{"id":41778,"date":"2023-04-27T23:34:25","date_gmt":"2023-04-27T23:34:25","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-04-27T23:34:25","modified_gmt":"2023-04-27T23:34:25","slug":"mi-amiga-y-yo-follamos-con-un-madurito-por-dinero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-amiga-y-yo-follamos-con-un-madurito-por-dinero\/","title":{"rendered":"Mi amiga y yo follamos con un madurito por dinero"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41778\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Paseando por las calles de Ibiza, mi amiga Alicia, de 26 a&ntilde;os, y yo, de 22, compramos unos vestidos escandalosos. Vestidas con ellos, nos sentamos en una terraza y all&iacute; convencemos a un madurito para follar con las dos a cambio de dinero.<\/p>\n<p>Hace diez d&iacute;as cumpl&iacute; 22 a&ntilde;os. Mi primo Nacho dijo que me har&iacute;a un regalo muy especial. Me lo dio en extra&ntilde;as circunstancias, a fin de cuentas, un intercambio de parejas. Mi primo y yo no somos pareja al uso, pero mantenemos relaciones sexuales desde hace un mes. Leo de 42 a&ntilde;os y Alicia de 26 formaban la otra pareja. Pese a la diferencia de edad entre ambos, son un matrimonio feliz y liberal, que tanto se lleva hoy en d&iacute;a. Quedamos todos tan felices, que Leo y Alicia nos invitaron a pasar con ellos una semana en Ibiza, a bordo de un impresionante yate que poseen.<\/p>\n<p>Llegamos a la capital ibicenca el d&iacute;a 1 de agosto. Lo m&aacute;s interesante ocurri&oacute; ayer, d&iacute;a 3.<\/p>\n<p>Por la ma&ntilde;ana, mientras ellos tomaban el sol en cubierta, Alicia vino a despertarme a mi camarote. Soy as&iacute; de perezosa, siempre la &uacute;ltima en levantarme. Entre que anoche lo pasamos de miedo los cuatro, o me qued&eacute; con ganas de hacer algo contigo, terminamos enroll&aacute;ndonos en mi cama. Fue mi primera experiencia l&eacute;sbica; una de tantas para la impetuosa Alicia.<\/p>\n<p>Las dos quedamos con una sonrisa de oreja a oreja y decidimos compartir nuestra alegr&iacute;a con el mundo. Leo nos llev&oacute; a puerto en la zodiac y regres&oacute; al barco. Nosotras paseamos por las zonas m&aacute;s concurridas. Al pasar delante de una conocida cadena de tiendas de moda, quedamos prendadas de un conjunto expuesto en el escaparate. Alicia propuso entrar y probar a ver c&oacute;mo nos quedaba.<\/p>\n<p>&mdash;Es como si lo hubieran dise&ntilde;ado para usted &mdash;dijo la dependienta a Alicia cuando se lo vio puesto en los probadores.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Solo tienen este modelo? &mdash;pregunt&oacute; Alicia.<\/p>\n<p>&mdash;Hay otro igual, solo que cambia la combinaci&oacute;n de colores &mdash;respondi&oacute; la empleada.<\/p>\n<p>Mi amiga se empe&ntilde;&oacute; en que yo me probara el otro. Luego, al vernos juntas en el espejo, insisti&oacute; en que los compr&aacute;ramos, argumentando que levantar&iacute;amos pasiones all&aacute; donde fu&eacute;ramos. Ella vest&iacute;a el modelo igual al del escaparate, minifalda blanca y un top granate que poco dejaba a la imaginaci&oacute;n. El m&iacute;o igual, pero con top blanco y minifalda granate.<\/p>\n<p>&mdash;Yo no me lo puedo permitir &mdash;dije cuando vi el precio en las etiquetas.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes por eso, mi dulce Sandra, porque yo los pago &mdash;respondi&oacute; Alicia&mdash;. Son solo para hoy. Ma&ntilde;ana los devuelvo y me gasto el doble en algo que realmente me sea &uacute;til en el d&iacute;a a d&iacute;a. Cuando vean la tarjeta con la que pagar&eacute;, no pondr&aacute;n objeciones.