{"id":41758,"date":"2023-04-26T02:13:59","date_gmt":"2023-04-26T02:13:59","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-26T02:13:59","modified_gmt":"2023-04-26T02:13:59","slug":"mi-primo-me-engana-para-que-me-folle-un-desconocido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-primo-me-engana-para-que-me-folle-un-desconocido\/","title":{"rendered":"Mi primo me enga\u00f1a para que me folle un desconocido"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41758\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El d&iacute;a de mi 22 cumplea&ntilde;os, mi primo Nacho anunci&oacute; que me ten&iacute;a preparado un regalo muy especial, pero que deb&iacute;a recogerlo en su casa, a una hora concreta y en circunstancias especiales. El regalo result&oacute; de lo m&aacute;s excitante. Tambi&eacute;n otras sorpresas a&ntilde;adidas.<\/p>\n<p>Me acababa de despertar cuando, mientras me desperezaba, un sinf&iacute;n de n&uacute;meros pasaron en fila india por mi mente. Los escrib&iacute; para analizarlos porque, reci&eacute;n levantada, no soy persona.<\/p>\n<p>&laquo;22 de julio de 2022, d&iacute;a de mi 22 cumplea&ntilde;os&raquo;.<\/p>\n<p>Tantos doses juntos deb&iacute;an presagiar algo bueno, o puede que algo malo. Lo interpret&eacute; como una alineaci&oacute;n astron&oacute;mica de doses, aunque las alineaciones sol&iacute;an vaticinar calamidades en la antig&uuml;edad. Prefer&iacute; compararlo con una familia de patitos nadando en un estanque, que solo puede traer algo bueno, pero me faltaba la mam&aacute;. &iquest;D&oacute;nde estar&iacute;a mam&aacute; pata? No solo encontr&eacute; a la pata perdida, tambi&eacute;n a pap&aacute; pato, cuando mir&eacute; el reloj y marcaba las &laquo;12:02pm&raquo;. Con esto estaba la familia numerosa al completo:<\/p>\n<p>&laquo;Las 12:02pm (pap&aacute; y mam&aacute;) del 22 de julio de 2022, d&iacute;a de mi 22 cumplea&ntilde;os&raquo;.<\/p>\n<p>Me sent&iacute; tan feliz por mi buena fortuna, que le tom&eacute; prestado su patito de goma a mi sobrina de cinco a&ntilde;os, y me di un ba&ntilde;o con &eacute;l.<\/p>\n<p>Con este &aacute;nimo me fui de compras al supermercado con mi hermana y mi sobrina, que llegaron el d&iacute;a anterior para festejar mi aniversario. Tomamos prestado el coche de mi padre, donde cabr&iacute;an m&aacute;s cosas que en mi peque&ntilde;o, coqueto y rojo Seat 600, con menos maletero que la concha de un caracol -caracol cuando saca los cuernos al sol.<\/p>\n<p>En esto est&aacute;bamos cuando vi a mi primo Nacho, vagando por el pasillo de los l&aacute;cteos, lanz&aacute;ndome besos y haciendo gestos obscenos, sin reconocer a mi hermana y a la peque&ntilde;a. Le hice se&ntilde;as con los ojos hasta parecer bizca, indic&aacute;ndole que diera la vuelta y fuese por otro pasillo. Me excus&eacute; con mi hermana, fingiendo que hab&iacute;a olvidado comprar algo, y fui tras &eacute;l.<\/p>\n<p>Mi hermana conoc&iacute;a que Nacho hab&iacute;a reaparecido tres semanas antes, despu&eacute;s de doce a&ntilde;os, pero no sab&iacute;a que nos ve&iacute;amos a diario, mucho menos que foll&aacute;bamos todos los d&iacute;as desde el tercero. Ella no entender&iacute;a que nuestro primo, sangre de nuestra sangre, me tuviera subida en una monta&ntilde;a rusa de sexo depravado, con polvo y orgasmo diario, en el peor de los casos.<\/p>\n<p>Lo encontr&eacute; en el pasillo de las carnes, lugar muy apropiado para hablar de deseos carnales. Lo vi como otro presagio de algo bueno.<\/p>\n<p>&mdash;Hace cinco d&iacute;as que no te veo &mdash;dijo con tono picar&oacute;n&mdash;, y no sabes lo cachondo que me pongo cada vez que te echo la vista encima.<\/p>\n<p>Cinco eran los d&iacute;as que hab&iacute;a estado fuera de Denia, recorriendo la costa con su barco velero hasta M&aacute;laga.<\/p>\n<p>&mdash;Yo tambi&eacute;n te echado de menos &mdash;me lament&eacute; poniendo morritos&mdash;. El primer d&iacute;a de tu ausencia, estaba que me sub&iacute;a por las paredes, porque me faltaba mi raci&oacute;n de sexo. He recurrido a Dylan los siguientes.