{"id":41929,"date":"2023-05-11T22:00:00","date_gmt":"2023-05-11T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-05-11T22:00:00","modified_gmt":"2023-05-11T22:00:00","slug":"papa-estrena-mis-tetas-nuevas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/papa-estrena-mis-tetas-nuevas\/","title":{"rendered":"Pap\u00e1 estrena mis tetas nuevas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41929\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">19<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando cumpl&iacute; quince a&ntilde;os me hicieron una fiesta incre&iacute;ble. El lugar hermoso, el vestido so&ntilde;ado. Estuvieron presentes todos los que yo quer&iacute;a, pero&hellip; creo que no lo disfrut&eacute; como deber&iacute;a haberlo hecho. No me gustan las multitudes. Siempre busco escaparle a lo masivo. Pero me fue imposible escapar de mi propia fiesta y por eso, en cierto modo, termin&eacute; padeci&eacute;ndola. Hab&iacute;a dos opciones: fiesta o viaje a Disney. Como una boluda, eleg&iacute; la fiesta. Al notar mi decepci&oacute;n, mis padres me dijeron que para el regalo de los dieciocho a&ntilde;os lo pensara mejor.<\/p>\n<p>\u2500No tengo nada que pensar \u2500respond&iacute; con mi taza de caf&eacute; en la mano\u2500. Quiero las tetas.<\/p>\n<p>Mam&aacute; dijo que no le parec&iacute;a mal, dirigiendo una mirada inescrupulosa hacia mis &ldquo;normales&rdquo; pechos de quincea&ntilde;era. Pap&aacute;, algo avergonzado, dijo que no ser&iacute;a necesario, que todav&iacute;a me faltaba desarrollarme. Y yo confiaba en que as&iacute; sea, pero desde los doce, trece a&ntilde;os, al notar que mis amigas se desarrollaban mucho m&aacute;s r&aacute;pido que yo, comenc&eacute; a acariciar la posibilidad de pasar por el quir&oacute;fano.<\/p>\n<p>Siempre me llamaron la atenci&oacute;n las tetas. A pesar de que en esa &eacute;poca no eran muy llamativas, pod&iacute;a pasarme horas frente al espejo acarici&aacute;ndomelas. Y, como suele suceder, una cosa llevaba a la otra. La primera vez que me masturb&eacute; fue luego de calentarme con mis propias tetas. Desde esa vez comenc&eacute; a mirar a las mujeres de una manera diferente. No soy una pajera que va por ah&iacute; mirando tetas, pero s&eacute; admirar y reconocer un buen par.<\/p>\n<p>Luego de aquella conversaci&oacute;n, el tiempo sigui&oacute; su curso. Y a pesar de que mis tetas crecieron un poco, a los dieciocho no ten&iacute;a todav&iacute;a lo que yo consideraba un buen tama&ntilde;o. Desde hac&iacute;a un a&ntilde;o, a pesar de que cada vez faltaba menos para el l&iacute;mite t&aacute;citamente impuesto para mi desarrollo, el tema no hab&iacute;a vuelto a tocarse. Quiz&aacute;s, debido a la muerte de mam&aacute;. Desde entonces, quedamos solos en casa con pap&aacute;. Nuestra relaci&oacute;n siempre fue muy de compa&ntilde;eros, nada fuera de lo normal. Pero desde que quedamos solos, este v&iacute;nculo comenz&oacute; a estrecharse. Fueron muchas las noches en las que despert&eacute; a los gritos a causa de las pesadillas. &Eacute;l siempre acud&iacute;a intentando tranquilizarme. Y lo consegu&iacute;a. Entre sus brazos siempre me sent&iacute; a gusto, protegida de todo. Fueron muchas las noches en las que, luego de mis pesadillas, &eacute;l se quedaba a dormir en mi cama. Repito, nada fuera de lo normal. Hasta la noche antes del d&iacute;a en el que volvimos a tocar el tema de mis tetas. Justamente la noche que iniciaba el d&iacute;a de mi cumplea&ntilde;os n&uacute;mero dieciocho.