{"id":41826,"date":"2023-05-02T22:00:00","date_gmt":"2023-05-02T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-05-02T22:00:00","modified_gmt":"2023-05-02T22:00:00","slug":"primer-encuentro-con-mi-cunada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/primer-encuentro-con-mi-cunada\/","title":{"rendered":"Primer encuentro con mi cu\u00f1ada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41826\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Desde hac&iacute;a varios meses deseaba que se produjese aquel encuentro. Ansiaba con todas mis ganas que se diera la ocasi&oacute;n para estar a solas con ella.<\/p>\n<p>Mi cu&ntilde;ada era una mujer de cuarenta y pocos, de estatura media y complexi&oacute;n fuerte pero sin sobrepeso. Con unas formas muy agradables y un cabello moreno que destacaba.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, la caracterizaban unos preciosos rasgos raciales que llaman la atenci&oacute;n. Sus atributos m&aacute;s especiales sin duda eran sus enormes pechos.<\/p>\n<p>A m&iacute; me gustaba todo de ella y desde siempre le hab&iacute;a mostrado mi m&aacute;s sincero afecto. &Uacute;ltimamente, cada vez que la ocasi&oacute;n lo permit&iacute;a, ambos nos acerc&aacute;bamos algo m&aacute;s de la cuenta y nos roz&aacute;bamos de forma casi casual pero muy buscada.<\/p>\n<p>Yo sol&iacute;a hablar con ella largos ratos y rodear con mi brazo su cintura. En ocasiones incluso introduc&iacute;a mi mano bajo su blusa d&aacute;ndole suaves caricias en la espalda. Nunca me rechaz&oacute;, sonre&iacute;a y dejaba que hiciera.<\/p>\n<p>Aquella tarde ella iba fuera por trabajo con dos compa&ntilde;eros y yo traer&iacute;a de regreso su veh&iacute;culo desde el aeropuerto. &Iacute;bamos cuatro personas en el coche. Por azar yo ocup&eacute; una posici&oacute;n en el asiento de atr&aacute;s y all&iacute; vino a parar ella. Llevaba pantalones vaqueros ajustados y camiseta por fuera de la ropa. Delante dos amigos que nos daban conversaci&oacute;n y que serv&iacute;an de excusa para no despertar sospechas.<\/p>\n<p>Iniciamos el viaje conversando sin m&aacute;s. Se hizo la noche y lleg&oacute; la intimidad. En un determinado momento cog&iacute; su mano para acaparar su atenci&oacute;n mientras le hablaba.<\/p>\n<p>El contacto de nuestras manos sab&iacute;a a gloria. Normalmente esto habr&iacute;a durado apenas dos segundos, pero ella se mantuvo cercana, recibiendo con agrado mis suaves caricias que iban recorriendo su mano de principio a fin.<\/p>\n<p>Mantuvimos esa postura mientras acerc&aacute;bamos nuestros cuerpos para hablar m&aacute;s de cerca y con voz m&aacute;s baja. Apenas llegaba a rozarla pero la qu&iacute;mica hac&iacute;a que todo fluyera.<\/p>\n<p>Nuestras manos cayeron sobre su pierna, apoy&eacute; mi mano y al instante siguiente prosegu&iacute; mis caricias casuales sobre su pierna m&aacute;s cercana.<\/p>\n<p>Ella no dec&iacute;a nada, segu&iacute;a la conversaci&oacute;n sin distraerse. Yo me mantuve tranquilo, con delicadas caricias que viajaban lento de una parte a otra, invadiendo poco a poco la cara interior de su muslo y llegando de forma sugerente a su parte m&aacute;s reservada. Sin duda, estaba atravesando fronteras que delataban deseo mutuo.<\/p>\n<p>Dud&eacute;, tragu&eacute; saliva, respir&eacute; y la observ&eacute; tranquila, complaciente y con una leve sonrisa provocativa. Supe que ambos dese&aacute;bamos lo mismo. Me result&oacute; imposible contenerme. Dej&eacute; que toda la extensi&oacute;n de mi mano la recorriese c&aacute;lidamente subiendo pierna arriba hasta llegar a zona &iacute;ntima.<\/p>\n<p>Ella mordi&oacute; su labio inferior cuando not&oacute; como mis dedos sobre su ropa recorr&iacute;an la zona de su entrepierna. El calor emanaba de forma intensa. Mis dedos le&iacute;an su anatom&iacute;a. Se notaban bajo la ropa sus braguitas y su co&ntilde;o, abultado y carnoso, derriti&eacute;ndose por momentos. Apoy&eacute; mi brazo en su torso. Me rozaban sus pechos y mi mano qued&oacute; atrapada por ese co&ntilde;o tan jugoso.