<\/p>\n<p>Alicia y su marido no son multimillonarios, pero viven en Marbella y se ganan muy bien la vida. &Eacute;l es due&ntilde;o de una franquicia inmobiliaria que opera, principalmente, en la Costa del Sol. Su principal activo son las casas y mansiones de lujo. Ella tiene parte del negocio como esposa, pero, adem&aacute;s, se gana buenas comisiones como vendedora.<\/p>\n<p>Cuando Alicia pagaba en la caja, nos leyeron los c&oacute;digos con la ropa puesta, porque se empe&ntilde;&oacute; en que sali&eacute;ramos as&iacute; vestidas. No obstante, y dejando a un lado el ustedes, la empleada nos hizo una advertencia.<\/p>\n<p>&mdash;Deb&eacute;is tener mucho cuidado con la minifalda, porque es de estilo patinadora muy cortita. M&aacute;s que nada porque, si sub&iacute;s escaleras o con la m&aacute;s m&iacute;nima r&aacute;faga de viento, se os ver&aacute; todo.<\/p>\n<p>&mdash;Esto no es problema &mdash;dijo Alicia&mdash;. Llevando tanga, ense&ntilde;aremos el culo en todo su esplendor, y para eso lo tenemos de esc&aacute;ndalo, para escandalizar &mdash;a&ntilde;adi&oacute; con tono p&iacute;caro.<\/p>\n<p>La empleada sonri&oacute;, dando la raz&oacute;n a mi amiga tras darnos un repaso visual.<\/p>\n<p>&mdash;Si miras hacia atr&aacute;s &mdash;me dijo Alicia&mdash;, ver&aacute;s como nos mira. Esta, fijo que es lesbiana.<\/p>\n<p>Gir&eacute; la cabeza cuando sal&iacute;amos cogidas de la mano por la puerta, y efectivamente era as&iacute;. Ella debi&oacute; pensar lo mismo de nosotras.<\/p>\n<p>Paseando de la mano por la calle, en direcci&oacute;n al paseo de la playa, la gente se giraba al cruzarse con nosotras, especialmente varones de todas las edades. Pens&eacute; que no se deb&iacute;a a la ropa en s&iacute;, sino al contraste.<\/p>\n<p>En la playa nos sentamos en una terraza repleta de gente joven, con un alto porcentaje de f&eacute;minas con cuerpos esculturales. Pedimos un Martini blanco con mucho hielo para cada una y Alicia me sorprendi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Este es un buen sitio para lo que buscamos &mdash;afirm&oacute; mientras tomaba un buen trago.<\/p>\n<p>Antes de que yo preguntara, porque no buscaba nada concreto, ella desvi&oacute; la atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gusta aquel tipo? &mdash;Se&ntilde;al&oacute; a un hombre cercano a los cincuenta a&ntilde;os con pinta de extranjero.<\/p>\n<p>&mdash;De cara est&aacute; bien. De cuerpo, un poco fond&oacute;n, pero tiene un apa&ntilde;o &mdash;respond&iacute; recorriendo su anatom&iacute;a con los ojos.<\/p>\n<p>Alicia qued&oacute; pensativa, haciendo lo mismo que yo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres que nos lo follemos entre las dos? &mdash;pregunt&oacute; con una expresi&oacute;n maliciosa que me dio miedo.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; bueno, a pesar de la edad, pero tanto como para eso, no s&eacute; yo &mdash;respond&iacute; echa un manojo de nervios.<\/p>\n<p>Alicia, que no precisaba m&aacute;s informaci&oacute;n por mi parte, se levant&oacute; y fue a sentarse con &eacute;l. Hablaron animadamente durante unos diez minutos. Ella m&aacute;s que &eacute;l, tom&aacute;ndose ciertas libertades propias de una fulana. La &uacute;ltima me dej&oacute; boquiabierta, cuando le puso la mano en el paquete, justo antes de levantase y volver conmigo. La interrogu&eacute; al respecto cuando estuvo sentada a mi lado y ella, con todo el descaro del mundo, respondi&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;Es alem&aacute;n en viaje de negocios y se aloja en un hotel cercano. Tengo un alto nivel de ingl&eacute;s y as&iacute; nos hemos entendido. Est&aacute; casado y tiene 52 a&ntilde;os. Le he dicho que nos parece muy atractivo y que nos gustar&iacute;a follar las dos con &eacute;l.