu sonrisa se adue&ntilde;a de toda la calle.<\/p>\n<p>Subes al coche, me miras y, traviesa, me gui&ntilde;as un ojo. Me preguntas qu&eacute; me pasa y me despiertas del shock. S&oacute;lo acierto a contestarte que acabo de ver un &aacute;ngel y todav&iacute;a no he reaccionado. R&iacute;es sonoramente inclinando tu cabeza hacia atr&aacute;s, y llenas de m&uacute;sica tanto el interior del coche como el de mi alma. Mis ojos quedan prendidos en tus rojos labios.<\/p>\n<p>Apenas me repongo, te consigo decir que me pidas donde te apetece que vayamos. Pero s&oacute;lo llegas a quejarte de tanto calor que hace. Te propongo una tarde de cine. El aire acondicionado nos ayudar&aacute; a soportar c&oacute;modamente la tarde. Me preguntas qu&eacute; pel&iacute;cula vamos a ver. Y te contesto que no lo s&eacute;, pero que s&iacute; s&eacute; lo que no voy a dejar de mirar.<\/p>\n<p>Tu perfume invade poco a poco el ambiente hasta hacerme respirar un fresco olor de lavanda sobre tierra mojada. El viaje se hace corto, y no porque conduzca r&aacute;pido, como suelo hacer, sino porque no tengo ganas de llegar y dejar de sentirme as&iacute;.<\/p>\n<p>Llegamos al cine, ning&uacute;n t&iacute;tulo nos suena, pero qu&eacute; m&aacute;s da. Mi mente empieza a elucubrar&hellip;, no, sigue elucubrando, y ya lleva rato haci&eacute;ndolo&hellip; Una pel&iacute;cula de actores poco conocidos y de un tema pasado de moda es, sin duda, la mejor opci&oacute;n para vivir una tarde en la que s&oacute;lo importemos nosotros.<\/p>\n<p>Por suerte la sesi&oacute;n empieza en menos de diez minutos, compro las entradas y nos metemos en la sala. Apenas no m&aacute;s de ocho personas en toda la sala. No miro los n&uacute;meros de las filas ni los de los asientos que nos han dado; da igual, de la mano vamos hacia la parte m&aacute;s atr&aacute;s de la sala.<\/p>\n<p>Dos filas m&aacute;s atr&aacute;s, un poco alejados a nuestra izquierda queda una pareja de ancianos. El resto de espectadores quedan bastante m&aacute;s adelante.<\/p>\n<p>No has dejado de sonre&iacute;r en ning&uacute;n momento. Te siento exultante, yo dir&iacute;a que emocionada. Apagan las luces, y te sientas a mi izquierda. Sonriente y feliz te miro, y te beso en la mejilla. Entornas tus ojos y apoyas tu cabeza sobre mi hombro mientras me coges el brazo son tus manos. Eres la pura imagen de la felicidad.<\/p>\n<p>El olor fresco de tu cuerpo que not&eacute; en el coche se ha vuelto m&aacute;s fuerte y dulz&oacute;n. Beso tu cabeza mientras salen los t&iacute;tulos de la pel&iacute;cula que ya he aceptado que nunca podr&eacute; contar, porque no le voy a prestar ninguna atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Paso mi brazo por encima de tus hombros para acercarte a mi pecho. Ahora tu perfume se hace m&aacute;s penetrante. Mi mano acaricia tu pelo, y la alargo hacia abajo a rozar tu cuello, poni&eacute;ndote la piel de gallina a la par que mi excitaci&oacute;n empieza a hacerse presente.<\/p>\n<p>Levantas tu mirada hacia m&iacute; y, tras susurrarte un &ldquo;hola&rdquo; con sonrisa incluida, no dudo en besar tu boca, m&aacute;s dulce que la miel.<\/p>\n<p>Mi mano derecha se ha vuelto decidida y valiente y acaricia, sucesivamente, tus pechos, erguidos y firmes, con ambos pezones, ya duros y enhiestos, perfecta muestra de tu creciente excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Un tenue gemido escapa de tu boca, &aacute;gilmente atrapado por la m&iacute;a que, con la lengua, explora todo el espacio desde tus labios hasta tu lengua, silenci&aacute;ndolo.<\/p>\n<p>Mi mano baja a tu cintura agarr&aacute;ndote con m&aacute;s fuerza mientras nuestros labios se funden en un beso interminable, en el que nuestras lenguas bailan completamente abrazadas. Y con un lento pero firme y seguro recorrido, mi mano se aventura por tu ombligo acerc&aacute;ndose a tu Monte de Venus. Tu falda de flores se muestra como muro infranqueable, por lo que mi mano decide que ser&aacute; m&aacute;s sencillo y hasta m&aacute;s apetecible ascender desde tus maravillosos muslos.