<\/p>\n<p>El sustituto, se llama Dylan y es un amigo australiano de mi primo, con pinta de surfista y que est&aacute; par arreba&ntilde;ar el plato. Dos d&iacute;as antes de marcharse Nacho, nos montamos un tr&iacute;o con Dylan. Fue en el barco, cuando me prepararon una especie de encerrona para follarme entre los dos. A pesar de ello, lo disfrut&eacute; mucho y qued&eacute; contenta. Entonces comprend&iacute; que mi primo es un sinverg&uuml;enza, que sus caprichos son muchos y llegamos a un acuerdo: yo aceptar&iacute;a someterme a ellos, siempre que me diera la posibilidad de negarme, si no eran de mi agrado.<\/p>\n<p>&mdash;Eres una enferma sexual, pero me alegro por los dos &mdash;afirm&oacute; riendo y restando importancia.<\/p>\n<p>&mdash;Muchos entendidos en el tema afirmar&iacute;an lo mismo &mdash;a&ntilde;ad&iacute; en plan zorra&mdash;, pero entiendo que todo depende de cada persona y caso concreto. No es lo mismo echar un polvo al d&iacute;a, durante una semana, que echar siete en un solo d&iacute;a.<\/p>\n<p>Nacho solt&oacute; varias carcajadas, rendido a mi l&oacute;gica aplastante y llamando la atenci&oacute;n de cuantas personas hab&iacute;a cerca.<\/p>\n<p>&mdash;Apenas he llegado esta ma&ntilde;ana, he llamado a tu casa, porque t&uacute; no me cog&iacute;as el m&oacute;vil, &mdash;se lament&oacute; Nacho&mdash;, y t&uacute; madre me ha invitado a comer con vosotros. &mdash;Le mir&eacute; con cara de pocos amigos, pero Nacho se anticip&oacute; a mis reproches&mdash;. S&eacute; que no me has invitado porque no sab&iacute;as que llegar&iacute;a hoy. Lo siento mucho.<\/p>\n<p>&mdash;Nunca lo traigo al supermercado &mdash;argument&eacute; bromeando&mdash;, porque bastante nos roban con los precios, como para que tambi&eacute;n me roben el tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces me marcho &mdash;dijo Nacho al tiempo que tomaba mi mano y entrelazaba los dedos hasta doler&mdash;. No obstante, te aviso que tengo un regalo muy especial para ti. Luego te doy m&aacute;s detalles.<\/p>\n<p>Se despidi&oacute; con un piquito en los morros y un azote en el trasero.<\/p>\n<p>Durante la sobremesa, aprovechando que todos charlaban animadamente, fui a mi dormitorio, porque all&iacute; puedo fumar en secreto sin que me persigan por hereje. Iba por el segundo cigarrillo cuando, abriendo la puerta de improviso, mi primo Nacho me sorprendi&oacute;. Fue tal el susto, que el pitillo sali&oacute; volando impulsado por mi mano, con tan mala suerte, que cay&oacute; entre el escote de la camiseta que vest&iacute;a. Como si bailara una danza india alrededor del fuego, di saltos enloquecida y me la quit&eacute; sin medir las consecuencias.<\/p>\n<p>&mdash;Nunca me canso de admirar lo buena que est&aacute;s &mdash;me dijo al tiempo que me soplaba el pecho derecho, justo en la zona del aterrizaje, marcada con restos de ceniza.<\/p>\n<p>Luego apres&oacute; los dos con sus grandes manos, al tiempo que yo caminaba hacia atr&aacute;s, tratando de escapar y advirtiendo de las consecuencias si alguien nos pillaba. Le dio igual, porque me levant&oacute; en vilo y me llev&oacute; al rinc&oacute;n tras la puerta. All&iacute; me puso cara a la pared, me levant&oacute; la minifalda, baj&oacute; la braguita y me clav&oacute; la polla en el co&ntilde;o. Fue un polvo r&aacute;pido de apenas cinco minutos, que termin&oacute; conmigo en cuclillas y recostada contra la pared, recibiendo hasta la &uacute;ltima gota de su esperma en la boca. Lo tragu&eacute; y me relam&iacute; como tanto le gusta.<\/p>\n<p>&mdash;Si no estamos solos en casa, esto no debe repetirse &mdash;le dije con tono serio.<\/p>\n<p>Como el que ve llover, pidi&oacute; que sacara mi ropa del armario, porque pretend&iacute;a que vistiera escandalosa para ir a su casa. Se decant&oacute; por unos leggings de color hueso porque, cuando me los vio puestos, sin bragas debajo, opinaba que se marcaba mucho la vulva y se met&iacute;a entre las nalgas. Luego eligi&oacute; un top negro muy escotado, que le pareci&oacute; perfecto sin sujetador, porque apenas cubr&iacute;a los pezones. Cuando me puse unas sandalias de cuero marr&oacute;n y me vio en conjunto, exigi&oacute; que fuese caminando as&iacute; por la calle, que entender&iacute;a el motivo cuando llegara a su casa. A m&iacute; me pareci&oacute; que no conjuntaba nada con nada, pero consent&iacute; por no discutir y porque, estando su casa en la urbanizaci&oacute;n donde vivo, no ser&iacute;a m&aacute;s de medio kil&oacute;metro a pie.