<\/p>\n<p>&mdash;Se te ha ido la cabeza, Alicia. Definitivamente se te ha ido &mdash;dije sin dar cr&eacute;dito a lo que escuchaba&mdash;. Pero, ya que estamos, &iquest;qu&eacute; te ha dicho?<\/p>\n<p>Es cierto que estaba perpleja, pero me corro&iacute;a la curiosidad.<\/p>\n<p>&mdash;Este es de los f&aacute;ciles &mdash;respondi&oacute;&mdash;, porque se sienta aqu&iacute; para fantasear con las jovencitas, sabiendo que no tiene posibilidades. Aun as&iacute;, me ha costado convencerle de que era cierto. Le he asegurado que no somos putas, pero que nos gusta follar con maduros por dinero; m&aacute;s que nada como una forma demostrar hasta qu&eacute; punto le motivamos.<\/p>\n<p>Yo jugaba al doble juego de sentirme sorprendida y curiosa despu&eacute;s. As&iacute; le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Cu&aacute;l ha sido su respuesta?<\/p>\n<p>&mdash;Me ha ofrecido 50 euros por hacerlo conmigo, m&aacute;s que nada por economizar &mdash;manifest&oacute; Alicia&mdash;. Yo he dicho que no me vendo tan barata, que cualquier profesional le cobrar&iacute;a menos, pero pendiente de terminar lo antes posible. Por el contrario, nosotras somos dos, somos m&aacute;s jovencitas, estamos m&aacute;s ricas y le daremos la mejor experiencia de su vida, sin l&iacute;mite de tiempo y por donde quiera. Teniendo esto en cuenta, he fijado el precio en 300 euros por las dos. Ha respondido que era demasiado. Yo he replicado que esperaremos quince minutos antes de buscarnos a otro m&aacute;s dispuesto. Que, si es capaz de pagar la misma cantidad por d&iacute;a, solo por dormir en el hotel, que debe rondar este precio, follando con nosotras tendr&aacute; motivos para dormir feliz una buena temporada. Finalmente, le advertido que, pasados diez minutos, el precio sube a 400 euros. Han pasado apenas cinco minutos, y podemos darle un aliciente.<\/p>\n<p>Sin esperarlo, Alicia me cogi&oacute; por la nuca, me acerc&oacute; a ella y, a mitad de camino, me comi&oacute; la boca al tiempo que me sobaba el muslo, apart&aacute;ndome la minifalda lo justo para mostrarlo entero y buena parte del culo. Apenas nos separamos, ahuec&oacute; el top y se sopl&oacute; los pechos, simulando que los ten&iacute;a acalorados. El pobre germano no tard&oacute; en reclamarla con el dedo &iacute;ndice.<\/p>\n<p>Nuevamente volvieron a charlar un ratito y regres&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Acepta con las dos por 300 euros &mdash;concret&oacute; Alicia&mdash;. Yo lo hubiese hecho gratis si no aceptaba. El caso es que tengo el nombre del hotel y n&uacute;mero de habitaci&oacute;n. Solo debemos seguirlo, entrar separados y subir a la cuarta planta.<\/p>\n<p>&mdash;Definitivamente, algo no te funciona en el cerebro &mdash;le dije mientras camin&aacute;bamos por la calle, sin asimilar del todo la situaci&oacute;n, pero tan decidida como ella.<\/p>\n<p>&mdash;No es la primera vez que hago esto &mdash;confes&oacute; como si tal cosa&mdash;. Me motiva presionar a este tipo de hombres, pero mucho m&aacute;s cont&aacute;rselo a mi marido. No veas el polvo que me echa mientras le doy todo tipo de detalles.<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute; que tuvieran una relaci&oacute;n tan abierta; sin embargo, confes&oacute; que se casaron precisamente por esto, y que el otro era igual de golfo. Eso s&iacute;, siempre fuera de su ambiente habitual, por aquello de dar una buena imagen.<\/p>\n<p>En la puerta de la habitaci&oacute;n, llamamos y el tipo nos abri&oacute; al instante, con el rostro visiblemente feliz. Alicia puso la mano y esper&oacute; hasta que el otro deposit&oacute; los billetes en ella. Entonces entramos.