<\/p>\n<p>Luego de una t&iacute;pica pesadilla y de que pap&aacute; me tranquilice, se recost&oacute; en mi cama como infinidad de veces. Como mi cama era de una plaza, est&aacute;bamos muy pegados. Casi siempre dorm&iacute;amos cucharita. Horas antes a la pesadilla, pap&aacute; hab&iacute;a salido con unos amigos. Al parecer, hab&iacute;an tomado un poco de m&aacute;s. En su aliento se sent&iacute;a el dulce aroma del buen whisky. A diferencia de otras veces, estaba m&aacute;s cerca y m&aacute;s cari&ntilde;oso. No pens&eacute; nada malo hasta que not&eacute; algo duro apoy&aacute;ndose en mi culo. Trat&eacute; de alejarme un poco, pero &eacute;l se acerc&oacute; m&aacute;s. Como no ronca, se me hac&iacute;a imposible saber si estaba dormido o despierto. A pesar de la complicidad que nos un&iacute;a, no me sent&iacute;a tan c&oacute;moda para decirle algo. As&iacute; que opt&eacute; por quedarme quieta y en silencio. Pasaron las horas y se hizo de d&iacute;a. Al despertar me di cuenta de que una de sus manos se aferraba con fuerza a una de mis tetas, mientras que la otra estaba dentro de su b&oacute;xer. Su pija ya no estaba erecta, pero si totalmente empapada, al igual que su b&oacute;xer, mi short y el peque&ntilde;o espacio de la cama que nos separaba. Opt&eacute; por seguir inm&oacute;vil, hasta que sent&iacute; que despert&oacute;. Sent&iacute; como suspir&oacute; profundamente, como compungido. Luego me bes&oacute; en la cabeza y susurro &ldquo;perd&oacute;n&rdquo;, para luego salir de mi habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me cost&oacute; decidirme a levantarme. Me daba mucha impresi&oacute;n el solo hecho de pensar que tendr&iacute;a que mirarlo a los ojos. Me preocupaba por m&iacute;, pero mucho m&aacute;s por &eacute;l. Ese &ldquo;perd&oacute;n&rdquo; que dijo antes de abandonar la cama me destruy&oacute; y me demostr&oacute; que lo que hab&iacute;a ocurrido no hab&iacute;a sido su intenci&oacute;n. Que el hecho de haber bebido horas antes le hab&iacute;a jugado una mala pasada. Desde la muerte de mam&aacute;, pap&aacute; jam&aacute;s estuvo con otra mujer. Me daba mucha pena pensar que lo m&aacute;s cercano a tener sexo hab&iacute;a sido conmigo, dormido, un poco ebrio. Pero no me pod&iacute;a quedar todo el d&iacute;a en la cama. Encima, era s&aacute;bado. Ni &eacute;l iba a su trabajo, ni yo al colegio. Y ten&iacute;amos planes para pasar todo el d&iacute;a juntos. Me di una ducha eterna, me cambi&eacute; lo m&aacute;s lento que pude y me dispuse a bajar a desayunar. Antes de entrar a la cocina me propuse actuar lo m&aacute;s normal que pudiese. La situaci&oacute;n era demasiado inc&oacute;moda para m&iacute;, ni quer&iacute;a pensar en lo que &eacute;l estaba sintiendo.<\/p>\n<p>Entr&eacute; en la cocina y me cost&oacute; reconocerla. El ambiente estaba por dem&aacute;s c&aacute;lido, la luz del sol entraba en borbotones, haciendo brillar cada cosa que tocaba. Toda la superficie de la mesa estaba cubierta por deliciosos platos. Parec&iacute;a el desayuno buffet de un importante hotel de lujo. Pero ah&iacute; a un costado estaba pap&aacute;, contrastando de manera abismal con el entorno. Su rostro ojeroso y sombr&iacute;o parec&iacute;a salido de una pel&iacute;cula de horror de los a&ntilde;os veinte. En ese momento no lo not&eacute;, pero hoy siento que su presencia era muy similar a la del son&aacute;mbulo de El gabinete del doctor Caligari. Me dio demasiada pena verlo as&iacute;, por lo que decid&iacute; poner lo mejor de m&iacute; y hacer todo lo posible por olvidar la madrugada anterior.