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora me voy, porque tengo que preparar tu recibimiento &mdash;dijo muy sonriente al tiempo que me com&iacute;a con los ojos&mdash;. Tienes que llegar a las nueve en punto. La puerta estar&aacute; entornada y dentro unas instrucciones extra.<\/p>\n<p>El muy cabr&oacute;n se despidi&oacute; con el segundo azote del d&iacute;a, como si fuera una fulana, dej&aacute;ndome intrigada y con m&aacute;s ganas de sexo.<\/p>\n<p>Cuando mi primo se fue de viaje, me dio la llave y encarg&oacute; que buscara alguien que le limpiara el chalet, porque se hab&iacute;a cansado de vivir en el barco igual que un ermita&ntilde;o. Como la vivienda llevaba doce a&ntilde;os cerrada, desde que la familia se fuera a Catalu&ntilde;a, donde su padre fund&oacute; una pr&oacute;spera empresa de transportes, hicieron falta dos limpiadoras y tres d&iacute;as de duro trabajo. All&iacute; es donde saci&eacute; mis apetitos sexuales con el australiano.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; puntual, entr&eacute; y las indicaciones estaban en el vest&iacute;bulo, cogidas con pinzas en un caballete de madera. Desplegado, se trataba de un folio con un texto manuscrito que dec&iacute;a lo siguiente:<\/p>\n<p>Mi preciosa Sandra, gracias por venir a recibir tu regalo de cumplea&ntilde;os. Entiendo que estar&aacute;s confusa con tanto secretismo, pero es necesario dadas las circunstancias que conocer&aacute;s a continuaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Debes recorrer el pasillo y llegar hasta el sal&oacute;n, pero debes hacerlo con la mente abierta, sin prejuicios, entregarte y cumplir al pie de la letra lo que te pida, sin peros y con mi palabra de que podr&aacute;s marcharte en cualquier momento, si no te sientes c&oacute;moda.<\/p>\n<p>Dicho esto, la puerta de la calle est&aacute; abierta, lo estaba para recibirte y puedes irte ahora mismo, si as&iacute; lo prefieres. Por el contrario, si aceptas, cierra con llave, que seguir&aacute; en su sitio, si te arrepientes m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p>Contrariamente a los presagios de los patitos y las carnes, me acojonaron tantos s&iacute;es condicionales; pero cerr&eacute; la puerta con llave, con lo que este gesto, en apariencia inocente, representaba.<\/p>\n<p>Luego camin&eacute; por el pasillo y llegu&eacute; al sal&oacute;n. Estaba a oscuras y me detuve en la entrada. Le llam&eacute; a gritos porque no sab&iacute;a d&oacute;nde estaba. Enseguida se encendi&oacute; una l&aacute;mpara a mi derecha. Su luz era d&eacute;bil, apenas iluminaba en todas direcciones un metro cuadrado. Mi primo estaba bajo ella, sentado en una butaca, con las piernas cruzadas y un cigarrillo humeante en la mano.<\/p>\n<p>&mdash;Enciende la l&aacute;mpara que tienes a tu izquierda, sobre la mesita &mdash;orden&oacute;&mdash;, y gira sobre ti misma para que te vea mejor. Por cierto, &iexcl;muchas felicidades!<\/p>\n<p>Agradec&iacute; la felicitaci&oacute;n, prend&iacute; la luz y gir&eacute;, igual que una modelo de moda, separando los brazos del cuerpo unos veinte grados.<\/p>\n<p>&mdash;Tienes buen gusto vistiendo &mdash;afirm&oacute; bromeando&mdash;. Est&aacute;s preciosa, pero quiero que te desnudes despacio y mirando al frente, as&iacute; podr&eacute; admirar ese cuerpo que me tiene loco.<\/p>\n<p>Entend&iacute; que quer&iacute;a un striptease y lo hice lo mejor que supe, siendo mi primera vez. Primero me desprend&iacute; de las sandalias y luego del top, contorneando los hombros para ayudarme. Aprovech&eacute; la desnudez de los pechos, anaranjados gracias a la luz c&aacute;lida de la l&aacute;mpara, para acariciarlos. Despu&eacute;s pellizqu&eacute; varias veces los pezones duros y empinados, al tiempo que me contorneaba y mord&iacute;a el labio inferior. Los leggings salieron tirando del el&aacute;stico con los pulgares en las caderas, las piernas estiradas y haciendo bisagra en la cintura para dejar el culo bien expuesto.<\/p>\n<p>&mdash;Me has puesto muy cachondo, Sandra &mdash;dijo mi primo. Observ&eacute; que se tocaba metiendo la mano entre el pantal&oacute;n&mdash;. Ahora quiero que te toques entre los muslos mirando al frente. Mientras lo haces, me gustar&iacute;a que respondas a unas preguntas.