{"id":41847,"date":"2023-05-04T22:00:00","date_gmt":"2023-05-04T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-05-04T22:00:00","modified_gmt":"2023-05-04T22:00:00","slug":"sexo-en-el-bar-de-un-tren-con-los-maquinistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/sexo-en-el-bar-de-un-tren-con-los-maquinistas\/","title":{"rendered":"Sexo en el bar de un tren con los maquinistas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41847\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Viv&iacute; siete a&ntilde;os en la ciudad de C&oacute;rdoba. All&aacute; dej&eacute; a muchos amigos, por lo que cada tanto viajo a visitarlos. Casi siempre voy en avi&oacute;n, a veces en auto. Pero esta vez ten&iacute;a ganas de hacer algo diferente, de vivir una experiencia nueva, as&iacute; que saqu&eacute; un pasaje para viajar en tren. Un viajecito de veinte horas no me vendr&iacute;a nada mal para desconectar. Pero al final, la puta que hay en m&iacute; pudo m&aacute;s e hizo que mi simple plan se convierta en uno mucho m&aacute;s intenso.<\/p>\n<p>El viaje se torn&oacute; por dem&aacute;s aburrido. Demasiado lento, demasiado campo alrededor. Aprovech&eacute; para mirar algunos cap&iacute;tulos de una serie, leer y escuchar m&uacute;sica. A mitad de la madrugada me dieron muchas ganas de tomar caf&eacute;. Consult&eacute; con la azafata y me dijo que el bar estaba cerrado, pero que los maquinistas de guardia estaban ah&iacute;, as&iacute; que quiz&aacute;s podr&iacute;an ayudarme. Y vaya que lo hicieron.<\/p>\n<p>Lo encontr&eacute; bebiendo cerveza y fumando mientras conversaban. Les coment&eacute; que no pod&iacute;a dormir y que necesitaba con urgencia un caf&eacute;. Me invitaron a sentarme mientras uno de ellos me lo preparaba. Agradec&iacute; sumamente complacida. Hac&iacute;a mucho calor, por lo que me quit&eacute; el saquito negro que me cubr&iacute;a, quedando solamente con un top blanco que marcaba hermosamente mis grandes tetas. Las miradas de incomodidad de los hombres me encantaron. Eran poco agraciados, de alrededor de cincuenta a&ntilde;os. Conversamos sobre el viaje, sobre cosas interesantes que les sucedieron a lo largo de los a&ntilde;os. Les cont&eacute; que era mi primera vez y que, quiz&aacute;s, la &uacute;ltima. Una vez que termin&eacute; mi caf&eacute; (bastante feo, por cierto) me ofrecieron cerveza. Acept&eacute;.<\/p>\n<p>A la tercera cerveza, ambos me parec&iacute;an mucho m&aacute;s lindos que minutos antes. Les cont&eacute; a que me dedicaba. Incluso le le&iacute; algunos de mis &uacute;ltimos relatos, cosa que jampas hab&iacute;a hecho antes. Me siento muy extra&ntilde;a al leerlos y, m&aacute;s a&uacute;n, en voz alta. Pero el cansancio, el calor y la cerveza lograron desinhibirme. Quisieron saber acerca de la veracidad de mis historias, como casi todo el mundo luego de conocerlas. Y siempre digo lo mismo. Hay algunas totalmente reales. Otras, un poco y un poco. Y tambi&eacute;n otras totalmente inventadas. El que ten&iacute;a m&aacute;s cerca dijo, mientras me acariciaba el pelo:<\/p>\n<p>\u2500&rdquo;Trio en el bar de un tren con los maquinistas&rdquo; es un buen t&iacute;tulo para un relato, &iquest;no te parece?<\/p>\n<p>\u2500Varios lectores me pidieron relatos en aviones o en colectivo, pero nunca en tren.<\/p>\n<p>\u2500No creo que haya un transporte m&aacute;s noble que el tren \u2500dijo el otro, sent&aacute;ndose a \u2500mi otro costado y apoyando una mano en mi pierna.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Quer&eacute;s un poco de inspiraci&oacute;n, beb&eacute;? \u2500dijo el otro baj&aacute;ndome de un golpe el top y dejando mis tetas al aire.<\/p>\n<p>\u2500No s&eacute; que querr&aacute; la bebita, pero mira estos pezones \u2500dijo el otro apret&aacute;ndome un pez&oacute;n con dos dedos\u2500 piden a gritos que alguien se los coma.<\/p>\n<p>Inmediatamente, los dos comenzaron a comerse mis tetas. Abrac&eacute; sus cabezas y las apret&eacute; contra mis tetas, para que comieran con mas ganas. Y as&iacute; lo hicieron. Besaron, chuparon, mordieron, mientras uno de ellos me frotaba la concha por encima de la calza deportiva. El sonido y el movimiento del tren, la oscuridad total en el exterior, dotaban a la escena de un aura misteriosa que me fascinaba. Autom&aacute;ticamente, mis manos buscaron sus entrepiernas, encontrando dos cosas duras y muy apetecibles.