<\/p>\n<p>Con mi mejor sonrisa corr&iacute; hacia &eacute;l y me colgu&eacute; de su cuello para besarle ambas mejillas. Me deseo feliz cumplea&ntilde;os y le agradec&iacute; por el maravilloso desayuno que nos hab&iacute;a preparado. Me indic&oacute; que me sentara en mi lugar en la mesa y de inmediato comenz&oacute; a poner frente a m&iacute; todos los regalos que hab&iacute;a preparado, no sin antes colocarme la corona que uso el d&iacute;a de mi cumplea&ntilde;os desde que cumpl&iacute; cuatro a&ntilde;os. Al parecer, la sombra que se hab&iacute;a entrometido entre los dos hab&iacute;a desaparecido. O quiz&aacute;s simplemente se hab&iacute;a ocultado moment&aacute;neamente.<\/p>\n<p>\u2500Lleg&oacute; la hora de hablar de lo importante \u2500dije de manera abrupta.<\/p>\n<p>\u2500Me temo que s&iacute; \u2500respondi&oacute; pap&aacute; dejando vislumbrar un leve enrojecimiento en su rostro.<\/p>\n<p>\u2500Te juro que tuve mucha paciencia \u2500empec&eacute;\u2500, trat&eacute; de aceptar mi realidad, mi gen&eacute;tica, los tiempos de mi cuerpo&hellip; pero no hubo caso.<\/p>\n<p>Termin&eacute; la oraci&oacute;n desviando instintivamente mi mirada hacia mis pechos. Pap&aacute; hizo lo mismo, lo que convirti&oacute; su rostro en un tomate. Logr&oacute; serenarse de inmediato, por suerte.<\/p>\n<p>\u2500 &iquest;Buscaste algo de informaci&oacute;n? \u2500quiso saber.<\/p>\n<p>\u2500Tengo todo. Si confirmo antes del mediod&iacute;a, pueden operarme el lunes a primera hora.<\/p>\n<p>El silencio de pap&aacute; puso sobre la mesa una catarata de pensamientos que jam&aacute;s conocer&eacute;. Asent&iacute;a en silencio, haciendo todo lo posible por no mirarme a los ojos. Luego de varios minutos que me parecieron eternos, finalmente habl&oacute;.<\/p>\n<p>\u2500Est&aacute; bien, confirmalo.<\/p>\n<p>Casi que no lo dej&eacute; terminar la frase, ya que di un salto y me sent&eacute; sobre sus piernas, rode&aacute;ndolo con mis brazos. Lo bes&eacute; en las mejillas, en los ojos, en la frente&hellip; y en los labios. Fue un beso h&uacute;medo, dulce, acelerado, pero tierno. A pesar de la rigidez de su cuerpo, sus manos me acariciaban con vehemencia la cintura y mi culo. Creo que el beso dur&oacute; un par de minutos, luego de los cuales me puse de pie de un salto, roja de la verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>\u2500Yo&hellip; \u2500no ten&iacute;a ni la m&aacute;s m&iacute;nima idea sobre como continuar.<\/p>\n<p>\u2500Anda a hacer ese llamado \u2500dijo pap&aacute;, evitando mirarme.<\/p>\n<p>Di media vuelta en silencio y obedec&iacute;.<\/p>\n<p>Pasamos el resto del fin de semana hablando lo justo y necesario. No s&eacute; qu&eacute; hizo &eacute;l, pero yo trat&eacute; de no pensar en lo sucedido y enfocarme en quien iba a ser a partir del lunes. Pas&eacute; muchas horas frente al espejo, desnuda, contempl&aacute;ndome en silencio. Mis tetas se ve&iacute;an bien. Jam&aacute;s hab&iacute;a recibido quejas sobre ellas, sino todo lo contrario. Cerraba los ojos y las ve&iacute;a, casi que las sent&iacute;a a las nuevas. Y eso me calentaba much&iacute;simo. A pesar de ello, ese fin de semana no me masturb&eacute;. Sin manifestarlo, sent&iacute;a que si lo hac&iacute;a, en ese momento podr&iacute;a cruzarse la imagen de pap&aacute; y eso me destrozar&iacute;a.<\/p>\n<p>El post operatorio fue horrible. No puedo explicar con palabras el dolor que sent&iacute; durante esa primera semana. Sent&iacute;a en las tetas dos volcanes que me quemaban y que en cualquier momento podr&iacute;an estallar. En la cintura y en la espalda sent&iacute;a una presi&oacute;n tremenda, lo que me oblig&oacute; a mantenerme lo mas quieta que pude. Al tercer d&iacute;a, lleg&oacute; el momento de ba&ntilde;arme por primera vez. Obviamente que no pude hacerlo sola, por lo que pap&aacute; tuvo que ayudarme. Fue esa la primera vez en la que me vio totalmente desnuda. A pesar del dolor, me fue imposible no contemplar la posibilidad de que algo