<\/p>\n<p>&mdash;Yo no domino el ingl&eacute;s como t&uacute; &mdash;dije hecha un manojo de nervios a mi amiga&mdash;. Te pido que me traduzcas todo, por si algo se me pasa por alto.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes, mi adorada Sandra &mdash;respondi&oacute; antes de darme un piquito&mdash;, porque este es de los que follan mucho y hablan poco. En todo caso, alguna que otra orden o sugerencias sobre lo que prefiere. Lo mejor de todo es que, al estar en un hotel, jam&aacute;s se propasar&iacute;a por miedo al esc&aacute;ndalo.<\/p>\n<p>Ya no me quedaba la menor duda de que Alicia era una mujer inteligente y calculadora. Entonces nos desnudamos, para que el hombre viera que el material merec&iacute;a el precio pagado. Luego mi amiga le tom&oacute; de la mano y le llev&oacute; al cuarto de ba&ntilde;o para que se duchara, haci&eacute;ndome un gesto para que les siguiera. Yo lo hice primero y ellos juntos a continuaci&oacute;n. Alicia regres&oacute; conmigo cinco minutos despu&eacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;El p&aacute;jaro ya est&aacute; listo para darnos gusto &mdash;dijo sonriendo maliciosamente&mdash;. Con la ducha le ha bajado la erecci&oacute;n, pero se la he chupado despu&eacute;s de secarse y le he puesto un cond&oacute;n. Ahora la tiene m&aacute;s dura que el hormig&oacute;n. Pero, debes saber que t&uacute; ser&aacute;s la primera. Para motivarlo, yo no sirvo porque sabe de primera mano que soy una golfa, le he dicho que eres t&iacute;mida y debe sorprenderte. Por esto vendr&aacute; en un par de minutos, el tiempo justo para echarme en la cama y t&uacute;, poni&eacute;ndote de espaldas al aseo, arrodillada y con el culo en alto, me comas el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Me sent&iacute; objeto de experimentaci&oacute;n, pero una ten&iacute;a que ser la primera y acept&eacute; porque me percib&iacute;a muy motivada.<\/p>\n<p>Alicia se tumb&oacute; con las piernas abiertas y yo en la postura sugerida, justo en el borde de la cama. Mientras le com&iacute;a el co&ntilde;o e introduc&iacute;a un par de dedos en &eacute;l, sin prestar atenci&oacute;n a nada m&aacute;s, supe que el alem&aacute;n estaba detr&aacute;s de m&iacute; cuando, abri&eacute;ndose camino en mi co&ntilde;o, me penetr&oacute; lentamente. Instintivamente, dej&eacute; de lamer, alc&eacute; el rostro y mir&eacute; a mi amiga, con la boca y los ojos bien abiertos, al tiempo que lanzaba un gritito de asombro.<\/p>\n<p>&mdash;No me digas que has podido meterte su polla en la boca &mdash;dije alucinada por el tama&ntilde;o que deb&iacute;a tener lo que me follaba.<\/p>\n<p>&mdash;Ca&iacute;da no parece tanto, pero erecta, es de las m&aacute;s gruesas que he visto &mdash;afirm&oacute; Alicia, sonriendo porque mis gemidos eran aut&eacute;nticos.<\/p>\n<p>&mdash;Imagino que tendr&aacute;s lubricante en el bolso &mdash;apunt&eacute; con la voz quebrada&mdash;, porque no quiero imaginar cuando nos la meta por el culo.<\/p>\n<p>Alicia solt&oacute; un par de carcajadas, afirmando con la cabeza.<\/p>\n<p>&mdash;Pero t&uacute; sigue chupando &mdash;propuso alzando las piernas abiertas&mdash;, porque se hace mejor cuando te follan.<\/p>\n<p>As&iacute; estuvimos unos cinco minutos, hasta que Alicia indic&oacute; al hombre que saliera de m&iacute;, para que nosotras intercambi&aacute;ramos posiciones. El prop&oacute;sito principal, aparte de que ella disfrutara tambi&eacute;n, consist&iacute;a en que el otro no se entusiasmara, y nos durase el mayor tiempo posible con breves y continuas interrupciones.