<\/p>\n<p>Tan intrigada como excitada, los abr&iacute; lo justo y dobl&eacute; un poco las rodillas. Luego introduje la mano y comenc&eacute; a masturbarme, al tiempo que sub&iacute;a, bajaba y describ&iacute;a peque&ntilde;os c&iacute;rculos con las caderas.<\/p>\n<p>&mdash;Me gustar&iacute;a saber por qu&eacute; est&aacute;s aqu&iacute; -pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Me has pedido que venga a recoger mi regalo &mdash;respond&iacute; t&iacute;midamente y ciega de verg&uuml;enza, pero sin dejar de tocarme.<\/p>\n<p>&mdash;Me refiero a por qu&eacute; has cerrado la puerta con llave &mdash;aclar&oacute;&mdash;. No pensar&iacute;as que se trata del t&iacute;pico regalo en cajita y con lazo rojo.<\/p>\n<p>&mdash;La he cerrado porque quiero entregarme, sin peros, como dec&iacute;as en la nota.<\/p>\n<p>&mdash;Dime qu&eacute; has sentido viniendo vestida as&iacute; por la calle. &mdash;Me hab&iacute;a advertido que su capricho respond&iacute;a a un prop&oacute;sito concreto.<\/p>\n<p>&mdash;He sentido verg&uuml;enza y excitaci&oacute;n por igual. Tambi&eacute;n deseada por buena parte de los hombres, algunos vecinos, que me he cruzado.<\/p>\n<p>Nacho dio una profunda calada al pitillo, luego sonri&oacute;, triunfante.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gusta el sexo por el sexo, el morbo, lo prohibido o lo que la mayor&iacute;a repudia?<\/p>\n<p>Sin entender a qu&eacute; obedec&iacute;an tantas preguntas, respond&iacute; a cada una de ellas con un s&iacute;. Luego vino una que termin&oacute; por desconcertarme.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gusta el sexo con desconocidos?<\/p>\n<p>&mdash;Apenas tengo experiencia, pero depende de qui&eacute;n sea y si me gusta &mdash;respond&iacute; dubitativa.<\/p>\n<p>&mdash;Eres un regalo para la vista y la imaginaci&oacute;n &mdash;afirm&oacute;&mdash;. Ya no hay m&aacute;s preguntas. Ahora quiero que conozcas a alguien. Lleva un tiempo ansioso, desde que le habl&eacute; de ti.<\/p>\n<p>Cuando me pidi&oacute; que me desnudara, pens&eacute; que Nacho ser&iacute;a mi regalo especial; sin embargo, sospechaba que algo tramaba cuando insisti&oacute; en que lo hiciera mirando al frente y no a &eacute;l.<\/p>\n<p>Abandon&eacute; este pensamiento cuando una nueva l&aacute;mpara se encendi&oacute; delante de m&iacute;, al fondo de la sala. Bajo ella, apareci&oacute; una figura masculina de aspecto atl&eacute;tico. Estaba sentado en el sof&aacute;, con las piernas flexionadas y semiabiertas. Vest&iacute;a de sport, con zapatos marrones de suela blanca, bermuda gris claro y polo marinero azul marino, de esos que llevan un peque&ntilde;o cocodrilo a la altura del coraz&oacute;n. Me result&oacute; atractivo, sin exagerar, con el rostro serio y varonil. Calcul&eacute; que rondar&iacute;a los cuarenta, muy mayor para m&iacute;, pero merec&iacute;a la pena, a pesar de la pinta de pijo que ten&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Dime si est&aacute;s c&oacute;moda o quieres marcharte &mdash;pregunt&oacute; Nacho, d&aacute;ndome la oportunidad de recurrir a alguno de los s&iacute;es condicionales, o comodines, de la nota.<\/p>\n<p>&mdash;Estoy tan c&oacute;moda como cabr&iacute;a esperarse &mdash;murmur&eacute; inclinando los ojos hacia el suelo&mdash;. No es lo que esperaba, pero he llagado muy lejos para rendirme ahora.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora quiero saber qu&eacute; opinas de Leo &mdash;pregunt&oacute; Nacho, revelando el nombre de su amigo. Su tono era menos meloso, pero se manten&iacute;a, por los pelos, dentro de los l&iacute;mites marcados hasta ahora.<\/p>\n<p>&mdash;Sin &aacute;nimo de faltar, casi me dobla la edad. &mdash;No me mord&iacute; la lengua&mdash;. Pero es atractivo y est&aacute; muy bueno.<\/p>\n<p>&mdash;Estaba seguro de que ser&iacute;a tu tipo &mdash;afirm&oacute; Nacho, sonriendo satisfecho&mdash;. Ahora quiero que te arrodilles, vayas gateando y gires ciento ochenta grados cuando llegues hasta &eacute;l.<\/p>\n<p>Mi primo hab&iacute;a llegado al l&iacute;mite de la perversi&oacute;n, pretendiendo que me entregara a un desconocido. No obstante, aunque mis sentimientos eran contradictorios, el reto me excitaba.