<\/p>\n<p>\u2500 &iquest;Te gusta? \u2500pregunt&oacute; uno de los hombres, mientras desprend&iacute;a su pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>No respond&iacute;, pero la saqu&eacute; hacia afuera y empec&eacute; a pajearlo. De inmediato, el otro sac&oacute; su pija. Solo al tacto not&eacute; lo grande y gruesa que era. Le ped&iacute; que parara y me la mostrara. Era hermosa. Merec&iacute;a que me la coma primera. Se puso de pie, con una de sus piernas en el asiento y la otra en el piso, ubicando su pija en mi boca. Se la chup&eacute; despacito, mientras el otro, de rodillas, me quitaba la calza, la tanga y me chupaba la concha. Lo hac&iacute;a incre&iacute;ble. Luego de un rato, el hombre al que le estaba chupando la pija pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>\u2500 &iquest;Y esa conchita tiene hambre?<\/p>\n<p>Ten&iacute;a demasiada hambre. El que me chupaba la concha se sent&oacute; sobre la mesa y yo me recost&eacute; sobre &eacute;l. El otro se acomod&oacute; detr&aacute;s m&iacute;o y empez&oacute; a apoyar la cabeza de su pija en mi conchita. La mov&iacute;a de un lugar a otro. La met&iacute;a un poquito e inmediatamente la sacaba. Por momento se chupaba los dedos y me acariciaba el cl&iacute;toris. Yo estaba volvi&eacute;ndome loca.<\/p>\n<p>\u2500Por favor, c&oacute;geme de una vez \u2500supliqu&eacute; en susurros.<\/p>\n<p>La meti&oacute; hasta la mitad, despacito, y la sac&oacute;. Lo hizo varias veces, hasta que a la cuarta la meti&oacute; de un solo golpe, completa, haciendo soltar un hist&eacute;rico gemido de placer. De inmediato comenz&oacute; a darme golpes secos, metiendo la pija una y otra vez hasta el fondo, mientras yo me com&iacute;a la pija de su compa&ntilde;ero.<\/p>\n<p>En mitad del acto, sent&iacute; como se abr&iacute;a una puerta. Los tres giramos la mirada hacia el sitio, y vimos a la azafata que me hab&iacute;a recomendado ir hasta el bar.<\/p>\n<p>\u2500Veo que conseguiste m&aacute;s que caf&eacute;&hellip; sigan en lo suyo \u2500dijo, dio media vuelta y se fue.<\/p>\n<p>Los tres re&iacute;mos a carcajadas y, como recomend&oacute;, seguimos en lo nuestro.<\/p>\n<p>\u2500Para, nena \u2500dijo el hombre al que le estaba chupando la pija.<\/p>\n<p>Lo not&eacute;, y su amigo tambi&eacute;n, estaba por estallar. Me recost&eacute; sobre su pierna d&aacute;ndole besitos alrededor de la pija, mientras el otro me cog&iacute;a cada vez con m&aacute;s intensidad.<\/p>\n<p>\u2500 &iquest;Puedo acabar adentro, beb&eacute;? \u2500pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>\u2500S&iacute;, por favor \u2500respond&iacute;.<\/p>\n<p>Al parecer, mi respuesta lo encendi&oacute; mas, ya que las envestidas se hicieron cada vez m&aacute;s violentas y comenz&oacute; a tomarme con fuerza por el pelo. Su respiraci&oacute;n y mis gemidos formaron un coro extremadamente excitante. El otro hombre, recostado, comenz&oacute; a pajearse con intensidad mientras me miraba a los ojos. Le devolv&iacute; la mirada. Clav&eacute; mis ojos en &eacute;l, mientras su compa&ntilde;ero me llenaba el culo de leche y yo le devolv&iacute;a el favor un tremendo orgasmo. Segundos despu&eacute;s, la pija del otro hombre estallaba en mi cara, llen&aacute;ndome de leche que saboree con desesperaci&oacute;n. Volv&iacute; a caer rendida sobre la pierna del hombre de la mesa, el cual comenz&oacute; a acariciarme con delicadeza cara.<\/p>\n<p>\u2500Qu&eacute; linda putita que sos&hellip; qu&eacute; linda&hellip;<\/p>\n<p>Fuera del tren el cielo se tornaba en un anaranjado con tonos violetas, presagiando la salida del sol. Los hombres me ayudaron a ponerme de pie, aprovechando para tocarme un poco las tetas y para besarnos por primera vez. Me ayudaron a juntar mi ropa y me indicaron el ba&ntilde;o m&aacute;s cercano en donde podr&iacute;a ducharme. Pero antes me pidieron por favor si los dejaba tomarme algunas fotitos. Estaba tan extasiada, que acced&iacute; sin problemas. La ducha dur&oacute; media hora y fue bastante placentera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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