<\/p>\n<p>Mientras con mi lengua acaricio el l&oacute;bulo de tu oreja, noto como te vas poniendo m&aacute;s y m&aacute;s cachonda por momentos, por lo que me atrevo a decirte con voz muy baja&hellip; &ldquo;quiero quitarte las bragas&hellip;&rdquo;. Ladeas tu cabeza para mirarme con ojos felinos y decirme, con una p&iacute;cara sonrisa&hellip; &ldquo;eso no va a poder ser&rdquo;. Sorprendido, y un poco descolocado, me pones a mil cuando, antes de que pueda ni protestar, me sueltas&hellip;&rdquo;NO llevo bragas&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>No consigo poder creerme lo que acabo de escuchar, pero ya nada me va a detener, el morbo que destilan tus palabras susurradas me ha hecho perder la cordura y la decencia, por lo que mi mano se apresura a bajar hasta tus piernas, y desde tus rodillas, mis dedos suben por tus muslos en el interior del jard&iacute;n de flores de tu falda que, inevitablemente, aparto dejando tus piernas al descubierto y&hellip; Dios!, tu depilada vagina a mi vista. Siento que me falta hasta la respiraci&oacute;n cuando la penumbra que permite la luz de la pantalla me deja ver y adivinar tu sexo, cuya humedad se evidencia en el tacto de mis dedos, que reclaman avanzar hacia su destino.<\/p>\n<p>Alcanzo r&aacute;pidamente mi meta y comienzo a rozar tu cl&iacute;toris con mi pulgar mientras dos de mis otros dedos se introducen en tu vagina, quedando completamente mojados. Sentir la humedad de tus calientes flujos pone mi pene al m&aacute;ximo de su dureza, ayudado por las firmes caricias que, sobre el pantal&oacute;n, le realizas con tu mano derecha.<\/p>\n<p>Tu respiraci&oacute;n se acelera y se convierte en jadeos y susurros que apenas pueden simularse en el ruido y las conversaciones de la pel&iacute;cula que deber&iacute;amos estar viendo.<\/p>\n<p>Te me abres de piernas para que mis dedos te penetren con mayor profundidad y aumento enseguida el ritmo con ellos, notando como tu vagina se empieza a contraer con fuerza justo antes del orgasmo que me anuncias con tu mirada, ahora totalmente lujuriosa.<\/p>\n<p>Acerco mi boca a tu oreja para ordenarte en el preciso instante que m&aacute;s dispuesta te encuentras&hellip; &ldquo;CORRETE!!&#8230;&rdquo;, y siento como todo tu interior se inunda, mientras cierras los ojos fuertemente e intentas in&uacute;tilmente acallar los gemidos que escapan de tu garganta.<\/p>\n<p>Y no lo dudo un instante. Deseo tan intensamente saborear tu n&eacute;ctar que, directamente, con m&aacute;s imprudencia que valent&iacute;a me arrodillo en el suelo de la sala y desde abajo observo tu cara de sorpresa o, tal vez, de terror. Sueltas un peque&ntilde;o grito, que parece traer escondido cu&aacute;n loco me consideras. Pero, en realidad, es as&iacute; de loco como me consientes y, lo s&eacute;, me deseas.<\/p>\n<p>Mi boca engulle todo tu sexo palpitante, y su sabor me traslada a lugares desconocidos donde el placer es infinito y nos inunda por todas partes. Endurezco mi lengua que empiezo a mover con rapidez y firmeza por tu cl&iacute;toris que ahora noto m&aacute;s grande y noto como te hace sentir intensos latigazos que recorren toda tu espalda. Y casi de inmediato, por morbo, por excitaci&oacute;n o por verdadero terror a que seamos descubiertos, siento como te corres en un segundo e intenso orgasmo con el que quedas extasiada. Solo alcanzo a escuchar la palabra &ldquo;loco&rdquo; susurrada varias veces, mientras con una mano me sujetas instintivamente la cabeza impidi&eacute;ndome que deje de chupar profundamente tu caliente y chorreante vagina.<\/p>\n<p>Podr&iacute;a parar, o quiz&aacute;s deber&iacute;a, pero no es lo que nuestras almas, en este instante unidas, nos piden a gritos de deseo silencioso. Por eso, mi lengua empieza a chupar con profundidad los labios menores de tu sexo, al tiempo que los m&iacute;os los absorben e introducen en mi boca. Mis dedos han vuelto a penetrar en tu vagina por detr&aacute;s del cl&iacute;toris y acompasan el movimiento lento de mi lengua. Poco a poco, vuelvo a notar como se inicia tu estado de tensi&oacute;n, de acumulaci&oacute;n de placer recorriendo e inundando tu cuerpo hasta que empiezan a temblar tus piernas, y, totalmente fuera de control, me regalas un tercer orgasmo que empapa toda mi cara.<\/p>\n<p>No s&eacute; si alguien se ha percatado, y tu tampoco est&aacute;s en disposici&oacute;n ni de plante&aacute;rtelo, pero &iquest;acaso nos habr&iacute;a de importar?<\/p>\n<p>Me levanto del suelo y me siento a tu lado, mientras abriendo un poco tus ojos me regalas la sonrisa de gozo m&aacute;s linda del universo, derramas una l&aacute;grima que contiene toda la felicidad que puede caber en el alma, y juntos leemos los t&iacute;tulos de fin de la mejor pel&iacute;cula que hemos visto nunca en el cine.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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