<\/p>\n<p>Entonces vi la polla morcillona y r&aacute;pidamente me coloqu&eacute; en la cama, igual que lo hab&iacute;a estado ella, ansiosa por ver su rostro cuando le atravesaran el co&ntilde;o. Fue un espect&aacute;culo verla mover el culo, al tiempo que me daba una comida de lujo, interrumpida cada vez que ella, alzando la cabeza, le suplicaba que la follara m&aacute;s. El alem&aacute;n, por su parte, apoyado con las manos en las nalgas de Alicia, bramaba como un toro cada vez que la penetraba una y otra vez. Entonces entend&iacute; que ella los prefiere casados y maduritos, porque sus esposas no les permiten ciertas perversiones.<\/p>\n<p>&mdash;Tenemos que darle un descansito, no sea que perdamos al paciente &mdash;dijo Alicia bromeando&mdash;. Nos podemos colocar como estoy yo, demor&aacute;ndonos lo necesario, para que alterne entre las dos.<\/p>\n<p>Ella propuso la idea al hombre y acept&oacute; encantado.<\/p>\n<p>Las dos nos colocamos juntas a cuatro, con las rodillas en el borde y los muslos semiabiertos, contorne&aacute;ndonos y gimiendo como dos verdaderas guarras. Yo fui la primera en recibirle, despu&eacute;s de que me lamiera el co&ntilde;o varias veces. Le tom&eacute; la polla con la mano, forzando el brazo hacia atr&aacute;s, pas&eacute; el capullo por toda la raja un par de veces, lo puse en la entrada y recul&eacute; para ensart&aacute;rmela yo misma.<\/p>\n<p>&mdash;Vamos, campe&oacute;n, f&oacute;llame &mdash;le dije en ingl&eacute;s. Esto era f&aacute;cil para m&iacute;.<\/p>\n<p>Retir&eacute; la mano, comenz&oacute; a penetrarme y mis gemidos de gusto no tardaron. Yo reculaba al tiempo que &eacute;l embest&iacute;a, subiendo y bajando levemente el culo, una y otra vez hasta que me vino el orgasmo, antes de lo que es habitual en m&iacute;.<\/p>\n<p>Alicia repiti&oacute; mi gesto cuando fue su turno. Propuso dirigirle la polla cada vez que nos tocara, como un modo extra de frenar el &iacute;mpetu del madurito. De este modo segu&iacute;a en forma despu&eacute;s de cinco rondas en unos diez minutos.<\/p>\n<p>Nuevamente volvieron a hablar en ingl&eacute;s. No lo entend&iacute; todo, pero Alicia rellen&oacute; mis lagunas.<\/p>\n<p>&mdash;Quiere que yo me ponga en la postura del misionero y t&uacute; a cuatro por encima de m&iacute;. Entiendo que pretende follarnos por turnos teni&eacute;ndonos bien a tiro.<\/p>\n<p>Yo qued&eacute; abierta de piernas con el culo en el borde de la cama. Entonces, sin esperar a que ella se colocara encima de m&iacute;, el tipo me la meti&oacute; de un empuj&oacute;n y comenz&oacute; a follarme con energ&iacute;a. Alicia se sent&oacute; a horcajadas sobre mi vientre, mientras el otro me jod&iacute;a bien jodida, no m&aacute;s de un minuto. Hizo lo mismo con ella, que arqueaba la espalda y me pon&iacute;a los pezones para que se los chupara y mordiese.<\/p>\n<p>&mdash;No veo la hora de contarle esto a mi maridito esta noche &mdash;dijo Alicia fuera de s&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Eres una aut&eacute;ntica zorra &mdash;a&ntilde;ad&iacute; cuando me vi de nuevo atravesada por la polla morcillona&mdash;. Me obligas a cont&aacute;rselo a Nacho, porque Leo no se lo callar&aacute;.<\/p>\n<p>En un momento dado, Alicia introdujo la mano entre su vientre y el m&iacute;o y comenz&oacute; a masturbarse. Entonces rog&oacute; al otro que se la metiera. &Eacute;l obedeci&oacute; al instante.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un ratito d&aacute;ndose y recibiendo placer, continu&oacute; la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Mejor que sea as&iacute;, mi tierna putilla. Ya ver&aacute;s lo satisfechas que nos dejan, porque con este no tendr&eacute; suficiente porrrr hoy &mdash;a&ntilde;adi&oacute; cuando se corr&iacute;a y juraba en arameo.