extra&ntilde;o suceda. Pero no pas&oacute;. Al menos, algo con tintes turbios. Pap&aacute; me trat&oacute; con mucho cuidado y cari&ntilde;o. Con un trapo h&uacute;medo recorri&oacute; todo mi cuerpo de la manera en la que le hab&iacute;a indicado la doctora. Cada vez que me tocaba la piel se sent&iacute;a tirante y me hacia doler. Pap&aacute; frenaba y me ped&iacute;a perd&oacute;n. Yo sonre&iacute;a y lloraba al mismo tiempo. En ning&uacute;n momento sucedi&oacute; nada extra&ntilde;o. El contacto de sus manos con mi piel me hac&iacute;a doler, por lo que no daba lugar a ninguna otra sensaci&oacute;n. &Eacute;l en ning&uacute;n momento dej&oacute; vislumbrar que estuviese sintiendo algo inc&oacute;modo. Era la primera vez que me ve&iacute;a totalmente desnuda en m&aacute;s de diez a&ntilde;os. Y estaba as&iacute;, desnuda, dolorida, con las tetas enormes e hinchadas, casi retorci&eacute;ndome de dolor.<\/p>\n<p>Pas&oacute; el post operatorio y comenc&eacute; a amigarme con mi nuevo cuerpo. No pod&iacute;a creer que esas hermosas y perfectas tetas fuesen m&iacute;as. Si en el pasado dedicaba gran parte de mi tiempo a tocarme y a contemplarme desnuda frente al espejo, desde entonces esa tarea se convirti&oacute; en un ritual de cada d&iacute;a. Totalmente redondas, con los pezones siempre arriba, como pidiendo ser besados. Pero no era solamente yo quien estaba encantada con mis nuevas tetas. En el colegio siempre fui muy de llamar la atenci&oacute;n simplemente por mi presencia, pero desde que ca&iacute; por primera vez con mis tetas nuevas, caus&eacute; sensaci&oacute;n. A falta de pocos meses para terminar el a&ntilde;o, se me hizo innecesario comprar una nueva remera del uniforme, por lo que, la remera que ya me quedaba ajustada antes, ahora enmarcaba mis nuevas tetas de una forma encantadora e imposible de no quedarse mirando. Las propuestas para salidas, juntadas o, directamente, encuentros sexuales ocasionales, comenzaron a llover de manera incontrolable. A pesar de que estaba totalmente dispuesta a disfrutar de mi sexualidad sin inhibiciones, algo en m&iacute; me obligaba a rechazar cada propuesta. Sin saberlo de manera consiente, me estaba guardando para algo especial. Me estaba guardando para pap&aacute;.<\/p>\n<p>Luego de esas dos situaciones extra&ntilde;as con pap&aacute;, lleg&oacute; la operaci&oacute;n. El doloroso post operatorio le puso pa&ntilde;os fr&iacute;os a esa incomprensible tensi&oacute;n sexual que nos envolv&iacute;a. Pasaron las semanas y la relaci&oacute;n volvi&oacute; a la normalidad, con algunos peque&ntilde;os cambios. Varias veces sorprend&iacute; a pap&aacute; mir&aacute;ndome las tetas. No de manera libidinosa, pero era obvio que notaba el cambio. Y no solo en el tama&ntilde;o, sino que tambi&eacute;n mi actitud se hab&iacute;a visto afectaba. Estaba m&aacute;s contenta, m&aacute;s segura, m&aacute;s expresiva. Estaba totalmente agradecida con &eacute;l por el regalo, por lo que, tambi&eacute;n de forma inconsciente, comenc&eacute; a cercarme m&aacute;s. Me volv&iacute; m&aacute;s cari&ntilde;osa, m&aacute;s demostrativa. Nada fuera de lo normal, claro, pero esta nueva actitud estaba encendiendo dentro de &eacute;l algo que estaba a punto de estallar. Y estall&oacute;.