{"id":41775,"date":"2023-04-28T05:00:55","date_gmt":"2023-04-28T05:00:55","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-28T05:00:55","modified_gmt":"2023-04-28T05:00:55","slug":"ana-y-martin-matrimonio-sumision","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ana-y-martin-matrimonio-sumision\/","title":{"rendered":"Ana y Mart\u00edn. Matrimonio. Sumisi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41775\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ana y Martin hab&iacute;an estado casados por cinco a&ntilde;os y viv&iacute;an en una hermosa casa grande con un jacuzzi en el patio trasero en las afueras de Madrid.<\/p>\n<p>Ana es una mujer de 33 a&ntilde;os con un cabello pelirrojo brillante que cae suavemente sobre sus hombros. Su piel es suave y delicada, con un aroma dulce y floral que envuelve a cualquiera que se acerque a ella. Su personalidad amable y gentil hace que sea f&aacute;cil hablar con ella, y siempre est&aacute; dispuesta a ayudar a quienes lo necesitan.<\/p>\n<p>Sus pechos son grandes, sus pezones rosados. Usa grandes escotes dentro de su casa para atraer a su marido.<\/p>\n<p>Por otro lado, Martin es un hombre alto y robusto con una tez muy blanca que contrasta con su cabello oscuro y corto. Sus rasgos son fuertes y bien definidos, lo que le da un aire de seguridad y confianza. A pesar de su apariencia intimidante, Martin es en realidad una persona muy cari&ntilde;osa y atenta, especialmente con su esposa Ana.<\/p>\n<p>Aunque su hogar era c&oacute;modo, Ana tend&iacute;a a quedarse en casa la mayor&iacute;a del tiempo, mientras que Martin pasaba largas horas trabajando como ingeniero en una empresa de construcci&oacute;n.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a, despu&eacute;s de regresar del trabajo, Martin encontr&oacute; a Ana mirando la televisi&oacute;n en el sof&aacute;. &quot;Hola, cari&ntilde;o&quot;, dijo Martin mientras le daba un beso en la mejilla. &quot;&iquest;C&oacute;mo ha sido tu d&iacute;a?&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Ha sido aburrido&quot;, respondi&oacute; Ana. &quot;He estado en casa todo el d&iacute;a y no he hecho nada emocionante&quot;. Ana vest&iacute;a un vestido muy corto, como le gustaba a su marido.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Por qu&eacute; no salimos a dar un paseo?&quot;, sugiri&oacute; Martin. &quot;Podemos ir al parque cercano y disfrutar del clima&quot;.<\/p>\n<p>&quot;No quiero salir&quot;, dijo Ana con un tono de voz un poco quejumbroso. &quot;Me gusta quedarme en casa y ver televisi&oacute;n&quot;.<\/p>\n<p>Martin se sinti&oacute; un poco frustrado, ya que deseaba pasar m&aacute;s tiempo con Ana fuera de la casa, pero decidi&oacute; no discutir al respecto. &quot;Bueno, est&aacute; bien. &iquest;Qu&eacute; quieres hacer para cenar esta noche?&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Qu&eacute; te parece si hago algo ligero, como una ensalada?&quot;, sugiri&oacute; Ana.<\/p>\n<p>&quot;Me encantar&iacute;a&quot;, respondi&oacute; Martin con una sonrisa. Acto seguido la tomo entre sus brazos y la llev&oacute; al cuarto. La tir&oacute; en la cama y ella ya supo qu&eacute; hacer. Abri&oacute; las piernas para su marido y se sac&oacute; la bombacha blanca. Sac&oacute; sus tetazas afuera y lo esper&oacute;. &Eacute;l se baj&oacute; el pantal&oacute;n y el b&oacute;xer y la penetr&oacute; sin esperar. Despu&eacute;s de 5 minutos Ana ya hab&iacute;a acabado y &eacute;l la dio vuelta y le empez&oacute; a dar fuerte por el culo.<\/p>\n<p>&#8211; ay no sab&iacute;a que quer&iacute;as esto amor<\/p>\n<p>&#8211; s&iacute; que lo sab&iacute;as, mira como me esperaste<\/p>\n<p>&#8211; Mart&iacute;n&#8230; como siempre te esper&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; no me digas Mart&iacute;n decime como me gusta<\/p>\n<p>&#8211; papito, te esper&eacute; como siempre<\/p>\n<p>&#8211; no, me esperaste con la colita parada puta<\/p>\n<p>Luego de 10 minutos Mart&iacute;n logr&oacute; acabar.<\/p>\n<p>Ana sonri&oacute; y se sinti&oacute; m&aacute;s relajada. &quot;Gracias. Me haces sentir bien y me encanta como me comes la cola con tu pija&quot;.<\/p>\n<p>Esos eran sus d&iacute;as. Con el tiempo, Ana comenz&oacute; a confiar m&aacute;s en Martin para tomar decisiones. Sin embargo, todav&iacute;a le preguntaba a menudo sobre qu&eacute; usar y qu&eacute; cocinar. Un d&iacute;a, Martin se sinti&oacute; frustrado y le dijo a Ana: &quot;Sabes, me gustar&iacute;a que tomaras tus propias decisiones. Conf&iacute;o en ti y s&eacute; que eres lo suficientemente inteligente como para tomar buenas decisiones&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Si no lo haces te voy a coger menos y mas r&aacute;pido, acordate de que sos mi puta y te amo&quot;.<\/p>\n<p>Ana se sinti&oacute; un poco ofendida, pero luego entendi&oacute; lo que Martin quer&iacute;a decir. &quot;Lo siento A veces me siento un poco insegura y necesito tu ayuda para sentirme bien&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Lo entiendo&quot;, respondi&oacute; Martin con ternura. &quot;Pero no tienes que sentirte insegura. Eres una mujer fuerte y hermosa, y estoy aqu&iacute; para apoyarte&quot;.<\/p>\n<p>Ana se abraz&oacute; a Martin y sinti&oacute; una oleada de amor. &quot;Gracias. Realmente aprecio todo lo que haces por m&iacute;. Nunca dejes de cogerme&quot;.<\/p>\n<p>A partir de ese d&iacute;a, Ana comenz&oacute; a salir m&aacute;s y a confiar en s&iacute; misma para tomar decisiones. A veces, todav&iacute;a le preguntaba a Martin por su opini&oacute;n, pero se sent&iacute;a m&aacute;s segura de s&iacute; misma y de su capacidad para tomar decisiones.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a, despu&eacute;s de una discusi&oacute;n sobre un tema menor, Ana comenz&oacute; a llorar. Martin se preocup&oacute; y la abraz&oacute; fuerte. &quot;&iquest;Qu&eacute; pasa, amor? &iquest;Por qu&eacute; est&aacute;s llorando?&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Siento que he sido una carga para ti&quot;, solloz&oacute; Ana. &quot;Siempre te pregunto qu&eacute; hacer y c&oacute;mo vestirme, y no quiero ser una carga para ti&quot;.<\/p>\n<p>Martin acarici&oacute; el cabello de Ana y le dijo que se d&eacute; la vuelta. Mientras le sub&iacute;a el vestidito le dijo que la amaba, que ya no se preocupe, que &eacute;l siempre le iba a decir como comportarse y vestirse. Acto seguido le clavo la pija en la cola y ambos disfrutaron.<\/p>\n<p>&#8230;<\/p>\n<p>Este relato lo hice con Sandra. Pueden enviarme sus comentarios a juansebasianbenedetti@gmail.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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