<\/p>\n<p>&mdash;Imagino la escena &mdash;dije y bes&eacute; sus labios para celebrar su orgasmo.<\/p>\n<p>&mdash;Quiero otro &mdash;exigi&oacute; Alicia como una ni&ntilde;a caprichosa&mdash;. Ahora que estoy exhausta, el ano se relaja y entrar&aacute; mejor la polla. No tardar&eacute; mucho cuando me d&eacute; por el culo.<\/p>\n<p>Alicia y el germano conversaron por en&eacute;sima vez y el otro acat&oacute; encantado.<\/p>\n<p>&mdash;Voy a ponerme igual que t&uacute; &mdash;propuso ella&mdash;. De este modo, podremos masturbarnos para que venga lo antes posible cuando nos encule.<\/p>\n<p>Antes de hacerlo, tom&oacute; el botecito de lubricante anal, me puso una buena cantidad en el ano y luego en el suyo.<\/p>\n<p>El tipo comenz&oacute; a clav&aacute;rmela muy despacio, tal y como Alicia le hab&iacute;a advertido. Emit&iacute; varios gritos antes de tenerla a medio camino. Luego fue menos doloroso mientras entraba y sal&iacute;a muy despacio. Masturbando el cl&iacute;toris lleg&oacute; el placer y le ped&iacute; que acelerase. Me estuvo dando de lo lindo unos minutos, hasta que me corr&iacute; y vencida relaj&eacute; el cuerpo.<\/p>\n<p>El tipo la sac&oacute; y se dispuso a entrar en ella. Ya estaba a punto debido a que se hab&iacute;a estado masturbando mientras me sodomizaban.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No te duele? &mdash;pregunt&eacute; perpleja a mi amiga, porque no mostraba signos o quejas de dolor cuando se la met&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;No es la primera de este tipo &mdash;respondi&oacute;&mdash;. Hace un a&ntilde;o me dio por el culo un negro en Par&iacute;s, y era m&aacute;s gorda. Entonces, s&iacute; me doli&oacute; de lo lindo y creo que mi ano se qued&oacute; con el molde.<\/p>\n<p>Mientras yo trataba de imaginar c&oacute;mo ser&iacute;a la descomunal polla del franc&eacute;s, Alicia grit&oacute; de gusto en el momento de correrse. El madurito prosigui&oacute; un par de minutos m&aacute;s. Entonces habl&oacute; entre bufidos y ella le respondi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Dice que quiere correrse en mi recto &mdash;Alicia confirm&oacute; lo que yo cre&iacute; entender&mdash;. Le he dicho que no, pero tiene tantas ganas de algo extraordinario, que acepta terminar en la boca por 100 euros m&aacute;s.<\/p>\n<p>Solt&eacute; varias carcajadas, alucinada con sus ocurrencias, pensando que deber&iacute;a dirigir el sindicato de putas y fijar los precios. A falta de esto, propuso otra idea.<\/p>\n<p>&mdash;Haremos una cosa, Sandra. Yo recibo la leche en la boca, pero no pienso tragarla como quiere &eacute;l. Cuando termine, se la limpio con la lengua. Luego t&uacute; la coges y la chupas, ya limpia, mientras que yo aprovecho el despiste para escupir en la s&aacute;bana y restregarlo. Como es blanca, igual que el semen, ya estaremos lejos cuando se d&eacute; cuenta.<\/p>\n<p>El alem&aacute;n solt&oacute; otros dos billetes de 50 euros, sin tiempo que perder mientras se masturbaba, Alicia engull&oacute; la polla y el tipo termin&oacute; dentro de la boca. Luego actuamos como ella hab&iacute;a previsto.<\/p>\n<p>Finalmente, nos vestimos apresuradamente, alegando que lleg&aacute;bamos tarde a una cita, y nos fuimos, dejando al madurito tumbado en la cama la mar de contento.<\/p>\n<p>La pen&uacute;ltima sorpresa, porque Alicia me dar&iacute;a otra por la noche, vino cuando, caminando por la calle, sac&oacute; del bolso los 400 euros y me los entreg&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieres que yo los guarde? &mdash;pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Son todos para ti &mdash;respondi&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No puedo aceptarlo &mdash;repuse&mdash;. Lo justo ser&iacute;a repartirlos.