<\/p>\n<p>Volv&iacute; una tarde del colegio y not&eacute; que, a causa de la presi&oacute;n, la remera se me hab&iacute;a roto en ambas axilas. Una cagada. Por un lado, segu&iacute;a aferrada a la excusa de que no ten&iacute;a sentido comprar una remera a falta de apenas unos meses de clases. Pero por otro, me fascinaba como se ve&iacute;an mis tetas as&iacute; de apretadas. Porque no es que las apretaba para abajo, sino que las conten&iacute;a d&aacute;ndole una forma incluso m&aacute;s perfecta de la que ya ten&iacute;an. As&iacute; que decid&iacute; que lo mejor ser&iacute;a repararla. Busqu&eacute; el kit de costura de mam&aacute; y me dispuse a realizar la actividad en el living. Pap&aacute; no volver&iacute;a hasta tarde, supuestamente, as&iacute; que me quit&eacute; la remera qued&aacute;ndome en corpi&ntilde;o. Inmediatamente despu&eacute;s de cortar el hilo de la segunda axila, lleg&oacute; pap&aacute;.<\/p>\n<p>A pesar de la sorpresa, no me sent&iacute; incomoda. Durante varias semanas pas&oacute; vi&eacute;ndome desnuda mientras me ayudaba a ba&ntilde;arme y cambiarme, por lo que a esa altura ya hab&iacute;amos superado una barrera de intimidad. Eso pensaba, al menos. En lo que no pens&eacute; fue en cu&aacute;l ser&iacute;a su reacci&oacute;n al encontrar a su nena de dieciocho a&ntilde;os, con la pollera s&uacute;per corta del uniforme escolar y un corpi&ntilde;o de encaje rosa que apenas conten&iacute;a a sus grandes tetas nuevas.<\/p>\n<p>\u2500Hola pa \u2500lo salud&eacute;.<\/p>\n<p>&Eacute;l no respondi&oacute;. Se qued&oacute; unos instantes mir&aacute;ndome. Su rostro era extra&ntilde;o. Algo anormal hab&iacute;a en sus ojos. Decir que estaba pose&iacute;do es un mont&oacute;n, pero creo que es un calificativo que se acerca bastante a lo que not&eacute; en ese momento. Sin decir nada, se acerc&oacute; hasta donde yo estaba y, lentamente, se arrodill&oacute; frente a m&iacute;. Dej&eacute; la remera y los elementos de costura sobre la mesa ratona y nos quedamos mir&aacute;ndonos a los ojos. Comenc&eacute; a acariciarle la cara, el pelo, los labios. Ninguno parpadeaba. Teni&eacute;ndolo tan cerca y sintiendo como su respiraci&oacute;n se agitaba cada vez m&aacute;s, logr&eacute; interpretar lo que expresaba su rostro: me deseaba. Y yo tambi&eacute;n lo deseaba a &eacute;l.<\/p>\n<p>Acerqu&eacute; mis labios a los suyos y lo bes&eacute; c&aacute;lidamente. Fue como un beso de dos amantes que por primera vez est&aacute;n auto descubri&eacute;ndose. Lo rode&eacute; con mis brazos y lo atraje lo m&aacute;s que pude hacia m&iacute;, mientras &eacute;l me tomaba de la cintura. Logr&eacute; sentir el ritmo de su coraz&oacute;n acelerarse cada vez al entrar en contacto su pecho con mis tetas. Separ&eacute; mis labios de los suyos con delicadeza.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Quer&eacute;s verlas? \u2500pregunt&eacute; se&ntilde;alando mis tetas. &Eacute;l asinti&oacute;.<\/p>\n<p>Me desprend&iacute; el corpi&ntilde;o por atr&aacute;s, liber&aacute;ndolas. El tama&ntilde;o de sus ojos creci&oacute; instant&aacute;neamente, dejando escapar por ellos el gran placer que lo invad&iacute;a.<\/p>\n<p>\u2500Tocalas \u2500le dije.<\/p>\n<p>Lo hizo directamente con las dos manos, al mismo tiempo. A pesar del gran tama&ntilde;o de sus manos, le fue imposible abarcarlas en su totalidad.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Viste que lindas quedaron?<\/p>\n<p>\u2500Hermosas \u2500respondi&oacute;.<\/p>\n<p>\u2500Gracias pa, por esto y por todo. Te amo \u2500dije, mientras una lagrima me recorr&iacute;a el rostro.<\/p>\n<p>De inmediato, pap&aacute; se puso de pie, como asustado.<\/p>\n<p>\u2500Perd&oacute;n Marti, perd&oacute;n.<\/p>\n<p>Intent&oacute; alejarse, pero me puse de pie y lo detuve.<\/p>\n<p>\u2500No pap&aacute;, no tengo nada que perdonarte. Quiero&hellip; \u2500no supe como continuar.<\/p>\n<p>Pap&aacute; se agach&oacute; un poco y volvi&oacute; a besarme. Lo tom&eacute; de la mano y llev&eacute; hasta el sof&aacute;, indic&aacute;ndole que se siente. Lo hizo, y yo me sent&eacute; sobre sus piernas, continuando el beso. Sus manos me recorr&iacute;an la espalda de forma incontrolable, como si quisiera tocar toda la superficie junta. Cort&eacute; el beso y lo mir&eacute; de nuevo a los ojos.