<\/p>\n<p>No lo pens&eacute; dos veces y fui gateando, con la vista al frente, igual que una seductora gata, forzando los hombros a cada paso y balanceando el culo. Al ser menudos y firmes, los pechos apenas se mov&iacute;an, pero los pezones erectos y duros aportaron cierto glamur. El caso es que, a medio camino, su mirada penetrante me intimidaba. Entonces recurr&iacute; a la broma, como siempre que estoy nerviosa, fingiendo que hab&iacute;a una hormiga muerta en el suelo.<\/p>\n<p>&mdash;Pobrecita, tuvo un triste final &mdash;dije conteniendo la risa. Luego hice como que la mov&iacute;a con la u&ntilde;a y a&ntilde;ad&iacute;&mdash;. Buenas noticias, porque tan solo es un granito de arena, que alguien ha tra&iacute;do en la suela del zapato.<\/p>\n<p>Los dos rieron y prosegu&iacute; gateando m&aacute;s relajada, con los labios entreabiertos, mordiendo el inferior como si fuera medio fres&oacute;n y relami&eacute;ndolo despu&eacute;s como una golfa. As&iacute; llegu&eacute; a destino, di la vuelta, me apoy&eacute; en el suelo con los antebrazos y la espalda qued&oacute; a modo de tobog&aacute;n, con el culo en lo alto. Finalmente separ&eacute; las rodillas, quedando la fruta prohibida del pecado a la vista, percibiendo como los ojos del pecador se clavaban en ella.<\/p>\n<p>&mdash;No te quedaste corto cuando me hablaste de Sandra, amigo Nacho &mdash;opin&oacute; el desconocido&mdash;. Tiene una carita preciosa y su cuerpo juvenil es divino. Pero, sin desmerecer al resto, lo que m&aacute;s me gusta es el culo, con forma y textura de melocot&oacute;n&mdash;afirm&oacute; mientras lo acariciaba con ambas manos.<\/p>\n<p>Si las caricias me pon&iacute;an a cien, ni punto de comparaci&oacute;n cuando descend&iacute;a entre ellas, pasando por el ano hasta el co&ntilde;o. Entregada, cerr&eacute; los ojos y gem&iacute; de gusto al penetrarme con dos dedos. &mdash;&iexcl;Dios! &mdash;, exclam&eacute; porque los retorc&iacute;a en el interior, luego los sacaba, ara&ntilde;ando la carne con las yemas de los dedos a modo de garfio, as&iacute; varias veces, repetitivamente durante unos minutos de locura. Rompi&oacute; la rutina deslizando los dedos entre los labios vaginales, desde el ano al cl&iacute;toris, ida y vuelta, una, otra y otra vez, antes de penetrar nuevamente, repetitivo y constante.<\/p>\n<p>Satisfecho con mis muestras de placer, me solt&oacute; el cabello y tir&oacute; de &eacute;l. Retroced&iacute; gateando, entend&iacute; que este era su prop&oacute;sito, y qued&eacute; entre sus piernas con la espalda pegada a su cuerpo. A continuaci&oacute;n, me oblig&oacute; a girar la cabeza, forz&aacute;ndome la barbilla, y me mir&oacute; fijamente a los ojos.<\/p>\n<p>&mdash;Eres una jovencita preciosa. &mdash;Me regal&oacute; los o&iacute;dos como pre&aacute;mbulo de una petici&oacute;n&mdash;. Quiero que te pongas en cuclillas, por favor.<\/p>\n<p>Afirm&eacute; con los ojos y obedec&iacute; sin saber qu&eacute; pretend&iacute;a. Mis dudas se disiparon cuando abri&oacute; mis muslos hasta el l&iacute;mite de su elasticidad, y me forz&oacute; para quedar sentada sobre los talones. Gem&iacute; varias veces mientras agitaba las yemas de los dedos en el cl&iacute;toris. Sonre&iacute;, imaginando que era un m&uacute;sico interpretando un solo de guitarra, y tem&iacute; que quisiera matarme de placer siendo yo tan joven.<\/p>\n<p>&mdash;F&oacute;llame el co&ntilde;o con los dedos, por favor &mdash;le implor&eacute; retirando su mano para masturbarme el garbanzo yo misma.<\/p>\n<p>Lo hicimos juntos un ratito hasta que, retorci&eacute;ndome de gusto, percib&iacute; que me ven&iacute;a un orgasmo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;M&aacute;s!&#8230; &iexcl;M&aacute;s!&#8230; &iexcl;M&aacute;s deprisa, pedazo de cabr&oacute;n, que voy a correrme como una gua-a-arra! &mdash;supliqu&eacute; al llegar al cl&iacute;max, agitando la cabeza y gimiendo convertida en una aut&eacute;ntica golfa.<\/p>\n<p>Mi cuerpo se relaj&oacute; tras los fuegos de artificio, y vi como brotaban del co&ntilde;o restos de fluidos, igual que torrentes que se precipitaban en cascada contra el suelo.<\/p>\n<p>&mdash;Eres una mujer muy ardiente y quiero entrar en ti &mdash;me susurr&oacute; al o&iacute;do&mdash;. &iquest;Me permites que lo haga?<\/p>\n<p>Me dio un beso en los morros y esper&oacute; mi respuesta.