<\/p>\n<p>&mdash;No quiero que lo tomes como una ofensa, querida amiga, pero a ti te hace m&aacute;s falta que a m&iacute;. &mdash;Tap&oacute; mi boca con la mano antes de que yo protestara. As&iacute; continu&oacute; con su argumentaci&oacute;n&mdash;. S&eacute; por Nacho que has dejado el trabajo de verano por venir a este viaje. Puede que tengas otras razones; sin embargo, me emocion&oacute; que nos tuvieras en cuenta, porque en pocos d&iacute;as te he tomado mucho cari&ntilde;o y presiento que seremos buenas amigas. Ahora, voy a quitarte la mano, y te suplico que no digas nada y lo guardes, porque lo hago con el coraz&oacute;n. No dije nada, pero se lo agradec&iacute; con un morreo, abrazadas en mitad de la calle y delante de cuantas personas hab&iacute;a cerca. Obviamente, esto no es nada del otro mundo en una ciudad como Ibiza.<\/p>\n<p>Lo mejor del d&iacute;a lleg&oacute; despu&eacute;s de cenar en el yate. Leo hab&iacute;a dado permiso a los dos tripulantes hasta las tres de la madrugada y est&aacute;bamos los cuatro solos. Entonces, demostrando que Alicia es la reina entre las zorras, tom&oacute; su tel&eacute;fono, lo conect&oacute; inal&aacute;mbricamente al televisor y reprodujo un v&iacute;deo donde se ve&iacute;a todo lo que hicimos con el maduro.<\/p>\n<p>&mdash;Ponlo en pausa, Alicia, porque no lo entiendo &mdash;le orden&eacute;, ella obedeci&oacute; y yo pregunt&eacute; con cara de idiota&mdash;. &iquest;C&oacute;mo co&ntilde;o has hecho para grabarlo?<\/p>\n<p>Ella re&iacute;a a carcajadas. Respondi&oacute;, orgullosa por su haza&ntilde;a, cuando dej&oacute; de re&iacute;r.<\/p>\n<p>&mdash;No te has dado cuenta, mi dulce y adorada Sandra. Ibas tan caliente y nerviosa al entrar en la habitaci&oacute;n, que no te has fijado en que yo llevaba gafas puestas. Las he dejado en el mueble, junto al bolso, apenas hemos entrado. Pues bien, son unas gafas que tienen camuflada una c&aacute;mara diminuta y graban cuando pulso un botoncito. Los v&iacute;deos son de pocos minutos, uno detr&aacute;s de otro, y los he editado para que se reproduzcan seguidos.<\/p>\n<p>Nos mostr&oacute; las gafas a mi primo y a m&iacute;, &mdash;Leo ya sab&iacute;a de su existencia&mdash;, y todos re&iacute;mos a gusto. Comenz&oacute; la reproducci&oacute;n desde el principio y pasamos un rato entretenidos. Luego nos dimos un fest&iacute;n sexual entre los cuatro en el camarote tipo suite, donde duermen Leo y Alicia, antes del regreso de los dos tripulantes.<\/p>\n<p>Procuro no imaginar las locuras con que me sorprenda este demonio, llamado Alicia, en d&iacute;as sucesivos.<\/p>\n<p>Fin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Paseando por las calles de Ibiza, mi amiga Alicia, de 26 a&ntilde;os, y yo, de 22, compramos unos vestidos escandalosos. Vestidas con ellos, nos sentamos en una terraza y all&iacute; convencemos a un madurito para follar con las dos a cambio de dinero. Hace diez d&iacute;as cumpl&iacute; 22 a&ntilde;os. Mi primo Nacho dijo que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24894,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":{"0":"post-41778","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-sexo-con-maduros"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41778","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24894"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41778"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41778\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41778"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41778"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41778"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}