<\/p>\n<p>\u2500Papi, &iquest;te gustan mis tetas nuevas?<\/p>\n<p>El tono de la pregunta son&oacute; totalmente pervertido. Mi voz son&oacute; como la de una nena que est&aacute; pidiendo por favor que le compren un helado.<\/p>\n<p>\u2500Me encantan \u2500respondi&oacute; pap&aacute; en un susurro.<\/p>\n<p>\u2500Papi, chupamelas, porfa.<\/p>\n<p>Sin esperar respuesta, atraje su cara hacia mis tetas. Las chup&oacute; con deseo, con pasi&oacute;n, con una calentura que me fascin&oacute;. De inmediato sent&iacute; como su pija estaba muy dura. Comenc&eacute; a frotarme suavemente, aunque cada vez con m&aacute;s intensidad. A medida que yo sub&iacute;a la intensidad del frote, &eacute;l me chupaba las tetas con m&aacute;s &iacute;mpetu. Iba de mis tetas a mi boca, llevando sus manos de manera incontrolable entre mi espalda y mis nalgas.<\/p>\n<p>\u2500Ahora quiero chupar yo \u2500dije.<\/p>\n<p>Sin esperar respuesta, dej&eacute; mi posici&oacute;n y me arrodill&eacute; frente a &eacute;l. Desprend&iacute; el cinto, luego el pantal&oacute;n y se lo quit&eacute;. Comenc&eacute; a acariciarle la pija por encima del b&oacute;xer. A pesar de la calentura de ambos, aun se percib&iacute;a cierta tensi&oacute;n en el ambiente. Por lo que sent&iacute; que deb&iacute;a decir algo como para terminar de romper el hielo.<\/p>\n<p>\u2500As&iacute; que de ac&aacute; sal&iacute; yo, &iquest;verdad? \u2500dije mientras liberaba la pija de pap&aacute; de la presi&oacute;n del b&oacute;xer.<\/p>\n<p>Larg&oacute; una carcajada hermosa, a la que yo correspond&iacute;. Por varios segundos le cost&oacute;, hablar, tiempo en el que yo no dej&eacute; de acariciarle la pija.<\/p>\n<p>\u2500Si amor, de ac&aacute; saliste. Y esta hoy te va a entrar por todos lados.<\/p>\n<p>Esa no era la voz de pap&aacute;. El tono que utiliz&oacute; jam&aacute;s lo hab&iacute;a escuchado antes. Me sorprendi&oacute;, pero me encant&oacute;. Termin&oacute; de decir esa frase, me tom&oacute; de la cabeza y me meti&oacute; de un golpe toda la pija en la boca. Me ahogu&eacute; y se me llenaron los ojos de l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Qu&eacute; pasa bebe, vas a llorar? \u2500pregunt&oacute; con esa voz que no era suya.<\/p>\n<p>\u2500S&iacute; papi, voy a llorar. Y te voy a dar la mejor chupada de pija de tu vida \u2500respond&iacute;.<\/p>\n<p>Y me dispuse a ello. A m&iacute; me encanta chupar pijas. Lo disfruto much&iacute;simo. Pero siempre empiezo despacito, besando, recorri&eacute;ndola con la lengua, para ir comi&eacute;ndola de a poquito. Pero no fue as&iacute; esta vez. Fuimos directamente a la parte en la que me como tanto la pija, que me cuesta respirar. La pija de pap&aacute; es hermosa. Larga, gruesa, totalmente recta. Venas de distinto color y grosor le dan aspecto divino. Podr&iacute;a decirse que la pija de pap&aacute; es muy est&eacute;tica, algo que suma mil puntos cuando hablamos de pijas. estuve largo tiempo chup&aacute;ndosela, hasta que en un momento me aparta.<\/p>\n<p>\u2500Para, marti \u2500dijo, ahora s&iacute; con su voz.<\/p>\n<p>Me detuve. Me puse de pie, me quit&eacute; la tanga y volv&iacute; a sentarme sobre &eacute;l como al principio.<\/p>\n<p>\u2500Papi \u2500dije, volviendo a besarlo.<\/p>\n<p>Me alej&oacute; un poco de su boca y dijo:<\/p>\n<p>\u2500Marti, &iquest;qu&eacute; estamos haciendo?<\/p>\n<p>Se lo notaba compungido, dolido y temeroso.<\/p>\n<p>\u2500Pa, te amo. M&aacute;s que a nadie en el mundo. Y el amor es amor. Se vive y se expresa como se puede. Y hoy me sale as&iacute;.