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo quieres que me ponga? &mdash;respond&iacute; jadeando&mdash;. Tengo ganas de que me jodas, pero ponte preservativo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Prefieres coito vaginal o coito anal? &mdash;me pregunt&oacute; en plan acad&eacute;mico de la Real Academia de Sexolog&iacute;a. Demasiado finolis para mi gusto.<\/p>\n<p>&mdash;Me da igual que me la metas en el co&ntilde;o o que me des por el culo &mdash;respond&iacute; convertida en una puta barata de la academia de la calle.<\/p>\n<p>Le ayud&eacute; a desnudarse al tiempo que nos com&iacute;amos la boca fren&eacute;ticamente, luego me dio un cond&oacute;n y se lo puse arrodillada, despu&eacute;s de engullir la polla unas cuantas veces.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo quieres que me ponga? &mdash;le pregunt&eacute; atropelladamente, jadeando debido a la excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Entend&iacute; cuando empuj&oacute; mi cuerpo con el suyo, ayud&aacute;ndome a caer, sujetando mi cintura por la espalda con los brazos. Qued&eacute; con la cabeza apoyada en el brazo del sof&aacute;, abr&iacute; las piernas, levantando la derecha para apoyarla en su hombro, y me fue penetrando el co&ntilde;o lentamente.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Dios! &mdash;exclam&eacute; cuando la tuve en lo m&aacute;s profundo.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a moverse, primero despacio al tiempo que me com&iacute;a la boca y el cuello. Luego se detuvo, alz&oacute; el torso, la meti&oacute; y sac&oacute; por completo, tres o cuatro veces, y comenz&oacute; a darme una follada de infarto. Yo gem&iacute;a descontrolada con el rostro mirando al techo y los ojos cerrados, al tiempo que le ped&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s. Apenas fueron tres minutos m&aacute;gicos y quedamos quietos.<\/p>\n<p>&mdash;Eres un regalo para cualquier hombre &mdash;me dijo controlando la respiraci&oacute;n&mdash;. Mi buen amigo Nacho es muy afortunado follando contigo a diario.<\/p>\n<p>&mdash;No creo que tengas motivo de queja &mdash;le susurr&eacute; mimosa&mdash;. Seguro que no te faltan los co&ntilde;itos j&oacute;venes.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora quiero hacerlo desde atr&aacute;s &mdash;propuso Leo&mdash;. Quiero verte el culo mientras te follo.<\/p>\n<p>Se apart&oacute; de m&iacute; para darme espacio, me di la vuelta y clav&eacute; la rodilla izquierda en el asiento y sub&iacute; la derecha al brazo del sof&aacute;, separando las piernas todo lo posible.<\/p>\n<p>&mdash;Elige agujero &mdash;dije con el rostro vuelto hacia &eacute;l&mdash;. Ahora tienes los dos que ni pintados.<\/p>\n<p>Apoyando la mano izquierda en la nalga contraria, dirigi&oacute; la otra y volvi&oacute; a penetrarme el co&ntilde;o. Con la polla dentro, subi&oacute; el pie izquierdo al asiento y as&iacute; gan&oacute; estabilidad para follarme. Mientras me daba lo m&iacute;o, yo miraba su rostro desencajado y le animaba a esforzarse con grititos y comentarios guarros.<\/p>\n<p>&mdash;Hola, chicos. &mdash;Salida de la nada, sorprendi&oacute; una voz femenina desde la puerta del sal&oacute;n.<\/p>\n<p>Yo no daba cr&eacute;dito a lo que ve&iacute;an mis ojos. Se trataba de una chica joven, poco mayor que yo, una morena de cabello largo, enfundada en un elegante vestido negro, muy ce&ntilde;ido y por encima de las rodillas, con un buen par de tetas y piernas largas. Analizada en conjunto, era preciosa y con un cuerpo de esc&aacute;ndalo.<\/p>\n<p>Tratando de buscar respuestas l&oacute;gicas a lo que suced&iacute;a, no hallaba ninguna en mi cerebro. Menos cuando se acerc&oacute; a mi primo, le salud&oacute; con extrema confianza y le comi&oacute; la boca. Luego vino a nosotros, quietos debido a la interrupci&oacute;n inesperada.<\/p>\n<p>&mdash;Hola, maridito &mdash;Dijo a Leo y le bes&oacute; apasionadamente&mdash;. He tardado m&aacute;s de la cuenta, pero ya estoy aqu&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Esto es de lo m&aacute;s surrealista &mdash;dije perpleja, lanzando miradas a mi primo en plan, eres un chulo&mdash;. No s&eacute; que hago con la polla de un tipo, al que otra llama maridito, metida en el co&ntilde;o y con cara de idiota.<\/p>\n<p>Nacho asinti&oacute; con los ojos, inmutable. Entonces record&eacute; su nota y las condiciones.