<\/p>\n<p>Ella se dej&oacute; caer sobre el respaldo del sill&oacute;n. Abri&oacute; sus piernas de forma complaciente. Mis dedos viajaron sobre su rajita y fui explor&aacute;ndola sobre el pantal&oacute;n. Sin demora, desabroch&eacute; el bot&oacute;n superior y baj&eacute; la cremallera. Por fin sent&iacute; el contacto de la fina tela de sus braguitas de encaje, introduje mis dedos m&aacute;s adentro y sent&iacute; plenamente la humedad de su co&ntilde;o empapado en jugos vaginales.<\/p>\n<p>Roc&eacute; durante largo tiempo su co&ntilde;o peludito sin apartar sus bragas. Su respiraci&oacute;n se agitaba. Su mano apretaba mi brazo contra sus pechos, su movimiento demandaba m&aacute;s y se lo di.<\/p>\n<p>Sub&iacute; con mis dedos hasta el borde de su ropa &iacute;ntima, penetr&eacute; bajo ellas desde arriba hacia abajo y not&eacute; con agrado la tupida selva de pelo que cubr&iacute;a su co&ntilde;o. Tal y como lo hab&iacute;a imaginado infinidad de ocasiones cuando le dedicaba una paja. Un delicioso chochito negro y peludo.<\/p>\n<p>Su frondoso co&ntilde;o estaba mojado. Ten&iacute;a cremoso flujo repartido por la zona de sus labios externos y all&iacute; me centr&eacute;, buscando con mis caricias esparcir aquel n&eacute;ctar para que se llenase todo de su cremoso producto de deseo. Adelant&oacute; sus caderas asiento alante, se acomod&oacute; y abri&oacute; un poco m&aacute;s sus piernas.<\/p>\n<p>Sin reparo alguno frot&eacute; con mayor intensidad su deliciosa concha. Sus jadeos silenciados me excitaban de forma sublime. Su chocho estaba m&aacute;s y m&aacute;s jugoso por momentos. Mis dedos comenzaron a penetrar en su interior y sent&iacute; la suavidad ardiente de su cavidad. Primero uno y luego dos dedos fueron regalando mil delicias a mi querida cu&ntilde;ada. Su co&ntilde;o era carnoso, agradable, generosamente lubricado. El sonido de sus jugos al mezclarse con el movimiento de mis dedos nos puso m&aacute;s cachondos aun.<\/p>\n<p>Cre&iacute; estallar cuando ella alarg&oacute; su mano en busca de mi sexo. Algo tan deseado como impensable para m&iacute; estaba a punto de suceder. Not&eacute; como la introdujo con experiencia bajo mi ropa. Not&oacute; mi erecci&oacute;n y sonri&oacute; maliciosamente. Ella sab&iacute;a perfectamente lo que deseaba hacer. Estaba dej&aacute;ndome llevar las riendas pero ella dirig&iacute;a la secuencia.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a masturbarme de forma intensa, sin reparo, con fuerza as&iacute;a mi verga y la frotaba. Y Al mismo comp&aacute;s la frotaba yo. Notando como su h&uacute;meda rajita se empapaba cada vez m&aacute;s. Ella me pajeaba con maestr&iacute;a y firmeza. Sabiendo que me har&iacute;a estallar cuando quisiera.<\/p>\n<p>A&ntilde;adi&oacute; m&aacute;s morbo aun y con su otra mano se subi&oacute; la camiseta y se apart&oacute; el sujetador para mostrarme sus tetas. Ella era plenamente consciente de que yo deseaba verlas y mam&aacute;rselas. Me observaba con cara de ser muy puta y dominar mis pensamientos.<\/p>\n<p>Me dej&oacute; admirarla, se exhibi&oacute; para m&iacute; y acto seguido se las empez&oacute; a tocar. Me dej&oacute; ver como apretaba sus pezones y como amasaba sus impresionantes senos. En esos momentos era una aut&eacute;ntica zorra en celo.<\/p>\n<p>Aquella t&oacute;rrida imagen aument&oacute; mi deseo y, arqueando los dedos, la frot&eacute; internamente hasta abusar de su punto G y llevarla a un abundante orgasmo que culmin&oacute; en un chorro que moj&oacute; sus bragas y su pantal&oacute;n. Sus movimientos espasm&oacute;dicos delataron su placentera corrida.<\/p>\n<p>Era mi turno. Ella cogi&oacute; mi mano masturbadora, la llev&oacute; hasta su boca y comenz&oacute; a chupar sus propios flujos. Esa cara depravada y presa del deseo remataron mi excitaci&oacute;n para que mi poya estallase de placer y empezaran a salir chorros de semen de mi verga.<\/p>\n<p>Ella me sigui&oacute; meneando hasta que sali&oacute; todo. Sus dedos hab&iacute;an quedado impregnados de mi semen caliente. Los llev&oacute; a su boca y los lami&oacute; como una loba, regal&aacute;ndome otra inolvidable estampa que anticipaban lo caliente que pod&iacute;a llegar a ser mi cu&ntilde;ada en los meses posteriores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Desde hac&iacute;a varios meses deseaba que se produjese aquel encuentro. Ansiaba con todas mis ganas que se diera la ocasi&oacute;n para estar a solas con ella. 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