<\/p>\n<p>Luego de unos instantes en los que no hicimos m&aacute;s que contemplarnos en silencio, respondio.<\/p>\n<p>\u2500Pero&hellip;<\/p>\n<p>\u2500Peros hay miles \u2500interrump&iacute;\u2500. Y la mayor&iacute;a tiene que ver con cuestionamientos sociales, morales y religiosos. &iquest;Me amas?<\/p>\n<p>\u2500Obvio que te amo. M&aacute;s que a nada ni a nadie, pero&hellip;<\/p>\n<p>\u2500Pero nada \u2500volv&iacute; a interrumpir\u2500. Soy tu hija, tu nena, tu amor. Por favor&hellip; ya llegamos hasta ac&aacute;, y de ac&aacute; no se vuelve. Por favor, sigamos.<\/p>\n<p>Dije y volv&iacute; a besarlo. Decidimos dejarnos llevar. Romper con todo prejuicio y estigma social para darnos amor. Su pija totalmente erecta rozaba mi conchita h&uacute;meda y caliente, como suplicando entrar en ella. Comenc&eacute; a moverme lentamente y ella sola encontr&oacute; el camino. El sentirla adentro fue el estallido de ese volc&aacute;n que ven&iacute;amos alimentando hace tiempo. Sentir su pija adentro m&iacute;o por primera vez fue el momento m&aacute;s placentero de mi vida. Comenc&eacute; a moverme cada vez m&aacute;s r&aacute;pido. De atr&aacute;s hacia adelante, de arriba hacia abajo. Llev&eacute; sus dedos a mi boca, los chup&eacute; para luego llevarlos a mi culo. Empez&oacute; a frotarlos, a abrirme despacito para luego introducir uno lentamente. Al sentir un dedo entero en mi culo, acab&eacute; por primera vez en una explosi&oacute;n avasallante que le ba&ntilde;&oacute; la pija.<\/p>\n<p>Sin dejar de penetrarme, se puso de pie y, tom&aacute;ndome de la cintura con ambas manos, empez&oacute; a moverme hacia adelante y hacia atr&aacute;s. Colgada de su cuello las penetraciones eran cada vez m&aacute;s fuertes y profundas. Sentir toda su pija adentro m&iacute;o era m&aacute;gico. Jam&aacute;s me hab&iacute;an cogido as&iacute; de rico como lo estaba haciendo pap&aacute;. En esa posici&oacute;n sent&iacute; como su pija estallaba adentro m&iacute;o, rebals&aacute;ndome la conchita de leche. Quedamos abrazados por algunos instantes, hasta que me baj&eacute; y, de rodillas, le chup&eacute; la pija trag&aacute;ndome toda su espesa y caliente leche, dejando caer algunas gotas en mis tetas, para untarlas sobre ellas.<\/p>\n<p>A pesar de la tremenda cogida que nos hab&iacute;amos dado, los dos segu&iacute;amos tan calientes como al principio.<\/p>\n<p>\u2500Papi, quiero m&aacute;s \u2500le dije.<\/p>\n<p>No me respondi&oacute;, pero sin perder tiempo me ayud&oacute; a levantarme, me puso en cuatro sobre la mesita del living y me penetr&oacute; de un solo golpe, para hacerlo una y otra vez de manera fren&eacute;tica. Mientras hac&iacute;a eso, me frotaba la entrada de mi culo, como prepar&aacute;ndola para algo. Cuando uno de sus dedos entraba y sal&iacute;a por mi culo sin esfuerzo, le dije:<\/p>\n<p>\u2500Papi, haceme la colita.<\/p>\n<p>De nuevo, sin responder, llev&oacute; la cabeza de su pija a la entrada, y empez&oacute; a frotarla. Yo, cada vez m&aacute;s caliente, no dejaba de masturbarme. Al sentir mi estremecimiento, pap&aacute; volvi&oacute; a meterme la pija en la concha justo cuando un orgasmo me sacud&iacute;a por completo. Sin dejar pasar un momento, pap&aacute; meti&oacute; su pija totalmente ba&ntilde;ada por mis jugos adentro de mi culo. La sensaci&oacute;n de placer que sent&iacute; en ese momento no se compara con absolutamente nada. Luego de cuatro o cinco embestidas, volv&iacute; a tener otro orgasmo que, por poco, me hace perder el sentido. Pero al contrario de eso, me volv&iacute; loca.<\/p>\n<p>\u2500Dale papi, c&oacute;geme fuerte, r&oacute;mpeme toda, por favor. Sacate todas las ganas que me ven&iacute;s teniendo, dale, s&iacute;.