<\/p>\n<p>&mdash;Por cierto, me llamo Alicia. Encantada de conocerte &mdash;dijo la morena, muy animada, delante de m&iacute; cara y me dio un prolongado beso en los morros&mdash;. Pero, vosotros seguid, que parece que os he cortado el rollo.<\/p>\n<p>La nueva inc&oacute;gnita en la ecuaci&oacute;n se fue correteando junto a mi primo &mdash;que no daba la cara con las pertinentes explicaciones&mdash;, y vi at&oacute;nita como se sub&iacute;a el vestido a la cintura, se quitaba las bragas y se sentaba sobre Nacho. As&iacute; le hurg&oacute; en la bragueta y se introdujo la verga una vez la tuvo fuera, sin preservativo y sin distinguir si lo hac&iacute;a en el co&ntilde;o o el culo.<\/p>\n<p>&mdash;Quiero hacerte unas preguntas y exijo respuestas directas &mdash;dije a Leo, que hab&iacute;a reanudado las penetraciones a un ritmo muy lento, harta de tanta bufonada&mdash;. &iquest;Es Alicia realmente tu esposa? &mdash;respondi&oacute; con un s&iacute;&mdash;. &iquest;Esto o algo similar lo hab&eacute;is hecho con Nacho? &mdash;afirm&oacute; que tres d&iacute;as antes&mdash;. &iquest;Esto es un intercambio de parejas? &mdash;dijo que no, matizando que no era lo previsto.<\/p>\n<p>Con todo m&aacute;s o menos claro, empec&eacute; a moverme adelante y atr&aacute;s, empal&aacute;ndome yo misma en su polla, para motivar una &uacute;ltima y definitiva respuesta sincera.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Es esto una compensaci&oacute;n por lo que hizo Nacho con Alicia?<\/p>\n<p>&mdash;Puede interpretarse as&iacute; &mdash;respondi&oacute; colaborando con las penetraciones&mdash;, pero no era una obligaci&oacute;n, porque lo &uacute;nico que importaba era tu predisposici&oacute;n voluntaria. De ah&iacute; la importancia de que fuera imprevisto para ti.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces sigamos, ya que todos lo admit&iacute;s como algo normal &mdash;a&ntilde;ad&iacute; y comenc&eacute; a moverme m&aacute;s aprisa.<\/p>\n<p>Leo no se mov&iacute;a ahora, solo se limitaba colocar las manos en mis nalgas y acompa&ntilde;ar con ellas mis movimientos de ida y vuelta.<\/p>\n<p>&mdash;Puedes hacerlo sin preservativo, pero solo si me das por el culo &mdash;dije a Leo en un arranque de rabia, viendo como Alicia se levantaba chorreando semen de&hellip; donde fuera que se la hab&iacute;a metido mi primo.<\/p>\n<p>Leo la sac&oacute;, se quit&oacute; la goma y coloc&oacute; el capullo en mi ano.<\/p>\n<p>&mdash;Escupe en el agujerito y lo embadurnas &mdash;le ped&iacute; un tanto temerosa antes de que la metiera&mdash;, porque tu polla ser&aacute; la m&aacute;s gruesa que me metan por ah&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ir&eacute; muy despacio hasta que dilate. Conf&iacute;a en m&iacute; &mdash;respondi&oacute; con tono tranquilizador.<\/p>\n<p>Fiel a la palabra dada, se fue abriendo camino hasta que entr&oacute; la mitad, luego comenz&oacute; a encularme despacio con penetraciones poco profundas.<\/p>\n<p>&mdash;Ya es suficiente, Leo &mdash;dije tras un par de minutos, girando el rostro hacia &eacute;l. Prosegu&iacute; tras besarlo&mdash;. Creo que ya lo admito con normalidad y comienza a gustarme. Prueba m&aacute;s deprisa y te voy diciendo si debes frenar.<\/p>\n<p>Paulatinamente, aument&oacute; ritmo y profundidad confiado porque mis gritos eran de puro gusto, intercalando con s&uacute;plicas exigi&eacute;ndole m&aacute;s y m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;A m&iacute; ya me viene &mdash;le dije con el rostro desencajado de placer&mdash;. &iquest;A ti te falta mucho?<\/p>\n<p>&mdash;Un poco m&aacute;s &mdash;respondi&oacute; resoplando.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces no te espero, pero sigue t&uacute;, aunque yo haya terminado.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; al orgasmo entre gritos desgarradores, representando un show improvisado para mi primo y Alicia, que nos miraban hipnotizados. Leo tard&oacute; un par de minutos m&aacute;s, derramando accidentalmente, porque se le sali&oacute; un instante llevado por la pasi&oacute;n, cierta cantidad de semen por los labios vaginales y el cl&iacute;toris. Inmediatamente la meti&oacute; de nuevo y termin&oacute; dentro del recto.