<\/p>\n<p>Esto hizo que las embestidas de pap&aacute; se parecieran a las de una bestia hambrienta, carente de raz&oacute;n. Cog&iacute;amos como dos animales.<\/p>\n<p>\u2500Dale papi, as&iacute;. R&oacute;mpele el culo a tu nenita, si, as&iacute;. Rompeme papi, si, te amo papi, te amo.<\/p>\n<p>\u2500&iquest;Te gusta as&iacute; beb&eacute;? &iquest;Te gusta la pija de papi?<\/p>\n<p>\u2500S&iacute; papi, amo tu pija, me encanta que me cojas as&iacute;.<\/p>\n<p>Dejando su pija adentro de mi culo, me tir&oacute; con violencia del pelo y me atrajo hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>\u2500Pendeja de mierda, tus tetas me salieron car&iacute;simas. No te va a alcanzar la vida para pag&aacute;rmelas, &iquest;sab&eacute;s?<\/p>\n<p>\u2500S&iacute; papi, mis tetas son tuyas.<\/p>\n<p>\u2500Para pagarme, vas a tener que darme el culo cada vez que yo quiera, &iquest;sab&eacute;s?<\/p>\n<p>\u2500S&iacute; papi, mis tetas, mi culo, son tuyos cuando quieras.<\/p>\n<p>Al parecer, esto le dio una inyecci&oacute;n de calentura, por lo que, sin soltarme el pelo, me dio una serie de embestidas mucho m&aacute;s violentas que todas las anteriores, para luego estallar en leche adentro de mi culo. Extasiado, dio unos pasos hacia atr&aacute;s y cay&oacute; rendido sobre el sof&aacute;. Mareada y envuelta en una nube c&aacute;lida y extra&ntilde;a, me sent&eacute; sobre &eacute;l, con mi espalda contra su pecho. Con ambas manos, comenz&oacute; presionarme las tetas.<\/p>\n<p>\u2500Papi&hellip; en serio, gracias por las tetas.<\/p>\n<p>\u2500Amor, te mereces todo lo mejor del mundo. Y sobre lo que dije reci&eacute;n&hellip; de pagarlas&hellip; es obvio que no me deb&eacute;s nada \u2500dijo, algo avergonzado.<\/p>\n<p>\u2500Ya s&eacute;, pero igual. Son tuyas cuando quieras \u2500respond&iacute;.<\/p>\n<p>As&iacute; como est&aacute;bamos, gir&eacute; mi cabeza y lo mir&eacute; a los ojos.<\/p>\n<p>\u2500Pa, te amo.<\/p>\n<p>\u2500Yo tambi&eacute;n te amo, nena.<\/p>\n<p>Y nos besamos hasta quedarnos dormidos.<\/p>\n<p>Nos despertamos horas despu&eacute;s, cuando comenzaba a oscurecer. Nos dimos un ba&ntilde;o juntos, en el que no hubo m&aacute;s que unos besos y unas apoyadas. Pedimos comida y nos metimos a la cama a mirar televisi&oacute;n. Desde esa noche, y por varios a&ntilde;os hasta que me fui a vivir sola, dormimos siempre juntos. Hoy pap&aacute; ya no est&aacute;, pero por siempre me van a acompa&ntilde;ar los recuerdos del hombre m&aacute;s importante de mi vida. &Eacute;l que m&aacute;s am&eacute;, el que m&aacute;s me cuid&oacute;. El que m&aacute;s feliz me hizo, en absolutamente todos los aspectos de mi vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>19 Cuando cumpl&iacute; quince a&ntilde;os me hicieron una fiesta incre&iacute;ble. El lugar hermoso, el vestido so&ntilde;ado. Estuvieron presentes todos los que yo quer&iacute;a, pero&hellip; creo que no lo disfrut&eacute; como deber&iacute;a haberlo hecho. No me gustan las multitudes. Siempre busco escaparle a lo masivo. Pero me fue imposible escapar de mi propia fiesta y por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24574,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-41929","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41929","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24574"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41929"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41929\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41929"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41929"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41929"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}