<\/p>\n<p>Yo sonre&iacute;a vi&eacute;ndolo feliz. Entonces, llevada por un impulso repentino, le ped&iacute; que la sacara, me sent&eacute; y le chup&eacute; la polla unos segundos, recogiendo en la boca restos de semen. No es frecuente que chupe una verga salida de mi culo, pero en ciertas ocasiones especiales puedo permitirme una excepci&oacute;n. Leo fue una de ellas.<\/p>\n<p>Terminamos tumbados en el sof&aacute;, abrazados, bes&aacute;ndonos y sonriendo satisfechos entre caricias mutuas.<\/p>\n<p>&mdash;Me hab&eacute;is puesto super cachonda &mdash;afirm&oacute; Alicia ech&aacute;ndose sobre nosotros, todav&iacute;a desnuda de cintura para abajo&mdash;. Ya estoy deseando repetir ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&mdash;No te apresures, cari&ntilde;o &mdash;le dijo su esposo&mdash;. Antes tenemos que celebrar con la cumplea&ntilde;era y darle su regalo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No era este el regalo? &mdash;pregunt&eacute; confusa.<\/p>\n<p>&mdash;No, querida &mdash;respondi&oacute; Alicia despu&eacute;s de restregar sus labios contra los m&iacute;os&mdash;. Si he llegado tarde es porque vengo de Gand&iacute;a, de comprarte algo con dinero que hemos puesto entre los tres, pero hab&iacute;a un accidente en la autopista y esto me ha retrasado un buen rato.<\/p>\n<p>&mdash;Al final, era cierto que ten&iacute;as un regalo en cajita y con lazo rojo &mdash;a&ntilde;adi&oacute; mi primo uni&eacute;ndose al corrillo.<\/p>\n<p>Me ayud&oacute; a levantarme, antes de que la morena me desgastara los morros, y me pidi&oacute; que me duchara. &Eacute;l se comprometi&oacute; a limpiar los restos de esperma derramados en la tapicer&iacute;a de cuero. Obedec&iacute; como una buena chica. Pero, para mi sorpresa, Leo entr&oacute; en el cuarto de ba&ntilde;o cuando me duchaba y lo hizo conmigo.<\/p>\n<p>&mdash;Mi adorada mujercita se ha encaprichado contigo &mdash;dijo y me puso contra la pared. Luego volvi&oacute; a meterme la polla semi erecta en el ano, solo meterla, sin m&aacute;s&mdash;. Yo lo estoy con tu culo perfecto, y queremos que veng&aacute;is con nosotros a Ibiza el d&iacute;a uno de agosto. Nacho est&aacute; conforme y podemos ir en nuestro yate, que tiene espacio para todos. La idea es pasar cuatro o cinco d&iacute;as.<\/p>\n<p>&mdash;Trabajo en una terraza de ocio nocturno y dudo que me den permiso tantos d&iacute;as &mdash;respond&iacute; dubitativa.<\/p>\n<p>Entonces comprend&iacute; que hab&iacute;a ganado suficiente dinero para mis caprichos durante una buena temporada, teniendo en cuenta la asignaci&oacute;n de mis padres y que corr&iacute;an con todos mis gastos en el d&iacute;a a d&iacute;a como estudiante, y acept&eacute; llena de ilusiones.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de casa de mi primo, me llevaron a la m&iacute;a para cambiarme de ropa. No era plan ir a cenar a un restaurante vestida de aquel modo. All&iacute; me entregaron el regalo que hab&iacute;an comprado. Cuando lo recib&iacute; a los postres, en cajita con lazo rojo y la abr&iacute;, qued&eacute; muda y conmovida con l&aacute;grimas de felicidad. Se trataba de un juego compuesto por anillo, pulsera, collar y pendientes, todo a juego y de oro rosa, no chapado, sino macizo, que les debi&oacute; costar un ojo de la cara.<\/p>\n<p>El matrimonio ha regresado a Marbella esta ma&ntilde;ana y mi mente no deja de fantasear con lo que habr&aacute; de venir.<\/p>\n<p>Fin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>El d&iacute;a de mi 22 cumplea&ntilde;os, mi primo Nacho anunci&oacute; que me ten&iacute;a preparado un regalo muy especial, pero que deb&iacute;a recogerlo en su casa, a una hora concreta y en circunstancias especiales. El regalo result&oacute; de lo m&aacute;s excitante. Tambi&eacute;n otras sorpresas a&ntilde;adidas. Me acababa de despertar cuando, mientras me desperezaba, un sinf&iacute;n de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24894,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-41758","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41758","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24894"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41758"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41758\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}